El
proyecto
lleva
varios
meses
de
trabajo
y
se
acaba
de
conocer.
Es
la
nueva
puesta
de
El
hombre
inesperado,
de
Yasmina
Reza,
dramaturga
francesa
contemporánea
y
muy
conocida
en
Buenos
Aires
por
sus
textos,
como
ART
o
Tres
versiones
de
la
vida
y
la
última,
estrenada
el
año
pasado
en
el
CTBA:
James
Brown
usaba
ruleros.
En
el
año
2008
se
conoció
de
la
mano
de
Betiana
Blum
y
Luis
Brandoni,
luego
fue
Luisa
Kuliok
quien
continuó
con
las
funciones,
siempre
con
dirección
de
Luis
Romero.
Ahora
la
historia
se
inicia
con
un
actor
y
director,
Germán
Palacios
buscando
un
texto
y
convocando
a
una
colega,
Inés
Estévez,
el
resultado
se
ve
desde
el
11
de
abril
los
viernes
y
sábados
a
las
21
en
el
Teatro
Maipo.
Ambos,
hasta
hace
muy
poco
estuvieron
en
los
escenarios,
cumpliendo
distintos
roles.
Ella,
Estévez
acaba
de
terminar
Matar
a
mamá,
de
Laura
Oliva
junto
a
Florencia
Raggi
y
María
Rosa
Fugazot.
Mientras
que
él,
Palacios,
fue
codirector
junto
a
Ricardo
Darín
de
la
última
versión
de
ART
con
Pablo
Echarri,
Fernán
Mirás
y
Mike
Amigorena,
primero
y
luego
reemplazado
por
Martín
Slipak.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Inés
Estévez
además
de
actriz,
cantante
y
directora
es
madre
de
dos
niñas
con
discapacidad.
Afirma:
“Exponer
una
realidad
nos
habilita
a
tener
un
poco
de
alcance
público,
para
aprovechar
e
intentar
informar
a
la
sociedad
y
naturalizar
esas
realidades
que
hay
una
cantidad
de
chicos
y
personas
adultas
con
discapacidad.
La
gente
no
toma
conciencia,
que
hay
un
chico
con
autismo
cada
treinta.
Hay
que
sumar
el
síndrome
de
Down,
parálisis
cerebral,
retrasos
madurativos,
discapacidades
con
problemas
motrices.
no
videntes
más
hipoacúsico.
Es
hora
de
dejar
de
considerar
la
discapacidad
como
algo
fenomenológico
y
aislado,
para
empezar
a
asumirla
como
una
realidad
circundante,
permanente
y
abundante
con
la
que
tenemos
que
empezar
a
aprender
a
convivir.”
A
su
lado,
cuando
se
le
pregunta
a
Germán
Palacios
por
sus
comienzos
subraya:
“Tuve
un
maestro
concreto
que
fue
Luis
Rossini,
director
del
Teatro
del
Centro
que
es
donde
estudié.
Llegué
ahí
con
quince
años
traumatizado
por
tener
que
dejar
el
deporte
porque
tuve
una
lesión.
Jugaba
en
la
selección
de
Argentina
de
handball
de
mi
categoría.
Mi
vocación
artística
siempre
estuvo
ligada
a
la
música
desde
muy
niño,
pero
la
actuación
me
acechaba”.
—¿Todo
se
inició
por
tu
pasión
hacia
los
textos
de
Yasmina
Reza?
GERMÁN
PALACIOS:
Siempre
estamos
preguntando
si
hay
obras
argentinas
y
en
un
momento
los
productores
me
alcanzan
El
hombre
inesperado,
no
la
había
visto
en
el
2008
cuando
se
estrenó
con
Luis
Brandoni
y
Betiana
Blum
porque
estábamos
haciendo
ART
en
España.
Cuando
la
leí
me
volví
loco.
Hay
algo
del
mundo
de
Yasmina
(Reza)
que
nos
pasa
a
Ricardo
(Darín)
y
a
mí,
como
que
está
en
nuestro
ADN.
Dije
este
material
lo
quiero
actuar,
porque
me
identifico
con
todo
lo
que
se
dice.
Sentí
que
era
un
espectáculo
factible,
porque
son
sólo
dos
personajes.
Estuve
un
largo
tiempo
estudiando
solo,
hasta
que
sentí
que
me
faltaba
una
compañera,
una
interlocutora
y
ahí
apareció
Inés.
Compartimos
lecturas
de
los
roles,
posibles
puestas
y
coincidíamos.
Inés
es
muy
inteligente,
culta
y
nos
llevamos
bien.
INÉS
ESTÉVEZ:
Fue
muy
curioso
el
proceso
porque
Germán
me
llamó
y
me
propuso
este
proyecto.
En
ese
momento
estaba
por
estrenar
otra
obra
(Matar
a
mamá)
y
le
dije
que
sí,
porque
había
visto
el
espectáculo
y
me
había
fascinado,
siempre
la
tuve
presente.
