La
banda
cordobesa
Desakta2
cerró
un
año
extraordinario
con
un
concierto
multitudinario
el
pasado
7
de
diciembre
en
el
Forja
Arena,
donde
celebró
su
tercer
aniversario.
Más
de
16.000
personas
asistieron
al
espectáculo,
que
combinó
música,
baile
y
emociones
a
flor
de
piel.
La
multitud
coreó
cada
una
de
las
canciones
y
acompañó
con
entusiasmo
un
show
que
dejó
en
claro
por
qué
el
grupo
es
considerado
una
de
las
revelaciones
del
cuarteto
en
el
país.
"Vivimos
un
aniversario
bien
Desakata2.
Gracias
de
corazón
por
el
amor
que
siempre
nos
dan.
Queremos
agradecer
a
todo
el
equipo
de
trabajo
y
a
cada
uno
de
ustedes
por
acompañarnos.
Su
energía,
su
apoyo
y
su
amor
incondicional
hicieron
un
show
inolvidable.
No
hay
palabras
suficientes
para
expresar
lo
que
sentimos",
destacaron
desde
la
banda.
El
fenómeno
Ca7riel
y
Paco
Amoroso:
Tiny
Desk,
giras
globales
y
Coachella
2025
El
show
en
Forja
se
sumó
a
una
serie
de
logros
que
el
dúo
de
Fer
y
Joaco
acumuló
este
año,
incluyendo
siete
presentaciones
con
entradas
agotadas
en
Plaza
de
la
Música,
uno
de
los
escenarios
más
importantes
de
Córdoba
Capital.
En
apenas
tres
años
de
trayectoria,
la
banda
consiguió
consolidarse
como
una
referente
del
género,
expandiendo
su
popularidad
más
allá
de
las
fronteras
provinciales.
Nueva
encuesta
de
felicidad
y
burnout:
Más
de
la
mitad
de
los
argentinos
se
siente
satisfecho
con
su
vida
Durante
el
evento,
Desakta2
sorprendió
a
sus
seguidores
con
un
anuncio
que
marcó
un
nuevo
hito
en
su
carrera:
el
12
de
abril
de
2025
se
presentarán
en
el
prestigioso
Teatro
Gran
Rex
de
Buenos
Aires.
Esta
será
su
primera
actuación
en
un
escenario
histórico
de
alcance
nacional.
La
reciente
boda
de
Teresa
Urquijo
Moreno
de
Borbón
con
el
alcalde
de
Madrid,
José
Luis
Martínez-Almeida,
puso
bajo
el
reflector
a
esta
joven
de
27
años,
cuyo
linaje
no
solo
respira
aristocracia,
sino
que
también
conecta
con
la
realeza
y
personalidades
destacadas
de
la
alta
sociedad
española.
Su
historia
familiar,
salpicada
de
títulos
nobiliarios,
vínculos
con
la
monarquía
y
nombres
ilustres,
es
digna
de
una
novela
histórica.
Teresa
Urquijo
Moreno
de
Borbón
no
solo
lleva
en
su
nombre
la
distinción
de
dos
apellidos
cargados
de
historia,
sino
que
también
representa
la
unión
de
dos
clanes
familiares
que
han
dejado
huella
en
diversos
ámbitos.
Por
el
lado
de
su
madre,
Beatriz
Moreno
de
Borbón,
el
linaje
está
directamente
emparentado
con
la
realeza
española.
Beatriz
es
hija
de
Teresa
de
Borbón-Dos
Sicilias,
grande
de
España,
prima
hermana
del
rey
Juan
Carlos
I
y
una
figura
clave
en
la
cría
de
caballos
purasangre
a
nivel
mundial.
Esta
princesa,
cuya
pasión
por
los
caballos
la
llevó
a
fundar
la
prestigiosa
yeguada
Flor
de
Lys,
sigue
viviendo
en
su
finca
de
Colmenar
Viejo,
donde
Teresa,
su
nieta,
celebró
su
boda.
El
padre
de
Beatriz,
Íñigo
Moreno
de
Arteaga,
duque
de
Laserna,
complementa
este
linaje
con
un
perfil
académico
y
cultural.
Historiador
de
renombre
y
amante
de
la
caza,
su
biblioteca
sobre
temas
cinegéticos
es
una
de
las
más
completas
de
España.
Sin
embargo,
su
vida
no
ha
estado
exenta
de
tragedias:
junto
a
su
esposa,
ha
tenido
que
superar
la
pérdida
de
dos
de
sus
hijos.
El
lado
paterno:
tradición
empresarial
y
conexiones
sociales
Por
el
lado
de
su
padre,
Lucas
Urquijo
Fernández
de
Araoz,
Teresa
desciende
de
una
familia
con
profundas
raíces
en
el
mundo
empresarial.
Lucas,
ejecutivo
de
alto
nivel
en
compañías
como
El
Corte
Inglés
y
Roche
Farma,
está
vinculado
al
Banco
Urquijo,
fundado
por
un
familiar
directo.
Su
enfoque
en
los
negocios
es
un
contraste
con
la
herencia
cultural
y
artística
que
caracteriza
al
lado
materno
de
Teresa.
La
madre
de
Lucas,
Carmen
“Piru”
Fernández
de
Araoz,
aporta
otro
capítulo
fascinante
al
linaje
de
Teresa.
Piru,
descendiente
del
célebre
médico
Gregorio
Marañón,
es
una
figura
icónica
de
la
alta
sociedad
madrileña.
Su
vida
estuvo
marcada
por
encuentros
con
personalidades
como
Salvador
Dalí
y
Gala,
toreros
como
Luis
Miguel
Dominguín
y
princesas
europeas.
Un
enlace
que
une
dos
mundos
El
matrimonio
de
Teresa
con
José
Luis
Martínez-Almeida
fue
catalogado
como "la
boda
del
año"
en
Madrid.
La
lista
de
invitados,
con
500
nombres
cuidadosamente
seleccionados,
parece
corta
frente
a
la
magnitud
de
las
conexiones
familiares
de
la
novia.
El
evento,
celebrado
en
la
iglesia
de
los
Jesuitas
y
con
una
recepción
en
la
finca
de
su
abuela
Teresa
de
Borbón-Dos
Sicilias,
fue
la
unión
del
glamour
y
la
tradición.
Con
una
trayectoria
profesional
como
analista
financiera,
Teresa
Urquijo
demostró
que,
aunque
lleva
consigo
el
peso
de
un
legado
aristocrático,
está
dispuesta
a
hacer
su
propio
camino.
No
obstante,
su
matrimonio
con
el
alcalde
de
Madrid
la
sitúa
en
una
posición
de
mayor
visibilidad
pública,
entre
el
protocolo
oficial
y
la
fascinación
de
los
medios
por
su
fascinante
linaje.
VO
ENTRETENIMIENTO
Juliana Awada disfrutó de un exclusivo fin de semana en Punta del Este junto a amigas
EDITOR -
La
exprimera
dama,
Juliana
Awada, sorprendió
a
sus
seguidores
al
compartir
en
redes
sociales
un
álbum
que
reflejó
su
escapada
de
fin
de
semana
a
Punta
del
Este. "Perfect
weekend",
escribió
en
Instagram,
donde
mostró
momentos
únicos
de
relax,
risas
y
paisajes
idílicos
junto
a
un
grupo
de
amigas.
La
publicación
incluyó
varias
fotos
que
reflejaron
calidez
y
naturalidad,
características
que
siempre
han
definido
el
estilo
de
Awada.
En
ellas,
se
la
pudo
ver
disfrutando
de
un
desayuno
en
un
entorno
lleno
de
vegetación,
caminando
por
la
playa
al
atardecer
y
explorando
un
destino
tan
chic
como
ella.
