ENTRETENIMIENTO
Martín Fierro 2024: Luis Ventura aseguró que ya identificó al ‘topo’ que filtra la información de la ceremonia
EDITOR -0
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Exclusivo de ‘Gossip’: Filtran imágenes escandalosas de la guerra de almohadas que organizó Furia
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Manuel Vicente habló acerca del fenómeno de ‘El encargado’ y en cómo impactó en su carrera
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Renata Schussheim aseguró que su vínculo con Charly García se trata de una ‘hermandad artística’
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
En
Quiero
decir
te
amo,
se
destacan
individualidades
y
una
grupalidad.
Por
un
lado,
el
estilo
ya
inconfundible
y
consagrado
de
la
escritura
dramatúrgica
de
Mariano
Tenconi
Blanco
(autor
de
La
vida
extraordinaria
y
Las
cautivas,
entre
otros
éxitos).
Por
otro
lado,
las
interpretaciones
de
las
dos
actrices
de
esta
obra:
Lucía
Adúriz
(impactante
e
histriónica
participación
en
Pampa
escarlata,
los
viernes
a
las
20
en
Teatro
El
Extranjero)
y
de
Violeta
Urtizberea
(presencia
constante
en
televisión,
cine
y
teatro
desde
muy
pequeña,
como
miembro
de
una
familia
de
artistas).
Finalmente,
la
compañía
Teatro
Futuro,
donde,
desde
2013,
siempre
están
el
músico
Ian
Schifres
y
la
productora
Carolina
Castro,
junto
a
Tenconi
Blanco,
para
proyectos
de
larga
búsqueda
y
expansión
nacional
e
internacional,
como
la
reciente
La
mujer
fantasma
(que
se
vio
en
el
Teatro
San
Martín,
luego
del
estreno
en
Barcelona).
Ahora,
Teatro
Futuro
presenta
Quiero
decir
te
amo
los
sábados
a
las
19
y
los
domingos
a
las
21
en
el
Teatro
Picadero
(Pasaje
E.
Santos
Discépolo
1857),
y
sus
actrices
así
la
analizan.
—¿Cómo
es
su
personaje
en
esta
pieza?
LUCÍA
ADÚRIZ:
Mi
personaje
es
una
mujer
que
estudió
Letras,
pero
se
dedica
a
ser
ama
de
casa;
está
un
poco
harta
de
su
matrimonio.
Por
un
impulso,
compra
un
diario
íntimo
y
allí
vuelca
a
todas
sus
desventuras,
sus
fantasías
y
sus
reflexiones.
Busca
volver
a
ser
alguien
que
supo
ser
y
está
deseosa
de
recuperarse.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
VIOLETA
URTIZBEREA:
Mi
personaje
es
una
chica,
quizás
de
treinta
y
piquito.
Su
mamá
se
murió
en
el
parto;
vive
con
su
papá,
los
dos
solos.
Se
da
a
entender
que
nunca
estuvo
en
pareja
ni
con
nadie.
Vive
de
ilusión
y
de
imaginación,
y
no
tanto
de
la
concreción.
Ella,
en
realidad,
no
ve
al
personaje
de
Lucía,
no
le
escribe
al
personaje
de
Lucía,
sino
a
un
hombre
que
ella
ve
en
un
accidente
de
autos,
en
quien
ve
alguien
como
un
príncipe
azul,
un
héroe.
Cuando
él
responde
una
de
las
cartas,
a
la
altura
de
lo
que
ella
imaginaba,
una
respuesta
recontramelosa,
ella
se
vuelve
loca
y
eso
le
permite
seguir
armándose
toda
la
historia
—¿Cómo
son
los
puntos
de
encuentro
entre
los
dos
personajes?
L.A:
Mi
personaje
va
descubriendo
a
medida
que
lee
las
cartas
de
la
otra
mujer,
a
una
persona
con
las
características
que
ella
desearía
tener
o
recuperar
en
sí
misma,
pero
no
tiene:
espontánea,
ingenua,
en
contacto
con
el
mundo,
con
fiebre
por
vivir.
Termina
por
enamorarse
de
esas
características
y
de
esa
persona
construida
del
otro
lado
de
la
correspondencia.
Si
bien
sabe
todo
el
tiempo
que
es
una
mujer
la
que
está
del
otro
lado,
muchas
veces
alude
al
enamorarse
de
una
persona
que
no
conoce,
que
ocupa
todos
sus
pensamientos,
ansias
y
la
vuelve
a
hacer
sentir
viva.
—Mariano
Tenconi
Blanco
trabaja
mucho
con monólogos
extensos
y
muy
exigentes.
¿Cómo
lo
llevan
adelante?
L.A:
Como
monólogo,
ha
sido,
sí,
sin
dudas,
el
trabajo
más
exigente
que
hice
en
todo
mi
camino
como
actriz.
El
trabajo
sobre
monólogos
requiere
mucha
paciencia,
tiene
algo
de
nadar
en
aguas
abiertas,
donde
no
hay
claramente
horizonte.
Hay
que
ir
apostando
al
puro
ritmo,
a
comprender
la
voz
cuando
está
muy
bien
construida
dramatúrgicamente.
Ahí
están
los
secretos
para
la
muscularidad,
esqueleto,
formas
de
gesticular,
tonos
del
personaje.
Sigo
el
teatro
de
Mariano
hace
muchos
años.
