ENTRETENIMIENTO
Qué es la cinetosis, el mal que aqueja a la princesa Leonor mientras está embarcada
EDITOR -0
La
princesa
Leonor
inició
una
de
las
etapas
más
exigentes
de
su
formación
militar
a
bordo
del
buque
escuela
Juan
Sebastián
Elcano,
siguiendo
los
pasos
de
su
abuelo,
Juan
Carlos
I,
y
su
padre,
el
rey
Felipe
VI.
Aunque
esta
experiencia
representa
una
de
las
mayores
aventuras
en
su
preparación
como
futura
monarca,
sus
primeros
días
están
siendo
particularmente
complicados
debido
a
un
desafío
inesperado:
la
cinetosis,
conocida
como
mal
de
tierra.
Leonor,
quien
siempre
se
mostró
comprometida
con
sus
deberes
institucionales,
abordó
el
emblemático
barco
con
entusiasmo,
pero
también
con
cierto
temor
a
lo
desconocido.
Las
jornadas
a
bordo
son
intensas:
clases
rigurosas,
tareas
de
navegación
y
poco
tiempo
para
descansar.
Sin
embargo,
el
desafío
más
grande
que
tuvo
que
enfrentar
hasta
ahora
no
fue
el
programa
académico,
sino
la
adaptación
física
al
constante
balanceo
del
buque
en
alta
mar.
Los
primeros
días
de
navegación
fueron
especialmente
duros
para
la
princesa.
Según
fuentes
cercanas,
Leonor
sufrió
mareos
severos
que
la
llevaron
a
vomitar
en
varias
ocasiones
y
a
perderse
algunas
clases
iniciales
mientras
permanecía
en
su
camarote
recuperándose.
El
equipo
médico
del
Elcano,
liderado
por
especialistas
en
medicina
naval,
le
dio
atención
para
aliviar
los
síntomas
de
la
cinetosis.
Esta
afección,
común
entre
navegantes
primerizos,
afecta
al
órgano
del
equilibrio
ubicado
en
el
oído
interno,
generando
náuseas,
mareos
y
un
malestar
general.
¿Qué
es
la
cinetosis
y
cómo
afecta?
La
cinetosis,
también
conocida
como
mareo
por
movimiento,
se
origina
cuando
el
cerebro
recibe
señales
contradictorias
de
los
sentidos
encargados
de
detectar
el
movimiento,
como
los
ojos,
los
receptores
musculares
y
los
canales
semicirculares
del
oído
interno.
Esto
ocurre
especialmente
en
entornos
de
movimiento
constante,
como
barcos,
trenes
o
aviones.
En
el
caso
de
Leonor,
el
constante
vaivén
del
Juan
Sebastián
Elcano
provocó
una
estimulación
excesiva
en
estas
estructuras,
desencadenando
los
síntomas
típicos
de
la
cinetosis:
náuseas,
sudoración
fría
y
mareos.
A
pesar
de
las
dificultades,
los
instructores
y
médicos
a
bordo
confían
en
que
estos
síntomas
irán
disminuyendo
con
el
tiempo.
Según
explican
los
especialistas,
el
cuerpo
suele
adaptarse
gradualmente
a
las
condiciones
del
entorno,
y
el
mareo
por
movimiento
desaparece
en
la
mayoría
de
los
casos
después
de
unos
días.
Además,
el
equipo
médico
implementó
medidas
para
aliviar
el
malestar
de
la
princesa,
como
recomendar
alimentos
ligeros,
evitar
movimientos
bruscos
y,
en
casos
más
intensos,
recurrir
a
medicamentos
específicos
para
controlar
las
náuseas
y
los
vómitos.
VO
ENTRETENIMIENTO
Aseguran que Juan Carlos I le pagó una elevada suma de euros a Eva Sannum: el motivo
EDITOR -
Una
de
las
historias
más
fascinantes
sobre
la
Familia
Real
española
que
mantiene
en
vilo
a
todos
desde
hace
años
es
la
supuesta
intervención
de
Juan
Carlos
I
en
la
vida
amorosa
de
su
hijo,
Felipe
VI.
Según
diversas
fuentes,
el
rey
emérito
habría
pagado
altas
sumas
de
dinero
a
Eva
Sannum,
una
modelo
noruega,
para
que
mantuviera
una
relación
con
el
entonces
príncipe.
Este
movimiento,
aparentemente
estratégico,
buscaba
desviar
la
atención
de
ciertos
rumores
sobre
los
“verdaderos
gustos”
de
Felipe
y,
al
mismo
tiempo,
mantener
la
imagen
de
la
corona
intacta.
Para
entender
la
presión
que
Juan
Carlos
ejerció
sobre
su
hijo,
es
importante
retroceder
en
el
tiempo
y
analizar
su
propia
experiencia
amorosa.
En
su
juventud,
Juan
Carlos
vivió
un
intenso
romance
con
Olghina
de
Robilant,
pero
las
estrictas
exigencias
de
su
padre,
Juan
de
Borbón,
truncaron
esa
relación.
Para
el
entonces
futuro
rey,
el
matrimonio
no
era
una
cuestión
de
amor,
sino
de
estrategia
política.
Así,
Juan
Carlos
contrajo
matrimonio
con
Sofía
de
Grecia,
en
una
unión
destinada
a
fortalecer
lazos
entre
casas
reales
europeas
y
consolidar
el
prestigio
de
la
monarquía
española.
Décadas
más
tarde,
cuando
Felipe
anunció
su
compromiso
con
Letizia
Ortiz,
una
periodista
sin
vínculos
con
la
nobleza,
la
decisión
sacudió
los
cimientos
de
la
familia
real.
Juan
Carlos,
influido
por
su
propia
historia
y
el
peso
de
las
tradiciones
monárquicas,
no
aprobaba
esta
elección.
Para
él,
la
prioridad
debía
ser
garantizar
la
estabilidad
y
el
prestigio
de
la
institución,
algo
que
parecía
tambalear
con
la
llegada
de
Letizia.
El
rol
de
Eva
Sannum
en
la
vida
de
Felipe
VI
Entre
las
mujeres
que
pasaron
por
la
vida
de
Felipe
antes
de
Letizia,
una
figura
destaca
especialmente:
Eva
Sannum.
La
modelo
noruega
fue
presentada
al
príncipe
durante
un
periodo
de
especulaciones
y
rumores
sobre
su
vida
personal.
Según
fuentes
cercanas
a
la
familia
real,
la
relación
con
Sannum
no
solo
fue
alentada,
sino
también
respaldada
económicamente
por
Juan
Carlos.
El
objetivo
era
crear
una
imagen
pública
de
Felipe
como
un
heredero
convencional,
alejado
de
cualquier
controversia
que
pudiera
afectar
su
futuro
como
monarca.
Sin
embargo,
la
relación
con
Eva
no
prosperó.
Sannum,
cansada
del
constante
escrutinio
mediático
y
las
estrictas
normas
de
protocolo
que
imponía
su
cercanía
a
la
realeza,
decidió
alejarse.
Según
el
periodista
Jaime
Peñafiel,
Juan
Carlos
habría
facilitado
este
proceso,
pagando
una
suma
considerable
para
garantizar
que
la
ruptura
se
llevara
a
cabo
sin
mayores
inconvenientes.
Rumores
y
especulaciones
sobre
Felipe
VI
La
discreción
y
el
carácter
reservado
de
Felipe
alimentaron
durante
años
rumores
sobre
su
sexualidad
y
su
vida
sentimental.
Algunos
autores,
como
Isidre
Cunill,
aseguran
que
estos
rumores
se
intensificaron
durante
su
etapa
en
Estados
Unidos,
donde
un
supuesto
episodio
con
un
cadete
generó
especulaciones.
Ante
esto,
la
familia
real
intensificó
los
esfuerzos
para
emparejarlo
con
mujeres
que
encajaran
en
el
perfil
de
una
futura
reina.
Aunque
los
intentos
de
Juan
Carlos
por
controlar
el
destino
amoroso
de
su
hijo
estuvieron
marcados
por
la
controversia,
Felipe
finalmente
desafió
las
expectativas
familiares
al
casarse
con
Letizia
Ortiz.
Esta
decisión,
aunque
polémica,
demostró
su
voluntad
de
priorizar
el
amor
sobre
las
imposiciones
dinásticas,
marcando
un
antes
y
un
después
en
la
historia
de
la
monarquía
española.