Este
viaje,
aunque
breve,
fue
una
muestra
de
cómo
la
empresaria
equilibra
su
vida
personal
con
su
perfil
público,
manteniendo
siempre
un
aura
de
elegancia.
Un
refugio
en
Punta
del
Este:
el
destino
elegido
por
Juliana
Awada
Punta
del
Este,
uno
de
los
destinos
más
exclusivos
de
Uruguay,
se
posiciona
como
el
lugar
ideal
para
una
escapada
relajante.
Sus
playas,
su
oferta
gastronómica
y
su
tranquilidad
fuera
de
temporada
alta
hacen
que
sea
perfecto
para
quienes
buscan
desconectarse
del
ritmo
cotidiano.
En
una
de
las
imágenes
compartidas,
Awada
aparece
en
una
terraza
acompañada
por
dos
amigas,
disfrutando
de
un
café
y
una
delicia
dulce
en
un
espacio
decorado
con
un
estilo
orgánico
que
combina
madera
y
vegetación.
Las
tres
mujeres,
con
atuendos
casuales
pero
cuidados,
transmiten
una
atmósfera
de
camaradería
y
distensión,
destacando
la
importancia
de
los
pequeños
momentos
en
buena
compañía.
El
estilo
de
Juliana
Awada
fue
nuevamente
elogiado
por
sus
seguidores.
En
las
fotografías,
lució
prendas
informales
con
su
inconfundible
toque
sofisticado.
Jeans
ajustados,
chaquetas
livianas
y
sweaters
tejidos
fueron
las
piezas
clave
de
sus
looks,
ideales
para
las
frescas
tardes
costeras
de
Punta
del
Este.
Una
de
las
imágenes
la
muestra
caminando
por
la
playa
con
el
cabello
suelto
al
viento,
un
look
relajado
que
contrasta
con
el
glamour
que
suele
lucir
en
eventos
oficiales.
Este
equilibrio
entre
lo
natural
y
lo
elegante
es
parte
de
lo
que
la
ha
convertido
en
un
ícono
de
estilo.
Momentos
de
conexión
con
la
naturaleza
Entre
las
postales
destacadas
fue
la
de
un
camino
de
arena
iluminado
por
faroles,
que
conducía
a
una
vista
espectacular
del
océano.
Awada
aprovechó
este
rincón
mágico
para
capturar
un
atardecer
que
resumió
la
esencia
de
su
viaje:
una
pausa
en
la
rutina
para
conectar
con
la
naturaleza
y
las
personas
más
cercanas.
Este
tipo
de
escapadas
son
habituales
en
la
vida
de
Juliana
Awada,
quien
mantiene
un
perfil
bajo
tras
su
rol
público
y
se
enfoca
en
su
rol
como
empresaria
textil.
En
sus
redes
sociales,
suele
compartir
fragmentos
de
su
día
a
día
que
incluyen
viajes,
gastronomía
y
momentos
en
familia,
siempre
desde
una
perspectiva
estética
y
cuidada.
VO
ENTRETENIMIENTO
El fin de semana de aventura de Indiana, Allegra y Sienna Cubero junto a Mica Viciconte y Fabián Cubero
EDITOR -
Indiana,
Allegra
y
Sienna
Cubero,
las
hijas
de
Nicole
Neumann
y
Fabián
Cubero,
aprovecharon
el
pasado
fin
de
semana
para
disfrutar
de
un
tiempo
al
aire
libre
lleno
de
actividades
recreativas.
Junto
a
su
padre
y
su
pareja,
Mica
Viciconte,
las
jóvenes
se
embarcaron
en
una
jornada
que
incluyó
paseos
en
bicicleta,
aventuras
en
kayak
y
momentos
de
conexión
familiar
que
quedaron
plasmados
en
redes
sociales.
El
día
comenzó
con
un
paseo
en
bicicleta
que
se
convirtió
en
uno
de
los
momentos
destacados.
Equipados
con
cascos
y
acompañados
por
Mica
y
Fabián,
el
grupo
recorrió
14
kilómetros
en
un
entorno
natural. "Hermoso",
comentó
Viciconte
en
una
de
sus
publicaciones,
mostrando
una
gran
sonrisa
mientras
posaba
junto
a
las
chicas
y
un
colorido
asiento
infantil
en
la
bicicleta,
dejando
entrever
que
también
hubo
espacio
para
Luca
Cubero,
el
más
pequeño
de
la
familia.
El
recorrido
no
solo
demostró
la
buena
relación
entre
los
integrantes
de
esta
familia
ensamblada,
sino
que
también
permitió
disfrutar
de
los
beneficios
del
ejercicio
y
la
naturaleza
en
un
día
soleado.
El
paseo
en
kayak
de
Indiana,
Allegra
y
Sienna
Otro
de
los
grandes
momentos
del
fin
de
semana
fue
la
excursión
en
kayak.
Vestidas
con
chalecos
salvavidas,
Indiana,
Allegra
y
Sienna
remaron
a
través
de
un
lago
tranquilo,
dejando
ver
su
entusiasmo
por
las
actividades
acuáticas.
Las
imágenes
compartidas
en
redes
sociales
de
Indiana
Cubero
reflejaron
una
armonía
perfecta
entre
la
diversión
y
la
calma
que
ofrece
este
tipo
de
deporte.
Estas
actividades
no
solo
son
ideales
para
ejercitarse,
sino
que
también
fomentan
el
trabajo
en
equipo
y
la
comunicación,
algo
que
quedó
evidente
en
el
espíritu
colaborativo
de
las
hermanas
Cubero.
Las
publicaciones
de
este
fin
de
semana
dejaron
ver
una
dinámica
familiar
llena
de
cariño
y
complicidad.
Mica
Viciconte,
quien
constantemente
comparte
momentos
de
su
vida
con
Fabián
y
sus
hijastras,
demostró
una
vez
más
que
encontró
un
lugar
especial
dentro
de
esta
familia.
Por
su
parte,
Fabián
Cubero
disfrutó
de
una
conexión
especial
con
sus
tres
hijas,
quienes
cada
vez
muestran
más
sus
personalidades
únicas
y
su
amor
por
las
aventuras
al
aire
libre.
En
un
mundo
donde
las
pantallas
suelen
dominar
el
tiempo
libre,
estos
momentos
son
un
recordatorio
de
la
importancia
de
desconectarse
y
priorizar
actividades
que
unan
a
la
familia.
La
buena
relación
entre
las
hermanas
y
su
entorno
familiar
refuerza
la
idea
de
que,
incluso
en
medio
de
las
diferencias
que
a
veces
surgen,
siempre
hay
espacio
para
la
construcción
de
momentos
positivos.
ENTRETENIMIENTO
Gege Neumann y su hija, Helena Otamendi, deslumbran con looks opuestos en un evento navideño
EDITOR -
El
espíritu
navideño
ya
se
siente,
y
en
el
marco
de
un
exclusivo
evento
organizado
por
Carolina
Herrera,
Geraldine
Neumann
y
su
hija,
Helena
Otamendi,
se
robaron
todas
las
miradas
al
posar
juntas
frente
a
un
imponente
árbol
decorado
con
los
característicos
tonos
de
la
marca.
Madre
e
hija
demostraron
no
solo
su
impecable
sentido
del
estilo,
sino
también
cómo
dos
generaciones
pueden
interpretar
tendencias
de
manera
única
y
complementaria.
Geraldine
Neumann
y
Helena:
un
duelo
de
estilos
madre
e
hija
La
elección
de
atuendos
por
parte
de
Geraldine
y
Helena
fue
un
perfecto
contraste
que
dejó
en
evidencia
la
versatilidad
de
la
moda.
