La
tranquilidad
de
la
familia
de
la
reina
Letizia
se
vio
altera
en
los
últimos
días
cuando
Paloma
Rocasolano,
madre
de
la
soberana
española,
comenzó
a
enfrentar
un
delicado
estado
de
salud
que
hizo
que
su
hija
menor,
Telma
Ortiz,
viaje
de
urgencia
desde
Madrid
a
Murcia
para
acompañarla
en
este
difícil
momento.
Desde
que
se
mudó
a
Murcia
en
septiembre
junto
a
su
pareja,
Marcus
Brandler,
Paloma
Rocasolano
había
encontrado
la
paz
lejos
del
foco
mediático
que
implica
ser
la
madre
de
una
reina.
En
Los
Balones,
una
comunidad
pequeña
y
tranquila,
Paloma,
de
72
años,
disfrutaba
de
una
vida
sencilla
y
de
bajo
perfil,
siendo
descrita
por
sus
vecinos
como
una
mujer
amable
y
reservada.
Sin
embargo,
en
las
últimas
semanas,
su
salud
dio
señales
preocupantes.
Según
fuentes
cercanas,
Paloma
comenzó
a
tener
malestares
persistentes
que
la
pusierin
bajo
constante
vigilancia.
Aunque
no
se
han
dado
detalles
específicos
sobre
su
condición,
la
gravedad
de
la
situación
quedó
en
evidencia
con
la
llegada
de
Telma
Ortiz,
quien
no
dudó
en
dejar
sus
compromisos
laborales
y
familiares
en
Madrid
para
estar
al
lado
de
su
madre.
Telma
Ortiz:
el
apoyo
incondicional
de
su
madre
Telma
Ortiz
mostró
una
vez
más
su
papel
central
dentro
de
la
familia
Rocasolano.
Mientras
la
reina
Letizia
se
mantiene
al
margen
debido
a
sus
compromisos
oficiales,
Telma
se
ha
convertido
en
el
apoyo
más
cercano
para
Paloma.
Durante
el
pasado
fin
de
semana,
se
la
vio
en
Murcia,
donde
acompañó
a
su
madre
y
se
ocupó
de
coordinar
los
cuidados
necesarios
para
garantizar
su
bienestar.
La
relación
cercana
entre
Telma
y
Paloma
es
conocida,
y
en
momentos
como
este,
queda
claro
que
la
familia
Rocasolano
prioriza
la
unión
por
encima
de
cualquier
circunstancia.
Si
bien
Letizia
aún
no
se
pronunció
públicamente
sobre
el
estado
de
su
madre,
fuentes
de
la
Casa
Real
aseguran
que
la
reina
está
al
tanto
de
la
situación
y
sigue
de
cerca
su
evolución.
Mientras
tanto,
los
rumores
sobre
la
salud
de
la
madre
de
la
reina
comenzaron
a
generar
inquietud
en
el
entorno
real.
Aunque
por
ahora
permanece
en
Murcia,
no
se
descarta
que,
si
su
condición
empeora,
sea
trasladada
a
Madrid
para
recibir
atención
médica
más
especializada.
Este
posible
cambio
no
solo
garantizaría
mejores
cuidados,
sino
también
la
posibilidad
de
que
la
familia
se
mantenga
más
cerca
durante
las
celebraciones
de
fin
de
año.
Como
es
tradición,
Paloma
solía
reunirse
con
sus
hijas
y
nietos
en
el
Palacio
de
la
Zarzuela
durante
estas
fechas,
pero
este
año
la
prioridad
será
garantizar
su
recuperación.
VO
ENTRETENIMIENTO
Qué pasó con el Castillo de Possenhofen, el hogar de la infancia de Sissi Emperatriz
EDITOR -
A
lo
largo
de
los
años,
la
figura
de
Isabel
de
Baviera,
más
conocida
como
la
Emperatriz
Sissi,
cautivó
la
imaginación
de
millones
gracias
a
su
historia
de
vida,
que
combina
romance,
tragedia
y
un
espíritu
indomable.
Sin
embargo,
antes
de
convertirse
en
emperatriz
de
Austria
y
reina
consorte
de
Hungría,
Sissi
vivió
una
infancia
llena
de
felicidad
en
el
idílico
Castillo
de
Possenhofen,
un
lugar
que
marcó
su
vida
y
que
hoy
guarda
una
historia
fascinante.
El
Castillo
de
Possenhofen
fue
construido
en
1536
por
Guillermo
IV
de
Baviera.
Originalmente
concebido
como
una
fortaleza,
el
espacio
evolucionó
con
el
tiempo
hasta
convertirse
en
un
elegante
palacio,
compuesto
por
dos
edificios
principales,
cuatro
torres
y
una
capilla.
En
1834,
este
icónico
lugar
fue
adquirido
por
el
duque
Maximiliano
de
Baviera
y
su
esposa
Ludovica,
los
padres
de
Sissi,
quienes
buscaban
un
refugio
ideal
para
pasar
los
veranos
junto
a
sus
diez
hijos.
Apasionada
por
la
naturaleza
y
los
animales,
Sissi
encontró
en
Possenhofen
un
paraíso
donde
podía
disfrutar
de
su
libertad.
Alejada
de
las
rígidas
normas
de
la
realeza,
la
joven
Isabel
creció
explorando
los
bosques,
montando
a
caballo
y
compartiendo
momentos
de
diversión
con
sus
hermanos.
Este
ambiente
relajado
y
feliz
marcó
profundamente
su
carácter
y
se
convirtió
en
un
contraste
con
la
vida
protocolar
que
le
esperaba
tras
su
matrimonio
con
el
emperador
Francisco
José
I.
El
abandono
y
la
transformación
del
Castillo
de
Possenhofen
Después
de
su
boda
en
1854,
Sissi
regresó
al
castillo
en
varias
ocasiones,
usándolo
como
un
refugio
personal
donde
podía
escapar
de
las
presiones
de
la
corte
vienesa.
Sin
embargo,
tras
su
trágico
asesinato
en
1898,
el
interés
por
Possenhofen
comenzó
a
desvanecerse.
Durante
las
décadas
siguientes,
el
castillo
cayó
en
el
abandono
y
sus
instalaciones
se
deterioraron
gravemente.
FUENTE:
Viaja
con
Mara
Durante
la
Segunda
Guerra
Mundial,
el
lugar
fue
utilizado
como
hospital
militar
por
la
Luftwaffe,
un
hecho
que
acentuó
aún
más
su
desgaste.
Fue
recién
en
1981
cuando
el
castillo
encontró
una
nueva
vida:
pasó
a
manos
privadas
que
lo
sometieron
a
una
ambiciosa
renovación
y
lo
transformaron
en
condominios
de
lujo.
Hoy
en
día,
el
Castillo
de
Possenhofen
es
un
espacio
privado
que
combina
historia
y
modernidad.
Entre
los
apartamentos
que
alberga,
destaca
“El
Beletage”,
ubicado
en
la
segunda
planta
del
edificio.
Este
espacio
de
270
metros
cuadrados,
actualmente
en
venta
por
5,2
millones
de
euros,
cuenta
con
tres
dormitorios,
tres
baños,
un
salón
con
chimenea
y
una
cocina
moderna,
todo
decorado
con
detalles
que
evocan
la
opulencia
del
pasado,
como
techos
de
estuco
y
puertas
artesonadas.
