Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
Mi
primera
película,
“Caja
Negra”,
nació
con
un
tipo
caminando
por
la
calle,
lo
empecé
a
seguir,
y
me
hice
amigo.
Cuando
le
pregunté
si
era
actor,
me
dijo
que
era
un
trabajo
estúpido
y
se
fue.
Era
un
vagabundo
vestido
parcialmente
de
mujer
(cartera,
un
taco
alto
en
un
pie,
un
sombrero
de
mujer)
que
entraba
a
las
farmacias,
y
se
pesaba
en
ellas.
Cuando
lo
encaré
me
dijo
‘Mira,
peso
cero,
no
existo,
no
existo,
pero
me
están
siguiendo’”
dice
Luis
Ortega.
Y
sin
dudas,
cuando
se
vea
“El
Jockey”,
su
nueva
película
es
imposible
no
sorprenderse
por
los
similar
de
esas
estampitas.
El
realizador
de
“El
Ángel”
y
“Dromómanos”,
que
viene
de
estrenar
en
Venecia
su
realización
protagonizada
por
Nahuel
Pérez
Biscayart
y
Úrsula
Corberó,
suma:
“Después
un
amigo
me
llevó
a
las
carreras,
y
ahí
dije
este
tipo
puede
ser
un
jockey
que
se
cayó
del
caballo,
se
le
borró
el
disco
rígido
y
tuvo
la
suerte
de
volver
a
una
visión
pura.
Está
parado
en
la
vereda
alucinando
como
un
bebé,
viendo
el
mundo
por
primera
vez.
Así
empezó”.
Agradecido
al
Hipódromo
de
Buenos
Aires,
por
su
entrega,
Ortega
habla,
y
habla
de
cine,
del
mundo,
de
muchas
cosas,
con
seguridad
pero
sin
suntuosidad.
A
la
hora
de
su
creación
y
sus
temas,
cree
que
hay
algunas
preguntas
que
aparecen:
“¿Qué
es
amar
bien?
¿cómo
se
hace?
¿qué
es
ser
parte
del
medio
y
triunfar?
Son
preguntas
que
atraviesan
la
película.
¿Cuántas
veces
hay
que
morir
para
liberarse
de
un
personaje
que
uno
puede
llegar
a
ser
y
convertirse
en
otro?
Todo
vuelve
a
empezar,
en
cada
vida,
en
cada
vida
que
uno
pueda
vivir
en
su
vida,
y
uno,
todos,
muerde
el
mismo
anzuelo:
quiere
que
le
vaya
bien,
quiere
que
lo
amen,
quiere
que
lo
reconozcan.
Todo
el
tiempo
en
la
misma
calesita
que
choca.
¿Cómo
me
bajó?
Eso
quizás
se
logra
soltando
ambiciones.
Pesando
cero”.
—¿Qué
te
interesaba
de
ese
recorrido
del
personaje?
—A
mí
siempre
me
interesa
la
aventura
humana,
el
laberinto
ese
donde
por
ahí
encontras
un
espejo,
pero
quien
está
en
el
espejo
no
sos
vos.
Me
interesa
esa
inquietud
de
saber
quien
es
uno
y
nunca
saberlo.
Es
más
fácil
saber
quién
es
el
otro,
al
menos
relativamente.
Mi
sospecha
es
que
no
hay
nadie,
lejos
de
ser
una
conclusión
para
mí,
mi
relación
con
el
cine
existe
porque
siento
que
somos
una
cámara.
No
sé
quien
esta
viendo
la
grabación
pero
evidentemente
hay
una
misión
que
desconocemos.
Pero
podemos
despertar
dentro
de
este
delirio
frenético
y
entender
que
no
es
normal
lo
que
pasa,
ni
siquiera
mirar
por
la
ventana.
Te
paras
en
la
esquina
y
es
una
postal
alucinada.
No
hay
nada
normal
en
lo
que
vivimos,
estés
en
un
monoambiente
o
en
el
Tíbet
o
en
Miami:
que
el
cerebro
esta
entrenado
para
procesar
la
información
y
que
no
nos
hagamos
las
preguntas
esenciales
no
sé
si
es
parte
de
un
plan
diabólico
o
es
una
manera
de
estar
protegidos,
de
vivir
en
una
crisis
permanente.
Solo
se
puede
hacer
una
película
en
un
estado
de
crisis
permanente,
supongo
que
es
así
para
cualquier
tipo
de
arte.
No
vería
la
necesidad
de
hacer
una
película
si
yo
me
sintiera
cómodo.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Que
es
entonces
para
vos
hacer
una
película:
ser
parte
de
un
plan
infernal
o
escapar
de
algo?
—No,
por
un
lado
es
escapar
de
la
matrix,
de
la
vida
mecánica
y
llana
que
nos
proponen
como
único
escenario.
Es
parte
de
darle
crédito
a
la
imaginación
que
uno
tiene
desde
la
infancia
y
tiene
que
reprimir
para
ser
funcional
a
un
sistema
estúpido
y
mecánico,
condicionado
por
el
hecho
o
de
producir
o
de
que
te
reconozcan
por
tus
méritos,
o
pavadas
por
el
estilo.
Cuando
seguiste
la
zanahoria
por
mucho
tiempo,
y
viste
que
ahí
no
hay
nada,
tiras
la
casa
por
la
ventana.
Volves
a
tener
10
años,
o
20.
Al
momento
en
que
el
mundo
no
te
colonizó.
—¿Cuándo
entendiste
cómo
iba
a
ser
el
lenguaje
de
la
película?
—De
movida
supe,
como
dice
Favio,
que
el
cine
está
para
ocuparse
de
los
milagros.
Todo
lo
demás
es
reducirlo
a
un
registro
de
cámara
de
seguridad,
que
es
válido,
a
veces
más
válido.
Pero
a
mi
me
interesa
más
el
milagro
de
Favio,
me
interesa
“Nazareno
Cruz
y
el
lobo”,
“Milagro
en
Milán”,
“Holy
Motors”.
El
cine
como
mosca
en
la
pared,
que
mira,
puede
ser.
Pero
no
creo
en
esa
mirada
objetiva,
creo
que
la
potencia
del
milagro
y
de
lo
fantástico
está
en
uno,
y
uno
mucho
lo
niega
eso,
como
los
chicos
que
no
pueden
compartir
su
locura
porque
el
mundo
lo
reduce
a
una
juguetería.
Pero
ahí
en
realidad
está
toda
la
potencia
de
estar
vivo.
Después
nos
hacen
domesticar
la
pulsión,
y
hacer
de
cuenta
que
no
estamos
sorprendidos.
Como
dice
Baudelaire,
al
dandy
le
gusta
sorprender,
pero
no
le
gusta
sorprenderse.
Creo
que
eso
se
traduce
a
cualquier
adulto,
obsesionado
con
que
no
le
muevan
al
piso,
habla
de
una
domesticación
diabólica.
—¿Cómo
fue
el
trabajo
con
Nahuel
Pérez
Biscayart,
tu
protagonista?
—Para
mí
es
uno
de
los
mejores
actores
del
mundo.
Hay
muy
poca
gente
que
camina
en
la
banda
ancha
con
fe,
digamos.
Sabiendo
que
la
salvación
está
en
el
peligro,
no
en
los
lugares
de
seguridad.