Me
siento
muy
feliz
de
que
haya
pensado
en
mí
como
una
actriz
posible
para
sumar
a
sus
ya
muy
frondosos
y
bellos
universos.
V.U:
Mariano
tiene
una
gran
facilidad
para
crear
voces.
Leyéndolo
es
posible
ver
cómo
es
el
personaje,
cómo
piensa,
cómo
son
sus
rulos
mentales.
Lu
escribe
un
diario
íntimo
y
yo,
cartas.
Eso
hace
a
la
diferente
manera
de
organizar
las
palabras,
lo
cual,
para
el
juego
actoral,
es
divino.
Mariano
es
uno
de
los
dramaturgos
más
importantes
y
más
interesantes
de
la
escena
teatral
de
este
momento.
Hace
diez
años,
hicimos
Las
lágrimas
en
el
Centro
Cultural
de
la
Cooperación.
Él
me
mandó
el
texto
y
apenas
empecé
a
leer
la
obra,
me
voló
la
cabeza:
un
material
tan
distinto,
con
una
voz
tan
particular.
Así
que,
cuando
me
volvió
a
llamar
para
actuar,
fue
un
sí
rotundo.
Me
siento
muy
honrada.
—Esta
obra,
como
otras
de
Tenconi,
sigue
buceando
en
mundos
íntimos.
En
este
caso,
aparecen
cartas
y
diarios
personales.
¿Cómo
analizan
la
intimidad
y
estos
géneros
discursivos?
L.A:
Muchas
novelas
han
incluido
cartas
y
diarios
íntimos,
que
son
formas
de
hacer
hablar
a
los
personajes,
en
primera
persona,
con
un
punto
de
vista
inmediato.
Es
una
forma
muy
teatral
también.
A
mí
me
gustan
mucho
las
cartas,
escribo
cartas,
me
han
escrito
muchas
cartas.
La
era
del
chat
recuperó
algo
de
la
idea
de
carta,
de
cómo
uno
escribe
para
ser
leído.
Las
cartas
son
un
precioso
método
de
comunicación
que
permite
elegir
qué
vas
a
decir
y
cómo
decirlo.
Esto
es
la
columna
vertebral
de
la
obra:
dos
personas
se
encuentran,
y
el
motor
y
la
fragua
donde
el
amor
va
a
nacer
es
a
través
de
leerse.
V.U:
Cuando
uno
escribe
de
la
mejor
manera
posible
para
que
el
otro
también
tenga
la
sensación
de
estar
leyendo
algo
bello,
es
como
un
regalo
hacia
la
otra
persona.
Yo
he
escrito
cartas,
sobre
todo
de
amor.
Conservo
cartas
que
me
han
escrito.
Las
leo
y
me
dan
mucha
ternura.
Mi
personaje,
desbordado,
escribe
cartas,
donde
ella
se
desborda
también.
—¿Creen
que
hay
en
la
actualidad
permisos
y
espacios
para
emociones
genuinas
y
la
comunicación
de
esas
expresiones?
L.A:
En
las
redes
sociales,
hay
algo
de
la
cultura
del
yo,
del
yo
expositivo.
En
principio,
eso
da
una
apariencia
de
explosión
de
libertades.
Creo
que,
al
revés
de
eso,
vivimos
una
época
en
donde
la
experiencia
o
la
lectura
sobre
la
propia
emocionalidad
se
estandariza,
se
tipifica;
todo
se
homogeneiza
para
ser
entendido
mejor,
vendido
mejor
y
puesto
en
el
algoritmo
de
manera
más
fácil,
lo
cual
elimina
lo
poderoso
y
hermoso
de
la
singularidad
humana.
El
campo
emocional
es
algo
más
bien
insondable.
V.U:
Los
pibes
están
comunicándose
mucho
por
una
vía
virtual
y
no
tanto
en
vivo.
Entonces,
eso
genera
más
distancia
con
el
otro.
Tampoco
me
gusta
pensar
que
todo
tiempo
pasado
fue
mejor.
Pero
pareciera
que
estamos
un
poco
menos
comunicados.
—¿Qué
les
genera
la
idea,
la
palabra
“amor”?
L.A:
El
amor
es
la
energía
más
poderosa
del
mundo.
Lo
que
se
hace
por
amor
y
con
amor
perdura,
sana,
multiplica,
salva,
sutura,
acerca.
Sentirse
amado,
sentirse
observado
con
amor,
es
una
forma
de
vivir
la
vida
que
hace
que
valga
la
pena.
Las
formas
de
amor
son
múltiples;
una
de
sus
variantes
es
el
amor
romántico.
Después,
en
los
grandes
discursos
colectivos,
el
amor
está
en
retirada.
La
obra
dice
en
un
momento:
“El
amor
es
creer
en
algo,
porque
también
es
un
acto
de
fe
el
amor.
El
amor
es
creer
en
algo,
en
un
mundo
en
el
que
no
creen
nada”.
Pareciera
ser
que
este
es
un
mundo
en
el
que
la
diferenciación,
la
separación,
el
desprecio,
la
competencia
por
el
progreso
personal
van
en
detrimento
del
amor,
pero
creo
que
igual
siempre
resiste.
V.U:
Yo
vivo
para
el
amor.
Amo
las
historias
de
amor.
Le
pido
a
la
gente
que
me
cuente
sus
historias
de
amor,
me
las
acuerdo.