Además,
los
propietarios
disfrutan
de
vistas
privilegiadas
al
lago
de
Starnberg
y
los
Alpes,
así
como
acceso
a
un
parque
privado
y
un
club
náutico.
Estas
comodidades
han
convertido
al
castillo
en
un
lugar
exclusivo
para
aquellos
que
buscan
vivir
rodeados
de
historia
y
belleza
natural.
VO
ENTRETENIMIENTO
L-Gante se cruzó con un notero por las preguntas sobre Mauro Icardi: “Sos un maleducado”
EDITOR -
Wanda
Nara
y
L-Gante
intentaron
pasar
desapercibidos
a
su
regreso
de
Chile,
pero
la
situación
rápidamente
se
tornó
tensa
cuando
Rafa
Juli,
notero
de
“Intrusos”,
los
interceptó
en
aeroparque
para
una
breve
entrevista
que
terminó
en
un
incómodo
cruce
con
el
cantante.
Al
encontrarlos
en
el
hall
del
aeropuerto,
Rafa
Juli
no
perdió
la
oportunidad
de
consultar
a
la
pareja
sobre
su
paso
por
el
país
vecino.
Con
su
estilo
despreocupado,
L-Gante
respondió:
“Todo
bien,
todo
en
orden”,
mientras
Wanda
intentaba
evitar
las
cámaras.
Sin
embargo,
las
preguntas
más
incisivas
llegaron
cuando
el
notero
apuntó
a
Wanda
Nara,
buscando
declaraciones
sobre
los
polémicos
dichos
de
Mauro
Icardi.
Días
atrás,
el
futbolista
había
asegurado
que
Wanda
le
había
sido
infiel
con
Keita
Baldé,
un
tema
que
acaparó
los
titulares
de
espectáculos.
Sin
inmutarse,
la
empresaria
cortó
cualquier
especulación
con
un
escueto:
“No
tengo
nada
para
decir”.
Al
no
obtener
más
declaraciones
de
ella,
Juli
dirigió
su
atención
hacia
L-Gante,
preguntándole
por
su
opinión
sobre
Icardi
y
su
vínculo
con
Wanda.
Fue
entonces
cuando
el
cantante,
visiblemente
molesto,
decidió
responder
de
manera
inesperada.
“Si
fueses
un
insecto,
¿cuál
serías?”,
lanzó
Elián
Valenzuela,
nombre
real
del
músico,
con
un
tono
que
generó
incomodidad
en
el
periodista.
El
cruce
entre
L-Gante
y
el
notero
Lejos
de
dejar
pasar
el
comentario,
Rafa
Juli
respondió
con
firmeza:
“¿Y
vos
cuál
serías?
Yo
no
te
ofendo
a
vos,
a
vos
te
ofendió
Mauro
Icardi
y
vos
me
estás
ofendiendo
a
mí.
Me
parece
que
no
es
muy
‘elegante’
lo
tuyo.
A
pesar
de
que
tenés
ese
nombre”.
Aunque
la
respuesta
buscaba
poner
un
límite,
L-Gante
redobló
la
apuesta
con
una
sonrisa
irónica,
justificando
su
actitud:
“Es
un
juego
de
preguntas
y
respuestas”.
El
cruce
terminó
cuando
el
cronista,
notablemente
molesto,
lo
interrumpió:
“No,
no
es
un
juego
de
preguntas.
Es
una
mala
educación
de
tu
parte.
Me
da
la
impresión
de
que
sos
un
maleducado,
Elián”,
le
dijo
y
finalizó
la
nota.
El
incómodo
episodio
rápidamente
se
viralizó
en
redes
sociales,
donde
los
usuarios
se
dividieron
entre
quienes
criticaron
la
actitud
de
L-Gante
y
quienes
defendieron
su
derecho
a
responder
como
quisiera.
Por
su
parte,
Rafa
Juli
no
tardó
en
referirse
al
tema
durante
el
programa
“Intrusos”,
dejando
en
claro
su
postura:
“No
voy
a
permitir
que
me
falten
el
respeto.
Uno
está
haciendo
su
trabajo,
y
si
no
quieren
responder,
simplemente
pueden
decirlo”.
VO
ENTRETENIMIENTO
Julieta Ortega y Ana Paula Dutil reflexionan sobre Las pibas dicen, el podcast donde tratan temas existenciales en primera persona
EDITOR -
Julieta
Ortega,
Rosario
Ortega,
Ana
Paula
Dutil
y
Fernanda
Cohen
estrenaron
hace
algunas
semanas
la
tercera
temporada
de
Las
pibas
dicen,
su
podcast
que
sale
todos
los
domingos
por
Blender
y
que
en
esta
nueva
entrega
cuenta
con
invitados
de
lujo
y
también
con
temáticas
que
llegan
a
lo
profundo
en
su
público,
al
que
supieron
cosechar
y
escuchar
en
este
tiempo
que
se
desarrolló
el
programa
y
alcanzó
notorierad.
La
apuesta
de
Las
pibas
dicen
es
clave,
se
trata
de
cuatro
amigas
que
charlan
acerca
de
temas
existenciales
en
primera
persona
con
algo
de
humor
y
con
una
mirada
auténtica
y
cercana.
“Esto
lo
creo
en
todo,
en
la
actuación
y
en
la
vida,
cuando
uno
se
pone
más
personal
y
específico
más
chances
tiene
de
generar
un
espejo
en
el
otro,
porque
se
puede
teorizar
sobre
varios
temas
que
pueden
quedar
en
generalizaciones
si
no
te
ponés
específica.
Esa
fue
siempre
nuestra
premisa”,
aseguró
Julieta
en
una
entrevista
que
mantuvo
con
Revista
CARAS
junto
a
su
fiel
amiga,
Ana
Paula
Dutil.
“En
esta
tercera
temporada
del
programa
abrimos
el
juego
a
nuestras
oyentes
y
con
esta
idea
de
que
a
todas
nos
pasa
lo
mismo,
hubo
dos
temas
que
propusieron
ellos,
como
miedos
y
vida
después
de
los
50”,
asegura
la
actriz.
Con
respecto
a
los
invitados
de
esta
temporada
(Natalia
Oreiro,
Maitena,
Sebastián
Ortega,
entre
otros)
y
por
qué
los
eligieron,
Julieta
y
Ana
revelaron
que
muchas
veces
es
difícil
porque
las
propuestas
sobre
ciertos
temas
pueden
no
ser
del
interés
o
el
invitado
puede
tener
miedo
a
tocar
ciertos
temas.
“Cuando
nos
sentamos
las
cuatro
a
hablar
del
a
temporada
nos
pusimos
a
hablar
de
temas
que
nos
atravesaban,
yo
iba
a
hacer
uno
que
los
invitados
no
querían
hacer,
sobre
la
ex
y
la
actual,
pero
luego
pasé
y
elegí
hablar
del
perdón,
algo
de
lo
que
terminé
de
profundizar
este
año”,
comenta
Dutil,
dejando
entrever
la
forma
de
trabajo
del
equipo.
