
El
nombre
de
David
Cholmondeley,
séptimo
marqués
de
Cholmondeley,
cobró
protagonismo
en
los
últimos
días,
no
por
su
extensa
trayectoria
en
la
aristocracia
británica,
sino
por
los
rumores
que
rodean
a
su
esposa,
Rose
Hanbury,
y
su
supuesta
relación
con
el
príncipe
William.
Mientras
la
prensa
británica
analiza
cada
movimiento
de
la
marquesa,
la
historia
de
su
matrimonio
con
uno
de
los
hombres
más
influyentes
del
Reino
Unido
vuelve
a
estar
en
el
centro
de
la
escena.
El
poderoso
linaje
de
David
Cholmondeley
David
Cholmondeley,
también
conocido
como
David
Rocksavage,
pertenece
a
una
de
las
familias
más
influyentes
de
la
historia
británica.
Su
árbol
genealógico
lo
vincula
con
Sir
Robert
Walpole,
el
primer
ministro
del
Reino
Unido,
y
con
algunas
de
las
dinastías
más
poderosas
de
Europa,
como
los
Rothschild
y
los
Sassoon.
Su
fortuna,
valuada
en
más
de
112
millones
de
libras
esterlinas
(alrededor
de
131
millones
de
euros),
lo
posiciona
como
uno
de
los
aristócratas
más
ricos
del
Reino
Unido.
Posee
una
impresionante
colección
de
propiedades,
entre
ellas
Houghton
Hall,
una
majestuosa
residencia
en
Norfolk,
además
de
otras
fincas
y
castillos
que
tienen
una
impresionante
historia
familiar.
Más
allá
de
su
título
nobiliario,
David
también
es
conocido
por
su
papel
en
los
círculos
más
exclusivos
de
la
sociedad
británica.
Forma
parte
del
misterioso
y
elitista “Club
del
Nabo”,
un
grupo
que
reúne
a
empresarios,
aristócratas
y
figuras
influyentes
de
distintos
sectores.
Cómo
es
el
matrimonio
de
David
Cholmondeley
y
Rose
Hanbury
David
y
Rose
se
conocieron
en
Italia
en
2003.
A
pesar
de
la
diferencia
de
23
años
entre
ellos,
su
relación
avanzó
rápidamente
y
en
2009
contrajeron
matrimonio.
Solo
tres
meses
después
del
casamiento,
la
pareja
dio
la
bienvenida
a
sus
hijos
gemelos,
Alexander
y
Oliver.
Años
más
tarde,
nació
su
tercera
hija,
Lady
Iris,
completando
así
su
familia
aristocrática.
Desde
entonces,
los
marqueses
de
Cholmondeley
son
figuras
recurrentes
en
los
eventos
de
la
realeza
británica,
manteniendo
una
estrecha
relación
con
William
y
Kate
Middleton.
Su
proximidad
con
la
familia
real
los
convirtió
en
protagonistas
involuntarios
de
rumores
que
pusieron
en
jaque
su
matrimonio.
En
2019,
comenzaron
a
circular
versiones
de
un
supuesto
romance
entre
Rose
Hanbury
y
el
príncipe
William,
algo
que
tomó
por
sorpresa
a
la
opinión
pública.
El
escándalo
fue
tan
grande
que
incluso
se
llegó
a
especular
sobre
la
paternidad
de
los
hijos
de
Rose.
A
pesar
del
silencio
de
la
familia
real
y
de
los
Cholmondeley,
las
versiones
continúan
alimentando
el
morbo
de
los
seguidores
de
la
monarquía
británica.
VO