Nos
reuníamos
una
vez
por
semana
con
la
versión
en
francés,
en
inglés,
en
español
y
la
adaptación
en
castellano.
Cuando
nos
fuimos
adentrándonos
empezaron
a
surgir
ideas
de
puesta,
de
dinámica,
imágenes.
En
un
momento
teníamos
todo
tan
claro
y
tan
coincidente
que
decidimos
asumir
también
la
dirección.
—Ambos
tienen
experiencias
anteriores
en
la
dirección:
¿por
qué
eligieron
dirigir?
G.P:
Con
ART
asumimos
una
codirección
con
Ricardo
(Darín),
él
es
un
hermano
de
la
vida
y
teníamos
una
lectura
de
ese
material
muy
grabada
en
nuestro
ADN
que
fue
un
placer
poder
compartirlo,
aparte
nos
entendemos,
porque
somos
complementarios.
Siempre
me
gustó
la
dirección,
así
como
no
tengo
vocación
para
la
docencia.
La
dirección
siempre
estuvo
en
mí
desde
mi
perspectiva
actoral,
la
parte
y
el
todo.
Cuando
empezás
te
apasiona
realmente.
Y
estoy
en
un
momento
de
la
vida
donde
lo
estoy
disfrutando
mucho.
No
se
para
de
aprender.
Hay
algo
de
la
experiencia
actoral
de
uno
que
te
lleva
a
no
ser
caprichoso.
I.E:
Debuté
en
el
2008
con
Grabado
como
directora,
pero
creo
que
el
hecho
de
haberme
diversificado
y
ser
madre
en
el
2011,
más
la
publicación
de
mi
primera
novela,
La
Gracia
hizo
que
tuviera
menos
tiempo
para
cada
cosa.
Hice
varias
direcciones
para
Microteatro.
Me
gusta
mucho
la
dirección
de
actores,
más
que
la
puesta.
Tengo
un
sentido
arquitectónico
y
visual,
pero
más
me
interesa
la
dirección
de
actores.
En
un
momento
teníamos
todo
tan
claro
y
estábamos
tan
de
acuerdo
que
le
dije
que
me
parecía
engorroso
trasladarle
todo
a
una
tercera
persona.
Ahí
me
propuso
la
codirección
y
me
entregué
a
ese
proceso,
que
fue
muy
natural
y
no
revistió
mayores
fuerzas.
—La
primera
puesta
fue
bastante
estática,
todo
ocurría
en
el
vagón
de
un
tren…
I.E:
Nosotros
rompemos
completamente
con
eso.
Es
una
obra
escrita
bajo
la
noción
del
pensamiento
interno
de
los
personajes,
que
son
mucho
más
descarnados
porque
no
tienen
el
filtro
de
la
voz
hablada.
Decidimos
que
todo
lo
que
va
sucediendo
sobre
el
escenario
es
lo
que
sucede
en
la
mente
de
los
protagonistas.
El
ámbito,
el
vestuario,
todo
responde
un
poco
al
ideal
de
esas
mentes.
G.P:
Justo
vino
Yasmina
(Reza)
a
la
Argentina
y
nos
encontramos
con
ella,
le
contamos
la
idea
que
teníamos
de
puesta
y
nos
dio
su
aprobación.
Nos
dijo
que
le
parecía
la
mejor
lectura,
de
las
puestas
que
había
visto
por
el
mundo,
la
que
estábamos
haciendo.
—¿Qué
le
dirían
a
los
espectadores
para
que
vengan
a
verlos?
G.P:
Jazmina
Reza
es
una
de
las
más
importantes
dramaturgas
actuales.
La
obra
habla
de
una
cantidad
de
cosas
que
es
muy
necesario,
lindo
y
hermoso
contar
hoy
por
hoy.
Aparte
veo
que
lo
que
habla
metafóricamente
es
altamente
aplicable
a
nuestra
realidad
social,
actual.
Para
mí
tener
la
oportunidad
de
hacer
un
personaje
que
a
cierta
altura
de
la
vida
está
dispuesto
a
cuestionarse,
a
tener
una
mirada
autocrítica
y
a
deconstruirse
no
es
poco.
En
definitiva
es
una
comedia
de
amor.
I.E:
Son
dos
personas
que
coinciden
en
un
viaje
en
tren
y
el
espectador
viaja
con
ellos.
Son
dos
seres
vinculándose
consigo
mismos.
La
obra
ofrece
al
espectador
para
que
decida
si
es
producto
del
azar
o
del
destino.
Creo
que
el
destino
es
algo
prefijado.
La
vida
ofrece
oportunidades,
pero
depende
mucho
de
que
una
accione
o
no,
hacia
ellas.
—Imperan
en
la
cartelera
las
comedias:
¿aquí
encontrarán
humor?
I.E:
Muchísimo.
Un
humor
muy
alto,
fino,
sofisticado,
porque
el
hecho
de
ser
testigos
de
los
pensamientos
de
los
personajes
genera
unas
confesiones
descarnadas
que
de
otra
manera
no
te
enterarías.