Un
proyecto
entre
amigas
que
se
convirtió
en
un
éxito
inesperado
El
origen
de
este
proyecto
surgió,
como
cuentan
las
propias
protagonistas,
de
la
necesidad
de
hablar
y
compartir
experiencias
en
un
ambiente
relajado.
Sin
embargo,
lo
que
comenzó
como
un
simple
intercambio
de
ideas
entre
amigas
rápidamente
se
transformó
en
un
podcast
que
alcanzó
una
repercusión
inimaginable.
“Cuando
empezamos,
no
sabíamos
cuánto
público
íbamos
a
tener.
Fue
una
sorpresa
ver
la
recepción
que
tuvo
y
cómo
fue
creciendo
en
cada
temporada”,
confiesa
Julieta
Ortega.
“Yo
personalmente
aprendí
mucho
trabajando
con
Julieta,
Rosario
y
Fernanda,
cada
una
tiene
su
rol…por
ejemplo
Julieta
es
una
gran
productora
y
aprendí
muchísimo
de
ella,
como
de
Fer
que
ilustra
y
es
todo…y
después
Rosario
que
fue
la
que
tuvo
la
idea
del
podcast.
Lo
que
hacemos
es
muy
honesto,
algo
que
nos
pasa
y
que
tenemos
en
común”,
agrega
Dutil.
La
dinámica
del
podcast
radica
en
la
autenticidad
de
las
conversaciones.
Tanto
Julieta
como
Ana
Paula
destacan
que,
aunque
las
charlas
parten
de
sus
vivencias
personales,
logran
resonar
en
un
público
amplio.
Esto
se
debe,
en
gran
parte,
a
su
habilidad
para
abordar
temas
universales
como
la
salud
mental,
las
relaciones
y
los
desafíos
cotidianos.
Uno
de
los
desafíos
más
grandes
para
ambas
fue
equilibrar
su
relación
de
amistad
con
las
demandas
de
un
proyecto
profesional.
“Trabajar
con
amigas
o
familia
no
es
sencillo.
La
línea
entre
lo
personal
y
lo
laboral
se
cruza
constantemente,
y
eso
puede
ser
agotador”,
explica
Julieta.
El
proceso
creativo
también
tiene
su
complejidad,
especialmente
en
la
etapa
de
preproducción.
Cada
episodio
pasa
por
un
riguroso
proceso
de
revisión
y
edición,
en
el
que
participan
varias
personas
del
equipo.
“Es
un
trabajo
que
no
para,
pero
el
resultado
vale
la
pena”,
dice
Ana
Paula.
Mucho
más
que
un
podcast
Uno
de
los
aspectos
más
destacados
de
Las
Pibas
Dicen
es
su
enfoque
en
la
salud
mental.
Ana
Paula
compartió
cómo
su
propia
experiencia
al
hablar
de
la
depresión
en
un
episodio
tuvo
un
impacto
significativo
en
los
oyentes.
“Recibí
mensajes
de
personas
que
estaban
pasando
por
situaciones
muy
difíciles.
Eso
me
llevó
a
pensar
en
cómo
podíamos
ayudar
más
allá
del
podcast”,
afirmó.
A
raíz
de
esta
experiencia,
Ana
Paula
inició
un
ciclo
de
charlas
gratuitas
en
Buenos
Aires,
en
colaboración
con
el
gobierno
de
la
ciudad.
Estas
reuniones,
aunque
no
son
terapias
formales,
brindan
un
espacio
de
contención
y
apoyo
para
quienes
enfrentan
problemas
de
salud
mental.
Con
tres
temporadas,
Las
pibas
dicen
se
prepara
para
una
cuarta
entrega.
Según
Julieta
y
Ana
Paula,
esta
nueva
etapa
buscará
seguir
superando
las
expectativas
y
abordar
temas
aún
más
profundos,
siempre
desde
la
mirada
honesta
que
las
caracteriza.
“La
esencia
del
podcast
es
compartir
experiencias
entre
amigas,
pero
entendemos
que
hay
temas
que
pueden
enriquecerse
con
la
mirada
de
un
experto”,
aclara
Ana
Paula.
Más
allá
del
éxito
comercial,
Julieta
y
Ana
Paula
coinciden
en
que
el
podcast
fue
una
experiencia
transformadora
a
nivel
personal.
“Nosotras
no
pretendemos
ser
psicólogas
ni
dar
consejos
de
vida.
Simplemente
compartimos
lo
que
sentimos
y
aprendemos
en
el
camino”,
cierra
Dutil.
Es
muy
difícil
encasillar
a
este
artesano
del
arte
dramático,
ya
que
Pompeyo
Audivert
es
actor,
director,
dramaturgo,
adaptador
y
docente.
Su
larga
lista
de
espectáculos
incluye
desde
clásicos
nacionales
hasta
internacionales.
La
pandemia
como
a
todos
lo
frenó
pero
su
parte
creativa
se
activó
y
fue
así
que
creó
su
unipersonal
Habitación
Macbeth
(Versión
para
un
actor),
que
desde
el
2001
viene
sumando
espectadores
y
premios.
En
el
próximo
año
en
su
quinta
temporada
hará
funciones
desde
el
4
de
enero
en
el
Metropolitan
de
Buenos
Aires,
los
sábados
y
domingos
a
las
20.30
mientras
que
estará
los
martes
y
miércoles
desde
el
7
de
enero,
en
el
teatro
Tronador
de
Mar
del
Plata.
Siempre
con
la
música
original
y
el
acompañamiento
en
vivo
de
Claudio
Peña.
Recuerda:
“Ya
estuvimos
en
Mar
del
Plata
haciendo
temporada
en
el
Auditorio
y
ese
año
me
gané
varios
premios
Estrella
de
Mar,
como
mejor
obra,
dirección
y
actuación”.
—Cuando
estrenaste
“Habitación
Macbeth”
en
el
2021:
¿imaginaste
esta
cantidad
de
funciones
y
público
(ciento
treinta
mil
espectadores)?
—No.
Estaba
muy
contento
porque
sentía
que
era
algo
muy
novedoso
para
mí
y
que
iba
a
resultar
también
muy
novedosa,
por
la
forma
de
producción
de
esta
obra
y
la
idea
del
cuerpo
habitado.
Pero
no
imaginé
que
iba
a
producirse
semejante
suceso
de
público
y
que
iba
a
producir
tal
impacto
en
los
espectadores.
Hicimos
muchas
giras,
incluso
fuimos
a
Montevideo
y
hay
perspectivas
de
llevarlo
a
España,
para
hacer
temporada
en
Madrid
y
Barcelona.
Fue
una
sorpresa
enorme
y
muy
gratificante
para
mí
y
empezó
a
suceder
casi
de
inmediato
que
la
estrenamos.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Por
qué
fue
el
cambio
del
Centro
Cultural de
la
Cooperación
al
Metropolitan?
—Ese
cambio
lo
reflexioné
mucho,
porque
la
gente
del
Metropolitan
ya
me
había
hecho
la
invitación.
Sentía
que
era
peligroso
para
el
espectáculo
ese
movimiento
porque
dejaba
de
pertenecer
a
ese
nicho
más
del
teatro
independiente
y
pasaba
como
a
otra
escala.
