A
simple
vista,
la
princesa
Amalia
y
la
princesa
Alexia
de
los
Países
Bajos
podrían
parecer
similares:
hijas
de
los
reyes
Guillermo
y
Máxima,
crecidas
bajo
el
mismo
techo
y
con
una
educación
privilegiada.
Sin
embargo,
sus
caminos
dentro
de
la
monarquía
holandesa
no
podrían
ser
más
distintos.
Mientras
Amalia
se
prepara
para
asumir
su
rol
como
futura
reina,
Alexia
parece
alejarse
cada
vez
más
del
protocolo
real
y
explorar
su
propio
camino,
con
un
perfil
más
artístico
y
libre.
Amalia,
la heredera
que
define
su
futuro
Con
21
años
recién
cumplidos,
la
princesa
Amalia
tiene
un
destino
claro,
aunque
todavía
incierto
en
términos
de
formación.
Como
futura
reina
de
los
Países
Bajos,
se
espera
que
adquiera
una
sólida
preparación
en
política,
historia
y
derecho.
A
diferencia
de
lo
que
ocurre
en
otras
monarquías
europeas,
el
servicio
militar
no
es
obligatorio
para
el
monarca
holandés.
De
hecho,
su
padre,
el
rey
Guillermo,
solo
pasó
un
año
y
medio
en
la
Marina
porque
en
su
momento
era
un
requisito,
algo
que
cambió
con
el
tiempo.
Por
eso,
la
princesa
Amalia
estudia
actualmente
Política,
Psicología,
Derecho
y
Economía (PPLE)
en
la
Universidad
de
Ámsterdam.
Si
bien
Amalia
comenzó
a
recibir
una
asignación
del
Estado
y
a
participar
en
eventos
oficiales,
como
la
apertura
del
Parlamento
cada
tercer
martes
de
septiembre.
Sin
embargo,
su
papel
sigue
siendo
simbólico,
ya
que
sus
padres
han
querido
que
lleve
una
vida
lo
más
normal
posible
hasta
que
llegue
el
momento
de
asumir
mayores
responsabilidades.
Alexia,
la
princesa
rebelde
que
rompe
el
molde
Si
Amalia
sigue
un
camino
institucional,
Alexia
representa
la
otra
cara
de
la
moneda.
Con
19
años,
la
segunda
hija
de
los
reyes
de
Holanda
dejó
en
claro
que
prefiere
un
perfil
menos
formal
y
más
cercano
al
arte
y
la
música.
Desde
pequeña,
se
interesó
por
el
ballet,
el
piano
y
el
canto,
lo
que
llevó
a
muchos
a
especular
que
podría
dedicarse
profesionalmente
a
la
música,
ya
que,
a
diferencia
de
Amalia,
ella
no
tendrá
un
papel
dentro
del
Consejo
de
Estado
ni
recibirá
una
asignación
del
Estado
cuando
cumpla
la
mayoría
de
edad.
En
los
Países
Bajos,
solo
el
monarca,
su
heredero
y
su
predecesor
cuentan
con
una
posición
oficial
dentro
de
la
familia
real.
Esto
significa
que
Alexia
y
su
hermana
menor,
Ariane,
tendrán
que
buscar
su
propio
camino
profesional
sin
depender
de
fondos
públicos,
tal
como
lo
hizo
el
príncipe
Constantino,
hermano
del
rey
Guillermo.
Pero
si
hay
algo
que
ha
caracterizado
a
Alexia
es
su
espíritu
rebelde.
En
varias
ocasiones,
la
princesa
estuvo
en
el
ojo
de
la
tormenta
por
desafiar
las
normas
impuestas
por
la
familia
real.
Desde
la
viralización
de
un
video
en
TikTok
donde
aparecía
cantando
una
canción
con
palabras
controvertidas
hasta
la
filtración
de
una
imagen
en
la
que
aparentemente
fumaba
en
una
fiesta,
Alexia
no
teme
romper
las
reglas.
A
pesar
de
sus
diferencias,
Amalia
y
Alexia
son
muy
unidas
y
comparten
un
vínculo
fuerte.
Sin
embargo,
su
futuro
dentro
de
la
realeza
holandesa
será
completamente
opuesto.
VO