Mientras
Geraldine
optó
por
un
vestido
negro
minimalista
de
diseño
ajustado
con
un
elegante
recorte
lateral,
Helena
lució
un
vestido
blanco
de
corte
romántico,
realzado
con
un
bustier
estructurado
y
una
falda
que
caía
suavemente
en
línea
sirena.
Ambos
looks,
aunque
opuestos
en
esencia,
compartieron
el
sello
de
la
sofisticación
y
la
atención
al
detalle,
características
que
son
sinónimo
de
Carolina
Herrera.
El
negro,
un
color
que
nunca
pasa
de
moda,
fue
la
elección
de
Geraldine
para
este
evento
especial.
Su
vestido
de
líneas
limpias
destacó
por
su
elegancia
atemporal,
mientras
que
el
recorte
lateral
añadió
un
toque
moderno
y
sensual
al
conjunto.
Para
complementar
su
look,
Geraldine
eligió
unos
stilettos
negros
y
un
maquillaje
natural
que
acentuó
su
belleza
clásica.
Su
peinado,
un
lacio
pulido
con
raya
al
medio
aportó
un
aire
fresco
y
contemporáneo
al
outfit.
Por
otro
lado,
Helena,
quien
cada
vez
gana
más
protagonismo
como
una
de
las
it
girls
en
ascenso,
deslumbró
con
un
vestido
blanco
que
reflejaba
pureza
y
elegancia
juvenil.
La
prenda,
confeccionada
por
la
marca
Nanolín,
destacaba
por
su
silueta
femenina
y
detalles
cuidados,
convirtiéndola
en
un
ejemplo
perfecto
del
estilo
romántico
moderno.
El
maquillaje
resaltó
su
rostro
con
tonos
suaves
y
un
delineado
sutil
que
enmarcaba
su
mirada,
mientras
que
su
cabello
con
ondas
naturales
completó
el
look,
otorgándole
un
aire
relajado
pero
sofisticado.
La
relación
entre
madre
e
hija
quedó
plasmada
en
cada
una
de
las
imágenes
del
evento,
en
las
que
ambas
posaron
con
complicidad
y
sonrisas.
Geraldine
y
Helena
compartieron
así
la
pasión
por
la
moda,
en
una
velada
llena
de
glamour
y
espíritu
festivo.
Geraldine
y
Helena
no
dejaron
dudas
de
que
son
un
dúo
infalible
cuando
se
trata
de
marcar
tendencia.
Con
sus
elecciones
opuestas,
demostraron
cómo
los
estilos
clásicos
y
románticos
pueden
convivir
y
complementarse
en
un
mismo
espacio,
dejando
una
marca
imborrable
en
un
evento
lleno
de
magia
navideña.
VO
ENTRETENIMIENTO
Buenos Aires Trap: entre pogos y freestyle, Duki, Nicki Nicole y otros referentes hicieron vibrar el Parque de la Ciudad
EDITOR -
El
primer
día
del
Buenos
Aires
Trap
se
vivió
a
pura
emoción.
Jóvenes
corriendo
de
un
escenario
a
otro,
ovaciones,
pogos,
sorpresas
y
una
energía
que
hacían
vibrar
el
piso
y
los
parlantes
fueron
el
sello de
la
jornada
inaugural
del
festival
que
congregó
este
sábado
a
referentes
del
género
como
Duki, Nicki
Nicole, C.R.O, Lit
Killah y Neo
Pistea en
el
Parque
de
la
Ciudad,
ubicado
en
el
barrio
porteño
de
Villa
Soldati.
Bajo
el
rayo
de
sol,
más
de
50
mil jóvenes
dieron
el
presente
en
el
predio
y
disfrutaron
de
una
jornada
a
puro
trap,
que
comenzó
desde
las
12
del
mediodía
y
se
extendió
hasta
casi
la
1:30
de
la
madrugada.
Quienes
llegaron
temprano
fueron
recibidos
por
Biankush,
Sixty
Yegros,
Tizishi
y
Soui
Uno,
que
adelantaron
lo
que
sería
el
ritmo
de
la
jornada.
Incluso
en
las
afueras
del
sitio
ya
se
oían
los
gritos
de
los
asistentes.
Uno
de
los
primeros
que
encendió
al
público
fue
Ramma,
que
no
tuvo
problema
en
colmar
el
espacio. "¿Están
activos,
Buenos
Aires
Trap?",
fue
la
pregunta
disparadora
para
un
show
en
el
que
la
intensidad
del
público
se
hizo
sentir. "Sexto
sentido", "Bichygal
(Remix)"
y "El
trap
lo
merece",
junto
a
Sixto
Yegros
y
Tobi,
fueron
algunos
de
los
temas
que
cantó. "Hoy
tenemos
invitados
picantes
totales",
afirmó,
lo
que
fue
avalado
por
el
grito
de
la
gente.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
También
hubo
un
adelanto
de
su
próximo
álbum, "Inmortal". "Si
esto
les
gustó,
imagínense
lo
que
vamos
a
hacer
el
año
que
viene",
expresó
ante
el
aplauso
de
los
presentes. "Es
una
locura,
no
tienen
ni
idea
de
qué
está
ahí.
Yo
les
prometo
que
lo
van
a
amar.
No
se
dan
una
idea
de
lo
increíble
que
le
metimos",
añadió,
para
coronar
la
presentación
con
una
primicia:
la
escucha
exclusiva
(y
gratuita)
del
disco
este
lunes
en
The
Roxy
Club.
Ramma.
Mientras
se
despedía
al
cántico
de "Olé,
olé,
olé,
Ramma",
algunos
ya
empezaban
a
correr
hacia
el
otro
extremo
del
predio.
Es
que
en
tan
solo
unos
minutos
comenzaba
Asan.
Con
una
puesta
en
escena
que
simulaba
una
sala
y
portando
una
remera
con
la
imagen
del
álbum "Clics
modernos"
de
Charly
García,
interpretó "Los
fajos", "Ansiedad", "Ataques
de
pánico", "Fortuna
y
fama", "Todas
iguales"
(con Seven
Kayne), "Creo
que", "1000MG", "Tóxica", "BZRP Music Sessions
#35", "Cicatrices" y
coronó
con "Teca"
(estos
dos
últimos
temas
junto
a
Bhavi).
"Este
es
mi
primer
festival,
nunca
estuve
yo
solo
ante
tanta
gente",
agradeció
emocionado.
La
actuación
del
trapero
no
fue
solo
aclamada
por
el
público,
que
se
encargó
de
poguear
y
gritar
en
todas
las
canciones,
sino
también
por
los
invitados.
"Escultor
del
trap",
fue
la
definición
de
Bhavi,
mientras
que
Seven
Kayne
añadió
que
es
uno
de
sus
artistas
favoritos
y
"de
lo
mejor
que
tenemos
en
la
Argentina",
a
la
vez
que
mencionó "todo
lo
que
hace
detrás
de
escena
por
el
trap",
en
referencia
a
su
labor
como
productor
(por
ejemplo, “Hello
Cotto”
-Duki-,
“¿Cómo
le
digo?”
-Khea
y
Omar
Varela-
y “Basta”
-Bhavi-).
Asan
y Seven
Kayne.
Después
fue
el
turno
de
Saramalacara,
la
primera
gran
referente
femenina
dentro
de
un
lineup
mayormente masculino.
A
pesar
de
tener
una
escenografía
sencilla,
conformada
por
una
pantalla
donde
se
leía
su
nombre
y
eventualmente
aparecía
alguna
imagen,
la
cantante
no
necesitó
más
para
copar
al
abundante
público
que
llenó
el
lugar.
Moviéndose
y
saltando
de
un
lado
a
otro,
transmitió
su
vigor
a
la
gente
al
ritmo
de
pistas
como "Water",
que
contó
con
la
participación
de
Taichu, "Tu
droga", "Contacto
visual", "10PERCS". "Fotolove!", "Sola", "Budokai
Tenkaichi", "Tomboy", "Guchi
Polo"
y "WAIFU_153BPM2B".