Si
es
que
hubiera
una
salvación,
está
en
la
línea
de
fuego.
Nahuel
está
en
la
línea
de
fuego.
No
quiere
quedar
bien,
no
necesita
entender
el
mensaje,
porque
no
hay
un
mensaje.
El
milagro
es
el
mensaje.
El
punto
de
vista
es
el
mensaje.
Y
está
todo
bien
con
no
entender
en
absoluto
lo
que
está
pasando.
Cuando
sos
chico
te
dicen,
cuando
seas
grande
vas
a
entender,
y
nunca
llega
ese
momento.
Lo
que
llega
es
el
momento
de
fingir,
que
uno
está
cómodo,
que
uno
entiende
que
los
autos
van
de
acá
para
allá,
y
se
frenan
cuando
se
pone
en
rojo,
y
todas
esas
convenciones.
Con
muy
poca
gente
tenes
la
confianza
de
decir
¿estamos
de
acuerdo
que
no
entendemos
nada
de
lo
que
pasa?
Todos
tienen
teoría,
incluso
teorías
del
cine,
de
muchas
cosas.
Yo
prefiero
una
visión
más
pura
donde
todo
es
posible.
Hay
mirada
de
la
película
como
algo
surrealista,
que
es
legítima,
pero
para
mí
es
lo
más
directo
que
yo
puedo
ser
con
la
experiencia
humana.
No
quise
hacer
una
película
“loca”,
ni
intento
ser
surrealista.
El
surrealismo
surgió
como
algo
necesario
para
romper
con
algo
automático
de
la
vida,
después
se
volvió
un
gesto
estilístico,
pero
nació
para
dinamitar
el
ojo
muerte,
y
ver
como
un
bebé,
y
dibujar
como
dibuja
un
niño,
como
hizo
Picasso,
que
reconoció
al
hacer
el
camino
inverso
al
celebrar
el
trazo
del
mundo
interior.
Si
existe
algo,
el
mundo
interior
es
que
tiene
más
chances
de
ser
una
realidad.
—¿Hay
algo
que
apareció
en
la
película
que
no
esperabas
que
estuviera
ahí?
—Me
sorprendió
que
se
haga.
Todo
el
mundo
nos
dijo
que
no.
Que
no
podíamos
hacerla.
Ahí
armé
mi
propia
productora,
con
Esteban
Perroud
y
Cristóbal
Palacios,
con
quien
escribí
el
guión
también.
Nos
juntamos
con
Rei
Cine,
y
ellos
básicamente
consiguieron
la
financiación
y
se
movieron
increíblemente.
Pero
yendo
a
los
lugares
estándares,
incluso
productoras
con
las
que
he
trabajado,
todas
me
dijeron
que
no.
Estoy
medio
acostumbrado
a
que
eso
pase.
Si
no
vas
con
los
cuatro
o
cinco
actores
previsibles
del
momento,
empezaste
menos
10.
En
“El
Ángel”
nadie
quería
que
yo
usará
un
actor
que
no
era
actor,
que
no
había
trabajado
nunca.
Veo
hoy
la
película
y
eso
habla
solo.
A
la
hora
de
imprimir
a
fuego
con
lo
desconocido,
es
el
lugar
donde
la
industria
se
echa
atrás.
Se
entiende,
pero
claramente
no
es
un
lugar
para
poesía,
para
intentar
un
grado
de
sinceridad
que
entiendo
implica
un
riesgo
económico.
Es
difícil
juntarse
con
gente
que
no
quiera
hacer
cosas
previsibles,
y
rentables,
y
encima
rentables
hasta
ahí.
O
sea,
me
sorprendió
que
se
haga.
Fue
en
1988
cuando
se
conoció
la
comedia
“Mamá”
de
Andrew
Bergman,
con
un
elenco
integrado
por
Carlos
Calvo,
Luisina
Brando
y
Aída
Luz.
Hoy
más
de
treinta
años
después
el
mismo
director,
Carlos
Oliveri
y
con
otros
intérpretes
emprenden
el
desafío
de
hacer
reír.
Esta
vez
son
Betiana
Blum,
Marcelo
De
Bellis,
Romina
Gaetani,
Alberto
Fernández
De
Rosa,
Magela
Zanotta
y
Nacho
Toselli,
quienes
de
miércoles
a
domingo
estarán
sobre
el
escenario
del
Multiteatro
Comafi,
desde
el
2
de
octubre.
—¿Qué
les
atrajo
de
“Mamá”?
BETIANA
BLUM:
La
comedia
tiene
como
una
medida
genial,
porque
hay
una
vuelta
de
tuerca.
Creo
que
es
un
texto
sabio,
porque
demuestra
que
todo
se
puede
revertir.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
MARCELO
DE
BELLIS:
Mi
personaje
es
soñado,
es
el
que
hizo
Carlos
Calvo
en
el
Maipo,
durante
cinco
años
y
me
sedujo.
El
que
la
dirija
otra
vez
Carlos
Olivieri
me
decidió.
—¿Hacer
comedia
tiene
sus
secretos?
B.B:
El
tiempo
de
la
comedia
es
fundamental
y
es
el
de
la
vida
misma.
Los
buenos
escritores
como
es
el
caso
de
Andrew
Bergman
te
sirven
la
comicidad
en
bandeja,
pero
si
vos
lo
ensuciás
la
matás.
Hay
que
buscar
la
naturalidad.
Si
mi
personaje
dice
algo
que
es
gracioso,
pero
si
mi
compañero
de
escena
no
lo
registra,
no
sucede.
M.D.B:
En
la
comedia
se
trabaja
igual
que
para
la
tragedia.
La
única
diferencia
es
que
el
humor
sale
de
la
situación.
No
hay
mucho
misterio.
La
gran
clave
del
humor
es
vivirlo
como
una
tragedia.
Cuando
ves
un
buen
comediante,
como
Alberto
Sordi
del
neorrealismo
italiano,
te
das
cuenta
que
está
transitando
con
verdad
la
situación.
—Tuvieron
grandes
compañeros
de
elenco…
B.B:
China
Zorrilla
fue
una
gran
comediante,
compañera
de
lujo
y
su
actuación
fluía.
M.D.B:
Son
ejemplos:
Luis
Brandoni,
Guillermo
Francella,
como
lo
fueron
Ernesto
Bianco
o
Juan
Carlos
Dual.
Nunca
hicieron
pavadas,
siempre
transitaban
la
situación
con
la
misma
verdad,
como
con
cualquier
otro
género
teatral.
—¿Es
un
peligro
el
tentarse?
¿Qué
hacen
en
esa
situación?
B.B:
En
la
comedia
siempre
existe
esa
posibilidad,
pero
si
hacés
un
drama
es
mucho
peor.
Son
los
riesgos
del
teatro,
que
va
en
vivo.
Los
imprevistos
son
los
peligros.
M.D.B:
El
tentarse
es
la
tragedia
de
la
comedia.
Muchas
veces
se
utiliza
como
un
argumento
barato,
para
que
crean
que
es
gracioso
lo
que
se
está
haciendo.
Lo
detesto.
Cuando
hay
un
accidente
sobre
el
escenario,
que
te
puede
pasar,
hay
una
risa
típica
en
la
sala
y
eso
te
puede
llegar
a
modificar,
pero
por
lo
general
no
debe
suceder.
