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ENTRETENIMIENTO

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Mi primera película, “Caja Negra”, nació con un tipo caminando por la calle, lo empecé a seguir, y me hice amigo. Cuando le pregunté si era actor, me dijo que era un trabajo estúpido y se fue. Era un vagabundo vestido parcialmente de mujer (cartera, un taco alto en un pie, un sombrero de mujer) que entraba a las farmacias, y se pesaba en ellas. Cuando lo encaré me dijo ‘Mira, peso cero, no existo, no existo, pero me están siguiendo’” dice Luis Ortega. Y sin dudas, cuando se vea “El Jockey”, su nueva película es imposible no sorprenderse por los similar de esas estampitas. El realizador de “El Ángel” y “Dromómanos”, que viene de estrenar en Venecia su realización protagonizada por Nahuel Pérez Biscayart y Úrsula Corberó, suma: “Después un amigo me llevó a las carreras, y ahí dije este tipo puede ser un jockey que se cayó del caballo, se le borró el disco rígido y tuvo la suerte de volver a una visión pura. Está parado en la vereda alucinando como un bebé, viendo el mundo por primera vez. Así empezó”. Agradecido al Hipódromo de Buenos Aires, por su entrega, Ortega habla, y habla de cine, del mundo, de muchas cosas, con seguridad pero sin suntuosidad. A la hora de su creación y sus temas, cree que hay algunas preguntas que aparecen: “¿Qué es amar bien? ¿cómo se hace? ¿qué es ser parte del medio y triunfar? Son preguntas que atraviesan la película. ¿Cuántas veces hay que morir para liberarse de un personaje que uno puede llegar a ser y convertirse en otro? Todo vuelve a empezar, en cada vida, en cada vida que uno pueda vivir en su vida, y uno, todos, muerde el mismo anzuelo: quiere que le vaya bien, quiere que lo amen, quiere que lo reconozcan. Todo el tiempo en la misma calesita que choca. ¿Cómo me bajó? Eso quizás se logra soltando ambiciones. Pesando cero”. —¿Qué te interesaba de ese recorrido del personaje? —A mí siempre me interesa la aventura humana, el laberinto ese donde por ahí encontras un espejo, pero quien está en el espejo no sos vos. Me interesa esa inquietud de saber quien es uno y nunca saberlo. Es más fácil saber quién es el otro, al menos relativamente. Mi sospecha es que no hay nadie, lejos de ser una conclusión para mí, mi relación con el cine existe porque siento que somos una cámara. No sé quien esta viendo la grabación pero evidentemente hay una misión que desconocemos. Pero podemos despertar dentro de este delirio frenético y entender que no es normal lo que pasa, ni siquiera mirar por la ventana. Te paras en la esquina y es una postal alucinada. No hay nada normal en lo que vivimos, estés en un monoambiente o en el Tíbet o en Miami: que el cerebro esta entrenado para procesar la información y que no nos hagamos las preguntas esenciales no sé si es parte de un plan diabólico o es una manera de estar protegidos, de vivir en una crisis permanente. Solo se puede hacer una película en un estado de crisis permanente, supongo que es así para cualquier tipo de arte. No vería la necesidad de hacer una película si yo me sintiera cómodo.  Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —¿Que es entonces para vos hacer una película: ser parte de un plan infernal o escapar de algo? —No, por un lado es escapar de la matrix, de la vida mecánica y llana que nos proponen como único escenario. Es parte de darle crédito a la imaginación que uno tiene desde la infancia y tiene que reprimir para ser funcional a un sistema estúpido y mecánico, condicionado por el hecho o de producir o de que te reconozcan por tus méritos, o pavadas por el estilo. Cuando seguiste la zanahoria por mucho tiempo, y viste que ahí no hay nada, tiras la casa por la ventana. Volves a tener 10 años, o 20. Al momento en que el mundo no te colonizó.  —¿Cuándo entendiste cómo iba a ser el lenguaje de la película? —De movida supe, como dice Favio, que el cine está para ocuparse de los milagros. Todo lo demás es reducirlo a un registro de cámara de seguridad, que es válido, a veces más válido. Pero a mi me interesa más el milagro de Favio, me interesa “Nazareno Cruz y el lobo”, “Milagro en Milán”, “Holy Motors”. El cine como mosca en la pared, que mira, puede ser. Pero no creo en esa mirada objetiva, creo que la potencia del milagro y de lo fantástico está en uno, y uno mucho lo niega eso, como los chicos que no pueden compartir su locura porque el mundo lo reduce a una juguetería. Pero ahí en realidad está toda la potencia de estar vivo. Después nos hacen domesticar la pulsión, y