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ENTRETENIMIENTO

La banda cordobesa Desakta2 cerró un año extraordinario con un concierto multitudinario el pasado 7 de diciembre en el Forja Arena, donde celebró su tercer aniversario. Más de 16.000 personas asistieron al espectáculo, que combinó música, baile y emociones a flor de piel. La multitud coreó cada una de las canciones y acompañó con entusiasmo un show que dejó en claro por qué el grupo es considerado una de las revelaciones del cuarteto en el país. "Vivimos un aniversario bien Desakata2. Gracias de corazón por el amor que siempre nos dan. Queremos agradecer a todo el equipo de trabajo y a cada uno de ustedes por acompañarnos. Su energía, su apoyo y su amor incondicional hicieron un show inolvidable. No hay palabras suficientes para expresar lo que sentimos", destacaron desde la banda. El fenómeno Ca7riel y Paco Amoroso: Tiny Desk, giras globales y Coachella 2025 El show en Forja se sumó a una serie de logros que el dúo de Fer y Joaco acumuló este año, incluyendo siete presentaciones con entradas agotadas en Plaza de la Música, uno de los escenarios más importantes de Córdoba Capital. En apenas tres años de trayectoria, la banda consiguió consolidarse como una referente del género, expandiendo su popularidad más allá de las fronteras provinciales. Nueva encuesta de felicidad y burnout: Más de la mitad de los argentinos se siente satisfecho con su vida Durante el evento, Desakta2 sorprendió a sus seguidores con un anuncio que marcó un nuevo hito en su carrera: el 12 de abril de 2025 se presentarán en el prestigioso Teatro Gran Rex de Buenos Aires. Esta será su primera actuación en un escenario histórico de alcance nacional.
La reciente boda de Teresa Urquijo Moreno de Borbón con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, puso bajo el reflector a esta joven de 27 años, cuyo linaje no solo respira aristocracia, sino que también conecta con la realeza y personalidades destacadas de la alta sociedad española. Su historia familiar, salpicada de títulos nobiliarios, vínculos con la monarquía y nombres ilustres, es digna de una novela histórica. Teresa Urquijo Moreno de Borbón no solo lleva en su nombre la distinción de dos apellidos cargados de historia, sino que también representa la unión de dos clanes familiares que han dejado huella en diversos ámbitos. Por el lado de su madre, Beatriz Moreno de Borbón, el linaje está directamente emparentado con la realeza española. Beatriz es hija de Teresa de Borbón-Dos Sicilias, grande de España, prima hermana del rey Juan Carlos I y una figura clave en la cría de caballos purasangre a nivel mundial. Esta princesa, cuya pasión por los caballos la llevó a fundar la prestigiosa yeguada Flor de Lys, sigue viviendo en su finca de Colmenar Viejo, donde Teresa, su nieta, celebró su boda. El padre de Beatriz, Íñigo Moreno de Arteaga, duque de Laserna, complementa este linaje con un perfil académico y cultural. Historiador de renombre y amante de la caza, su biblioteca sobre temas cinegéticos es una de las más completas de España. Sin embargo, su vida no ha estado exenta de tragedias: junto a su esposa, ha tenido que superar la pérdida de dos de sus hijos. El lado paterno: tradición empresarial y conexiones sociales Por el lado de su padre, Lucas Urquijo Fernández de Araoz, Teresa desciende de una familia con profundas raíces en el mundo empresarial. Lucas, ejecutivo de alto nivel en compañías como El Corte Inglés y Roche Farma, está vinculado al Banco Urquijo, fundado por un familiar directo. Su enfoque en los negocios es un contraste con la herencia cultural y artística que caracteriza al lado materno de Teresa. La madre de Lucas, Carmen “Piru” Fernández de Araoz, aporta otro capítulo fascinante al linaje de Teresa. Piru, descendiente del célebre médico Gregorio Marañón, es una figura icónica de la alta sociedad madrileña. Su vida estuvo marcada por encuentros con personalidades como Salvador Dalí y Gala, toreros como Luis Miguel Dominguín y princesas europeas. Un enlace que une dos mundos El matrimonio de Teresa con José Luis Martínez-Almeida fue catalogado como "la boda del año" en Madrid. La lista de invitados, con 500 nombres cuidadosamente seleccionados, parece corta frente a la magnitud de las conexiones familiares de la novia. El evento, celebrado en la iglesia de los Jesuitas y con una recepción en la finca de su abuela Teresa de Borbón-Dos Sicilias, fue la unión del glamour y la tradición. Con una trayectoria profesional como analista financiera, Teresa Urquijo demostró que, aunque lleva consigo el peso de un legado aristocrático, está dispuesta a hacer su propio camino. No obstante, su matrimonio con el alcalde de Madrid la sitúa en una posición de mayor visibilidad pública, entre el protocolo oficial y la fascinación de los medios por su fascinante linaje. VO
