ENTRETENIMIENTO
El recuerdo de Tato Bores a 100 años de su nacimiento: humor político, risas y vigencia en una sola persona
EDITOR -0
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
Ni
el
dolor
ni
la
oscuridad
lograron
apagar
su
belleza.
Los
rasgos,
el
pelo,
la
mirada,
el
porte,
la
voz
están
intactos.
Ana
Paula
Dutil
sigue
siendo
una
mujer
cautivante.
“Soy
una
persona
en
recuperación.
Es
muy
profundo
lo
que
me
pasa.
Después
de
mi
gran
depresión,
a
la
que
se
le
sumaron
mi
separación
y
un
proceso
de
duelo
largo,
una
vez
que
pasó
todo,
empecé
a
disfrutarme
y
a
prestarme
atención,
porque
yo
iba
como
en
automático.
Estoy
sanando
y
recuperándome”,
le
cuenta
a
NOTICIAS.
Ana
Paula
fue
una
reconocida
modelo
y
hoy
se
dedica
al
diseño
de
interiores.
Tiene
cuatro
hijos:
Bautista
(24)
e
India
(19)
-
de
su
matrimonio
con
Emanuel
Ortega,
con
el
que
estuvo
casada
dos
décadas
y
se
separó
en
2020
-
y
Teo
(28)
y
Noé
(26),
de
su
pareja
con
Fernando
Ranuschio.
Hubo
un
tiempo
largo
en
el
que
la
vida
le
dolió
por
demás.
Un
tiempo
en
que
la
depresión
la
tomó
por
completo.
Hoy,
en
proceso
de
sanación,
se
anima
a
nombrar
las
cosas
por
su
nombre.
Cuenta
sus
experiencias
en
el
excelente
podcast
“Las
pibas
dicen”,
que
diseñó
junto
a
sus
amigas
Julieta
Ortega,
Rosario
Ortega
y
Fernanda
Cohen.
Este
año
graban
la
cuarta
temporada
y
suman
la
publicación
de
un
libro.
Por
otro
lado,
a
raíz
de
las
numerosas
consultas
que
recibió
en
sus
redes
sociales,
creó
“Hablemos”,
dos
encuentros
mensuales
que
se
realizaban
en
la
Universidad
de
la
Ciudad
para
hablar
de
temas
de
salud
mental
con
asistencia
de
profesionales.
Actualmente
se
hacen
por
Zoom
hasta
encontrar
un
nuevo
espacio.
Noticias:
¿Está
contenta
con
la
mujer
que
es?
Ana
Paula
Dutil:
Sí,
falta
mucho,
pero
estoy
mucho
mejor
que
antes.
Estoy
aprendiendo
a
salirme
de
las
zanjas
profundas
y
empezar
a
caminar,
pero
cuesta
porque
me
vuelvo
a
caer
en
las
zanjas
de
la
que
yo
era
antes,
de
todos
los
pensamientos,
los
mandatos
que
tenía.
Estaba
haciendo
cosas
porque
había
que
hacerlas,
pero
no
porque
realmente
las
sentía.
Noticias:
¿Cuál
es
su
mayor
desafío?
Dutil:
Perdonarme
cosas
que
tienen
que
ver
con
mis
hijos.
Es
lo
que
más
me
está
costando.
Y
me
pregunto
si
algún
día
volveré
a
estar
en
pareja,
porque
lo
estoy
pasando
muy
bien
sola.
Otra
cosa
que
me
preocupa
es
que
estoy
en
un
momento
económico
de
mucha
incertidumbre.
Estoy
viviendo
en
un
lugar
prestado
generosamente.
Tengo
53
años
y
no
tengo
casa
propia,
me
pesa
y
no
entiendo
por
qué
llegué
a
esta
situación.
No
me
llevo
bien
con
el
dinero,
no
sé
cuidarlo,
ahorrar
y
me
cuesta
ponerle
precio
a
mi
trabajo.
Noticias:
¿Sus
fortalezas?
Dutil:
No
me
doy
por
vencida
fácilmente.
A
pesar
de
que
esté
todo
oscuro,
trato
de
ver
lo
bueno
que
tengo
y
agarrarme
de
eso.
Trato
de
que
la
ansiedad
no
me
gane
y
estar
conectada
al
presente.
Es
una
fortaleza
mía,
estar
presente,
y
la
estoy
mejorando
cada
día.
Y
soy
una
buena
persona,
creo
que
soy
generosa.
Noticias:
¿Y
sus
puntos
débiles?
Dutil:
La
inseguridad.
Soy
muy
insegura,
soy
mi
peor
enemiga,
muy
severa
conmigo
misma.
Noticias:
¿A
qué
le
tiene
miedo?
Dutil:
A
la
inseguridad
en
la
calle,
estar
en
la
calle
sola
de
noche
me
da
miedo.
Eso
nada
más,
con
el
resto
no
soy
miedosa.
Incluso,
hace
poco
me
tiré
en
paracaídas
por
primera
vez.
Noticias:
¿Tiene
un
propósito
de
vida?
Dutil:
Sí.
Sé
que
fui
un
desastre
de
madre,
hay
muchas
cosas
en
las
que
me
equivoqué
y
quisiera
que
fueran
mejor
ahora.
En
esta
etapa,
donde
estoy
mucho
mejor
y
mis
hijos
me
ven
parada
sobre
mis
piernas
y
contenta,
quisiera
poder
maternar
de
otra
manera.
Cuando
ellos
eran
bebés
yo
estuve
muy
presente,
pero
después
no.
Noticias:
¿Por
qué
un
desastre?
Dutil:
Porque
mis
hijos
vivieron
cosas
muy
difíciles
conmigo.
El
alcohol,
una
madre
que
intentó
suicidarse,
son
heridas
que
no
van
a
sanar.
Me
gustaría
que
los
haya
afectado
lo
menos
posible,
pero
siento
culpa
todavía.
Noticias:
¿Por
qué
cayó
en
una
depresión
tan
profunda?
Dutil:
En
2001
estaba
en
pareja
con
Emanuel,
nació
Bautista,
y
por
trabajo
de
él
nos
fuimos
a
vivir
a
Miami.
Mis
dos
hijos
mayores
se
quedaron
en
Buenos
Aires,
eso
no
me
hizo
nada
bien,
y
todo
empezó
ahí.
Yo
sabía
que
no
estaba
bien,
pero
iba
por
la
vida
y
seguía
y
seguía,
y
mi
depresión
no
fue
diagnosticada
a
tiempo.
Noticias:
¿La
tristeza
no
venía
de
antes?
Dutil:
Yo
soy
Cáncer
con
luna
en
Cáncer.
Soy
muy
dramática,
todo
lo
sufro,
de
toda
la
vida.
Tuve
una
madre
bastante
ausente,
que
también
tuvo
problemas
con
el
alcohol
y
de
salud
mental.
Creo
que
eso
también
influyó,
tuve
una
infancia
difícil.
Noticias:
¿Cuándo
le
diagnosticaron
la
depresión
finalmente?
Dutil:
En
2022,
viviendo
en
Buenos
Aires.
En
el
proceso
fui
con
diferentes
psiquiatras,
terapeutas
y
estuve
internada
dos
veces
en
Miami
y
una
tercera
aquí.
Noticias:
Tuvo
tres
intentos
de
suicidio.
¿Por
qué
cree
que
llegó
a
ese
punto?
Dutil:
La
depresión
te
quita
la
voluntad,
la
empatía,
ya
no
te
importa
el
otro.
Ni
siquiera
mis
hijos
me
importaban.
Son
tantos
pensamientos
oscuros,
no
querés
vivir.
En
cuanto
abría
los
ojos
a
la
mañana
decía:
“Otra
vez,
empezar
este
día
con
esta
cabeza
que
me
persigue,
que
me
tortura”.
No
me
lavaba
los
dientes,
no
me
bañaba,
no
tenía
ganas
de
moverme.
Pasé
meses
en
cama,
sólo
me
levantaba
para
ir
a
comprar
alcohol
cuando
me
quedaba
sola
en
casa.
Te
toma
el
cuerpo
entero
la
depresión
cuando
es
profunda.
Noticias:
¿Y
cuándo
empezó
con
el
alcohol?
¿En
Miami?
Dutil:
Sí,
en
Miami.
Era
como
tratar
de
anestesiarme.