VO
La
posible
boda
secreta
de
Iñaki
Urdangarin
y
Ainhoa
Armentia
desató
un
nuevo
capítulo
de
tensiones
familiares
que
pone
en
el
centro
de
la
escena
a
Irene
Urdangarin,
la
hija
menor
del
exduque
de
Palma
y
la
infanta
Cristina.
La
joven,
quien
vivió
de
cerca
los
altibajos
de
la
separación
de
sus
padres,
dejó
claro
que
no
tiene
intenciones
de
asistir
al
próximo
enlace
matrimonial
de
su
padre,
marcando
una
postura
contundente.
Desde
que
en
2022
se
hicieron
públicas
las
imágenes
de
Iñaki
junto
a
Ainhoa,
la
relación
entre
padre
e
hija
atraviesa
serios
conflictos.
Irene,
quien
entonces
vivía
en
Ginebra
junto
a
la
infanta
Cristina,
sufrió
profundamente
la
ruptura
familiar,
lo
que
se
reflejó
en
su
rendimiento
académico
y
su
estado
emocional.
En
ese
contexto,
la
joven
asumió
una
posición
crítica
hacia
su
padre,
a
quien
considera
responsable
de
la
situación.
El
distanciamiento
con
Iñaki
se
mantiene
desde
entonces,
y
su
relación
con
Ainhoa
nunca
llegó
a
consolidarse.
A
pesar
de
los
intentos
de
acercamiento,
Irene
se
negó
repetidamente
a
compartir
momentos
familiares
con
la
pareja.
La
boda
que
divide
a
los
Urdangarin
Con
el
divorcio
entre
Iñaki
Urdangarin
y
la
infanta
Cristina
finalmente
formalizado,
el
decidió
dar
un
paso
más
en
su
relación
con
Ainhoa
Armentia
al
anunciar
su
intención
de
casarse
este
año.
Según
fuentes
cercanas,
el
enlace
sería
una
ceremonia
civil
discreta,
con
la
presencia
de
los
hijos
de
Iñaki
como
testigos.
Sin
embargo,
Irene
fue
categórica
en
su
postura.
No
solo
se
opone
al
matrimonio,
sino
que
aseguró
que
no
asistirá
a
la
boda,
una
decisión
que
refuerza
su
lealtad
hacia
la
infanta
Cristina,
a
quien
considera
la
principal
víctima
de
toda
esta
situación.
"No
traicionará
a
su
madre",
confirmaron
personas
cercanas
a
la
familia.
La
decisión
de
Iñaki
de
formalizar
su
relación
con
Ainhoa
Armentia
generó
opiniones
divididas.
Mientras
algunos
lo
ven
como
un
intento
de
consolidar
su
vida
junto
a
su
pareja
tras
años
de
polémicas,
otros
lo
interpretan
como
una
acción
insensible
hacia
sus
hijos,
especialmente
Irene.
Según
trascendió,
uno
de
los
motivos
detrás
del
enlace
sería
asegurar
la
estabilidad
económica
de
Ainhoa
en
caso
de
que
algo
le
ocurra
a
Iñaki,
quien
actualmente
goza
de
una
pensión
y
beneficios
derivados
de
su
antigua
posición.
Por
ahora,
la
incógnita
sobre
si
los
otros
hijos
de
Iñaki
estarán
presentes
en
el
matrimonio
es
una
incógnita
y
mantiene
a
todo
en
vilo
en
España.
VO
Cuando
hizo
unas
de
las
interpretaciones
más
memorables
de
las
series
encarnando
a
Pablo
Escobar
en
“El
patrón
del
mal”
iba
por
el
perrito,
el
gato,
los
papás
y
la
abuelita.
Ahora
Andrés
Parra
se
sube
al
escenario
del
Teatro
Broadway
para
hacer
una
única
función
el
2
de
febrero
de
“Venga
que
si
es
pa’
eso”
y
va
por
el
público
argentino.
Ya
supo
conquistarlo
con
su
turbio
personaje
en
“La
odisea
de
los
giles
junto”
a
Ricardo
Darín,
a
su
desopilante
manager
en
“Los
protectores”
compartiendo
el
trío
menos
pensado
con
Adrián
Suar
y
Gustavo
Bermúdez
o
protagonizando
la
serie
“El
presidente”
dirigido
por
Armando
Bó,
pero
esta
vez
hablamos
de
algo
distinto,
un
monólogo
desbordante
de
gracia
en
el
desnuda
su
lado
más
personal
sin
miedo
ni
red.
“Amo
caminar
Buenos
Aires,
comer
carne,
pizza,
empanadas, facturas.
Me
engordo
46
kilos
cada
vez
que
voy
allá”,
dice
Andrés
Parra
con
su
tono
de
voz
inconfundible.
Si
viene
por
todo
que
así
sea.
Noticias:
Usted
ha
trabajado
con
elencos
numerosos,
¿le
dio
un
poco
de
vértigo
pararse
solo
en
el
escenario
para
hacer
“Venga
que
si
es
pa’
eso”?
Andrés
Parra:
Fíjate
que
era
algo
que
yo
quería
desde
hace
mucho
tiempo.
Lo
que
más
me
gusta
es
que
después
de
30
años
de
carrera
por
fin
encontré
qué
quería
decir,
contar
y
compartir
desde
el
arte,
eso
es
lo
más
poderoso
que
tiene
este
espectáculo,
es
lo
que
lo
llevó
a
convertirse
en
el
proyecto
más
importante
de
mi
vida.
Es
un
show
que
viene
desde
un
lugar
muy
íntimo
y
personal,
muy
mío,
eso
lo
hace
único
porque
ahí
soy
realmente
yo.
Noticias:
Hace
poco
Jamie
Foxx
en
“What
had
happened
was…”,
su
stand
up
de
Netflix,
habló
del
ACV
que
sufrió.
¿La
comedia
sirve
para
exorcizar
los
propios
demonios?
Parra:
Creo
que
cuando
uno
ya
se
puede
burlar
de
sus
heridas
y
de
sus
traumas
la
aparición
del
humor
se
convierte
en
un
termómetro
indicador
de
que
algo
ya
sanó.
Cuando
no
pueden
tocarte
ciertos
temas
es
porque
todavía
estamos
ante
una
herida
abierta
y
hay
que
ser
cuidadosos.
Pero
cuando
puedes
desparramarte
sobre
eso
es
que
ya
pasó.
Noticias:
Es
la
primera
vez
que
hará
teatro
en
Buenos
Aires.
Cuenta
la
leyenda
que
el
público
argentino
es
uno
de
los
más
efusivos,
¿cómo
lo
imagina?
Parra:
¡Ay
amiga,
usted
ya
me
está
dando
miedo!
(risas)
Hablando
en
serio,
yo
creo
que
Argentina
se
va
a
enloquecer
porque
nos
queremos
mucho
con
el
público,
me
he
dado
cuenta
de
eso,
el
amor
es
mutuo.
Y
creo
que
la
gente
agradece
mucho
cuando
alguien
se
atreve
a
abrirse
así,
cuando
no
hay
filtro
ni
prestigio
que
cuidar,
cuando
no
hay
nada
que
quieras
ocultar.
Solo
hay
una
verdad
dolorosa
y
fuerte
con
la
que
el
espectador
se
identifica
un
montón.
Creo
que
el
público
argentino
va
a
disfrutar,
somos
muy
parecidos
y
además
estamos
hablando
de
temas
universales
¿Quién
no
ha
estado
mal,
quién
no
ha
estado
deprimido
y
se
ha
sentido
perdido
en
la
vida?
Hay
un
conector
muy
fuerte
ahí
y
por
supuesto
siento
que
nos
vamos
a
divertir
mucho.
Noticias:
Usted
protagonizó
un
fenómeno
global
como
“El
patrón
del
mal”.
Cuando
terminó
la
serie
y
tuvo
que
sacudirse
el
personaje
de
Pablo
Escobar,
¿llegó
a
preguntarse
‘¿ahora
qué?’?
Parra:
Sí,
totalmente.
Tuve
la
suerte
de
experimentar
lo
defraudador
que
es
el
éxito,
la
gran
estafa
que
es,
porque
cuando
lo
alcanzas
te
das
cuenta
que
sigues
igual
que
antes.
Al
final
el
éxito
no
tenía
nada
que
ver
con
la
felicidad
que
imaginabas,
esa
es
una
gran
desilusión
…
¡y
es
muy
lindo!