La exprimera dama, Juliana Awada, sorprendió a sus seguidores al compartir en redes sociales un álbum que reflejó su escapada de fin de semana a Punta del Este. "Perfect weekend", escribió en Instagram, donde mostró momentos únicos de relax, risas y paisajes idílicos junto a un grupo de amigas. La publicación incluyó varias fotos que reflejaron calidez y naturalidad, características que siempre han definido el estilo de Awada. En ellas, se la pudo ver disfrutando de un desayuno en un entorno lleno de vegetación, caminando por la playa al atardecer y explorando un destino tan chic como ella. Este viaje, aunque breve, fue una muestra de cómo la empresaria equilibra su vida personal con su perfil público, manteniendo siempre un aura de elegancia. Un refugio en Punta del Este: el destino elegido por Juliana Awada Punta del Este, uno de los destinos más exclusivos de Uruguay, se posiciona como el lugar ideal para una escapada relajante. Sus playas, su oferta gastronómica y su tranquilidad fuera de temporada alta hacen que sea perfecto para quienes buscan desconectarse del ritmo cotidiano. En una de las imágenes compartidas, Awada aparece en una terraza acompañada por dos amigas, disfrutando de un café y una delicia dulce en un espacio decorado con un estilo orgánico que combina madera y vegetación. Las tres mujeres, con atuendos casuales pero cuidados, transmiten una atmósfera de camaradería y distensión, destacando la importancia de los pequeños momentos en buena compañía. El estilo de Juliana Awada fue nuevamente elogiado por sus seguidores. En las fotografías, lució prendas informales con su inconfundible toque sofisticado. Jeans ajustados, chaquetas livianas y sweaters tejidos fueron las piezas clave de sus looks, ideales para las frescas tardes costeras de Punta del Este. Una de las imágenes la muestra caminando por la playa con el cabello suelto al viento, un look relajado que contrasta con el glamour que suele lucir en eventos oficiales. Este equilibrio entre lo natural y lo elegante es parte de lo que la ha convertido en un ícono de estilo. Momentos de conexión con la naturaleza Entre las postales destacadas fue la de un camino de arena iluminado por faroles, que conducía a una vista espectacular del océano. Awada aprovechó este rincón mágico para capturar un atardecer que resumió la esencia de su viaje: una pausa en la rutina para conectar con la naturaleza y las personas más cercanas. Este tipo de escapadas son habituales en la vida de Juliana Awada, quien mantiene un perfil bajo tras su rol público y se enfoca en su rol como empresaria textil. En sus redes sociales, suele compartir fragmentos de su día a día que incluyen viajes, gastronomía y momentos en familia, siempre desde una perspectiva estética y cuidada. VO
Indiana, Allegra y Sienna Cubero, las hijas de Nicole Neumann y Fabián Cubero, aprovecharon el pasado fin de semana para disfrutar de un tiempo al aire libre lleno de actividades recreativas. Junto a su padre y su pareja, Mica Viciconte, las jóvenes se embarcaron en una jornada que incluyó paseos en bicicleta, aventuras en kayak y momentos de conexión familiar que quedaron plasmados en redes sociales. El día comenzó con un paseo en bicicleta que se convirtió en uno de los momentos destacados. Equipados con cascos y acompañados por Mica y Fabián, el grupo recorrió 14 kilómetros en un entorno natural. "Hermoso", comentó Viciconte en una de sus publicaciones, mostrando una gran sonrisa mientras posaba junto a las chicas y un colorido asiento infantil en la bicicleta, dejando entrever que también hubo espacio para Luca Cubero, el más pequeño de la familia. El recorrido no solo demostró la buena relación entre los integrantes de esta familia ensamblada, sino que también permitió disfrutar de los beneficios del ejercicio y la naturaleza en un día soleado. El paseo en kayak de Indiana, Allegra y Sienna Otro de los grandes momentos del fin de semana fue la excursión en kayak. Vestidas con chalecos salvavidas, Indiana, Allegra y Sienna remaron a través de un lago tranquilo, dejando ver su entusiasmo por las actividades acuáticas. Las imágenes compartidas en redes sociales de Indiana Cubero reflejaron una armonía perfecta entre la diversión y la calma que ofrece este tipo de deporte. Estas actividades no solo son ideales para ejercitarse, sino que también fomentan el trabajo en equipo y la comunicación, algo que quedó evidente en el espíritu colaborativo de las hermanas Cubero. Las publicaciones de este fin de semana dejaron ver una dinámica familiar llena de cariño y complicidad. Mica Viciconte, quien constantemente comparte momentos de su vida con Fabián y sus hijastras, demostró una vez más que encontró un lugar especial dentro de esta familia. Por su parte, Fabián Cubero disfrutó de una conexión especial con sus tres hijas, quienes cada vez muestran más sus personalidades únicas y su amor por las aventuras al aire libre. En un mundo donde las pantallas suelen dominar el tiempo libre, estos momentos son un recordatorio de la importancia de desconectarse y priorizar actividades que unan a la familia. La buena relación entre las hermanas y su entorno familiar refuerza la idea de que, incluso en medio de las diferencias que a veces surgen, siempre hay espacio para la construcción de momentos positivos.