—¿Pensaron
alguna
vez
en
abandonar
la
profesión?
B.B:
No,
amo
a
mi
profesión,
incluso
me
gusta
dar
clases,
pero
no
me
dan
los
tiempos
cuando
hago
teatro.
Me
encanta
pasarles
a
los
intérpretes
esta
impronta
de
ser
reales
y
de
no
actuar.
Estudié
con
Carlos
Gandolfo,
Augusto
Fernandes
y
Hedy
Crilla,
grandes
maestros.
He
dirigido
(“La
pipa
de
la
paz”),
porque
siento
poder
aportarle
a
los
actores.
M.D.B:
No
sé
si
la
palabra
es
abandonar,
tal
vez
trabajar
menos,
pero
me
gusta
mucho
lo
que
hago.
También
me
encanta
dirigir.
Mi
última
puesta
fue
de
“Stéfano”,
con
Luis
Longhi
como
protagonista
y
en
la
codirección,
con
la
que
se
reabrió
la
sala
Armando
Discépolo,
en
La
Plata,
provincia
de
Buenos
Aires,
en
el
2022.
—¿Sienten
diferencias
con
los
actores
más
jóvenes?
B.B:
En
el
escenario
generalmente
ya
hay
gente
que
está
más
marcada
por
el
teatro.
Son
tres
formas
distintas
de
trabajar,
tanto
en
el
cine
como
en
el
teatro
tenés
tiempo
para
elaborar,
mientras
que
en
la
televisión
hay
que
solucionar
todo
al
paso,
pero
es
una
gran
escuela.
M.D.B:
Hay
muy
buenos
actores
nuevos.
La
diferencia
que
noto
está
en
el
decir.
Antes
había
mucho
cuidado
en
la
vocalización,
mientras
que
ahora
impera
un
cierto
naturalismo,
que
tiene
que
ver
con
querer
ser
verdadero.
Me
tocó
trabajar
con
muy
buenos
intérpretes
jóvenes
como
Alan
Madanes,
quien
ahora
está
haciendo
Cuando
Frank
conoció
a
Carlitos.
Lo
descubrí
cuando
filmamos
Freeks
para
Disney+,
en
el
2023.
—¿Cómo
los
trata
el
público?
B.B:
Creo
que
una
de
las
cosas
más
hermosas
que
me
ha
dado
a
mí
la
vida,
en
esta
profesión
es
lo
que
le
pasa
a
la
gente
conmigo.
Siempre
que
salgo,
camino
un
poco
y
cada
persona
me
devuelve
una
sonrisa.
Hoy
la
mayoría
anda
muy
preocupada,
pero
me
hablan
con
afecto
y
recibo
amor
por
parte
de
la
gente.
No
tengo
palabras
para
agradecerles.
M.D.B:
Con
mucho
amor.
Recién
estaba
en
la
esquina
esperando
un
auto,
pasó
una
persona
y
me
regaló
un
libro.
Creo
que
nos
asocian
con
momentos
lindos.
La
fama
es
consecuencia
de
una
asociación.
A
mí
todavía
me
sorprende
el
amor
de
los
argentinos
hacia
sus
artistas.
Entre
suegra
y
yerno
En
esta
nueva
ficción
Betiana
Blum
encarnará
a
una
madre
y
suegra,
mientras
que
Marcelo
De
Bellis
será
uno
de
los
dos
yernos.
“Hay
una
gran
gama
de
madres
–aclara
Blum–
desde
una
santa
hasta
las
otras.
En
este
caso
hay
que
entenderla,
ella
estaba
casada
y
todo
le
iba
bien
hasta
que
él
muere.
Al
no
tener
casa
propia
va
a
vivir
con
una
de
sus
hijas
y
ahí
le
cambió
la
vida.
Si
no
tenés
una
capacidad
de
adaptación
y
de
bondad
te
transformás
en
una
resentida,
a
la
que
todo
la
enoja.
Esta
madre
está
desconforme
con
lo
que
le
toca
vivir
y
eso
es
como
un
veneno,
un
resentimiento.
Por
eso
le
echa
en
cara
a
todo
el
mundo
lo
que
siente.”
A
la
hora
de
componer
un
personaje
Marcelo
De
Bellis
confiesa:
“Soy
muy
de
estudiar
la
letra
y
ponerme
a
hacer.
A
veces
la
intuición
me
lleva
a
lugares
acertados,
casi
siempre,
en
otros
no
tanto,
pero
fundamentalmente
fue
de
la
mano
de
Carlos
Olivieri,
quien
me
iba
a
dibujando
el
personaje”.
Ante
el
predominio
de
comedias
en
la
actual
cartelera
teatral,
Blum
reflexiona:
“Son
épocas.
En
este
momento
la
gente
va
al
teatro,
quiere
pasarla
bien
y
llevarse
alguna
reflexión,
con
algún
momento
emotivo.
Se
necesita
de
la
risa.
No
tengo
formación
política,
siempre
me
dediqué
sólo
a
mi
profesión.
Nosotros
estamos
trabajando,
más
o menos
vamos
tirando,
pero
hay
mucha
gente
que
está
muy
mal.
El
tema
de
los
jubilados,
no
hay
ninguna
razón
que
justifique
el
horror
de
lo
que
hacen
con
estas
personas.
No
es
sólo
este
gobierno,
todos
ajustan
por
ahí”.
ENTRETENIMIENTO
Quién es Sean “Diddy” Combs, el rapero con más de 120 denuncias por crímenes sexuales y vinculado a Hollywood
EDITOR -
El
rapero
estadounidense
Sean
Combs,
mejor
conocido
como
Puff
Daddy
o
Diddy,
fue
detenido
en
las
últimas
semanas
por
enfrentar
graves
acusaciones
de
tráfico
sexual,
extorsión
y
prostitución.
Este
ícono
del
hip-hop
era
reconocido
en
Hollywood
no
solo
por
su
carrera
músical,
sino
también
por
realizar
fiestas
masivas
a
las
que
acudían
estrellas
del
espectáculo
y
donde
se
sospecha
que
ocurrían
algunos
de
los
hechos
ilícitos.
Diddy
fue
arrestado
el
pasado
16
de
septiembre
en
un
hotel
de
Nueva
York,
luego
de
que
una
extensa
investigación
revelara
detalles
perturbadores
sobre
las
fiestas
que
organizaba,
conocidas
como
"Freak
Offs".
Esto
sucedió
seis
meses
después
de
que
las
autoridades
estadounidenses
comenzaran
a
investigar
sus
propiedades
en
Los
Ángeles
y
Miami,
donde
recolectaron
las
pruebas
suficientes
para
capturarlo.
¿Quién
es
Puff
Daddy?
Sean
John
Combs,
de
54
años,
es
uno
de
los
raperos
más
influyentes
del
hip-hop
en
los
años
90,
época
en
la
que
transformó
la
industria
musical
al
llevar
el
género
a
nuevas
audiencias
y
consolidarse
como
una
figura
clave
estadounidense.
