En
Argentina
existe
un
fenómeno
que
mueve
verdaderas
masas
y
se
hace
fuerte
en
todo
el
interior
del
país,
incluso
en
el
exterior.
No
es
el
peronismo,
no
es
el
fútbol
y
mucho
menos
el
automovilismo.
Es
la
cumbia,
en
todas
sus
vertientes,
villera,
romántica,
tradicional;
y
su
máximo
exponente
se
llama
Juan
Manuel
Grossi,
más
conocido
como
Pinky
SD.
Desde
su
programa
de
streaming
“Un
poco
de
ruido”,
el
más
visto
del
país,
alcanza
por
transmisión
entre
15
y
25
millones
de
reproducciones.
Entre
sus
seguidores
más
famosos
se
encuentran
los
jugadores
de
la
Selección
argentina.Contra
todo
pronóstico,
desde
hace
un
año,
el
músico
y
productor
Pinky
SD,
también
llamado
Pinky
Rec,
armó
junto
a
sus
colegas
DJ
Pipo
(Gonzalo
Leonardo)
y
Damo
(Damián
Martínez)
un
programa
de
streaming
donde
poder
sacarse
el
gusto
de
tocar
junto
a
sus
ídolos
de
la
movida
tropical.
Lo
llamaron
“Un
poco
de
ruido”
y
la
idea
basal
era
invitar
a
los
máximos
referentes
de
la
cumbia
para
zapar
en
vivo,
entre
una
charla
amena,
un
vaso
de
Fernet
y
la
promoción
de
cortesía
de
sus
shows.
La
clave
era
pasar
un
momento
descontracturado,
donde
el
conductor
tocara
el
teclado
en
vivo
y
el
artista
cantara
a
capela,
como
hacía
Jey
Mammon
en
sus
programas
cuando
acompañaba
con
el
piano
a
las
estrellas
pop.
Comienzos.
Entre
sus
primeros
invitados
estuvieron
Cachumba,
Néstor
en
bloque
y
La
Champions
Liga,
pero
el
boom
real
se
produjo
con
el
programa
homenaje
a
Uriel
Lozano,
ex
integrante
del
grupo
Trinidad,
que
se
viralizó
y
superó
las
113
millones
de
vistas
en
apenas
semanas,
algo
impensado
para
el
streaming,
sobre
todo
cuando
se
toma
como
referencia
que
la
entrevista
que
le
hizo
Migue
Granados
a
Lionel
Messi
para
su
programa
de
Olga
no
superó
los
10
millones
de
reproducciones.Claro
que
los
números
endulzan
y
generan
dividendos
en
las
arcas
de
sus
conductores.
Otra
noche
donde
brillaron
fue
cuando
los
visitó
Karina
La
Princesita,
quien
en
el
programa
número
48
llegó
a
72
mil
espectadores
en
vivo,
completando,
hasta
el
momento,
un
total
de
16
millones
de
reproducciones
de
aquella
épica
velada
donde
cantó
sus
temas
emblemáticos
“Corazón
mentiroso”
y
“Con
la
misma
moneda”.Como
hace
Bizarrap
en
sus
aleatorias
y
exitosas
sesiones
junto
a
artistas
como
Shakira,
Residente
o
Nathy
Peluso,
Pinky
SD
realiza
lo
suyo
en
su
austero
estudio
todos
los
miércoles
de
21
a
23
en
vivo,
que
puede
verse
por
Twitch
y
YouTube.
Si
bien
comenzó
como
un
programa
de
entrevistas
y
canciones,
hoy
ya
es
un
formato
que
traspasó
la
pantalla
y
se
convirtió
en
un
concepto
que
se
presenta
en
importantes
escenarios
del
interior
del
país,
hizo
gira
por
España
y
el
11
de
diciembre
aterriza
en
el
escenario
del
Movistar
Arena
con
su
show
“La
gran
zapada”,
donde
se
presentan
diferentes
artistas.
Las
localidades
se
agotaron
en
tan
solo
cinco
horas,
por
lo
que
se
presume
que
agregarán
muchas
más
fechas.
Camino
del
héroe.
La
historia
de
Juan
Manuel
Grossi
es
de
película.
Es
que
su
ascenso
en
el
mundo
que
tanto
lo
apasiona
se
dio
después
de
muchos
años
de
intrascendencia.
Nacido
el
6
de
noviembre
de
1989
y
oriundo
de
General
San
Martín,
partido
de
la
provincia
de
Buenos
Aires,
donde
vive
actualmente,
reconoce
que
cuando
tenía
18
años
deambuló
por
varias
agrupaciones
de
cumbia
pero
con
todas
ellas
no
logró
más
que
presentarse
algunas
tardes
en
“Pasión
de
Sábado”.
Sin
embargo
nunca
abandonó
su
entusiasmo
y
financiaba
su
pasión
por
el
género
tropical
haciendo
trabajos
tradicionales.
El
mismo
camino
realizó
su
coequiper
DJ
Pipo,
que
también
tiene
su
historia
de
redención,
ya
que
hasta
el
año
pasado
trabajaba
como
despachante
de
aduana:
“Fueron
muchos
años
de
trabajar
de
otra
cosa,
de
poner
plata
nosotros.
La
verdad
que
pensamos
que
se
nos
había
pasado
el
momento.
Y
estar
viviendo
esto
ahora
es
muy
emocionante”,
reconoce.Virtuoso
tecladista,
endiablado
con
sus
dedos
cuando
toca
el
acordeón
y
productor
musical,
hoy
Pinky
SD
prepara
toda
la
semana
las
bases
con
la
que
el
invitado
cantará
sus
canciones.
Según
los
conocedores
del
género
“Pinky
es
un
eximio
músico
que
sabe
qué
tecla
tocar
para
sonar
con
la
misma
impronta
del
artista
al
que
acompañará
en
la
zapada”.
Su
éxito
reside
en
humanizar
a
sus
ídolos,
llevarlos
a
su
terreno
campechano
pero,
aún
así,
hacerlos
sentir
verdaderos
ídolos
de
la
movida.
Sobre
este
análisis,
en
una
entrevista
con
Clarín,
Pinky
explicaba:
“Creo
que
la
cumbia
fue
siempre
una
historia
mal
contada,
y
nuestra
primera
idea
era
darle
valor
al
movimiento
que
amamos.
Queríamos
mostrar
la
cara
del
artista
y
contar
sus
historias
en
profundidad.
Queríamos
escuchar
su
música
de
la
mejor
manera
posible,
pero
con
el
espíritu
de
una
reunión
de
amigos”.Desde
su
aparición
en
el
mundo
virtual,
Pinky
SD
rompió
con
todos
los
algorítmos
lógicos
que
manejan
los
CEOs
de
los
canales
de
streaming.
Porque
las
matemáticas
en
la
World
Wide
Web
no
estarían
funcionando.
Con
apenas
un
año
de
vida,
su
emisión
“Un
poco
de
ruido”
multiplica
por
diez,
veinte
y
hasta
cien
a
los
programas
más
vistos
de
los
tanques
de
Olga,
Luzu,
Blender,
Gelatina
y
Carajo,
que
a
priori
tienen
más
supcritores
y
seguidores.