Pero
la
sala
del
CCC
se
llenaba
con
mucha
anticipación
con
sus
ciento
ochenta
localidades.
Estaba
en
calle
Corrientes
estando
en
el
CCC
y
el
valor
de
la
entrada
que
se
cobraba
en
el
CCC
era
prácticamente
el
mismo
valor
que
el
del
Metropolitan.
Cuando
me
di
cuenta
decidí
cambiar
con
la
idea
de
hacer
una
función
menos
por
semana,
ya
que
pasé
de
tres,
que
es
muy
agotador
a
dos,
metiendo
la
misma
cantidad
de
espectadores.
La
sala
también
es
muy
hermosa
y
ahí
me
se
me
fueron
todos
los
pruritos.
Estoy
más
descansado
y
también
me
permite
hacer
giras.
—Versionaste
textos
de
Florencio
Sánchez,
Armando
Discépolo
y
Roberto
Arlt:
¿qué
encontraste
en
ellos?
—Hasta
que
vino
la
pandemia
venía
trabajando
con
autores
rioplatenses.
Hice
Trastorno,
sobre
El
pasado
de
Florencio
Sánchez,
Muñeca
de
Discépolo
y
La
farsa
de
los
ausentes
sobre
El
desierto
entra
en
la
ciudad
de
Roberto
Arlt.
Para
mí
el
teatro
rioplatense
es
una
zona
en
la
que
me
siento
heredero
de
esos
lenguajes
teatrales
argentinos,
desde
el
circo
criollo,
pasando
por
el
sainete
y
el
grotesco.
Pertenezco
a
esa
corriente
de
lenguaje,
que
se
ha
ido
transformando.
Me
influyen,
están
en
mí
como
actor
y
director.
Cada
vez
que
los
hago
aparece
una
impronta,
que
son
canales
invisibles,
creo
que
tienen
una
intensidad
notable
y
una
gran
originalidad.
Pertenecemos
a
ellos
y
me
resultó
medio
raro
trabajar
con
otros
autores
salvo
los
clásicos
como
Shakespeare
o
Beckett.
Siempre
los
textos
con
personajes
con
nombres
como
Tony
o
Mary
me
producen
mucha
incomodidad.
Así
como
los
japoneses
tienen
sus
lenguajes,
cada
sociedad
y
cada
cultura
tienen
los
suyos.
La
nuestra
que
de
algún
modo
comienza
con
el
circo
criollo,
después
deviene
en
el
sainete
y
luego
en
el
grotesco.
Es
una
corriente
de
lenguaje
muy
vinculada
a
la
forma
y
a
los
contenidos
—Con
tanta
actuación:
¿abandonaste
la
docencia?
—No,
sigo
dando
la
misma
cantidad
de
clases,
aunque
han
aparecido
nuevos
docentes
que
me
ayudan
en
el
estudio.
Para
mí
“El
cuervo”
es
el
laboratorio
de
mi
lenguaje.
Todo
el
tiempo
estamos
investigando
a
nivel
de
actuación
y
de
dirección
de
montaje
con
los
alumnos.
De
allí
va
saliendo
y
constituyendo
la
técnica
que
trabajo
a
la
que
le
he
puesto
de
nombre
“el
piedrazo
en
el
espejo
teatro
de
la
fuerza
ausente”.
Es
una
síntesis
de
esos
lenguajes
históricos
de
los
que
soy
heredero.
El
estudio
es
como
un
vector
de
lenguaje
en
el
que
estoy
constantemente
investigando
y
refundando.
Creo
que
el
teatro
más
allá
de
las
obras
es
una
máquina
sagrada
que
sondea
identidad
y
pertenencia
a
una
escala
extra
cotidiana.
—¿Qué
pasa
con
el
mundo
audiovisual?
—No
me
interesa
y
no
me
llama
la
atención
en
absoluto.
Siento
que
mi
trabajo
se
debe
a
otros
cauces
y
a
otros
cursos.
En
lo
audiovisual
puedo
participar
como
invitado,
pero
no
me
desvela.
No
me
llaman
porque
saben
que
no
tengo
interés.
No
pertenezco
a
la
industria
audiovisual,
pertenezco
a
un
sistema
artesanal.
—¿Cómo
vivís
esta
realidad
argentina?
—Siento
que
es
una
realidad
degradada,
penosa
y
distópica
que
se
ha
ido
al
compás
de
una
operación
mediática,
de
un
diseño
de
desvirtuación
de
la
naturaleza
humana
que
se
está
produciendo
en
los
grandes
centros
de
poder.
Se
transmite
a
través
de
las
redes,
de
los
medios
masivos
de
comunicación
que
van
doblegando
nuestra
subjetividad
a
los
fines
perversos,
epilépticos
y
compulsivos
de
esa
maquinaria
capitalista
en
la
que
estamos
envueltos.
Me
parece
que
este
tipo
de
degradación
y
de
caída
pertenece
a
un
ciclo
que
en
algún
momento
se
va
a
cerrar
y
va
a
dar
paso
a
una
reconfiguración
de
las
fuerzas
humanas,
que
ahora
pasan
a
estar
en
un
estado
larvario
o
latente
o
acechante.
Estamos
ahora
como
lo
estuvimos
en
la Dictadura
o
en
la
época
de
Macri:
en
una
zona
de
resistencia
de
autogestión,
que
nos
permite
reconfigurar
y
también
tomar
nota
de
aquellas
desviaciones
en
la
que
habíamos
caído,
de
los
personalismos.
—¿Por
qué
sentís
que
a
pesar
de
la
crisis
económica
se
va
al
teatro?
—Justamente
porque
el
teatro
es
el
lugar
donde
podemos
reconstituir
nuestra
identidad.
El
arte
en
general
es
el
sitio
ideal
para
ese
restablecimiento.
Todas
las
actividades
artísticas
y
el
teatro
sobre
todo
establecen
el
cuerpo
como
sujeto
de
su
propósito,
como
una
zona
profundamente
identitaria.
Por
eso
hay
una
gran
tendencia
a
lo
teatral
en
estas
épocas
de
crisis.
—Muchos
actores
extranjeros
hablan
de
nuestro
público…
—Tiene
que
ver
con
nuestra
historia
nacional
con
las
viejas
militancias,
las
históricas.
Tuvimos
grandes
compañías,
actores
que
han
generado
todo
un
acervo
cultural
maravilloso
y
es
lo
que
ha
producido
también
un
público.
Son
espectadores
muy
exigentes.
—En
estos
años,
¿no
extrañaste
a
otro
actor
compartiendo
escenario
con
vos?
—Sí,
a
Alejandro
Urdapilleta,
a
Alfredo
Alcón,
a
Lorenzo
Quinteros
y
a
Eduardo
Pavlovsky
y
a
partir
de
este
año
a
Daniel
Fanego.
Hoy
como
hago
siete
personajes
de
algún
modo
estoy
acompañado
por
ellos.
Siento
que
me
desdoblo
y
son
tan
potentes
cada
uno
que
pareciera
que
fueran
otros.
—¿Ya
pensaste
qué
harás
después
de
“Habitación
Macbeth”?
—Estoy
haciendo
una
versión
de
Hamlet
que
se
va
a
llamar
Hamlet
y
el
piedrazo
en
el
Espejo,
es
para
quince
actores
en
donde
pienso
dirigir.