Entonces
eso
produce
necesariamente
mucho
humor.
G.P:
Todo
el
humor
que
tiene
es
sutil,
son
capas
de
profundidad
siempre
con
una
excusa,
un
viaje
en
tren.
Allí
mete
los
grandes
temas,
con
una
habilidad
y
sensibilidad,
que
no
se
puede
dejar
pasar.
Una
vez
nos
dijo
el
director
inglés
Mick
Gordon
cuando
vino
a
dirigirnos
en
ART:
“Si
nosotros
tratamos
al
público
como
inteligente,
el
público
va
a
ser
inteligente.”
La
verdad
es
que
frente
a
la
pauperización
de
la
Argentina
me
resisto.
Éramos
un
puñado
de
actores
avivando
el
espacio.
Éramos
Hamlet,
pero
al
mismo
tiempo
Ofelia
o
Gertrudis,
a
la
vez
que
un
gaucho,
un
sindicalista
o
la
mismísima
Eva.
Era
el
Teatro-Estudio
El
Cuervo,
y
nosotros,
cuerpos
entrenando
bajo
la
atenta
mirada
de
Pompeyo
Audivert.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Así,
entre
Shakespeare,
banderas
argentinas,
desvencijados
mapas
y
palabras
rotas
que
iban
cobrando
peculiares
e
insospechados
sentidos
surge
el
germen
de
Hamlet
de
Patagones.
Así,
durante
una
improvisación
donde
los
territorios
más
disímiles
podían
encontrarse
y
fundirse
en
las
situaciones
más
inesperadas
se
dispara
la
idea
fundante
de
nuestro
espectáculo:
conjugar
las
energías
de
los
personajes
shakesperianos
con
nuestras
tradiciones
nacionales.
Un
Hamlet
que
es
Hamlet
pero,
al
mismo
tiempo,
un
extranjero
que
llega
a
la
única
escuela
viviente
en
el
último
rincón
de
la
Patagonia.
Hace
años
trabajo
como
docente
en
escuelas
secundarias
de
la
provincia
de
Buenos
Aires
y
convivo
día
a
día
con
los
nuevos
planteos
pedagógicos
que
intentan
implementarse
y
los
vestigios
de
una
tradición
escolar
decimonónica
que
aún
flota
en
el
aire.
Una
tensión
entre
dos
polos
donde
se
evidencia
la
lucha
entre
las
reformulaciones
necesarias
y
los
rituales
heredados
que
hoy
solo
conservan
su
forma,
pero
yacen
vacíos
de
contenido.
Fue
así
que,
quizás
persiguiendo
algún
impulso
catártico,
tomé
la
iniciativa
como
directora
y
dramaturga
y
les
propuse
a
aquellos
actores
que
avivaban
el
espacio
de
un
teatro-estudio,
que
comenzaran
a
crear
con
sus
cuerpos
el
mundo
inquietante
de
una
escuela
anquilosada,
estancada
en
un
tiempo
indefinido,
pero
arcaico.
Así
comenzó
la
primera
instancia
de
este
proceso
de
creación
en
un
ida
y
vuelta
entre
la
escritura
y
la
investigación
escénica,
donde
ambos
tránsitos
se
retroalimentaron
en
un
constante
enriquecimiento.
Fui
tomando
luego
las
improvisaciones
para
desarrollarlas,
organizándolas
en
palabras
puestas
por
escrito,
dejando
que
las
frases
shakesperianas
se
combinasen
tanto
con
mandamientos
patrióticos
de
manuales
escolares
como
con
antiguos
cantos
chamánicos.
Así
fue
creándose
nuestro
nuevo
universo.
Una
escuela
en
donde
el
extranjero
debe
lidiar
con
el
aleccionamiento
en
los
saberes,
las
costumbres
y
la
cultura
nacional,
pero,
además,
una
escuela
que
vive
atravesada
por
el
espíritu
de
lo
originario,
lo
ancestral
y
lo
arrebatado
por
los
colonizadores.
Tomando
al
Hamlet
de
William
Shakespeare
como
guía,
como
emblema,
como
excusa
que
dispara
un
mundo
poético,
nos
sentimos
habilitados
a
crear
otro
en
el
que
están
presentes
nuestras
más
añejas
tradiciones
escolares,
con
sus
rituales
y
decadencias
que
aún
impregnan
la
realidad
áulica
actual.
Está
presente
el
trato
hacia
el
diferente,
el
distinto,
aquel
que
no
encaja
y
al
que
hay
que
“normalizar”.
Está
presente
el
fantasma
irredento
de
la
colonización
europea
y
las
paradojas
que
la
misma
supuso
para
la
construcción
de
la
“identidad
nacional”,
una
nacionalidad
construida
con
tradiciones
trasplantadas
a
espaldas
de
la
tierra
y
regada
por
la
sangre
primigenia.