Noticias:
¿Cuándo
empezó
a
sanar?
Dutil:
Igual,
voy
alerta,
atenta
porque
siento
que
la
depresión
puede
volver.
No
sé
por
qué.
Empecé
a
sanar
cuando
la
medicación
me
empezó
a
hacer
efecto.
Me
devolvió
la
voluntad,
las
ganas
de
levantarme.
Yo
venía
de
varios
terapeutas
que
no
habían
dado
en
la
tecla
con
los
tratamientos
hasta
que
un
amigo
me
recomendó
a
la
psiquiatra
Ana
Rivera.
No
sé
por
qué
le
hice
caso,
porque
no
hacía
caso
a
nadie,
nada
de
lo
que
me
decían
lo
hacía.
Hacía
la
mía,
que
era
dormir,
estar
en
la
cama
todo
el
día.
La
llamé
y
fue
bárbara.
Una
bendición
haberla
encontrado.
Me
salvó
la
vida.
Noticias:
¿Quiénes
fueron
su
sostén
en
todo
este
proceso?
Dutil:
Mis
hijos.
Teo
vive
en
Barcelona
y
Noé
en
Los
Ángeles,
me
llamaban,
hablaban
conmigo,
a
veces
se
enojaban.
Mis
hijos
más
chicos
me
acompañaban
muchísimo
también.
Julieta
(Ortega),
Guillermina
(Valdés),
otra
amiga
Florencia,
este
amigo
Ignacio,
que
me
presentó
a
la
psiquiatra.
La
familia,
pero
mis
hijos
principalmente.
Ellos
maternaron
a
su
madre.
Noticias:
¿Y
sus
padres?
Dutil:
Hablo
muy
de
vez
en
cuando,
viven
en
La
Plata,
no
los
veo
mucho.
No
tengo
mucha
relación.
En
un
momento
que
estaba
muy
mal,
fui
a
verlos
y
les
conté
lo
que
me
estaba
pasando.
Lloré
un
montón.
Fue
un
fin
de
semana,
les
pedí
ir
porque
necesitaba
que
me
cuidaran,
y
cuando
me
iba
mi
mamá
me
dijo:
“Volvé
cuando
estés
mejor”.
Me
dolió
muchísimo.
No
estaba
para
que
me
dijeran
eso
y
mi
mamá,
pobre,
no
lo
pudo
ver.
Entonces,
decidí
tomar
distancia.
No
quería
más
cosas
que
me
hicieran
daño.
Noticias:
¿Qué
le
enseñó
el
sufrimiento,
el
dolor?
Dutil:
Que
nada
es
tan
grave
como
yo
pensaba.
Nada
de
lo
que
me
pasaba
era
tan
grave
como
para
no
querer
vivir.
Entendí
que
estaba
enferma
y
que
esa
enfermedad
me
tomaba
todo
y
que
por
eso
yo
tomaba
malas
decisiones.
Entendí
también
que
siempre
fui
muy
Susanita,
pensaba
que
el
amor
era
para
toda
la
vida
y
no
es
así.
Existen
amores
para
toda
la
vida,
pero
a
mí
no
me
tocó.
La
separación
también
me
ayudó
a
crecer.
Noticias:
¿Cómo
está
hoy?
¿Está
en
tratamiento?
Dutil:
No
estoy
medicada
para
nada,
pensé
que
no
iba
a
poder,
porque
tomaba
muchas
pastillas
para
dormir,
me
automedicaba,
pero
dejé
todo.
Tengo
una
vida
muy
tranquila.
Noticias:
¿Cómo
es?
Dutil:
Como
a
las
ocho
y
media
de
la
noche
y
a
las
nueve
y
media
ya
estoy
durmiendo.
Me
levanto
a
las
seis
de
la
mañana,
veo
el
amanecer,
me
encanta.
Estoy
viviendo
en
una
casa
de
huéspedes
en
Pilar,
con
mis
gatos.
Estoy
soltera,
salgo
muy
poco.
Trabajo
y
veo
a
mis
hijos
todo
el
tiempo
que
puedo.
Estoy
viviendo
mucho
también
la
amistad.
Siempre
me
enfoqué
demasiado
en
mi
familia,
en
mis
parejas,
y
pensé
que
eso
no
se
podía
conjugar
con
los
amigos.
Sí,
se
puede,
y
es
re
importante
la
amistad.
Noticias:
¿Qué
la
hace
sentir
bien?
Dutil:
La
música
me
encanta.
Las
pequeñas
cosas,
los
días
lindos,
la
lluvia
también,
no
hay
nada
que
no
me
ponga
contenta
en
este
momento,
salvo
una
mala
noticia.
Después
de
pasar
tanta
oscuridad
estoy
disfrutando
todo.
Noticias:
¿Está
de
acuerdo
con
la
frase
“Si
sucede,
conviene”?
Dutil:
Sí.
Cuando
nos
separamos,
Emanuel
se
puso
en
pareja
muy
rápido
y
a
mí
me
dolió.
Era
mi
ego
herido.
Nosotros
nos
tendríamos
que
haber
separado
siete
años
antes
y
que
él
esté
en
una
relación
hizo
que
no
volvamos
a
estar
juntos
más,
porque
íbamos
y
veníamos
y
siempre
era
yo
la
que
insistía
en
que
lo
intentáramos
una
vez
más.
Agradezco
que
Emanuel
haya
encontrado
a
Julieta
(Prandi)
porque
gracias
a
eso
pudimos
separarnos.
Noticias:
¿Emanuel
la
acompañó
en
su
proceso?
Dutil:
Desde
el
primer
momento,
incluso
cuando
ya
estábamos
separados
y
estando
él
en
pareja,
siempre
estuvo
presente.
Hoy
tenemos
un
vínculo
excelente,
nos
llevamos
muy
bien.
Noticias:
Se
puede
salir,
entonces
Dutil:
Sí,
se
puede.
No
hay
que
tenerle
miedo
a
las
enfermedades
mentales.
Yo
no
me
siento
mal
por
nada
de
lo
que
me
pasó
porque
gracias
a
eso
hoy
estoy
donde
estoy.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
El
fenómeno
del
true
crime
no
detiene
su
avance
en
el
streaming
y
ahora
suma
una
nueva
apuesta
potente:
Amazon
Prime
Video
inició
oficialmente
el
rodaje
de
Barreda,
la
serie
inspirada
en
el
estremecedor
caso
de
Ricardo
Barreda,
el
odontólogo
que
en
1992
asesinó
a
su
esposa,
su
suegra
y
sus
dos
hijas
en
su
casa
de
La
Plata.
El
proyecto
llega
tras
el
éxito
reciente
de
Nahir,
la
película
de
Zeppelin
Studio,
y
del
documental
El
Secreto
de
un
Crimen,
producidos
alrededor
del
mediático
caso
de
Nahir
Galarza,
y
promete
reabrir
discusiones
profundas
sobre
violencia,
poder
y
la
construcción
de
relatos
en
torno
a
los
crímenes.
Con
dirección
de
un
equipo
de
producción
de
primer
nivel
y
el
respaldo
de
Prime
Video,
Barreda
contará
con
el
primer
actor
Luis
Machín
(Mujeres
Asesinas)
en
el
rol
protagónico.
La
elección
de
Machín
refuerza
el
enfoque
dramático
y
oscuro
que
tendrá
la
serie,
que
buscará
más
que
la
simple
reconstrucción
policial:
intentará
adentrarse
en
las
complejidades
psicológicas
de
un
personaje
que
sigue
generando
controversias
a
más
de
tres
décadas
del
hecho.
El
rodaje
se
está
llevando
adelante
en
el
barrio
de
Pocitos,
Montevideo,
un
entorno
urbano
con
similitudes
notables
a
la
ciudad
de
La
Plata,
donde
se
desarrolló
el
caso
real.
La
producción
apostó
a
recrear
la
atmósfera
de
principios
de
los
años '90
con
gran
nivel
de
detalle,
en
busca
de
una
ambientación
verosímil
que
sumerja
al
espectador
en
la
época
y
en
la
cotidianeidad
de
un
crimen
que,
en
su
momento,
sacudió
a
toda
la
sociedad
argentina.