Porque
ahí
comienzas
a
darte
cuenta
de
muchas
cosas...
Noticias:
¿Por
ejemplo
que
la
vida
a
veces
desmiente
esa
ilusión?
Parra:
Absolutamente
y
yo
soy
la
prueba
de
eso.
Alcancé
todo
lo
que
se
supone
que
usted
necesita
para
ser
feliz,
no
me
faltó
nada.
Y
entre
más
conseguía
cosas,
más
infeliz
me
sentía,
más
vacío.
Y
eso
es
una
belleza
porque
empiezas
a
entender
que
todo
eso
es
simplemente
una
ilusión,
una
mentira.
Cuando
tu
proyecto
de
vida
se
derrumba
dejas
de
ser
esclavo
de
muchas
cosas,
nos
encanta
hablar
de
libertad,
pero
estamos
totalmente
esclavizados
y
he
llegado
a
la
conclusión
de
que
la
auténtica
libertad
es
un
ejercicio
de
estar
dispuestos
a
perderlo
todo.
Si
no
estás
dispuesto
a
perder
tu
matrimonio,
tu
prestigio,
tu
plata,
tu
carro,
tu
comodidad,
tu
reloj…¿de
qué
libertad
me
estás
hablando?
Nos
enseñaron
a
poner
la
felicidad
en
un
montón
de
cosas
y
nos
negamos
a
ser
felices
hasta
conseguirlas,
pero
cuando
lo
logramos
nos
aferramos
a
ellas
y
la
felicidad
consiste
en
no
perderlas.
¡Es
un
manicomio
en
el
que
siempre
pierdes,
hermana!
(risas)
Noticias:
Leí
que
en
algún
momento
usted
desarrolló
una
adicción
a
las
redes
sociales,
que
cada
vez
sirven
menos
para
conectar
con
los
demás
y
más
para
vivir
pendientes
de
los
likes.
¿Cómo
logró
salir
de
eso?
Parra:
Me
di
cuenta
de
que
yo
me
pasaba
siete
horas
diarias
con
el
celular.
Después
apareció
un
libro
en
mi
vida
llamado
“Ama
tu
libertad”,
de
Borja
Vilaseca,
donde
se
habla
de
la
tecnodependencia
y
hace
referencia
a
otro
libro
titulado
“Minimalismo
digital”.
Lo
compré,
lo
leí
e
inmediatamente
me
di
cuenta
de
que
lo
mío
con
el
celular
era
una
adicción.
Es
un
libro
muy
interesante
porque
también
analiza
cómo
está
montado
el
negocio
de
las
redes
para
que
no
puedas
despegarte,
esta
gente
se
hace
trillonaria
con
tu
tiempo.
Saben
qué
te
gusta
y
qué
pueden
venderte.
Noticias:
Los
actores
necesitan
del
amor
del
público,
¿había
algo
de
eso
en
su
relación
con
las
redes?
Parra:
Creo
que
desde
niños
nos
dieron
una
droga
que
se
llama
“aprobación
de
los
demás”.
Si
te
portabas
bien
te
aplaudían,
si
te
portabas
mal
te
castigaban
y
las
redes
sociales
son
una
“Catedral
de
la
aprobación”,
algo
que
en
mi
oficio
tiene
peso.
Cuando
usted
sube
una
foto
es
porque
quiere
likes,
uno
quiere
aplausos.
Empecé
un
proceso
de
desintoxicación
cuando
me
di
cuenta
de
todo
lo
que
me
estaba
perdiendo
por
vivir
metido
en
esta
cosa
de
las
redes
que
es
una
mentira
porque
el
celular
nos
desconectó
completamente.
Sentí
que
gran
parte
de
mi
desequilibrio
emocional
venía
por
ese
lado,
esa
carrera
por
los
likes
genera
dopamina,
tu
sistema
nervioso
sube
y
baja,
no
es
un
lugar
de
tranquilidad.
Darme
cuenta
de
eso
me
prendió
la
alarma,
me
quedé
solo
con
Instagram
que
estoy
usando
para
promocionar
el
show,
pero
ni
siquiera
lo
tengo
instalado
en
el
celular,
trato
de
pasar
la
mayor
parte
de
los
días
sin
entrar,
más
bien
leo
un
libro,
salgo
a
caminar
y
me
veo
con
gente.
Ha
sido
muy
sano.
Noticias:
Hablando
de
encontrarse
con
gente,
usted
ha
trabajado
con
actores
argentinos
tan
populares
como
Ricardo
Darín
en
“La
odisea
de
los
giles”
y
Adrián
Suar
en
“Los
protectores”.
¿Cómo
fueron
esas
experiencias?
Parra:
En “La
odisea
de
los
giles”
además
de
Ricardo
estaban
la
Llinás
y
un
grupo
de
actores
increíble,
¡para
mí
fue
como
un
taller!,
fue
una
experiencia
muy
bonita,
muy
intensa
y
muy
chévere
verlos
trabajar.
Ser
parte
de
una
película
argentina
era
un
sueño
que
tenía
por
cumplir,
fue
muy
importante
para
mí
y
además
gustó
mucho
esa
peli.
Noticias:
Y
ya
que
hablamos
de
argentinidad,
en
“Los
protectores”
llegó
a
actuar
hasta
Messi
Parra:
Es
verdad.
Increíble.
Te
digo
que
“Los
protectores”
es
el
sinsabor
más
grande
que
he
tenido
en
la
profesión
porque
yo
le
decía
a
Adrián
Suar:
“Esta
serie
se
nos
va
a
convertir
en
‘The
Office’,
da
para
10
temporadas”
y
no
entiendo
qué
pasó,
amiga.
En
la
temporada
dos
ya
teníamos
a
los
personajes
por
completo,
sabíamos
qué
podían
hacer,
estaban
clarísimas
las
situaciones,
la
gente
la
disfrutaba…
¡y
nos
cortaron
las
piernas!
Quedamos
como
locos,
no
entendíamos
nada,
ya
íbamos
a
hacer
la
tercera
y
la
cancelaron.
Sigo
teniendo
la
ilusión
de
que
ese
proyecto
despierte
otra
vez,
era
demasiado
feliz
haciendo
“Los
protectores”,
nos
divertíamos
muchísimo
con
Adrián,
Gustavo
Bermúdez,
Jorgelina
Aruzzi…
No
sé
qué
pasó,
siento
que
las
plataformas
cambian
de
alcalde
a
cada
rato,
llegó
uno
nuevo
y
dijo
“ya
no’más”,
me
cuesta
entenderlo.
Noticias:
También
daba
para
infinitas
temporadas
“El
presidente”,
la
serie
que
protagonizó
dirigida
por
Armando
Bó.
¿Cambió
su
manera
de
ver
el
fútbol
después
de
hacerla?
Parra:
¡Cómo
no!
A
mí
muchos
proyectos
me
quitan
la
ingenuidad.
El
negocio
turbio
que
es
el
fútbol,
la
FIFA
es
un
descaro.
Quizás
tendría
que
estar
presa
la
FIFA
entera
(se
ríe).
Armando
es
lo
máximo.
“El
último
Elvis”
es
de
mis
películas
favoritas
de
todos
los
tiempos
Cuando
me
dijeron
que
“El
presidente”
iba
a
dirigirla
Armando
Bó
pensé:
“No
puede
ser
verdad
esto”.
Tenemos
planes
con
el
Armando,
estamos
cocinando
cositas.
Hay
algo
guardado
que
seguramente
vamos
a
hacer
el
año
entrante,
nos
gusta
mucho
trabajar
juntos,
nos
entendemos
muy
bien.
¡Armando
está
completamente
loco
y
eso
me
encanta!
(risas)
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
Cómo se relacionan los problemas maritales de Letizia Ortiz y la fortuna de Iñaki Urdangarin
EDITOR -
La
Casa
Real
española
se
encuentra
en
el
ojo
del
huracán
nuevamente,
esta
vez
por
la
combinación
de
dos
de
sus
mayores
puntos
débiles:
las
tensiones
matrimoniales
entre
la
reina
Letizia
Ortiz y
el
rey
Felipe
VI,
y
el
polémico
papel
de
Iñaki
Urdangarin,
el
exduque
de
Palma.