Porque
también
está
presente
el
espectro
de
lo
más
atávico,
esa
presencia
que
late
bajo
la
superficie:
la
de
los
pueblos
originarios,
los
ancestros
que
habitaron
los
paisajes
patagónicos
donde
la
acción
se
sitúa.
Una
presencia
antigua
e
innegable
que
se
cuela
por
las
grietas
más
triviales
y
por
las
más
profundas.
Hoy,
en
un
momento
en
el
que
la
diversidad
aparece
nueva
e
increíblemente
cuestionada,
el
teatro,
como
todo
arte,
debería
atizar
el
interrogante,
invitar
a
la
reflexión,
movilizar
las
conciencias
para
incitar
al
debate
sobre
aquello
que
vibra
en
nosotros
y
no
podemos
acallar.
Nuestra
obra
no
pretende
traer
respuesta
alguna,
más
bien
intenta
poner
a
la
luz
algunos
de
los
aspectos
más
grotescos
de
nuestra
idiosincrasia.
Esos
que
nos
acechan
una
y
otra
vez
y
que,
en
los
tiempos
en
que
vivimos,
amenazan
inexplicablemente
con
resurgir
sin
escrúpulos.
*Directora
y
autora
de
Hamlet
de
Patagones.
La
obra
se
puede
ver
los
sábados
a
las
20.30
en
el
Complejo
Teatral
Ítaca.
ENTRETENIMIENTO
El hermano de Rocío Oliva, expareja de Diego Maradona, fue acusado de ser parte de una organización delictiva
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Duro golpe para Javier Milei: el INDEC confirmó que la inflación de marzo fue del 3,7%
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
Aunque
lleva
en
la
sangre
uno
de
los
apellidos
más
ilustres
de
Europa,
Andrea
Casiraghi,
el
hijo
mayor
de
la
princesa
Carolina
de
Mónaco
y
nieto
de
la
inolvidable
Grace
Kelly,
eligió
un
destino
muy
distinto
al
que
podría
haber
dictado
su
linaje.
A
sus
40
años,
y
aún
formando
parte
de
la
línea
de
sucesión
al
trono
monegasco,
Andrea
decidió
vivir
lejos
del
protocolo,
los
palacios
y
los
flashes.
Su
día
a
día
transcurre
en
un
pequeño
y
tranquilo
pueblo
suizo,
donde
lleva
una
vida
sencilla
junto
a
su
familia.
La
actualidad
de
Andrea
se
enmarca
en
su
dura
historia
personal,
marcada
por
la
muerte
de
su
padre,
Stefano
Casiraghi,
en
un
accidente
náutico
en
1990
cuando
él
apenas
era
un
niño
de
6
años.
El
dolor
fue
inmenso,
tanto
para
él
como
para
sus
hermanos
y
su
madre,
la
princesa
Carolina.
En
un
intento
por
alejar
a
sus
hijos
del
escrutinio
mediático,
Carolina
se
mudó
con
ellos
a
una
granja
en
la
Provenza.
En
ese
entorno,
Andrea
creció
rodeado
de
naturaleza,
algo
que
dejó
una
huella
profunda
en
él
y
sembró
las
bases
de
su
estilo
de
vida.
Andrea
Casiraghi,
la
royal
rebelde
que
desafía
las
normas
de
la
realeza
Andrea
se
educó
en
algunos
de
los
colegios
más
prestigiosos
del
mundo,
como
el
internado
suizo
Collège
Alpin
Beau
Soleil,
y
más
adelante
en
la
Universidad
McGill
de
Canadá,
donde
se
graduó
en
Artes
Visuales
y
Política
Internacional.
Sin
embargo,
más
allá
de
las
aulas,
lo
que
siempre
destacó
fue
su
fuerte
compromiso
con
las
causas
humanitarias.
Participó
como
voluntario
en
proyectos
sociales
en
países
como
Filipinas,
Níger,
Senegal
y
Togo,
muchas
veces
vinculado
a
iniciativas
impulsadas
por
la
Fundación
Grace,
creada
en
honor
a
su
abuela.
Durante
su
juventud,
Andrea
también
supo
ser
protagonista
de
titulares
poco
formales.
Amante
de
las
fiestas
exclusivas,
se
ganó
el
nombre
de
“el
príncipe
rebelde”.
Pero
esa
etapa
terminó
con
la
llegada
de
Tatiana
Santo
Domingo,
su
gran
amor,
con
quien
tuvo
a
sus
tres
hijos:
Sasha,
India
y
Maximilian.
En
Suiza,
la
pareja
lleva
una
vida
completamente
alejada
del
glamour
que
suele
asociarse
con
la
familia
Grimaldi.
Lejos
de
Montecarlo
y
de
Londres,
donde
vivieron
más
de
una
década,
Andrea
y
su
esposa,
disfrutan
de
la
naturaleza
y
el
anonimato,
apostando
por
una
vida
sencilla
que
los
convirtió
en
figuras
atípicas
de
la
realeza
europea.