El
amor
es
un
sentimiento
maravilloso
y
también
de
mucha
exposición,
que
te
deja
el
corazón
en
la
mano.
Creo
mucho
en
que
hay
que
abrirse
al
amor.
También,
me
generan
una
contradicción
las
mujeres
en
este
tema.
La
obra
dice:
“Solo
una
mujer
sabe
lo
que
eso
(te
amo)
significa”.
Nosotras
fuimos
criadas
para
amar
y
para
casi
nada
más.
Entonces,
cuando
mi
vida
gira
demasiado
en
torno
al
amor,
a
veces
digo:
“Bueno,
tranqui,
pensemos
en
otras
cosas”.
En
esta
Nota
Margarita
Bali,
una
de
las
figuras
que
ha
definido,
fuertemente
desde
la
década
del
80,
el
micromundo
de
la
danza
contemporánea
en
la
Argentina,
continúa
produciendo.
Y
también
continúa
siendo
ella
intérprete.
Bajo
algunos
prejuicios
sobre
lo
que
supuestamente
es
y
puede
ser
un
cuerpo
a
los
81
años,
podría
sorprender
que
ella,
a
esa
edad,
esté
haciendo
funciones
de
jueves
a
domingo
(a
las
18).
Sin
embargo,
con
naturalidad
ella
realiza
las
funciones
de
Juego
del
tiempo,
el
espectáculo
que
construyó
junto
al
coreógrafo
Gerardo
Litvak,
y
que
se
ve
en
el
Teatro
Nacional
Cervantes.
En
esta
propuesta,
Bali
interactúa
con
registros
de
su
propia
trayectoria,
en
la
que
hay
piezas
surgidas
en
el
marco
del
grupo
Nucleodanza,
y
también
videodanza,
videoinstalaciones
y
videomapping,
parte
de
lo
cual
se
vio,
por
ejemplo,
cuando,
en
2005,
utilizó
toda
la
fachada
del
Palacio
Pizzurno
para
proyectar
imágenes.
Ahora,
en
la
sala
Luisa
Vehil
y
hasta
el
22
de
septiembre,
el
cuerpo
presente
de
Bali
danza
su
hoy
y
dialoga
con
su
propio
pasado
artístico.
Completan
el
equipo
de
la
obra:
Gabriel
Gendin
(composición
musical
y
diseño
sonoro),
Eli
Sirlin
(iluminación),
Mónica
Toschi
(vestuario)
y
Graciela
Galán
(escenografía).
—¿Cómo
te
toma
este
estar
en
el
escenario,
con
cuatro
funciones
semanales,
y
cómo
es
la
reacción
del
público?
—Estoy
muy
sorprendida.
Si
bien
nosotros
planificamos
la
obra
como
un
relojito,
es
muy
emotiva
y
la
gente
sale
muy
emocionada.
Para
mí
es
una
especie
de
contradicción,
pero
se
da
eso.
Yo
no
sé
si
tiene
que
ver
con
mi
edad.
Viene
gente
que
nunca
me
vio
antes,
que
no
me
conoce,
que
no
sabe
mucho
de
danza.
Es
raro,
pero
sumamente
gratificante.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Retomo
lo
que
decías:
¿creés
que
la
gente
se
sorprende
por
la
edad
a
la
que
estás
bailando?
—Supongo
que
sí.
No
he
visto
mucha
gente
de
mi
edad
bailando.
Si
en
este
momento
bailara
Ana
María
Stekelman,
Oscar
Araiz,
o
algún
otro
referente
mío,
yo
también
me
emocionaría.
Gerardo
tuvo
la
idea
de
hacer
una
retrospectiva
de
mi
obra;
yo
iba
a
caminar
y
a
hacer
gestos.
Cuando
me
dijo
“Acordate
de
cómo
eran
tus
primeros
solos”,
tuve
que,
como
es
lo
único
que
no
tengo
filmado,
recurrir
a
la
sensación.
Saqué
algunos
movimientos
y
los
empecé
a
hacer
frenando,
pensando,
intercalando
otros.
Así
se
fue
formando
la
primera
escena.
—¿Cuándo
y
dónde
fueron
esos
solos?
—El
primer
solo
lo
hice
en
Estados
Unidos,
en
1973,
en
un
teatro.
Tenía
música
de
Janis
Joplin
y
de
un
compositor
muy
contemporáneo:
Morton
Subotnick.
Yo
recién
empezaba
y
fue
un
éxito
allá.
Después
volví
a
la
Argentina
y
ahí
se
sucedieron
varios
más.
Uno
se
llama
Pulsos,
que
llevé
a
Europa
en
el
75
y
el
76,
ya
cuando
armé
el
grupo
con
Susana
Tambutti
y
Ana
Deutsch.
Esa
obra,
la
bailé
mucho,
pero
aun
así
no
me
acuerdo
exactos
los
pasos.
—¿Qué
les
dirías
a
las
personas
que
piensan
en
categorías
como
vejez,
o
tercera
edad,
y
además,
las
asocian
con
la
idea
de
estar
quietos?
—Lo
que
pasa
es
que
yo
nunca
paré.
La
gente
que
tiene
un
trabajo
normal
dice:
“65
años”
y
entonces
se
jubila,
se
va
a
su
casa
y
no
sabe
qué
hacer.
