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ENTRETENIMIENTO

La tranquilidad de la familia de la reina Letizia se vio altera en los últimos días cuando Paloma Rocasolano, madre de la soberana española, comenzó a enfrentar un delicado estado de salud que hizo que su hija menor, Telma Ortiz, viaje de urgencia desde Madrid a Murcia para acompañarla en este difícil momento. Desde que se mudó a Murcia en septiembre junto a su pareja, Marcus Brandler, Paloma Rocasolano había encontrado la paz lejos del foco mediático que implica ser la madre de una reina. En Los Balones, una comunidad pequeña y tranquila, Paloma, de 72 años, disfrutaba de una vida sencilla y de bajo perfil, siendo descrita por sus vecinos como una mujer amable y reservada. Sin embargo, en las últimas semanas, su salud dio señales preocupantes. Según fuentes cercanas, Paloma comenzó a tener malestares persistentes que la pusierin bajo constante vigilancia. Aunque no se han dado detalles específicos sobre su condición, la gravedad de la situación quedó en evidencia con la llegada de Telma Ortiz, quien no dudó en dejar sus compromisos laborales y familiares en Madrid para estar al lado de su madre. Telma Ortiz: el apoyo incondicional de su madre Telma Ortiz mostró una vez más su papel central dentro de la familia Rocasolano. Mientras la reina Letizia se mantiene al margen debido a sus compromisos oficiales, Telma se ha convertido en el apoyo más cercano para Paloma. Durante el pasado fin de semana, se la vio en Murcia, donde acompañó a su madre y se ocupó de coordinar los cuidados necesarios para garantizar su bienestar. La relación cercana entre Telma y Paloma es conocida, y en momentos como este, queda claro que la familia Rocasolano prioriza la unión por encima de cualquier circunstancia. Si bien Letizia aún no se pronunció públicamente sobre el estado de su madre, fuentes de la Casa Real aseguran que la reina está al tanto de la situación y sigue de cerca su evolución. Mientras tanto, los rumores sobre la salud de la madre de la reina comenzaron a generar inquietud en el entorno real. Aunque por ahora permanece en Murcia, no se descarta que, si su condición empeora, sea trasladada a Madrid para recibir atención médica más especializada. Este posible cambio no solo garantizaría mejores cuidados, sino también la posibilidad de que la familia se mantenga más cerca durante las celebraciones de fin de año. Como es tradición, Paloma solía reunirse con sus hijas y nietos en el Palacio de la Zarzuela durante estas fechas, pero este año la prioridad será garantizar su recuperación. VO
A lo largo de los años, la figura de Isabel de Baviera, más conocida como la Emperatriz Sissi, cautivó la imaginación de millones gracias a su historia de vida, que combina romance, tragedia y un espíritu indomable. Sin embargo, antes de convertirse en emperatriz de Austria y reina consorte de Hungría, Sissi vivió una infancia llena de felicidad en el idílico Castillo de Possenhofen, un lugar que marcó su vida y que hoy guarda una historia fascinante. El Castillo de Possenhofen fue construido en 1536 por Guillermo IV de Baviera. Originalmente concebido como una fortaleza, el espacio evolucionó con el tiempo hasta convertirse en un elegante palacio, compuesto por dos edificios principales, cuatro torres y una capilla. En 1834, este icónico lugar fue adquirido por el duque Maximiliano de Baviera y su esposa Ludovica, los padres de Sissi, quienes buscaban un refugio ideal para pasar los veranos junto a sus diez hijos. Apasionada por la naturaleza y los animales, Sissi encontró en Possenhofen un paraíso donde podía disfrutar de su libertad. Alejada de las rígidas normas de la realeza, la joven Isabel creció explorando los bosques, montando a caballo y compartiendo momentos de diversión con sus hermanos. Este ambiente relajado y feliz marcó profundamente su carácter y se convirtió en un contraste con la vida protocolar que le esperaba tras su matrimonio con el emperador Francisco José I. El abandono y la transformación del Castillo de Possenhofen Después de su boda en 1854, Sissi regresó al castillo en varias ocasiones, usándolo como un refugio personal donde podía escapar de las presiones de la corte vienesa. Sin embargo, tras su trágico asesinato en 1898, el interés por Possenhofen comenzó a desvanecerse. Durante las décadas siguientes, el castillo cayó en el abandono y sus instalaciones se deterioraron gravemente. FUENTE: Viaja con Mara Durante la Segunda Guerra Mundial, el lugar fue utilizado como hospital militar por la Luftwaffe, un hecho que acentuó aún más su desgaste. Fue recién en 1981 cuando el castillo encontró una nueva vida: pasó a manos privadas que lo sometieron a una ambiciosa renovación y lo transformaron en condominios de lujo. Hoy en día, el Castillo de Possenhofen es un espacio privado que combina historia y modernidad. Entre los apartamentos que alberga, destaca “El Beletage”, ubicado en la segunda planta del edificio. Este espacio de 270 metros cuadrados, actualmente en venta por 5,2 millones de euros, cuenta con tres dormitorios, tres baños, un salón con chimenea y una cocina moderna, todo decorado con detalles que evocan la opulencia del pasado, como techos de estuco y puertas artesonadas. Además, los propietarios disfrutan de vistas privilegiadas al lago de Starnberg y los Alpes, así como acceso a un parque privado y un club náutico. Estas comodidades han convertido al castillo en un lugar exclusivo para aquellos que buscan vivir rodeados de historia y belleza natural. VO