El espíritu navideño ya se siente, y en el marco de un exclusivo evento organizado por Carolina Herrera, Geraldine Neumann y su hija, Helena Otamendi, se robaron todas las miradas al posar juntas frente a un imponente árbol decorado con los característicos tonos de la marca. Madre e hija demostraron no solo su impecable sentido del estilo, sino también cómo dos generaciones pueden interpretar tendencias de manera única y complementaria. Geraldine Neumann y Helena: un duelo de estilos madre e hija La elección de atuendos por parte de Geraldine y Helena fue un perfecto contraste que dejó en evidencia la versatilidad de la moda. Mientras Geraldine optó por un vestido negro minimalista de diseño ajustado con un elegante recorte lateral, Helena lució un vestido blanco de corte romántico, realzado con un bustier estructurado y una falda que caía suavemente en línea sirena. Ambos looks, aunque opuestos en esencia, compartieron el sello de la sofisticación y la atención al detalle, características que son sinónimo de Carolina Herrera. El negro, un color que nunca pasa de moda, fue la elección de Geraldine para este evento especial. Su vestido de líneas limpias destacó por su elegancia atemporal, mientras que el recorte lateral añadió un toque moderno y sensual al conjunto. Para complementar su look, Geraldine eligió unos stilettos negros y un maquillaje natural que acentuó su belleza clásica. Su peinado, un lacio pulido con raya al medio aportó un aire fresco y contemporáneo al outfit. Por otro lado, Helena, quien cada vez gana más protagonismo como una de las it girls en ascenso, deslumbró con un vestido blanco que reflejaba pureza y elegancia juvenil. La prenda, confeccionada por la marca Nanolín, destacaba por su silueta femenina y detalles cuidados, convirtiéndola en un ejemplo perfecto del estilo romántico moderno. El maquillaje resaltó su rostro con tonos suaves y un delineado sutil que enmarcaba su mirada, mientras que su cabello con ondas naturales completó el look, otorgándole un aire relajado pero sofisticado. La relación entre madre e hija quedó plasmada en cada una de las imágenes del evento, en las que ambas posaron con complicidad y sonrisas. Geraldine y Helena compartieron así la pasión por la moda, en una velada llena de glamour y espíritu festivo. Geraldine y Helena no dejaron dudas de que son un dúo infalible cuando se trata de marcar tendencia. Con sus elecciones opuestas, demostraron cómo los estilos clásicos y románticos pueden convivir y complementarse en un mismo espacio, dejando una marca imborrable en un evento lleno de magia navideña. VO
El primer día del Buenos Aires Trap se vivió a pura emoción. Jóvenes corriendo de un escenario a otro, ovaciones, pogos, sorpresas y una energía que hacían vibrar el piso y los parlantes fueron el sello de la jornada inaugural del festival que congregó este sábado a referentes del género como Duki, Nicki Nicole, C.R.O, Lit Killah y Neo Pistea en el Parque de la Ciudad, ubicado en el barrio porteño de Villa Soldati. Bajo el rayo de sol, más de 50 mil jóvenes dieron el presente en el predio y disfrutaron de una jornada a puro trap, que comenzó desde las 12 del mediodía y se extendió hasta casi la 1:30 de la madrugada. Quienes llegaron temprano fueron recibidos por Biankush, Sixty Yegros, Tizishi y Soui Uno, que adelantaron lo que sería el ritmo de la jornada. Incluso en las afueras del sitio ya se oían los gritos de los asistentes. Uno de los primeros que encendió al público fue Ramma, que no tuvo problema en colmar el espacio. "¿Están activos, Buenos Aires Trap?", fue la pregunta disparadora para un show en el que la intensidad del público se hizo sentir. "Sexto sentido", "Bichygal (Remix)" y "El trap lo merece", junto a Sixto Yegros y Tobi, fueron algunos de los temas que cantó. "Hoy tenemos invitados picantes totales", afirmó, lo que fue avalado por el grito de la gente. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. También hubo un adelanto de su próximo álbum, "Inmortal". "Si esto les gustó, imagínense lo que vamos a hacer el año que viene", expresó ante el aplauso de los presentes. "Es una locura, no tienen ni idea de qué está ahí. Yo les prometo que lo van a amar. No se dan una idea de lo increíble que le metimos", añadió, para coronar la presentación con una primicia: la escucha exclusiva (y gratuita) del disco este lunes en The Roxy Club. Ramma. Mientras se despedía al cántico de "Olé, olé, olé, Ramma", algunos ya empezaban a correr hacia el otro extremo del predio. Es que en tan solo unos minutos comenzaba Asan. Con una puesta en escena que simulaba una sala y portando una remera con la imagen del álbum "Clics modernos" de Charly García, interpretó "Los fajos", "Ansiedad", "Ataques de pánico", "Fortuna y fama", "Todas iguales" (con Seven Kayne), "Creo que", "1000MG", "Tóxica", "BZRP Music Sessions #35", "Cicatrices" y coronó con "Teca" (estos dos últimos temas junto a Bhavi). "Este es mi primer festival, nunca estuve yo solo ante tanta gente", agradeció emocionado. La actuación del trapero no fue solo aclamada por el público, que se encargó de poguear y gritar en todas las canciones, sino también por los invitados. "Escultor del trap", fue la definición de Bhavi, mientras que Seven Kayne añadió que es uno de sus artistas favoritos y "de lo mejor que tenemos en la Argentina", a la vez que mencionó "todo lo que hace detrás de escena por el trap", en referencia a su labor como productor (por ejemplo, “Hello Cotto” -Duki-, “¿Cómo le digo?” -Khea y