Por
si
quedaban
dudas
de
su
conexión
con
el
público,
decidió
llevar
esa
unión
un
paso
más
allá.
En
medio
de
su
presentación,
dejó
que
la
música
sonara
de
fondo
y
generó
expectativa
al
sentarse
en
el
escenario a
la
espera
de
que
un
miembro
del
staff
le
alcanzara
una
serie
de
objetos.
De
esa
manera,
con
una
aguja
en
su
mano
derecha
y
un
pañuelo
en
la
izquierda,
se
tatuó
en
vivo
la
frase "Mi
culto"
en
su
muslo
derecho.
Su
accionar no
solo
se
convirtió
en
uno
de
los
momentos
más
llamativos
del
día,
sino
que
también
tuvo
una
muy
buena
recepción,
con
gente
que
la
describió
en
redes
sociales
como
la "goat".
Mediando
la
tarde,
Acru
se
lució
con
un
show
a
puro
rap
de
la
mano
de "Coronar", "Josear",
“Vudú”, "Trono", "D1SPARO",
“Padre
Nuestro”
y
“Román”.
Su
performance
también
incluyó
un
freestyle,
donde
hizo
referencia
a
sus
inicios
en
el
Quinto
Escalón,
escenario
en
el
que
compitió
contra
Duki. "Esto
también
empezó
en
una
plaza.
Ahora
parece
una
plaza
llena
de
masa
que
a
través
de
ella
se
desplaza
y
si
nos
pusieran
un
pedazo
en
el
cielo
haríamos
una
terraza.
¿En
qué
momento
el
trap
y
el
rap
se
empezaron
a
fusionar
para
elevar
tanto
la
escena
cultural,
urbana,
musical?
Ustedes
son
personalmente
un
tributo
de
nuestros
minutos
en
la
escena
nacional",
fueron
algunos
de
los
versos
que
improvisó.
El
disfrute
de
los
fanáticos
podía
apreciarse
con
el
movimiento
de
brazos
que
realizaban
al
ritmo
de
sus
rimas,
así
como
los
cánticos
hacia
su
persona
y
los
círculos
para
poguear. "Primero
que
nada:
gracias
inmensas
a
los
presentes.
Miren
todos
los
que
somos,
es
una
bendición
y
privilegio
absoluto.
Sin
su
feedback,
sería
como
si
estuviéramos
cantando
con
una
pared.
La
obra
se
termina
con
ustedes.
Gracias
a
los
que
decidieron
pasar
este
rato
con
nosotros,
ya
sea
por
amor,
identificación
o
curiosidad",
expresó.
También
celebró
la
creciente
fusión
entre
el
rap
y
el
trap: "Cada
vez
hay
más
espacios
entre
los
géneros,
mixtura
y
ricura
cultural.
Es
un
gusto
formar
parte
de
esta camada.
Agradezco
al
Duko
por
haberme
dado
la
oportunidad
de
abrir
en
River.
Es
una
bendición
recibir
artistas
de
otros
géneros
que
dan
una
resonancia.
Por
eso
estamos
acá.
Respeto
su
género,
su
movida
y
vine
a
dar
algo
sólido
y
compartir".
Lit
Killah,
Bhavi
y
Neo
Pistea:
el
viaje
a
los
orígenes
del
trap
argentino
El
sol
comenzaba
a
caer
lentamente,
pero
eso
no
disminuyó
la
energía
de
los
presentes.
Por
el
contrario,
ese
vigor
aumentó,
ya
que
los
siguientes
artistas
fueron
de
los
más
esperados.
El
primero
en
salir
en
escena
fue
Lit
Killah,
que
estaba
vestido
con
prendas
violetas
a
juego
con
el
tono
de
su
último
álbum "KUSTOM",
cuyo
nombre
también
se
leía
en
pantalla.
En
medio
de
columnas
de
humo
y
fuego,
los
pogos
estuvieron
en
todo
momento.
Tampoco
faltaron
los
gritos
de
emoción
cuando
los
asistentes
reconocían
alguna
pista.
Uno
de
los
momentos
más
destacados
de
su
show
fue
la
interpretación
de...
Desde
el
12
al
16
de
diciembre
y
debieron
agregar
una
nueva
función
para
el
17
se
conocerá
Disney
celebra:
una
Navidad
inolvidable
y
lo
hará
en
el
campo
de
deportes
de
la
Ciudad
Universitaria.
Contará
con
dos
anfitriones:
Topa
y
Laurita
Fernández
y
se
sumarán
cincuenta
artistas
y
una
orquesta
en
vivo
integrada
por
diez
músicos.
Participará
la
actriz
y
cantante
mexicana
Karol
Sevilla
más
Florencia
Bertotti,
sin
olvidar
las
participaciones
de
Ángela
Torres
y
Soledad
Pastorutti.
Se
interpretarán
canciones
de
varias
películas
de
Disney
tan
famosas
como
Libre
soy
de
Frozen:
una
aventura
congelada,
Cuán
lejos
voy
de
Moana:
un
mar
de
aventuras,
El
ciclo
sin
fin
de
El
rey
león
o
Regalo
mágico
y
No
se
habla
de
Bruno
de
Encanto.
Hay
que
subrayar
que
el
espectáculo
tendrá
“un
área
de
regulación
sensorial
para
quienes
necesiten
reducir
estímulos
sensoriales
durante
la
función”,
sumado
a
un
“kit
sensorial
que
incluyen
auriculares
reductores
de
sonido,
anteojos
de
filtro
verde
UVI
y
tarjetas
de
emociones
con
pictogramas”.
Es
la
forma
de
poder
incluir
a
todos
los
niños
que
asistan
como
espectadores.
Pero
detrás
de
estos
artistas
hay
un
equipo
creativo
y
dos
de
ellos
anticipan
cómo
será
y
descubren
las
complejidades
de
una
propuesta
de
estas
características
y
ellos
son
Ariel
Del
Mastro
y
Mina
Battista
quienes
cuentan
algunos
secretos.
Ambos
han
trabajado
juntos
en
varios
espectáculos,
donde
siempre
la
espectacularidad
conformó
un
estilo.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Cómo
es
dirigir
este
tipo
de
propuestas?
Recordando
que
fuiste
el
director
de
desde
“Matilda,
el
musical”
hasta
“School
of
Rock”,
sólo
por
nombrar
los
más
recientes.
ARIEL
DEL
MASTRO:
La
logística
de
la
puesta
la
compartí
con
Mina,
como
en
Matilda,
el
musical
lo
hice
con
Marcelo
(Caballero).
Creo
que
el
trabajo
en
equipo
siempre
mejora
el
resultado.
En
este
caso
compartimos
ciertos
roles,
con
Mina,
pero
la
dirección
es
mía.
Diría
que
estoy
acostumbrado
a
trabajar
con
mucha
gente.
—¿En
qué
consiste
tu
participación
en
el
show?
MINA
BATTISTA:
Hace
más
o
menos
diez
años
que
trabajamos
juntos
con
Ariel
en
distintos
proyectos.
Le
agradezco
mucho
su
generosidad,
porque
siempre
me
dio
la
posibilidad
de
opinar
y
poder
poner
mi
granito
de
arena
en
sus
producciones,
además
aprendo
muchísimo
porque
es
un
profesional
que
tiene
muy
en
claro
lo
que
quiere.
—Ensayan
con
cincuenta
artistas,
personajes
y
cantantes:
¿cuál
es
el
secreto?
A.D.M:
En
este
caso
se
suma
un
espacio
nuevo
en
el
que
intervine
en
el
diseño
para
que
todos
puedan
ver
bien.