Tras
su
paso
por
prisión
debido
al
caso
Nóos,
Urdangarin
no
solo
mantuvo
su
nombre
en
los
titulares,
sino
que
también
parece
haber
encontrado
una
forma
de
asegurar
su
fortuna
mediante
un
manejo
estratégico
de
información
privilegiada
que
podría
poner
en
jaque
a
la
monarquía.
Iñaki
Urdangarin,
quien
durante
más
de
dos
décadas
fue
una
figura
cercana
a
la
familia
real,
es
actualmente
un
auténtico
dolor
de
cabeza
para
Zarzuela.
Aunque
Juan
Carlos
I
intentó
garantizarle
una
estabilidad
económica
a
cambio
de
su
silencio,
las
exigencias
del
ex
de
la
infanta
Cristina
no
parecen
tener
límites.
Según
diversas
fuentes,
Urdangarin
habría
recibido
una
indemnización
millonaria
y
un
acuerdo
mensual
que
oscila
entre
25.000
y
50.000
euros
provenientes
de
cuentas
en
Suiza.
Sin
embargo,
las
cifras
pactadas
inicialmente
parecen
no
haber
sido
suficientes
para
Urdangarin,
quien
ahora
habría
comenzado
a
presionar
con
nuevas
demandas
económicas,
utilizando
como
moneda
de
cambio
la
información
que
acumuló
durante
sus
años
como
parte
de
la
familia
real.
Letizia
Ortiz,
en
el
centro
de
las
amenazas
El
silencio
de
Urdangarin
no
es
gratuito,
y
su
arsenal
de
datos
parece
incluir
detalles
especialmente
delicados
sobre
la
reina
Letizia.
Durante
los
primeros
años
de
su
matrimonio
con
Felipe
VI,
Letizia
habría
interactuado
con
frecuencia
con
el
entonces
duque
de
Palma,
generando
conversaciones
que,
según
se
especula,
dejaron
al
descubierto
aspectos
íntimos
de
su
vida
privada.
Entre
las
posibles
revelaciones
que
Urdangarin
tendría
en
su
poder
se
encuentran
supuestas
infidelidades
de
la
reina,
sus
vínculos
con
figuras
como
Jaime
del
Burgo
y
detalles
sobre
las
tensiones
internas
de
su
matrimonio
con
el
monarca.
Estas
amenazas
no
solo
ponen
en
jaque
a
la
reputación
de
Letizia,
sino
que
también
representan
un
potencial
escándalo
que
podría
debilitar
aún
más
la
ya
tambaleante
imagen
pública
de
la
monarquía
española.
El
compromiso
inicial
de
Juan
Carlos
I
de
garantizar
el
silencio
de
Urdangarin
parecía
una
estrategia
efectiva
para
evitar
nuevas
polémicas
relacionadas
con
el
caso
Nóos.
Sin
embargo,
las
demandas
crecientes
del
exduque
y
su
cercanía
con
periodistas
y
editoriales
encendieron
las
alarmas,
ya
que
los
rumores
sobre
sus
intenciones
de
divulgar
información
sensible
no
dejan
de
crecer.
Según
fuentes
cercanas,
Urdangarin
dejó
entrever
que
su
conocimiento
sobre
la
familia
real
incluye
temas
que
van
más
allá
de
los
problemas
matrimoniales
de
Letizia
y
Felipe
VI,
abarcando
dinámicas
internas
que
podrían
sacudir
los
cimientos
de
Zarzuela.
ENTRETENIMIENTO
Escándalo por la supuesta boda secreta entre Iñaki Urdangarin y Ainoha Armentia
EDITOR -
La
relación
entre
Iñaki
Urdangarin
y
Ainhoa
Armentia
vuelve
a
acaparar
titulares,
esta
vez
por
los
rumores
de
una
supuesta
boda
secreta.
Desde
que
comenzaron
su
relación,
la
pareja
estuvo
en
el
centro
de
la
atención
mediática,
en
gran
parte
por
el
impacto
que
tuvo
en
el
matrimonio
de
Urdangarin
con
la
infanta
Cristina.
Ahora,
con
las
especulaciones
de
un
posible
enlace
civil,
el
escándalo
resurge
con
fuerza.
El
vínculo
entre
Iñaki
y
Ainhoa
salió
a
la
luz
en
medio
de
uno
de
los
momentos
más
delicados
de
la
vida
personal
del
exduque
de
Palma.
Tras
décadas
de
matrimonio
con
la
infanta
Cristina,
la
separación
oficial
llegó
cargada
de
tensiones
y
estrictas
cláusulas.
Cristina
no
solo
impuso
condiciones
económicas,
sino
también
personales:
prohibió
que
Iñaki
presentara
a
su
nueva
pareja
a
sus
hijos
hasta
que
el
divorcio
estuviera
completamente
resuelto.
Sin
embargo,
la
exposición
pública
de
su
relación
con
Ainhoa,
especialmente
tras
las
fotos
paseando
juntos
en
Biarritz,
dejó
claro
que
Iñaki
había
decidido
dar
vuelta
la
página.
Para
la
infanta
Cristina,
esas
imágenes
representaron
una
humillación
pública
y
un
golpe
definitivo
a
las
esperanzas
de
reconciliación
que
aún
albergaba.
La
nueva
vida
de
Iñaki
Urdangarin
con
Ainhoa
Armentia
Lejos
del
bullicio
de
las
portadas
y
los
titulares,
Iñaki
y
Ainhoa
han
optado
por
una
vida
más
tranquila
en
una
exclusiva
zona
de
Vitoria.
Allí
formaron
un
hogar
junto
a
los
hijos
de
Ainhoa,
alejándose
del
constante
escrutinio
que
marcó
los
últimos
años
de
la
vida
de
Urdangarin.
Los
rumores
de
una
boda
comenzaron
a
surgir
tras
declaraciones
de
Pilar
Eyre,
reconocida
periodista
especializada
en
temas
de
la
realeza.
Eyre
sugirió
que
la
pareja
podría
haberse
casado
ya
en
una
ceremonia
íntima,
alejada
de
los
focos
y
con
la
única
asistencia
de
los
hijos
de
Ainhoa.
Una
de
las
interrogantes
que
más
eco
ha
generado
en
la
prensa
es
si
este
matrimonio
podría
alterar
los
términos
económicos
establecidos
en
el
divorcio
con
la
infanta
Cristina.
Algunas
fuentes
cercanas
a
la
Casa
Real
señalan
que
un
cambio
en
el
estado
civil
de
Iñaki
podría
significar
la
pérdida
de
ciertos
beneficios,
incluyendo
su
abultada
compensación
mensual.
Por
ahora,
la
pareja
mantiene
silencio,
sin
confirmar
ni
desmentir
los
rumores.
Este
hermetismo
no
hace
más
que
alimentar
las
especulaciones
y
mantener
la
atención
mediática
sobre
ellos.
Lo
cierto
es
que,
de
ser
verdad,
esta
boda
marcaría
un
nuevo
capítulo
en
la
vida
de
Iñaki
Urdangarin,
uno
que
continúa
dividiendo
opiniones
entre
los
defensores
de
la
monarquía
y
quienes
critican
sus
excesos.
La
vida
de
la
familia
Demichelis-Anderson
dio
un
giro
de
180
grados
cuando
se
mudaron
a
México,
un
cambio
que
trajo
nuevos
desafíos
y
experiencias
para
cada
uno
de
sus
integrantes.
En
este
contexto,
Evangelina
Anderson,
esposa
de
Martín
Demichelis,
organizó
el
cumpleaños
número
12
de
su
hija
Lola,
una
fecha
especial
que
se
vivió
de
manera
distinta,
marcada
por
la
sencillez
y
la
adaptación
a
una
nueva
realidad
lejos
de
Argentina.
Lola,
quien
celebró
su
cumpleaños
anterior
en
Argentina
con
una
fiesta
inspirada
en
Taylor
Swift,
con
decoración
temática,
optó
este
año
por
un
festejo
más
sencillo.
La
diferencia
no
solo
estuvo
en
la
magnitud
del
evento,
sino
también
en
los
rostros
que
la
acompañaron:
sus
nuevas
amigas
mexicanas.
Evangelina
Anderson
compartió
detalles
del
día
en
sus
redes
sociales,
comenzando
con
un
tierno
mensaje
dedicado
a
su
hija:
“Feliz
cumple,
Loli
de
mi
alma.
Te
amo
mucho”.