Omar Varela- y “Basta” -Bhavi-). Asan y Seven Kayne. Después fue el turno de Saramalacara, la primera gran referente femenina dentro de un lineup mayormente masculino. A pesar de tener una escenografía sencilla, conformada por una pantalla donde se leía su nombre y eventualmente aparecía alguna imagen, la cantante no necesitó más para copar al abundante público que llenó el lugar. Moviéndose y saltando de un lado a otro, transmitió su vigor a la gente al ritmo de pistas como "Water", que contó con la participación de Taichu, "Tu droga", "Contacto visual", "10PERCS". "Fotolove!", "Sola", "Budokai Tenkaichi", "Tomboy", "Guchi Polo" y "WAIFU_153BPM2B". Por si quedaban dudas de su conexión con el público, decidió llevar esa unión un paso más allá. En medio de su presentación, dejó que la música sonara de fondo y generó expectativa al sentarse en el escenario a la espera de que un miembro del staff le alcanzara una serie de objetos. De esa manera, con una aguja en su mano derecha y un pañuelo en la izquierda, se tatuó en vivo la frase "Mi culto" en su muslo derecho. Su accionar no solo se convirtió en uno de los momentos más llamativos del día, sino que también tuvo una muy buena recepción, con gente que la describió en redes sociales como la "goat". Mediando la tarde, Acru se lució con un show a puro rap de la mano de "Coronar", "Josear", “Vudú”, "Trono", "D1SPARO", “Padre Nuestro” y “Román”. Su performance también incluyó un freestyle, donde hizo referencia a sus inicios en el Quinto Escalón, escenario en el que compitió contra Duki. "Esto también empezó en una plaza. Ahora parece una plaza llena de masa que a través de ella se desplaza y si nos pusieran un pedazo en el cielo haríamos una terraza. ¿En qué momento el trap y el rap se empezaron a fusionar para elevar tanto la escena cultural, urbana, musical? Ustedes son personalmente un tributo de nuestros minutos en la escena nacional", fueron algunos de los versos que improvisó. El disfrute de los fanáticos podía apreciarse con el movimiento de brazos que realizaban al ritmo de sus rimas, así como los cánticos hacia su persona y los círculos para poguear. "Primero que nada: gracias inmensas a los presentes. Miren todos los que somos, es una bendición y privilegio absoluto. Sin su feedback, sería como si estuviéramos cantando con una pared. La obra se termina con ustedes. Gracias a los que decidieron pasar este rato con nosotros, ya sea por amor, identificación o curiosidad", expresó. También celebró la creciente fusión entre el rap y el trap: "Cada vez hay más espacios entre los géneros, mixtura y ricura cultural. Es un gusto formar parte de esta camada. Agradezco al Duko por haberme dado la oportunidad de abrir en River. Es una bendición recibir artistas de otros géneros que dan una resonancia. Por eso estamos acá. Respeto su género, su movida y vine a dar algo sólido y compartir".   Lit Killah, Bhavi y Neo Pistea: el viaje a los orígenes del trap argentino El sol comenzaba a caer lentamente, pero eso no disminuyó la energía de los presentes. Por el contrario, ese vigor aumentó, ya que los siguientes artistas fueron de los más esperados. El primero en salir en escena fue Lit Killah, que estaba vestido con prendas violetas a juego con el tono de su último álbum "KUSTOM", cuyo nombre también se leía en pantalla. En medio de columnas de humo y fuego, los pogos estuvieron en todo momento. Tampoco faltaron los gritos de emoción cuando los asistentes reconocían alguna pista. Uno de los momentos más destacados de su show fue la interpretación de...
Desde el 12 al 16 de diciembre y debieron agregar una nueva función para el 17 se conocerá Disney celebra: una Navidad inolvidable y lo hará en el campo de deportes de la Ciudad Universitaria. Contará con dos anfitriones: Topa y Laurita Fernández y se sumarán cincuenta artistas y una orquesta en vivo integrada por diez músicos. Participará la actriz y cantante mexicana Karol Sevilla más Florencia Bertotti, sin olvidar las participaciones de Ángela Torres y Soledad Pastorutti. Se interpretarán canciones de varias películas de Disney tan famosas como Libre soy de Frozen: una aventura congelada, Cuán lejos voy de Moana: un mar de aventuras, El ciclo sin fin de El rey león o Regalo mágico y No se habla de Bruno de Encanto. Hay que subrayar que el espectáculo tendrá “un área de regulación sensorial para quienes necesiten reducir estímulos sensoriales durante la función”, sumado a un “kit sensorial que incluyen auriculares reductores de sonido, anteojos de filtro verde UVI y tarjetas de emociones con pictogramas”. Es la forma de poder incluir a todos los niños que asistan como espectadores.  Pero detrás de estos artistas hay un equipo creativo y dos de ellos anticipan cómo será y descubren las complejidades de una propuesta de estas características y ellos son Ariel Del Mastro y Mina Battista quienes cuentan algunos secretos. Ambos han trabajado juntos en varios espectáculos, donde siempre la espectacularidad conformó un estilo. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —¿Cómo es dirigir este tipo de propuestas? Recordando que fuiste el director de desde “Matilda, el musical” hasta “School of Rock”, sólo por nombrar los más recientes. ARIEL DEL MASTRO: La logística de la puesta la compartí con Mina, como en Matilda, el musical lo hice con Marcelo (Caballero). Creo que el trabajo en equipo siempre mejora el resultado. En este caso compartimos ciertos roles, con Mina, pero la dirección es mía. Diría que estoy acostumbrado a trabajar con mucha gente. —¿En qué consiste tu participación en el show? MINA BATTISTA: Hace más o menos diez años que trabajamos juntos con Ariel en distintos proyectos. Le agradezco mucho su generosidad, porque siempre me dio la posibilidad de opinar y poder poner mi granito de arena en sus producciones, además aprendo muchísimo porque es un profesional que tiene muy en claro lo que quiere.  —Ensayan con cincuenta artistas, personajes y cantantes: ¿cuál es el secreto? A.D.M: En este caso se suma un espacio nuevo en el que intervine en el diseño para que todos puedan ver bien. Estoy acostumbrado a manejar teatros como el Gran Rex, pero esto será diferente porque al ser al aire libre las dimensiones cambian. M.B: El show además de todos los artistas tiene bailarines increíbles y una banda de músicos que parece de otro planeta. Es de mucha complejidad porque hay que insertar varias áreas, como la de los personajes (Mickey Mouse, Minnie Mouse, Donald, Daisy, Goofy, Pluto y algunas de las princesas de Disney) que tienen un tratamiento especial. Buscamos que todo se ensamble y también tengan su momento para brillar y lucirse. —¿Hay un estilo Disney?, ¿cuál sería según ustedes? A.D.M: Creo que poder estar juntos, festejar y celebrar: me parece que ese es un poco el espíritu de esta propuesta. A través de estos personajes se cuenta un pequeño cuentito, porque lo importante son las canciones. M.B: Para mí Disney es familia. Disney no apunta a un público en particular, porque una persona adulta también puede sentir, ser parte de este evento, sacar su niño interior y permitirse vivir la experiencia de compartir. Tiene esa particularidad que nos hace volver a ser niños. —¿Cómo fue diseñar una puesta pensando en diez mil espectadores? A.D.M: Este campo deportivo nunca antes había estado preparado con estas características, porque la gente aquí estará toda sentada. Hicimos con la producción un gran trabajo para que todos puedan ver bien. Habrá primeros planos de los protagonistas. Creo que una buena frase sería: “el primer recital que compartís con tus papás siendo niño”. Los pequeños se van a acordar cómo fueron a su primer recital porque hay una banda de rock tocando. Buscamos que los temas sean más rockeros y no tan sinfónicos. M.B: Habrá videos, pantallas y buscamos que la parte audiovisual se integre con lo que le está pasando al actor o al cantante. Además, tenemos la suerte y el lujo de contar con las coreografías de Analía González, una de las creadoras de Choque Urbano, quien ya trabajó con Ariel Del Mastro en Matilda, el musical y en School of Rock y otros espectáculos. Ella plantea la corporalidad de una manera que es exquisita, por lo cual eso también aporta a este engranaje, entre lo técnico y lo artístico, con mucho brillo. —¿Qué relación tuvieron de niños con el mundo Disney? A.D.M: Las películas me empezaron a gustar de más grande, cuando le encontré la segunda lectura. Después trabajé tanto para el teatro como para series, como Soy Luna, Violeta o Enredados. Creo que quedé como pegado a ese mundo infanto-juvenil, será porque sigo siendo un niño, como Peter Pan. Tal vez por eso me es fácil codificar lo que un adolescente o un niño quiere ver. No me pongo a reinterpretar, sino que soy parte, es más orgánico y puedo seguir jugando de alguna manera. M.B: En mi caso particular cuando era muy chica fui deportista y vivía en el club, con lo cual mi primer recuerdo de Disney ya fue de grande. Creo que eso también fue un plus para mí ahora el poder trabajar y aportar a esta mega empresa, que realmente crea recuerdos en la gente. Cada propuesta que hago con Disney lo agradezco en el alma. Hoy escucho una canción de una película, me emociona y me transporta a algún lugar que quizás de chiquita no lo tuve. —¿Cuál será la función de Topa y Laurita Fernández como anfitriones? M.B: Ellos están encargados de unir nuestra historia. Nos van a ir contando cómo es que nuestros deseos y sueños llegan a un lugar mágico donde se transforman en canciones, las que se envuelven en un paquete de regalo y que llegará a nuestro árbol de Navidad para su encendido final. Ahí ellos van a ser los que van a unir todas estas historias. Todos los temas que se eligieron para el show están pensados porque hablan sobre los deseos y los sueños, son de distintas películas, todas muy conocidas.   —¿En qué tuvieron que adaptarse y qué sorpresas pueden anticipar de cara a los shows? A.D.M: Por el lugar del estadio tuvimos que incorporar el ruido de los aviones, porque estamos cerca de Aeroparque. Ese avión está llevando tu deseo a otro lado. Creamos efectos, por ejemplo como Frozen tiene que ver con el hielo, ahí hay pirotecnia blanca, que caerá del cielo. Con la Sirenita habrá burbujas porque tiene que ver con el mar. Quiero que sea una propuesta inmersiva, teatralizar de alguna manera el efecto. Será como darle un principio y un fin de tres minutos a cada canción. M.B: La propuesta es muy Disney, que tiene un manejo de la espectacularidad desde los vestuarios, las luces hasta todos los efectos especiales. Va a haber fuegos artificiales, además de otros. Tenemos un equipo creativo muy talentoso, todos argentinos. Es un show que está hecho por gente de Argentina y para mí es un valor agregado. No hace falta tomarte un avión para ver un show de estas características lo tenés en tu casa, realizado aquí. Obviamente están las películas de Disney, pero todo lo que se verá sobre el escenario fue creado aquí y espero que la gente se vaya maravillada.
