
Pensar
en
María
Becerra
es
pensar
en
la
voz
más
exitosa
de
la
Argentina.
Más
allá
de
sinónimos,
Becerra
es
alguien
que
sabe
no
solo
lo
que
quiere
si
no
que
sabe
sorprender
de
la
mejor
manera.
Ahora
es
Poppy,
un
personaje
del
mega
éxito
Mi
villano
favorito
4,
el
regreso
animado
de
la
saga
de
Gru
y
de
sus
siempre
hiperactivos
y
treschifladescos
Minions.
Allí,
Becerra
se
luce,
logrando
una
actuación
de
doblaje
que
sale
del
cliché,
que
se
sale
del
uso
de
un
gran
nombre,
y
que
es,
como
corresponde,
un
gran
trabajo
como
actriz
de
voz,
con
tonos
perfectos
de
comedia,
de
sorpresa.
Lo
que
quizás
en
la
infinita
trivia
de
TikTok
se
desconoce
es
precisamente
la
pasión
de
Becerra
por
el
cine,
una
pasión
que
viene
de
rincones
tiernos,
pequeños,
que
marcan
a
su
infancia.
Por
ejemplo,
cuando
se
le
consulta
por
una
película,
una
que
la
haya
marcado,
una
que
fue
un
cuento
en
su
infancia,
Becerra
sostiene:
Laberinto.
Becerra
tiene
24
años,
y
su
respuesta
cuanto
menos
sorprende,
porque
el
clásico
de
marionetas
de
Jim
Henson
y
pandilla
se
responde
más
a
otra
época,
quizás
a
la
generación
de
los
años
80.
Becerra
habla
con
PERFIL:
“Justo
recién
hablaba
de
una
película,
una
película
que
gracias
a
mi
tía,
que
es
del
mundo
del
teatro,
siempre
ha
marcado
mi
infancia.
Se
trata
de
Laberinto,
la
película
de
Jim
Henson,
en
la
que
actuaba
David
Bowie
con
apenas
casi
cuarenta
años.
Yo
adoraba
esa
película,
mucho”.
Pero
la
vida
cinéfila
de
Becerra
es
una
bastante
activa,
siempre,
y
queda
en
claro
a
medida
que
se
entusiasma
y
habla
de
diferentes
géneros,
de
diferentes
clásicos,
que
no
tienen
porqué
ser
los
inmediatos
a
su generación:
“Me
enamoré
de
las
películas
románticas
también,
y
cuando
hablo
de
películas
románticas,
hablo
de
clásicos
como
Lo
que
el
viento
se
llevó,
y
de
ahí
fui
siempre
viendo,
siempre
romance,
llegando
al
punto
del universo
Crepúsculo.
Pero
no
solo
lo
romántico
me
gustaba,
también
me
gustaba
la
comedia.
Reírme
en
el
cine,
enamorarme
en
el
cine.
Son
dos
cosas
que
siempre
me
gustaron”.
—¿Qué
sentís
que
te
funciona
del
universo
de
los
relatos
del
cine
y
sobre
todo,
como
marcabas,
del
género
que
puede
definirse
como
el
romance?
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Me
encanta
que
me
hagan
sentir
full
enamorada,
perdidamente
enamorada
en
el
cine.
Eso
sí,
a
veces
me
es
un
problema
cuando
la
cosa
pasa
a
mayores.
De
repente
en
el
cine,
cuando
el
amor
pasa
a
otra
cosa,
bah,
en
casa,
tengo
a
mi
vieja
al
lado
en
el
sillón
y
pienso:
‘bueh,
cuándo
irá
pasando
esta
escena’.
Nos
reímos.
Pero
todos
conocemos
esa
sensación.
Me
gusta
eso.
Quiero
decir,
me
gusta
cuando
algo
está
tan
bien
actuado,
sea
eso
u
otra
cosa,
que
te
genera
un
sensación
plena,
que
creés
plenamente
en
lo
que
está
pasando.