La
trama
se
centrará
en
la
figura
de
Ricardo
Barreda,
quien
a
los
59
años
decidió
poner
fin
a
su
vida
familiar
con
una
escopeta,
en
un
episodio
que
dejó
una
profunda
marca
en
la
memoria
colectiva.
Condenado
a
prisión
perpetua
en
1995,
Barreda
fue
beneficiado
en
2008
con
la
prisión
domiciliaria,
un
dato
que,
en
el
contexto
actual,
resuena
con
fuerza
a
la
luz
de
las
nuevas
miradas
sobre
los
crímenes
de
género
y
la
violencia
patriarcal.
Un
espejo
con
el
caso
Nahir
Galarza
La
llegada
de
Barreda
a
la
pantalla
no
puede
analizarse
sin
trazar
paralelismos
con
el
impacto
social
que
generaron
las
producciones
sobre
Nahir
Galarza,
la
joven
condenada
en
2018
por
el
homicidio
de
su
novio
Fernando
Pastorizzo.
Mientras
la
actriz
Valentina
Zenere
dio
vida
a
Nahir
en
la
ficción,
ahora
Machín
intentará
captar
los
matices
de
un
Barreda
presentado
históricamente
como
un "hombre
común"
convertido
en
asesino
múltiple.
El
paralelismo
no
es
casual.
Ambos
casos,
aunque
distantes
en
el
tiempo
y
en
los
contextos
socioculturales,
exponen
la
tensión
sobre
la
mirada
judicial
y
mediática
hacia
hombres
y
mujeres
acusados
de
crímenes
violentos.
Barreda,
pese
a
la
brutalidad
de
su
acto,
fue
visto
por
ciertos
sectores
como
un "pobre
tipo"
humillado
por
su
entorno
familiar,
según
describió
el
periodista
y
escritor
Rodolfo
Palacios
en
su
libro
Conchita,
el
hombre
que
no
amaba
a
las
mujeres.
Esa
construcción
social
de "víctima"
masculina
contrastó
con
la
figura
demonizada
de
Nahir,
quien
a
sus
19
años
recibió
la
pena
máxima
de
manera
rápida,
sin
beneficios,
en
un
proceso
judicial
que
aún
hoy
es
cuestionado.
En
ese
sentido,
el
manager
y
autor
Jorge
Zonzini,
quien
acompañó
mediáticamente
a
Nahir
Galarza
durante
el
proceso
judicial,
sostuvo:
"Desde
que
ingresé
a
su
celda
siempre
sostuve
que
Nahir
no
jaló
el
gatillo
y
que
su
padre
la
incitó
a
ser
parte
de
un
pacto
de
silencio.
Estoy
convencido
que
esa
madrugada
no
solo
se
asesinó
a
un
joven,
sino
que
ocurrió
algo
más
complejo.
Allí
se
le
disparó
a
su
tío
abusador,
a
los
hijos
del
poder
que
la
atacaron
sexualmente
a
sus
dieciséis
años
y
al
propio
Pastorizzo
que
la
trataba
de
zorra,
estúpida
y
depresiva.
En
los
cursos
de
violencia
de
género
se
cita
a
la
respuesta
tardía
a
los
ataques.
Esa
noche
se
cerró
toda
una
vida
de
daños
que
comenzó
con
los
abusos
sexuales
intrafamiliares
que
Nahir
padeció
entre
sus
siete
y
catorce
años
de
edad
y
que
causaron
la
destrucción
sistemática
de
su
psique".
Impacto
cultural
y
nuevas
preguntas
Así
como
Nahir
abrió
la
puerta
a
una
discusión
nacional
sobre
el
rol
de
los
medios,
la
violencia
de
género
y
el
tratamiento
de
las
adolescentes
en
el
sistema
judicial,
Barreda
promete
poner
sobre
la
mesa
otra
capa
del
mismo
fenómeno,
centrada
en
el
cuestionamiento
al
patriarcado,
a
los
privilegios
masculinos
en
los
procesos
penales
y
a
la
construcción
cultural
del "monstruo"
y
del "víctima".
Las
diferencias
en
los
caminos
judiciales
de
Barreda
y
Galarza
son
elocuentes.
Mientras
el
odontólogo
logró
cumplir
parte
de
su
condena
en
arresto
domiciliario
y
murió
en
libertad
condicional,
Nahir
Galarza
sigue
cumpliendo
su
pena
de
prisión
perpetua
en
una
cárcel
común,
a
la
espera
de
la
revisión
de
su
caso
por
la
Corte
Interamericana
de
Derechos
Humanos.
Este
contraste
volverá,
seguramente,
a
ser
foco
de
análisis
cuando
Barreda
llegue
a
las
pantallas.
Todavía
es
pronto
para
saber
si
la
serie
logrará
el
mismo
fenómeno
de
audiencia
que
las
producciones
sobre
Nahir,
pero
algo
es
seguro:
Barreda
no
será
simplemente
un
producto
de
entretenimiento.
Será,
también,
el
disparador
de
nuevos
debates
sobre
las
violencias
invisibles,
los
sesgos
judiciales
y
el
modo
en
que
como
sociedad
elegimos
a
quién
condenar
y
a
quién
perdonar.
por
R.N.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
En
una
industria
global
que
aún
lucha
por
equilibrar
visibilidad
y
diversidad,
los
Premios
Platino
emergen
como
una
de
las
plataformas
más
poderosas
para
el
cine
y
las
series
en
español
y
portugués.
Este
domingo
27
de
abril,
en
el
Palacio
Municipal
Ifema
de
Madrid,
tendrá
lugar
la
duodécima
edición
de
esta
celebración
que
reúne
a
figuras
de
23
países.
Más
que
una
gala
de
premiación,
se
trata
de
un
gesto
simbólico
y
concreto
que
afirma
la
potencia
cultural
de
Iberoamérica
y
su
capacidad
para
contar
historias
que
trascienden
fronteras.
Es,
como
afirma
Rafael
Sánchez,
vocero
y
responsable
de
relaciones
institucionales
de
los
premios,
“la
gran
noche
en
la
que
toda
Iberoamérica
celebra
unida
la
grandeza
de
su
cultura
y
de
su
audiovisual”.
PARTIDA.
El
recorrido
de
los
Premios
Platino
comenzó
en
2014,
cuando
aún
eran
una
apuesta
arriesgada.
Desde
entonces,
se
han
consolidado
como
una
cita
imprescindible
del
calendario
cultural,
capaz
de
competir
en
impacto
con
las
ceremonias
de
mayor
tradición.
En
un
panorama
donde
la
circulación
de
las
películas
iberoamericanas
se
enfrentaba
a
barreras
de
distribución
y
escasa
visibilidad
fuera
de
sus
fronteras,
el
nacimiento
de
estos
premios
significó
una
respuesta
estratégica:
generar
una
instancia
que
no
solo
premie,
sino
que
haga
viajar
al
cine,
lo
proyecte,
lo
ponga
en
boca
del
público,
y
cree
un
imaginario
común.
Y
lo
lograron.
Hoy,
los
Premios
Platino
son
transmitidos
en
más
de
20
canales
de
televisión
y
alcanzan
una
audiencia
potencial
de
cientos
de
millones.
La
incorporación
este
año
de
Telemundo
para
la
transmisión
en
Estados
Unidos
es
una
muestra
de
su
proyección
creciente.
La
gala
de
esta
noche
no
es
simplemente
un
cierre
de
temporada.
Es,
en
palabras
de
Sánchez,
“el
espacio
común
que
ya
hemos
consolidado
y
que
nos
permite
al
talento
iberoamericano
poder
estar
en
el
mundo
con
el
protagonismo
que
se
merece”.
Y
este
protagonismo
se
construye
desde
la
diversidad:
desde
la
Argentina
de
El
jockey,
de
Luis
Ortega,
que
compite
con
nueve
nominaciones,
hasta
la
nueva
adaptación
de
Pedro
Páramo
por
parte
de
Netflix,
pasando
por
producciones
brasileñas,
chilenas,
peruanas
y
colombianas.
En
total,
35
películas
y
9
series
fueron
nominadas,
evidenciando
una
producción
rica
en
estéticas,
temas
y
voces.
Pero
también
un
entramado
de
industrias
que,
con
esfuerzo
y
muchas
veces
sin
los
grandes
presupuestos
de
Hollywood,
logran
piezas
de
enorme
calidad.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
El
impacto
de
estos
premios
no
es
solo
simbólico.