hacer de cuenta que no estamos sorprendidos. Como dice Baudelaire, al dandy le gusta sorprender, pero no le gusta sorprenderse. Creo que eso se traduce a cualquier adulto, obsesionado con que no le muevan al piso, habla de una domesticación diabólica. —¿Cómo fue el trabajo con Nahuel Pérez Biscayart, tu protagonista? —Para mí es uno de los mejores actores del mundo. Hay muy poca gente que camina en la banda ancha con fe, digamos. Sabiendo que la salvación está en el peligro, no en los lugares de seguridad. Si es que hubiera una salvación, está en la línea de fuego. Nahuel está en la línea de fuego. No quiere quedar bien, no necesita entender el mensaje, porque no hay un mensaje. El milagro es el mensaje. El punto de vista es el mensaje. Y está todo bien con no entender en absoluto lo que está pasando. Cuando sos chico te dicen, cuando seas grande vas a entender, y nunca llega ese momento. Lo que llega es el momento de fingir, que uno está cómodo, que uno entiende que los autos van de acá para allá, y se frenan cuando se pone en rojo, y todas esas convenciones. Con muy poca gente tenes la confianza de decir ¿estamos de acuerdo que no entendemos nada de lo que pasa? Todos tienen teoría, incluso teorías del cine, de muchas cosas. Yo prefiero una visión más pura donde todo es posible. Hay mirada de la película como algo surrealista, que es legítima, pero para mí es lo más directo que yo puedo ser con la experiencia humana. No quise hacer una película “loca”, ni intento ser surrealista. El surrealismo surgió como algo necesario para romper con algo automático de la vida, después se volvió un gesto estilístico, pero nació para dinamitar el ojo muerte, y ver como un bebé, y dibujar como dibuja un niño, como hizo Picasso, que reconoció al hacer el camino inverso al celebrar el trazo del mundo interior. Si existe algo, el mundo interior es que tiene más chances de ser una realidad. —¿Hay algo que apareció en la película que no esperabas que estuviera ahí? —Me sorprendió que se haga. Todo el mundo nos dijo que no. Que no podíamos hacerla. Ahí armé mi propia productora, con Esteban Perroud y Cristóbal Palacios, con quien escribí el guión también. Nos juntamos con Rei Cine, y ellos básicamente consiguieron la financiación y se movieron increíblemente. Pero yendo a los lugares estándares, incluso productoras con las que he trabajado, todas me dijeron que no. Estoy medio acostumbrado a que eso pase. Si no vas con los cuatro o cinco actores previsibles del momento, empezaste menos 10. En “El Ángel” nadie quería que yo usará un actor que no era actor, que no había trabajado nunca. Veo hoy la película y eso habla solo. A la hora de imprimir a fuego con lo desconocido, es el lugar donde la industria se echa atrás. Se entiende, pero claramente no es un lugar para poesía, para intentar un grado de sinceridad que entiendo implica un riesgo económico. Es difícil juntarse con gente que no quiera hacer cosas previsibles, y rentables, y encima rentables hasta ahí. O sea, me sorprendió que se haga.
Fue en 1988 cuando se conoció la comedia “Mamá” de Andrew Bergman, con un elenco integrado por Carlos Calvo, Luisina Brando y Aída Luz. Hoy más de treinta años después el mismo director, Carlos Oliveri y con otros intérpretes emprenden el desafío de hacer reír. Esta vez son Betiana Blum, Marcelo De Bellis, Romina Gaetani, Alberto Fernández De Rosa, Magela Zanotta y Nacho Toselli, quienes de miércoles a domingo estarán sobre el escenario del Multiteatro Comafi, desde el 2 de octubre. —¿Qué les atrajo de “Mamá”? BETIANA BLUM: La comedia tiene como una medida genial, porque hay una vuelta de tuerca. Creo que es un texto sabio, porque demuestra que todo se puede revertir.  Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. MARCELO DE BELLIS: Mi personaje es soñado, es el que hizo Carlos Calvo en el Maipo, durante cinco años y me sedujo. El que la dirija otra vez Carlos Olivieri me decidió. —¿Hacer comedia tiene sus secretos? B.B: El tiempo de la comedia es fundamental y es el de la vida misma. Los buenos escritores como es el caso de Andrew Bergman te sirven la comicidad en bandeja, pero si vos lo ensuciás la matás. Hay que buscar la naturalidad. Si mi personaje dice algo que es gracioso, pero si mi compañero de escena no lo registra, no sucede. M.D.B: En la comedia se trabaja igual que para la tragedia. La única diferencia es que el humor sale de la situación. No hay mucho misterio. La gran clave del humor es vivirlo como una tragedia. Cuando ves un buen comediante, como Alberto Sordi del neorrealismo italiano, te das cuenta que está transitando con verdad la situación.  —Tuvieron grandes compañeros de elenco… B.B: China Zorrilla fue una gran comediante, compañera de lujo y su actuación fluía. M.D.B: Son ejemplos: Luis Brandoni, Guillermo Francella, como lo fueron Ernesto Bianco o Juan Carlos Dual. Nunca hicieron pavadas, siempre transitaban la situación con la misma verdad, como con cualquier otro género teatral. —¿Es un peligro el tentarse? ¿Qué hacen en esa situación? B.B: En la comedia siempre existe esa posibilidad, pero si hacés un drama es mucho peor. Son los riesgos del teatro, que va en vivo. Los imprevistos son los peligros.  M.D.B: El tentarse es la tragedia de la comedia. Muchas veces se utiliza como un argumento barato, para que crean que es gracioso lo que se está haciendo. Lo detesto. Cuando hay un accidente sobre el escenario, que te puede pasar, hay una risa típica en la sala y eso te puede llegar a modificar, pero por lo general no debe suceder. —¿Pensaron alguna vez en abandonar la profesión? B.B: No, amo a mi profesión, incluso me gusta dar clases, pero no me dan los tiempos cuando hago teatro. Me encanta pasarles a los intérpretes esta impronta de ser reales y de no actuar. Estudié con Carlos Gandolfo, Augusto Fernandes y Hedy Crilla, grandes maestros. He dirigido (“La pipa de la paz”), porque siento poder aportarle a los actores. M.D.B: No sé si la palabra es abandonar, tal vez trabajar menos, pero me gusta mucho lo que hago. También me encanta dirigir. Mi última puesta fue de “Stéfano”, con Luis Longhi como protagonista y en la codirección, con la que se reabrió la sala Armando Discépolo, en La Plata, provincia de Buenos Aires, en el 2022.  —¿Sienten diferencias con los actores más jóvenes? B.B: En el escenario generalmente ya hay gente que está más marcada por el teatro. Son tres formas distintas de trabajar, tanto en el cine como en el teatro tenés tiempo para elaborar, mientras que en la televisión hay que solucionar todo al paso, pero es una gran escuela. M.D.B: Hay muy buenos actores nuevos. La diferencia que noto está en el decir. Antes había mucho cuidado en la vocalización, mientras que ahora impera un cierto naturalismo, que tiene que ver con querer ser verdadero. Me tocó trabajar con muy buenos intérpretes jóvenes como Alan Madanes, quien ahora está haciendo Cuando Frank conoció a Carlitos. Lo descubrí cuando filmamos Freeks para Disney+, en el 2023. —¿Cómo los trata el público? B.B: Creo que una de las cosas más hermosas que me ha dado a mí la vida, en esta profesión es lo que le pasa a la gente conmigo. Siempre que salgo, camino un poco y cada persona me devuelve una sonrisa. Hoy la mayoría anda muy preocupada, pero me hablan con afecto y recibo amor por parte de la gente. No tengo palabras para agradecerles.  M.D.B: Con mucho amor. Recién estaba en la esquina esperando un auto, pasó una persona y me regaló un libro. Creo que nos asocian con momentos lindos. La fama es consecuencia de una asociación. A mí todavía me sorprende el amor de los argentinos hacia sus artistas.   Entre suegra y yerno En esta nueva ficción Betiana Blum encarnará a una madre y suegra, mientras que Marcelo De Bellis será uno de los dos yernos. “Hay una gran gama de madres –aclara Blum– desde una santa hasta las otras. En este caso hay que entenderla, ella estaba casada y todo le iba bien hasta que él muere.  Al no tener casa propia va a vivir con una de sus hijas y ahí le cambió la vida. Si no tenés una capacidad de adaptación y de bondad te transformás en una resentida, a la que todo la enoja. Esta madre está desconforme con lo que le toca vivir y eso es como un veneno, un resentimiento. Por eso le echa en cara a todo el mundo lo que siente.” A la hora de componer un personaje Marcelo De Bellis confiesa: “Soy muy de estudiar la letra y ponerme a hacer. A veces la intuición me lleva a lugares acertados, casi siempre, en otros no tanto, pero fundamentalmente fue de la mano de Carlos Olivieri, quien me iba a dibujando el personaje”. Ante el predominio de comedias en la actual cartelera teatral, Blum reflexiona: “Son épocas. En este momento la gente va al teatro, quiere pasarla bien y llevarse alguna reflexión, con algún momento emotivo. Se necesita de la risa. No tengo formación política, siempre me dediqué sólo a mi profesión. Nosotros estamos trabajando, más o menos vamos tirando, pero hay mucha gente que está muy mal. El tema de los jubilados, no hay ninguna razón que justifique el horror de lo que hacen con estas personas. No es sólo este gobierno, todos ajustan por ahí”.