Por
eso
no
se
explica
cómo
la
entrevista
que
Migue
Granados
le
hizo
a
Messi
luego
de
ganar
el
Mundial
llegó
a
los
10
millones
de
vistas,
y
el
unplugged
de
Karina
La
Princesita
con
Pinky
SD
en
vivo
alcanzó
las
16
millones
de
reproducciones.
Por
su
parte,
el
minishow
de
Dani
Banda
Uno
logró
inéditos
36
millones
de
views,
y
el
del
cantante
Miguel
Ángel
asciende
a
27
millones.
Para
tomar
dimensión
de
estas
cifras,
hay
que
mencionar
que
el
programa
más
visto
de
Luzu
es
con
la
cantante
Cazzú
(8,4
millones),
el
de
Carajo
es
un
informe
sobre
los
bitcoins
(1,8
millones)
y
el
de
Gelatina,
una
entrevista
a
Cristina
Kirchner
(940
mil).
Una
superioridad
absoluta
que,
por
el
momento,
los
sponsors
subestiman.Paralelo
a
su
streaming,
Pinky
hace
su
camino
solista
reversionando
clásicos
de
la
movida
y
de
otros
géneros.
Su
propia
versión
de
“Muchachos”,
acumula
5,8
millones
de
reproducciones
en
YouTube
y
en
el
videoclip
se
lo
puede
ver
endiosando
a
los
jugadores
campeones
en
Qatar
2022
desde
el
mural
de
Diego
Maradona
ubicado
en
pleno
barrio
de
Constitución.
Pinky
SD
es
un
claro
ejemplo
del
inentendible
algoritmo
que
manejan
las
redes
sociales
y
sus
inexplicables
números.
Lejos
de
los
millones
de
seguidores
que
tienen
las
estrellas
pop
de
Argentina,
como
María
Becerra,
Nicki
Nicole
y
Duki,
con
sus
escasos
400
mil
seguidores
en
Instagram
es
el
músico
más
escuchado
de
Argentina.
Un
fenómeno
que
tal
vez
encuentre
explicación
cuando
suena
su
teclado
y
a
su
lado
la
voz
a
capela
de
Ángela
Leiva,
por
citar
solo
un
ejemplo.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
Los mensajes ocultos detrás del retrato de los reyes Felipe VI y Letizia Ortiz hechos por Annie Leibovitz
EDITOR -
El
reciente
retrato
de
los
reyes
de
España,
Felipe
VI
y
Letizia
Ortiz,
capturado
por
la
lente
de
la
fotógrafa
Annie
Leibovitz,
generó
un
gran
revuelo
entre
los
fanáticos
de
la
realeza
española.
Esto
no
sólo
es
por
la
calidad
artística
de
las
imágenes,
sino
por
los
mensajes
sutiles
que
esconde
cada
uno
de
los
detalles
de
estas
impresionantes
fotografías.
Seis
horas
de
intenso
trabajo
en
el
Palacio
Real,
bajo
la
mirada
experta
de
Leibovitz,
dieron
lugar
a
un
díptico
que,
además
de
conmemorar
los
10
años
de
reinado
de
la
pareja,
revela
aspectos
simbólicos
y
personales
que
no
todos
los
observadores
pueden
percibir
a
simple
vista.
El
vestido
de
Letizia:
una
pieza
con
historia
y
un
guiño
a
la
realeza
Una
de
las
decisiones
más
significativas
en
cuanto
al
look
de
la
reina
Letizia
fue
la
elección
de
su
vestido.
La
consorte
optó
por
una
pieza
única
de
Cristóbal
Balenciaga,
un
diseñador
de
renombre
que,
en
este
caso,
también
enlaza
la
historia
personal
de
la
familia
real.
El
vestido,
que
pertenece
a
una
colección
privada
de
la
Fundació
Antoni
de
Montpalau,
fue
creado
en
1948
para
una
vecina
de
Balenciaga
y
fue
elegido
por
su
elegancia
y
su
simbolismo.
La
elección
de
este
traje
histórico
refleja
la
conexión
de
Letizia
con
la
moda
española
y,
al
mismo
tiempo,
su
vínculo
con
el
legado
cultural
del
país.
El
vestido
presenta
un
drapeado
que
resalta
la
figura
de
la
reina
y
una
falda
de
tul
de
seda
que
le
otorga
un
aire
etéreo
y
majestuoso.
Además,
Letizia
complementó
su
look
con
una
capa
roja,
una
prenda
con
un
significado
especial,
ya
que
originalmente
perteneció
a
la
madre
de
Juan
Carlos
I,
María
del
Carmen
Ferrer-Cajigal
de
Robert,
marquesa
de
Robert.
La
capa
fue
creada
por
el
mismo
Balenciaga
para
la
boda
de
Juan
Carlos
y
Sofía
en
1962.
Letizia
sin
corona:
un
retrato
que
simboliza
su
modernidad
Una
de
las
incógnitas
que
rodeaba
a
estos
retratos
era
si
Letizia
aparecería
con
la
corona
en
la
cabeza,
como
es
tradicional
en
la
realeza.
Sin
embargo,
y
con
gran
sorpresa
para
muchos,
la
reina
optó
por
no
llevarla.
Este
gesto,
aparentemente
simple,
tiene
un
gran
significado.
Al
despojarse
de
la
corona,
Letizia
se
aleja
del
simbolismo
tradicional
de
la
monarquía
y
se
presenta
como
una
figura
moderna,
cercana
y
accesible.
De
esta
manera,
se
distancia
de
los
formalismos
del
pasado
y
se
establece
como
una
Reina
que
redefine
las
tradiciones
de
la
Corona.
Si
bien
las
fotos
de
Felipe
y
Letizia
fueron
tomadas
por
separado,
la
famosa
fotógrafa
hizo
una
petición
clave
para
mantener
la
armonía
entre
ambas
imágenes:
las
fotos
debían
ser
colocadas
juntas.
Esta
solicitud
fue
parte
de
una
visión
artística
que
Leibovitz
tenía
para
el
retrato.
Este
retrato
no
es
el
primer
encuentro
entre
Annie
Leibovitz
y
la
Casa
Real
española.
En
2013,
la
fotógrafa
recibió
el
Premio
Príncipe
de
Asturias
de
Comunicación
y
Humanidades,
entregado
por
el
entonces
príncipe
Felipe.
En
esa
ocasión,
Leibovitz
expresó
su
deseo
de
fotografiar
a
la
pareja
real,
y
finalmente,
después
de
años
de
espera,
ese
deseo
se
hizo
realidad.
VO
ENTRETENIMIENTO
Maxi López compartió un emotivo momento junto a Wanda Nara y a su hijo, Valentino, antes de su operación
EDITOR -
Wanda
Nara
y
toda
su
familia
atravesaron
días
de
tensión
cuando
Valentino
López,
el
hijo
mayor
de
la
empresaria
junto
a
Maxi
López,
debió
ser
intervenido
en
su
nariz
por
unos
problemas
respiratorios.
Esta
situación
puso
en
jaque
a
la
mediática
que
pasó
horas
de
incertidumbre
a
su
hijo,
sufriendo
cuando
entraba
a
la
cirugía.
La
situación
fue
documentada
por
Wanda
Nara
en
sus
redes,
quien
se
mostró
al
lado
del
adolescente
mientras
esperaba
para
entrar
al
quirófano.
Lejos
de
estar
sola,
la
conductora
de "Bake
Off"
contó
con
la
presencia
de
Maxi
López,
quien
voló
a
la
Argentina
para
dar
apoyo
a
su
familia.