VO
ENTRETENIMIENTO
Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo: la historia de amor más bohemia de la realeza
EDITOR -
Andrea
Casiraghi,
hijo
de
la
princesa
Carolina
de
Mónaco,
y
Tatiana
Santo
Domingo,
una
joven
de
origen
colombiano-estadounidense,
tienen
una
historia
de
amor
que
conquistó
al
mundo
de
la
realeza.
La
historia
entre
Andrea
y
Tatiana
comenzó
hace
más
de
dos
décadas,
en
donde
Carlota
Casiraghi,
hermana
de
Andrea,
ofició
como
celestina.
Ambas
compartieron
estudios
en
París
y
se
volvieron
amigas
inseparables.
Con
el
tiempo,
Carlota
vio
en
Tatiana
algo
especial
y
decidió
presentársela
a
su
hermano.
Pero
el
flechazo
no
fue
inmediato.
Pasaron
un
par
de
años
hasta
que,
por
esas
casualidades
del
destino,
volvieron
a
encontrarse
en
la
Universidad
Americana
de
Londres.
Ahí
fue
donde
la
chispa
finalmente
se
encendió.
Tatiana
estudiaba
Historia
del
Arte
y
Andrea
cursaba
estudios
internacionales.
Compartían
intereses,
sensibilidad
artística
y
una
inclinación
por
el
estilo
de
vida
relajado,
casi
hippie,
que
con
el
tiempo
se
volvió
parte
de
su
identidad
como
pareja.
La
aprobación
de
la
princesa
Carolina,
la
clave
de
su
unión
El
verdadero
desafío
no
era
enamorarse
de
Andrea,
sino
conquistar
a
Carolina
de
Mónaco,
una
figura
respetada,
exigente
y
muy
celosa
de
la
imagen
de
su
familia.
La
princesa,
que
siempre
fue
considerada
una
de
las
mujeres
más
elegantes
del
siglo
XX,
no
estaba
dispuesta
a
permitir
que
cualquiera
ingresara
al
círculo
íntimo
de
los
Grimaldi.
Sin
embargo,
Tatiana
tenía
credenciales
para
impresionar.
Hija
del
multimillonario
colombiano
Julio
Mario
Santo
Domingo
Jr.,
tenía
una
fortuna
familiar,
una
formación
académica
impecable,
modales
refinados
y
un
bajo
perfil
que
contrastaba
con
el
mundo
mediático.
Con
el
tiempo,
no
solo
logró
el
visto
bueno
de
Carolina,
sino
que
se
convirtió
en
una
presencia
habitual
en
los
eventos
oficiales
del
principado.
Pese
a
pertenecer
a
una
de
las
familias
más
glamorosas
de
Europa,
Andrea
y
Tatiana
siempre
evitaron
los
flashes
innecesarios.
Vivieron
juntos
en
París
durante
varios
años,
formando
una
pareja
sólida,
aunque
no
exenta
de
polémicas.
Fueron
fotografiados
consumiendo
marihuana
y
también
circularon
imágenes
de
Tatiana
en
topless
durante
unas
vacaciones.
La
llegada
de
su
primer
hijo,
Sacha
Casiraghi,
en
marzo
de
2013,
marcó
un
punto
de
inflexión.
Sin
demasiados
anuncios
formales,
la
pareja
recibió
a
su
primogénito
en
Londres.
Sacha
no
solo
fue
el
primer
nieto
de
Carolina
de
Mónaco,
sino
también
el
primero
de
la
poderosa
familia
Santo
Domingo,
lo
que
reforzó
aún
más
la
alianza
entre
dos
linajes
con
peso
propio.
Andrea
Casiraghi
y
Tatiana
Santo
Domingo
tuvieron
una
boda
de
ensueño
pero
con
sello
personal
Con
el
nacimiento
de
Sacha,
la
boda
tuvo
que
esperar.
Finalmente,
el
31
de
agosto
de
ese
mismo
año,
Andrea
y
Tatiana
se
casaron
en
una
ceremonia
íntima
en
el
Palacio
Real
de
Mónaco.
La
celebración
fue
fiel
al
estilo
de
la
pareja:
sencilla,
elegante,
con
un
marcado
espíritu
bohemio.
El
vestido
de
Tatiana,
con
detalles
vintage,
encajó
a
la
perfección
con
el
perfil "boho-chic"
que
ella
lleva
incluso
en
los
eventos
más
formales.
La
pareja
tuvo
dos
hijos
más
y
actualmente
viven
en
absoluta
reserva
en
Suiza,
donde
disfrutan
de
sus
días
con
total
normalidad
alejados
de
los
flashes
y
sólo
apareciendo
en
contados
eventos
protocolares.
VO
ENTRETENIMIENTO
Lizy Tagliani rompió el silencio tras las graves acusaciones de Viviana Canosa
EDITOR -
En
medio
de
una
semana
cargada
de
tensión
en
el
mundo
del
espectáculo
argentino,
Lizy
Tagliani
volvió
a
ser
noticia
luego
de
que
Viviana
Canosa
reflotara
un
viejo
conflicto
entre
ambas.