Las
fotos
publicadas
en
Instagram
revelaron
que
la
celebración
inició
en
un
restaurante,
donde
la
cumpleañera
disfrutó
de
una
comida
en
familia
antes
de
compartir
un
momento
más
íntimo
con
sus
amigas.
La
torta
más
original
para
el
cumpleaños
de
Lola
Demichelis
Luego
de
estos
festejos
con
un
grupo
de
amigas
y
con
su
hermana
menor
y
su
mamá
en
el
restaurante,
Lola
vivió
una
tercera
celebración,
esta
vez
en
la
intimidad
de
su
casa
junto
a
su
papá,
Martín
Demichelis.
Evangelina
Anderson
dio
cuenta
de
este
momento
amoroso
y
en
familia
a
través
de
sus
historias
de
Instagram
en
donde,
además,
compartió
el
detalle
de
una
torta
muy
especial:
“La
torta
la
hizo
Loli.
Impresionante”,
destacó
la
orgullosa
mamá
con
una
foto
en
donde
se
la
ve
a
la
joven
con
su
gran
logro:
una
torta
de
crema
y
frutillas
enorme.
Este
giro
hacia
una
celebración
más
íntima
contrasta
con
los
festejos
más
elaborados
de
años
anteriores,
reflejando
quizás
un
intento
por
adaptarse
a
las
nuevas
costumbres
y
amistades
que
la
familia
ha
ido
formando
desde
su
llegada
a
México.
La
mudanza
a
México
trajo
grandes
cambios
para
Lola
y
su
familia,
quienes
no
solo
han
tenido
que
adaptarse
a
una
nueva
cultura,
sino
también
reconstruir
sus
vínculos
sociales
en
un
entorno
diferente.
A
pesar
de
ello,
Evangelina
dejó
en
claro
que
el
amor
y
la
unión
familiar
siguen
siendo
el
eje
central
de
sus
vidas.
El
estreno
de
una
nueva
versión
de
“Somos
nosotros”
permite
el
encuentro
de
Fede
Bal
con
NOTICIAS.
La
obra
teatral
que
protagoniza
junto
a
Sofía
Pachano
y
en
la
que
comparte
elenco
con
Denise
Dumas,
Lionel
Arostegui
y
Germán
“Tripa”
Tripel,
sirve
de
prólogo
para
una
charla
descontracturada
después
del
ensayo.
Dueño
de
una
versatilidad
admirable,
repleto
de
tatuajes
que
cuentan
infinitas
historias,
actor,
productor
con
alma
de
cineasta,
director,
presentador,
viajero
incansable,
poseedor
de
anécdotas
que
pueden
amenizar
cualquier
reunión,
bailarín
exitoso
en
recordados
ciclos
televisivos,
heredero
de
padres
consagrados
en
la
comedia
y
la
actuación,
pero
desde
hace
años
con
un
nombre
propio
muy
bien
ganado,
Fede
Bal
arranca
el
2025
con
trabajo.
Con
deseos
de
disfrutar.
Y
por
suerte,
con
ganas
de
conversar.
Noticias:
¿Qué
va
a
encontrar
el
público
cuando
vea
“Somos
nosotros”?
Federico
Bal:
Con
esta
obra
estamos
felices
porque
habla
de
una
temática
muy
actual,
y
es
qué
pasaría
si
tu
pareja
te
dijera
que
se
enamoró
de
otra
persona
y
que
eso
no
influye
necesariamente
en
querer
separarse,
sino
que
en
esa
vida
hay
otro
más
que
no
sos
vos.
Creo
que
para
el
público
es
un
planteo
atractivo
y
hay
una
charla
que
puede
iniciarse
después
del
teatro
para
resolver
muchas
cosas
y
destrabar
otras.
En
ese
sentido
me
parece
interesante
porque
pone
en
discusión
el
tema
de
no
querer
mentir,
mucha
gente
cree
que
al
mentir
cuida
el
vínculo
y
acá
el
personaje
de
Sofía
necesita
contármelo,
no
mentirme.
Nosotros
somos
la
pareja
central,
Tripa
es
el
tercero
en
discordia,
Denise
Dumas
y
Lio
Arostegui
interpretan
a
nuestros
amigos.
Con
Sofía
y
Tripa
ya
habíamos
compartido
“Kinky
boots”
y
estamos
laburando
juntos
acá
porque
nos
adoramos.
Sofi
ya
había
hecho
esta
obra,
así
que
un
poco
todo
esto
de
entrada
lo
armó
ella,
queríamos
volver
a
juntarnos.
Noticias:
Este
año
le
toca
hacer
temporada
en
Buenos
Aires.
¿Eso
trae
algún
beneficio?
Bal:
Sí,
creo
que
personalmente
necesitaba
parar
un
poco,
bajar
un
cambio.
En
Carlos
Paz
y
en
Mar
del
Plata
hay
una
especie
de
adrenalina
y
vorágine
que
te
come
el
verano,
todo
pasa
muy
rápido,
hay
que
mudarse,
ir
a
otro
lugar
y
estar
en
mil
eventos.
Acá
hay
una
quietud
muy
hermosa
porque
estoy
en
mi
casa,
con
mis
amigos,
mis
cosas,
mi
gente,
mis
perros.
Eso
te
da
un
poco
de
paz,
los
veranos
me
traían
mucha
locura,
invitados,
fiestas,
salidas
y
un
montón
de
móviles.
Elijo
quedarme
acá,
también
hay
muchos
turistas
que
vienen
a
ver
teatro,
es
una
plaza
repleta
de
propuestas
artísticas
y
gastronómicas,
¡es
genial
Buenos
Aires!
Noticias:
Leyendo
material
para
esta
entrevista
me
enteré
que
usted
estudió
cine,
¿cómo
le
fue
con
eso?
Bal:
Sí,
estudié
en
SICA
y
en
la
FUC,
no
terminé
la
carrera,
pero
amo
el
cine.
Me
parece
que
es
un
lugar
para
explorar
otros
caminos,
filmé
una
película
con
mi
papá,
trabajé
en
otra
de
suspenso
y
en
una
de
terror,
tengo
ganas
de
seguir
por
ahí,
quiero
volver.
Por
ahora
mi
vida
va
más
por
el
teatro
y
la
tele,
pero
el
cine
es
mi
gran
pasión.
Noticias:
¿Continúa
“Resto
del
mundo”
en
2025?
Bal:
Continúa
y
quieren
que
siga
siendo
el
conductor,
así
que
seguramente
a
partir
de
marzo
ya
estaremos
de
vuelta
en
pantalla.
Será
mi
cuarta
temporada,
¡el
programa
ya
lleva
22
años!
Han
pasado
como
conductores
Iván
de
Pineda,
Sergio
Goycochea,
Liz
Solari
y
Emilia
Attias.
Todos
fueron
aportando
lo
suyo,
pero
creo
que
lo
que
yo
pongo
es
la
curiosidad.
Quería
escaparle
a
ese
lugar
del
conductor
que
sabe
más
que
el
espectador
porque
yo
no
sé
más
que
nadie.
Amo
viajar,
comer,
salir
de
joda,
conocer
gente,
hacer
deportes
acuáticos,
tirarme
desde
un
rascacielos.
Soy
fanático
de
todo
lo
que
pasa
cuando
viajás
y
hacerlo
con
un
cameraman
que
es
un
gran
amigo
y
un
productor
que
es
un
genio,
lo
convierte
en
la
mezcla
perfecta
de
diversión
y
trabajo.
La
pasamos
muy
bien,
creo
que
le
dimos
una
vueltita
más
documental,
lo
volvimos
un
poco
más
joven
y
real
al
programa.
Noticias:
Si
tuviera
que
rescatar
tres
lugares
que
lo
impactaron,
¿cuáles
serían?
Bal:
Tel
Aviv
como
número
uno.
Tenía
pendiente
ir
y
cuando
finalmente
llegamos
me
emocioné
mucho
con
el
amor
de
la
gente
y
con
esa
felicidad
que
tienen
de
estar
vivos,
hay
una
necesidad
de
disfrutar
cada
día
como
si
fuera
único.
Me
impactó
ver
las
armas
en
las
puertas
de
los
bares,
los
pibes
y
las
chicas
que
entran
a
tomar
algo
y
dejan
sus
armas
afuera,
están
todo
el
tiempo
en
servicio
porque
es
un
país
muy
golpeado
por
la
guerra.
La
isla
de
Creta
también
es
otro
lugar
maravilloso
y
por
último
puedo
decirte
que
vengo
de
Cuba
y
fue
una
experiencia
tremenda.