Fue
recién
este
martes
en
que
Maxi
dio
cuenta
de
su
presencia
compartiendo
una
imagen
de
lo
más
tierna
que
mostraba
a
Wanda
y
a
Valentino
previo
a
la
cirugía. "Bien
los
2",
destacó
el
exdeportista,
arrobando
a
su
hijo
y
a
su
expareja
en
una
historia
en
Instagram
que
luego
fue
replicada
por
Wanda.
El
mensaje
de
Valentino
López
a
Wanda
Nara
Tras
la
cirugía
y
al
recibir
el
gran
apoyo
de
su
mamá,
Valentino
López le
agradeció
la
compañía
a
través
de
un
chat
que
Wanda
compartió
con
sus
seguidores,
donde
mostró
el
conmovedor
mensaje
de
su
hijo:
“Ma,
te
amo”.
En
el
chat
se
puede
leer
que
Wanda
se
sorprendió
por
el
mensaje
y
le
preguntó
a
su
hijo
a
qué
se
debía
ese
repentino
amor.
El
joven le
aclaró
que
no
quería
que
ella
se
olvide
del
amor
que
él
siente
por
su
mamá.
“Yo
te
amo
más.
Siempre
te
voy
a
cuidar,
hoy
fue
re
duro
para
mí
que
te
duerman”,
le
respondió
la
empresaria
a
su
hijo,
quién
también
le
mandó
un
sentido
mensaje
demostrando
que
más
allá
de
la
edad,
uno
siempre
necesita
a
su
mamá:
“Después
me
voy
a
dormir
con
vos
tengo
miedo
de
ahogarme”.
De
esta
manera,
Valentino
López
volvió
a
dejar
en
evidencia
el
profundo
amor
y
apoyo
que
siente
por
su
madre,
Wanda,
quien
no
deja
de
demostrarles
a
sus
hijos
e
hijas
que,
pase
lo
que
pase,
siempre
serán
su
máxima
prioridad.
VO
El
reciente
título
de
Racing
Club
en
la
Copa
Sudamericana
2024,
tras
vencer
3-1
al
Cruzeiro
en
Asunción,
dejó
una
profunda
huella
entre
los
hinchas
académicos.
Entre
ellos,
el
actor
Guillermo
Francella,
conocido
fanático
del
club
de
Avellaneda,
vivió
una
experiencia
única
al
presenciar
la
final
en
el
estadio
La
Nueva
Olla.
Desde
su
viaje
exclusivo
hasta
las
emociones
desbordantes
en
el
partido,
Francella
compartió
detalles
de
esta
aventura,
en
la
que
estuvo
acompañado
por
su
hijo
Nicolás
y
otros
amigos.
Viaje
de
lujo
Invitado
por
la
Conmebol, Francella
tuvo
un
tratamiento
VIP
durante
su
estadía.
El
actor
viajó
en
un
vuelo
privado,
con
todos
los
gastos
cubiertos:
entradas
a
un
palco
exclusivo,
traslados
y
hospedaje
en
un
hotel
de
lujo.
Esta
logística
preparada
para
cinco
personas
permitió
que
Francella
disfrutara
del
partido
en
condiciones
excepcionales. El
presidente
de
Paraguay,
Santiago
Peña,
y
el
presidente
de
la
Conmebol,
Alejandro
Domínguez,
lo
visitaron en
el
palco
del estadio
La
Nueva
Olla,
que
el
actor
ocupó
junto
a
su
hijo;
su
amigo
el
productor
de
cine
y
teatro
Carlos
Mentasti;
y
el
hijo
de
este,
el
publicista
Lucas
Mentasti.
"Indescriptible"
El
actor
habló
con
el
periodista
Alfredo
Leuco
en
Radio
Mitre
y
expresó
la
intensidad
de
lo
vivido.
“Experimenté
todas
las
sensaciones
habidas
y
por
haber.
Es
tan
lindo
ser
de
Racing...
Vos
veías
a
miles
de
hinchas,
todos
llorando.
Fue
una
sensación
indescriptible,
hermosa”,
confesó
emocionado.
Francella
elogió
el
trabajo
de
Gustavo
Costas,
técnico
del
equipo,
y
destacó
el
compromiso
de
los
jugadores.
“Les
generó
un
sentido
de
pertenencia
tan
fuerte
que
nos
llenó
el
alma.
Nos
contagiaba”,
sostuvo.
El
pasado
Francella
recordó
los
tiempos
difíciles
del
club,
cuando
Racing
estuvo
al
borde
de
desaparecer.
“Vivimos
en
la
adversidad
desde
que
tengo
uso
de
razón.
Siempre
peligrando
el
descenso,
sin
peso
en
la
AFA,
financieramente
en
ruinas…
Todo
era
malo”,
rememoró.
Sin
embargo,
destacó
el
cambio
que
el
club
ha
experimentado
en
los
últimos
años.
“Hay
una
energía
distinta
ahora.
Gustavo
Costas
le
dio
esta
energía
positiva
a
Racing,
como
en
su
momento
lo
hicieron
Gago,
Coudet,
Cocca
y
Merlo”,
afirmó.
El
futuro
del
club
Consultado
sobre
las
elecciones
presidenciales
del
próximo
15
de
diciembre,
Francella
lamentó
la
falta
de
consenso
entre
Víctor
Blanco
y
Diego
Milito,
los
principales
candidatos.
“Hubiera
preferido
la
unidad.
Blanco
ha
sido
brillante,
y
Diego
es
amado,
viene
con
ganas
de
hacer
cambios”,
opinó.
Con
un
tono
humorístico,
el
actor
también
tuvo
tiempo
para
bromear
sobre
la
clasificación
de
otros
equipos
a
la
Copa
Libertadores
2025
gracias
al
título
de
Racing.
“Tanto
amor,
tanto
amor,
pero
están
contentos
porque
por
lo
menos
dos
más
pueden
entrar”,
comentó
entre
risas.
por
R.N.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
Pampita, Zaira Nara, Jimena Barón, Sthepanie Demner y Juli Poggio brillaron en Tailandia con sus looks total white
EDITOR -
La
elegancia
y
el
glamour
argentino
cruzaron
fronteras
este
fin
de
semana,
cuando
Pampita,
Zaira
Nara,
Jimena
Barón,
Sthepanie
Denmer
y
Juli
Poggio
deslumbraron
con
sus
estilismos
en
el
exclusivo
evento
organizado
por
Pandora
en
Tailandia.
Las
cinco
personalidades
destacaron
con
impecables
looks
en
tonos
blancos,
una
elección
que
fusionó
sofisticación
y
frescura
en
un
entorno
paradisíaco.
Los
looks
de
las
famosas
en
la
gala
de
Pandora
El
evento
de
Pandora,
celebrado
en
uno
de
los
lugares
más
exclusivos
de
Tailandia,
reunió
a
figuras
internacionales
del
espectáculo
y
las
redes
sociales,
pero
fueron
las
argentinas
quienes
se
robaron
todas
las
miradas.
Vestidas
en
tonos
blancos,
cada
una
de
las
celebridades
le
dio
su
toque
personal
a
este
código
de
vestimenta,
demostrando
su
capacidad
para
interpretar
tendencias
y
adaptarlas
a
su
estilo
propio.
