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ENTRETENIMIENTO

En Argentina existe un fenómeno que mueve verdaderas masas y se hace fuerte en todo el interior del país, incluso en el exterior. No es el peronismo, no es el fútbol y mucho menos el automovilismo. Es la cumbia, en todas sus vertientes, villera, romántica, tradicional; y su máximo exponente se llama Juan Manuel Grossi, más conocido como Pinky SD. Desde su programa de streaming “Un poco de ruido”, el más visto del país, alcanza por transmisión entre 15 y 25 millones de reproducciones. Entre sus seguidores más famosos se encuentran los jugadores de la Selección argentina.Contra todo pronóstico, desde hace un año, el músico y productor Pinky SD, también llamado Pinky Rec, armó junto a sus colegas DJ Pipo (Gonzalo Leonardo) y Damo (Damián Martínez) un programa de streaming donde poder sacarse el gusto de tocar junto a sus ídolos de la movida tropical. Lo llamaron “Un poco de ruido” y la idea basal era invitar a los máximos referentes de la cumbia para zapar en vivo, entre una charla amena, un vaso de Fernet y la promoción de cortesía de sus shows. La clave era pasar un momento descontracturado, donde el conductor tocara el teclado en vivo y el artista cantara a capela, como hacía Jey Mammon en sus programas cuando acompañaba con el piano a las estrellas pop. Comienzos. Entre sus primeros invitados estuvieron Cachumba, Néstor en bloque y La Champions Liga, pero el boom real se produjo con el programa homenaje a Uriel Lozano, ex integrante del grupo Trinidad, que se viralizó y superó las 113 millones de vistas en apenas semanas, algo impensado para el streaming, sobre todo cuando se toma como referencia que la entrevista que le hizo Migue Granados a Lionel Messi para su programa de Olga no superó los 10 millones de reproducciones.Claro que los números endulzan y generan dividendos en las arcas de sus conductores. Otra noche donde brillaron fue cuando los visitó Karina La Princesita, quien en el programa número 48 llegó a 72 mil espectadores en vivo, completando, hasta el momento, un total de 16 millones de reproducciones de aquella épica velada donde cantó sus temas emblemáticos “Corazón mentiroso” y “Con la misma moneda”.Como hace Bizarrap en sus aleatorias y exitosas sesiones junto a artistas como Shakira, Residente o Nathy Peluso, Pinky SD realiza lo suyo en su austero estudio todos los miércoles de 21 a 23 en vivo, que puede verse por Twitch y YouTube. Si bien comenzó como un programa de entrevistas y canciones, hoy ya es un formato que traspasó la pantalla y se convirtió en un concepto que se presenta en importantes escenarios del interior del país, hizo gira por España y el 11 de diciembre aterriza en el escenario del Movistar Arena con su show “La gran zapada”, donde se presentan diferentes artistas. Las localidades se agotaron en tan solo cinco horas, por lo que se presume que agregarán muchas más fechas. Camino del héroe. La historia de Juan Manuel Grossi es de película. Es que su ascenso en el mundo que tanto lo apasiona se dio después de muchos años de intrascendencia. Nacido el 6 de noviembre de 1989 y oriundo de General San Martín, partido de la provincia de Buenos Aires, donde vive actualmente, reconoce que cuando tenía 18 años deambuló por varias agrupaciones de cumbia pero con todas ellas no logró más que presentarse algunas tardes en “Pasión de Sábado”. Sin embargo nunca abandonó su entusiasmo y financiaba su pasión por el género tropical haciendo trabajos tradicionales. El mismo camino realizó su coequiper DJ Pipo, que también tiene su historia de redención, ya que hasta el año pasado trabajaba como despachante de aduana: “Fueron muchos años de trabajar de otra cosa, de poner plata nosotros. La verdad que pensamos que se nos había pasado el momento. Y estar viviendo esto ahora es muy emocionante”, reconoce.Virtuoso tecladista, endiablado con sus dedos cuando toca el acordeón y productor musical, hoy Pinky SD prepara toda la semana las bases con la que el invitado cantará sus canciones. Según los conocedores del género “Pinky es un eximio músico que sabe qué tecla tocar para sonar con la misma impronta del artista al que acompañará en la zapada”. Su éxito reside en humanizar a sus ídolos, llevarlos a su terreno campechano pero, aún así, hacerlos sentir verdaderos ídolos de la movida. Sobre este análisis, en una entrevista con Clarín, Pinky explicaba: “Creo que la cumbia fue siempre una historia mal contada, y nuestra primera idea era darle valor al movimiento que amamos. Queríamos mostrar la cara del artista y contar sus historias en profundidad. Queríamos escuchar su música de la mejor manera posible, pero con el espíritu de una reunión de amigos”.Desde su aparición en el mundo virtual, Pinky SD rompió con todos los algorítmos lógicos que manejan los CEOs de los canales de streaming. Porque las matemáticas en la World Wide Web no estarían funcionando. Con