Yo
nunca
me
jubilé.
Nunca
dejé
de
tener
proyectos.
Termino
un
proyecto
y
ya
estoy
pensando
en
otro.
Ahora
mismo
estoy
con
este
espectáculo,
pero
mi
cabeza
está
pensando
en
algo
en
una
sala
inmersiva
del
CCK
y
en
un
video
que
filmé
en
febrero
y
para
el
que
todavía
no
tuve
tiempo
de
editar.
Yo
puedo
seguir
filmando,
editando,
haciendo
instalaciones.
Lo
inusual
de
esto
es
haber
metido
el
cuerpo.
—¿Cómo
te
sentís
corporalmente?
—Fue
interesante
cuánto
pude
recuperar
de
la
musculatura,
que
me
la
está
cobrando,
porque
dolores
tengo:
no
todo
es
gratis.
Me
levanto
a
la
mañana
y
me
duele
y
hago
una
serie
de
ejercicios.
Pero
creo
que
recuperé
el
70%.
También
está
el
goce
de
interpretar,
la
parte
de
sorpresa
de
estar
en
el
escenario
y
estar
inventando,
en
parte,
ahí
en
ese
momento.
—¿Cómo
caracterizarías
la
danza
contemporánea
en
la
década
del
80?
—Los
ochenta
fueron
muy
vitales
para
mí,
porque,
con
el
grupo
Nucleodanza,
hicimos
muchas
obras,
muchas
temporadas
en
el
Teatro
Alvear.
Después
de
hacer
El
exilio
de
Gardel,
iniciamos,
a
partir
del
87,
una
sucesión
de
diez
años
de
giras
afuera.
Fue
súper
vital,
porque
estábamos
casi
como
obligadas
a
generar,
producir
obras
nuevas,
para
cambiar
el
repertorio,
y
porque
además
era
muy
excitante.
—¿Podrías
comparar
ese
panorama,
con
el
actual?
—Compararlo
con
el
panorama
de
ahora
me
resulta
muy
difícil.
No
estoy
tan
embebida.
Veo
que
hoy
está
mucho
más
disperso;
hay
tanto
más,
hay
tantos
grupos
jóvenes.
De
alguna
manera,
la
existencia
de
la
universidad,
de
la
UNA
,
ha
generado
un
movimiento
de
semillero,
de
gente
nueva
continuamente.
Sé
que
les
es
difícil,
pero
algunos
logran
seguir
adelante
y
mostrar
sus
obras.
—¿Cómo
fuiste
resolviendo
el
financiamiento
de
tus
proyectos?
—Fue
paulatino.
En
los
70,
no
se
hablaba
de
dinero.
La
gente
se
juntaba
porque
quería
bailar
y
bailaba.
El
bordereau
era
ínfimo.
En
los
80,
yo
hice
Ráfagas
y
Biósfera
y
Susana
Tambutti
hizo
Living
Room.
Había
obras
con
ocho,
diez
bailarines:
del
bordereau,
sacaban
alguito
para
el
transporte.
Cuando
empezamos
con
giras
al
interior
con
Nucleodanza,
sustentadas
por
Fundación
Antorchas,
comenzó
a
entrar
cierto
dinero.
Con
las
giras
a
Europa,
ahí,
sí,
se
pagaban
quinientos
y
mil
dólares
por
función.
Después
es
difícil
volver
atrás:
el
bailarín
es
un
profesional
que
cobra
por
hacer
las
funciones
y
los
ensayos.
—Y
más
allá
de
tu
recorrido
personal,
¿cómo
ves
el
proceso
de
profesionalización
de
la
danza,
para
la
que
has
colaborado
también
en
su
construcción
colectiva?
—Desde
Cococa
en
los
90,
se
gestionó
mucho
para
llegar
a
conseguir
Prodanza
en
2000.
Tuve
mucho
que
ver
con
esa
lucha.
Fue
crucial
en
que
finalmente
naciera
y
exista
un
ente
estatal
que
subvencionara
proyectos
de
danza.
Con
el
tiempo,
se
fue
distorsionando,
ya
que
los
montos
de
las
ayudas
siempre
fueron
tan
magros,
que
no
solucionaban
el
mantenimiento
de
un
grupo
de
danza
con
trayectoria
en
el
tiempo.
Ese
había
sido
el
objetivo
inicial
de
los
25
coreógrafos
que
nos
habíamos
convocado
en
1997.
Terminaron
siendo
ayudas,
pequeñas,
como
para
empezar
un
proyecto,
pero
nunca
cubrían
los
verdaderos
gastos
de
un
espectáculo
de
danza.
Prodanza,
Mecenazgo
y
Fondo
de
las
Artes
están
actualmente
a
una
distancia
realmente
sideral
de
cómo
se
subvencionan
a
las
compañías
grandes
y
a
los
grupos
más
pequeños
de
danza
en
Europa
(Francia,
Alemania,
Gran
Bretaña,
España).
—¿De
qué
manera
fue
apareciendo,
como
parte
importante
de
tu
trayectoria,
la
asociación
danza
y
tecnología?
—No
es
que
yo
me
lo
propuse.
Primero
me
metí
con
el
video,
en
el
famoso
curso
de
Jorge
Coscia.
Ahí
decidí
que,
si
yo
quería
filmar,
tenía
que
estudiar
más.