Wanda Nara y L-Gante intentaron pasar desapercibidos a su regreso de Chile, pero la situación rápidamente se tornó tensa cuando Rafa Juli, notero de “Intrusos”, los interceptó en aeroparque para una breve entrevista que terminó en un incómodo cruce con el cantante. Al encontrarlos en el hall del aeropuerto, Rafa Juli no perdió la oportunidad de consultar a la pareja sobre su paso por el país vecino. Con su estilo despreocupado, L-Gante respondió: “Todo bien, todo en orden”, mientras Wanda intentaba evitar las cámaras. Sin embargo, las preguntas más incisivas llegaron cuando el notero apuntó a Wanda Nara, buscando declaraciones sobre los polémicos dichos de Mauro Icardi. Días atrás, el futbolista había asegurado que Wanda le había sido infiel con Keita Baldé, un tema que acaparó los titulares de espectáculos. Sin inmutarse, la empresaria cortó cualquier especulación con un escueto: “No tengo nada para decir”. Al no obtener más declaraciones de ella, Juli dirigió su atención hacia L-Gante, preguntándole por su opinión sobre Icardi y su vínculo con Wanda. Fue entonces cuando el cantante, visiblemente molesto, decidió responder de manera inesperada. “Si fueses un insecto, ¿cuál serías?”, lanzó Elián Valenzuela, nombre real del músico, con un tono que generó incomodidad en el periodista. El cruce entre L-Gante y el notero Lejos de dejar pasar el comentario, Rafa Juli respondió con firmeza: “¿Y vos cuál serías? Yo no te ofendo a vos, a vos te ofendió Mauro Icardi y vos me estás ofendiendo a mí. Me parece que no es muy ‘elegante’ lo tuyo. A pesar de que tenés ese nombre”. Aunque la respuesta buscaba poner un límite, L-Gante redobló la apuesta con una sonrisa irónica, justificando su actitud: “Es un juego de preguntas y respuestas”. El cruce terminó cuando el cronista, notablemente molesto, lo interrumpió: “No, no es un juego de preguntas. Es una mala educación de tu parte. Me da la impresión de que sos un maleducado, Elián”, le dijo y finalizó la nota. El incómodo episodio rápidamente se viralizó en redes sociales, donde los usuarios se dividieron entre quienes criticaron la actitud de L-Gante y quienes defendieron su derecho a responder como quisiera. Por su parte, Rafa Juli no tardó en referirse al tema durante el programa “Intrusos”, dejando en claro su postura: “No voy a permitir que me falten el respeto. Uno está haciendo su trabajo, y si no quieren responder, simplemente pueden decirlo”. VO
Julieta Ortega, Rosario Ortega, Ana Paula Dutil y Fernanda Cohen estrenaron hace algunas semanas la tercera temporada de Las pibas dicen, su podcast que sale todos los domingos por Blender y que en esta nueva entrega cuenta con invitados de lujo y también con temáticas que llegan a lo profundo en su público, al que supieron cosechar y escuchar en este tiempo que se desarrolló el programa y alcanzó notorierad. La apuesta de Las pibas dicen es clave, se trata de cuatro amigas que charlan acerca de temas existenciales en primera persona con algo de humor y con una mirada auténtica y cercana. “Esto lo creo en todo, en la actuación y en la vida, cuando uno se pone más personal y específico más chances tiene de generar un espejo en el otro, porque se puede teorizar sobre varios temas que pueden quedar en generalizaciones si no te ponés específica. Esa fue siempre nuestra premisa”, aseguró Julieta en una entrevista que mantuvo con Revista CARAS junto a su fiel amiga, Ana Paula Dutil. “En esta tercera temporada del programa abrimos el juego a nuestras oyentes y con esta idea de que a todas nos pasa lo mismo, hubo dos temas que propusieron ellos, como miedos y vida después de los 50”, asegura la actriz. Con respecto a los invitados de esta temporada (Natalia Oreiro, Maitena, Sebastián Ortega, entre otros) y por qué los eligieron, Julieta y Ana revelaron que muchas veces es difícil porque las propuestas sobre ciertos temas pueden no ser del interés o el invitado puede tener miedo a tocar ciertos temas. “Cuando nos sentamos las cuatro a hablar del a temporada nos pusimos a hablar de temas que nos atravesaban, yo iba a hacer uno que los invitados no querían hacer, sobre la ex y la actual, pero luego pasé y elegí hablar del perdón, algo de lo que terminé de profundizar este año”, comenta Dutil, dejando entrever la forma de trabajo del equipo. Un proyecto entre amigas que se convirtió en un éxito inesperado El origen de este proyecto surgió, como cuentan las propias protagonistas, de la necesidad de hablar y compartir experiencias en un ambiente relajado. Sin embargo, lo que comenzó como un simple intercambio de ideas entre amigas rápidamente se transformó en un podcast que alcanzó una repercusión inimaginable. “Cuando empezamos, no sabíamos cuánto público