Por
este
motivo,
logró
ganar
cuatro
premios
Grammy
y
se
insertó
en
el
mundo
empresarial
al
crear
el
sello
discográfico
Bad
Boy
Record.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
De
Leonardo
Di
Caprio
a
Kamala
Harris:
se
conoció
la
lista
completa
de
famosos
en
las
fiestas
de
Sean "Diddy"
Combs
Además,
es
compositor
y
productor
músical,
lo
que
le
permitió
conocer
y
trabajar
con
grandes
estrellas
como
Mariah
Carey,
Beyoncé,
Britney
Spears,
The
Weeknd,
Usher,
Pharrell
Williams,
Christina
Aguilera,
Katy
Perry
y
Justin
Bieber.
En
el
ámbito
del
hip-hop,
fue
mánager
y
amigo
de
Biggie
Smalls
(Notorious
B.I.G.)
y
es
conocido
por
su
enemistad
con
el
rapero
Tupac
Shakur,
a
tal
punto
que
algunas
versiones
lo
vincularon
con
su
asesinato
en
1996.
A
nivel
personal,
Combs
tiene
siete
hijos
y
estuvo
en
pareja
con
múltiples
mujeres
a
lo
largo
de
su
vida,
entre
ellas
Jennifer
Lopez
y
Cameron
Diaz.
Una
de
sus
relaciones
más
duraderas
fue
la
que
tuvo
con
la
cantante
Cassie
Ventura
desde
2007
hasta
2018,
quien
en
2023
presentó
una
demanda
multimillonaria
en
su
contra
por
agresión
sexual.
¿Qué
hizo
y
por
qué
está
detenido
Sean "Diddy"
Combs?
Tras
la
denuncia
de
Ventura,
comenzaron
a
surgir
más
acusaciones
de
conducta
sexual
inapropiada
contra
Diddy
Combs
y
días
después
se
presentaron
tres
demandas
más
por
hechos
ocurridos
a
diferentes
mujeres
entre
1991
y
2003.
En
base
a
esta
investigación,
a
principios
de
año
las
autoridades
estadounidenses
allanaron
sus
propiedades
en
Los
Ángeles
y
Miami,
donde
se
encontraron
drogas,
cientos
de
videos,
miles
de
botellas
de
aceite
y
lubricante
para
bebés,
además
de
armas
de
fuego
y
municiones.
Desde
entonces,
el
rapero
enfrentó
más
de
diez
demandas
por
abuso
sexual
y
violación,
una
cifra
que,
según
un
relevamiento
del
sitio
The
Hollywood
Reporter,
subió
a
120
acusaciones
de
violencia
sexual
tras
su
detención
a
mediados
de
septiembre.
Estas
habrían
sido
tanto
de
hombres
como
mujeres,
cuyas
edades
oscilan
entre
los
9
y
38
años,
incluyendo
a
25
menores
de
edad.
No
obstante,
esa
sería
la
cifra
menor
ya
que
en
tan
solo
diez
días,
los
abogados
del
caso
recibieron
más
de
3000
testimonios
de
personas
que
presentaron
acusaciones
contra
Puff
Daddy,
aunque
sólo
pudieron
corroborar
120
de
esos
relatos,
según
reportan
medios
estadounidenses.
Estas
presuntas
agresiones
habrían
ocurrido
a
lo
largo
de
dos
décadas,
entre
los
años
2000
y
2010,
una
época
en
la
que
el
artista
se
encontraba
en
la
cima
de
su
carrera.
Los
hechos
habrían
tenido
lugar
principalmente
durante
fiestas
en
Nueva
York,
Los
Ángeles
y
Miami,
en
lugares
como
hoteles
y
residencias
privadas.
Entre
ellas
destacaban
las
llamadas
“Freak
off
parties”,
conocidas
por
su
extravagancia
y
la
participación
de
numerosos
amigos,
celebridades
y
personas
del
círculo
íntimo
de
Diddy.
Caso
Sean "Diddy"
Combs:
120
personas,
víctimas
de
sus "fiestas
de
blanco"
Según
la
denuncia
de
catorce
páginas,
el
productor
sometía
a
hombres
y
mujeres,
bajo
el
efecto
de
drogas
–sumisión
química–,
a
torturas
y
actos
sexuales
que
podían
prolongarse
durante
días.
Las
víctimas
eran
medicadas
intravenosamente
para
recuperarse,
y
luego
eran
amenazadas
con
la
difusión
de
los
videos
si
decidían
hablar.
Se
cree
que
estas
fiestas
secretas
ayudaron
a
Diddy
a
ganar
poder
y
consolidarse
en
la
industria
musical,
aprovechando
sus
conexiones
para
impulsar
las
carreras
de
diversos
artistas.
Además
de
las
acusaciones
de
agresión
y
abuso
sexual,
los
abogados
planean
acusar
a
Combs
de
facilitar
sexo
con
sustancias
controladas,
trabajo
forzado,
secuestro,
soborno,
difusión
de
videos
sin
consentimiento
y
abuso
sexual
de
menores.
Actualmente,
el
rapero
estadounidense
permanece
detenido
en
Nueva
York,
sin
derecho
a
fianza,
a
la
espera
de
un
juicio
por
cargos
federales
que
incluyen
tráfico
sexual,
conspiración
para
cometer
crimen
organizado
y
transporte
con
fines
de
prostitución.
Además,
en
los
últimos
días,
en
las
redes
sociales
se
filtró
la "lista
completa"
de
los
famosos
que
eran
habitué
a
las
reuniones
y
están
en
la
mira
de
la
justicia.
RV
/
Gi
Desde
el
18
se
ve
por
Netflix
a
Victoria
“Vicky”
Mori,
la
protagonista
de
Envidiosa
en
la
piel
de
Griselda
Siciliani.
Son
doce
capítulos
de
treinta
minutos
de
esta
primera
temporada,
ya
que
se
intuye
que
habrá
otra
más.
En
el
elenco
están
Esteban
Lamothe,
Benjamín
Vicuña,
Susana
Pampín,
Pilar
Gamboa,
Martín
Garabal,
Violeta
Urtizberea,
Marina
Belatti,
Bárbara
Lombardo
y
sigue
la
lista
de
intérpretes.
Confiesa
orgullosa
Siciliani:
“Hemos
tenido
que
cortar
escenas
por
las
risas
de
los
técnicos”.
Es
ésta
la
segunda
ficción
que
encara
Siciliani
para
Netflix,
ya
que
este
año
también
se
la
pudo
ver
en
la
película
Descansar
en
paz
junto
a
Joaquín
Furriel
y
Gabriel
Goity,
en
un
papel
bien
distinto.
Mientras
espera
la
salida
de
este
nuevo
desafío
continúa
de
jueves
a
domingo
con
el
espectáculo
teatral
que
va
primero
en
recaudaciones:
Felicidades,
en
El
Nacional.
—La
envidia
es
uno
de
los
siete
pecados
capitales,
junto
a
la
lujuria,
la
gula,
la
avaricia,
la
pereza,
la
ira
y
la
soberbia.
Analicemos:
¿tenés
alguno?
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—(Se
ríe)
Creo
que
todos.
Soy
lujuriosa,
como
muchísimo,
si
no
tengo
que
trabajar
lo
que
más
me
gusta
en
el
mundo
es
no
hacer
nada,
estar
tirada
comiendo
y
mirando
una
película.