Me
anoté
en
la
escuela
de
Rodolfo
Hermida;
me
enseñaron
a
editar
en
la
época
de
la
edición
analógica
con
casettes
VHS.
Después
vino
la
edición
por
computadora.
Yo
fui
acompañando
el
proceso
que
naturalmente
se
fue
dando.
Aprendí
a
editar
con
manuales.
Vino
el
Final
Cut
Pro
y
después,
el
Premiere.
A
medida
que
los
programas
avanzaban
y
cambiaban,
yo
también.
Y
tomé
unos
cursos
de
interactividad
y
me
saqué
una
beca
en
Antorchas
para
irme
a
Estados
Unidos
y
participar
en
una
universidad
en
Arizona.
Ahí
terminé
haciendo
la
primera
obra
interactiva
escénica
que
fue
Ojo
al
zoom.
Después
me
fui
hacia
el
área
de
las
artes
plásticas,
las
videoinstalaciones
y
los
mappings.
Eso
terminó
siendo
la
obra
Hombre
rebobinado,
con
ocho
proyectores
simultáneos.
En
esta
Nota
“Somos
nuestra
memoria,
somos
ese
quimérico
museo
de
formas
inconstantes,
ese
montón
de
espejos
rotos”,
Jorge
Luis
Borges.
Me
gusta
partir
de
esa
imagen:
la
memoria
como
“un
montón
de
espejos
rotos”.
Como
de
algo
que
fue
y
sigue
siendo,
pero
de
otra
forma,
de
otra
manera.
En
la
obra
de
teatro
Memoria
de
un
poeta,
Eduardo
decide
tomar
la
Biblioteca
Popular
de
su
barrio
para
poder
recordar
a
Elvira,
su
amiga
bibliotecaria
a
la
que
vio
por
última
vez
en
1978.
A
Elvira
se
la
llevaron.
Después
de
45
años,
él
quiere
escribirla,
retratarla,
ponerla
en
palabras.
Un
concurso
es
la
excusa
para
recordarla,
para
traerla.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
En
una
época
en
la
que
la
tecnología
nos
permite
almacenar
casi
todo
y
hasta
se
puede
jugar
con
la
inteligencia
artificial
para
traer
aquello
que
ya
no
está.
Eduardo
busca
en
su
mundo
analógico
momentos
(imágenes)
compartidos
en
esa
biblioteca
de
Avellaneda
rodeados
de
libros,
en
una
foto
escondida
entre
papeles,
en
alguna
canción...
Es
ese
mundo
analógico
el
que
nos
dice
que
los
recuerdos
solamente
son
posibles
mientras
haya
un
presente
en
el
que
los
estemos
construyendo.
Somos
presente
y
pasado
a
la
vez.
La
memoria
es
justamente
eso,
la
capacidad
o
facultad
de
retener
y
recordar
algo,
la
memoria
es
habitada
por
pedazos
de
historia,
de
vidas
pasadas,
de
vidas
vividas
con
otros…
como
ese
montón
de
espejos
rotos
a
los
que
refiere
Borges.
¿Cómo
recordamos?,
se
pregunta
Eduardo.
¿Qué
hacemos
con
esa
masa
amorfa
de
imágenes
que
se
nos
aparecen
desordenadas
y
nos
traen
casi
de
manera
inconsciente
aquello
que
ya
no
está?
“¿Qué
tortura
más
al
corazón
(…)
la
nitidez
del
recuerdo
o
la
amnesia?”.
A
veces
me
pregunto
si
la
memoria
es
aleatoria
en
la
selección
de
recuerdos.
Si
podemos
hacer
algo
para
que
algunos
momentos
estén
tan
nítidos
y
otros
se
nos
vuelvan
más
difusos.
¿Somos
lo
que
recordamos
o
también
aquello
que
olvidamos?
Quizás,
como
en
la
película
El
Gran
Pez
de
Tim
Burton,
recordemos
todos
(o
casi
todos)
los
momentos
de
nuestra
vida
y
hasta
algunos
necesitemos
añadirle
alguna
característica
fantástica
para
que
sobrevivan.
Probablemente,
aquello
que
amamos
o
nos
dolió
con
fuerza
no
lo
olvidemos
nunca
más,
y
quede
ahí,
grabado
en
nuestra
memoria.
En
Argentina,
la
palabra
“memoria”
tiene
un
significado
aún
más
profundo,
hablamos
de
una
memoria
colectiva,
una
memoria
en
plural.
Cada
24
de
marzo
–y
siempre–
decimos
Nunca
más,
Memoria,
Verdad
y
Justicia.
Es
la
construcción
de
esa
memoria
la
que
nos
permite
no
repetir
algunos
de
los
hechos
más
dolorosos
de
nuestra
historia
como
país.
Eduardo
también
quiere
sanar
lo
que
no
pudo
hacer
en
ese
momento.
Lo
que
calló
o
lo
que
no
pudo
decir.
Cuando
se
la
llevaron
ni
siquiera
pudo
llorar,
tocarle
la
puerta
a
su
madre
y
darle
un
abrazo;
solo
lo
invadía
el
miedo
y
la
tristeza.
En
Memoria
de
un
poeta
se
fusiona
la
memoria
colectiva
y
la
memoria
individual
en
la
que
todos
–Eduardo,
Rita
y
Tito–
intentan
pensar
y
recordar
su
pasado.