Siento
que
hoy
Hamlet
tiene
una
gran
actualización
para
este
momento,
porque
de
algún
modo
expresa
distancia,
paralizados en
el
estupor
de
una
lucidez
atónica
y
cobarde.
La
captación
que
estamos
haciendo
de
lo
real
no
nos
impele
a
la
acción,
sino
a
la
parálisis,
no
se
puede
entrar
en
acción
y
a
la
vez
eso
es
muy
angustiante.
La
directora
japonesa
Miwa
Nishikawa,
una
de
las
voces
más
representativas
del
cine
contemporáneo
de
su
país,
visitó
Argentina
con
motivo
del
Festival
Internacional
de
Cine
de
Mar
del
Plata
y
una
serie
de
proyecciones
en
la
Sala
Leopoldo
Lugones
de
Buenos
Aires.
La
cineasta
presentó
algunos
de
sus
trabajos
más
destacados,
como
Under
the
Open
Sky,
y
compartió
con
el
público
argentino reflexiones
sobre
su
obra,
su
visión
del
cine
y
la
complejidad
de
lo
humano.
Este
encuentro
no
solo
reafirmó
el
carácter
universal
de
su
mirada,
sino
que
también
invitó
a
los
espectadores
a
adentrarse
en
la
cotidianidad
japonesa
desde
una
sensibilidad
tan
íntima
como
precisa.
Nishikawa,
además
de
ser
una
cineasta
destacada,
es
también
una
escritora
de
novelas,
lo
que
amplía
aún
más
su
capacidad
para
explorar
lo
humano
desde
diferentes
perspectivas
artísticas.
Durante
su
visita
a
Argentina,
se
mostró
cercana
y
reflexiva,
dejando
frases
que
invitan
a
la
introspección
sobre
el
lugar
del
cine
como
arte
y
como
espejo
de
lo
que
significa
ser
humano.
Este
diálogo
constante
entre
el
cine
y
la
literatura
le
permite
a
Ni-shikawa
construir
personajes
complejos
y
situaciones
que,
aunque
profundamente
enraizadas
en
la
cultura
japonesa,
logran
una
resonancia
universal.
En
su
paso
por
Argentina,
Nishikawa
compartió
su
fascinación
por
el
intercambio
cultural
y
su
deseo
de
que
su
obra
permita
tender
puentes
entre
las
diferencias,
destacando
que
el
arte
tiene
un
papel
fundamental
en
el
entendimiento
mutuo.
Según
la
cineasta,
las
películas
no
solo
son
una
herramienta
para
narrar
historias,
sino
también
un
medio
para
imaginar
mundos
posibles
y
dialogar
con
las
emociones
de
los
espectadores,
logrando
que
estos
se
conviertan
en
participantes
activos
frente
a
la
pantalla.
A
continuación,
un
recorrido
por
la
entrevista
exclusiva
que
ofreció
a
PERFIL
durante
su
visita.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Qué
muestra
tu
cine?
—Creo
que
lo
que
se
puede
ver
en
mis
películas
es
la
vida
de
los
japoneses:
cómo
piensan
y
cómo
se
relacionan.
Para
los
argentinos,
mis
películas
pueden
resultar
algo
extrañas,
pero
también
les
pueden
resultar
cercanas.
Quizás
no.
Vamos
a
ver
cómo
son
vistas.
—¿Cuándo
apareció
en
vos
la
certeza
de
que
querías
contar
una
historia?
—En
esta
oportunidad
mostré
dos
películas.
Una
de
ellas
es
Under
the Open
Sky,
el
protagonista
está
interpretado
por
Koji
Yakusho.
Lo
vi
actuar
cuando
tenía
17
años,
en
una
serie
que
retrataba
al
asesino
de
cinco
personas.
Era
una
serie
que
se
pasaba
por
televisión.
Esta
serie
mostraba
una
humanidad
peculiar,
un
tanto
deformada.
Era
un
mensaje
bastante
complejo,
pero
me
conmovió.
En
ese
momento
estaba
en
el
segundo
año
de
la
secundaria
en
Japón.
Sentía
que
había
algo
muy
humano
pero
difícil
de
entender.
La
serie
me
ayudó
a
finalizar
un
sentimiento
de
soledad
que
había
en
mí.
En
ese
momento
no lo
tenía
muy
en
claro,
pero
pensé
vagamente
que
me
gustaría
que
mi
trabajo
fuera
expresar
qué
es
ser
un
ser
humano.
—¿Qué
has
descubierto
del
hecho
de
ser
humano
desde
tu
trabajo
como
directora
de
cine?
—Es
difícil
de
entender.
Es
difícil.
Te
cuento
que
cuando
preparo
una
película
y
escribo
sobre
personas,
realizo
muchas
entrevistas,
hablo
con
mucha
gente.
La
idea
es
escucharlos,
ver
el
porqué
de
sus
acciones.
Me
cuentan
un
montón
de
cosas,
pero
cuanto
más
escucho,
menos
entiendo.
Y
no
puedo
captar
un
patrón
común
en
sus
conductas
o
respuestas.
Siempre
que
hago
eso
veo
cuán
compleja
es
la
psicología
humana
en
acción,
y
no
solo
si
pensamos
en
el
amor,
en
lo
romántico,
sino
también
en
cosas
como
la
familia.
No
dejo
de
pensar
cuán
misterioso
es
el
ser
humano
y
cuán
difícil
es
de
prever.
Los
creadores,
los
que
cuentan,
en
este
caso
del
cine,
siento
que
van
retratando
a
lo
largo
de
la
historia
del
cine
diferentes
aspectos
del
ser
humano.
—Hablás
de
capturar
algo
del
ser
humano,
pero
tu
cine
trabaja
mucho
el
detalle
visual,
la
puesta
en
escena.
¿Cómo
conviven
ambos
aspectos?
O
mejor
dicho,
¿cómo
dialogan?
—Creo
que
todos
los
directores
son
muy
sensibles
a
la
hora
de
armar
el
plano.
Por
supuesto
que
no
estoy
sola.
Por
supuesto,
cuido
mucho
cada
plano.
Creo
que
una
de
las
particularidades
del
cine,
cuando
lo
comparamos
con
otras
artes,
es
que
no
es
solo
imagen:
usamos
música,
sonidos,
palabras.
Si
lo
pensás,
es
un
montón
de
información
y
todo
eso
se
compila.
Todo
sirve
para
transmitir
un
mensaje.
Muchos
elementos
para
un
mensaje.
Quizás
las
tomas
de
la
naturaleza
dejan
una
impresión
mayor
en
mi
cine
porque
yo
hago
dramas
humanos
que
tienen
lugar
en
la
naturaleza,
que
hacen
un
recorte
de
la
naturaleza.
En
esas
tomas
lo
que
intento
hacer
es
que
el
espectador
imagine
los
sentimientos
de
los
personajes.
Quiero
explotar
la
imaginación
de
los
espectadores.
—¿Hay
algo
que
sepas
que
no
querés
hacer
con
tu
cine?
—En
Japón
pasa
muy
seguido
que
nos
piden
que
en
la
escena
de
los
créditos
pongamos
una
canción
de
moda,
una
canción
popular
de
un
artista
de
ese
momento.