Diría
que
la
soberbia,
la
envidia
y
la
avaricia
no
las
relaciono
mucho
conmigo,
gracias
a
Dios.
En
lo
económico
no
tengo
puesto
ahí
mi
foco.
Soy
más
desastrosa
en
ese
sentido.
La
soberbia
y
la
envidia
las
tengo
controladas,
van
y
vienen.
—¿Cómo
compusiste
a
esta
nueva
protagonista?
—Observando
mucho,
porque
al
tener
que
construir
un
personaje,
siempre
lo
armás
con
lo
que
tenés
y
con
lo
que
mirás.
En
mi
caso
trabajo
con
lo
que
soy,
traigo
lo
mío
y
eso
es
muy
liberador.
El
poder
exacerbar
esos
sentimientos
horribles
que
una
tiene
más
o
menos
a
raya,
ayuda.
Cuando
te
viene
la
envidia
enseguida
una
la
descarta,
porque
sabe
que
no
sirve
para
nada,
que
es
un
parásito.
Pero
para
interpretar
a
Vicky
la
necesitaba:
era
hermoso
poder
estar
envidiando,
siendo
todo
ese
desastre
y
torbellino
que
es.
Con
la
producción
fuimos
definiendo
el
vestuario.
Sabía
que
Vicky
era
de
las
mujeres
que
les
gusta
tener
el
pelo
largo.
Es
uno
de
esos
preconceptos
que
tiene,
porque
siempre
está
buscando
marido.
Todas
las
áreas
construyeron
mucho
al
personaje.
Hay
algo
mío,
porque
me
permitieron
colaborar
creativamente.
El
actor
tiene
el
trabajo
de
buscar
empatizar
con
alguien
que
no
sos
y
aquí
pude
sumar
en
algunas
escenas.
Me
sentí
muy
cómoda
actuando
y
haciendo
de
Vicky.
—Pasaste
de
“Descansar
en
paz”
a
esta
comedia.
¿Elegís
papeles
distintos?
—Me
pasa
algo
que
es
un
alto
privilegio
y
es
que
me
ofrecen
propuestas
muy
diferentes.
En
ese
sentido,
nunca
me
pasó
de
hacer
un
personaje
y
que
me
ofrezcan
todos
parecidos.
Siempre
me
sorprendió
que
estoy
haciendo
un
papel
en
una
comedia
y
después
me
ofrecen
un
drama.
No
sé
por
qué
pasa.
Cuando
me
llamaron
para
El
último
Elvis,
me
convocó
su
director
Armando
Bo,
después
de
verme
en
el
teatro
con
el
grupo
El
descueve.
Nada
que
ver.
Él
me
dio
para
hacer
en
el
cine
un
personaje
muy
austero
y
dramático.
Desde
entonces,
siempre
me
pasa
así
y
lo
vivo
como
un
privilegio
total.
Si
hay
un
misterio
no
lo
sé,
qué
ven
en
mí
los
directores.
Además,
me
gusta
hacer
papeles
diferentes,
porque
me
mantienen
muy
viva.
De
hecho,
en
cuanto
terminé
de
filmar
Descansar
en
paz
me
llamaron
para
hacer
de
Zulema
Yoma
en
la
serie
Menem.
Y
en
cuanto
finalicé
me
convocaron
para
Envidiosa.
Son
todos
personajes
muy
diferentes
y
seguidos.
—¿Cuál
es
diferencia
entre
filmar
una
serie
o
una
película
para
plataforma?
—Más
que
nada
el
tiempo.
Te
diría
que
en
principio
el
proyecto
no,
porque
todos
son
diferentes.
Por
más
que
las
dos
sean
películas,
las
producciones
pueden
ser
muy
distintas
y
cambia
mucho.
Tal
vez
la
serie
te
implique
más
tiempo,
pero
también
depende
de
la
manera
de
filmar.
Ahora
son
casi
siempre
los
mismos
equipos
los
que
hacen
series
y
películas,
tanto
cámaras,
técnicos
e
incluso
directores.
En
el
caso
de
Envidiosa,
Gabriel
Medina
dirige
cine
y
estuvo
a
cargo
de
esta
primera
temporada.
Todo
su
equipo
es
de
cine.
—Se
acaba
de
confirmar
una
segunda
temporada.
—Aún
no
sabemos
cuándo
se
empieza
a
filmar.
Este
es
el
elenco
de
mis
sueños,
cada
uno,
actor
y
actriz
con
quien
me
tocaba
filmar
cada
día
era
maravilloso.
Me
levantaba
muy
cansada,
pero
pensando
en
las
escenas
me
decía:
¡qué
suerte!
Estaba
ensayando
la
obra
en
el
teatro
y
cuando
sonaba
el
despertador
muy
temprano,
a
veces
me
daban
ganas
de
llorar
del
agotamiento,
pero
enseguida
se
me
cruzaba
el
plan
de
rodaje
del
día,
con
los
actores
con
los
que
iba
a
actuar
y
se
me
pasaba
todo.
Era
como
ir
a
jugar
con
la
selección.
—¿Extrañás
la
televisión?
—Si
la
extraño,
aunque
tengo
la
posibilidad
de
seguir
filmando
y
haciendo
series.
Pensaba
después
de
Educando
a
Nina
qué
me
puede
llegar
a
tocar
a
nivel
de
protagonizar
una
comedia,
con
un
personaje
femenino
potente
como
el
de
estas
gemelas…y
me
llaman
para
Envidiosa.
Para
mí,
Educando
a
Nina
está
en
el
top
de
las
ficciones
que
he
hecho.
Me
da
mucha
ternura
y
gratificación
cuando
la
gente
me
la
comenta.
La
ven
en
Youtube
e
incluso
recortan
escenas
y
las
suben
a
las
redes.
Me
pasa
todo
el
tiempo
y
me
conmueve
porque
ya
pasaron
ocho
años.
Aunque
durante
la
pandemia
Telefe
decidió
pasar
el
primer
capítulo
y
tuvo
tanto
éxito
que
pasó
a
ser
diaria.
—Adrián
Suar
dijo
que
sabía
que
ibas
a
aceptar
hacer
“Felicidades”
si
el
autor
y
director
era
Mariano
Pensotti:
¿fue
así?
—Adrián
es
muy
inteligente.
Él
conoció
a
Mariano
(Pensotti)
por
mí,
ya
que
soy
muy
fanática
de
sus
espectáculos.
Me
parece
un
dramaturgo
muy
destacado
y
un
gran
director.
Las
propuestas
que
hace
con
su
grupo
Marea
junto
con
Mariana
Tirantte
y
Diego
Vainer
son
excelentes.
Es
cierto
que
Adrián
(Suar)
me
venía
ofreciendo
muchas
obras
y
ninguna
encontraba
que
era
para
mí.
Hasta
que
un
día
me
dijo:
“Mariano
(Pensotti)
pensó
en
vos
y
te
lo
queremos
proponer”.
—Van
primeros
en
las
recaudaciones,
en
un
teatro
con
más
de
mil
butacas:
¿sos
consciente
de
este
éxito?
—Es
una
locura
lo
que
pasa
con
“Felicidades”.
No
se
consiguen
las
entradas.
Están
vendidas
para
todas
las
funciones.