Jimena
Barón
eligió
un
conjunto
blanco
de
inspiración
lencera
que
combinó
un
blazer
holgado
con
detalles
delicados
en
encaje,
demostrando
que
el
minimalismo
puede
ser
absolutamente
sexy.
Completó
su
look
con
sandalias
blancas
de
tiras
y
accesorios
que
reflejaron
el
espíritu
de
Pandora:
elegancia
en
los
detalles.
Sthepanie
Demner,
por
su
parte,
lució
un
vestido
con
un
corte
asimétrico
y
un
detalle
de
cintas
en
el
hombre
que
le
dio
un
toque
distintivo
al
look
que
acompañó
con
unas
maxi
gafas
de
sol
y
el
cabello
suelto.
Julieta
Poggio
apostó
por
un
vestido
semitransparente
que
resaltó
su
figura
y
mostró
cómo
esta
textura
sigue
marcando
tendencia
en
el
mundo
de
la
moda.
Con
un
maquillaje
natural
y
ondas
relajadas,
la
actriz
lució
radiante.
Con
un
look
de
la
misma
inspiración
que
Jimena,
Zaira
Nara
lució
un
conjunto
de
dos
piezas
compuesto
por
un
blazer
oversize
y
pantalones
palazzo.
Este
atuendo
combinó
modernidad
y
comodidad,
mostrando
que
lo
clásico
puede
reinventarse
para
un
evento
de
lujo.
Para
completar
el
look,
eligió
sandalias
altas
y
joyas
minimalistas
y
un
make
up
en
donde
resaltaron
sus
labios
en
rojo.
Finalmente,
Pampita
deslumbró
con
un
vestido
blanco
de
algodón
con
bordados
delicados,
que
equilibró
frescura
y
elegancia.
Su
elección
fue
perfecta
para
el
evento
diurno,
combinando
elegancia
y
sofisticación.
El
evento
de
Pandora
no
solo
fue
una
celebración
de
la
moda
y
la
joyería,
sino
también
una
muestra
de
cómo
las
figuras
argentinas
siguen
ganando
relevancia
en
la
escena
internacional.
Pampita,
Zaira
Nara,
Jimena
Barón,
Sthepanie
Denmer
y
Juli
Poggio
demostraron
que
el
estilo
y
la
elegancia
trascienden
fronteras,
convirtiéndose
en
las
protagonistas
indiscutidas
de
una
noche
que
brilló
con
luz
propia.
VO
ENTRETENIMIENTO
Zaira Nara rompió el silencio sobre la ausencia de Wanda en su viaje a Tailandia
EDITOR -
Wanda
Nara
tenía
programado
un
viaje
a
Tailandia
para
trabajar
con
una
reconocida
marca
de
moda,
en
compañía
de
figuras
como
Pampita,
Julieta
Poggio,
Jimena
Barón
y
Stephanie
Demner.
Sin
embargo,
a
último
momento,
decidió
cancelar
su
participación,
lo
que
generó
un
revuelo
en
las
redes
sociales
y
en
los
medios
de
comunicación.
Aunque
la
empresaria
expresó
en
sus
plataformas
digitales
que
la
decisión
la
entristecía
profundamente,
no
brindó
mayores
detalles
sobre
las
razones
detrás
de
su
ausencia.
Ahora,
se
conoció
la
opinión
de
Zaira
Nara,
quien
actualmente
se
encuentra
en
el
exclusivo
viaje
al
que
no
pudo
asistir
su
hermana.
Durante
un
móvil
en
Socios
del
espectáculo,
Zaira
fue
consultada
sobre
el
cambio
de
planes
de
su
hermana.
“Hubo
bajas”,
comentó
con
una
sonrisa
nerviosa,
y
añadió:
“Me
acabo
de
enterar
todo
ahora
porque
fue
de
último
minuto”.
A
pesar
de
la
sorpresa,
la
modelo
se
mostró
entusiasmada
con
el
viaje,
destacando
la
oportunidad
de
compartir
momentos
con
sus
colegas
y
amigas.
Cuando
le
preguntaron
si
Wanda
había
cancelado
para
viajar
con
L-Gante
a
Uruguay,
Zaira
fue
contundente:
“Yo
no
hablo
de
la
vida
privada
de
mi
hermana,
así
que
habría
que
preguntarle
a
ella”.
Esta
respuesta,
aunque
diplomática,
dejó
entrever
que
no
quería
involucrarse
en
posibles
especulaciones
sobre
las
prioridades
de
Wanda.
Además,
Zaira
aclaró
que
su
hermana
estaba
entusiasmada
con
el
proyecto:
“Es
un
viaje
increíble.
Desde
principios
de
año
que
ya
tenía
los
pasajes.
Estaba
muy
contenta,
pero
entiendo
que
a
veces
hay
situaciones
que
se
interponen”.
Con
estas
palabras,
intentó
desviar
la
atención
de
los
rumores
y
centrarse
en
el
lado
positivo
de
la
experiencia.
Zaira
Nara
y
las
ilusiones
de
un
viaje
de
hermanas
Para
Zaira,
este
viaje
era
más
que
un
trabajo;
era
una
oportunidad
de
reconectar
con
su
hermana
en
un
contexto
relajado
y
diferente.
“Me
divertía
este
viaje
porque
íbamos
a
hablar
un
montón
y
a
convivir”,
confesó.
Sin
embargo,
a
pesar
de
la
ausencia
de
Wanda,
Zaira
aseguró
que
siempre
se
apoyan
mutuamente,
incluso
a
la
distancia:
“El
seguimiento
lo
haré
online.
En
esta
situación
y
en
todas,
siempre
hablamos
todo
el
tiempo”.
Mientras
Zaira
disfruta
de
la
aventura
en
Tailandia,
Wanda
continúa
en
el
ojo
de
la
tormenta.
La
semana
pasada
estuvo
marcada
por
la
filtración
de
imágenes
de
Mauro
Icardi
desde
el
country
Santa
Bárbara
y
un
mensaje
del
futbolista
en
el
que
la
señalaba
como
“acosadora”.
A
esto
se
suma
su
inminente
viaje
a
Uruguay
con
L-Gante,
lo
que
generó
especulaciones
sobre
sus
prioridades
y
sus
decisiones
laborales.
VO
Evangelina
Anderson
no
deja
de
sorprender
a
sus
seguidores
con
los
detalles
de
su
nueva
vida
en
México.
Desde
que
se
instaló
en
Monterrey
junto
a
sus
hijas,
Lola
y
Emma,
para
acompañar
a
su
esposo
Martín
Demichelis
en
su
rol
como
DT
del
Rayados,
la
modelo
mostró
con
entusiasmo
los
aspectos
de
su
nueva
vida.
En
una
de
sus
últimas
publicaciones,
la
modelo
se
dio
a
una
aventura
culinaria
que
dejó
a
más
de
uno
boquiabierto:
¡se
animó
a
probar
chapulines,
un
snack
tradicional
hecho
con
insectos!
El
desafío
gastronómico
de
Evangelina
Anderson
A
través
de
sus
historias
de
Instagram,
Evangelina
compartió
cada
detalle
del
momento
en
que
decidió
degustar
los
chapulines,
un
tipo
de
saltamontes
que
se
consume
desde
la
época
prehispánica
en
México.
La
modelo
mostró
un
frasco
lleno
de
estos
insectos
tostados
y
condimentados
con
ajo,
sal
y
limón,
una
preparación
típica
que
se
sirve
como
aperitivo.