Hay muchas veces que nos conmueve, otras que nos preocupa, otras que nos alertan, otras que nos hacen felices y otras que nos hacen enormemente tristes” dice Juan Antonio Vigar, Director Artístico del Festival Internacional de Cine de Málaga. Quién se ríe a su lado es José Luis Rebordinos, y refirma lo que se dice. Ambos fueron parte de la Semana de Cine de Festival de San Sebastián y Festival de Málaga, que trajo seis títulos que representan la mirada de ambos eventos. Ambos estuvieron en Argentina, dieron una Masterclass, presentaron películas y celebraron el momento del cine. Pero su primera parada e intención era reflexionar sobre el cine argentino y su presente. Vigar sostiene: “Es una situación preocupante ya que se han tomado medidas de destrucción de una estructura que estaba lejos de ser perfecta. Se lo dijo al director del Incaa: lo importante es la construcción y hay factores que van más allá del binomío inversión-resultado. Se tiene que respetar la diversidad”. Se suma Rebordinos: “Hay datos: Ventana Sur que era el mercado más importante de América Latina, con sus beneficios económicos, se van a Uruguay. Difícil de entender, como lo son otras decisiones como el Festival de Mar del Plata, o el vínculo con el cine y la industria. Vamos a ver en los próximos tiempos mucho menos cine argentino, y lo que llegue será de plataformas, que no es malo pero ellos producen de determinada forma”. —¿Cúal es la responsabilidad de los festivales hoy? JUAN ANTONIO VIGAR: Tenemos una doble responsabilidad. Por un lado, trabajamos para ser útiles a la industria y, por lo tanto, para intervenir de manera constructiva en toda su cadena de valor. Esto implica abarcar todo el ámbito industrial: desde los estrenos, los laboratorios, los Work in Progress, y quizás lo más importante en este sentido, la venta internacional, que es realmente muy necesaria. Percibimos el deseo y el entusiasmo de la gente de la industria por estar en esos espacios y aprovechar el apoyo que nuestro trabajo puede brindarles. Por otro lado, al impulsar lo audiovisual, debemos asumir una serie de compromisos. Compromisos que están vinculados a la sostenibilidad, la igualdad de género y una serie de cuestiones que hoy ocupan un lugar central en la agenda. Pero, especialmente, un compromiso con la cultura. Creo que el cine es un motor de transformación social que contribuye al desarrollo emocional e intelectual de las personas. Desde ese lugar, trabajamos para construir sociedades más libres. Ese es el gran rol que tienen los festivales en la actualidad. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. JOSE LUIS REBORDINOS: Yo firmaría todo lo que él dijo, y agregaría que los festivales somos prescriptores. En este momento de sobreoferta de películas, los festivales cumplen una función de orientación. Para el cinéfilo, ya hemos hecho ese trabajo: indicar dónde puede haber algo nuevo, lo que necesita rescate, lo nacional, lo que debe cuidarse. Ese trabajo se realiza desde la selección, desde lo que mostramos. Las películas que forman parte de un festival dicen mucho del mismo y de su visión sobre el futuro del cine. —¿Creen que los festivales han cometido algún error en los últimos tiempos? J.A.V.: En Málaga, a mí me gusta generar claims que describen nuestra filosofía de trabajo. Málaga es un festival donde establecemos que nuestra singularidad es la generalidad: la capacidad de integrar todo lo bueno que se hace en el audiovisual, sea cual sea su planteamiento, comercial o experimental. Desde este punto de vista, creo que el Festival de Málaga y también el de San Sebastián nos dirigimos tanto a las grandes mayorías como a las inmensas minorías. La idea es que el público encuentre lo que busca, aunque no lo sepa o lo tenga muy claro.  J.L.R.: Nos pasa algo parecido. Y entiendo que hay festivales con diferentes funciones: algunos para minorías, otros más radicales. Nosotros somos un festival público, como Málaga. Tenemos 179.000 espectadores en una ciudad de 186.000. Es un festival de la gente, antes que nada, pero también de la industria, de autores, de estudiantes. No creo tanto que los festivales hayan cometido errores; creo que se han especializado. —¿Cómo conectamos con nuevos públicos que no consumen tanto cine y ven más otras artes audiovisuales? J.A.V.: Yo decía hace un rato que quizás la pregunta sea: ¿de qué hablamos cuando hablamos de público? Con la revolución que ha vivido el sector audiovisual, tenemos que pensar en un concepto muy diverso, muy amplio y rico de públicos. Por lo tanto, los canales para llegar a ellos también deben ser diversos y complementarios. Por eso, cuando las plataformas empezaron a hacer películas, nosotros las mostramos. Hoy es un mundo que todos deben recorrer: productores, intérpretes, directores de fotografía… todos han entendido que es una forma más de contar narrativas con identidades propias. No es lo mismo una película hecha para una plataforma que una pensada para una sala de cine. Ese conjunto enriquece al cine; en lugar de trabajar desde el antagonismo, debemos hacerlo desde la complementariedad. Eso es lo más enriquecedor porque, al final, aglutinamos públicos y los llevamos a las salas cuando buscan una experiencia distinta. Hay que tener una mirada amplia y ser muy acogedores. J.L.R.: Los festivales tenemos que hacer programaciones atractivas, que dialoguen con diferentes búsquedas del cine, en lugar de beneficiar a un solo tipo. El problema del público, por ejemplo, no es un problema de los festivales, pero sí de otros espacios. Cuando termina el Festival de San Sebastián, ese público no desaparece, sigue siendo un público listo para ver cosas. Sin embargo, también es cierto que los tiempos y las formas de exhibición y distribución están cambiando. Muchas películas logran manejar sus estrenos bien, acompañándolos con pequeñas proyecciones, llevando el equipo a mostrar la película en distintos lugares. Así, esto se siente como un evento, y la gente llena las salas. Esa sensación de evento convoca y funciona. La exhibición ha entendido que esto es lo que necesita el público. —¿Qué los conmueve de sus festivales? J.A.V.: Creo que los festivales de nuestra dimensión están en constante movimiento, pero… J.L.R.: … el momento en que ves la sala llena de público. J.A.V.: Te voy a contar una anécdota que refleja eso. Fuimos el primer festival en aplazar su celebración por la pandemia y el primero en realizarse durante ella. Lo hicimos meses después de la fecha original. Todos con barbijo. Un día, al salir de un acto, una chica se me acercó y me dijo: “Quiero darte las gracias porque, debajo de esta mascarilla, estoy sonriendo. Volví a encontrarme con mi familia, con mi gente. Para nosotros, es muy importante lo que hicieron”. Después de todo lo que peleamos y lo difícil que fue esa edición, me fui muy satisfecho. Es la anécdota más significativa y especial de todos mis años en el festival. J.L.R.: En mi caso, elijo un momento que marcó mi segundo año como director. Estaba tan abrumado que pensé en renunciar. Una noche, volviendo al hotel después de las proyecciones, una mujer gallega me reconoció y me preguntó si era el director del festival. Le dije que sí, y me dio las gracias.  Me contó: “Hace seis años que vengo sola al festival. Soy una ex minera de Asturias. Mi vida fue muy dura y el cine siempre fue mi salvación. Este festival es el mejor momento del año”. En ese momento pensé que estaba siendo un tonto. Esa charla me hizo ver lo importante que era lo que hacíamos y dejé de cuestionarme mi continuidad.