Estoy
acostumbrado
a
manejar
teatros
como
el
Gran
Rex,
pero
esto
será
diferente
porque
al
ser
al
aire
libre
las
dimensiones
cambian.
M.B:
El
show
además
de
todos
los
artistas
tiene
bailarines
increíbles
y
una
banda
de
músicos
que
parece
de
otro
planeta.
Es
de
mucha
complejidad
porque
hay
que
insertar
varias
áreas,
como
la
de
los
personajes
(Mickey
Mouse,
Minnie
Mouse,
Donald,
Daisy,
Goofy,
Pluto
y
algunas
de
las
princesas
de
Disney)
que
tienen
un
tratamiento
especial.
Buscamos
que
todo
se
ensamble
y
también
tengan
su
momento
para
brillar
y
lucirse.
—¿Hay
un
estilo
Disney?,
¿cuál
sería
según
ustedes?
A.D.M:
Creo
que
poder
estar
juntos,
festejar
y
celebrar:
me
parece
que
ese
es
un
poco
el
espíritu
de
esta
propuesta.
A
través
de
estos
personajes
se
cuenta
un
pequeño
cuentito,
porque
lo
importante
son
las
canciones.
M.B:
Para
mí
Disney
es
familia.
Disney
no
apunta
a
un
público
en
particular,
porque
una
persona
adulta
también
puede
sentir,
ser
parte
de
este
evento,
sacar
su
niño
interior
y
permitirse
vivir
la
experiencia
de
compartir.
Tiene
esa
particularidad
que
nos
hace
volver
a
ser
niños.
—¿Cómo
fue
diseñar
una
puesta
pensando
en
diez
mil
espectadores?
A.D.M:
Este
campo
deportivo
nunca
antes
había
estado
preparado
con
estas
características,
porque
la
gente
aquí
estará
toda
sentada.
Hicimos
con
la
producción
un
gran
trabajo
para
que
todos
puedan
ver
bien.
Habrá
primeros
planos
de
los
protagonistas.
Creo
que
una
buena
frase
sería:
“el
primer
recital
que
compartís
con
tus
papás
siendo
niño”.
Los
pequeños
se
van
a
acordar
cómo
fueron
a
su
primer
recital
porque
hay
una
banda
de
rock
tocando.
Buscamos
que
los
temas
sean
más
rockeros
y
no
tan
sinfónicos.
M.B:
Habrá
videos,
pantallas
y
buscamos
que
la
parte
audiovisual
se
integre
con
lo
que
le
está
pasando
al
actor
o
al
cantante.
Además,
tenemos
la
suerte
y
el
lujo
de
contar
con
las
coreografías
de
Analía
González,
una
de
las
creadoras
de
Choque
Urbano,
quien
ya
trabajó
con
Ariel
Del
Mastro
en
Matilda,
el
musical
y
en
School
of
Rock
y
otros
espectáculos.
Ella
plantea
la
corporalidad
de
una
manera
que
es
exquisita,
por
lo
cual
eso
también
aporta
a
este
engranaje,
entre
lo
técnico
y
lo
artístico,
con
mucho
brillo.
—¿Qué
relación
tuvieron
de
niños
con
el
mundo
Disney?
A.D.M:
Las
películas
me
empezaron
a
gustar
de
más
grande,
cuando
le
encontré
la
segunda
lectura.
Después
trabajé
tanto
para
el
teatro
como
para
series,
como
Soy
Luna,
Violeta
o
Enredados.
Creo
que
quedé
como
pegado
a
ese
mundo
infanto-juvenil,
será
porque
sigo
siendo
un
niño,
como
Peter
Pan.
Tal
vez
por
eso
me
es
fácil
codificar
lo
que
un
adolescente
o
un
niño
quiere
ver.
No
me
pongo
a
reinterpretar,
sino
que
soy
parte,
es
más
orgánico
y
puedo
seguir
jugando
de
alguna
manera.
M.B:
En
mi
caso
particular
cuando
era
muy
chica
fui
deportista
y
vivía
en
el
club,
con
lo
cual
mi
primer
recuerdo
de
Disney
ya
fue
de
grande.
Creo
que
eso
también
fue
un
plus
para
mí
ahora
el
poder
trabajar
y
aportar
a
esta
mega
empresa,
que
realmente
crea
recuerdos
en
la
gente.
Cada
propuesta
que
hago
con
Disney
lo
agradezco
en
el
alma.
Hoy
escucho
una
canción
de
una
película,
me
emociona
y
me
transporta
a
algún
lugar
que
quizás
de
chiquita
no
lo
tuve.
—¿Cuál
será
la
función
de
Topa
y
Laurita
Fernández
como
anfitriones?
M.B:
Ellos
están
encargados
de
unir
nuestra
historia.
Nos
van
a
ir
contando
cómo
es
que
nuestros
deseos
y
sueños
llegan
a
un
lugar
mágico
donde
se
transforman
en
canciones,
las
que
se
envuelven
en
un
paquete
de
regalo
y
que
llegará
a
nuestro
árbol
de
Navidad
para
su
encendido
final.
Ahí
ellos
van
a
ser
los
que
van
a
unir
todas
estas
historias.
Todos
los
temas
que
se
eligieron
para
el
show
están
pensados
porque
hablan
sobre
los
deseos
y
los
sueños,
son
de
distintas
películas,
todas
muy
conocidas.
—¿En
qué
tuvieron
que
adaptarse
y
qué
sorpresas
pueden
anticipar
de
cara
a
los
shows?
A.D.M:
Por
el
lugar
del
estadio
tuvimos
que
incorporar
el
ruido
de
los
aviones,
porque
estamos
cerca
de
Aeroparque.
Ese
avión
está
llevando
tu
deseo
a
otro
lado.
Creamos
efectos,
por
ejemplo
como
Frozen
tiene
que
ver
con
el
hielo,
ahí
hay
pirotecnia
blanca,
que
caerá
del
cielo.
Con
la
Sirenita
habrá
burbujas
porque
tiene
que
ver
con
el
mar.
Quiero
que
sea
una
propuesta
inmersiva,
teatralizar
de
alguna
manera
el
efecto.
Será
como
darle
un
principio
y
un
fin
de
tres
minutos
a
cada
canción.
M.B:
La
propuesta
es
muy
Disney,
que
tiene
un
manejo
de
la
espectacularidad
desde
los
vestuarios,
las
luces
hasta
todos
los
efectos
especiales.
Va
a
haber
fuegos
artificiales,
además
de
otros.
Tenemos
un
equipo
creativo
muy
talentoso,
todos
argentinos.
Es
un
show
que
está
hecho
por
gente
de
Argentina
y
para
mí
es
un
valor
agregado.
No
hace
falta
tomarte
un
avión
para
ver
un
show
de
estas
características
lo
tenés
en
tu
casa,
realizado
aquí.
Obviamente
están
las
películas
de
Disney,
pero
todo
lo
que
se
verá
sobre
el
escenario
fue
creado
aquí
y
espero
que
la
gente
se
vaya
maravillada.
Hay
muchas
veces
que
nos
conmueve,
otras
que
nos
preocupa,
otras
que
nos
alertan,
otras
que
nos
hacen
felices
y
otras
que
nos
hacen
enormemente
tristes”
dice
Juan
Antonio
Vigar,
Director
Artístico
del
Festival
Internacional
de
Cine
de
Málaga.
Quién
se
ríe
a
su
lado
es
José
Luis
Rebordinos,
y
refirma
lo
que
se
dice.
Ambos
fueron
parte
de
la
Semana
de
Cine
de
Festival
de
San
Sebastián
y
Festival
de
Málaga,
que
trajo
seis
títulos
que
representan
la
mirada
de
ambos
eventos.