El rapero estadounidense Sean Combs, mejor conocido como Puff Daddy o Diddy, fue detenido en las últimas semanas por enfrentar graves acusaciones de tráfico sexual, extorsión y prostitución. Este ícono del hip-hop era reconocido en Hollywood no solo por su carrera músical, sino también por realizar fiestas masivas a las que acudían estrellas del espectáculo y donde se sospecha que ocurrían algunos de los hechos ilícitos.  Diddy fue arrestado el pasado 16 de septiembre en un hotel de Nueva York, luego de que una extensa investigación revelara detalles perturbadores sobre las fiestas que organizaba, conocidas como "Freak Offs". Esto sucedió seis meses después de que las autoridades estadounidenses comenzaran a investigar sus propiedades en Los Ángeles y Miami, donde recolectaron las pruebas suficientes para capturarlo.   ¿Quién es Puff Daddy? Sean John Combs, de 54 años, es uno de los raperos más influyentes del hip-hop en los años 90, época en la que transformó la industria musical al llevar el género a nuevas audiencias y consolidarse como una figura clave estadounidense. Por este motivo, logró ganar cuatro premios Grammy y se insertó en el mundo empresarial al crear el sello discográfico Bad Boy Record. Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. De Leonardo Di Caprio a Kamala Harris: se conoció la lista completa de famosos en las fiestas de Sean "Diddy" Combs Además, es compositor y productor músical, lo que le permitió conocer y trabajar con grandes estrellas como Mariah Carey, Beyoncé, Britney Spears, The Weeknd, Usher, Pharrell Williams, Christina Aguilera, Katy Perry y Justin Bieber. En el ámbito del hip-hop, fue mánager y amigo de Biggie Smalls (Notorious B.I.G.) y es conocido por su enemistad con el rapero Tupac Shakur, a tal punto que algunas versiones lo vincularon con su asesinato en 1996. A nivel personal, Combs tiene siete hijos y estuvo en pareja con múltiples mujeres a lo largo de su vida, entre ellas Jennifer Lopez y Cameron Diaz. Una de sus relaciones más duraderas fue la que tuvo con la cantante Cassie Ventura desde 2007 hasta 2018, quien en 2023 presentó una demanda multimillonaria en su contra por agresión sexual. ¿Qué hizo y por qué está detenido Sean "Diddy" Combs? Tras la denuncia de Ventura, comenzaron a surgir más acusaciones de conducta sexual inapropiada contra Diddy Combs y días después se presentaron tres demandas más por hechos ocurridos a diferentes mujeres entre 1991 y 2003. En base a esta investigación, a principios de año las autoridades estadounidenses allanaron sus propiedades en Los Ángeles y Miami, donde se encontraron drogas, cientos de videos, miles de botellas de aceite y lubricante para bebés, además de armas de fuego y municiones. Desde entonces, el rapero enfrentó más de diez demandas por abuso sexual y violación, una cifra que, según un relevamiento del sitio The Hollywood Reporter, subió a 120 acusaciones de violencia sexual tras su detención a mediados de septiembre. Estas habrían sido tanto de hombres como mujeres, cuyas edades oscilan entre los 9 y 38 años, incluyendo a 25 menores de edad. No obstante, esa sería la cifra menor ya que en tan solo diez días, los abogados del caso recibieron más de 3000 testimonios de personas que presentaron acusaciones contra Puff Daddy, aunque sólo pudieron corroborar 120 de esos relatos, según reportan medios estadounidenses. Estas presuntas agresiones habrían ocurrido a lo largo de dos décadas, entre los años 2000 y 2010, una época en la que el artista se encontraba en la cima de su carrera.  Los hechos habrían tenido lugar principalmente durante fiestas en Nueva York, Los Ángeles y Miami, en lugares como hoteles y residencias privadas. Entre ellas destacaban las llamadas “Freak off parties”, conocidas por su extravagancia y la participación de numerosos amigos, celebridades y personas del círculo íntimo de Diddy. Caso Sean "Diddy" Combs: 120 personas, víctimas de sus "fiestas de blanco" Según la denuncia de catorce páginas, el productor sometía a hombres y mujeres, bajo el efecto de drogas –sumisión química–, a torturas y actos sexuales que podían prolongarse durante días. Las víctimas eran medicadas intravenosamente para recuperarse, y luego eran amenazadas con la difusión de los videos si decidían hablar.  Se cree que estas fiestas secretas ayudaron a Diddy a ganar poder y consolidarse en la industria musical, aprovechando sus conexiones para impulsar las carreras de diversos artistas. Además de las acusaciones de agresión y abuso sexual, los abogados planean acusar a Combs de facilitar sexo con sustancias controladas, trabajo forzado, secuestro, soborno, difusión de videos sin consentimiento y abuso sexual de menores. Actualmente, el rapero estadounidense permanece detenido en Nueva York, sin derecho a fianza, a la espera de un juicio por cargos federales que incluyen tráfico sexual, conspiración para cometer crimen organizado y transporte con fines de prostitución. Además, en los últimos días, en las redes sociales se filtró la "lista completa" de los famosos que eran habitué a las reuniones y están en la mira de la justicia.     RV / Gi
Desde el 18 se ve por Netflix a Victoria “Vicky” Mori, la protagonista de Envidiosa en la piel de Griselda Siciliani. Son doce capítulos de treinta minutos de esta primera temporada, ya que se intuye que habrá otra más. En el elenco están Esteban Lamothe, Benjamín Vicuña, Susana Pampín, Pilar Gamboa, Martín Garabal, Violeta Urtizberea, Marina Belatti, Bárbara Lombardo y sigue la lista de intérpretes. Confiesa orgullosa Siciliani: “Hemos tenido que cortar escenas por las risas de los técnicos”. Es ésta la segunda ficción que encara Siciliani para Netflix, ya que este año también se la pudo ver en la película Descansar en paz junto a Joaquín Furriel y Gabriel Goity, en un papel bien distinto. Mientras espera la salida de este nuevo desafío continúa de jueves a domingo con el espectáculo teatral que va primero en recaudaciones: Felicidades, en El Nacional. —La envidia es uno de los siete pecados capitales, junto a la lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira y la soberbia. Analicemos: ¿tenés alguno? Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. —(Se ríe) Creo que todos. Soy lujuriosa, como muchísimo, si no tengo que trabajar lo que más me gusta en el mundo es no hacer nada, estar tirada comiendo y mirando una película. Diría que la soberbia, la envidia y la avaricia no las relaciono mucho conmigo, gracias a Dios. En lo económico no tengo puesto ahí mi foco. Soy más desastrosa en ese sentido. La soberbia y la envidia las tengo controladas, van y vienen. —¿Cómo compusiste a esta nueva protagonista? —Observando mucho, porque al tener que construir un personaje, siempre lo armás con lo que tenés y con lo que mirás. En mi caso trabajo con lo que soy, traigo lo mío y eso es muy liberador. El poder exacerbar esos sentimientos horribles que una tiene más o menos a raya, ayuda. Cuando te viene la envidia enseguida una la descarta, porque sabe que no sirve para nada, que es un parásito. Pero para interpretar a Vicky la necesitaba: era hermoso poder estar envidiando, siendo todo ese desastre y torbellino que es. Con la producción fuimos definiendo el vestuario. Sabía que Vicky era de las mujeres que les gusta tener el pelo largo. Es uno de esos preconceptos que tiene, porque siempre está buscando marido. Todas las áreas construyeron mucho al personaje. Hay algo mío, porque me permitieron colaborar creativamente. El actor tiene el trabajo de buscar empatizar con alguien que no sos y aquí pude sumar en algunas escenas. Me sentí muy cómoda actuando y haciendo de Vicky. —Pasaste de “Descansar en paz” a esta comedia. ¿Elegís papeles distintos? —Me pasa algo que es un alto privilegio y es que me ofrecen propuestas muy diferentes. En ese sentido, nunca me pasó de hacer un personaje y que me ofrezcan todos parecidos. Siempre me sorprendió que estoy haciendo un papel en una comedia y después me ofrecen un drama. No sé por qué pasa. Cuando me llamaron para El último Elvis, me convocó su director Armando Bo, después de verme en el teatro con el grupo El descueve. Nada que ver. Él me dio para hacer en el cine un personaje muy austero y dramático. Desde entonces, siempre me pasa así y lo vivo como un privilegio total. Si hay un misterio no lo sé, qué ven en mí los directores. Además, me gusta hacer papeles diferentes, porque me mantienen muy viva. De hecho, en cuanto terminé de filmar Descansar en paz me llamaron para hacer de Zulema Yoma en la serie Menem. Y en cuanto finalicé me convocaron para Envidiosa. Son todos personajes muy diferentes y seguidos. —¿Cuál es diferencia entre filmar una serie o una película para plataforma? —Más que nada el tiempo. Te diría que en principio el proyecto no, porque todos son diferentes. Por más que las dos sean películas, las producciones pueden ser muy distintas y cambia mucho. Tal vez la serie te implique más tiempo, pero también depende de la manera de filmar. Ahora son casi siempre los mismos equipos los que hacen series y películas, tanto cámaras, técnicos e incluso directores. En el caso de Envidiosa, Gabriel Medina dirige cine y estuvo a cargo de esta primera temporada. Todo su equipo es de cine.  —Se acaba de confirmar una segunda temporada. —Aún no sabemos cuándo se empieza a filmar. Este es el elenco de mis sueños, cada uno, actor y actriz con quien me tocaba filmar cada día era maravilloso. Me levantaba muy cansada, pero pensando en las escenas me decía: ¡qué suerte! Estaba ensayando la obra en el teatro y cuando sonaba el despertador muy temprano, a veces me daban ganas de llorar del agotamiento, pero enseguida se me cruzaba el plan de rodaje del día, con los actores con los que iba a actuar y se me pasaba todo. Era como ir a jugar con la selección. —¿Extrañás la televisión? —Si la extraño, aunque tengo la posibilidad de seguir filmando y haciendo series. Pensaba después de Educando a Nina qué me puede llegar a tocar a nivel de protagonizar una comedia, con un personaje femenino potente como el de estas gemelas…y me llaman para Envidiosa. Para mí, Educando a Nina está en el top de las ficciones que he hecho. Me da mucha ternura y gratificación cuando la gente me la comenta. La ven en Youtube e incluso recortan escenas y las suben a las redes. Me pasa todo el tiempo y me conmueve porque ya pasaron ocho años. Aunque durante la pandemia Telefe decidió pasar el primer capítulo y tuvo tanto éxito que pasó a ser diaria.  —Adrián Suar dijo que sabía que ibas a aceptar hacer “Felicidades” si el autor y director era Mariano Pensotti: ¿fue así? —Adrián es muy inteligente. Él conoció a Mariano (Pensotti) por mí, ya que soy muy fanática de sus espectáculos. Me parece un dramaturgo muy destacado y un gran director. Las propuestas que hace con su grupo Marea junto con Mariana Tirantte y Diego Vainer son excelentes. Es cierto que Adrián (Suar) me venía ofreciendo muchas obras y ninguna encontraba que era para mí. Hasta que un día me dijo: “Mariano (Pensotti) pensó en vos y te lo queremos proponer”. —Van primeros en las recaudaciones, en un teatro con más de mil butacas: ¿sos consciente de este éxito? —Es una locura lo que pasa con “Felicidades”. No se consiguen las entradas. Están vendidas para todas las funciones. No entiendo lo que pasa, sé que la obra está buenísima, pero hay muchas otras que también lo están. Algo pasó con este espectáculo, con este elenco, con el tema, no sé con qué. Me resulta muy difícil analizarlo. Sí te diría que estoy feliz y que más allá de lo que pasa con el público, es una emoción cada noche salir a saludar. Cuando se prenden las luces de El Nacional y vemos a tanta gente es la felicidad. Es maravilloso estar con Adrián en el escenario todas las noches divirtiéndonos y divirtiendo, pudiendo tener después tantos años este vínculo tan fraternal. —Pertenecés a una familia muy vinculada con la docencia. Siempre se te ve en marchas. ¿Cuál es tu posición hoy? —Siempre participo de las protestas sociales y nosotros tenemos muy metido el reclamo docente, por lo familiar. Vamos con mi viejo y mis hermanos. Nos organizamos y marchamos todos juntos y así lo he hecho históricamente. También estuve en las marchas apoyando la ley del aborto. Creo que hoy está todo organizado para asustar. Como tantas otras cosas son para amedrentar. Como la exposición a los artistas que si opinan se los llevan a las redes, son técnicas. Funcionan porque una después tiene cuidado. No quiero ser partícipe de una distracción de otros temas, que por ahí son más complejos.