apenas un año de vida, su emisión “Un poco de ruido” multiplica por diez, veinte y hasta cien a los programas más vistos de los tanques de Olga, Luzu, Blender, Gelatina y Carajo, que a priori tienen más supcritores y seguidores. Por eso no se explica cómo la entrevista que Migue Granados le hizo a Messi luego de ganar el Mundial llegó a los 10 millones de vistas, y el unplugged de Karina La Princesita con Pinky SD en vivo alcanzó las 16 millones de reproducciones. Por su parte, el minishow de Dani Banda Uno logró inéditos 36 millones de views, y el del cantante Miguel Ángel asciende a 27 millones. Para tomar dimensión de estas cifras, hay que mencionar que el programa más visto de Luzu es con la cantante Cazzú (8,4 millones), el de Carajo es un informe sobre los bitcoins (1,8 millones) y el de Gelatina, una entrevista a Cristina Kirchner (940 mil). Una superioridad absoluta que, por el momento, los sponsors subestiman.Paralelo a su streaming, Pinky hace su camino solista reversionando clásicos de la movida y de otros géneros. Su propia versión de “Muchachos”, acumula 5,8 millones de reproducciones en YouTube y en el videoclip se lo puede ver endiosando a los jugadores campeones en Qatar 2022 desde el mural de Diego Maradona ubicado en pleno barrio de Constitución. Pinky SD es un claro ejemplo del inentendible algoritmo que manejan las redes sociales y sus inexplicables números. Lejos de los millones de seguidores que tienen las estrellas pop de Argentina, como María Becerra, Nicki Nicole y Duki, con sus escasos 400 mil seguidores en Instagram es el músico más escuchado de Argentina. Un fenómeno que tal vez encuentre explicación cuando suena su teclado y a su lado la voz a capela de Ángela Leiva, por citar solo un ejemplo.       Galería de imágenes En esta Nota
El reciente retrato de los reyes de España, Felipe VI y Letizia Ortiz, capturado por la lente de la fotógrafa Annie Leibovitz, generó un gran revuelo entre los fanáticos de la realeza española. Esto no sólo es por la calidad artística de las imágenes, sino por los mensajes sutiles que esconde cada uno de los detalles de estas impresionantes fotografías. Seis horas de intenso trabajo en el Palacio Real, bajo la mirada experta de Leibovitz, dieron lugar a un díptico que, además de conmemorar los 10 años de reinado de la pareja, revela aspectos simbólicos y personales que no todos los observadores pueden percibir a simple vista. El vestido de Letizia: una pieza con historia y un guiño a la realeza Una de las decisiones más significativas en cuanto al look de la reina Letizia fue la elección de su vestido. La consorte optó por una pieza única de Cristóbal Balenciaga, un diseñador de renombre que, en este caso, también enlaza la historia personal de la familia real. El vestido, que pertenece a una colección privada de la Fundació Antoni de Montpalau, fue creado en 1948 para una vecina de Balenciaga y fue elegido por su elegancia y su simbolismo. La elección de este traje histórico refleja la conexión de Letizia con la moda española y, al mismo tiempo, su vínculo con el legado cultural del país. El vestido presenta un drapeado que resalta la figura de la reina y una falda de tul de seda que le otorga un aire etéreo y majestuoso. Además, Letizia complementó su look con una capa roja, una prenda con un significado especial, ya que originalmente perteneció a la madre de Juan Carlos I, María del Carmen Ferrer-Cajigal de Robert, marquesa de Robert. La capa fue creada por el mismo Balenciaga para la boda de Juan Carlos y Sofía en 1962. Letizia sin corona: un retrato que simboliza su modernidad Una de las incógnitas que rodeaba a estos retratos era si Letizia aparecería con la corona en la cabeza, como es tradicional en la realeza. Sin embargo, y con gran sorpresa para muchos, la reina optó por no llevarla. Este gesto, aparentemente simple, tiene un gran significado. Al despojarse de la corona, Letizia se aleja del simbolismo tradicional de la monarquía y se presenta como una figura moderna, cercana y accesible. De esta manera, se distancia de los formalismos del pasado y se establece como una Reina que redefine las tradiciones de la Corona. Si bien las fotos de Felipe y Letizia fueron tomadas por separado, la famosa fotógrafa hizo una petición clave para mantener la armonía entre ambas imágenes: las fotos debían ser colocadas juntas. Esta solicitud fue parte de una visión artística que Leibovitz tenía para el retrato. Este retrato no es el primer encuentro entre Annie Leibovitz y la Casa Real española. En 2013, la fotógrafa recibió el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, entregado por el entonces príncipe Felipe. En esa ocasión, Leibovitz expresó su deseo de fotografiar a la pareja real, y finalmente, después de años de espera, ese deseo se hizo realidad. VO