Ambos
estuvieron
en
Argentina,
dieron
una
Masterclass,
presentaron
películas
y
celebraron
el
momento
del
cine.
Pero
su
primera
parada
e
intención
era
reflexionar
sobre
el
cine
argentino
y
su
presente.
Vigar
sostiene:
“Es
una
situación
preocupante
ya
que
se
han
tomado
medidas
de
destrucción
de
una
estructura
que
estaba
lejos
de
ser
perfecta.
Se
lo
dijo
al
director
del
Incaa:
lo
importante
es
la
construcción
y
hay
factores
que
van
más
allá
del
binomío
inversión-resultado.
Se
tiene
que
respetar
la
diversidad”.
Se
suma
Rebordinos:
“Hay
datos:
Ventana
Sur
que
era
el
mercado
más
importante
de
América
Latina,
con
sus
beneficios
económicos,
se
van
a
Uruguay.
Difícil
de
entender,
como
lo
son
otras
decisiones
como
el
Festival
de
Mar
del
Plata,
o
el
vínculo
con
el
cine
y
la
industria.
Vamos
a
ver
en
los
próximos
tiempos
mucho
menos
cine
argentino,
y
lo
que
llegue
será
de
plataformas,
que
no
es
malo
pero
ellos
producen
de
determinada
forma”.
—¿Cúal
es
la
responsabilidad
de
los
festivales
hoy?
JUAN
ANTONIO
VIGAR:
Tenemos
una
doble
responsabilidad.
Por
un
lado,
trabajamos
para
ser
útiles
a
la
industria
y,
por
lo
tanto,
para
intervenir
de
manera
constructiva
en
toda
su
cadena
de
valor.
Esto
implica
abarcar
todo
el
ámbito
industrial:
desde
los
estrenos,
los
laboratorios,
los
Work
in
Progress,
y
quizás
lo
más
importante
en
este
sentido,
la
venta
internacional,
que
es
realmente
muy
necesaria.
Percibimos
el
deseo
y
el
entusiasmo
de
la
gente
de
la
industria
por
estar
en
esos
espacios
y
aprovechar
el
apoyo
que
nuestro
trabajo
puede
brindarles.
Por
otro
lado,
al
impulsar
lo
audiovisual,
debemos
asumir
una
serie
de
compromisos.
Compromisos
que
están
vinculados
a
la
sostenibilidad,
la
igualdad
de
género
y
una
serie
de
cuestiones
que
hoy
ocupan
un
lugar
central
en
la
agenda.
Pero,
especialmente,
un
compromiso
con
la
cultura.
Creo
que
el
cine
es
un
motor
de
transformación
social
que
contribuye
al
desarrollo
emocional
e
intelectual
de
las
personas.
Desde
ese
lugar,
trabajamos
para
construir
sociedades
más
libres.
Ese
es
el
gran
rol
que
tienen
los
festivales
en
la
actualidad.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
JOSE
LUIS
REBORDINOS:
Yo
firmaría
todo
lo
que
él
dijo,
y
agregaría
que
los
festivales
somos
prescriptores.
En
este
momento
de
sobreoferta
de
películas,
los
festivales
cumplen
una
función
de
orientación.
Para
el
cinéfilo,
ya
hemos
hecho
ese
trabajo:
indicar
dónde
puede
haber
algo
nuevo,
lo
que
necesita
rescate,
lo
nacional,
lo
que
debe
cuidarse.
Ese
trabajo
se
realiza
desde
la
selección,
desde
lo
que
mostramos.
Las
películas
que
forman
parte
de
un
festival
dicen
mucho
del
mismo
y
de
su
visión
sobre
el
futuro
del
cine.
—¿Creen
que
los
festivales
han
cometido
algún
error
en
los
últimos
tiempos?
J.A.V.:
En
Málaga,
a
mí
me
gusta
generar
claims
que
describen
nuestra
filosofía
de
trabajo.
Málaga
es
un
festival
donde
establecemos
que
nuestra
singularidad
es
la
generalidad:
la
capacidad
de
integrar
todo
lo
bueno
que
se
hace
en
el
audiovisual,
sea
cual
sea
su
planteamiento,
comercial
o
experimental.
Desde
este
punto
de
vista,
creo
que
el
Festival
de
Málaga
y
también
el
de
San
Sebastián
nos
dirigimos
tanto
a
las
grandes
mayorías
como
a
las
inmensas
minorías.
La
idea
es
que
el
público
encuentre
lo
que
busca,
aunque
no
lo
sepa
o
lo
tenga
muy
claro.
J.L.R.:
Nos
pasa
algo
parecido.
Y
entiendo
que
hay
festivales
con
diferentes
funciones:
algunos
para
minorías,
otros
más
radicales.
Nosotros
somos
un
festival
público,
como
Málaga.
Tenemos
179.000
espectadores
en
una
ciudad
de
186.000.
Es
un
festival
de
la
gente,
antes
que
nada,
pero
también
de
la
industria,
de
autores,
de
estudiantes.
No
creo
tanto
que
los
festivales
hayan
cometido
errores;
creo
que
se
han
especializado.
—¿Cómo
conectamos
con
nuevos
públicos
que
no
consumen
tanto
cine
y
ven
más
otras
artes
audiovisuales?
J.A.V.:
Yo
decía
hace
un
rato
que
quizás
la
pregunta
sea:
¿de
qué
hablamos
cuando
hablamos
de
público?
Con
la
revolución
que
ha
vivido
el
sector
audiovisual,
tenemos
que
pensar
en
un
concepto
muy
diverso,
muy
amplio
y
rico
de
públicos.
Por
lo
tanto,
los
canales
para
llegar
a
ellos
también
deben
ser
diversos
y
complementarios.
Por
eso,
cuando
las
plataformas
empezaron
a
hacer
películas,
nosotros
las
mostramos.
Hoy
es
un
mundo
que
todos
deben
recorrer:
productores,
intérpretes,
directores
de
fotografía…
todos
han
entendido
que
es
una
forma
más
de
contar
narrativas
con
identidades
propias.
No
es
lo
mismo
una
película
hecha
para
una
plataforma
que
una
pensada
para
una
sala
de
cine.
Ese
conjunto
enriquece
al
cine;
en
lugar
de
trabajar
desde
el
antagonismo,
debemos
hacerlo
desde
la
complementariedad.
Eso
es
lo
más
enriquecedor
porque,
al
final,
aglutinamos
públicos
y
los
llevamos
a
las
salas
cuando
buscan
una
experiencia
distinta.
Hay
que
tener
una
mirada
amplia
y
ser
muy
acogedores.
J.L.R.:
Los
festivales
tenemos
que
hacer
programaciones
atractivas,
que
dialoguen
con
diferentes
búsquedas
del
cine,
en
lugar
de
beneficiar
a
un
solo
tipo.
El
problema
del
público,
por
ejemplo,
no
es
un
problema
de
los
festivales,
pero
sí
de
otros
espacios.
Cuando
termina
el
Festival
de
San
Sebastián,
ese
público
no
desaparece,
sigue
siendo
un
público
listo
para
ver
cosas.
Sin
embargo,
también
es
cierto
que
los
tiempos
y
las
formas
de
exhibición
y
distribución
están
cambiando.
Muchas
películas
logran
manejar
sus
estrenos
bien,
acompañándolos
con
pequeñas
proyecciones,
llevando
el
equipo
a
mostrar
la
película
en
distintos
lugares.
Así,
esto
se
siente
como
un
evento,
y
la
gente
llena
las
salas.
Esa
sensación
de
evento
convoca
y
funciona.
La
exhibición
ha
entendido
que
esto
es
lo
que
necesita
el
público.
—¿Qué
los
conmueve
de
sus
festivales?