Su
infancia,
sus
pérdidas,
sus
deseos…
eso
que
vamos
construyendo
casi
sin
darnos
cuenta,
pero
que
en
definitiva
estará
acompañándonos
ahí,
por
siempre.
Casi
al
final
de
la
obra,
Eduardo
le
dice
a
Rita
y
a
Tito
que
van
a
tener
que
dejar
la
Biblioteca
porque
estaban
todos
los
vecinos
en
la
vereda
y
se
dieron
cuenta
de
que
estaban
ahí.
Ante
la
pregunta
de
ellos,
sobre
qué
les
dijo,
él
les
responde:
“hacemos
memoria,
les
dije
que
hacemos
memoria”.
Esa
memoria
que
hoy
más
que
nunca
tenemos
que
seguir
manteniendo
viva
en
este
presente
y
contexto
actual
que
estamos
viviendo.
*Dramaturga
y
directora.
En
esta
Nota
El
cuarteto
alemán,
con
dos
integrantes
viviendo
en
Los
Angeles,
se
decidió
a
salir
de
gira
nuevamente
y,
después
de
los
pedidos
de
los
fans
argentinos,
vendrán
al
país.
Cuando
ya
pensábamos
que
la
Argentina
no
iba
a
ser
parte
de
la
gira
Beyonf
The
World
que
los
sacó
del
ostracismo
de
hacer
su
reality
y
que
los
llevaba
a
México,
Chile
y
Brasil,
Tokio
Hotel
acaba
de
anunciar
que
debido
a
los
pedidos
de
los
fans
sumaron
una
fecha
en
Buenos
Aires!
La
cita
será
el
14
de
diciembre
en
el
Complejo
C
(Av.
Corrientes
6271,
CABA)
y
las
entradas
salen
a
la
venta
el
lunes
9
de
septiembre!
Pensar
que
los
conocimos
así
de
chiquitos!
Qué
alegría
volver
a
tener
a
Bill,
Tom,
Georg
y
Gustav
entre
nosotros
y
cantar
con
ellos
a
viva
voz!
Ya
nos
aseguramos
de
que
vienen,
ahora
a
calentar
las
gargantas!
ENTRETENIMIENTO
Javiera Mena: “A veces no se supera el amargor de la vida, entonces hay que saborearlo”
EDITOR -
Javiera
Mena
dice
que
su
primera
conexión
con
la
música
fueron
sus
abuelos.
La
abuela
le
silbaba
para
acostarla
y
cuando
caminaba
al
centro,
sus
tacos
repetían
un
patrón
rítmico
que
llamaba
la
atención
de
la
futura
cantautora.
El
abuelo,
por
su
lado,
era
melómano
y
en
un
buen
sistema,
que
Javiera
describe
como
“power”,
ponía
discos
variados.
Los
mejores
álbumes
de
rock
latino
según
Rolling
Stone.
En
2006,
lanzó
Esquemas
Juveniles,
que
significó
algo
inusual,
casi
contraintuitivo:
un
primer
disco
consagratorio.
Su
manera
de
vincular
los
sonidos
electrónicos
con
la
canción
romántica
constituyó
una
síntesis
que
se
venía
palpitando.
El
disco
se
editó
en
Chile,
de
la
mano
del
sello
Quemasucabeza
y
en
Argentina,
con
el
sello
Índice
Virgen.
Esa
co-edición
representó,
de
inmediato,
una
conexión
con
el
público
argentino,
que
la
escucha
desde
ese
entonces
y
la
espera
con
intensidad
cada
vez
que
viene.
Esta
vez,
la
cita
es
el
25
de
octubre,
en
el
Margarita
Xirgu.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Vos
siempre
estuviste
muy
vinculada
a
la
Argentina.
—Sí,
y
de
hecho
ahora
estoy
trabajando
con
el
sello
argentino
Geiser.
La
relación
con
este
país
viene
desde
antes
de
hacer
mi
música.
Cuando
empecé
a
componer
empecé
a
venir
a
Argentina,
la
primera
vez
en
bus,
a
los
19
años.
Me
encontré
con
una
escena
muy
rica:
Miranda,
los
DJ
Pareja,
Leo
García,
las
letras
de
Pablo
Schanton,
Rosario
Bléfari
entre
tantos
otros.
Me
di
cuenta
que
había
una
escena
más
desarrollada
que
la
chilena
y
me
inspiré
mucho
de
ella.
Veo
a
Argentina
como
un
hogar,
como
ser
humano
más
que
como
artista.
—¿En
Chile
era
muy
distinto?
—Creo
que
la
gran
diferencia
estaba
marcada
por
los
espacios,
que
te
dan
el
medio
para
desarrollarte
como
artista.
Es
otra
historia
que
la
Argentina,
donde
siempre
abundaron
las
discotecas,
los
festivales
y
donde
siempre
proliferó
mucho
la
cultura.
No
hay
que
olvidar
que
la
dictadura
en
Chile
todavía
es
reciente.
Venimos
de
un
desierto
que
recién
empezó
a
mutar
en
los
años
‘90.
Creo
que
la
conectividad
vino
a
emparejar
un
poco
más
la
cosa.
Javiera
Mena
lanzó
como
adelanto 'Volver
a
llorar',
corte
de
su
nueva
producción.
A
su
debut
discográfico
le
siguieron
Mena (2010),
Primeras
Composiciones
2000-2003 (2013),
Otra
Era (2014),
Espejo (2018)
y
Nocturna (2022).