Wanda Nara y toda su familia atravesaron días de tensión cuando Valentino López, el hijo mayor de la empresaria junto a Maxi López, debió ser intervenido en su nariz por unos problemas respiratorios. Esta situación puso en jaque a la mediática que pasó horas de incertidumbre a su hijo, sufriendo cuando entraba a la cirugía. La situación fue documentada por Wanda Nara en sus redes, quien se mostró al lado del adolescente mientras esperaba para entrar al quirófano. Lejos de estar sola, la conductora de "Bake Off" contó con la presencia de Maxi López, quien voló a la Argentina para dar apoyo a su familia. Fue recién este martes en que Maxi dio cuenta de su presencia compartiendo una imagen de lo más tierna que mostraba a Wanda y a Valentino previo a la cirugía. "Bien los 2", destacó el exdeportista, arrobando a su hijo y a su expareja en una historia en Instagram que luego fue replicada por Wanda. El mensaje de Valentino López a Wanda Nara Tras la cirugía y al recibir el gran apoyo de su mamá, Valentino López le agradeció la compañía a través de un chat que Wanda compartió con sus seguidores, donde mostró el conmovedor mensaje de su hijo: “Ma, te amo”.  En el chat se puede leer que Wanda se sorprendió por el mensaje y le preguntó a su hijo a qué se debía ese repentino amor. El joven le aclaró que no quería que ella se olvide del amor que él siente por su mamá.  “Yo te amo más. Siempre te voy a cuidar, hoy fue re duro para mí que te duerman”, le respondió la empresaria a su hijo, quién también le mandó un sentido mensaje demostrando que más allá de la edad, uno siempre necesita a su mamá: “Después me voy a dormir con vos tengo miedo de ahogarme”. De esta manera, Valentino López volvió a dejar en evidencia el profundo amor y apoyo que siente por su madre, Wanda, quien no deja de demostrarles a sus hijos e hijas que, pase lo que pase, siempre serán su máxima prioridad. VO
El reciente título de Racing Club en la Copa Sudamericana 2024, tras vencer 3-1 al Cruzeiro en Asunción, dejó una profunda huella entre los hinchas académicos. Entre ellos, el actor Guillermo Francella, conocido fanático del club de Avellaneda, vivió una experiencia única al presenciar la final en el estadio La Nueva Olla. Desde su viaje exclusivo hasta las emociones desbordantes en el partido, Francella compartió detalles de esta aventura, en la que estuvo acompañado por su hijo Nicolás y otros amigos. Viaje de lujo  Invitado por la Conmebol, Francella tuvo un tratamiento VIP durante su estadía. El actor viajó en un vuelo privado, con todos los gastos cubiertos: entradas a un palco exclusivo, traslados y hospedaje en un hotel de lujo. Esta logística preparada para cinco personas permitió que Francella disfrutara del partido en condiciones excepcionales. El presidente de Paraguay, Santiago Peña, y el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, lo visitaron en el palco del estadio La Nueva Olla, que el actor ocupó junto a su hijo; su amigo el productor de cine y teatro Carlos Mentasti; y el hijo de este, el publicista Lucas Mentasti.  "Indescriptible" El actor habló con el periodista Alfredo Leuco en Radio Mitre y expresó la intensidad de lo vivido. “Experimenté todas las sensaciones habidas y por haber. Es tan lindo ser de Racing... Vos veías a miles de hinchas, todos llorando. Fue una sensación indescriptible, hermosa”, confesó emocionado. Francella elogió el trabajo de Gustavo Costas, técnico del equipo, y destacó el compromiso de los jugadores. “Les generó un sentido de pertenencia tan fuerte que nos llenó el alma. Nos contagiaba”, sostuvo. El pasado  Francella recordó los tiempos difíciles del club, cuando Racing estuvo al borde de desaparecer. “Vivimos en la adversidad desde que tengo uso de razón. Siempre peligrando el descenso, sin peso en la AFA, financieramente en ruinas… Todo era malo”, rememoró. Sin embargo, destacó el cambio que el club ha experimentado en los últimos años. “Hay una energía distinta ahora. Gustavo Costas le dio esta energía positiva a Racing, como en su momento lo hicieron Gago, Coudet, Cocca y Merlo”, afirmó. El futuro del club Consultado sobre las elecciones presidenciales del próximo 15 de diciembre, Francella lamentó la falta de consenso entre Víctor Blanco y Diego Milito, los principales candidatos. “Hubiera preferido la unidad. Blanco ha sido brillante, y Diego es amado, viene con ganas de hacer cambios”, opinó. Con un tono humorístico, el actor también tuvo tiempo para bromear sobre la clasificación de otros equipos a la Copa Libertadores 2025 gracias al título de Racing. “Tanto amor, tanto amor, pero están contentos porque por lo menos dos más pueden entrar”, comentó entre risas. por R.N. Galería de imágenes En esta Nota