íbamos a tener. Fue una sorpresa ver la recepción que tuvo y cómo fue creciendo en cada temporada”, confiesa Julieta Ortega. “Yo personalmente aprendí mucho trabajando con Julieta, Rosario y Fernanda, cada una tiene su rol…por ejemplo Julieta es una gran productora y aprendí muchísimo de ella, como de Fer que ilustra y es todo…y después Rosario que fue la que tuvo la idea del podcast. Lo que hacemos es muy honesto, algo que nos pasa y que tenemos en común”, agrega Dutil. La dinámica del podcast radica en la autenticidad de las conversaciones. Tanto Julieta como Ana Paula destacan que, aunque las charlas parten de sus vivencias personales, logran resonar en un público amplio. Esto se debe, en gran parte, a su habilidad para abordar temas universales como la salud mental, las relaciones y los desafíos cotidianos. Uno de los desafíos más grandes para ambas fue equilibrar su relación de amistad con las demandas de un proyecto profesional. “Trabajar con amigas o familia no es sencillo. La línea entre lo personal y lo laboral se cruza constantemente, y eso puede ser agotador”, explica Julieta. El proceso creativo también tiene su complejidad, especialmente en la etapa de preproducción. Cada episodio pasa por un riguroso proceso de revisión y edición, en el que participan varias personas del equipo. “Es un trabajo que no para, pero el resultado vale la pena”, dice Ana Paula. Mucho más que un podcast Uno de los aspectos más destacados de Las Pibas Dicen es su enfoque en la salud mental. Ana Paula compartió cómo su propia experiencia al hablar de la depresión en un episodio tuvo un impacto significativo en los oyentes. “Recibí mensajes de personas que estaban pasando por situaciones muy difíciles. Eso me llevó a pensar en cómo podíamos ayudar más allá del podcast”, afirmó. A raíz de esta experiencia, Ana Paula inició un ciclo de charlas gratuitas en Buenos Aires, en colaboración con el gobierno de la ciudad. Estas reuniones, aunque no son terapias formales, brindan un espacio de contención y apoyo para quienes enfrentan problemas de salud mental. Con tres temporadas, Las pibas dicen se prepara para una cuarta entrega. Según Julieta y Ana Paula, esta nueva etapa buscará seguir superando las expectativas y abordar temas aún más profundos, siempre desde la mirada honesta que las caracteriza.  “La esencia del podcast es compartir experiencias entre amigas, pero entendemos que hay temas que pueden enriquecerse con la mirada de un experto”, aclara Ana Paula. Más allá del éxito comercial, Julieta y Ana Paula coinciden en que el podcast fue una experiencia transformadora a nivel personal.  “Nosotras no pretendemos ser psicólogas ni dar consejos de vida. Simplemente compartimos lo que sentimos y aprendemos en el camino”, cierra Dutil.
Es muy difícil encasillar a este artesano del arte dramático, ya que Pompeyo Audivert es actor, director, dramaturgo, adaptador y docente. Su larga lista de espectáculos incluye desde clásicos nacionales hasta internacionales. La pandemia como a todos lo frenó pero su parte creativa se activó y fue así que creó su unipersonal Habitación Macbeth (Versión para un actor), que desde el 2001 viene sumando espectadores y premios. En el próximo año en su quinta temporada hará funciones desde el 4 de enero en el Metropolitan de Buenos Aires, los sábados y domingos a las 20.30 mientras que estará los martes y miércoles desde el 7 de enero, en el teatro Tronador de Mar del Plata. Siempre con la música original y el acompañamiento en vivo de Claudio Peña. Recuerda: “Ya estuvimos en Mar del Plata haciendo temporada en el Auditorio y ese año me gané varios premios Estrella de Mar, como mejor obra, dirección y actuación”. —Cuando estrenaste “Habitación Macbeth” en el 2021: ¿imaginaste esta cantidad de funciones y público (ciento treinta mil espectadores)? —No. Estaba muy contento porque sentía que era algo muy novedoso para mí y que iba a resultar también muy novedosa, por la forma de producción de esta obra y la idea del cuerpo habitado. Pero no imaginé que iba a producirse semejante suceso de público y que iba a producir tal impacto en los espectadores. Hicimos muchas giras, incluso fuimos a Montevideo y hay perspectivas de llevarlo a España, para hacer temporada en Madrid y Barcelona. Fue una sorpresa enorme y muy gratificante para mí y empezó a suceder casi de inmediato que la estrenamos. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —¿Por qué fue el cambio del Centro Cultural de la Cooperación al Metropolitan?  —Ese cambio lo reflexioné mucho, porque la gente del Metropolitan ya me había hecho la invitación. Sentía que era peligroso para el espectáculo ese movimiento porque dejaba de pertenecer a ese nicho más del teatro independiente y pasaba como a otra escala. Pero la sala del CCC se llenaba con mucha anticipación con sus ciento ochenta localidades. Estaba en calle Corrientes estando en el CCC y el valor de la entrada que se cobraba en el CCC era prácticamente el mismo valor que el del Metropolitan. Cuando me di cuenta decidí cambiar con la idea de hacer una función menos por semana, ya que pasé de tres, que es muy agotador a dos, metiendo la misma cantidad de espectadores. La sala también es muy hermosa y ahí me se me fueron todos los pruritos. Estoy más descansado y también me permite hacer giras. —Versionaste textos de Florencio Sánchez, Armando Discépolo y Roberto Arlt: ¿qué encontraste en ellos? —Hasta que vino la pandemia venía trabajando con autores rioplatenses. Hice Trastorno, sobre El pasado de Florencio Sánchez, Muñeca de Discépolo y La farsa de los ausentes sobre El desierto entra en la ciudad de Roberto Arlt. Para mí el teatro rioplatense es una zona en la que me siento heredero de esos lenguajes teatrales argentinos, desde el circo criollo, pasando por el sainete y el grotesco. Pertenezco a esa corriente de lenguaje, que se ha ido transformando. Me influyen, están en mí como actor y director. Cada vez que los hago aparece una impronta, que son canales invisibles, creo que tienen una intensidad notable y una gran originalidad. Pertenecemos a ellos y me resultó medio raro trabajar con otros autores salvo los clásicos como Shakespeare o Beckett. Siempre los textos con personajes con nombres como Tony o Mary me producen mucha incomodidad.  Así como los japoneses tienen sus lenguajes, cada sociedad y cada cultura tienen los suyos. La nuestra que de algún modo comienza con el circo criollo, después deviene en el sainete y luego en el grotesco. Es una corriente de lenguaje muy vinculada a la forma y a los contenidos  —Con tanta actuación: ¿abandonaste la docencia? —No, sigo dando la misma cantidad de clases, aunque han aparecido nuevos docentes que me ayudan en el estudio. Para mí “El cuervo” es el laboratorio de mi lenguaje. Todo el tiempo estamos investigando a nivel de actuación y de dirección de montaje con los alumnos. De allí va saliendo y constituyendo la técnica que trabajo a la que le he puesto de nombre “el piedrazo en el espejo teatro de la fuerza ausente”. Es una síntesis de esos lenguajes históricos de los que soy heredero. El estudio es como un vector de lenguaje en el que estoy constantemente investigando y refundando. Creo que el teatro más allá de las obras es una máquina sagrada que sondea identidad y pertenencia a una escala extra cotidiana. —¿Qué pasa con el mundo audiovisual? —No me interesa y no me llama la atención en absoluto. Siento que mi trabajo se debe a otros cauces y a otros cursos. En lo audiovisual puedo participar como invitado, pero no me desvela. No me llaman porque saben que no tengo interés. No pertenezco a la industria audiovisual, pertenezco a un sistema artesanal.  —¿Cómo vivís esta realidad argentina? —Siento que es una realidad degradada, penosa y distópica que se ha ido al compás de una operación mediática, de un diseño de desvirtuación de la naturaleza humana que se está produciendo en los grandes centros de poder. Se transmite a través de las redes, de los medios masivos de comunicación que van doblegando nuestra subjetividad a los fines perversos, epilépticos y compulsivos de esa maquinaria capitalista en la que estamos envueltos. Me parece que este tipo de degradación y de caída pertenece a un ciclo que en algún momento se va a cerrar y va a dar paso a una reconfiguración de las fuerzas humanas, que ahora pasan a estar en un estado larvario o latente o acechante. Estamos ahora como lo estuvimos en la Dictadura o en la época de Macri: en una zona de resistencia de autogestión, que nos permite reconfigurar y también tomar nota de aquellas desviaciones en la que habíamos caído, de los personalismos.   —¿Por qué sentís que a pesar de la crisis económica se va al teatro? —Justamente porque el teatro es el lugar donde podemos reconstituir nuestra identidad. El arte en general es el sitio ideal para ese restablecimiento. Todas las actividades artísticas y el teatro sobre todo establecen el cuerpo como sujeto de su propósito, como una zona profundamente identitaria. Por eso hay una gran tendencia a lo teatral en estas épocas de crisis. —Muchos actores extranjeros hablan de nuestro público… —Tiene que ver con nuestra historia nacional con las viejas militancias, las históricas. Tuvimos grandes compañías, actores que han generado todo un acervo cultural maravilloso y es lo que ha producido también un público. Son espectadores muy exigentes. —En estos años, ¿no extrañaste a otro actor compartiendo escenario con vos? —Sí, a Alejandro Urdapilleta, a Alfredo Alcón, a Lorenzo Quinteros y a Eduardo Pavlovsky y a partir de este año a Daniel Fanego.  Hoy como hago siete personajes de algún modo estoy acompañado por ellos. Siento que me desdoblo y son tan potentes cada uno que pareciera que fueran otros. —¿Ya pensaste qué harás después de “Habitación Macbeth”? —Estoy haciendo una versión de Hamlet que se va a llamar Hamlet y el piedrazo en el Espejo, es para quince actores en donde pienso dirigir. Siento que hoy Hamlet tiene una gran actualización para este momento, porque de algún modo expresa distancia, paralizados en el estupor de una lucidez atónica y cobarde. La captación que estamos haciendo de lo real no nos impele a la acción, sino a la parálisis, no se puede entrar en acción y a la vez eso es muy angustiante.