Crecí en una familia en donde el cine siempre fue un tejido común que me hizo aprender, descubrir, fantasear, imaginar. Con mi papá miraba las de terror y las de zombis; con mi mamá históricas, desde Asterix a Ben-Hur; con la tía Clyde, melodramas; con mi tío Evaristo, westerns. Fue más tarde, ya en la universidad, donde empecé a intuir una relación entre géneros cinematográficos y géneros sexuales. No me imaginé que estas experiencias pre-académicas se volverían tan presentes a la hora de explorar la obra de Lucrecia Martel. Hace poco más de veinte años me encontré por primera vez con su cine. En esa época ya había salido del cascarón familiar y me rodeaba de cinéfilos y críticos. Mi hermano se burlaba de ellos describiéndolos como “criaturas de anteojos de marco grueso y bolsitos cruzados al pecho”. Gesticulaban fuerte, competían por sus opiniones, se volvían locos por las listas. Era mi mundo, me gustaba estar ahí, aunque a la vez sentía cierto desajuste o extrañeza. El 2001 yo estaba trabajando de ángel en el Bafici. Venía totalmente intoxicada de cine, fiestas, gente, lecturas. El día después me compré una entrada para ver una película de una directora poco conocida pero de la que se venía hablando bastante. Vi La Ciénaga y me desarmó; desató una mutación que es la que intento compartir en este libro. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. Esa comunidad pegajosa de mujeres tremendas me descolocó. Recuerdo un estado de embriaguez diferente, un mareo y una certeza al mismo tiempo. Temblaba de miedo y emoción. No entendí nada o, en realidad, sin poder procesarlo del todo, fue por la piel, en los oídos, que la película me arrebató. La caminata zombi de las reposeras de la primera escena y el cuento de la rata africana se conectaron con miedos bien cercanos. No puedo decir exactamente cuántas veces volví a ver La ciénaga, primero en el cine y después en DVD, pero sé que en ese tiempo cursé la materia de análisis y crítica de Ana Amado. Gracias a sus apasionadas clases, descubrí el cine de Yazujiro Ozu y la perspectiva feminista. La cámara ubicada a la altura del tatami, las historias de mujeres atrapadas en la familia y los famosos planos almohada (pillow shots) me animaron a mirar, preguntar y conversar. Este libro es una prolongación de esas conversaciones, de las que tuvimos y de las que me hubiese gustado tener. No tengo dudas de que el espacio académico, muchas veces denostado, puede ser también un lugar de vitalidad. Al menos a mí me abrió para escribir desde un lugar nuevo, que apuntaba menos a clasificar y adjetivar, y más a expandir esa atmósfera pantanosa que no me dejaba tranquila. Pasaron años. Más de una década desde el estreno de La ciénaga. Este ensayo empezó tartamudeando, cuando poner en palabras lo que sentía parecía una expedición cuesta arriba. El cine de Lucrecia Martel había sido muy trabajado por un grupo de especialistas destacados del “Nuevo Cine Argentino” y la sensación que me transmitían era que “ya estaba todo dicho” y volver sobre Martel era algo condenado a la repetición. Zama todavía no se había estrenado, había pocas entrevistas y materiales disponibles de esta directora. Sin embargo, en muy pocos años, este contexto inicial se modificó. La perspectiva de género, así como las películas y la presencia pública de Martel, dejaron de ser una rareza y ahora tienen peso y espacio, una resonancia -tensa- en la vida cotidiana. Así me aventuré a recorrer el cine de Martel, frecuentemente catalogado en la tradición moderna y autoral, desde algunos géneros amigos de lo incierto. Propongo un camino personal, cercano, donde se mezclan la perspectiva feminista, la teoría queer, lo fantástico, el terror y la ciencia ficción, porque en los miedos, las sorpresas y nervios ante lo extraño, puede desatarse otra manera de concebir la realidad. El libro se llama Cruzando géneros y busca acercar la obra marteliana como un portal, un cruce hacia lugares inesperados, que ojalá puedan dar lugar a nuevas conversaciones. *Autora de Cruzando géneros - Un recorrido por el cine de Lucrecia Martel.