J.A.V.:
Creo
que
los
festivales
de
nuestra
dimensión
están
en
constante
movimiento,
pero…
J.L.R.:
…
el
momento
en
que
ves
la
sala
llena
de
público.
J.A.V.:
Te
voy
a
contar
una
anécdota
que
refleja
eso.
Fuimos
el
primer
festival
en
aplazar
su
celebración
por
la
pandemia
y
el
primero
en
realizarse
durante
ella.
Lo
hicimos
meses
después
de
la
fecha
original.
Todos
con
barbijo.
Un
día,
al
salir
de
un
acto,
una
chica
se
me
acercó
y
me
dijo:
“Quiero
darte
las
gracias
porque,
debajo
de
esta
mascarilla,
estoy
sonriendo.
Volví
a
encontrarme
con
mi
familia,
con
mi
gente.
Para
nosotros,
es
muy
importante
lo
que
hicieron”.
Después
de
todo
lo
que
peleamos
y
lo
difícil
que
fue
esa
edición,
me
fui
muy
satisfecho.
Es
la
anécdota
más
significativa
y
especial
de
todos
mis
años
en
el
festival.
J.L.R.:
En
mi
caso,
elijo
un
momento
que
marcó
mi
segundo
año
como
director.
Estaba
tan
abrumado
que
pensé
en
renunciar.
Una
noche,
volviendo
al
hotel
después
de
las
proyecciones,
una
mujer
gallega
me
reconoció
y
me
preguntó
si
era
el
director
del
festival.
Le
dije
que
sí,
y
me
dio
las
gracias.
Me
contó:
“Hace
seis
años
que
vengo
sola
al
festival.
Soy
una
ex
minera
de
Asturias.
Mi
vida
fue
muy
dura
y
el
cine
siempre
fue
mi
salvación.
Este
festival
es
el
mejor
momento
del
año”.
En
ese
momento
pensé
que
estaba
siendo
un
tonto.
Esa
charla
me
hizo
ver
lo
importante
que
era
lo
que
hacíamos
y
dejé
de
cuestionarme
mi
continuidad.
Crecí
en
una
familia
en
donde
el
cine
siempre
fue
un
tejido
común
que
me
hizo
aprender,
descubrir,
fantasear,
imaginar.
Con
mi
papá
miraba
las
de
terror
y
las
de
zombis;
con
mi
mamá
históricas,
desde
Asterix
a
Ben-Hur;
con
la
tía
Clyde,
melodramas;
con
mi
tío
Evaristo,
westerns.
Fue
más
tarde,
ya
en
la
universidad,
donde
empecé
a
intuir
una
relación
entre
géneros
cinematográficos
y
géneros
sexuales.
No
me
imaginé
que
estas
experiencias
pre-académicas
se
volverían
tan
presentes
a
la
hora
de
explorar
la
obra
de
Lucrecia
Martel.
Hace
poco
más
de
veinte
años
me
encontré
por
primera
vez
con
su
cine.
En
esa
época
ya
había
salido
del
cascarón
familiar
y
me
rodeaba
de
cinéfilos
y
críticos.
Mi
hermano
se
burlaba
de
ellos
describiéndolos
como
“criaturas
de
anteojos
de
marco
grueso
y
bolsitos
cruzados
al
pecho”.
Gesticulaban
fuerte,
competían
por
sus
opiniones,
se
volvían
locos
por
las
listas.
Era
mi
mundo,
me
gustaba
estar
ahí,
aunque
a
la
vez
sentía
cierto
desajuste
o
extrañeza.
El
2001
yo
estaba
trabajando
de
ángel
en
el
Bafici.
Venía
totalmente
intoxicada
de
cine,
fiestas,
gente,
lecturas.
El
día
después
me
compré
una
entrada
para
ver
una
película
de
una
directora
poco
conocida
pero
de
la
que
se
venía
hablando
bastante.
Vi
La
Ciénaga
y
me
desarmó;
desató
una
mutación
que
es
la
que
intento
compartir
en
este
libro.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Esa
comunidad
pegajosa
de
mujeres
tremendas
me
descolocó.
Recuerdo
un
estado
de
embriaguez
diferente,
un
mareo
y
una
certeza
al
mismo
tiempo.
Temblaba
de
miedo
y
emoción.
No
entendí
nada
o,
en
realidad,
sin
poder
procesarlo
del
todo,
fue
por
la
piel,
en
los
oídos,
que
la
película
me
arrebató.
La
caminata
zombi
de
las
reposeras
de
la
primera
escena
y
el
cuento
de
la
rata
africana
se
conectaron
con
miedos
bien
cercanos.
No
puedo
decir
exactamente
cuántas
veces
volví
a
ver
La
ciénaga,
primero
en
el
cine
y
después
en
DVD,
pero
sé
que
en
ese tiempo
cursé
la
materia
de
análisis
y
crítica
de
Ana
Amado.
Gracias
a
sus
apasionadas
clases,
descubrí
el
cine
de
Yazujiro
Ozu
y
la
perspectiva
feminista.
La
cámara
ubicada
a
la
altura
del
tatami,
las
historias
de
mujeres
atrapadas
en
la
familia
y
los
famosos
planos
almohada
(pillow
shots)
me
animaron
a
mirar,
preguntar
y
conversar.
Este
libro
es
una
prolongación
de
esas
conversaciones,
de
las
que
tuvimos
y
de
las
que
me
hubiese
gustado
tener.
No
tengo
dudas
de
que
el
espacio
académico,
muchas
veces
denostado,
puede
ser
también
un lugar
de
vitalidad.
Al
menos
a mí
me
abrió
para
escribir
desde
un
lugar
nuevo,
que
apuntaba
menos
a
clasificar
y
adjetivar,
y
más
a
expandir
esa
atmósfera
pantanosa
que
no
me
dejaba
tranquila.
Pasaron
años.
Más
de
una
década
desde
el
estreno
de
La
ciénaga.
Este
ensayo
empezó
tartamudeando,
cuando
poner
en
palabras
lo
que
sentía
parecía
una
expedición
cuesta
arriba.
El
cine
de
Lucrecia
Martel
había
sido
muy
trabajado
por
un
grupo
de
especialistas
destacados
del
“Nuevo
Cine
Argentino”
y
la
sensación
que
me
transmitían
era
que
“ya
estaba
todo
dicho”
y
volver
sobre
Martel
era
algo
condenado
a
la
repetición.
Zama
todavía
no
se
había
estrenado,
había
pocas
entrevistas
y
materiales
disponibles
de
esta
directora.
Sin
embargo,
en
muy
pocos
años,
este
contexto
inicial
se
modificó.
La
perspectiva
de
género,
así
como
las
películas
y
la
presencia
pública
de
Martel,
dejaron
de
ser
una
rareza
y
ahora
tienen
peso
y
espacio,
una
resonancia
-tensa-
en
la
vida
cotidiana.
Así
me
aventuré
a
recorrer
el
cine
de
Martel,
frecuentemente
catalogado
en
la
tradición
moderna
y
autoral,
desde
algunos
géneros
amigos
de
lo
incierto.
Propongo
un
camino
personal,
cercano,
donde
se
mezclan
la
perspectiva
feminista,
la
teoría
queer,
lo fantástico,
el
terror
y
la
ciencia
ficción,
porque
en
los
miedos,
las
sorpresas
y
nervios
ante
lo
extraño,
puede desatarse
otra
manera
de
concebir
la
realidad.
El
libro
se
llama
Cruzando
géneros
y
busca
acercar
la
obra
marteliana
como
un
portal,
un
cruce
hacia
lugares
inesperados,
que
ojalá
puedan
dar
lugar
a
nuevas
conversaciones.
*Autora
de
Cruzando
géneros
-
Un
recorrido
por
el
cine
de
Lucrecia
Martel.