La directora japonesa Miwa Nishikawa, una de las voces más representativas del cine contemporáneo de su país, visitó Argentina con motivo del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y una serie de proyecciones en la Sala Leopoldo Lugones de Buenos Aires. La cineasta presentó algunos de sus trabajos más destacados, como Under the Open Sky, y compartió con el público argentino reflexiones sobre su obra, su visión del cine y la complejidad de lo humano. Este encuentro no solo reafirmó el carácter universal de su mirada, sino que también invitó a los espectadores a adentrarse en la cotidianidad japonesa desde una sensibilidad tan íntima como precisa. Nishikawa, además de ser una cineasta destacada, es también una escritora de novelas, lo que amplía aún más su capacidad para explorar lo humano desde diferentes perspectivas artísticas. Durante su visita a Argentina, se mostró cercana y reflexiva, dejando frases que invitan a la introspección sobre el lugar del cine como arte y como espejo de lo que significa ser humano. Este diálogo constante entre el cine y la literatura le permite a Ni-shikawa construir personajes complejos y situaciones que, aunque profundamente enraizadas en la cultura japonesa, logran una resonancia universal. En su paso por Argentina, Nishikawa compartió su fascinación por el intercambio cultural y su deseo de que su obra permita tender puentes entre las diferencias, destacando que el arte tiene un papel fundamental en el entendimiento mutuo. Según la cineasta, las películas no solo son una herramienta para narrar historias, sino también un medio para imaginar mundos posibles y dialogar con las emociones de los espectadores, logrando que estos se conviertan en participantes activos frente a la pantalla. A continuación, un recorrido por la entrevista exclusiva que ofreció a PERFIL durante su visita. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —¿Qué muestra tu cine? —Creo que lo que se puede ver en mis películas es la vida de los japoneses: cómo piensan y cómo se relacionan. Para los argentinos, mis películas pueden resultar algo extrañas, pero también les pueden resultar cercanas. Quizás no. Vamos a ver cómo son vistas. —¿Cuándo apareció en vos la certeza de que querías contar una historia? —En esta oportunidad mostré dos películas. Una de ellas es Under the Open Sky, el protagonista está interpretado por Koji Yakusho. Lo vi actuar cuando tenía 17 años, en una serie que retrataba al asesino de cinco personas. Era una serie que se pasaba por televisión. Esta serie mostraba una humanidad peculiar, un tanto deformada. Era un mensaje bastante complejo, pero me conmovió. En ese momento estaba en el segundo año de la secundaria en Japón. Sentía que había algo muy humano pero difícil de entender. La serie me ayudó a finalizar un sentimiento de soledad que había en mí. En ese momento no lo tenía muy en claro, pero pensé vagamente que me gustaría que mi trabajo fuera expresar qué es ser un ser humano. —¿Qué has descubierto del hecho de ser humano desde tu trabajo como directora de cine? —Es difícil de entender. Es difícil. Te cuento que cuando preparo una película y escribo sobre personas, realizo muchas entrevistas, hablo con mucha gente. La idea es escucharlos, ver el porqué de sus acciones. Me cuentan un montón de cosas, pero cuanto más escucho, menos entiendo. Y no puedo captar un patrón común en sus conductas o respuestas. Siempre que hago eso veo cuán compleja es la psicología humana en acción, y no solo si pensamos en el amor, en lo romántico, sino también en cosas como la familia. No dejo de pensar cuán misterioso es el ser humano y cuán difícil es de prever. Los creadores, los que cuentan, en este caso del cine, siento que van retratando a lo largo de la historia del cine diferentes aspectos del ser humano. —Hablás de capturar algo del ser humano, pero tu cine trabaja mucho el detalle visual, la puesta en escena. ¿Cómo conviven ambos aspectos? O mejor dicho, ¿cómo dialogan? —Creo que todos los directores son muy sensibles a la hora de armar el plano. Por supuesto que no estoy sola. Por supuesto, cuido mucho cada plano. Creo que una de las particularidades del cine, cuando lo comparamos con otras artes, es que no es solo imagen: usamos música, sonidos, palabras. Si lo pensás, es un montón de información y todo eso se compila. Todo sirve para transmitir un mensaje. Muchos elementos para un mensaje. Quizás las tomas de la naturaleza dejan una impresión mayor en mi cine porque yo hago dramas humanos que tienen lugar en la naturaleza, que hacen un recorte de la naturaleza. En esas tomas lo que intento hacer es que el espectador imagine los sentimientos de los personajes. Quiero explotar la imaginación de los espectadores. —¿Hay algo que sepas que no querés hacer con tu cine? —En Japón pasa muy seguido que nos piden que en la escena de los créditos pongamos una canción de moda, una canción popular de un artista de ese momento. Es un pedido muy frecuente. Eso sí es algo a lo que me niego. En la línea de lo que venimos charlando, no me gusta explicar demasiado: lo que