Antes de morir, Ricardo Monti escribía una ópera sobre un joven compositor que escribía su última obra antes de morir. ¿Ironía? “El cosmos es justamente eso, una realidad ordenada que implica un diseño”, me dijo una de las tantas tardes que compartimos. Cada día estoy más de acuerdo. El Festival Mundo Monti llega en el momento justo. Como las piezas de un rompecabezas, encastra en el espacio y el tiempo que le corresponde.  Esto no les gusta a los autoritarios El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad. Hoy, más que nunca, toda la obra de Ricardo adquiere una nueva dimensión que espeja, con dolorosa claridad, nuestro presente. “No tiene ningún sentido vivir oprimido –nos dice en su último libro–. Si la gente se diera cuenta de esto… No se da cuenta porque está manipulada. Y porque ha cedido por temor. Ha cedido su independencia, se ha desprendido de sus ideas, ha decidido dejar de pensar por sí misma. Ha perdido su libertad y tiene que recuperarla. En gran medida esa pérdida de libertad está íntimamente ligada al miedo a morir. Un despropósito. No podemos hacer nada frente a ese miedo”. Monti está más vivo que nunca. Y nos sigue interpelando como lo hizo desde su primera creación en 1970. Los grandes artistas son así. Atraviesan el tiempo. Apabullan y conmueven, una y otra vez, porque sus obras nos enfrentan a la dilemática condición humana. “Sos el Shakespeare argentino”, le dije un día. Se rió y me contestó: “¿Entonces me van a reconocer dentro de cien años?” No sé cuánto tiempo pasa hasta que un artista se vuelve parte de la piel de un pueblo. La única certeza que tengo es que este pueblo necesita del mundo de Monti. Mundo de un hombre sabio, de un curioso, de un animal metafísico, de un caprichoso, de un político, de un domador de verdades. Un hombre arriesgado, que tejió su vida en el telar de sus obras.  Los espero hasta el 17 de octubre, en este festival que hoy cuenta con seis sedes, un libro, una ópera en proceso, un concurso de dramaturgia y una película, pero que en el principio fue, como siempre es el hecho artístico, una página en blanco. Prepárense para descubrir –a través del libro Una poética de la libertad, que escribimos juntos durante un año– cómo Ricardo creó cada una de sus obras logrando, cuando las vemos en su conjunto, una coherencia estética impactante. Prepárense también para ser testigos de fragmentos de su última obra teatral, Zanni, una ópera en la que su protagonista, un joven compositor a punto de morir, solo busca la trascendencia de su obra. Y en la que Ricardo nos revela cómo un artista puede fundir, sin miedo, la vida y la creación. Y como si esto fuera poco, prepárense para verlo y escucharlo en la pantalla del cine. Los que lo extrañamos, muchos, vamos a sentir que se nos estruja el corazón. Pero calma, porque él querría esto. Querría decir su verdad, en tiempos donde la verdad es una búsqueda más que una certeza. Lo haría a su manera, como lo estamos intentando muchos. Él solo escribiría y escribiría y escribiría hasta desangrarse. “Dejo mi huella, lo que soy como artista. Eso es lo que me impulsa a escribir, si no no escribo, me dedico a otra cosa. No me dedico al arte para llenar teatros o libros en las bibliotecas. Lo hago para expresar, verdaderamente, mi mundo más genuino”. Importantes referentes de la cultura nos van a acompañar en estos días. No los nombro para que les de curiosidad y se acerquen a @mundomonti para enterarse. Sí les adelanto que la primera semana estaremos en el Teatro Argentino de La Plata y en el Teatro Nacional Cervantes. Y la segunda, en el Centro Cultural Universitario Paco Urondo y en el Cine Gaumont. También les adelanto que la primera edición del “Concurso de dramaturgia Ricardo Monti”, apoyada por Proteatro, Sagai y Argentores, ya tiene cien obras inscriptas. Y que nuestro jurado de honor: Rubén Schumacher, María Marull y Enrique Papatino, muy pronto estarán leyéndolas. Ricardo escribe en su última obra: “Ya soy ceniza, el fuego se apaga. Y muy pronto, en un tiempo u otro, volverá a arder”. Este festival reaviva ese fuego, iluminando cada palabra y mensaje que Ricardo nos legó. Vale la pena detenerse y escucharlo. *Actriz, escritora y guionista.