Noticias:
¿Con
qué
realidad
se
encontró
en
Cuba?
Bal:
Me
encontré
con
que
hay
una
celebración
constante
en
la
gente,
el
pueblo
es
lo
más
lindo
que
vi.
La
Habana
está
un
poco
afectada
por
los
años
de
hermetismo
que
ha
sufrido
la
isla,
hay
muchos
problemas
energéticos
y
naturales,
como
terremotos
y
huracanes.
Pero
la
gente
es
increíble,
comen
arroz,
pollo
y
bailan
todo
el
día.
¡Acá
nos
quejamos
tanto
y
ellos
teniendo
tan
poco
son
tan
felices!
Noticias:
¿Es
verdad
que
en
algún
viaje
aprendió
a
andar
en
bicicleta
a
los
33
años?
Bal:
Sí,
fue
en
Amsterdam,
que
es
una
ciudad
completamente
tomada
por
las
bicisendas,
de
golpe
vi
una
bicicleta
de
tres
ruedas
y
sentí
que
era
un
poco
más
fácil
así
que
me
lancé.
Te
digo
que
era
como
mandarme
en
hora
pico
en
Cerrito
y
Corrientes
(risas).
Pasa
algo
increíble
cuando
tenés
la
necesidad
de
moverte
de
un
lado
a
otro
y
no
te
queda
otra
que
aprender.
Cuando
volvimos
acá
me
compré
una
y
listo,
tampoco
es
tan
difícil
(se
ríe).
Noticias:
Leí
por
ahí
que
había
una
propuesta
teatral
con
Julio
Chávez
dando
vueltas,
¿en
qué
quedó
eso?
Bal:
Era
una
idea
del
productor
Miguel
Pardo,
la
adaptación
de
una
película
muy
linda.
A
Julio
lo
adoro,
hemos
compartido
un
año
nuevo
en
el
que
se
ha
venido
a
casa
en
Carlos
Paz,
tenemos
una
buena
relación
que
incluye
a
mi
madre,
a
Ricky
Pashkus
y
a
un
grupo
de
actores
muy
copados.
Obviamente
tengo
muchas
ganas
de
trabajar
con
él,
sería
un
sueño,
algo
que
quiero
hacer
en
un
futuro.
Noticias:
Hablando
de
sueños,
¿usted
pasó
con
su
viejo
su
cumpleaños
18
en
Las
Vegas?
Bal:
Sí,
es
una
ciudad
que
amo,
ya
fui
como
diez
veces,
cada
vez
que
puedo
vuelvo.
En
uno
de
los
viajes
me
tatué
una
marquesina,
soy
fanático,
me
gusta
todo
de
Las
Vegas,
la
noche,
los
shows,
la
joda,
la
comida,
es
una
ciudad
muy
real.
Con
mi
viejo
y
mi
vieja
nos
gustaba
viajar
una
o
dos
veces
por
año,
ellos
juntaban
una
guita
para
que
yo
pudiese
ver
espectáculos.
Fuimos
mucho
a
Europa,
a
Estados
Unidos
y
a
Centroamérica,
nos
gustaba
ver
shows
y
pasarla
bien.
Ese
cumple
de
18
fue
una
gran
noche
en
el
Bellagio,
papá
reservó
una
mesa
y
fue
muy
divertido.
Mis
viejos
estaban
pasando
su
mejor
momento,
haciendo
teatro,
les
iba
muy
bien,
había
mucho
amor...después,
bueno,
pasó
de
todo
(se
ríe).
La
vida,
¿no?
Noticias:
Su
papá
hizo
un
papel
muy
recordado
en
“Los
simuladores”.
Si
finalmente
se
hace
la
película,
¿da
para
pegarle
un
llamado
a
Szifron?
Bal:
¿Vos
decís
que
haga
del
hijo
del
personaje
de
mi
viejo?
Ojo,
es
buena.
¡Re
estoy
para
llamar
a
Szifron!
Lo
que
un
poco
me
despertó
el
amor
por
el
cine
fue
acompañar
a
mi
viejo
a
esa
grabación,
yo
quería
ser
como
Szifron.
Noticias:
Una
cuestión
fundamental
que
ni
“Los
simuladores”
podrán
resolver.
¿Alguna
vez
Ángel
de
Brito
le
devolvió
sus
anteojos
Balenciaga?
Bal:
¡Nunca!
600
euros
costaron,
¿podés
creerlo?
Estaba
fanatizado
con
esos
anteojos,
ganamos
el
Martín
Fierro
con
“Resto
del
Mundo”
y
en
el
after
party
se
los
puse
a
Ángel
como
jugando,
me
los
sacó
y
me
dijo:
“Te
los
devuelvo
cuando
vuelvas
a
LAM”.
Ni
en
pedo
voy
con
esas
bichas
que
hablan
siempre
mal
de
mí,
te
los
regalo
(risas).
Boludeamos
un
poco
y
nos
matamos
de
risa.
Después
pasó
el
tiempo
y
me
volví
a
comprar
los
mismos.
Noticias:
Usted
supo
ser
un
gran
tuitero.
Aún
se
recuerda
un
tuit
donde
destacó
alguna
habilidad
en
ciertas
técnicas
amatorias.
¿Se
arrepiente
o
lo
identifica?
Bal:
Me
gusta
cómo
lo
describís
(nos
reímos).
Me
identifica
y
creo
que
fue
un
hit,
hoy
alguien
lo
retuitea
y
viene
una
catarata
de
favs
y
retuits.
Pasaba
que
prendía
la
tele
y
todos
hablaban
mal
de
mí,
había
bailado
una
vez
con
Tinelli
y
de
pronto
en
“Intrusos”
ya
estaba
sentada
una
ex
novia
criticándome,
un
comediante
diciendo
cosas
horribles,
Yanina
mandando
barbaridades,
¡y
yo
había
estado
dos
minutos
en
la
tele!
Ese
tuit
fue
un
poco
producto
de
la
ira,
pero
le
sumé
ironía
y
un
remate
de
comedia.
Pueden
encontrarlo,
empieza
con:
“Mal
hijo…”
y
termina
con
esa
habilidad
para
practicarle
sexo
oral
a
una
mujer
que
tan
sutilmente
describiste
(risas).
Y
sí,
me
identifica
porque
creo
que
soy
bastante
bueno
haciendo
lo
que
tuitié.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
Una
buena
manera
de
definir
la
química
que
hay
entre
Miguel
Ángel
Solá
y
Maxi
De
La
Cruz
es
contar
que
pidieron
compartir
el
mismo
camarín
del
teatro
Apolo.
En
ese
escenario
de
jueves
a
domingo
representan
Mi
querido
presidente
de
los
autores
franceses
Mathieu
Delaporte
y
Alexandre
de
la
Patelliere
con
dirección
de
Max
Otranto.
El
título
original
es
Por
la
nariz
y
de
estos
mismos
dramaturgos
se
conoció
la
comedia
Le
prénom
en
2013,
que
se
mantuvo
tres
años
en
cartel.
Desde
2017
hasta
2019
Miguel
Ángel
Solá
estuvo
haciendo
Doble
o
nada,
de
Sabina
Berman,
junto
a
Paula
Cancio,
antes
ya
habían
presentado
El
diario
de
Adán
y
Eva,
de
Mark
Twain.
Son
muy
numerosos
los
textos
que
interpretó
Solá
en
el
escenario,
algunos
fueron
sinónimo
de
su
estilo
como
Equus,
Camino
negro
o
El
hombre
elefante.
Desde
su
debut
como
actor,
heredero
de
una
familia
artística
notable,
pudo
entrecruzar
actuaciones
en
los
tres
medios:
teatro,
cine
y
televisión,
sin
olvidar
su
vocación
musical
volcada
en
el
grupo
La
típica
en
leve
ascenso.
Entre
su
pasado
hay
que
subrayar
la
necesidad
de
tener
su
propio
espacio
al
que
bautizó
Callejón
de
los
deseos,
hoy
transformado
en
Espacio
Callejón
a
cargo
de
Javier
Daulte.
Fue
en
1999
que
decide
radicarse
en
España,
país
donde
también
hace
teatro
y
filma.
"Los
políticos
piensan
que
actuar
es
mentir
bien"
(Solá)
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Mientras
que
entre
las
actuaciones
de
Maxi
de
la
Cruz
está
desde
Los
39
escalones,
Chorros
hasta
Como
el
culo,
todas
con
elencos
numerosos,
ahora
está
actuando
frente
a
frente
con
Solá.