Tras interpretar papeles más oscuros y complejos como Eva Perón en Santa Evita o su rol en Iosi, el espía arrepentido, Natalia Oreiro regresa a la pantalla con una comedia ligera, entretenida y vivaz: Campamento con mamá. La película estrena el 6 de diciembre en Netflix y en ella veremos a una mujer que lo da todo y más por ganarse la simpatía de su hijo. Obviamente no lo hace sola, sino que también cuenta con la complicidad de Pablo Rago, actor con quien trabajo por primera vez hace 30 años y con quien vuelve a unirse en esta cinta para toda la familia. Campamento con mamá sigue la historia de Patri Peiró, una madre controladora que intenta reconectar con su hijo Ramiro (Milo Lis), de 13 años, quien quiere irse a vivir con su padre. Un imprevisto con el transporte escolar le da la oportunidad de llevar a su hijo y a sus amigos a un viaje escolar, y de mostrarle que merece quedarse a su lado. Previo a su estreno, revista CARAS habló con Natalia Oreiro y Pablo Rago, quienes resaltaron los puntos fuertes de la película dirigida por Martino Zaidelis y que cuenta con las actuaciones de Dalia Gutmann, Sofía Morandi, Sebastián Arzeno y gran elenco. “Es un proyecto que hice por el momento en que estoy como madre, tengo un hijo de la misma edad, es el primer proyecto en el que mi hijo me acompañó y siento que ambos nos sentimos identificados y eso creo que va a pasar para el resto, y para mí como intérprete, hacer este tipo de películas es un bálsamo porque yo vengo haciendo mucho drama y siempre me gusta volver a ese lugar de la comedia, pero siempre con mucha verdad y sentimiento”, aseguró Natalia, quien pudo compartir esta experiencia con su hijo Atahualpa. Pablo Rago, por su parte, ya pasó la etapa de adolescencia de su hijo, sin embargo, el contacto con los chicos en la película fue invaluable para el actor: “Para mí fue divino trabajar con los chicos, primero con la identificación de haber trabajado a su misma edad y que ellos tenían conmigo una inquietud por saber cómo había sido filmar películas en mi épica. Bueno, Milo es un actorazo, lo he visto pedir una toma más…”. Mamás y papas cancheros La trama de Campamento con mamá aborda con humor la relación entre madre e hijo y el deseo de Patri (Oreiro) de demostrar su valía ante su hijo. Lo que ella busca desesperadamente es que su hijo la sienta como un par y entienda que es “cool”. “Ata es mi único hijo y no hay manuales. Ser padres es tener el corazón fuera del cuerpo, todos los miedos que te agarran, querés acercarte y no sabés como, empezás a repetir los mandatos de tus padres y te das cuenta de que eso ya es obsoleto…y te das cuenta de que son seres únicos, libres y que no te pertenecen…yo es una constante, morderme la lengua para no decir cosas o hacerme la graciosa”, cuenta Natalia sobre su propia experiencia sabiendo que a los ojos de su hijo tal vez haya perdido la batalla de ser percibida como la mamá “canchera”. “Correrse del centro es súper importante y en el nuestro que estamos expuestos más. Para mí es clave que me conozcan como la mamá de Ata, porque es su mundo y no quiero interferir", aclara. -Pero ustedes por las profesiones que llevan y porque sus fans se los dicen, son copados… Natalia Oreiro: -No sé si soy tan copada (risas). Imaginate que para un pibe de 12, qué es ser copado. Pablo Rago: -Por ahí para otro niño sos copado, pero para el tuyo no (risas). NO: -Para mí lo importante es conectar desde la verdad, mostrarles que no somos infalibles, pedirles perdón y estar presentes sin invadirlos… Esto que te estoy diciendo me lo digo a mí, es muy difícil. -Es como tu personaje que intenta por todos los medios entrar en la vida de su hijo. NO: -Claro, pero no, y es él quien la termina viendo en un momento de vulnerabilidad, siendo genuina, haciendo lo que más le gusta que es cantar. Además, ella con el personaje de Pablo encuentra su rol como mujer, algo que no se estaba permitiendo por meter tanta energía en su rol de madre. -La película también muestra a un personaje que quiere controlar todo, ¿cómo te llevás vos con eso? NO: - No sé qué pensará Pablo, pero para actuar, la magia sucede cuando te mirás en los ojos de la otra persona y entendés lo que está pensando sin que diga el texto y escuchás. Escucharse es una de las cosas más importantes de nuestra profesión. PR: -Eso es lo que más me gusta de trabajar con Nati, que nos miramos y nos entendemos. Hay algo ahí de entendimiento más allá de lo que tenemos que decir, y eso no pasa detrás de cámara, aunque tenemos formas de trabajar re distintas. Nati es una actriz que canta y tiene conocimientos de producción, de arte, sabe de todo…y yo soy más despreocupado en ese sentido. Y cuando nos ponemos a trabajar juntos la miro y la entiendo, eso me encanta y está buenísimo decirlo, creo que nunca te lo dije. NO: -¡Ay qué hermoso! Bueno, en esta película nos pasa que empezamos a grabar la escena final y modificamos parte del texto y eso va sucediendo por un tema de miradas. Nos gusta mucho trabajar juntos. Campamento con mamá estrena el viernes 6 de diciembre en Netflix.

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