Máximo Bolocco, el hijo de Cecilia Bolocco y del fallecido presidente de Argentina Carlos Menem está aprovechando este 2024 para disfrutar de unas relajantes y emocionantes vacaciones en Italia. A sus 20 años, el joven se encuentra en una etapa de exploración y aventuras, y, desde su cuenta de Instagram, dejó ver su espectacular viaje por la costa italiana. Con destinos que evocan glamour, cultura y una vida relajada, Máximo mostró en sus redes sociales desde idílicos paseos por las calles de Portofino, hasta emocionantes momentos a bordo de un yate en el mar Tirreno. Un paseo por la encantadora costa italiana Portofino, una de las joyas de la Riviera italiana, es uno de los destinos destacados de este viaje. El joven fue visto recorriendo sus coloridas calles y disfrutando de la gastronomía local, uno de los grandes atractivos del lugar. El pequeño puerto de Portofino, famoso por atraer a celebridades de todo el mundo, fue testigo de la presencia de Máximo mientras caminaba por el lugar y disfrutaba su atractivo. La costa italiana siempre fue sinónimo de sofisticación y lujo, y para Máximo no fue la excepción. En una de las fotos que compartió, se lo ve de espaldas a un mar azul profundo. Con el torso desnudo y el cabello despeinado por la brisa marina, Máximo se prepara para lanzarse al agua desde la cubierta de un barco, dejando claro que el mar es su gran aliado en esta travesía. “Días de mar”, fue el mensaje que dejó en su publicación en las redes. Las aventuras marítimas de Máximo Bolocco Las aventuras en el mar están siendo las grandes protagonistas del viaje. Entre las imágenes compartidas por Máximo, destacan aquellas donde se lo ve disfrutando de la navegación y sumergiéndose en las aguas cristalinas del Mediterráneo. El hijo de Cecilia Bolocco apareció disfrutando de unos días en un lujoso yate en donde aprovechó para relajarse mientras tomaba una cerveza para aplacar el calor europeo. Además, el joven disfrutó de la nocturnidad con una copa de vino, dejando en claro que está ahí para relajarse. No es la primera vez que Máximo comparte detales de sus vacaciones. Durante sus anteriores viajes a Miami y Marbella, también mostró su pasión por el mar y las actividades acuáticas como el paddleboarding y el snorkel, pero esta vez, el escenario de Italia le añadió un toque especial a su experiencia. VO También te puede interesar
El 20 de septiembre del 2024 quedará marcado como una fecha clave en la vida de Pampita y Roberto García Moritán. Lo que parecía un matrimonio de ensueño, con la imagen perfecta de una familia feliz y sólida, comenzó a derrumbarse en cuestión de días. Según fuentes cercanas a la pareja, fue un llamado telefónico lo que hizo que Pampita tomara la decisión de distanciarse de su marido, quien podría estar enfrentando una situación delicada, vinculada a su carrera política. Este nuevo giro en la vida de la modelo ha sorprendido a muchos y ha dejado en suspenso a sus seguidores y a la opinión pública. Hasta poco antes de esta fecha, no había señales públicas de que la relación entre Pampita y Moritán estuviera en crisis. De hecho, todo indicaba lo contrario. En “Socios del Espectáculo” recordaron un episodio durante la grabación del programa Los 8 escalones, donde Pampita se mostró muy cariñosa con su esposo. Testigos que se encontraban en el set comentaron cómo la modelo corrió a abrazarlo efusivamente cuando él llegó a buscarla. Pampita y Roberto: el llamado que lo cambió todo Sin embargo, según fuentes confiables, el 20 de septiembre fue la fecha clave en la que Pampita recibió un llamado que cambió el rumbo de su matrimonio. El contenido exacto de esa llamada es un misterio, pero se especula que la persona del otro lado del teléfono le advirtió sobre problemas que involucraban a Moritán, posiblemente relacionados con su carrera política. Este mensaje de alerta habría encendido las alarmas de Pampita, quien habría decidido alejarse para evitar quedar involucrada en posibles escándalos que podrían afectar su reputación. De esta manera, en el programa que conduce Adrián Pallares y Rodrigo Lussich señalaron que la decisión de Carolina no se debe a una crisis sentimental propiamente dicha, sino a una estrategia para proteger su imagen pública. En medio de esta situación, también causaron revuelo las declaraciones de la madre de Moritán que sugirió que Pampita debería haber apoyado más a su marido en este momento complicado. "No debería soltarle la mano en este momento", aseguró la mujer. En este sentido, Lussich dejó entrever que Pampita tampoco sería tan “inocente” como parece, insinuando que la modelo también habría tomado decisiones basadas en su conveniencia personal. Es decir, que en el momento en que el entorno político de Moritán comenzó a verse cuestionado, ella optó por retirarse para evitar quedar afectada. VO   También te puede interesar