La
órbita
se
presenta
regular:
cada
tres
o
cuatro
años
la
artista
presenta
un
nuevo
trabajo.
Y
hace
unas
semanas
vio
la
luz
Volver
a
llorar,
el
primer
adelanto
de
su
próximo
álbum,
que
salió
acompañada
de
un
video
dirigido
por
Joseph
Ros,
en
donde
la
artista
encarna
a
una
vampiresa.
Allí,
el
yo
lírico
entona: "Y
volver
a
sangrar
y
la
sangre
chupar”.
Como
si
se
tratara
de
una
lectura
literal
del
verso,
la
pieza
audiovisual
profundiza
la
posibilidad
de
no
tenerle
miedo
a
las
heridas
abiertas.
Es
una
canción
que
invita
a
conectar
con
la
pena.
De
alguna
manera,
está
dirigida
a
alguien
que
que
no
puede
llorar,
que
está
desconectado
de
la
pena.
Concretamente,
la
invitación
es
a
llorar.
Creo
que
llorar
es
una
especie
de
curación.
—Nos
da
miedo
encarar
el
sufrimiento.
—Sí.
Por
eso
diría
que
esta
es
una
invitación
a
aceptar
la
pena,
sabiendo
que
nos
cuesta
mucho
asumir
la
pérdida.
A
veces
no
se
supera
el
amargor
de
la
vida.
Entonces
hay
que
saborearlo.
Es
incómodo
pasarla
mal,
al
punto
de
que
cuesta
nombrar
esas
sensaciones.
Pero
no
por
eso
dejan
de
estar
presentes.
"En
Argentina
siempre
proliferó
mucho
la
cultura",
dice
Javiera
Mena.
—¿En
qué
momento
está
tu
show
en
vivo?
—Me
preocupa
que
haya
un
hilo
conductor
en
el
espectáculo.
Y,
por
otro
lado,
estoy
presentando
una
transición
entre
lo
que
estoy
haciendo
ahora
y
el
disco.
Canciones
nuevas,
además
de
nuevas
versiones
de
canciones
de
antes.
—¿En
qué
sentido
es
una
transición?
—A
mí
el
show
en
vivo
me
enseña
a
tantear
lo
que
estoy
componiendo.
Es
una
instancia
para
masticar
algunas
canciones
nuevas.
A
veces
sacás
un
disco
y
al
tocarlo
en
vivo
te
das
cuenta
de
que
podrías
haber
tomado
otras
decisiones.
—Antes
la
banda
salía
a
tocar
y
luego
salía
el
disco.
—Sí.
Los
discos
eran
una
acumulación
de
singles.
A
mí
me
gusta
la
era
de
los
singles.
Yo
empecé
a
subir
mi
música
a
MySpace:
en
aquella
época
nadie
compraba
discos,
pero
todavía
el
streaming
no
se
había
institucionalizado.
Entonces,
es
como
si
esa
era,
que
en
su
momento
había
vuelto,
ahora
se
vuelve
a
imponer.
Y
a
mi
me
parece
muy
bien.
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
“Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez”, la nueva serie de Netflix basada en un crimen real
EDITOR -
Los
creadores
de
la
serie
de
Jeffrey
Dahmer
vuelven
a
la
pantalla
de
Netflix
con
una
continuación
de
sus
ficciones
antológicas
sobre
crímenes
reales.
Se
trata
de
“Monstruos:
La
historia
de
Lyle
y
Erik
Menéndez”,
un
proyecto
que
revive
el
estremecedor
caso
de
los
reconocidos
hermanos
Menéndez,
quienes
fueron
condenados
en
1996
por
el
asesinato
de
sus
padres,
un
hecho
que
conmocionó
a
Estados
Unidos
y
que
volvió
a
estar
en
el
centro
de
la
atención
mediática
tras
el
anuncio
del
estreno.
El
caso
se
volvió
conocido
debido
a
las
peculiares
características
que
rodeaban
la
muerte
de
José
y
Mary
Louise "Kitty"
Menéndez.
Mientras
que
la
fiscalía
argumentó
que
Lyle
y
Erik
mataron
a
sus
padres
para
heredar
la
fortuna
familiar,
los
hermanos
insistieron
en
que
sus
acciones
fueron
un
acto
desesperado
causado
por
años
de
abusos
físicos,
emocionales
y
sexuales
sufridos
a
manos
de
sus
progenitores.
A
pesar
de
ello,
la
Justicia
de
Estados
Unidos
los
encontró
culpables
del
asesinato
a
quemarropas
de
sus
adinerados
padres
y
fueron
condenados
a
cadena
perpetua
sin
posibilidad
de
libertad
condicional.
Además,
las
autoridades
los
enviaron
a
prisiones
separadas
por
el
riesgo
de
que
al
estar
juntos
planearan
escaparse.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Nicholas
Alexander
Chavez,
Cooper
Koch
y Javier
Bardem
como
Lyle,
Erik
y
José
Menéndez,
respectivamente.
¿De
qué
trata
la
serie
“Monstruos:
La
historia
de
Lyle
y
Erik
Menéndez”?
Según
se
puede
ver
en
el
tráiler
revelado
por
la
plataforma,
la
serie
recorre
la
historia
de
los
hermanos
Menéndez
desde
la
convivencia
con
sus
padres
hasta
el
juicio
por
el
asesinato
de
ambos.