La elegancia y el glamour argentino cruzaron fronteras este fin de semana, cuando Pampita, Zaira Nara, Jimena Barón, Sthepanie Denmer y Juli Poggio deslumbraron con sus estilismos en el exclusivo evento organizado por Pandora en Tailandia. Las cinco personalidades destacaron con impecables looks en tonos blancos, una elección que fusionó sofisticación y frescura en un entorno paradisíaco. Los looks de las famosas en la gala de Pandora El evento de Pandora, celebrado en uno de los lugares más exclusivos de Tailandia, reunió a figuras internacionales del espectáculo y las redes sociales, pero fueron las argentinas quienes se robaron todas las miradas. Vestidas en tonos blancos, cada una de las celebridades le dio su toque personal a este código de vestimenta, demostrando su capacidad para interpretar tendencias y adaptarlas a su estilo propio. Jimena Barón eligió un conjunto blanco de inspiración lencera que combinó un blazer holgado con detalles delicados en encaje, demostrando que el minimalismo puede ser absolutamente sexy. Completó su look con sandalias blancas de tiras y accesorios que reflejaron el espíritu de Pandora: elegancia en los detalles. Sthepanie Demner, por su parte, lució un vestido con un corte asimétrico y un detalle de cintas en el hombre que le dio un toque distintivo al look que acompañó con unas maxi gafas de sol y el cabello suelto. Julieta Poggio apostó por un vestido semitransparente que resaltó su figura y mostró cómo esta textura sigue marcando tendencia en el mundo de la moda. Con un maquillaje natural y ondas relajadas, la actriz lució radiante. Con un look de la misma inspiración que Jimena, Zaira Nara lució un conjunto de dos piezas compuesto por un blazer oversize y pantalones palazzo. Este atuendo combinó modernidad y comodidad, mostrando que lo clásico puede reinventarse para un evento de lujo. Para completar el look, eligió sandalias altas y joyas minimalistas y un make up en donde resaltaron sus labios en rojo. Finalmente, Pampita deslumbró con un vestido blanco de algodón con bordados delicados, que equilibró frescura y elegancia. Su elección fue perfecta para el evento diurno, combinando elegancia y sofisticación. El evento de Pandora no solo fue una celebración de la moda y la joyería, sino también una muestra de cómo las figuras argentinas siguen ganando relevancia en la escena internacional. Pampita, Zaira Nara, Jimena Barón, Sthepanie Denmer y Juli Poggio demostraron que el estilo y la elegancia trascienden fronteras, convirtiéndose en las protagonistas indiscutidas de una noche que brilló con luz propia. VO
Wanda Nara tenía programado un viaje a Tailandia para trabajar con una reconocida marca de moda, en compañía de figuras como Pampita, Julieta Poggio, Jimena Barón y Stephanie Demner. Sin embargo, a último momento, decidió cancelar su participación, lo que generó un revuelo en las redes sociales y en los medios de comunicación. Aunque la empresaria expresó en sus plataformas digitales que la decisión la entristecía profundamente, no brindó mayores detalles sobre las razones detrás de su ausencia. Ahora, se conoció la opinión de Zaira Nara, quien actualmente se encuentra en el exclusivo viaje al que no pudo asistir su hermana. Durante un móvil en Socios del espectáculo, Zaira fue consultada sobre el cambio de planes de su hermana. “Hubo bajas”, comentó con una sonrisa nerviosa, y añadió: “Me acabo de enterar todo ahora porque fue de último minuto”. A pesar de la sorpresa, la modelo se mostró entusiasmada con el viaje, destacando la oportunidad de compartir momentos con sus colegas y amigas. Cuando le preguntaron si Wanda había cancelado para viajar con L-Gante a Uruguay, Zaira fue contundente: “Yo no hablo de la vida privada de mi hermana, así que habría que preguntarle a ella”. Esta respuesta, aunque diplomática, dejó entrever que no quería involucrarse en posibles especulaciones sobre las prioridades de Wanda. Además, Zaira aclaró que su hermana estaba entusiasmada con el proyecto: “Es un viaje increíble. Desde principios de año que ya tenía los pasajes. Estaba muy contenta, pero entiendo que a veces hay situaciones que se interponen”. Con estas palabras, intentó desviar la atención de los rumores y centrarse en el lado positivo de la experiencia. Zaira Nara y las ilusiones de un viaje de hermanas Para Zaira, este viaje era más que un trabajo; era una oportunidad de reconectar con su hermana en un contexto relajado y diferente. “Me divertía este viaje porque íbamos a hablar un montón y a convivir”, confesó. Sin embargo, a pesar de la ausencia de Wanda, Zaira aseguró que siempre se apoyan mutuamente, incluso a la distancia: “El seguimiento lo haré online. En esta situación y en todas, siempre hablamos todo el tiempo”. Mientras Zaira disfruta de la aventura en Tailandia, Wanda continúa en el ojo de la tormenta. La semana pasada estuvo marcada por la filtración de imágenes de Mauro Icardi desde el country Santa Bárbara y un mensaje del futbolista en el que la señalaba como “acosadora”. A esto se suma su inminente viaje a Uruguay con L-Gante, lo que generó especulaciones sobre sus prioridades y sus decisiones laborales. VO