Es
un
rostro
conocido
tanto
en
su
país
natal,
Uruguay
donde
se
inició
como
conductor
como
en
la
Argentina
donde
participó
de
reality
como
Bailando
2023.
—¿Sabían
qué
papel
haría
cada
uno
cuando
les
enviaron
la
comedia?
DE
LA
CRUZ:
Cuando
la
leí
lo
único
que
sabía
era
que
iba
a
estar
junto
a
Miguel
Ángel
(Solá),
por
lo
cual
estaba
dispuesto
a
ser
solo
asistente.
Los
primeros
ensayos
fueron
por
separado…
SOLÁ:
Y
por
Zoom,
pero
aunque
parezca
algo
frío,
él
(Maxi)
lo
hacía
entrar
en
temperatura.
—¿Tuvieron
alguna
imagen
que
los
inspiró
para
crear
a
este
presidente
y
a
este
psiquiatra?
DLC:
Como
la
obra
no
habla
de
la
política
100%,
busqué
aprenderme
la
letra,
que
es
mucha.
Traté
de
estar
a
la
altura
y
de
a
poco
en
los
ensayos
ya
juntos
fui
entrando,
porque
me
iba
a
ayudar
también
la
presencia
de
él
obviamente
y
después
llegó
la
escenografía.
Todo
esto
y
el
texto
me
terminó
de
colocar
en
el
personaje
ya
de
presidente
y
qué
tipo
es.
S:
No
tuve
ninguna
imagen.
Me
encantó
cómo
me
ofrecieron
la
obra,
luego
conocer
a
Maxi
y
al
director
Max
Otranto,
quien
nos
dejó
jugar.
La
comedia
es
disparatada,
absurda,
pero
sin
embargo
se
asienta
en
la
gente
de
una
manera
rarísima,
entienden
el
código
de
entrada.
Ves
a
un
presidente
que
primero
aparece
apocado
y
de
repente
es
un
tirano,
pero
no
es
nada
de
eso.
Es
un
simple
hombre
con
mucho
miedo.
Hablé
con
un
psiquiatra
amigo
para
preguntarle
si
mi
protagonista
era
freudiano…y
me
dijo
puede
ser
cualquier
cosa.
Todo
cabe,
es
muy
empática,
son
dos
seres
humanos
que
se
aceptaron
en
dos
horas.
—¿Cómo
fue
la
recepción
cuando
la
estrenaron
en
Punta
del
Este
el
año
pasado?
DLC:
El
productor,
Gustavo
Yankelevich,
viene
haciendo
temporadas
en
Punta
del
Este,
donde
nunca
antes
se
hacía
teatro.
Ya
desde
hace
dos
o
tres
años
está
presentando
espectáculos
en
invierno.
La
hicimos
en
junio
y
julio.
La
recepción
fue
hermosa,
de
agradecimiento
que
hubiera
teatro
allí,
también
venían
del
interior
de
Uruguay.
S:
Tuvimos
mucho
público,
con
funciones
de
viernes
a
domingo.
—No
es
una
obra
política
pero
hay
mucha
ironía
sobre
los
políticos…
S:
Hay
de
todo
un
poquitito,
pero
hay
perfumes,
siempre
es
un
perfume,
no
llega
a
ser
una
obra
ideológica,
no
tiene
ese
contenido
y
no
tiene
la
ironía.
DLC:
Creo
que
no
es
tanto
con
la
política,
sino
con
el
ser
humano
que
le
toca
en
este
caso,
ser
político,
pero
podría
estar
planteado
como
un
gerente
de
una
multinacional.
Alguien
que
tenga
un
cargo
fuerte
para
que
haya
este
contraste
y
que
se
vea
la
relación
de
estos
personajes.
S:
Te
das
cuenta,
cómo
está
colocada
la
política
de
una
manera
inteligente
sin
agredir
a
nadie,
sin
embargo,
cada
uno
hace
un
racconto
de
a
quiénes
es
aplicable.
En
un
momento
dice
que
eso
es
un
delirio
normal,
que
no
es
patológico,
no
como
el
de
otros.
—¿Habías
visto
a
Solá
haciendo
humor
como
en
“Los
mosqueteros
del
rey”?
DLC:
No,
solo
lo
había
visto
en
El
diario
de
Adán
y
Eva,
aquí
también
en
el
teatro
Apolo.
Habla
mucho
de
su
generosidad
al
haber
aceptado
estar
conmigo.
A
mí
me
ayuda
mucho
estar
al
lado
de
él,
que
te
acompaña
y
que
no
haya
ni
egoísmo,
ni
nada
de
eso.
—¿Sienten
que
hay
muchas
diferencias
entre
la
manera
de
actuar
entre
argentinos
y
uruguayos?
DLC:
Me
cuesta
mucho,
en
lo
personal
tengo
familia,
mi
papá
es
argentino,
mi
mujer
y
mi
hijo
también.
Tengo
una
hija
uruguaya,
de
otra
administración.
Venía
acá
de
pibe,
veía
teatro
y
soñaba
con
poder
estar
haciendo
una
obra
en
Buenos
Aires.
Amo
Argentina.
Es
mi
casa
también.
Pero
sí
siento
que
a
veces
los
uruguayos
somos
los
hermanos
menores.
Pero
no
veo
una
diferencia.
Creo
que
el
público
uruguayo
no
va
tan
predispuesto
a
reírse,
es
mínimo.
Tenemos
mucho
teatro,
música,
aunque
el
circuito
sea
más
pequeño.
S:
Uruguay
me
encanta,
quiero
pasar
mi
último
día
ahí.
Mi
tía
Luisa
(Vehil)
había
nacido
en
Uruguay,
por
las
giras
de
la
familia.
Me
gusta
la
gente
y
todo.
Maxi
me
parece
un
actor
formidable
y
ahora
aprendo
un
nuevo
estilo.
—¿Te
quedó
alguna
huella
del
decir
español?
Hace
muchos
años
que
vivís
en
Madrid…
S:
No.
Es
que
a
mí
me
gusta
cómo
nosotros
hablamos
el
castellano.
Me
gusta
comerme
las
eses,
aunque
allá
no
esté
bien
visto.
Tengo
una
dicción
muy
clara,
de
toda
mi
vida.
Vengo
de
una
familia
que
era
mitad
española
y
mitad
argentina.
—¿Cómo
se
entrecruza
una
actuación
más
popular,
alguien
que
viene
como
Maxi
De
La
Cruz
de
la
conducción
televisiva
con
un
intérprete
histórico
para
nosotros
del
teatro
argentino?
S:
Solo
y
es
maravilloso.
Además
nos
ayudamos
arriba
del
escenario.
Hacemos
que
todo
se
haga
a
la
vista
del
público.
Es
bello
porque
acepta
el
concepto
del
actor
libre,
dueño
del
espacio,
de
la
luz,
de
la
mirada.
En
lo
único
que
creo
es
en
eso:
el
teatro
es
del
actor
y
lo
demás
complementan
la
actuación
y
ayudan.
El
que
va
a
sostener
todas
las
noches
el
espíritu
de
ese
ser
que
viene
a
contar
en
una
hora
y
pico
su
historia
es
el
intérprete.
"En
la
vida
siempre
uno
tiene
que
seguir
aprendiendo"
(De
la
Cruz)
DLC:
Siempre
uno
tiene
para
seguir
avanzando,
creciendo
y
aprendiendo.
La
idea
y
la
imagen
de
poder
trabajar
con
alguien
que
sume,
en
este
caso
nunca
hubiese
soñado
tanto.
Soy
consciente
que
tengo
que
estar
a
la
altura
de
Miguel
Ángel
Solá.
—¿Cuáles
son
los
ritos,
si
los
tienen,
antes
de
salir
al
escenario?
S:
Solo
decimos
“confío
en
vos”.
A
veces
decimos
el
rap.
Nos
divertimos
mucho,
adentro
y
afuera.
DLC:
La
letra
y
la
música
del
rap
las
creó
él
(Solá).
—Está
muy
presente
el
tema
del
poder…
DLC:
Por
eso
puede
ser
un
empresario.
Muestra
las
miserias
que
podemos
tener
todos.
—¿Creen
que
vendrá
algún
político?
D.L.C:
¿Por
qué
no?