“Dios
santo,
Dios
mío”,
exclamó
mientras
sostenía
el
frasco
y
enfocaba
a
una
de
sus
amigas
y
su
hija.
“Miren
cómo
lo
comen
estas
asquerosas.
No
lo
puedo
creer,
¿a
qué
saben?”,
preguntó
con
un
gesto
de
incredulidad.
Cuando
del
otro
lado
le
respondieron
“Rico”,
la
modelo
no
pudo
evitar
reír
y,
entre
bromas,
inspeccionó
más
de
cerca
a
los
chapulines:
“Ay,
tienen
alas
y
patas…
¿es
blandito
por
dentro?”,
consultó
con
evidente
impresión.
Finalmente,
Anderson
se
animó
a
probar
uno.
Aunque
al
principio
su
expresión
era
de
duda,
rápidamente
cambió
a
una
mueca
de
sorpresa
positiva.
“Todos
en
la
vida
alguna
vez
nos
comimos
algún
bicho,
¿no?”,
bromeó
antes
de
masticar
un
segundo
chapulín.
Su
veredicto
final
fue
claro:
“Sí,
muy
ricos”.
Aunque
para
algunos
pueda
parecer
extraño,
los
chapulines
forman
parte
de
la
identidad
culinaria
de
México.
Según
los
detalles
alimenticios,
estos
insectos
son
ricos
en
proteínas,
omega-3
y
omega-6,
lo
que
los
convierte
en
una
alternativa
nutritiva.
Además,
su
preparación
suele
incluir
especias
y
jugo
de
limón,
lo
que
realza
su
sabor
y
los
convierte
en
una
delicia
para
quienes
se
animan
a
probarlos.
A
pesar
de
que
tuvo
reticencia
en
probar
este
plato
clásico
mexicano,
Evangelina
Anderson
continúa
demostrando
que
se
va
sumergiendo
en
la
cultura
del
país
que
será
su
casa
por
algún
tiempo
más.
La
modelo
aprovecha
cada
oportunidad
que
tiene
para
compartir
detalles
de
su
nueva
vida
en
Monterrey,
como
el
Día
de
los
Muertos
y
una
ceremonia
de
boda
mexicana,
demostrando
una
actitud
abierta
hacia
las
tradiciones
del
país.
VO
La
39°
edición
del
Festival
Internacional
del
Cine
de
Mar
del
Plata
ya
se
encuentra
entre
nosotros.
A
diferencia
de
otros
años,
cada
movimiento
del
Festival,
sea
sus
finanzas,
sus
logros
como
festival
clase
A,
los
eventos
con
los
que
convive
y
cada
partícula
del
mismo
están
bajo
mirada
popular
como
nunca
antes.
Uno
de
sus
co-directores
artísticos,
Gabriel
Lerman,
declara:
“El
festival
es
apolítico,
y
todas
sus
ediciones
deberían
ser
apolíticas.
Más
allá
del
Gobierno
de
turno.
Eso
pasa
con
los
grandes
festivales.
En
ese
sentido,
están
ajenos
y
así
debe
ser.
No
es
un
hecho
político,
es
un
hecho
cultural.
Lo
que
nosotros
nos
aseguramos
desde
el
principio
es
que
tiene
que
haber
libertad
absoluta
y
la
hay”.
En
una
época
de
caricaturas
peligrosas,
donde
la
cultura
–entre
decenas
de
necesidades
básicas–
se
vive
bajo
una
gestual
lupa,
y
donde
el
cine
argentino
se
ha
convertido
en
víctima
de
un
achicharramiento/congelamiento
intencional
por
parte
del
propio
Incaa
(que
financia
una
parte
del
Festival
de
Mar
del
Plata,
y
otra
la
Municipalidad
de
General
Pueyrredón),
el
Festival
se
vive
distinto.
De
hecho,
al
mismo
tiempo
que
el
Festival
tiene
lugar,
se
da
Contracampo,
la
acción
compuesta
de
proyecciones
que
la
misma
industria
ha
generado
para
de
manera
reactiva
mostrar
sus
dientes
a
las
políticas
que
se
mencionaba
antes.
El
co-director
del
Festival,
Jorge
Stamadianos,
sostiene:
“Hay
una
tensión
entre
la
industria
y
las
políticas
audiovisuales
del
Incaa,
pero
en
todos
los
comunicados
esa
tensión
no
nos
compete
como
directores
del
festival,
ya
que
no
tenemos
ningún
puesto
en
el
Incaa.
Todas
las
comunicaciones
de
Contracampo
apoyan
la
realización
del
festival,
aunque
algunas
películas
se
hayan
retirado.
Para
el
público
general,
Contracampo
implica
que
hay
más
películas
para
ir
a
ver
y
eso
es
bueno”.
—¿Cómo
comienza
esta
edición
del
Festival
con
cinco
sedes?
GABRIEL
LERMAN:
Lo
tomamos
con
la
idea
de
que
había
que
arrancar
hacía
adelante,
mantener
lo
que
había
y
hacer
crecer
la
cantidad
de
películas.
Cosa
que
hemos
logrado
dentro
de
lo
que
nos
propusimos.
Estamos
en
una
situación
muy
complicada
para
la
Argentina,
no
para
solo
Mar
del
Plata.
Pero
hay
formas
en
que
se
podría
modificar,
sobre
todo
porque
Mar
del
Plata
además
de
su
historia,
ocupa
un
lugar
en
el
calendario
de
la
carrera
por
los
premios,
que
empieza
en
septiembre
y
termina
en
marzo
en
el
Oscar.
Ese
lugar
es
muy
privilegiado.
A
partir
del
final
de
esta
primera
edición,
tenemos
que
hacer
un
trabajo
para
que
le
presten
más
atención
en
el
mundo.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
JORGE
STAMADIANOS:
Te
añado
algo.
Un
termómetro.
Nosotros
no
tuvimos
tanto
tiempo
de
armado
del
festival.
Por
mis
trabajos
anteriores
había
trabajado
mucho
en
América
Latina,
gente
con
cargos.
Y
es
increíble
el
interés
y
el
apoyo
que
surge
en
la
región.
Muchas
películas
latinas
no
se
ven,
y
es
el
único
festival
clase
A
en
Latinoamerica.
—La
gestión
anterior
de
Pablo
Conde
y
Fernando
Juan
Lima
había
logrado
un
camino
celebrado,
que
el
año
pasado
incluyó,
precisamente
que
Netflix
trajera
un
gran
evento
asociado
a
una
película
de
los
Oscar.
¿No
estaba
ese
camino
ya
siendo
recorrido
en
eso
y
en
varias
películas
que
después
se
estrenaban
y
eran
importantes
en
los
Oscar?
G.L.:
En
una
carrera
por
el
Oscar,
lo
que
más
importa
es
la
calidad.
En
el
cronograma
mundial
hay
una
abundancia
de
buenas
películas
en
estos
meses.
El
problema
que
tenemos,
lo
que
encontramos,
es
que
no
existe
en
la
comunidad
filmica
internacional,
la
conciencia
de
que
se
puede
aprovechar
como
lo
hizo
Netflix
con
la
visita
de
Bayona
el
año
pasado.
La
película
tenía
en
parte
un
elenco
argentino,
y
Netflix
supó
aprovechar
todo
lo
que
Mar
del
Plata
podía
ofrecer.