No
entiendo
lo
que
pasa,
sé
que
la
obra
está
buenísima,
pero
hay
muchas
otras
que
también
lo
están.
Algo
pasó
con
este
espectáculo,
con
este
elenco,
con
el
tema,
no
sé
con
qué.
Me
resulta
muy
difícil
analizarlo.
Sí
te
diría
que
estoy
feliz
y
que
más
allá
de
lo
que
pasa
con
el
público,
es
una
emoción
cada
noche
salir
a
saludar.
Cuando
se
prenden
las
luces
de
El
Nacional
y
vemos
a
tanta
gente
es
la
felicidad.
Es
maravilloso
estar
con
Adrián
en
el
escenario
todas
las
noches
divirtiéndonos
y
divirtiendo,
pudiendo
tener
después
tantos
años
este
vínculo
tan
fraternal.
—Pertenecés
a
una
familia
muy
vinculada
con
la
docencia.
Siempre
se
te
ve
en
marchas.
¿Cuál
es
tu
posición
hoy?
—Siempre
participo
de
las
protestas
sociales
y
nosotros
tenemos
muy
metido
el
reclamo
docente,
por
lo
familiar.
Vamos
con
mi
viejo
y
mis
hermanos.
Nos
organizamos
y
marchamos
todos
juntos
y
así
lo
he
hecho
históricamente.
También
estuve
en
las
marchas
apoyando
la
ley
del
aborto.
Creo
que
hoy
está
todo
organizado
para
asustar.
Como
tantas
otras
cosas
son
para
amedrentar.
Como
la
exposición
a
los
artistas
que
si
opinan
se
los
llevan
a
las
redes,
son
técnicas.
Funcionan
porque
una
después
tiene
cuidado.
No
quiero
ser
partícipe
de
una
distracción
de
otros
temas,
que
por
ahí
son
más
complejos.
Antes
de
morir,
Ricardo
Monti
escribía
una
ópera
sobre
un
joven
compositor
que
escribía
su
última
obra
antes
de
morir.
¿Ironía?
“El
cosmos
es
justamente
eso,
una
realidad
ordenada
que
implica
un
diseño”,
me
dijo
una
de
las
tantas
tardes
que
compartimos.
Cada
día
estoy
más
de
acuerdo.
El
Festival
Mundo
Monti
llega
en
el
momento
justo.
Como
las
piezas
de
un
rompecabezas,
encastra
en
el
espacio
y
el
tiempo
que
le
corresponde.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Hoy,
más
que
nunca,
toda
la
obra
de
Ricardo
adquiere
una
nueva
dimensión
que
espeja,
con
dolorosa
claridad,
nuestro
presente.
“No
tiene
ningún
sentido
vivir
oprimido
–nos
dice
en
su
último
libro–.
Si
la
gente
se
diera
cuenta
de
esto…
No
se
da
cuenta
porque
está
manipulada.
Y
porque
ha
cedido
por
temor.
Ha
cedido
su
independencia,
se
ha
desprendido
de
sus
ideas,
ha
decidido
dejar
de
pensar
por
sí
misma.
Ha
perdido
su
libertad
y
tiene
que
recuperarla.
En
gran
medida
esa
pérdida
de
libertad
está
íntimamente
ligada
al
miedo
a
morir.
Un
despropósito.
No
podemos
hacer
nada
frente
a
ese
miedo”.
Monti
está
más
vivo
que
nunca.
Y
nos
sigue
interpelando
como
lo
hizo
desde
su
primera
creación
en
1970.
Los
grandes
artistas
son
así.
Atraviesan
el
tiempo.
Apabullan
y
conmueven,
una
y
otra
vez,
porque
sus
obras
nos
enfrentan
a
la
dilemática
condición
humana.
“Sos
el
Shakespeare
argentino”,
le
dije
un
día.
Se
rió
y
me
contestó:
“¿Entonces
me
van
a
reconocer
dentro
de
cien
años?”
No
sé
cuánto
tiempo
pasa
hasta
que
un
artista
se
vuelve
parte
de
la
piel
de
un
pueblo.
La
única
certeza
que
tengo
es
que
este
pueblo
necesita
del
mundo
de
Monti.
Mundo
de
un
hombre
sabio,
de
un
curioso,
de
un
animal
metafísico,
de
un
caprichoso,
de
un
político,
de
un
domador
de
verdades.
Un
hombre
arriesgado,
que
tejió
su
vida
en
el
telar
de
sus
obras.
Los
espero
hasta
el
17
de
octubre,
en
este
festival
que
hoy
cuenta
con
seis
sedes,
un
libro,
una
ópera
en
proceso,
un
concurso
de
dramaturgia
y
una
película,
pero
que
en
el
principio
fue,
como
siempre
es
el
hecho
artístico,
una
página
en
blanco.
Prepárense
para
descubrir
–a
través
del
libro
Una
poética
de
la
libertad,
que
escribimos
juntos
durante
un
año–
cómo
Ricardo
creó
cada
una
de
sus
obras
logrando,
cuando
las
vemos
en
su
conjunto,
una
coherencia
estética
impactante.
Prepárense
también
para
ser
testigos
de
fragmentos
de
su
última
obra
teatral,
Zanni,
una
ópera
en
la
que
su
protagonista,
un
joven
compositor
a
punto
de
morir,
solo
busca
la
trascendencia
de
su
obra.
Y
en
la
que
Ricardo
nos
revela
cómo
un
artista
puede
fundir,
sin
miedo,
la
vida
y
la
creación.
Y
como
si
esto
fuera
poco,
prepárense
para
verlo
y
escucharlo
en
la
pantalla
del
cine.
Los
que
lo
extrañamos,
muchos,
vamos
a
sentir
que
se
nos
estruja
el
corazón.
Pero
calma,
porque
él
querría
esto.
Querría
decir
su
verdad,
en
tiempos
donde
la
verdad
es
una
búsqueda
más
que
una
certeza.
Lo
haría
a
su
manera,
como
lo
estamos
intentando
muchos.
Él
solo
escribiría
y
escribiría
y
escribiría
hasta
desangrarse.
“Dejo
mi
huella,
lo
que
soy
como
artista.
Eso
es
lo
que
me
impulsa
a
escribir,
si
no
no
escribo,
me
dedico
a
otra
cosa.
No
me
dedico
al
arte
para
llenar
teatros
o
libros
en
las
bibliotecas.
Lo
hago
para
expresar,
verdaderamente,
mi
mundo
más
genuino”.
Importantes
referentes
de
la
cultura
nos
van
a
acompañar
en
estos
días.
No
los
nombro
para
que
les
de
curiosidad
y
se
acerquen
a
@mundomonti
para
enterarse.
Sí
les
adelanto
que
la
primera
semana
estaremos
en
el
Teatro
Argentino
de
La
Plata
y
en
el
Teatro
Nacional
Cervantes.
Y
la
segunda,
en
el
Centro
Cultural
Universitario
Paco
Urondo
y
en
el
Cine
Gaumont.
También
les
adelanto
que
la
primera
edición
del
“Concurso
de
dramaturgia
Ricardo
Monti”,
apoyada
por
Proteatro,
Sagai
y
Argentores,
ya
tiene
cien
obras
inscriptas.