Según
los
datos
más
recientes,
la
edición
de
2024
generó
un
impacto
publicitario
de
261
millones
de
dólares,
una
cifra
que
habla
de
su
poder
para
visibilizar
el
talento
y
multiplicar
oportunidades.
Desde
su
segunda
edición
en
Marbella,
cuando
apenas
se
medía
el
impacto
económico,
hasta
hoy,
los
Platino
se
han
convertido
en
un
motor
de
promoción
y
legitimación
internacional.
Es
por
eso
que
figuras
del
calibre
de
Pedro
Almodóvar
(La
habitación
de
al
lado),
Walter
Salles
(Aún
estoy
aquí),
o
el
propio
Luis
Ortega,
encuentran
en
esta
ceremonia
un
espacio
legítimo
de
consagración
y
encuentro.
Los
Platino
también
se
permiten
gestos
que
trascienden
lo
artístico
para
subrayar
lo
social.
El
Platino
de
Honor
de
este
año
será
entregado
a
Eva
Longoria,
en
reconocimiento
no
solo
a
su
carrera
en
cine
y
televisión,
sino
también
a
su
incansable
trabajo
con
la
comunidad
latina.
En
un
contexto
global
donde
la
representación
sigue
siendo
un
tema
urgente,
Longoria
encarna
el
valor
de
la
visibilidad,
el
compromiso
y
el
orgullo
identitario.
Su
homenaje
en
la
gala
representa
una
declaración
política
sobre
el
tipo
de
voces
que
la
industria
iberoamericana
desea
celebrar
y
amplificar.
La
celebración
deseada
J.M.D
Uno
de
los
mayores
logros
de
los
Platino
ha
sido
tender
puentes
entre
los
países
participantes.
Como
explica
Sánchez:
“La
simbiosis
de
dos
países
ayuda
a
que
la
película
sea
tremendamente
rica
en
términos
culturales
y
del
patrimonio”.
La
consolidación
de
una
identidad
iberoamericana
audiovisual
no
pasa
solo
por
compartir
idioma,
sino
por
una
voluntad
política
y
estética
de
construir
relatos
comunes,
con
acentos
propios
pero
objetivos
convergentes:
hablar
de
nosotros
mismos
al
mundo.
Más
allá
de
los
galardones,
el
verdadero
valor
de
esta
noche
está
en
su
función
como
vitrina.
La
gala
del
27
de
abril
es
el
gran
escaparate:
que
una
producción
gane
un
Platino
no
es
solo
una
distinción:
es
una
herramienta
para
seguir
existiendo,
viajando,
resonando.
Y
es
también
una
señal
clara
para
plataformas
de
streaming,
distribuidores,
festivales
y
medios:
aquí
hay
cine
y
series
con
voz,
con
mirada,
con
raíz.
En
tiempos
donde
las
industrias
culturales
enfrentan
profundas
transformaciones
–por
la
inteligencia
artificial,
las
crisis
económicas,
la
concentración
mediática–,
estos
premios
actúan
como
acto
de
resistencia
y
celebración.
Resistencia
porque
afirman
la
necesidad
de
seguir
produciendo
desde
el
sur
global
con
perspectiva
propia.
Hoy,
cuando
se
enciendan
las
luces
en
Madrid
y
las
cámaras
se
activen,
no
se
tratará
solo
de
nombres
y
estatuillas.
Será,
una
vez
más,
el
momento
de
recordarnos
que
el
cine
y
las
series
iberoamericanas
son
mucho
más
que
entretenimiento:
son
archivo
cultural,
relato
político,
ejercicio
de
belleza,
verdad
y
comunidad.
Los
Premios
Platino
no
premian
una
industria.
Premian
una
forma
de
ver
y
contar
el
mundo.
El
momento
se
siente
enorme,
gigante.
Lo
van
a
ver.
Todos
lo
van
a
ver.
Es
él,
Juan
Salvo,
listo
para
caminar
como
lo
vamos
a
conocer
por
siempre:
siendo
El
Eternauta.
Un
pequeño
paso
para
Salvo,
el
paso
más
esperado
en
la
historia
de
la
ficción
argentina.
El
Eternauta,
esa
obra
que
todo
lo
dice
cada
vez
que
se
cuenta,
finalmente
es
adaptada.
El
Eternauta,
ese
destello
(de
decenas)
donde
Héctor
G.
Oesterheld
y
Francisco
Solano
López
fundaron
el
imaginario
más
imborrable,
más
aventurado
y
más
sólido
(por
peso
político,
por
peso
de
género,
por
confianza
en
las
viñetas,
por
amor
a
Buenos
Aires
y
por
la
posibilidad
de
ser
un
milagro
de
ciencia
ficción).
Años
después
–muchos–,
producida
por
K&S
y
con
el
apoyo
de
Netflix,
El
Eternauta
finalmente
camina
en
otro
medio.
Ha
sido
un
camino
largo,
arduo,
difícil
(¿qué
ficción
argentina
no
lo
es?),
pero
El
Eternauta
es
un
camino
de
ida:
lejos
de
la
mezquindad
actual
del
Incaa,
se
crea
un
sueño,
se
lo
vive,
se
lo
cuenta
con
alma,
técnica,
ideas
y
pasión.
Se
muestra
todo
lo
que
puede
una
pantalla
argentina,
y
todo
lo
que
puede
soñarse
cuando
se
cree
en
lo
audiovisual
como
página
en
blanco
antes
que
como
un
Excel
berreta,
mentiroso,
resentido.
El
Eternauta
de
Bruno
Stagnaro
es
una
obra
de
amor.
El
Eternauta,
con
producción
de
Matías
Mosteirín,
Leticia
Cristi
y
Hugo
Sigman,
es
la
épica
de
nunca
rendirse.
El
Eternauta
no
podía
tener
otro
rostro
que
el
de
Ricardo
Darín,
el
hombre
que
le
enseñó
(con
Fabián
Bielinsky)
a
caminar
de
nuevo
al
cine
argentino
(entre
muchos
otros,
claro).
Es
el
mismo
Darín,
hoy
Juan
Salvo,
quien
entiende
el
acto
de
pasión
que
fueron
todos
esos
meses
de
rodaje,
de
vestir
a
Buenos
Aires
de
otra
Buenos
Aires,
una
invadida,
rodeada,
imposible
de
imaginar
fuera
de
los
dibujos:
“No
quiero
hacer
futurismo,
pero
siento
que
poder
demostrar
la
calidad
de
nuestros
colegas,
de
toda
la
gente
del
medio,
de
todos
los
involucrados…
Todos
se
sumergieron
sin
medir
consecuencias
en
esta
tarea
que
no
me
da
pudor
clasificar
de
titánica.
La
serie
no
solo
va
a
marcar
un
momento
bisagra,
mostrando
lo
que
se
puede
hacer,
sino
que
va
a
generar
un
empuje,
un
estímulo,
para
que
otros
se
atrevan,
se
animen.
Por
supuesto,
para
que
algo
así
suceda
necesitás
una
serie
de
factores
que
hoy
son
muy
difíciles
de
juntar.
Me
parece
que
va
a
ser
un
antes
y
un
después,
y
no
hablo
solo
del
resultado:
hablo
de
la
demostración
de
capacidades.
Dejamos
la
piel
en
esto”.
—¿Cómo
fue
estar
por
primera
vez
dentro
del
traje,
antes
de
filmar
esa
primera
vez
del
Eternauta?
—Sentí
una
gran
emoción.
Fue
el
momento
en
que
más
emoción
sentí,
más
allá
de
que
por
cuestiones
técnicas,
preparación
y
demás,
hay
muchas
instancias
previas.
Llega
ese
instante
–y
si
tenés
la
suerte
que
tenemos
los
que
actuamos,
de
estar
a
cargo
del
personaje–,
el
juego
se
nutre
de
eso:
de
intentar
sentir
lo
que
sentiría
el
personaje.
A
pesar
de
todo
lo
que
planeamos,
discutimos
–y
quizás
venía
de
comerme
una
medialuna
con
un
café–,
en
el
momento
en
que
las
chicas
de
vestuario
y
los
de
utilería
estaban
midiendo
el
tema
de
la
máscara...