En
principio,
se
muestra
la
vida
de
lujo
y
aparente
perfección
que
rodeaba
a
la
familia
y
como,
desde
la
perspectiva
de
los
jóvenes,
sufrieron
abusos
y
violencia
por
parte
de
sus
progenitores.
En
el
adelanto
también
se
puede
ver
la
noche
fatídica
del
20
de
agosto
de
1989
cuando Lyle
y
Erik,
interpretados
por
Nicholas
Alexander
Chavez
y
Cooper
Koch
respectivamente,
ingresaron
a
su
mansión
armados
con
dos
escopetas
y
descargaron
una
ráfaga
de
disparos
sobre
José
y
Mary
Louise "Kitty"
Menéndez.
“Erik
y
yo
matamos
juntos
a
nuestros
padres.
Yo
diría
que
eso
nos
convierte
en
personas
muy
unidas”,
comienza
diciendo
el
personaje
de
Lyle
en
una
sesión
de
terapia.
Acto
seguido,
el
clip
saltea
al
momento
previo
al
juicio
en
el
que
repite
que
“estarían
muy
orgullosos”,
dejando
la
duda
de
si
se
refiere
a
sus
progenitores.
Acciones
de
Netflix
tocaron
su
máximo
histórico
gracias
a
cambios
para
reactivar
ventas
“Pensé
que
deshacerme
de
ellos
me
iba
a
hacer
sentir
mejor,
pero
tengo
todas
estas
pesadillas”,
exclamó
Erik
en
otro
momento
mientras
lloraba.
En
este
constante
contraste
entre
la
culpa
y
el
motivo
detrás
del
asesinato,
Lyan
lo
animó
mientras
se
revelaban
imágenes
de
su
padre
abofeteando
al
joven.
“Nuestra
vida
era
así,
y
decidimos
que
ya
no
íbamos
a
soportarlo
más”,
sostuvo
el
joven.
Sin
embargo,
también
agregó:
“Es
un
nuevo
comienzo…
vamos
a
exprimirle
más
a
la
vida.
Y
entiende
que
las
cosas
ya
cambiaron”.
El
trailer
también
muestra
a
Nathan
Lane,
en
el
rol
del
periodista
de
investigación
Dominick
Dunne,
quien
examinó
el
terrible
crimen
y
mencionó
sus
dudas
sobre
el
móvil
del
parricidio.
“No
asesinas
a
tus
padres
de
esa
manera.
Literalmente
desfigurándolos.
Eso
no
se
trata
de
dinero.
Se
trata
de
algo
más
profundo
y
oscuro”,
señaló.
¿Cuándo
se
estrena
“Monstruos:
La
historia
de
Lyle
y
Erik
Menéndez”?
La
serie
se
estrena
el
jueves
19
de
septiembre
y
ofrece
una
mirada
profunda
y
provocadora
sobre
el
miedo,
la
manipulación
y
la
compleja
dinámica
familiar
de
los
Menéndez.
A
través
de
un
enfoque
narrativo
que
no
busca
redimir
ni
condenar,
“Monstruos:
La
historia
de
Lyle
y
Erik
Menéndez”
invita
a
la
audiencia
a
reflexionar
sobre
el
detrás
de
uno
de
los
crímenes
más
conocidos
de
Estados
Unidos.
Además
de
Nicholas
Alexander
Chavez
y
Cooper
Koch
como
los
reconocidos
hermanos,
el
elenco
cuenta
con
la
participación
de
Javier
Bardem
como
José
Menéndez
y
Chloë
Sevigny
como
Mary
Louise
“Kitty”
Menéndez.
Junto
a
ellos,
un
reparto
de
talentosos
actores
como
Nathan
Lane
y
Ari
Graynor
completa
el
cuadro
de
una
serie
que
no
solo
reconstruye
los
hechos,
sino
que
también
explora
el
impacto
de
los
mismos
en
la
vida
de
todos
los
involucrados.
Chloë
Sevigny
como
Mary
Louise
“Kitty”
Menéndez
y Javier
Bardem
como
José
Menéndez.
La
producción
ejecutiva
estuvo
en
manos
de
un
equipo
estelar
encabezado
por
Ryan
Murphy
e
Ian
Brennan,
creadores
de
la
exitosa
serie
“Dahmer”,
junto
a
Alexis
Martin
Woodall.
Además,
la
dirección
corrió
a
cargo
de
reconocidos
directores
como
Max
Winkler,
Paris
Barclay
y
Carl
Franklin,
en
un
guión
escrito
por
Murphy,
David
McMillan
y
Todd
Kubrak.
Con
una
puesta
en
escena
cuidada
y
actuaciones
poderosas,
“Monstruos:
La
historia
de
Lyle
y
Erik
Menéndez”
promete
ser
más
que
una
simple
crónica
de
un
crimen,
posicionándose
como
un
examen
crítico
de
la
naturaleza
humana
y
los
límites
de
la
justicia.
La
serie
no
solo
está
destinada
a
los
amantes
del
true
crime,
sino
también
a
quienes
buscan
comprender
las
complejidades
de
un
caso
que
sigue
fascinando
al
público
décadas
después.
En
esta
Nota





