Las
declaraciones
de
la
periodista
encendieron
la
polémica
al
tildar
a
la
conductora
de
La
Peña
de
Morfi
de
“ladrona”
y
“traidora”.
Sin
embargo,
fiel
a
su
estilo,
Lizy
no
dejó
pasar
el
asunto
y
eligió
contestar
públicamente
desde
sus
redes
sociales,
con
un
mensaje
breve
pero
contundente.
“Hola
a
todos,
paso
por
acá
porque
me
llegan
un
montón
de
capturas
y
de
mensajes
acerca
de
lo
que
están
diciendo
de
mí,
y
quiero
decir
que
son
todas
mentiras”,
expresó
Lizy
en
un
video
que
publicó
en
su
cuenta
de
Instagram.
Visiblemente
molesta,
aunque
intentando
mantener
la
calma,
la
humorista
aclaró
que
no
iba
a
quedarse
de
brazos
cruzados:
“Me
pongo
a
disposición
y,
a
partir
de
ahora,
me
voy
a
ocupar
de
ver
cuáles
son
los
pasos
a
seguir”. Lizy
eligió
no
caer
en
una
guerra
de
declaraciones
y
en
su
descargo,
remarcó:
“Quien
quiera
creerme,
que
me
crea”.
El
descargo,
aunque
breve,
fue
suficiente
para
que
miles
de
sus
seguidores
salieran
a
bancarla
con
mensajes
de
apoyo
y
muestras
de
cariño.
En
paralelo,
su
nombre
se
volvió
tendencia
en
redes
sociales,
debido
a
la
polémica
desatada
por
Canosa.
El
inesperado
escándalo
entre
Lizy
Tagliani
y
Viviana
Canosa
El
escándalo
se
desató
cuando
Canosa,
en
un
mensaje
enviado
al
periodista
Pampito,
recordó
su
antigua
relación
con
Lizy,
a
quien
conoció
cuando
esta
aún
trabajaba
como
peinadora.
“Hice
cosas
por
ella
que
no
hice
ni
por
mi
mejor
amiga,
porque
me
generaba
ternura
y
empatía”,
comenzó
diciendo
la
conductora
de
Viviana
con
Vos,
para
luego
lanzar
una
acusación
demoledora:
“Usaba
mi
auto,
entraba
a
mi
casa
y
me
afanaba”.
En
otro
mensaje,
Canosa
redobló
la
apuesta
y
la
calificó
como
“traidora”.
Incluso
hizo
alusión
a
la
bronca
de
Marcela
Tauro,
quien
también
habría
tenido
un
enfrentamiento
con
Lizy
por
un
tema
sentimental:
según
se
dijo,
Tagliani
habría
intentado
seducir
al
novio
de
la
histórica
panelista
de
Intrusos.
Canosa
además
recurrió
a
Lucas
Bertero,
quien
aseguró
que
fue
testigo
de
cómo
Viviana
ayudó
económicamente
a
Lizy.
“Viviana
le
dio
todos
sus
muebles
de
estilo
y
caros
cuando
se
mudó.
La
cubrió
en
mil
cosas”,
afirmó.
También
sumó
una
crítica
filosa:
“Cuando
Lizy
no
puede
responder
con
humor,
se
le
nota...
y
es
porque
algo
esconde”.
VO
Con
40
años,
Andrea
Casiraghi
está
alejado
de
los
reflectores
a
pesar
de
pertenecer
a
una
de
las
familias
de
la
realeza
más
destacadas
de
Europa.
El
hijo
mayor
de
Carolina
de
Mónaco
y
nieto
de
la
icónica
Grace
Kelly
eligió
un
camino
alejado
de
las
formalidades
palaciegas,
centrado
en
la
vida
familiar,
los
proyectos
solidarios
y
la
tranquilidad
de
un
entorno
rural.
Actualmente,
Andrea
vive
con
su
esposa,
Tatiana
Santo
Domingo,
y
sus
tres
hijos
en
un
pequeño
pueblo
suizo,
muy
lejos
del
glamour
que
marcó
su
juventud.
La
infancia
trágica
de
Andrea
Casiraghi
La
vida
de
Andrea
estuvo
marcada
desde
muy
temprano
por
una
profunda
pérdida.
En
octubre
de
1990,
cuando
tenía
apenas
seis
años,
su
padre,
Stefano
Casiraghi,
falleció
en
un
accidente
náutico
en
Montecarlo.
El
golpe
fue
devastador
para
toda
la
familia,
pero
en
especial
para
Andrea.
La
princesa
Carolina,
decidida
a
proteger
a
sus
hijos,
se
trasladó
con
ellos
a
una
antigua
granja
en
la
Provenza
francesa.
Allí,
llevando
una
vida
sencilla,
el
heredero
monegasco
comenzó
a
construir
su
refugio
lejos
de
los
flashes.
Andrea
se
educó
en
colegios
prestigiosos
como
el
internado
suizo
Collège
Alpin
Beau
Soleil,
donde
compartió
aulas
con
aristócratas
y
figuras
destacadas
de
la
realeza
europea.