En
el
instante
en
que
Bruno
(Stagnaro)
dijo:
“Vamos
a
hacer
la
salida
de
Salvo
al
exterior”,
realmente
me
sentí
muy
emocionado.
Sentí
que
ese
paso
que
daba
Salvo
tenía
mucha
envergadura.
Al
no
saber
de
qué
se
trata,
cómo
te
va
a
ir,
si
esto
que
planeamos
con
este
traje
improvisado
va
a
funcionar
o
no,
me
pareció
que
eso
era
justamente
lo
que
tenía
que
sentir
Salvo
en
ese
momento.
El
tema
no
es
no
tener
miedo,
es
tener
miedo
y
poder
encararlo.
La
valentía
y
el
coraje
no
anulan
el
miedo;
a
lo
mejor,
se
nutren
de
él.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Cuál
creés
que
es
el
poder
de
las
historias?
—El
contenido
tiene
múltiples
y
posibles
elementos
de
impacto
dependiendo
de
las
audiencias.
Creo
que
mostrar
los
distintos
obstáculos,
tratar
de
contar
esos
conflictos
que
enfrentan
los
seres
humanos
–por
no
decir
la
humanidad–
tiene
la
capacidad
de
dialogar
con
el
espectador
y
hacerlo
sentir
dentro
de
una
historia.
En
ese
rubro,
no
necesariamente
tienen
que
ser
historias
gigantescas,
pueden
ser
mínimas.
Si
están
bien
contadas,
tocan
la
fibra
de
la
sensibilidad
humana.
Me
parece
que
cuando
eso
pasa,
estás
en
condiciones
de
creer
que
tenés
una
historia
entre
manos
que
funciona,
que
va
a
encontrar
buenos
receptores.
—¿Qué
historias
sentís
que
te
salvaron
a
vos,
en
cualquier
momento
de
tu
vida?
—Te
rescatan
las
historias,
claro
que
sí.
Las
de
superación,
las
que
te
hacen
creer
que,
más
allá
del
contexto,
la
atmósfera,
las
circunstancias,
los
seres
humanos
–con
todo
lo
positivo
y
negativo
que
nos
define–,
tenemos
alguna
chance
de
sobrevivirlas.
Atravesar
situaciones
de
dolor
que
tienden
a
opacarte
la
mirada
al
futuro,
y
poder
contarlas
en
una
historia
de
superación,
es
algo
que
inevitablemente
despierta
una
forma
de
identificación,
de
universalidad,
que
toca
una
fibra
personal.
Yo
he
atravesado,
atravesamos,
atravesamos
todos
situaciones
difíciles.
A
mí
muchas
historias
me
han
rescatado
en
momentos
determinados.
Pero
también
me
ocurre
mucho
en
el
día
a
día,
en
la
calle:
de
golpe
alguien
te
detiene,
y
si
tenés
la
chance
de
escucharlo
un
par
de
minutos,
eso
genera
una
energía
de
intercambio
que
muchas
veces
te
ayuda
a
sentirte
rescatado.
Y
lo
digo
sin
ánimo
de
nada.
Yo
también
he
sentido
la
posibilidad
de
extenderle
una
mano
a
alguien
en
esos
encuentros.
A
veces
las
personas
atraviesan
situaciones
verdaderamente
difíciles,
agobiantes,
que
te
encierran,
no
te
dejan
mirar
para
adelante…
y
el
solo
hecho
de
que
alguien
te
escuche,
poder
ponerlo
en
palabras,
hace
que
uno
tenga
la
posibilidad
de
revisarse
y
salir
para
adelante.
Yo
eso
lo
he
sentido
muchas
veces,
más
allá
de
las
historias.
—¿Cómo
viviste
ese
trabajo
titánico
que
fue
el
rodaje?
—La
realización
de
esta
primera
temporada
de
El
Eternauta
fue,
en
el
amplio
sentido
del
término,
una
aventura.
Todos
los
días
nos
encontrábamos
con
cosas
nuevas,
nos
sorprendía
el
diálogo
que
se
tenía
que
generar
entre
lo
real
y
lo
técnico.
Llegar
a
las
locaciones
y
encontrarte
con
el
trabajo
que
habían
hecho
los
chicos
de
efectos
especiales,
los
diferentes
tipos
de
nieve…
Yo
los
vi
dejar
la
piel
en
eso,
y
eso
te
empuja.
A
veces
llegás
cansado,
con
muchos
días
de
trajín
encima,
y
ves
a
estos
chicos
desde
las
3
o
4
de
la
mañana
armando
un
set
para
que
vos
camines
una
cuadra…
eso
fue
una
inyección
de
energía
muy
difícil
de
agradecer.
No
alcanza.
Ellos
se
merecen
un
altísimo
reconocimiento.
Fueron
condiciones
muy
exigentes.
Hay
mucho
de
entrega
en
ese
trabajo,
estuvimos
muy
codo
a
codo
en
eso.
—En
ese
codo
a
codo,
y
aunque
todo
audiovisual
en
Argentina
sea
una
cruzada,
acá
se
veía
a
Matías
Mosteirín,
uno
de
los
productores,
emocionado
cada
vez
que
hablaba,
o
a
gente
creando
formas
de
usar
programas
para
contar
mejor.
¿Se
vivió
así?
—Todos
pusieron
mucho
corazón.
Todos.
Nunca
se
habla
de
los
extras,
por
ejemplo,
y
acá
hablamos
de
cientos
y
cientos
de
extras
haciendo
un
trabajo
donde
yo
los
cargaba,
porque
es
la
forma
de
mantener
la
energía
viva,
pero
estaban
horas
y
horas
tirados
en
el
suelo.
En
las
mejores
condiciones
posibles,
claro,
pero
seguían
siendo
horas
en
el
suelo.
Me
gusta
el
diálogo,
el
chiste,
y
valoro
mucho
el
trabajo
de
los
extras.
Tantas
horas
al
servicio
de
un
plano,
tapados
de
nieve,
días
de
frío…
Toma
a
toma,
sacarle
la
nieve,
ponerle
mantas.
Y
después,
otra
vez.
Todos
trabajando
juntos.No
lo
puedo
evitar:
me
conmueve
la
entrega,
la
devoción.
Es
un
ejemplo
de
todo
el
corazón
que
se
puso.
Esta
historia
tiene
mucho
corazón,
y
va
a
tocar
los
corazones
de
quienes
tengan
la
suerte
de
verla.
Desde
mayo
y
de
miércoles
a
domingos
se
podrá
ver
a
Julio
Chávez
en
su
nueva
caracterización.
Será
Charlie
en
La
ballena
de
Samuel
D.
Hunter
junto
a
Laura
Oliva,
Carolina
Kopelioff,
Máximo
Meyer
y
Emilia
Mazer,
con
la
dirección
de
Ricky
Pashkus.
Estarán
en
la
sala
Pablo
Picasso
de
La
Plaza.
—Tus
anteriores
estrenos
te
tuvieron
como
autor
y
director
junto
a
Camila
Mansilla:
¿por
qué
el
cambio?
—No
tengo
un
compromiso
establecido.
Tengo
el
gusto,
pero
también
puedo
hacer
otros
materiales,
como
pasó
muchas
veces,
así
hice
Red,
Yo
soy
mi
propia
mujer,
Ella
en
mi
cabeza
o
La
gaviota,
por
nombrar
sólo
algunos.
Nunca
establecí
la
decisión
de
hacer
solo
materiales
míos.
Puedo
dirigir
o
ser
dirigido.
Me
siento
comprometido
a
hacer
lo
que
me
gusta.
Las
circunstancias
de
la
vida
son
muy
fortuitas.
Intentás
establecer
algo
y
de
golpe
la
vida
te
trae
una
situación
determinada
y
hago
otra
cosa.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Qué
te
interesó
de
“La
ballena”?
¿Viste
el
film
de
Darren
Aronofsky
por
el
que
el
actor
Brendan
Fraser
ganó
el
Oscar?
—No
tuve
contacto
con
la
producción
cinematográfica.
Me
pareció
apasionante
como
hecho
teatral,
por
lo
que
plantea
y
me
gustó
mucho
como
situación
mágica
del
teatro
que
un
intérprete
pueda
construir
en
el
imaginario
esta
situación
que
es
la
obesidad.
Siento
que
requiere
de
la
voluntad
del
público
de
jugar
a
este
fenómeno,
con
la
complicidad
de
un
actor.