En medio del escándalo que involucra al rapero Diddy Combs, los nombres de los príncipes William y Harry han vuelto a aparecer en los titulares de la prensa internacional. Diddy, ahora de 54 años, enfrenta graves acusaciones de tráfico sexual, lo que despertó curiosidad sobre las celebridades que alguna vez formaron parte de su círculo. Entre ellas, se reveló que los príncipes británicos fueron invitados en más de una ocasión a sus polémicas "fiestas blancas" durante su juventud. Durante los años de juventud de los príncipes William y Harry, su fama no se limitaba a ser herederos de la corona británica. Ambos eran conocidos por su carácter fiestero, en especial Harry, quien protagonizó más de un escándalo en los clubes nocturnos de Londres. Por aquel entonces, Diddy, una de las figuras más prominentes del mundo del hip hop, los tenía en la mira como posibles asistentes a sus exclusivas y ahora controvertidas fiestas. Estas "fiestas blancas" que organizaba el rapero eran famosas no solo por la asistencia de celebridades de todos los ámbitos, sino también por el ambiente desenfrenado que hoy está siendo investigado por la justicia. Según el periodista y biógrafo real Christopher Andersen, Diddy invitó a los hermanos en varias ocasiones, describiendo a los príncipes como "jóvenes que se metían en problemas". Sin embargo, afortunadamente para ellos, nunca aceptaron estas invitaciones. Los príncipes Harry y William escaparon a la controversia Christopher Andersen habló recientemente sobre lo cerca que estuvieron los príncipes de verse involucrados en estas fiestas. Según el escritor, las invitaciones de Diddy llegaron durante una etapa de la vida de William y Harry en la que sus nombres aparecían constantemente en los tabloides británicos debido a sus salidas nocturnas. "Diddy se propuso invitarlos a sus fiestas", mencionó el biógrafo. Sin embargo, gracias a la intervención de los encargados de palacio, las invitaciones fueron rechazadas, permitiendo que los príncipes esquivaran un gran escándalo que podría haberlos perseguido hasta el día de hoy. Andersen también mencionó que cuando William y Kate Middleton se comprometieron en 2010, Diddy "captó la indirecta" y dejó de invitar a los príncipes a sus reuniones. Hoy en día, tanto William como Harry llevan vidas muy diferentes a las de su juventud. William, de 42 años, está totalmente enfocado en sus deberes como príncipe de Gales, al lado de su esposa Kate Middleton, con quien tiene tres hijos. Por su parte, Harry, de 40 años, se alejó de la realeza británica y se instaló en California junto a Meghan Markle y sus dos hijos. También te puede interesar
Cande Molfese, conocida por su participación en series juveniles como Violetta y Soy Luna, se convirtió en uno de los personajes más comentados en la nueva edición de Bake Off Famosos. Sin embargo, lo que realmente captó la atención de las redes sociales es una comparación que generó miles de comentarios: la inesperada relación entre Molfese y Samanta Casais, la polémica participante de la versión original del programa en Argentina. El 30 de septiembre de 2024, un tweet que ya cuenta con más de 520 mil reproducciones encendió las redes al comparar a Cande Molfese con Samanta Casais, exparticipante de la primera edición de Bake Off que fue descalificada tras un escándalo en el que se descubrió que era pastelera profesional, lo cual infringía las reglas del concurso de amateurs. El usuario que publicó el tweet afirmó: "Siento que a Cande Molfese la vamos a odiar como a Samantha", generando un sinfín de reacciones, memes y opiniones divididas. ¿Por qué compararon a Cande Molfese con Samantha? La referencia a Samanta Casais no es casual. Durante la primera temporada de Bake Off Argentina, emitida en 2020, Samantha se convirtió en uno de los personajes más polémicos y discutidos de la televisión. Su descalificación luego de ganar el concurso dejó una marca en la audiencia, generando un rechazo que aún resuena en las redes. A pesar de que Samantha no infringió ninguna norma en la versión original del show, su participación dejó un sabor amargo que, hasta el día de hoy, sigue siendo tema de conversación en Twitter y otras plataformas. Ahora, con el debut de Bake Off Famosos, el público parece estar buscando una nueva "villana", y Cande Molfese, por alguna razón, fue la elegida para ocupar ese rol. Aunque aún es muy pronto para determinar si Molfese tendrá un recorrido polémico en el programa, las primeras impresiones del público han bastado para que se generen comparaciones con Samantha. El tweet que desató el escándalo fue compartido y comentado miles de veces, en su mayoría por usuarios que ya han comenzado a tomar partido sobre esta curiosa comparación. Algunos defienden a Molfese, destacando su simpatía y habilidades en la cocina, mientras que otros insisten en que su actitud podría recordarnos al papel que Samantha jugó en el show. “Ni ahí, Cande es un amor, no tiene nada que ver con Samantha”, escribió una fan en respuesta al tweet, mientras que otros usuarios bromearon con memes y gifs, asegurando que, de seguir así, "se viene otra Samantha 2.0". VO También te puede interesar

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