Evangelina Anderson no deja de sorprender a sus seguidores con los detalles de su nueva vida en México. Desde que se instaló en Monterrey junto a sus hijas, Lola y Emma, para acompañar a su esposo Martín Demichelis en su rol como DT del Rayados, la modelo mostró con entusiasmo los aspectos de su nueva vida. En una de sus últimas publicaciones, la modelo se dio a una aventura culinaria que dejó a más de uno boquiabierto: ¡se animó a probar chapulines, un snack tradicional hecho con insectos! El desafío gastronómico de Evangelina Anderson A través de sus historias de Instagram, Evangelina compartió cada detalle del momento en que decidió degustar los chapulines, un tipo de saltamontes que se consume desde la época prehispánica en México. La modelo mostró un frasco lleno de estos insectos tostados y condimentados con ajo, sal y limón, una preparación típica que se sirve como aperitivo. “Dios santo, Dios mío”, exclamó mientras sostenía el frasco y enfocaba a una de sus amigas y su hija. “Miren cómo lo comen estas asquerosas. No lo puedo creer, ¿a qué saben?”, preguntó con un gesto de incredulidad. Cuando del otro lado le respondieron “Rico”, la modelo no pudo evitar reír y, entre bromas, inspeccionó más de cerca a los chapulines: “Ay, tienen alas y patas… ¿es blandito por dentro?”, consultó con evidente impresión. Finalmente, Anderson se animó a probar uno. Aunque al principio su expresión era de duda, rápidamente cambió a una mueca de sorpresa positiva. “Todos en la vida alguna vez nos comimos algún bicho, ¿no?”, bromeó antes de masticar un segundo chapulín. Su veredicto final fue claro: “Sí, muy ricos”. Aunque para algunos pueda parecer extraño, los chapulines forman parte de la identidad culinaria de México. Según los detalles alimenticios, estos insectos son ricos en proteínas, omega-3 y omega-6, lo que los convierte en una alternativa nutritiva. Además, su preparación suele incluir especias y jugo de limón, lo que realza su sabor y los convierte en una delicia para quienes se animan a probarlos. A pesar de que tuvo reticencia en probar este plato clásico mexicano, Evangelina Anderson continúa demostrando que se va sumergiendo en la cultura del país que será su casa por algún tiempo más. La modelo aprovecha cada oportunidad que tiene para compartir detalles de su nueva vida en Monterrey, como el Día de los Muertos y una ceremonia de boda mexicana, demostrando una actitud abierta hacia las tradiciones del país. VO
La 39° edición del Festival Internacional del Cine de Mar del Plata ya se encuentra entre nosotros. A diferencia de otros años, cada movimiento del Festival, sea sus finanzas, sus logros como festival clase A, los eventos con los que convive y cada partícula del mismo están bajo mirada popular como nunca antes. Uno de sus co-directores artísticos, Gabriel Lerman, declara: “El festival es apolítico, y todas sus ediciones deberían ser apolíticas. Más allá del Gobierno de turno. Eso pasa con los grandes festivales. En ese sentido, están ajenos y así debe ser. No es un hecho político, es un hecho cultural. Lo que nosotros nos aseguramos desde el principio es que tiene que haber libertad absoluta y la hay”. En una época de caricaturas peligrosas, donde la cultura –entre decenas de necesidades básicas– se vive bajo una gestual lupa, y donde el cine argentino se ha convertido en víctima de un achicharramiento/congelamiento intencional por parte del propio Incaa (que financia una parte del Festival de Mar del Plata, y otra la Municipalidad de General Pueyrredón), el Festival se vive distinto. De hecho, al mismo tiempo que el Festival tiene lugar, se da Contracampo, la acción compuesta de proyecciones que la misma industria ha generado para de manera reactiva mostrar sus dientes a las políticas que se mencionaba antes. El co-director del Festival, Jorge Stamadianos, sostiene: “Hay una tensión entre la industria y las políticas audiovisuales del Incaa, pero en todos los comunicados esa tensión no nos compete como directores del festival, ya que no tenemos ningún puesto en el Incaa. Todas las comunicaciones de Contracampo apoyan la realización del festival, aunque algunas películas se hayan retirado. Para el público general, Contracampo implica que hay más películas para ir a ver y eso es bueno”.  —¿Cómo comienza esta edición del Festival con cinco sedes? GABRIEL LERMAN: Lo tomamos con la idea de que había que arrancar hacía adelante, mantener lo que había y hacer crecer la cantidad de películas. Cosa que hemos logrado dentro de lo que nos propusimos. Estamos en una situación muy complicada para la Argentina, no para solo Mar del Plata. Pero hay formas en que se podría modificar, sobre todo porque Mar del Plata además de su historia, ocupa un lugar en el calendario de la carrera por los premios, que empieza en septiembre y termina en marzo en el Oscar. Ese lugar es muy privilegiado. A partir del final de esta primera edición, tenemos que hacer un trabajo para que le presten más atención en el mundo. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. JORGE STAMADIANOS: Te añado algo. Un termómetro. Nosotros no tuvimos tanto tiempo de armado del festival. Por mis trabajos anteriores había trabajado mucho en América Latina, gente con cargos. Y es increíble el interés y el apoyo que surge en la región. Muchas películas latinas no se ven, y es el único festival clase A en Latinoamerica.  —La gestión anterior de Pablo Conde y Fernando Juan Lima había logrado un camino celebrado, que el año pasado incluyó, precisamente que Netflix trajera un gran evento asociado a una película de los Oscar. ¿No estaba ese camino ya siendo recorrido en eso y en varias películas que después se estrenaban y eran importantes en los Oscar? G.L.: En una carrera por el Oscar, lo que más importa es la calidad. En el cronograma mundial hay una abundancia de buenas películas en estos meses. El problema que tenemos, lo que encontramos, es que no existe en la comunidad filmica internacional, la conciencia de que se puede aprovechar como lo hizo Netflix con la visita de Bayona el año pasado. La película tenía en parte un elenco argentino, y Netflix supó aprovechar todo lo que Mar del Plata podía ofrecer. Este año quisimos repetirlo con Netflix y no tienen una película que les permita invertir así en Mar del Plata. Pero si lo colocamos en el panorama mundial, van a venir más allá que no haya tanta presencia argentina. Un festival es una fiesta de cine. Tienen que venir las figuras a promocionar las películas. Argentina es lejísimos, al menos para Hollywood, donde hoy se juega la carrera. Pero si podemos construir esa conciencia, van a pasar por acá. Van a ayudarnos a que el festival sea una fiesta mayor que este año. —Más allá de lo que representa la presencia de un talento internacional como política editorial, ¿que otras sienten que definen a su gestión? G.L.: Este festival está lleno de promesas, lleno de películas argentinas que no se han visto nunca, que sí tienen esa conciencia de la importancia del festival, que pasaron por ardúo proceso de selección. Hay un montón de Bayonas que todavía no conocer. Nuestra función es promocionar los talentos, y lo tenemos absolutamente claro. No es que solamente vamos a apuntar a la carrera por el Oscar, nosotros vamos a tener muchas funciones. Darle lugar al cine experimental, también. Todo eso sí estaba más establecido en lo que venía siendo Mar del Plata. Lo que no se aprovechaba era esa otra función de vidriera. Si nosotros traemos a las figuras y a las grandes producciones que compiten, eso va a generar fondos, como para que le tema del presupuesto no sea un problema. Nosotros trabajamos con un presupuesto limitado, que tienen que ver con las circunstancias, casi integramente financiado por el Estado. Si te fijas en el modelo de San Sebastián o de Cannes, hay una gran participación del Estados, pero los fondos se consiguen de diferentes formas.  —Pero más allá de un sponsor de premios, que es algo que se venía consiguiendo, es difícil que una empresa local ponga dinero en la cultura, sobre todo en un festival de cine. J.S.: Nada de lo que hiciste hasta hoy, impide cambiar hacia el futuro. Una parte importante son los premios que da el festival: si podemos tener premios de 50.000 dólares, que deberían venir de sponsors, no debería ser tan complejo. Había cierto resquemor ideológico a la hora de que una empresa no venga a manejar el festival, de mantener “la pureza”. Creemos que no va por ahí. Es cuestión de trabajar. Para mí y para Gabriel, que asistimos a festivales hace años, tener la experiencia de transitar todo esto es un honor enorme y una experiencia difícil. Como gente de cine, con una vida acompañada por el cine, es una oportunidad fascinante. —¿Cómo ven la propuesta de Contracampo, la acción de la industria que implica charlas y proyecciones sucediendo también en Mar del Plata? G.L.: Más películas argentinas para todos. Y lo digo sin ironía, lo digo de verdad. Lograron traer todas las películas…esto es más cine. Por ejemplo, la coexistencia de Sundance y Slamdance, ocurren al mismo tiempo, Sundance es el festival prestigioso y de gran presupuesto, y Slumdance aprovecha el momento, no tiene tanto presupuesto. Es más cine, en ambos casos. Lo tomamos de esa manera, más allá de las motivaciones políticas para hacerlo. Nos va a beneficiar a todos. Si la gente de Mar del Plata va a ver una película de Contracampo, en ese horario nos habrán ganado con una película más interesante. —¿Qué implica entonces el festival como evento financiado por el Estado? J.S.: Primero que nada, cuando el presidente del Incaa, Carlos Pirovano, nos convoca, nos dió libertad total y absoluta en el diseño del festival. Para nosotros el festival es una pantalla pluralista y democrática, donde todas las voces tienen que estar representadas. A menos que tengas una línea de censura o recorte de la realidad, si abrís el juego, se puede ver el mundo. Y esta edición muestra el mundo.