Es
atractiva
como
experiencia
humana
lo
que
atraviesa
Charlie
en
estos
últimos
días
de
su
vida.
Tiene
que
ver
con
la
intención
de
reparar
un
daño
no
voluntario.
La
vida
está
llena
de
cosas
con
las
que
nos
dañamos
y
no
voluntariamente
aunque
están
las
otras,
las
voluntarias.
Los
primeros
son
producto
de
la
inevitable
situación
fallida
que
tenemos
los
seres
humanos,
sobre
todo
cuando
tenemos
que
relacionarnos.
—¿Hicieron
cambios
respecto
al
texto
norteamericano?
—Nosotros
no
tenemos
el
vínculo
con
los
mormones
como
lo
tienen
los
norteamericanos.
Lo
que
a
mí
me
parece
interesante
es
que
la
obra
plantea
que
en
la
naturaleza
humana
no
hay
una
institución
que
la
pueda
comprender
en
su
totalidad
por
más
positiva
que
intente
ser,
la
religiosa,
la
del
psicoanálisis,
la
sexología
o
la
de
los
nutricionistas.
Todas
buscan
cerrar
en
un
entendimiento
la
complejidad
que
tenemos
los
seres
humanos
y
por
eso
fracasan.
—¿Hay
discriminación?
—Creo
que
la
llamamos
en
nuestra
contemporaneidad
discriminación.
Pero
si
ser
discriminado
es
no
poder
responder
a
los
pedidos
sociales
en
su
totalidad,
todos
vamos
a
ser
discriminados
en
un
momento,
por
algo
o
por
alguien.
No
existe
el
ser
humano
que
pueda
completar
el
formulario
de
la
totalidad
con
la
diversidad
de
pedidos
que
hay.
En
La
ballena
se
plantea
que
inclusive
la
medicina
va
a
tener
un
límite.
Mi
protagonista,
Charlie
dice:
“No
voy
a
los
hospitales,
no
me
voy
a
atender.”
Él
va
en
contra
de
una
institución
que
dice
que
lo
más
importante
es
vivir.
—Tu
protagonista,
por
su
exceso
de
obesidad,
tiene
casi
inmovilidad
escénica:
¿cómo
lo
resuelven?
—Aquí
hay
una
inmovilidad
física,
pero
que
está
muy
equilibrada
con
una
movilidad
de
vínculos,
con
lo
que
está
sucediendo,
pasando
y
los
otros
se
mueven.
Es
una
circunstancia
muy
importante
en
Charlie
esta
dificultad
de
poder
transportarse
y
es
muy
atractivo
para
mí
indagarla.
Porque
nosotros
nos
movemos
mucho,
pero
nuestra
personalidad
se
mueve
poco.
Estamos
tan
quietos
como
Charlie.
Uno
cree
que
va
para
acá
y
para
allá,
pero
en
verdad
estamos
también
encerrados
en
una
circunstancia
determinada
que
nos
permite
una
aparente
movilidad.
Si
fuese
así,
uno
no
podría
entender
la
reflexión
que
puede
hacer
una
persona
que
está
en
la
cárcel
y
allí
puede
llegar
a
comprender
algo
de
la
vida.
—Obesidad
y
homosexualidad
son
dos
temas
que
se
tocan
frecuentemente…
—No
hay
ni
un
solo
momento
en
el
que
se
queje.
No
estamos
frente
a
un
ser
humano
que
está
a
disgusto
con
sus
circunstancias,
tampoco
está
contento,
No
es
un
ser
que
se
auto
compadece.
Pide
perdón,
porque
él
se
considera
una
persona
terrible,
porque
entiende
la
dificultad
que
plantea,
que
le
trae
problemas
a
los
otros,
pero
no
pide
perdón
por
la
circunstancia
de
su
situación
mórbida.
En
todo
caso
es
el
perdón
que
pide
cualquier
ser
humano
frente
a
su
límite.
Es
un
ser
que
está
lleno
de
culpa,
de
remordimiento,
de
responsabilidad
y
de
fracaso
porque
es
un
ser
religioso
que
en
un
punto
ha
fracasado.
Es
alguien
que
ha
sido
seguramente
un
hombre
de
fe
y
hay
algo
que
se
la
ha
quitado.
Todos
nos
hacemos
mucho
los
cancheros
creyendo
que
estamos
más
allá
de
los
valores
y
minimizamos
lo
que
es
el
respeto,
el
afecto,
la
fidelidad
y
hasta
la
vida
y
después
tenemos
que
pagar
por
eso,
que
hemos
creído
que
estamos
por
encima
de
ese
valor.
—¿Cómo
es
ser
dirigido
nuevamente
por
Pashkus,
sinónimo
de
musicales,
quien
te
dirigió
en
“Sweeney
Todd”
en
el
Maipo
(2010)?
—Ricky
es
mi
hermano,
mi
amigo
del
alma
y
de
toda
la
vida.
Es
muy
atractivo
porque
ser
amigo
no
significa
coincidir
constantemente
o
tener
las
mismas
metodologías
o
las
mismas
formas.
En
ese
sentido,
a
mí
me
parece
que
lo
que
tiene
de
hermoso
nuestro
oficio
es
que
vos
tenés
tu
manera,
pero
siempre
tenés
que
estar
preparado
para
que
un
otro
cocinero
entre
en
tu
cocina
y
te
enseñe
otra
cosa.
Eso
hace
honor
a
lo
que
entendemos
que
es
el
oficio,
que
también
es
no
saber
y
aprender.
No
son
aquellas
cosas
que
uno
resuelve,
sino
otras
donde
uno
es
ignorante,
cuando
hay
que
preguntarse
y
descubrir.
Trabajar
con
Ricky
en
esta
experiencia
es
sin
lugar
a
dudas
poner
mi
oficio,
porque
a
veces
lo
desconozco.
Con
la
particularidad
de
que
tenemos
observadores
que
es
todo
el
elenco
que
de
golpe
miran
un
vínculo
diferente,
pero
también
forma
parte
del
oficio
que
ellos
van
a
tener
que
armar.
—¿Qué
se
siente
al
actuar
con
ese
enorme
traje?
—Está
hecho
como
los
dioses
por
gente
especializada.
Ensayo
desde
el
primer
día
con
él.
Es
fundamental,
casi
un
protagónico,
esta
falsa
gordura
es
una
circunstancia
que
hace
que
yo
y
mis
compañeros
nos
relacionemos
de
otra
manera.
No
lo
uso
en
todos
los
ensayos,
porque
es
complicado
estar
ahí
adentro
cinco
horas.
La
credibilidad
es
muy
importante
y
a
los
actores
nos
ayuda
mucho
el
vestuario.
El
teatro
tiene
esas
cuestiones
y
códigos
que
hacen
que
el
otro
se
ponga
algo
que
ayuda
a
la
imaginación.
—En
esta
temporada
se
están
dando
obras
de
teatro
que
luego
fueron
películas
como
“Druk”,
“El
jefe
del
jefe”,
ahora
“La
ballena”.
¿Qué
explicación
le
encontrás?
—Me
parece
que
si
hay
algo
que
no
nos
faltan
son
dramaturgos.
Por
el
contrario,
creo
que
si
ves
la
cantidad
de
obras
con
dramaturgia,
inclusive
de
gente
joven
en
el
teatro
independiente
o
como
quieras
llamarlo
me
parece
que
hay
una
mezcolanza
interesante.
Discutible
como
toda
mezcolanza
y
está
muy
bien,
porque
el
teatro
es
un
espacio
de
discusión.
Hoy
la
pregunta
de
qué
es
el
teatro
es
muy
variable.
Cuando
era
chico,
el
teatro
era
el
San
Martín,
el
Cervantes,
el
Blanca
Podestá,
el
Teatro
del
Pueblo
eran
esas
instituciones
que
decían:
“Nosotros
somos
al
teatro.”
Hoy
cualquiera
se
transforma
en
su
propia
institución
y
dice:
“Yo
soy
el
teatro.”
Hace
un
espectáculo,
lo
muestra
en
la
casa
del
primo,
con
veinte
asientos
y
nadie
puede
decir:
“Esto
no
es
teatro.”
En
todo
caso,
va
a
tener
que
pasar
por
una
discusión.