Me
encanta
cuando
te
asustan,
cuando
te
creés
todo.
Odio
los
finales
abiertos,
no
me
dejes
pensando
todo
el
día
en
eso,
no
me
hagas
dar
vueltas
en
internet
buscando
teorías
conspirativas
sobre
tu
película.
Por
ejemplo,
El
hoyo,
es
una
película
de
esas,
que
me
dejan
pensando,
con
una
metáfora
tremenda,
que
ves
teoría
tras
teoría.
Pero
amo
lo
mucho
que
una
película
te
puede
convencer
de
una
historia
—¿Qué
te
divierte
en
este
caso
de
escucharte
en
el
cine,
de
salirte
de
un
lugar
y
estar
en
otro?
—Me
pareció
muy
divertido,
muy
lindo.
Fue
un
mundo
nuevo
para
mí,
un
reto,
un
desafío.
Y
la
verdad
que
para
mí
está
super
bien
logrado,
y
siento
que
eso
se
nota
mucho.
Conocí
personas
que
nunca
me
hubiese
imaginado
conocer,
tenía
en
mis
oídos
a
maestros
del
medio,
de
la
actuación
oral.
De
repente
uno
de
ellos
me
tira
la
voz
de
Goku
en
el
oído.
¿Entendés?
Me
tiraba
yo
hice
a
tal,
y
ambos
me tiraban
voces,
y
voces
y
personajes
y
personajes.
Entonces
no
lo
podía
creer.
No
solo
era
la
experiencia,
era
poder
compartir
con
gigantes
del
universo
de
la
actuación
oral.
Todo
fue
muy
inolvidable.
Todo
fue
muy
divertido.
El
amor
a
la
pantalla
J.M.D.
—¿Qué
te
divierte
a
la
hora
de
la
comedia
en
el
cine?
—Me
gusta
mucho
la
comedia,
pero
me
divierten
mucho
los
silencios
bien
puestos.
Los
silencios…me
hacen
estallar
de
risa
cuando
están
bien
puestos.
Cuando
el
chiste
se
termina
de
completar
con
el
chiste.
—¿Te
gustaría
contar
algo
tuyo?
—Siempre
tuve
ganas
de
meterme,
de
producir,
de
guionar,
mi
propia
serie.
No
de
mi
vida,
sino
de
lo
que
sea.
Por
ejemplo,
Alicia
en
el
País
de
las
Maravillas.
O
algo
así,
mezclado
con
Rick
y
Morty.
Algo
así,
lunático,
medio
onírico.
Me
gustaría
hacer
algo
de
comedia,
producirlo
y
guionarlo,
algo
así
medio
Casados
con
hijos,
siento
que
me
divertiría
un
montón.
Pero
bueno,
los
tiempos,
las
giras,
el
trabajo
en
la
música
me
piden
mucho.
son
pequeños
sueños,
flashes,
cosas
que
no
tengo
tiempo.
Pero
esta
pausa,
este
paso,
me
hacen
muy
feliz.
Sobre
todo
con
algo
que
tiene
tanto
éxito,
y
que
me
divierte
tanto.
—¿Qué
te
genera
verte
en
pantalla,
escucharte
en
pantalla?
—Sí,
me
sorprendió
mucho,
mucho.
Tuvimos
una
función
especial
privada
para
ver
con
mi
familia.
Y
mi
mamá
me
decía:
“No
se
nota
que
sos
vos”.
“Me
gustaría
que
se
hubiese
notado”
me
dice.
Me
hacía
reír.
En
parte
me
pasaba,
por
ese
amor
de
mi
madre
que
quiere
escuchar
a
su
nena.
Pero
bueno,
al
menos
eso
indica
que
hice
un
gran
trabajo,
que
pude
lograr
una
voz
profesional
a
la
hora
de
interpretar
a
Poppy
y
de
trabajar
seriamente
algo
que,
sí,
es
divertido,
pero
requiere
muchísimo
trabajo.