Este
año
quisimos
repetirlo
con
Netflix
y
no
tienen
una
película
que
les
permita
invertir
así
en
Mar
del
Plata.
Pero
si
lo
colocamos
en
el
panorama
mundial,
van
a
venir
más
allá
que
no
haya
tanta
presencia
argentina.
Un
festival
es
una
fiesta
de
cine.
Tienen
que
venir
las
figuras
a
promocionar
las
películas.
Argentina
es
lejísimos,
al
menos
para
Hollywood,
donde
hoy
se
juega
la
carrera.
Pero
si
podemos
construir
esa
conciencia,
van
a
pasar
por
acá.
Van
a
ayudarnos
a
que
el
festival
sea
una
fiesta
mayor
que
este
año.
—Más
allá
de
lo
que
representa
la
presencia
de
un
talento
internacional
como
política
editorial,
¿que
otras
sienten
que
definen
a
su
gestión?
G.L.:
Este
festival
está
lleno
de
promesas,
lleno
de
películas
argentinas
que
no
se
han
visto
nunca,
que
sí
tienen
esa
conciencia
de
la
importancia
del
festival,
que
pasaron
por
ardúo
proceso
de
selección.
Hay
un
montón
de
Bayonas
que
todavía
no
conocer.
Nuestra
función
es
promocionar
los
talentos,
y
lo
tenemos
absolutamente
claro.
No
es
que
solamente
vamos
a
apuntar
a
la
carrera
por
el
Oscar,
nosotros
vamos
a
tener
muchas
funciones.
Darle
lugar
al
cine
experimental,
también.
Todo
eso
sí
estaba
más
establecido
en
lo
que
venía
siendo
Mar
del
Plata.
Lo
que
no
se
aprovechaba
era
esa
otra
función
de
vidriera.
Si
nosotros
traemos
a
las
figuras
y
a
las
grandes
producciones
que
compiten,
eso
va
a
generar
fondos,
como
para
que
le
tema
del
presupuesto
no
sea
un
problema.
Nosotros
trabajamos
con
un
presupuesto
limitado,
que
tienen
que
ver
con
las
circunstancias,
casi
integramente
financiado
por
el
Estado.
Si
te
fijas
en
el
modelo
de
San
Sebastián
o
de
Cannes,
hay
una
gran
participación
del
Estados,
pero
los
fondos
se
consiguen
de
diferentes
formas.
—Pero
más
allá
de
un
sponsor
de
premios,
que
es
algo
que
se
venía
consiguiendo,
es
difícil
que
una
empresa
local
ponga
dinero
en
la
cultura,
sobre
todo
en
un
festival
de
cine.
J.S.:
Nada
de
lo
que
hiciste
hasta
hoy,
impide
cambiar
hacia
el
futuro.
Una
parte
importante
son
los
premios
que
da
el
festival:
si
podemos
tener
premios
de
50.000
dólares,
que
deberían
venir
de
sponsors,
no
debería
ser
tan
complejo.
Había
cierto
resquemor
ideológico
a
la
hora
de
que
una
empresa
no
venga
a
manejar
el
festival,
de
mantener
“la
pureza”.
Creemos
que
no
va
por
ahí.
Es
cuestión
de
trabajar.
Para
mí
y
para
Gabriel,
que
asistimos
a
festivales
hace
años,
tener
la
experiencia
de
transitar
todo
esto
es
un
honor
enorme
y
una
experiencia
difícil.
Como
gente
de
cine,
con
una
vida
acompañada
por
el
cine,
es
una
oportunidad
fascinante.
—¿Cómo
ven
la
propuesta
de
Contracampo,
la
acción
de
la
industria
que
implica
charlas
y
proyecciones
sucediendo
también
en
Mar
del
Plata?
G.L.:
Más
películas
argentinas
para
todos.
Y
lo
digo
sin
ironía,
lo
digo
de
verdad.
Lograron
traer
todas
las
películas…esto
es
más
cine.
Por
ejemplo,
la
coexistencia
de
Sundance
y
Slamdance,
ocurren
al
mismo
tiempo,
Sundance
es
el
festival
prestigioso
y
de
gran
presupuesto,
y
Slumdance
aprovecha
el
momento,
no
tiene
tanto
presupuesto.
Es
más
cine,
en
ambos
casos.
Lo
tomamos
de
esa
manera,
más
allá
de
las
motivaciones
políticas
para
hacerlo.
Nos
va
a
beneficiar
a
todos.
Si
la
gente
de
Mar
del
Plata
va
a
ver
una
película
de
Contracampo,
en
ese
horario
nos
habrán
ganado
con
una
película
más
interesante.
—¿Qué
implica
entonces
el
festival
como
evento
financiado
por
el
Estado?
J.S.:
Primero
que
nada,
cuando
el
presidente
del
Incaa,
Carlos
Pirovano,
nos
convoca,
nos
dió
libertad
total
y
absoluta
en
el
diseño
del
festival.
Para
nosotros
el
festival
es
una
pantalla
pluralista
y
democrática,
donde
todas
las
voces
tienen
que
estar
representadas.
A
menos
que
tengas
una
línea
de
censura
o
recorte
de
la
realidad,
si
abrís
el
juego,
se
puede
ver
el
mundo.
Y
esta
edición
muestra
el
mundo.
Un
año
muy
especial”
dice
Thierry
Frémaux,
director
del
Instituto
Lumière
y,
desde
hace
décadas,del
prestigioso
Festival
de
Cannes,
el
evento
más
famoso
del
mundo
en
su
estilo.
Hasta
el
24
de
noviembre,
regresa
la
Semana
de
Cine
del
Festival
de
Cannes
2024,
con
proyecciones
de
films
que
pasaron
por
el
famoso
encuentro
que
marca
la
brújula
de
lo
que
viene
en
cine.
Este
año
vale
mucho
más:
Frémaux
llega
sin
el
contexto
de
siempre,
sin
Ventana
Sur,
el
evento
de
industria
que
se
muda
a
Uruguay,
y
que
las
políticas
actuales
del
Gobierno
decidieron
por
acción
u
omisión
no
llevar
a
cabo
este
2024.
Y
llega
con
películas
como
All
We
Imagine
as
Light,
de
Payal
Kapadia
y
ganadora
del
Gran
Premio
del
Jurado
en
Cannes,
Parthenope,
de
Paolo
Sorrentino
(ambas
funciones
hoy)
y,
mañana
domingo,
Anora,
de
Sean
Baker
y
ganadora
a
la
Palma
de
Oro
a
la
Mejor
Película,
y
The
Seed
of
the
Sacred
Fig,
dirigida
por
Mohammad
Rasoulof
y
ganadora
del
Premio
Especial
del
Jurado.
Frémaux,
como
todos
los
años,
decidió
volver
al
país
y
hablar
de
cine,
de
las
bases,
de
los
momentos
de
la
política
en
el
mundo.
—¿El
cine
está
disociado
de
lo
que
sucede
en
el
mundo,
al
punto
de
aislarse
tan
solo
para
sobrevivir?
—El
cine
recién,
especialmente
en
Francia
y
Europa,
salió
de
una
situación
complicada,
de
su
vida
post-COVID.
La
idea
del
cine
fue
muy
atacada
por
un
mundo
nuevo,
que
es
el
mundo
de
las
plataformas,
de
internet,
de
todo
eso.