Y
que
nuestro
jurado
de
honor:
Rubén
Schumacher,
María
Marull
y
Enrique
Papatino,
muy
pronto
estarán
leyéndolas.
Ricardo
escribe
en
su
última
obra:
“Ya
soy
ceniza,
el
fuego
se
apaga.
Y
muy
pronto,
en
un
tiempo
u
otro,
volverá
a
arder”.
Este
festival
reaviva
ese
fuego,
iluminando
cada
palabra
y
mensaje
que
Ricardo
nos
legó.
Vale
la
pena
detenerse
y
escucharlo.
*Actriz,
escritora
y
guionista.
ENTRETENIMIENTO
Las idílicas vacaciones de Máximo Bolocco en Italia: paseos por la ciudad y días de aventuras en el mar
EDITOR -
Máximo
Bolocco,
el
hijo
de Cecilia
Bolocco
y
del
fallecido
presidente
de
Argentina
Carlos
Menem
está
aprovechando
este
2024
para
disfrutar
de
unas
relajantes
y
emocionantes
vacaciones
en
Italia.
A
sus
20
años,
el
joven
se
encuentra
en
una
etapa
de
exploración
y
aventuras,
y,
desde
su
cuenta
de
Instagram,
dejó
ver
su
espectacular
viaje
por
la
costa
italiana.
Con
destinos
que
evocan
glamour,
cultura
y
una
vida
relajada,
Máximo
mostró
en
sus
redes
sociales
desde
idílicos
paseos
por
las
calles
de
Portofino,
hasta
emocionantes
momentos
a
bordo
de
un
yate
en
el
mar
Tirreno.
Un
paseo
por
la
encantadora
costa
italiana
Portofino,
una
de
las
joyas
de
la
Riviera
italiana,
es
uno
de
los
destinos
destacados
de
este
viaje.
El
joven
fue
visto
recorriendo
sus
coloridas
calles
y
disfrutando
de
la
gastronomía
local,
uno
de
los
grandes
atractivos
del
lugar.
El
pequeño
puerto
de
Portofino,
famoso
por
atraer
a
celebridades
de
todo
el
mundo,
fue
testigo
de
la
presencia
de
Máximo
mientras
caminaba
por
el
lugar
y
disfrutaba
su
atractivo.
La
costa
italiana
siempre
fue
sinónimo
de
sofisticación
y
lujo,
y
para
Máximo
no
fue
la
excepción.
En
una
de
las
fotos
que
compartió,
se
lo
ve
de
espaldas
a
un
mar
azul
profundo.
Con
el
torso
desnudo
y
el
cabello
despeinado
por
la
brisa
marina,
Máximo
se
prepara
para
lanzarse
al
agua
desde
la
cubierta
de
un
barco,
dejando
claro
que
el
mar
es
su
gran
aliado
en
esta
travesía.
“Días
de
mar”,
fue
el
mensaje
que
dejó
en
su
publicación
en
las
redes.
Las
aventuras
marítimas
de
Máximo
Bolocco
Las
aventuras
en
el
mar
están
siendo
las
grandes
protagonistas
del
viaje.
Entre
las
imágenes
compartidas
por
Máximo,
destacan
aquellas
donde
se
lo
ve
disfrutando
de
la
navegación
y
sumergiéndose
en
las
aguas
cristalinas
del
Mediterráneo.
El
hijo
de
Cecilia
Bolocco
apareció
disfrutando
de
unos
días
en
un
lujoso
yate
en
donde
aprovechó
para
relajarse
mientras
tomaba
una
cerveza
para
aplacar
el
calor
europeo.
Además,
el
joven
disfrutó
de
la
nocturnidad
con
una
copa
de
vino,
dejando
en
claro
que
está
ahí
para
relajarse.
No
es
la
primera
vez
que
Máximo
comparte
detales
de
sus
vacaciones.
Durante
sus
anteriores
viajes
a
Miami
y
Marbella,
también
mostró
su
pasión
por
el
mar
y
las
actividades
acuáticas
como
el
paddleboarding
y
el
snorkel,
pero
esta
vez,
el
escenario
de
Italia
le
añadió
un
toque
especial
a
su
experiencia.
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El llamado que recibió Pampita por el que decidió dejar a Roberto García Moritán
EDITOR -
El
20
de
septiembre
del
2024
quedará
marcado
como
una
fecha
clave
en
la
vida
de
Pampita
y
Roberto
García
Moritán.
Lo
que
parecía
un
matrimonio
de
ensueño,
con
la
imagen
perfecta
de
una
familia
feliz
y
sólida,
comenzó
a
derrumbarse
en
cuestión
de
días.
Según
fuentes
cercanas
a
la
pareja,
fue
un
llamado
telefónico
lo
que
hizo
que
Pampita
tomara
la
decisión
de
distanciarse
de
su
marido,
quien
podría
estar
enfrentando
una
situación
delicada,
vinculada
a
su
carrera
política.
Este
nuevo
giro
en
la
vida
de
la
modelo
ha
sorprendido
a
muchos
y
ha
dejado
en
suspenso
a
sus
seguidores
y
a
la
opinión
pública.
Hasta
poco
antes
de
esta
fecha,
no
había
señales
públicas
de
que
la
relación
entre
Pampita
y
Moritán
estuviera
en
crisis.
De
hecho,
todo
indicaba
lo
contrario.
En
“Socios
del
Espectáculo”
recordaron
un
episodio
durante
la
grabación
del
programa
Los
8
escalones,
donde
Pampita
se
mostró
muy
cariñosa
con
su
esposo.
Testigos
que
se
encontraban
en
el
set
comentaron
cómo
la
modelo
corrió
a
abrazarlo
efusivamente
cuando
él
llegó
a
buscarla.
Pampita
y
Roberto:
el
llamado
que
lo
cambió
todo
Sin
embargo,
según
fuentes
confiables,
el
20
de
septiembre
fue
la
fecha
clave
en
la
que
Pampita
recibió
un
llamado
que
cambió
el
rumbo
de
su
matrimonio.
El
contenido
exacto
de
esa
llamada
es
un
misterio,
pero
se
especula
que
la
persona
del
otro
lado
del
teléfono
le
advirtió
sobre
problemas
que
involucraban
a
Moritán,
posiblemente
relacionados
con
su
carrera
política.
Este
mensaje
de
alerta
habría
encendido
las
alarmas
de
Pampita,
quien
habría
decidido
alejarse
para
evitar
quedar
involucrada
en
posibles
escándalos
que
podrían
afectar
su
reputación.
De
esta
manera,
en
el
programa
que
conduce
Adrián
Pallares
y
Rodrigo
Lussich
señalaron
que
la
decisión
de
Carolina
no
se
debe
a
una
crisis
sentimental
propiamente
dicha,
sino
a
una
estrategia
para
proteger
su
imagen
pública.
En
medio
de
esta
situación,
también
causaron
revuelo
las
declaraciones
de
la
madre
de
Moritán
que
sugirió
que
Pampita
debería
haber
apoyado
más
a
su
marido
en
este
momento
complicado. "No
debería
soltarle
la
mano
en
este
momento",
aseguró
la
mujer.
En
este
sentido,
Lussich
dejó
entrever
que
Pampita
tampoco
sería
tan
“inocente”
como
parece,
insinuando
que
la
modelo
también
habría
tomado
decisiones
basadas
en
su
conveniencia
personal.