Si
le
gusta
el
teatro
y
ver
una
comedia…
S:
Suelen
no
aparecer
por
los
teatros.
Tienen
miedo.
El
caso
de
los
políticos
es
que
trabajan
de
actores,
pero
el
problema
que
se
plantea
muchísimas
veces,
por
eso
no
van,
es
que
no
tienen
la
aceptación
de
creer
lo
que
ocurre
arriba
del
escenario.
Ellos
piensan
que
actuar
es
decir
bien
las
mentiras
y
actuar
es
transformar
ficciones
en
verdad,
que
es
diferente.
Y
ahí
chocan
contra
el
criterio
político
del
oficio.
Ya
estrenaron
en
el
Centro
Cultural
Chauvin
de
Mar
del
Plata
el
unipersonal
Caer
(y
levantarse)
de
Patricio
Abadi
y
Nacho
Ciatti,
la
obra
interpretada
por
Luciano
Castro
y
con
dirección
de
Mey
Scápola.
Con
funciones
los
lunes,
sábados
y
domingos
a
las
22.
Scápola
seguirá
este
2025
dirigiendo
Las
cosas
maravillosas
en
Buenos
Aires,
propuesta
que
cada
tres
o
cuatro
meses
cambia
de
intérprete
obligando
a
nuevos
ensayos
y
que
viene
siendo
un
éxito.
—¿Te
especializás
en
unipersonales?
¿
“Las
cosas
maravillosas”
fue
tu
primera
dirección?
—Se
fue
dando.
En
el
2008
me
había
convocado
Matías
Federman
para
la
dirección
de
actores
de
The
Pillowman.
Más
tarde
dirigí
algunas
propuestas
en
Microteatro,
donde
también
hice
la
curaduría
y
la
producción.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Cómo
fue
pasar
de
compartir
el
mismo
elenco
en
“Desnudos”
junto
a
Luciano
Castro
a
convertirse
en
su
directora?
—La
idea
era
volver
a
hacer
algo
juntos.
Después
de
Desnudos
filmamos
la
serie
El
buen
retiro
para
Flow.
Somos
con
Luciano
muy
amigos
y
quisimos
seguir
trabajando.
Me
gusta
mucho
trabajar
con
amigos.
De
hecho,
el
año
pasado
convoqué
para
Las
cosas
maravillosas
a
Andy
Kusnetzoff,
a
quien
conozco
desde
hace
veinte
años.
Tengo
la
misma
rigurosidad
con
los
actores
y
paciencia.
Trabajar
con
quien
conocés
mucho
está
bueno,
porque
sabés
los
lugares
a
donde
va
siempre,
sus
tensiones
y
resulta
más
fácil
ensayar
y
ayudar.
—¿Te
acercaste
al
mundo
del
boxeo?
—La
parte
de
boxeo
podría
decir
que
fue
a
través
de
todo
lo
que
me
contaba
Luciano.
Este
es
un
trabajo
que
hicimos
casi
durante
un
año.
Mucho
de
lo
que
se
relata
en
la
obra
lo
vivió
él.
El
boxeo
y
Mar
del
Plata
son
sus
dos
amores
y
también
los
del
personaje.
Luciano
tenía
materiales,
escuchamos
un
montón
de
audios
de
peleas.
Le
pedimos
a
Osvaldo
Príncipi
que
nos
grabara
un
relato
y
también
se
escuchan
combates.
Se
sumó
Nacho
(Ciatti)
a
quien
le
encanta
el
boxeo
y
aportó
toda
la
parte
de
ficción
junto
a
Patricio
Abadi.
—¿Harán
temporada
solo
en
Mar
del
Plata?
—La
idea
es
poder
hacer
funciones
en
Buenos
Aires,
pero
después
que
Luciano
estrene
en
el
Teatro
San
Martín
una
obra
que
ya
hizo
hace
muchos
años,
de
Gonzalo
Demaría,
pero
ahora
con
la
dirección
de
Emiliano
Dionisi.
Buscaremos
días
alternativos.
También
queremos
hacer
giras
por
el
país
y
en
el
exterior.
—Para
las
plataformas
lo
último
que
hiciste
fueron
ficciones
junto
a
tu
mamá
(Mercedes
Morán):
“Norma”
y
“Elena
sabe”.
¿Te
sentís
independiente
de
ella?
—Desde
hace
catorce
años
fui
bastante
independiente.
No
sé
si
alguna
vez
me
sentí
pegada.
Obviamente
sos
la
hija
de
un
familiar
mucho
más
conocido
que
vos.
Cuando
nací,
mi
mamá
ya
hacía
teatro
desde
mucho
tiempo.
Pero
particularmente
nunca
sentí
que
alguien
me
daba
trabajo
por
eso.
De
hecho,
creo
que
las
únicas
dos
películas
son
éstas.
Cuando
me
llamaron
para
Norma
era
un
proyecto
que
tenía
más
de
diez
años,
pero
se
concretó
justo
el
mismo
año
de
Elena
sabe,
de
casualidad.
—“Rancho
(una
historia
aparte”)
fue
tu
espectáculo
quiebre:
¿hubo
un
antes
y
un
después?
—Sí,
pero
para
todos,
incluso
hasta
Julio
(Chávez)
como
director.
Empezó
como
un
ejercicio
en
su
taller,
creció
hasta
que
vio
un
ensayo
Kive
Staiff
y
nos
invitó
a
la
reapertura
de
la
Sala
Cunill
Cabanellas,
en
el
2004.
Hicimos
tres
temporadas
teatrales
y
en
el
2007
estrenamos
la
película.
—¿Elegís
la
actuación
o
la
dirección?
—La
verdad
es
que
me
gustan
mucho
las
dos,
todo
depende
del
proyecto.
Ahora
sí
tengo
un
par
que
me
interesan
de
actuación,
que
aún
no
firmé.
Pero
cada
vez
más
valoro
dirigir
y
o
actuar,
pero
no
cualquier
cosa.
La
espectadora
profesional
Actriz,
productora,
gestora
cultural
y
directora
parecería
que
falta
la
dramaturgia.
Mey
Scápola
confiesa:
“Siento
que
es
la
pata
que
más
me
cuesta.
Puedo
integrar
un
proceso
de
escritura
como
en
Caer
(y
levantarse)
pero
tanto
Nacho
(Ciatti)
como
Pato
(Abadi)
fueron
fundamentales
para
armar
lo
que
quería.
Para
mí
es
muy
importante
el
equipo,
por
eso
la
iluminación
de
Matías
Sendón
y
la
escenografía
de
Gonzalo
Córdoba
Estévez
como
la
música
y
diseño
sonoro
de
Nicolás
Bari
y
Matías
Niebur
también
fueron
fundamentales”.
La
actriz
Scápola
dice:
“Me
gustaría
hacer
algún
autor
clásico,
como
Chéjov,
Ibsen,
pero
revisionado,
como
lo
hacía
Daniel
Veronese.
Meterme
en
la
boca
esos
textos
enormes
y
hermosos”.
Es
muy
frecuente
cruzarse
con
ella
en
las
plateas
viendo
teatro
y
afirma:
“Siento
que
es
un
momento
donde
la
gente
tiene
muchas
ganas
o
por
lo
menos
el
año
pasado
de
ver
espectáculos,
pero
pequeños,
como
de
uno
a
uno,
más
analógicos
y
artesanales,
aunque
siempre
están
los
tanques
de
los
musicales
y
los
disfruto.
Soy
fanática
de
todo
tipo
de
teatro.
Siento
que
en
lo
chiquito
hay
mucho
más
riesgo.
El
unipersonal
te
da
la
posibilidad
de
ha-cer
cosas
que
no
hiciste
nunca
antes,
si
tienes
un
buen
texto
y
un
buen
intérprete.
Luciano
a
mí
me
parece
un
gran
actor.
Me
acuerdo
que
lo
vi
en
la
TV
en
la
serie
de
ficción
de
Telefe
El
primero
de
nosotros
(2022)
y
me
acuerdo
que
lo
llamé
por
teléfono
y
le
dije;
‘vi
una
escena
tuya
donde
te
despedías
de
Benjamín
Vicuña
tremenda’.
En
este
unipersonal
Luciano
descubre
una
sensibilidad
y
una
profundidad
que
creo
que
no
le
vieron
nunca
antes”.





