Es
un
pedido
muy
frecuente.
Eso
sí
es
algo
a
lo
que
me
niego.
En
la
línea
de
lo
que
venimos
charlando,
no
me
gusta
explicar
demasiado:
lo
que
dicen
los
personajes,
cómo
miran.
Si
comunico
todo,
los
espectadores
solo
se
vuelven
receptores,
sin
poder
imaginar
nada.
Cada
persona
va
a
tener
una
visión
diferente.
Por
eso
solo
comunico
lo
necesario.
Trato
de
no
caer
en
comunicar
demasiado.
—¿Cuál
sentís
que
es
tu
lugar
en
la
industria
del
cine
japonés?
—Es
más
complicado.
Yo
no
he
filmado
en
el
extranjero.
Solo
conozco
mi
industria.
Lo
más
fácil
de
hacer
filmes
allá
es
que
el
equipo
es
muy
serio
y
muy
apasionado.
No
solo
su
trabajo:
ponen
su
vida,
su
tiempo.
Todos.
Desde
actores
a
cámara,
todos:
somos
una
gran
familia.
Hace
20
años
que
me
dedico
a
esto.
Si
pensamos
en
la
industria
desde
sus
problemas,
las
jornadas
de
filmación
son
largas.
Tranquilamente
hacemos
jornadas
de 18
horas.
La
gente
pone
todo
su
empeño,
su
energía
vital,
en
eso.
Tanto
los
directores
y
productores
de
las
películas
dedican
su
vida.
Es
algo
que
heredamos
de
antes,
un
legado.
Pero
para
los
jóvenes
de
ahora
esas
condiciones
pueden
ser
muy
exigentes.
Tienen
muchas
repercusiones
en
su
vida personal,
sobre
todo
si
una
es
mujer
y
decide
tener
familia:
eso
puede
afectar
directamente
tu
vida
en
el cine,
tu
profesión.
El
trabajo
de
crear
películas,
de
hacer
cine,
siempre
ha
sido
diferente,
pero
es
necesario
ese
balance
con
la
vida
privada.
No
les queda
otra.
En
los
últimos
tiempos
hay
un
poco
más
de
conciencia
de
esto,
pero
no
se
ve
una
contramedida
para
mejorar
en
lo
inmediato.
—Hablas
del
trabajo
del
cine.
¿Qué
has
descubierto
en
años
de
profesión
que
no
sospechabas
antes?
—¡Argentina!
No,
en
serio.
Gracias
a
que
hago
películas
puedo
venir
al
otro
lado
del
mundo.
Puedo
venir
acá,
intercambiar,
conocer,
y
es
algo
que
de
otra
manera
no
hubiera
sido
posible.
Por
ejemplo:
además
de
hacer
películas,
yo también
escribo
novelas.
No
es
que
se
edita
tanto,
y
no
hay
festivales,
tampoco
hay
ya
dinero
para
giras
de
promoción:
con
las
películas
puedo
viajar,
conocer
gente,
recibir
influencias
de
esas
personas.
Domingo
de
descanso
en
el
hotel
reviso
guiones,
y,
sobre
todo,
procuro
descansar
mi
cabeza,
mirando
fútbol
y
escuchando
a
Zitarrosa.
Llega
el
final
del
rodaje
pautado
en
ocho
semanas,
no
paro
de
recordar
planos
y
escenas,
de
compartir
con
el
equipo
la
alegría
de
estar
filmando
en
este
año
tan
duro
para
la
cultura
argentina,
donde
las
expresiones
artísticas
fueron
frenadas
y
maltratadas
desde
el
Estado.
Nosotros
creemos
en
el
arte.
El
arte
nos
mejora,
nos
salva,
nos
saca
de
la
realidad
y
nos
sumerge
en
universos
de
emociones.
Somos
trabajadores
del
arte,
tenemos
el
compromiso
de
reflejar
con
nuestra
obra
todo
acontecimiento
que
emerja
en
la
sociedad.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Hace
un
año,
con
Luciano
Cáceres,
con
quien
filmamos
junto
a
Pablo
Pinto
películas
como
Corralón
y
El
desarmadero,
nos
reunimos
con
Javier
Noguera,
quien
quería
hacer
una
serie
que
sucedería
en
Tafí
Viejo,
y
era
puntualmente
una
historia
de
amor.
Desde
ese
día,
comenzamos
a
trabajar
en
guiones
junto
a
Gaby
Macías
y
Natalia
Torres.
No
hay
historia
sin
un
contexto
sociopolítico
y
un
contexto
natural
que
la
abrace.
Lo
social
está
siempre
presente
en
mis
películas,
seres
marginales,
personajes
olvidados,
abandonados.
Aquí
también
estos
seres
tienen
algo
que
decir:
de
un
lado
los
de
la
aristocracia
tucumana
y,
del
otro,
una
familia
de
origen
ferroviario
de
la
villa
obrera.
Tafí
Viejo
vivió
de
la
industria
ferroviaria
por
muchos
años.
Cinco
mil
quinientos
obreros,
en
su
gran
mayoría
inmigrantes
europeos,
dormían
en
la
villa
obrera
y
le
daban
vida
al
taller
más
grande
de
Latinoamérica.
El
ferrocarril
no
sólo
les
dio
trabajo,
también
su
cultura
e
idiosincrasia.
Tafi
Viejo
llegó
a
tener
siete
cines.
Imagino
a
los
obreros
viendo
clásicos
de
Orson
Welles
y
Hugo
del
Carril.
Las
sociedades
españolas
e
italianas
organizaban
sus
encuentros
comunitarios,
se
fusionaban
con
la
cultura
originaria,
con
los
lugareños.
Viendo
material
fotográfico
uno
puede
identificar
los
orígenes
de
esos
rostros.
De
aquel
esplendor
sólo
quedan
las
casas
típicas
de
los
ferroviarios
reacondicionadas
y
el
gigante
dormido,
los
talleres
inmensos
que
pueden
verse
desde
los
cerros
y
esa
inmensa
chimenea
que
deja
caer
sus
ladrillos
en
una
agonía
que
resiste
al
tiempo.
Los
primeros
limones
llegaron
en
manos
de
los
inmigrantes
españoles,
esta
tierra
albergó
a
la
semilla,
le
dio
las
condiciones
ideales
a
ese
nuevo
brote.
La
industria
cítrica
creció
en
Tafí
Viejo
con
varias
familas-empresas
y
lo
transformó
en
el
mayor
productor
de
limones
de
Argentina.
Emanuel
Rodríguez
viene
de
familia
ferroviaria
que
lo
tuvo
todo
y
deberá
reconstruir
su
mapa
familiar
mientras
piensa
en
irse
del
país
para
crecer.
Laura
Grandinetti
estudia
abogacía
y
regresa
a
Tafí
Viejo
para
cerrar
una
posible
venta
de
la
empresa
familiar.
Pero
Ana
se
conecta
con
su
ciudad
y
sus
raíces.
La
yunga
los
envuelve,
la
energía
de
la
naturaleza
cubre
el
cerro
de
un
verdor
profundo,
con
una
mística
propia,
los
conecta
con
la
tierra;
nadie
puede
escapar
de
esa
atmósfera
latinoamericana.