Un año muy especial” dice Thierry Frémaux, director del Instituto Lumière y, desde hace décadas,del prestigioso Festival de Cannes, el evento más famoso del mundo en su estilo. Hasta el 24 de noviembre, regresa la Semana de Cine del Festival de Cannes 2024, con proyecciones de films que pasaron por el famoso encuentro que marca la brújula de lo que viene en cine. Este año vale mucho más: Frémaux llega sin el contexto de siempre, sin Ventana Sur, el evento de industria que se muda a Uruguay, y que las políticas actuales del Gobierno decidieron por acción u omisión no llevar a cabo este 2024. Y llega con películas como All We Imagine as Light, de Payal Kapadia y ganadora del Gran Premio del Jurado en Cannes, Parthenope, de Paolo Sorrentino (ambas funciones hoy) y, mañana domingo, Anora, de Sean Baker y ganadora a la Palma de Oro a la Mejor Película, y The Seed of the Sacred Fig, dirigida por Mohammad Rasoulof y ganadora del Premio Especial del Jurado. Frémaux, como todos los años, decidió volver al país y hablar de cine, de las bases, de los momentos de la política en el mundo.   —¿El cine está disociado de lo que sucede en el mundo, al punto de aislarse tan solo para sobrevivir? —El cine recién, especialmente en Francia y Europa, salió de una situación complicada, de su vida post-COVID. La idea del cine fue muy atacada por un mundo nuevo, que es el mundo de las plataformas, de internet, de todo eso. Fue un momento que ofreció la oportunidad de reflexionar sobre el uso del cine, sobre su existencia. En 2020 se cumplieron 125 años del nacimiento del cine. El año que viene celebraremos los 130. Todo este tiempo de reflexión dio como resultado un cine fuerte. Fuerte por su propia vida en las salas de cine, esa segunda invención de Lumière. El cine como lenguaje es, más que nunca, lo que debe ser. El mundo de las plataformas e internet es potente, con mucho talento, muchas ideas, invenciones y todo eso. Pero cuanto más avanza el tiempo, más se afianza el cine como cine, como evento popular, como experiencia única que solo se vive en una sala. ¿Qué puede cambiar el pádel al tenis? Es decir, ¿qué pueden cambiar las plataformas al cine? Hablo desde Francia, pero siento que en los últimos cinco años se ha consolidado esta idea. El cine es cine. Por su libertad, incluso con lo complicado que es producirlo. El cine es libre. Alguien se levanta con una idea, un plano, lo que sea, y eso hace a una película de autor. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —Entonces, ¿hay una separación? —El cine fue y todavía es una manera de hablar del mundo, incluso por omisión. Esa es su fuerza. Esa separación es imposible por naturaleza. Para mí, la discusión, aunque no es mi discusión, está en internet. Hoy leí que Trump fue a ver a cierto influencer que tiene 50 millones de seguidores, y eso lo ayudó muchísimo. —Entonces, ¿cambia la idea de lo popular? —No, no tanto. El cine es un arte y es un arte popular. Y a veces, ser popular es un arte, como en el caso de Charles Chaplin. Una popularidad imposible de repetir hoy. El cine también es una voz. Y la voz del cine, ahora que estamos seguros de que no va a desaparecer, habla. Se hace preguntas. Debe cuestionar su situación, como cualquier arte. —¿Cuál sentís que es entonces la misión de Cannes en este momento del mundo? —Primero, estar en Argentina hoy. De verdad. Cuando el cine tiene cierta fragilidad, ahí vamos a estar. No puedo hablar de lo que no sé. Pero lo que hemos hecho con esta Semana de Cine de Cannes es muy importante. Lo es para mí, ojalá también lo sea para el público. Acompañar es importante. Yo no quería parar, aunque Ventana Sur, su paraguas, se vaya a Uruguay este año. Sé que esto no representa nada frente a la situación del país, ni del mundo, pero tenemos que hacer. Entender el valor de una película, de una sala llena. No quiero hablar de la situación política de aquí. Pienso, y puedo decir, que la cultura es importante, más que nunca. —¿Por qué más que nunca? —Antes, era la familia, la religión, la escuela y el cine. El arte popular por excelencia. Ahora la lista es enorme. Para nosotros, el cine todavía tiene la misma misión: placer y deber. Ser popular, ser artístico, ser entretenimiento. Nunca en la historia el cine mostró una muerte real, solo en ficción. En internet, podés ver muertes en dos segundos. Esa es la señal de que algo no está bien en este mundo. No quiero decir “el capitalismo”, pero puedo afirmar que el cine tiene su propia protección. Stalin, Goebbels y Mussolini entendían su importancia, el vínculo con el pueblo. Esa es su fuerza. —Pero hoy la política usa las redes sociales, no el cine. —En Francia tenemos un sistema de cine que funciona: tomamos un porcentaje de cada entrada y eso va a la producción de películas. Funciona: el dinero es del cine, no hay fondos públicos. La plata del cine es para el cine. Hay una elegancia en ese sistema, pero necesitamos tener éxitos. Por ejemplo, en Cannes presentamos una película de El Conde de Montecristo, que llevó más de 10 millones de personas al cine. Además, se vendieron más de 100.000 ejemplares del libro. Todo gracias al éxito de una película clásica, que fue criticada por estar en Cannes. Pero es una película de Cannes porque necesitamos, y yo también soy ese tipo de espectador, disfrutar de una película. Gracias a este éxito, ahora hay proyectos de adaptación de obras literarias muy bien vistas por los productores. —Vivís rodeado de cine. ¿Qué te conmueve de una sala llena, sabiendo que las salas de Cannes siempre están repletas? —Lo propio de una obra de arte es que, antes y después de verla, no deberías ser la misma persona. O deberías entender algo nuevo sobre vos mismo. Es fácil con una canción, sea de Bruce Springsteen, Keith Jarrett o una melodía de Mozart. Funciona igual con un libro o una pintura, como un abstracto de Mark Rothko. Pero el cine, incluso antes de ver una película de Kurosawa, John Ford o Stanley Kubrick, te ofrece la posibilidad de una experiencia contundente, popular, comunal y ritual. El cine tiene algo particular: sucede en una sala, con gente, pero en soledad, con desconocidos que generan una comunidad. Me emociona todavía la idea de la pantalla grande. Me emociona estar en una sala antigua, sea en Lyon o en el cine Gaumont. En Lyon logramos salvar salas que estaban destinadas a cerrar. Lo hicimos con fondos privados, pero quiero hablar más de la respuesta del público que de la inversión. El público del cine está. Eso es algo en lo que confío plenamente. Hay que hacer. Poco a poco, vamos a separar el cine de esa categoría llamada “mundo audiovisual”. Hay un deseo de ver. Muchas funciones de lo que hacemos ya están agotadas. Ese deseo no puede morir. —¿Pero puede volverse algo más de nicho, aunque ese nicho sea popular o hermético para quienes no lo consumen? —Me gustaría no tener el año que viene una charla con vos sobre la desaparición del cine argentino. Es otro tema, pero que se relaciona. Una cosa es la creación, pero otra es el riesgo de los medios de producción, las fuentes de trabajo, las ventanas culturales. El cine es una bandera cultural nacional. Eso me parece peligroso, al menos ignorarlo. Si es momentáneo, es lo que hay. Pero así como el fútbol, la música y la comida forman parte de una identidad nacional, el cine también. Argentina es de los pocos países que pueden ofrecer un cine que muestra su rostro al mundo. No hay que renegar del cine. No se puede hablar, ni hoy ni en el futuro, de la desaparición del cine argentino. El cine argentino importa.