dicen los personajes, cómo miran. Si comunico todo, los espectadores solo se vuelven receptores, sin poder imaginar nada. Cada persona va a tener una visión diferente. Por eso solo comunico lo necesario. Trato de no caer en comunicar demasiado. —¿Cuál sentís que es tu lugar en la industria del cine japonés? —Es más complicado. Yo no he filmado en el extranjero. Solo conozco mi industria. Lo más fácil de hacer filmes allá es que el equipo es muy serio y muy apasionado. No solo su trabajo: ponen su vida, su tiempo. Todos. Desde actores a cámara, todos: somos una gran familia. Hace 20 años que me dedico a esto. Si pensamos en la industria desde sus problemas, las jornadas de filmación son largas. Tranquilamente hacemos jornadas de 18 horas. La gente pone todo su empeño, su energía vital, en eso. Tanto los directores y productores de las películas dedican su vida. Es algo que heredamos de antes, un legado. Pero para los jóvenes de ahora esas condiciones pueden ser muy exigentes. Tienen muchas repercusiones en su vida personal, sobre todo si una es mujer y decide tener familia: eso puede afectar directamente tu vida en el cine, tu profesión. El trabajo de crear películas, de hacer cine, siempre ha sido diferente, pero es necesario ese balance con la vida privada. No les queda otra. En los últimos tiempos hay un poco más de conciencia de esto, pero no se ve una contramedida para mejorar en lo inmediato. —Hablas del trabajo del cine. ¿Qué has descubierto en años de profesión que no sospechabas antes? —¡Argentina! No, en serio. Gracias a que hago películas puedo venir al otro lado del mundo. Puedo venir acá, intercambiar, conocer, y es algo que de otra manera no hubiera sido posible. Por ejemplo: además de hacer películas, yo también escribo novelas. No es que se edita tanto, y no hay festivales, tampoco hay ya dinero para giras de promoción: con las películas puedo viajar, conocer gente, recibir influencias de esas personas.
Domingo de descanso en el hotel reviso guiones, y, sobre todo, procuro descansar mi cabeza, mirando fútbol y escuchando a Zitarrosa. Llega el final del rodaje pautado en ocho semanas, no paro de recordar planos y escenas, de compartir con el equipo la alegría de estar filmando en este año tan duro para la cultura argentina, donde las expresiones artísticas fueron frenadas y maltratadas desde el Estado. Nosotros creemos en el arte. El arte nos mejora, nos salva, nos saca de la realidad y nos sumerge en universos de emociones. Somos trabajadores del arte, tenemos el compromiso de reflejar con nuestra obra todo acontecimiento que emerja en la sociedad. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. Hace un año, con Luciano Cáceres, con quien filmamos junto a Pablo Pinto películas como Corralón y El desarmadero, nos reunimos con Javier Noguera, quien quería hacer una serie que sucedería en Tafí Viejo, y era puntualmente una historia de amor. Desde ese día, comenzamos a trabajar en guiones junto a Gaby Macías y Natalia Torres. No hay historia sin un contexto sociopolítico y un contexto natural que la abrace.  Lo social está siempre presente en mis películas, seres marginales, personajes olvidados, abandonados. Aquí también estos seres tienen algo que decir: de un lado los de la aristocracia tucumana y, del otro, una familia de origen ferroviario de la villa obrera. Tafí Viejo vivió de la industria ferroviaria por muchos años. Cinco mil quinientos obreros, en su gran mayoría inmigrantes europeos, dormían en la villa obrera y le daban vida al taller más grande de Latinoamérica. El ferrocarril no sólo les dio trabajo,  también su cultura e idiosincrasia. Tafi Viejo llegó a tener siete cines. Imagino a los obreros viendo clásicos de Orson Welles y Hugo del Carril. Las sociedades españolas e italianas organizaban sus encuentros comunitarios, se fusionaban con la cultura originaria, con los lugareños. Viendo material fotográfico uno puede identificar los orígenes de esos rostros. De aquel esplendor sólo quedan las casas típicas de los ferroviarios reacondicionadas y el gigante dormido, los talleres inmensos que pueden verse desde los cerros y esa inmensa chimenea que deja caer sus ladrillos en una agonía que  resiste al tiempo. Los primeros limones llegaron en manos de los inmigrantes españoles, esta tierra albergó a la semilla, le dio las condiciones ideales a ese nuevo brote. La industria cítrica creció en Tafí Viejo con varias familas-empresas y lo transformó en el mayor productor de limones de Argentina. Emanuel Rodríguez viene de familia ferroviaria que lo tuvo todo y deberá reconstruir su mapa familiar mientras piensa en irse del país para crecer. Laura Grandinetti estudia abogacía y regresa a Tafí Viejo para cerrar una posible venta de la empresa familiar. Pero Ana se conecta con su ciudad y sus raíces. La yunga los envuelve, la energía de la naturaleza cubre el cerro de un verdor profundo, con una mística propia, los conecta con la tierra; nadie puede escapar de esa atmósfera latinoamericana. La naturaleza abraza a nuestros personajes, al equipo técnico, y condiciona también nuestro