Es
decir,
que
en
el
momento
en
que
el
entorno
político
de
Moritán
comenzó
a
verse
cuestionado,
ella
optó
por
retirarse
para
evitar
quedar
afectada.
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EDITOR -
En
medio
del
escándalo
que
involucra
al
rapero
Diddy
Combs,
los
nombres
de
los
príncipes
William
y
Harry
han
vuelto
a
aparecer
en
los
titulares
de
la
prensa
internacional.
Diddy,
ahora
de
54
años,
enfrenta
graves
acusaciones
de
tráfico
sexual,
lo
que
despertó
curiosidad
sobre
las
celebridades
que
alguna
vez
formaron
parte
de
su
círculo.
Entre
ellas,
se
reveló
que
los
príncipes
británicos
fueron
invitados
en
más
de
una
ocasión
a
sus
polémicas "fiestas
blancas"
durante
su
juventud.
Durante
los
años
de
juventud
de
los
príncipes
William
y
Harry,
su
fama
no
se
limitaba
a
ser
herederos
de
la
corona
británica.
Ambos
eran
conocidos
por
su
carácter
fiestero,
en
especial
Harry,
quien
protagonizó
más
de
un
escándalo
en
los
clubes
nocturnos
de
Londres.
Por
aquel
entonces,
Diddy,
una
de
las
figuras
más
prominentes
del
mundo
del
hip
hop,
los
tenía
en
la
mira
como
posibles
asistentes
a
sus
exclusivas
y
ahora
controvertidas
fiestas.
Estas "fiestas
blancas"
que
organizaba
el
rapero
eran
famosas
no
solo
por
la
asistencia
de
celebridades
de
todos
los
ámbitos,
sino
también
por
el
ambiente
desenfrenado
que
hoy
está
siendo
investigado
por
la
justicia.
Según
el
periodista
y
biógrafo
real
Christopher
Andersen,
Diddy
invitó
a
los
hermanos
en
varias
ocasiones,
describiendo
a
los
príncipes
como "jóvenes
que
se
metían
en
problemas".
Sin
embargo,
afortunadamente
para
ellos,
nunca
aceptaron
estas
invitaciones.
Los
príncipes
Harry
y
William
escaparon
a
la
controversia
Christopher
Andersen
habló
recientemente
sobre
lo
cerca
que
estuvieron
los
príncipes
de
verse
involucrados
en
estas
fiestas.
Según
el
escritor,
las
invitaciones
de
Diddy
llegaron
durante
una
etapa
de
la
vida
de
William
y
Harry
en
la
que
sus
nombres
aparecían
constantemente
en
los
tabloides
británicos
debido
a
sus
salidas
nocturnas.
"Diddy
se
propuso
invitarlos
a
sus
fiestas",
mencionó
el
biógrafo.
Sin
embargo,
gracias
a
la
intervención
de
los
encargados
de
palacio,
las
invitaciones
fueron
rechazadas,
permitiendo
que
los
príncipes
esquivaran
un
gran
escándalo
que
podría
haberlos
perseguido
hasta
el
día
de
hoy.
Andersen
también
mencionó
que
cuando
William
y
Kate
Middleton
se
comprometieron
en
2010,
Diddy "captó
la
indirecta"
y
dejó
de
invitar
a
los
príncipes
a
sus
reuniones.
Hoy
en
día,
tanto
William
como
Harry
llevan
vidas
muy
diferentes
a
las
de
su
juventud.
William,
de
42
años,
está
totalmente
enfocado
en
sus
deberes
como
príncipe
de
Gales,
al
lado
de
su
esposa
Kate
Middleton,
con
quien
tiene
tres
hijos.
Por
su
parte,
Harry,
de
40
años,
se
alejó
de
la
realeza
británica
y
se
instaló
en
California
junto
a
Meghan
Markle
y
sus
dos
hijos.
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Cande
Molfese,
conocida
por
su
participación
en
series
juveniles
como
Violetta
y
Soy
Luna,
se
convirtió
en
uno
de
los
personajes
más
comentados
en
la
nueva
edición
de
Bake
Off
Famosos.
Sin
embargo,
lo
que
realmente
captó
la
atención
de
las
redes
sociales
es
una
comparación
que
generó
miles
de
comentarios:
la
inesperada
relación
entre
Molfese
y
Samanta
Casais,
la
polémica
participante
de
la
versión
original
del
programa
en
Argentina.
El
30
de
septiembre
de
2024,
un
tweet
que
ya
cuenta
con
más
de
520
mil
reproducciones
encendió
las
redes
al
comparar
a
Cande
Molfese
con
Samanta
Casais,
exparticipante
de
la
primera
edición
de
Bake
Off
que
fue
descalificada
tras
un
escándalo
en
el
que
se
descubrió
que
era
pastelera
profesional,
lo
cual
infringía
las
reglas
del
concurso
de
amateurs.
El
usuario
que
publicó
el
tweet
afirmó: "Siento
que
a
Cande
Molfese
la
vamos
a
odiar
como
a
Samantha",
generando
un
sinfín
de
reacciones,
memes
y
opiniones
divididas.
¿Por
qué
compararon
a
Cande
Molfese
con
Samantha?
La
referencia
a
Samanta
Casais
no
es
casual.
Durante
la
primera
temporada
de
Bake
Off
Argentina,
emitida
en
2020,
Samantha
se
convirtió
en
uno
de
los
personajes
más
polémicos
y
discutidos
de
la
televisión.
Su
descalificación
luego
de
ganar
el
concurso
dejó
una
marca
en
la
audiencia,
generando
un
rechazo
que
aún
resuena
en
las
redes.
A
pesar
de
que
Samantha
no
infringió
ninguna
norma
en
la
versión
original
del
show,
su
participación
dejó
un
sabor
amargo
que,
hasta
el
día
de
hoy,
sigue
siendo
tema
de
conversación
en
Twitter
y
otras
plataformas.
Ahora,
con
el
debut
de
Bake
Off
Famosos,
el
público
parece
estar
buscando
una
nueva "villana",
y
Cande
Molfese,
por
alguna
razón,
fue
la
elegida
para
ocupar
ese
rol.
Aunque
aún
es
muy
pronto
para
determinar
si
Molfese
tendrá
un
recorrido
polémico
en
el
programa,
las
primeras
impresiones
del
público
han
bastado
para
que
se
generen
comparaciones
con
Samantha.
El
tweet
que
desató
el
escándalo
fue
compartido
y
comentado
miles
de
veces,
en
su
mayoría
por
usuarios
que
ya
han
comenzado
a
tomar
partido
sobre
esta
curiosa
comparación.
Algunos
defienden
a
Molfese,
destacando
su
simpatía
y
habilidades
en
la
cocina,
mientras
que
otros
insisten
en
que
su
actitud
podría
recordarnos
al
papel
que
Samantha
jugó
en
el
show.
“Ni
ahí,
Cande
es
un
amor,
no
tiene
nada
que
ver
con
Samantha”,
escribió
una
fan
en
respuesta
al
tweet,
mientras
que
otros
usuarios
bromearon
con
memes
y
gifs,
asegurando
que,
de
seguir
así, "se
viene
otra
Samantha
2.0".
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