La
naturaleza
abraza
a
nuestros
personajes,
al
equipo
técnico,
y
condiciona
también
nuestro
rodaje.
Terminé
de
aceptar
el
clima,
filmamos
con
lluvia
y
con
35
grados;
la
Pachamama
manda
y
la
cámara
fue
detrás.
La
serie
se
nutre
de
la
belleza
de
Tafí
Viejo
en
un
retrato
documental
de
la
ciudad.
Este
engranaje
fue
llevado
adelante
con
precisión
absoluta
desde
Tafisueña,
productora
encabezada
por
Javier
Noguera,
que
apuesta
a
contar
historias
propias
donde
el
espectador
pueda
identificarse.
Un
proyecto
federal,
de
construcción
colectiva,
que
además
contó
con
el
aporte
y
financiamiento
de
empresarios
privados
interesados
en
el
proyecto.
Un
grupo
humano
extraordinario
sostuvo
el
proyecto
y
por
el
que
estoy
tan
agradecido.
El
audiovisual
es
un
arte
comunitario,
donde
todos
los
artistas
aportan
su
empuje.
Todos
admirados,
desde
la
fotografía
de
Alejandro
del
Campo
y
Germán
Costantino,
el
arte
de
Lucila
Grosman,
la
producción
ejecutiva
de
Agostina
Brik,
la
producción
de
Deborah
Solorzano,
Pedro
Vicente
y
Marcos
Acevedo;
la
música
de
Alejandro
Rodríguez
y
Marcos
Corbalán
y
una
decena
de
músicos
taficeños.
Un
elenco
de
primer
nivel
compuesto
por
actores
tucumanos
y
porteños:
Luis
Machín,
Sergio
Prina,
Liliana
Juárez,
Laura
Grandinetti,
Emanuel
Rodríguez,
Camila
y
Ruth
Plaate,
Juan
Palomino,
Lautaro
Delgado,
Paloma
Contreras,
Daniel
Elías
y
la
participación
especial
de
Luciano
Cáceres.
Tafí
Viejo
es
una
historia
universal
abierta
a
la
Argentina
y
al
mundo
creada
desde
esta
comunidad
y
como
toda
historia
de
amor
no
son
tan
simples
como
parecen.
*Eduardo
Pinto, director
y
guionista.
Teresa
Urquijo
es
una
figura
de
la
aristocracia
española
que
combina
tradición,
discreción
y
un
impacto
notable
en
su
círculo.
Aunque
durante
años
mantuvo
un
perfil
bajo,
su
relación
y
posterior
matrimonio
con
José
Luis
Martínez-Almeida,
el
alcalde
de
Madrid,
la
llevó
al
centro
de
las
miradas
públicas.
Ahora,
como
cuñada
de
Irene
Urdangarin,
su
nombre
resuena
aún
más
en
las
crónicas
sociales,
consolidándose
como
un
referente
de
elegancia
y
sobriedad.
Teresa
Urquijo
es
la
hija
de
Lucas
Urquijo
y
Beatriz
Moreno
de
Borbón-Dos
Sicilias,
un
matrimonio
que
combina
tradición
y
modernidad.
Su
madre
pertenece
a
una
de
las
ramas
más
influyentes
de
la
nobleza
europea,
al
ser
nieta
de
Teresa
de
Borbón
y
Borbón,
princesa
de
las
Dos
Sicilias,
y
del
marqués
de
Laserna,
Íñigo
Moreno
de
Arteaga.
Por
parte
de
su
padre,
Teresa
también
cuenta
con
un
linaje
ligado
a
grandes
fortunas
y
tradiciones
agrícolas,
lo
que
ha
definido
un
estilo
de
vida
aristocrático
y
ligado
a
la
naturaleza.
Teresa
y
su
hermano
mayor,
Juan
Urquijo,
crecieron
rodeados
de
historia
y
belleza,
pasando
temporadas
en
propiedades
icónicas
como
la
finca
El
Canto
de
la
Cruz,
ubicada
en
las
cercanías
de
Madrid.
Este
contexto
les
permitió
mantener
una
vida
de
lujos
discretos
y
valores
familiares
fuertes,
lejos
de
los
excesos
y
los
reflectores.
La
relación
de
Teresa
Urquijo
con
Martínez-Almeida:
un
cambio
de
rumbo
A
pesar
de
sus
raíces
aristocráticas,
Teresa
nunca
buscó
protagonismo
mediático.
Sin
embargo,
su
relación
con
José
Luis
Martínez-Almeida,
uno
de
los
políticos
más
visibles
de
España,
transformó
radicalmente
su
posición
en
la
esfera
pública.
Desde
su
boda,
celebrada
con
gran
discreción,
pero
rodeada
de
nombres
ilustres,
Teresa
comenzó
a
acompañar
a
su
esposo
en
eventos
oficiales,
destacándose
por
su
sencillez
y
sofisticación.
Almeida,
conocido
por
su
humor
y
su
enfoque
pragmático
en
la
política,
encontró
en
Teresa
una
compañera
que
combina
sensibilidad,
inteligencia
y
una
perspectiva
única,
gracias
a
su
experiencia
como
analista
financiera.
Aunque
inicialmente
la
pareja
enfrentó
dudas
y
prejuicios
por
la
diferencia
de
edad,
ella
es
22
años
menor,
su
relación
se
fortaleció
y
los
llevó
a
pasar
por
el
altar
en
2024.
La
conexión
de
Teresa
Urquijo
con
Irene
Urdangarin
La
vinculación
de
Teresa
Urquijo
con
Irene
Urdangarin
viene,
en
gran
parte,
por
su
hermano
Juan
Urquijo,
quien
es
pareja
de
la
hija
menor
de
la
infanta
Cristina
y
el
exduque
de
Palma,
Iñaki
Urdangarin.
Esta
conexión
familiar
creó
un
nuevo
capítulo
a
la
historia
de
Teresa,
situándola
como
cuñada
de
una
de
las
jóvenes
más
seguidas
por
los
medios
en
los
últimos
tiempos.
Aunque
no
se
conocen
muchos
detalles
sobre
la
relación
entre
Teresa
e
Irene,
ambas
comparten
un
estilo
reservado
y
un
gusto
por
mantenerse
alejadas
del
sensacionalismo
mediático.
Sin
embargo,
sus
nombres
ahora
forman
parte
del
mismo
entramado
familiar,
lo
que
llevó
a
los
medios
a
centrarse
en
la
notable
discreción
con
la
que
ambas
manejan
su
exposición
pública.
VO
ENTRETENIMIENTO
El novedoso sistema con el que Casa Real quiere tener controlada a la princesa Leonor
EDITOR -
La
princesa
Leonor,
heredera
al
trono
español
y
actual
alumna
de
la
Escuela
Naval
Militar
de
Marín,
se
enfrenta
a
uno
de
los
mayores
desafíos
de
su
formación
como
futura
reina:
una
travesía
de
seis
meses
en
alta
mar
a
bordo
del
buque-escuela
Juan
Sebastián
de
Elcano.
Este
icónico
viaje
marcará
una
etapa
crucial
en
la
preparación
de
Leonor
como
guardiamarina.