rodaje. Terminé de aceptar el clima, filmamos con lluvia y con 35 grados; la Pachamama manda y la cámara fue detrás. La serie se nutre de la belleza de Tafí Viejo en un retrato documental de la ciudad. Este engranaje fue llevado adelante con precisión absoluta desde Tafisueña, productora encabezada por Javier Noguera, que apuesta a contar historias propias donde el espectador pueda identificarse. Un proyecto federal, de construcción colectiva, que además contó con el aporte y financiamiento de empresarios privados interesados en el proyecto. Un grupo humano extraordinario sostuvo el proyecto y por el que estoy tan agradecido. El audiovisual es un arte comunitario, donde todos los artistas aportan su empuje. Todos admirados, desde la fotografía de Alejandro del Campo y Germán Costantino, el arte de Lucila Grosman, la producción ejecutiva de Agostina Brik, la producción de Deborah Solorzano, Pedro Vicente y Marcos Acevedo; la música de Alejandro Rodríguez y Marcos Corbalán y una decena de músicos taficeños. Un elenco  de primer nivel compuesto por actores tucumanos y porteños: Luis Machín, Sergio Prina, Liliana Juárez, Laura Grandinetti, Emanuel Rodríguez, Camila y Ruth Plaate, Juan Palomino, Lautaro Delgado, Paloma Contreras, Daniel Elías y la participación especial de Luciano Cáceres. Tafí Viejo es una historia universal abierta a la Argentina y al mundo creada desde esta comunidad y como toda historia de  amor no son tan simples como parecen. *Eduardo Pinto, director y guionista.
Teresa Urquijo es una figura de la aristocracia española que combina tradición, discreción y un impacto notable en su círculo. Aunque durante años mantuvo un perfil bajo, su relación y posterior matrimonio con José Luis Martínez-Almeida, el alcalde de Madrid, la llevó al centro de las miradas públicas. Ahora, como cuñada de Irene Urdangarin, su nombre resuena aún más en las crónicas sociales, consolidándose como un referente de elegancia y sobriedad. Teresa Urquijo es la hija de Lucas Urquijo y Beatriz Moreno de Borbón-Dos Sicilias, un matrimonio que combina tradición y modernidad. Su madre pertenece a una de las ramas más influyentes de la nobleza europea, al ser nieta de Teresa de Borbón y Borbón, princesa de las Dos Sicilias, y del marqués de Laserna, Íñigo Moreno de Arteaga. Por parte de su padre, Teresa también cuenta con un linaje ligado a grandes fortunas y tradiciones agrícolas, lo que ha definido un estilo de vida aristocrático y ligado a la naturaleza. Teresa y su hermano mayor, Juan Urquijo, crecieron rodeados de historia y belleza, pasando temporadas en propiedades icónicas como la finca El Canto de la Cruz, ubicada en las cercanías de Madrid. Este contexto les permitió mantener una vida de lujos discretos y valores familiares fuertes, lejos de los excesos y los reflectores. La relación de Teresa Urquijo con Martínez-Almeida: un cambio de rumbo A pesar de sus raíces aristocráticas, Teresa nunca buscó protagonismo mediático. Sin embargo, su relación con José Luis Martínez-Almeida, uno de los políticos más visibles de España, transformó radicalmente su posición en la esfera pública. Desde su boda, celebrada con gran discreción, pero rodeada de nombres ilustres, Teresa comenzó a acompañar a su esposo en eventos oficiales, destacándose por su sencillez y sofisticación. Almeida, conocido por su humor y su enfoque pragmático en la política, encontró en Teresa una compañera que combina sensibilidad, inteligencia y una perspectiva única, gracias a su experiencia como analista financiera. Aunque inicialmente la pareja enfrentó dudas y prejuicios por la diferencia de edad, ella es 22 años menor, su relación se fortaleció y los llevó a pasar por el altar en 2024. La conexión de Teresa Urquijo con Irene Urdangarin La vinculación de Teresa Urquijo con Irene Urdangarin viene, en gran parte, por su hermano Juan Urquijo, quien es pareja de la hija menor de la infanta Cristina y el exduque de Palma, Iñaki Urdangarin. Esta conexión familiar creó un nuevo capítulo a la historia de Teresa, situándola como cuñada de una de las jóvenes más seguidas por los medios en los últimos tiempos. Aunque no se conocen muchos detalles sobre la relación entre Teresa e Irene, ambas comparten un estilo reservado y un gusto por mantenerse alejadas del sensacionalismo mediático. Sin embargo, sus nombres ahora forman parte del mismo entramado familiar, lo que llevó a los medios a centrarse en la notable discreción con la que ambas manejan su exposición pública. VO