Fue
un
momento
que
ofreció
la
oportunidad
de
reflexionar
sobre
el
uso
del
cine,
sobre
su
existencia.
En
2020
se
cumplieron
125
años
del
nacimiento
del
cine.
El
año
que
viene
celebraremos
los
130.
Todo
este
tiempo
de
reflexión
dio
como
resultado
un
cine
fuerte.
Fuerte
por
su
propia
vida
en
las
salas
de
cine,
esa
segunda
invención
de
Lumière.
El
cine
como
lenguaje
es,
más
que
nunca,
lo
que
debe
ser.
El
mundo
de
las
plataformas
e
internet
es
potente,
con
mucho
talento,
muchas
ideas,
invenciones
y
todo
eso.
Pero
cuanto
más
avanza
el
tiempo,
más
se
afianza
el
cine
como
cine,
como
evento
popular,
como
experiencia
única
que
solo
se
vive
en
una
sala.
¿Qué
puede
cambiar
el
pádel
al
tenis?
Es
decir,
¿qué
pueden
cambiar
las
plataformas
al
cine?
Hablo
desde
Francia,
pero
siento
que
en
los
últimos
cinco
años
se
ha
consolidado
esta
idea.
El
cine
es
cine.
Por
su
libertad,
incluso
con
lo
complicado
que
es
producirlo.
El
cine
es
libre.
Alguien
se
levanta
con
una
idea,
un
plano,
lo
que
sea,
y
eso
hace
a
una
película
de
autor.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Entonces,
¿hay
una
separación?
—El
cine
fue
y
todavía
es
una
manera
de
hablar
del
mundo,
incluso
por
omisión.
Esa
es
su
fuerza.
Esa
separación
es
imposible
por
naturaleza.
Para
mí,
la
discusión,
aunque
no
es
mi
discusión,
está
en
internet.
Hoy
leí
que
Trump
fue
a
ver
a
cierto
influencer
que
tiene
50
millones
de
seguidores,
y
eso
lo
ayudó
muchísimo.
—Entonces,
¿cambia
la
idea
de
lo
popular?
—No,
no
tanto.
El
cine
es
un
arte
y
es
un
arte
popular.
Y
a
veces,
ser
popular
es
un
arte,
como
en
el
caso
de
Charles
Chaplin.
Una
popularidad
imposible
de
repetir
hoy.
El
cine
también
es
una
voz.
Y
la
voz
del
cine,
ahora
que
estamos
seguros
de
que
no
va
a
desaparecer,
habla.
Se
hace
preguntas.
Debe
cuestionar
su
situación,
como
cualquier
arte.
—¿Cuál
sentís
que
es
entonces
la
misión
de
Cannes
en
este
momento
del
mundo?
—Primero,
estar
en
Argentina
hoy.
De
verdad.
Cuando
el
cine
tiene
cierta
fragilidad,
ahí
vamos
a
estar.
No
puedo
hablar
de
lo
que
no
sé.
Pero
lo
que
hemos
hecho
con
esta
Semana
de
Cine
de
Cannes
es
muy
importante.
Lo
es
para
mí,
ojalá
también
lo
sea
para
el
público.
Acompañar
es
importante.
Yo
no
quería
parar,
aunque
Ventana
Sur,
su
paraguas,
se
vaya
a
Uruguay
este
año.
Sé
que
esto
no
representa
nada
frente
a
la
situación
del
país,
ni
del
mundo,
pero
tenemos
que
hacer.
Entender
el
valor
de
una
película,
de
una
sala
llena.
No
quiero
hablar
de
la
situación
política
de
aquí.
Pienso,
y
puedo
decir,
que
la
cultura
es
importante,
más
que
nunca.
—¿Por
qué
más
que
nunca?
—Antes,
era
la
familia,
la
religión,
la
escuela
y
el
cine.
El
arte
popular
por
excelencia.
Ahora
la
lista
es
enorme.
Para
nosotros,
el
cine
todavía
tiene
la
misma
misión:
placer
y
deber.
Ser
popular,
ser
artístico,
ser
entretenimiento.
Nunca
en
la
historia
el
cine
mostró
una
muerte
real,
solo
en
ficción.
En
internet,
podés
ver
muertes
en
dos
segundos.
Esa
es
la
señal
de
que
algo
no
está
bien
en
este
mundo.
No
quiero
decir
“el
capitalismo”,
pero
puedo
afirmar
que
el
cine
tiene
su
propia
protección.
Stalin,
Goebbels
y
Mussolini
entendían
su
importancia,
el
vínculo
con
el
pueblo.
Esa
es
su
fuerza.
—Pero
hoy
la
política
usa
las
redes
sociales,
no
el
cine.
—En
Francia
tenemos
un
sistema
de
cine
que
funciona:
tomamos
un
porcentaje
de
cada
entrada
y
eso
va
a
la
producción
de
películas.
Funciona:
el
dinero
es
del
cine,
no
hay
fondos
públicos.
La
plata
del
cine
es
para
el
cine.
Hay
una
elegancia
en
ese
sistema,
pero
necesitamos
tener
éxitos.
Por
ejemplo,
en
Cannes
presentamos
una
película
de
El
Conde
de
Montecristo,
que
llevó
más
de
10
millones
de
personas
al
cine.
Además,
se
vendieron
más
de
100.000
ejemplares
del
libro.
Todo
gracias
al
éxito
de
una
película
clásica,
que
fue
criticada
por
estar
en
Cannes.
Pero
es
una
película
de
Cannes
porque
necesitamos,
y
yo
también
soy
ese
tipo
de
espectador,
disfrutar
de
una
película.
Gracias
a
este
éxito,
ahora
hay
proyectos
de
adaptación
de
obras
literarias
muy
bien
vistas
por
los
productores.
—Vivís
rodeado
de
cine.
¿Qué
te
conmueve
de
una
sala
llena,
sabiendo
que
las
salas
de
Cannes
siempre
están
repletas?
—Lo
propio
de
una
obra
de
arte
es
que,
antes
y
después
de
verla,
no
deberías
ser
la
misma
persona.
O
deberías
entender
algo
nuevo
sobre
vos
mismo.
Es
fácil
con
una
canción,
sea
de
Bruce
Springsteen,
Keith
Jarrett
o
una
melodía
de
Mozart.
Funciona
igual
con
un
libro
o
una
pintura,
como
un
abstracto
de
Mark
Rothko.
Pero
el
cine,
incluso
antes
de
ver
una
película
de
Kurosawa,
John
Ford
o
Stanley
Kubrick,
te
ofrece
la
posibilidad
de
una
experiencia
contundente,
popular,
comunal
y
ritual.
El
cine
tiene
algo
particular:
sucede
en
una
sala,
con
gente,
pero
en
soledad,
con
desconocidos
que
generan
una
comunidad.
Me
emociona
todavía
la
idea
de
la
pantalla
grande.
Me
emociona
estar
en
una
sala
antigua,
sea
en
Lyon
o
en
el
cine
Gaumont.
En
Lyon
logramos
salvar
salas
que
estaban
destinadas
a
cerrar.
Lo
hicimos
con
fondos
privados,
pero
quiero
hablar
más
de
la
respuesta
del
público
que
de
la
inversión.
El
público
del
cine
está.
Eso
es
algo
en
lo
que
confío
plenamente.
Hay
que
hacer.