Me
parece
que
es
muy
atractivo
porque
eso
produce
que
muchos
hechos
se
vuelvan
muy
teatrales
y
personales,
que
han
surgido
de
la
no
necesidad
de
ser
legitimado
por
grandes
instituciones
y
que
en
algunos
casos
se
transforman
en
instituciones.
A
partir
del
4
abril
y
luego
de
cuatro
funciones
de
pre-estrenos,
la
Comedia
Nacional
Uruguaya
presenta
en
la
Sala
Principal
del
Teatro
Solís
de
Montevideo
una
de
las
obras
más
sobresalientes
de
Tenessee
Williams
Dulce
pájaro
de
juventud.
Estrenada
en
1.959
en
el
teatro
con
Geraldine
Page
y
Paul
Newman
fue
llevada
dos
años
después
a
la
pantalla
por
Richard
Brooks
con
el
mismo
dúo
protagónico
que
lo
realizó
en
la
escena.
La
obra
se
adelanta
a
su
tiempo
en
el
trato
descarnado
de
algunos
temas
que
no
eran
abordados
por
la
dramaturgia
y
menos
aún
por
el
cine:
las
adicciones,
la
prostitución
masculina,
la
corrupción
del
poder.
Todo
ello
bajo
el
friso
de
la
angustia
existencial
que
provoca
el
paso
del
tiempo,
la
pérdida
de
la
juventud
que
en
algunos
casos
es
el
comienzo
de
la
decadencia.
“Yo
no
era
vieja,
ya
no
era
joven”,
expresa
la
protagonista
femenina
de
la
obra,
Alexandra
del
Lago,
una
estrella
de
cine
convencida
que
su
estelaridad
estaba
íntimamente
vinculada
a
su
juventud.
Pero
la
obra
de
Williams
aborda
también
el
tema
del
poder
despótico
representado
en
el
caudillo
llamado
“Jefe
Finley”
que
a
partir
de
creencias
teológicas
ejerce
el
poder
con
despotismo,
corrupción
y
violencia.
El
repudio
a
lo
extranjero,
la
pureza
de
la
sangre,
la
violencia
sobre
los
cuerpos
juveniles,
la
despiadada
incongruencia
entre
el
discurso
y
los
actos
aparecen
en
la
obra
como
un
preludio
de
lo
que
aún
más
grotescamente
las
nuevas
derechas
del
mundo
ejercen,
también
algunos
autopercibidos
progresismos.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Para
la
dirección
de
la
puesta
fue
convocado
Alejandro
Tantanian,
experto
en
el
autor
y
con
una
mirada
sobre
sus
textos
que
se
aleja
del
código
realista
con
el
que
habitualmente
se
lo
interpreta
y
representa.
Williams
toma
ese
género
que
era
el
que
estaba
en
boga
en
el
teatro
de
la
época,
principalmente
en
su
país,
pero
a
la
vez
se
fuga
hacia
el
lirismo
y
permite
una
representación
que
abandone
dichos
códigos.
El
realismo
es
para
Williams
una
máscara
que
le
permite
triunfar
en
el
mundo
del
teatro
y
el
cine.
Con
ese
instrumento
nos
lega
un
conjunto
de
obras
que
integran
la
cumbre
creativa
del
siglo
XX.
Pero
Tantanian
no
llegó
a
Uruguay
solo
sino
con
su
pareja
creativa,
Oria
Puppo,
que
conjuntamente
construyen
una
visión
que
integra
el
texto,
el
espacio
escénico,
el
vestuario,
la
música.
Como
recientemente
crearon
para
el
Complejo
Teatral
Buenos
Aires
la
impactante
versión
de
Eduardo
II,
de
Marlowe,
hoy
en
el
teatro
público
más
importante
dependiente
de
la
capital
vecina
pero
tan
distinta
crean
un
espectáculo
con
ribetes
operísticos
en
el
uso
del
espacio
escénico
y
sonoro.
La
pareja
mítica
de
la
obra
la
integran
Alejandra
Woolf,
actriz
de
destacada
trayectoria
dentro
de
la
Comedia
Nacional
y
una
cantante
muy
conocida
como
solista
y
exintegrante
del
grupo
musical
La
Tabaré
y
Enzo
Vogrincic,
actor
invitado,
célebre
hoy
en
Iberoamérica
por
su
rol
protagónico
en
La
sociedad
de
la
nieve,
película
del
español
Juan
Antonio
Bayona,
que
lo
llevó
a
estar
presente
en
los
Goya,
ganar
el
Platino
y
participar
de
la
ceremonia
de
los
Oscar,
pero
que
antes
había
tenido
un
recorrido
teatral
en
Montevideo.
Ambos
desafían
el
reto
que
supone
encarnar
roles
que
fueron
interpretados
y
difundidos
auidiovisualmente
por
grandes
figuras
internacionales
como
los
ya
nombrados
Geraldine
Page
y
Paul
Newman,
pero
también
por
Elizabeth
Taylor,
Claudia
Cardinale,
Álvaro
de
Luna,
entre
otros.
El
“Jefe
Finley”
está
a
cargo
de
Mario
Ferreira,
integrante
del
elenco
y
director
artístico
de
la
compañía
en
varios
períodos,
que
acerca
al
personaje
creado
hace
sesenta
años
a
la
figura
de
varios
líderes
políticos
que
lamentablemente
hoy
gobiernan
y
desestabilizan
la
democracia
que
logramos
conquistar
con
tanto
esfuerzo
por
varias
décadas.
Su
hija,
víctima
y
frustrada
novia
del
protagonista
está
interpretado
por
Dulce
Marighetti,
joven
actriz
que
se
incorporó
al
elenco
luego
del
concurso
de
2023.
Los
restantes
roles
lo
desempeñan
actrices
y
actores
que
integran
la
Comedia
y
que
en
cada
temporada
asumen
desafíos
de
extensión
diversa,
pero
que
la
genialidad
de
Williams
y
la
certera
conducción
de
Tantanian
les
permiten
el
lucimiento
individual
y
colectivo.
Stefanie
Neukritz,
Natalia
Chiarelli,
Rosario
Martínez,
Leandro
Nuñez,
Pablo
Mussetti,
Luis
Martínez,
Diego
Arbelo,
Pablo
Varahillon
permiten
con
su
talento
que
el
espectáculo
tenga
una
potencia
dramática
coral
que
impactó
al
público
asistente
a
las
primeras
funciones.
El
teatro
provoca
el
desplazamiento
de
personas
de
un
sitio
a
otro.
Esta
obra
es
una
buen
motivo
para
que
se
trasladen
a
Montevideo
a
ver
un
espectáculo
teatral
que
une
el
talento
de
personas
de
diferentes
países,
con
un
espectáculo
de
riesgo
y
calidad
que
demuestra
la
potencia
creativa
de
nuestras
comunidades.
*Gestor
cultural.
“Se
fue 'Yuyito'
y
arrancó
la
sucesión”,
lanzó
Franco
Lindner
en
alusión
a
la
ruptura
de
la
relación
que
mantenían
el
presidente
de
la
Nación
Javier
Milei
y
Amalia
González.
En
esa
línea,
los
periodistas
del
programa
"Desde
el
canil"
observaron
que
la
diputada
nacional
Lilia
Lemoine
se
habría
"candidateado"
para
volver
con
el
presidente,
horas
después
de
que
la
ruptura
con 'Yuyito'
tomó
estado
público.
Franco
Linder
retomó
declaraciones
hechas
durante
la
semana
por
la
diputada
en
las
que
ella
misma
manifestó
que
Milei
fue "el
amor
de
su
vida",
aunque
no
correspondido
por
el
libertario
en
los
mismos
términos.
Es
de
conocimiento
público
que
ambos
vivieron
un
romance
cuando
Milei
ni
siquiera
tenía
en
mente
aspirar
a
la
presidencia
de
la
Nación.
Según
Lindner,
la
relación
que
hubo
entre
Milei
y
Lemoine
tiene
secretos,
por
ejemplo,
un
video
que
la
diputada
tendría
guardado "bajo
siete
llaves".
Se
trataría
de
una
filmación
de
la
intimidad
del
ahora
presidente,
aunque
lo
habría
mostrado
con
reservas
a
determinadas
personas
de
quienes
la
identidad
no
trascendió.