Más
tarde,
continuó
sus
estudios
en
París
y
en
la
Universidad
McGill
de
Canadá,
donde
cursó
Artes
Visuales
y
Política
Internacional.
A
lo
largo
de
su
juventud,
también
se
destacó
por
su
espíritu
solidario:
trabajó
como
voluntario
en
Filipinas,
Senegal,
Togo
y
Níger,
colaborando
con
organizaciones
vinculadas
a
su
abuela,
la
princesa
Grace
Kelly.
Pese
a
su
formación
e
inclinación
por
las
causas
humanitarias,
durante
un
tiempo
Andrea
fue
visto
como
el
“príncipe
rebelde”
del
clan
Grimaldi.
Las
imágenes
de
su
paso
por
Ibiza
en
los
años
2000,
con
el
pelo
largo,
fumando
en
yates
y
yendo
a
fiestas
exclusivas,
alimentaron
la
fascinación
mediática.
Sin
embargo,
esa
etapa
pronto
quedó
atrás.
La
vida
de
Andrea
Casiraghi
junto
a
Tatiana
Santo
Domingo
en
Suiza
El
punto
de
inflexión
llegó
en
2004,
cuando
su
hermana
Carlota
le
presentó
a
una
amiga
del
colegio:
Tatiana
Santo
Domingo.
Hija
del
magnate
colombiano
Julio
Mario
Santo
Domingo
Jr.
y
de
la
modelo
Vera
Rechulski,
Tatiana
creció
entre
Suiza
y
París
y
estudió
Bellas
Artes
en
Londres.
Tras
años
de
relación,
la
pareja
tuvo
a
su
primer
hijo,
Sasha,
en
2013.
Ese
mismo
año,
contrajeron
matrimonio
en
una
íntima
ceremonia
civil
en
el
Palacio
Grimaldi,
en
Mónaco.
La
gran
fiesta
se
celebró
meses
después
en
Gstaad,
la
exclusiva
estación
de
esquí
suiza,
donde
amigos
y
familiares
disfrutaron
de
un
evento
privado,
fiel
al
estilo
relajado
y
bohemio
de
los
novios.
Desde
2023,
la
familia
Casiraghi-Santo
Domingo
se
instaló
definitivamente
en
Suiza,
abandonando
Londres
tras
más
de
una
década.
Andrea
eligió
participar
cada
vez
menos
en
los
actos
oficiales
de
Mónaco.
Su
presencia
en
eventos
como
el
Baile
de
la
Rosa
o
el
Día
Nacional
es
esporádica,
y
no
ocupa
ningún
cargo
institucional,
aunque
permanece
en
la
línea
de
sucesión
al
trono.
Padre
de
tres
hijos
y
apasionado
de
la
naturaleza,
Andrea
disfruta
de
una
rutina
alejada
del
protocolo
real.
Se
lo
puede
ver
haciendo
las
compras
en
mercados
locales,
acompañando
a
sus
hijos
a
la
escuela
o
participando
en
proyectos
de
la
Fundación
Parálisis
Cerebral,
de
la
cual
es
padrino.
VO
ENTRETENIMIENTO
El estilo de Pierre Casiraghi: cómo se convirtió en un ícono de la moda masculina
EDITOR -
Pierre
Casiraghi
se
destaca
entre
los
hombres
de
la
realeza
europea.
El
hijo
menor
de
Carolina
de
Mónaco
y
del
fallecido
Stéfano
Casiraghi
logró
lo
que
pocos
nobles
pueden:
construir
una
imagen
sofisticada,
relajada
y
absolutamente
contemporánea
sin
perder
su
herencia
aristocrática.
Su
presencia
elegante
pero
sin
rigidez
lo
convierte
en
uno
de
los
íconos
indiscutidos
del
estilo
royal
moderno.
Pierre
Casiraghi
no
es
solo
una
cara
bonita
dentro
del
exclusivo
Principado
de
Mónaco,
sino
que
su
estilo
viene
dado
desde
su
abuela,
la
icónica
Grace
Kelly,
pasando
por
su
mamá,
la
princesa
Carolina,
quien
siempre
fue
una
referente
de
elegancia
clásica,
su
hermana,
Carlota
Casiraghi,
musa
de
Chanel.
Además,
su
papá,
amante
del
mar
y
empresario,
le
legó
una
actitud
deportiva
y
aventurera.
Este
cruce
de
influencias
se
percibe
en
su
vestuario:
Pierre
puede
lucir
impecable
en
un
traje
cruzado
en
el
Gran
Premio
de
Mónaco,
y
al
día
siguiente
disfrutar
del
verano
en
Palma
de
Mallorca
con
una
bandana,
alpargatas
y
un
look
completamente
relajado.
El
estilo
de
Pierre
Casiraghi
Una
de
las
facetas
más
destacadas
de
Pierre
Casiraghi
es
su
amor
por
la
navegación.