Poco
a
poco,
vamos
a
separar
el
cine
de
esa
categoría
llamada
“mundo
audiovisual”.
Hay
un
deseo
de
ver.
Muchas
funciones
de
lo
que
hacemos
ya
están
agotadas.
Ese
deseo
no
puede
morir.
—¿Pero
puede
volverse
algo
más
de
nicho,
aunque
ese
nicho
sea
popular
o
hermético
para
quienes
no
lo
consumen?
—Me
gustaría
no
tener
el
año
que
viene
una
charla
con
vos
sobre
la
desaparición
del
cine
argentino.
Es
otro
tema,
pero
que
se
relaciona.
Una
cosa
es
la
creación,
pero
otra
es
el
riesgo
de
los
medios
de
producción,
las
fuentes
de
trabajo,
las
ventanas
culturales.
El
cine
es
una
bandera
cultural
nacional.
Eso
me
parece
peligroso,
al
menos
ignorarlo.
Si
es
momentáneo,
es
lo
que
hay.
Pero
así
como
el
fútbol,
la
música
y
la
comida
forman
parte
de
una
identidad
nacional,
el
cine
también.
Argentina
es
de
los
pocos
países
que
pueden
ofrecer
un
cine
que
muestra
su
rostro
al
mundo.
No
hay
que
renegar
del
cine.
No
se
puede
hablar,
ni
hoy
ni
en
el
futuro,
de
la
desaparición
del
cine
argentino.
El
cine
argentino
importa.
Un
tema
que
me
ocupa
desde
muy
temprana
edad,
y
que
ocupa
a
gran
parte
de
la
sociedad,
con
diversas
disciplinas,
es
qué
hacemos
con
el
dolor.
Desde
el
dolor
inocente
de
la
infancia,
hasta
los
dolores
de
la
vida
adulta,
los
físicos,
los
emocionales.
Innatos
y
adquiridos.
Siempre
hay
una
clave
para
la
vida,
y
es
el
manejo
de
esos
dolores.
Los
estudios
de
la
neurociencia
demuestran
que
las
personas
más
felices
no
son
las
que
menos
sufren,
sino
las
que
se
lo
proponen,
más
allá
de
los
sufrimientos
que
les
toque
padecer. Los
dolores
de
la
infancia
nos
ocupan
particularmente,
ya
que
inciden
en
cómo
se
forja
nuestra
personalidad.
En
ese
aspecto,
de
las
tantas
herramientas
que
hay
a
mano
para
combatir
el
dolor,
quiero
centrarme
en
dos.
La
reflexión
sobre
el
dolor
por
un
lado.
Y
el
humor
por
otro.
Poder
reírse
de
ciertos
dolores
que
no
tienen
arreglo.
De
lo
absurdo
de
ellos,
o
de
ciertas
realidades
y
situaciones
que
vivimos
a
diario
y
nos
afectan.
Creo
por
mi
propia
experiencia
y
por
la
de
otros,
que
estos
dos
aspectos
ayudan
a
llevar
los
dolores
de
mejor
forma,
si
es
que
eso
existe.
Y
si
vivimos
con
menos
dolor,
vivimos
mejor.
La
reflexión
sobre
el
dolor
por
un
lado,
y
reírse
del
absurdo
de
los
dolores
por
otro.
Uno
de
los
aspectos
por
los
que
el
dolor
nos
afecta
tanto,
seguramente
sea,
porque
nos
da
miedo
morir.
Una
profesora
dijo
que
todas
las
historias
escritas
tienen
que
ver
con
dos
temas:
“te
amo”
y
“no
me
quiero
morir”.
Los
dolores
y
el
amor
están
profundamente
ligados.
Los
dolores
de
la
infancia
afectan
nuestra
capacidad
de
amar
en
la
vida
adulta.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Desde
el
rol
que
me
toca
ocupar
en
el
teatro, cuando
descubrí
la
obra
Tom
Pain
(basado
en
nada)
quedé
muy
impactado
con
dos
cosas
fundamentalmente.
La
profundidad
con
la
que
reflexiona
sobre
la
existencia
humana
y
sus
dolores,
y
el
humor
que
usa
para
ir
llevando
la
obra
adelante.
Para
reflexionar
sobre
temas
tan
duros.
Una
obra
que
logra
un
nivel
profundo
de
reflexión
sobre
los
dolores
que
arrastramos
desde
la
infancia,
y
sus
consecuencias
en
la
vida
adulta,
entre
ellas
los
desamores;
tratada
a
su
vez
con
una
gran
dosis
de
humor.
Una
historia
que
me
resulta
sumamente
desafiante,
atractiva
y
útil
de
contar.
Los
actores
siempre
buscamos
historias,
y
cuando
yo
descubrí
Tom
Pain
me
sentí
muy
afortunado
de
que
llegara
a
mis
manos.
Había
encontrado
una
joya.
Considero,
que
a
través
de
esta
obra,
podemos
avanzar
un
poco
sobre
cómo
llevar
los
dolores
adelante.
Esta
obra
finalista
del
Premio
Pulitzer
en
2005,
y
que
finalmente
pude
estrenar
en
2017,
va
a
cumplir
sus
cien
funciones
en
cinco
países,
y
pudo
sobrevivir
a
la
pandemia.
Traer Tom Pain
a Buenos
Aires
fue
un
viaje
que
empezó
allá
por
2017,
en
el
Teatro
El
Extranjero.
Nos
llevamos
amigos,
aplausos,
y
un
hermoso
premio
del
Centro
Cultural
Rojas
y
la
UBA
-Premio
Mayor
en
los
premios
teatro
del
mundo,
en
la
categoría
Teatros
del
Mundo.
Desde
esa
temporada
hasta
ahora,
muchas
cosas
han
cambiado
en
el
mundo
y
en
mi
vida, en
una
obra
que habla
y
se
ríe del
dolor.
El
pasaje
de
una
pandemia, y
experiencias
personales;
ambas
marcadas
por
el
dolor.
El
personal
y
el
colectivo.
Desde
aquel
estreno hasta
hoy,
el
mundo
ha
cambiado,
yo
también,
y
la
obra
se
ha
resignificado.
Tom
Pain
hace
un
recorrido
random
por
su
vida,
y
nos
da
un
paseo
por
la
nuestra.
Porque
eso
es
el
teatro.
Un
juego
de
espejos,
en
el
que
todos
nos
vemos
a
nosotros
mismos.
Tom
reflexiona
sobre
dos
experiencias
dolorosas
de
su
infancia
y
un
desamor
en
la
vida
adulta,
y
alivia
sus
angustias
con
humor.
Nos permite
a
través
de
su
historia
tener
una
experiencia
colectiva
aliviadora.
Ir al
teatro a
reflexionar
sobre
nuestros
dolores,
y
reírnos
de
ellos,
nos
ayuda
a
seguir
viviendo
en
este
mundo cargado
de
experiencias
de
dolor, y a
seguir
riéndonos de
sus
absurdos.
Sigamos
reflexionando
sobre
el
dolor.
Sigamos
riéndonos
de
él.
¿No
es
genial
estar
vivos?
*Actor
del
monólogo
Tom
Pain
(basado
en
nada),
de
Will
Eno
y
dirigida
por
Lucio
Hernández
(El
Extranjero
Teatro)





