El
contenido
del
video,
cuya
existencia
misma
no
está
confirmada,
incluiría
una
escena
donde
podría
verse
a
Javier
Milei
bajo
los
efectos
de
una
mezcla
de
somníferos
con
una
bebida
energética
mientras
insiste
en
“dolarizar”
lo
que
lo
rodea.
“Ese
televisor
lo
voy
a
dolarizar.
Este
control
remoto
no
funciona
porque
no
está
dolarizado”,
habría
dicho,
seguido
de
un
supuesto
diálogo
místico
con
Dios.
El
posteo
de
Lilia
Lemoine
luego
de
que
gasearan
al
diputado
Vilca
en
la
marcha
por
los
jubilados: "Era
con
agua
y
jabón"
En
relación
con
el
presunto
video,
la
diputada
Marcela
Pagano,
enemistada
con
Lemoine,
tiempo
atrás
la
acusó
de
filmar
material
privado
y
de
utilizarlo
como
herramienta
de
presión.
“Anda
vociferando
lo
que
tiene”,
escribió
la
legisladora
en
redes,
en
alusión
directa
a
Lemoine.
Los
celos
también
formaron
parte
del
relato
de
Lindner.
Según
el
periodista,
cuando
Milei
inició
su
relación
con
Fátima
Florez,
Lemoine
reaccionó
con
furia.
En
el
cierre
de
campaña
de
octubre
de
2023
en
el
Movistar
Arena,
la
diputada
evitó
subir
al
escenario
por
su
pelea
con
la
actriz,
según
contó
el
periodista.
Minutos
después,
Lemoine
salió
disparada
hacia
un
programa
de
televisión
para
dar
una
nota
cargada
de
escándalo.
LB
/
FPT
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
Con cambios sorpresivos y una aparición bomba: la segunda temporada de Merlina tiene fecha de estreno
EDITOR -
Netflix
finalmente
anunció
el
regreso
de
Merlina,
la
exitosa
serie
protagonizada
por
Jenna
Ortega
que
conquistó
al
público
con
su
tono
gótico,
humor
negro
y
una
mirada
renovada
sobre
los
personajes
de
Los
locos
Addams.
La
segunda
temporada
llegará
en
dos
tandas:
la
primera
parte
se
estrenará
el
6
de
agosto
de
2025
y
la
segunda
el
3
de
septiembre,
ambas
con
nuevos
capítulos,
más
oscuridad
y
una
sorpresa
que
promete
sacudir
a
los
fans.
Tras
el
furor
que
generó
su
primera
temporada,
donde
Merlina
Addams
dejó
de
ser
un
personaje
secundario
para
convertirse
en
el
centro
de
una
historia
propia,
esta
nueva
entrega
busca
ir
por
más.
Bajo
la
dirección
creativa
de
Tim
Burton,
la
serie
redobla
la
apuesta
con
un
enfoque
menos
romántico,
más
sombrío
y
cargado
de
misterio.
Netflix
ya
liberó
un
primer
tráiler
que
muestra
el
tono
más
siniestro
que
tendrá
esta
segunda
entrega.
Y
como
si
eso
fuera
poco,
también
reveló
Lady
Gaga
hará
una
aparición
estelar.
Una
Merlina
más
intensa,
menos
sentimental
y
con
nuevos
misterios
por
resolver
La
primera
temporada
combinó
el
suspenso
con
el
coming-of-age,
explorando
la
adaptación
de
Merlina
a
la
Academia
Nunca
Más,
una
escuela
para
estudiantes
con
habilidades
especiales.
En
esta
segunda
entrega,
la
historia
retoma
ese
universo,
pero
con
un
nuevo
misterio
sobrenatural,
nuevas
amistades,
rivalidades
y
un
ambiente
más
turbio.
Además
de
Jenna
Ortega,
también
vuelven
Catherine
Zeta-Jones
y
Luis
Guzmán
como
Morticia
y
Gómez
Addams,
junto
con
Emma
Myers
en
el
rol
de
Enid
Sinclair,
la
carismática
compañera
lobo
de
Merlina.
Entre
los
nuevos
rostros
destacan
Steve
Buscemi,
que
interpretará
al
nuevo
director
de
la
Academia,
Barry
Dort,
y
Thandie
Newton,
que
se
sumará
como
la
abuela
Addams.
El
reparto
se
completa
con
nombres
como
Billie
Piper,
Haley
Joel
Osment,
Noah
Taylor,
y
hasta
Christopher
Lloyd,
recordado
por
interpretar
al
Tío
Lucas
en
las
películas
clásicas
de
los '90.
La
gran
sorpresa
fue
que
Lady
Gaga
se
sumará
al
elenco,
y
aunque
no
se
conocen
detalles
sobre
su
papel,
se
sabe
que
será
una
aparición
especial
en
modo
“cameo”.
La
cuenta
regresiva
ya
comenzó.
Agosto
marcará
el
regreso
de
Merlina
Addams
y
sus
dilemas
oscuros
a
la
pantalla
de
Netflix,
y
todo
indica
que
la
reina
del
sarcasmo
viene
más
afilada
que
nunca.
VO
La
fachada
de
armonía
que
por
años
intentó
sostener
la
familia
real
británica
está
tambaleando.
La
relación
entre
Kate
Middleton,
el
rey
Carlos
III
y
Camilla
Parker
Bowles
está
en
su
peor
momento
y
el
distanciamiento
de
los
reyes
con
la
princesa
de
Gales
es
evidente
en
cada
aparición
conjunta.
Ahora,
con
la
enfermedad
de
Carlos
en
a
mira
y
el
exigente
tratamiento
que
aún
atraviesa
la
princesa
de
Gales
tras
entrar
en
remisión,
la
relación
se
sigue
tensando
y
ninguna
de
las
partes
está
dispuesta
a
revertir
la
situación.
Kate
Middleton
incomoda
a
sus
suegros
Desde
su
ingreso
en
la
familia
real,
Kate
Middleton
se
convirtió
en
una
figura
adorada
por
los
británicos.
Su
estilo
sobrio,
su
comportamiento
siempre
correcto
y
su
cercanía
con
la
gente
la
posicionaron
como
la
heredera
natural
del
legado
de
Diana.
Esa
identificación
del
pueblo
con
Kate
fue,
desde
el
inicio,
un
problema
para
Camilla
Parker
Bowles,
quien
nunca
logró
conquistar
a
la
opinión
pública
y
arrastra
hasta
hoy
el
estigma
de
haber
sido
“la
otra”
en
la
relación
de
Carlos
con
Lady
Di.
Si
bien
Camilla
fue
reconocida
oficialmente
como
reina
consorte
tras
la
ascensión
de
Carlos
al
trono,
el
afecto
popular
siempre
estuvo
del
lado
de
Kate,
sobre
todo
tras
conocerse
su
delicado
estado
de
salud.
Esta
situación
no
hizo
otra
cosa
que
tensar
el
vínculo
conflictivo
entre
la
princesa
y
la
reina,
generando
un
quiebre
entre
sus
relaciones
personales.
En
medio
de
esta
situación,
el
rey
parece
haber
optado
por
desentenderse
de
los
conflictos
internos.
En
pleno
tratamiento
médico,
su
energía
está
puesta
en
preservar
el
equilibrio
institucional
más
que
en
reconstruir
vínculos
de
su
familia.
El
gesto
que
confirmó
el
distanciamiento
entre
Camilla
Parker
Bowles
y
los
príncipes
de
Gales
La
ausencia
de
los
príncipes
de
Gales
en
la
misa
de
Pascua
de
este
año,
uno
de
los
eventos
más
emblemáticos
del
calendario
real,
fue
leída
por
muchos
como
un
punto
de
ruptura
sin
retorno.
Aunque
el
año
pasado
su
ausencia
fue
atribuida
al
estado
de
salud
de
Kate,
esta
vez
no
hubo
justificación
oficial
clara,
lo
que
alimentó
aún
más
los
rumores
de
una
ruptura
interna.
Según
medios
británicos,
fue
la
propia
Kate
quien
habría
decidido
no
asistir,
cansada
de
tener
que
mantener
una
imagen
de
unidad
que
ya
no
siente
genuina.
De
hecho,
todo
indica
que
ya
no
hay
intención
de
recomponer
el
vínculo
por
parte
de
Middleton.
VO





