Participante
activo
en
regatas
y
competiciones
de
vela
como
la
Copa
del
Rey
en
Mallorca,
convirtió
esta
pasión
en
una
muestra
de
su
estilo.
Pierre
suele
combinar
atuendos
náuticos
con
polos
entallados,
gafas
espejo
y
pantalones
cortos.
Su
capacidad
para
verse
elegante
aún
en
contextos
informales
es,
sin
duda,
uno
de
sus
mayores
talentos
estéticos.
Desde
su
boda
en
2015
con
Beatrice
Borromeo,
otra
figura
glamorosa
de
la
nobleza
europea,
Pierre
consolidó
una
imagen
de
pareja
ideal.
Ambos,
con
una
química
visible
y
un
gusto
por
la
moda,
se
transformaron
rápidamente
en
una
de
las
duplas
más
chic
del
viejo
continente.
Aunque
el
estilo
es
su
carta
de
presentación,
Pierre
Casiraghi
también
desempeña
un
papel
activo
en
el
mundo
empresarial.
Trabaja
en
la
firma
inmobiliaria
de
la
familia
Casiraghi,
mostrando
un
perfil
ejecutivo
sin
dejar
de
lado
su
compromiso
con
causas
humanitarias
y
ambientales.
Su
presencia,
siempre
acertada
en
cuanto
a
estilo,
lo
convierte
en
un
embajador
natural
del
nuevo
lujo
europeo:
sobrio
y
con
una
elegancia
atemporal
que
desde
hace
años
son
el
símbolo
del
principado
de
Mónaco.
VO
En
la
Casa
Real
española,
la
polémica
siempre
está
presente.
En
esta
oportunidad,
el
programa
se
centra
en
la
princesa
Leonor
y
la
infanta
Sofía,
y
la
gran
preocupación
de
la
reina
Letizia
por
el
futuro
de
ambas.
La
infanta
Sofía,
con
apenas
17
años,
comienza
a
marcar
un
camino
propio,
lejos
de
la
sombra
de
su
hermana
mayor,
la
princesa
Leonor.
Y
esa
decisión
está
generando
desconcierto
en
Zarzuela.
La
infanta
Sofía
busca
vivir
bajo
sus
propias
reglas
Desde
chicas,
Leonor
y
Sofía
fueron
presentadas
al
mundo
como
un
dúo
inseparable.
Vestidas
con
el
mismo
estilo,
educadas
en
los
mismos
colegios
y
compartiendo
cada
aparición
pública,
la
imagen
proyectada
era
la
de
dos
hermanas
unidas
y
complementarias.
Pero
esa
armonía
comenzó
a
romperse
con
el
paso
del
tiempo,
especialmente
desde
que
Leonor
dio
el
paso
definitivo
para
convertirse
en
heredera
al
trono
de
España.
Mientras
Leonor
se
prepara
con
formación
militar,
una
agenda
pública
en
aumento
y
una
presencia
destacada
en
actos
oficiales,
Sofía
eligió
alejarse.
Dijo
no
a
seguir
el
mismo
camino,
rechazó
la
formación
militar
y
optó
por
continuar
sus
estudios
en
el
extranjero,
con
planes
de
estudiar
ingeniería.
La
menor
de
las
hijas
de
Letizia
y
Felipe
VI
busca
su
identidad
y
quiere
alejarse
del
control
que
impone
la
Corona,
especialmente
su
madre.
El
problema
es
que
su
creciente
distancia
genera
una
preocupación
concreta:
si
Sofía
renuncia
a
sus
derechos,
el
único
heredero
alternativo
después
de
Leonor
sería
Froilán,
el
hijo
de
la
infanta
Elena.
Letizia
Ortiz
alarmada
por
el
alejamiento
de
su
hija
Frente
a
este
distanciamiento,
Letizia,
siempre
cuidadosa
y
estratégica,
reaccionó
con
una
mezcla
de
preocupación
maternal
y
gestos
de
carácter
institucional
que
los
expertos
en
realeza
no
dejaron
pasar.
El
primero
fue
su
aparición
pública
luciendo
una
prenda
de
Sofía
que
es
todo
un
acercamiento
simbólico
y
silencioso.
El
segundo
gesto
fue
más
evidente
y
muestra
que
Letizia
no
se
rinde.
Se
confirmó
que
será
la
única
en
asistir
a
la
graduación
de
Sofía
en
el
UWC
College
de
Gales,
donde
la
joven
finaliza
su
bachillerato.
La
presencia
de
la
reina
en
ese
acto
también
tiene
una
doble
lectura:
es
un
gesto
de
apoyo,
pero
también
un
intento
desesperado
por
mantener
cerca
a
su
hija.
Solo
el
tiempo
dirá
si
la
distancia
creciente
entre
dos
hermanas
que,
hasta
hace
poco,
parecían
inseparables,
logra
revertirse
y
afianzar
el
vínculo
de
cara
a
sus
deberes
institucionales.
VO




