La princesa Leonor, heredera al trono español y actual alumna de la Escuela Naval Militar de Marín, se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su formación como futura reina: una travesía de seis meses en alta mar a bordo del buque-escuela Juan Sebastián de Elcano. Este icónico viaje marcará una etapa crucial en la preparación de Leonor como guardiamarina. Sin embargo, esta aventura también trae una serie de medidas excepcionales para garantizar su seguridad, como la implementación de sistemas de localización y comunicación que mantendrán a la Casa Real informada en tiempo real sobre cada uno de sus movimientos. La princesa Leonor, vigilada con alta tecnología El viaje, que comenzará el próximo 11 de enero, llevará a Leonor a recorrer mares y océanos, con escalas en países como Brasil, Chile, Perú, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos. Aunque esta experiencia es una tradición dentro de la formación militar española, la Casa del Rey quiso ir un paso más allá en materia de control y seguridad. Según indicó el Diario de Cádiz, el Juan Sebastián de Elcano debió ser equipado con sistemas de localización avanzados y una conexión a internet mejorada para permitir un monitoreo constante de la princesa. “El rey Felipe VI y la reina Letizia desean conocer al detalle la posición de su hija durante todo el trayecto. Quieren asegurarse de que Leonor esté segura y, al mismo tiempo, tener la posibilidad de comunicarse con ella en cualquier momento”, comentaron fuentes cercanas a Zarzuela. Este nivel de vigilancia no solo responde a las necesidades logísticas de una figura de su rango, sino también a un enfoque emocional: para los reyes, este será el primer gran periodo en el que su hija mayor estará lejos de casa. Para Leonor, este viaje tendrá también un significado histórico y personal. En el barco encontrará fotografías que muestran a su padre, el rey Felipe VI, junto a su abuelo Juan Carlos I y su bisabuelo don Juan de Borbón, todos vinculados a esta embarcación emblemática. Estos detalles subrayan la tradición familiar que la princesa lleva consigo en esta nueva etapa. Leonor y una etapa crucial en su formación La travesía es un paso indispensable en la educación militar de Leonor, diseñada para fortalecer su carácter, liderazgo y preparación para el rol que ocupará en el futuro. Aunque la expedición durará seis meses, la princesa regresará antes de su finalización para reincorporarse a Ferrol y concluir su curso. Este viaje marca no solo un desafío físico y emocional para Leonor, sino también una muestra de cómo la monarquía española equilibra las tradiciones con las demandas de la modernidad. VO
Después de siete años de cautivar a millones de espectadores en todo el mundo, la producción de la quinta y última temporada de Stranger Things concluyó oficialmente. Esta noticia marca el inicio del fin para una de las series más influyentes de la última década, que llegará a su desenlace en 2025, en Netflix. Creada por los hermanos Duffer, Stranger Things no solo revitalizó el amor por la nostalgia ochentera, sino que se transformó en un fenómeno cultural global, mezclando ciencia ficción, terror y drama con un elenco memorable y una narrativa cargada de misterio. Stranger Things: un viaje desde Hawkins hasta el Upside Down Ambientada en el ficticio pueblo de Hawkins, Indiana, la serie se centra en la desaparición de Will Byers y en los sucesos sobrenaturales que este evento desata. Desde experimentos secretos del gobierno hasta un portal que conecta con el aterrador mundo del "Upside Down", la historia entrelaza el destino de los personajes con una amenaza que parece crecer con cada temporada. Más allá de sus elementos de ciencia ficción, Stranger Things se convirtió en un espejo de las amistades, los miedos y las esperanzas de los jóvenes protagonistas, ganándose un lugar especial en los corazones de sus fanáticos. Con más de 140.7 millones de visualizaciones globales solo en su cuarta temporada, la serie continúa demostrando su impacto. Canciones como Running Up That Hill de Kate Bush o Master of Puppets de Metallica encontraron nuevas generaciones de oyentes gracias a escenas clave de la serie, mientras que íconos culturales de los ochenta, como la New Coke, reaparecieron con fuerza en la conversación popular. El fenómeno detrás del éxito Desde su estreno en 2016, Stranger Things acumuló más de 230 nominaciones y 70 galardones, incluyendo premios Emmy y el reconocimiento del Sindicato de Actores (SAG). Estas cifras reflejan el impacto de una producción que trascendió la pantalla, convirtiéndose en una marca reconocible y amada por diversas generaciones. La serie también dio lugar a eventos emblemáticos, como el Día de Stranger Things, celebrado cada 6 de noviembre para recordar la desaparición de Will Byers. Además, el universo de Hawkins sigue expandiéndose, con proyectos como la obra teatral Stranger Things: The First Shadow en Londres y un spin-off animado que promete mantener vivo el legado de la franquicia. ¿Qué esperar de la temporada final? La quinta temporada será el cierre de este épico viaje. Los hermanos Duffer prometieron responder a todas las incógnitas y ofrecer un desenlace emotivo para los personajes que hemos seguido durante años. En palabras de los creadores, el objetivo es cerrar la serie con una narrativa que sea "a la vez desgarradora y satisfactoria". Aunque los detalles sobre la trama se mantienen en secreto, se anticipa que la historia retomará los eventos del impactante final de la cuarta temporada, en el que Hawkins quedó al borde del colapso debido al avance del Upside Down. VO

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