ENTRETENIMIENTO
Natalia Oreiro y Pablo Rago se reencuentran en Campamento con mamá: cómo ser padres “cancheros” sin morir en el intento
EDITOR -
Tras
interpretar
papeles
más
oscuros
y
complejos
como
Eva
Perón
en
Santa
Evita
o
su
rol
en
Iosi,
el
espía
arrepentido,
Natalia
Oreiro
regresa
a
la
pantalla
con
una
comedia
ligera,
entretenida
y
vivaz:
Campamento
con
mamá.
La
película
estrena
el
6
de
diciembre
en
Netflix
y
en
ella
veremos
a
una
mujer
que
lo
da
todo
y
más
por
ganarse
la
simpatía
de
su
hijo.
Obviamente
no
lo
hace
sola,
sino
que
también
cuenta
con
la
complicidad
de
Pablo
Rago,
actor
con
quien
trabajo
por
primera
vez
hace
30
años
y
con
quien
vuelve
a
unirse
en
esta
cinta
para
toda
la
familia.
Campamento
con
mamá
sigue
la
historia
de
Patri
Peiró,
una
madre
controladora
que
intenta
reconectar
con
su
hijo
Ramiro
(Milo
Lis),
de
13
años,
quien
quiere
irse
a
vivir
con
su
padre.
Un
imprevisto
con
el
transporte
escolar
le
da
la
oportunidad
de
llevar
a
su
hijo
y
a
sus
amigos
a
un
viaje
escolar,
y
de
mostrarle
que
merece
quedarse
a
su
lado.
Previo
a
su
estreno,
revista
CARAS
habló
con
Natalia
Oreiro
y
Pablo
Rago,
quienes
resaltaron
los
puntos
fuertes
de
la
película
dirigida
por
Martino
Zaidelis
y
que
cuenta
con
las
actuaciones
de
Dalia
Gutmann,
Sofía
Morandi,
Sebastián
Arzeno
y
gran
elenco.
“Es
un
proyecto
que
hice
por
el
momento
en
que
estoy
como
madre,
tengo
un
hijo
de
la
misma
edad,
es
el
primer
proyecto
en
el
que
mi
hijo
me
acompañó
y
siento
que
ambos
nos
sentimos
identificados
y
eso
creo
que
va
a
pasar
para
el
resto,
y
para
mí
como
intérprete,
hacer
este
tipo
de
películas
es
un
bálsamo
porque
yo
vengo
haciendo
mucho
drama
y
siempre
me
gusta
volver
a
ese
lugar
de
la
comedia,
pero
siempre
con
mucha
verdad
y
sentimiento”,
aseguró
Natalia,
quien
pudo
compartir
esta
experiencia
con
su
hijo
Atahualpa.
Pablo
Rago,
por
su
parte,
ya
pasó
la
etapa
de
adolescencia
de
su
hijo,
sin
embargo,
el
contacto
con
los
chicos
en
la
película
fue
invaluable
para
el
actor:
“Para
mí
fue
divino
trabajar
con
los
chicos,
primero
con
la
identificación
de
haber
trabajado
a
su
misma
edad
y
que
ellos
tenían
conmigo
una
inquietud
por
saber
cómo
había
sido
filmar
películas
en
mi
épica.
Bueno,
Milo
es
un
actorazo,
lo
he
visto
pedir
una
toma
más…”.
Mamás
y
papas
cancheros
La
trama
de
Campamento
con
mamá
aborda
con
humor
la
relación
entre
madre
e
hijo
y
el
deseo
de
Patri
(Oreiro)
de
demostrar
su
valía
ante
su
hijo.
Lo
que
ella
busca
desesperadamente
es
que
su
hijo
la
sienta
como
un
par
y
entienda
que
es
“cool”.
“Ata
es
mi
único
hijo
y
no
hay
manuales.
Ser
padres
es
tener
el
corazón
fuera
del
cuerpo,
todos
los
miedos
que
te
agarran,
querés
acercarte
y
no
sabés
como,
empezás
a
repetir
los
mandatos
de
tus
padres
y
te
das
cuenta
de
que
eso
ya
es
obsoleto…y
te
das
cuenta
de
que
son
seres
únicos,
libres
y
que
no
te
pertenecen…yo
es
una
constante,
morderme
la
lengua
para
no
decir
cosas
o
hacerme
la
graciosa”,
cuenta
Natalia
sobre
su
propia
experiencia
sabiendo
que
a
los
ojos
de
su
hijo
tal
vez
haya
perdido
la
batalla
de
ser
percibida
como
la
mamá
“canchera”.
“Correrse
del
centro
es
súper
importante
y
en
el
nuestro
que
estamos
expuestos
más.
Para
mí
es
clave
que
me
conozcan
como
la
mamá
de
Ata,
porque
es
su
mundo
y
no
quiero
interferir",
aclara.
-Pero
ustedes
por
las
profesiones
que
llevan
y
porque
sus
fans
se
los
dicen,
son
copados…
Natalia
Oreiro:
-No
sé
si
soy
tan
copada
(risas).
Imaginate
que
para
un
pibe
de
12,
qué
es
ser
copado.
Pablo
Rago:
-Por
ahí
para
otro
niño
sos
copado,
pero
para
el
tuyo
no
(risas).
NO:
-Para
mí
lo
importante
es
conectar
desde
la
verdad,
mostrarles
que
no
somos
infalibles,
pedirles
perdón
y
estar
presentes
sin
invadirlos…
Esto
que
te
estoy
diciendo
me
lo
digo
a
mí,
es
muy
difícil.
-Es
como
tu
personaje
que
intenta
por
todos
los
medios
entrar
en
la
vida
de
su
hijo.
NO:
-Claro,
pero
no,
y
es
él
quien
la
termina
viendo
en
un
momento
de
vulnerabilidad,
siendo
genuina,
haciendo
lo
que
más
le
gusta
que
es
cantar.
Además,
ella
con
el
personaje
de
Pablo
encuentra
su
rol
como
mujer,
algo
que
no
se
estaba
permitiendo
por
meter
tanta
energía
en
su
rol
de
madre.
-La
película
también
muestra
a
un
personaje
que
quiere
controlar
todo,
¿cómo
te
llevás
vos
con
eso?
NO:
-
No
sé
qué
pensará
Pablo,
pero
para
actuar,
la
magia
sucede
cuando
te
mirás
en
los
ojos
de
la
otra
persona
y
entendés
lo
que
está
pensando
sin
que
diga
el
texto
y
escuchás.
Escucharse
es
una
de
las
cosas
más
importantes
de
nuestra
profesión.
PR:
-Eso
es
lo
que
más
me
gusta
de
trabajar
con
Nati,
que
nos
miramos
y
nos
entendemos.
Hay
algo
ahí
de
entendimiento
más
allá
de
lo
que
tenemos
que
decir,
y
eso
no
pasa
detrás
de
cámara,
aunque
tenemos
formas
de
trabajar
re
distintas.
Nati
es
una
actriz
que
canta
y
tiene
conocimientos
de
producción,
de
arte,
sabe
de
todo…y
yo
soy
más
despreocupado
en
ese
sentido.
Y
cuando
nos
ponemos
a
trabajar
juntos
la
miro
y
la
entiendo,
eso
me
encanta
y
está
buenísimo
decirlo,
creo
que
nunca
te
lo
dije.
NO:
-¡Ay
qué
hermoso!
Bueno,
en
esta
película
nos
pasa
que
empezamos
a
grabar
la
escena
final
y
modificamos
parte
del
texto
y
eso
va
sucediendo
por
un
tema
de
miradas.
Nos
gusta
mucho
trabajar
juntos.
Campamento
con
mamá
estrena
el
viernes
6
de
diciembre
en
Netflix.




