Sin
embargo,
esta
aventura
también
trae
una
serie
de
medidas
excepcionales
para
garantizar
su
seguridad,
como
la
implementación
de
sistemas
de
localización
y
comunicación
que
mantendrán
a
la
Casa
Real
informada
en
tiempo
real
sobre
cada
uno
de
sus
movimientos.
La
princesa
Leonor,
vigilada
con
alta
tecnología
El
viaje,
que
comenzará
el
próximo
11
de
enero,
llevará
a
Leonor
a
recorrer
mares
y
océanos,
con
escalas
en
países
como
Brasil,
Chile,
Perú,
Colombia,
República
Dominicana
y
Estados
Unidos.
Aunque
esta
experiencia
es
una
tradición
dentro
de
la
formación
militar
española,
la
Casa
del
Rey
quiso
ir
un
paso
más
allá
en
materia
de
control
y
seguridad.
Según
indicó
el
Diario
de
Cádiz,
el
Juan
Sebastián
de
Elcano
debió
ser
equipado
con
sistemas
de
localización
avanzados
y
una
conexión
a
internet
mejorada
para
permitir
un
monitoreo
constante
de
la
princesa.
“El
rey
Felipe
VI
y
la
reina
Letizia
desean
conocer
al
detalle
la
posición
de
su
hija
durante
todo
el
trayecto.
Quieren
asegurarse
de
que
Leonor
esté
segura
y,
al
mismo
tiempo,
tener
la
posibilidad
de
comunicarse
con
ella
en
cualquier
momento”,
comentaron
fuentes
cercanas
a
Zarzuela.
Este
nivel
de
vigilancia
no
solo
responde
a
las
necesidades
logísticas
de
una
figura
de
su
rango,
sino
también
a
un
enfoque
emocional:
para
los
reyes,
este
será
el
primer
gran
periodo
en
el
que
su
hija
mayor
estará
lejos
de
casa.
Para
Leonor,
este
viaje
tendrá
también
un
significado
histórico
y
personal.
En
el
barco
encontrará
fotografías
que
muestran
a
su
padre,
el
rey
Felipe
VI,
junto
a
su
abuelo
Juan
Carlos
I
y
su
bisabuelo
don
Juan
de
Borbón,
todos
vinculados
a
esta
embarcación
emblemática.
Estos
detalles
subrayan
la
tradición
familiar
que
la
princesa
lleva
consigo
en
esta
nueva
etapa.
Leonor
y
una
etapa
crucial
en
su
formación
La
travesía
es
un
paso
indispensable
en
la
educación
militar
de
Leonor,
diseñada
para
fortalecer
su
carácter,
liderazgo
y
preparación
para
el
rol
que
ocupará
en
el
futuro.
Aunque
la
expedición
durará
seis
meses,
la
princesa
regresará
antes
de
su
finalización
para
reincorporarse
a
Ferrol
y
concluir
su
curso.
Este
viaje
marca
no
solo
un
desafío
físico
y
emocional
para
Leonor,
sino
también
una
muestra
de
cómo
la
monarquía
española
equilibra
las
tradiciones
con
las
demandas
de
la
modernidad.
VO
ENTRETENIMIENTO
Adiós a Hawkins: Stranger Things finaliza su producción y se despide en 2025
EDITOR -
Después
de
siete
años
de
cautivar
a
millones
de
espectadores
en
todo
el
mundo,
la
producción
de
la
quinta
y
última
temporada
de
Stranger
Things
concluyó
oficialmente.
Esta
noticia
marca
el
inicio
del
fin
para
una
de
las
series
más
influyentes
de
la
última
década,
que
llegará
a
su
desenlace
en
2025,
en
Netflix.
Creada
por
los
hermanos
Duffer,
Stranger
Things
no
solo
revitalizó
el
amor
por
la
nostalgia
ochentera,
sino
que
se
transformó
en
un
fenómeno
cultural
global,
mezclando
ciencia
ficción,
terror
y
drama
con
un
elenco
memorable
y
una
narrativa
cargada
de
misterio.
Stranger
Things:
un
viaje
desde
Hawkins
hasta
el
Upside
Down
Ambientada
en
el
ficticio
pueblo
de
Hawkins,
Indiana,
la
serie
se
centra
en
la
desaparición
de
Will
Byers
y
en
los
sucesos
sobrenaturales
que
este
evento
desata.
Desde
experimentos
secretos
del
gobierno
hasta
un
portal
que
conecta
con
el
aterrador
mundo
del "Upside
Down",
la
historia
entrelaza
el
destino
de
los
personajes
con
una
amenaza
que
parece
crecer
con
cada
temporada.
Más
allá
de
sus
elementos
de
ciencia
ficción,
Stranger
Things
se
convirtió
en
un
espejo
de
las
amistades,
los
miedos
y
las
esperanzas
de
los
jóvenes
protagonistas,
ganándose
un
lugar
especial
en
los
corazones
de
sus
fanáticos.
Con
más
de
140.7
millones
de
visualizaciones
globales
solo
en
su
cuarta
temporada,
la
serie
continúa
demostrando
su
impacto.
Canciones
como
Running
Up
That
Hill
de
Kate
Bush
o
Master
of
Puppets
de
Metallica
encontraron
nuevas
generaciones
de
oyentes
gracias
a
escenas
clave
de
la
serie,
mientras
que
íconos
culturales
de
los
ochenta,
como
la
New
Coke,
reaparecieron
con
fuerza
en
la
conversación
popular.
El
fenómeno
detrás
del
éxito
Desde
su
estreno
en
2016,
Stranger
Things
acumuló
más
de
230
nominaciones
y
70
galardones,
incluyendo
premios
Emmy
y
el
reconocimiento
del
Sindicato
de
Actores
(SAG).
Estas
cifras
reflejan
el
impacto
de
una
producción
que
trascendió
la
pantalla,
convirtiéndose
en
una
marca
reconocible
y
amada
por
diversas
generaciones.
La
serie
también
dio
lugar
a
eventos
emblemáticos,
como
el
Día
de
Stranger
Things,
celebrado
cada
6
de
noviembre
para
recordar
la
desaparición
de
Will
Byers.
Además,
el
universo
de
Hawkins
sigue
expandiéndose,
con
proyectos
como
la
obra
teatral
Stranger
Things:
The
First
Shadow
en
Londres
y
un
spin-off
animado
que
promete
mantener
vivo
el
legado
de
la
franquicia.
¿Qué
esperar
de
la
temporada
final?
La
quinta
temporada
será
el
cierre
de
este
épico
viaje.
Los
hermanos
Duffer
prometieron
responder
a
todas
las
incógnitas
y
ofrecer
un
desenlace
emotivo
para
los
personajes
que
hemos
seguido
durante
años.
En
palabras
de
los
creadores,
el
objetivo
es
cerrar
la
serie
con
una
narrativa
que
sea "a
la
vez
desgarradora
y
satisfactoria".
Aunque
los
detalles
sobre
la
trama
se
mantienen
en
secreto,
se
anticipa
que
la
historia
retomará
los
eventos
del
impactante
final
de
la
cuarta
temporada,
en
el
que
Hawkins
quedó
al
borde
del
colapso
debido
al
avance
del
Upside
Down.
VO





