Un tema que me ocupa desde muy temprana edad, y que ocupa a gran parte de la sociedad, con diversas disciplinas, es qué hacemos con el dolor. Desde el dolor inocente de la infancia, hasta los dolores de la vida adulta, los físicos, los emocionales. Innatos y adquiridos. Siempre hay una clave para la vida, y es el manejo de esos dolores. Los estudios de la neurociencia demuestran que las personas más felices no son las que menos sufren, sino las que se lo proponen, más allá de los sufrimientos que les toque padecer. Los dolores de la infancia nos ocupan particularmente, ya que inciden en cómo se forja nuestra personalidad. En ese aspecto, de las tantas herramientas que hay a mano para combatir el dolor, quiero centrarme en dos. La reflexión sobre el dolor por un lado. Y el humor por otro. Poder reírse de ciertos dolores que no tienen arreglo. De lo absurdo de ellos, o de ciertas realidades y situaciones que vivimos a diario y nos afectan. Creo por mi propia experiencia y por la de otros, que estos dos aspectos ayudan a llevar los dolores de mejor forma, si es que eso existe. Y si vivimos con menos dolor, vivimos mejor. La reflexión sobre el dolor por un lado, y reírse del absurdo de los dolores por otro. Uno de los aspectos por los que el dolor nos afecta tanto, seguramente sea, porque nos da miedo morir. Una profesora dijo que todas las historias escritas tienen que ver con dos temas: “te amo” y “no me quiero morir”. Los dolores y el amor están profundamente ligados. Los dolores de la infancia afectan nuestra capacidad de amar en la vida adulta. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. Desde el rol que me toca ocupar en el teatro, cuando descubrí la obra Tom Pain (basado en nada) quedé muy impactado con dos cosas fundamentalmente. La profundidad con la que reflexiona sobre la existencia humana y sus dolores, y el humor que usa para ir llevando la obra adelante. Para reflexionar sobre temas tan duros. Una obra que logra un nivel profundo de reflexión sobre los dolores que arrastramos desde la infancia, y sus consecuencias en la vida adulta, entre ellas los desamores; tratada a su vez con una gran dosis de humor. Una historia que me resulta sumamente desafiante, atractiva y útil de contar. Los actores siempre buscamos historias, y cuando yo descubrí Tom Pain me sentí muy afortunado de que llegara a mis manos. Había encontrado una joya. Considero, que a través de esta obra, podemos avanzar un poco sobre cómo llevar los dolores adelante. Esta obra finalista del Premio Pulitzer en 2005, y que finalmente pude estrenar en 2017, va a cumplir sus cien funciones en cinco países, y pudo sobrevivir a la pandemia. Traer Tom Pain a Buenos Aires fue un viaje que empezó allá por 2017, en el Teatro El Extranjero. Nos llevamos amigos, aplausos, y un hermoso premio del Centro Cultural Rojas y la UBA -Premio Mayor en los premios teatro del mundo, en la categoría Teatros del Mundo. Desde esa temporada hasta ahora, muchas cosas han cambiado en el mundo y en mi vida, en una obra que habla y se ríe del dolor. El pasaje de una pandemia, y experiencias personales; ambas marcadas por el dolor. El personal y el colectivo. Desde aquel estreno hasta hoy, el mundo ha cambiado, yo también, y la obra se ha resignificado. Tom Pain hace un recorrido random por su vida, y nos da un paseo por la nuestra. Porque eso es el teatro. Un juego de espejos, en el que todos nos vemos a nosotros mismos. Tom reflexiona sobre dos experiencias dolorosas de su infancia y un desamor en la vida adulta, y alivia sus angustias con humor. Nos permite a través de su historia tener una experiencia colectiva aliviadora. Ir al teatro a reflexionar sobre nuestros dolores, y reírnos de ellos, nos ayuda a seguir viviendo en este mundo cargado de experiencias de dolor, y a seguir riéndonos de sus absurdos. Sigamos reflexionando sobre el dolor. Sigamos riéndonos de él. ¿No es genial estar vivos? *Actor del monólogo Tom Pain (basado en nada), de Will Eno y dirigida por Lucio Hernández (El Extranjero Teatro)

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