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Ante las intensas heladas que afectan a Villa Carlos Paz y la formación de placas de hielo sobre el asfalto, desde la Coordinación de Seguridad del municipio decidieron interrumpir preventivamente la circulación vehicular en algunas calles de la ciudad. Así lo confirmó Lorena Leguizamón, titular del área, quien explicó que tras varios accidentes con motos, se tomó la decisión de colocar vallados para evitar más siniestros viales. “Desde la Coordinación de Seguridad lo que estamos tratando de evitar es que la gente circule con sus rodados en lugares complicados por la placa de hielo que se forma en la carpeta asfáltica”, explicó Leguizamón. En este sentido, desde las primeras horas del día, personal del área recorre las zonas más riesgosas “colocando sal para disolver lo vinculado a la helada” y colocando vallas en sectores críticos. Uno de los puntos más conflictivos es la intersección de las calles Alfonsina Storni y Alejandro Magno, aledaña al Centro Parroquial Margarita A de Paz. “Es un lugar bastante complicado donde, por las napas, se congela toda la calzada. Por eso lo cerramos todas las noches hasta media mañana del día siguiente”, señaló. Además, en curvas pronunciadas y rutas principales también se implementan cortes temporales o se refuerza el tratamiento con sal, especialmente en sectores donde se forma una “película” de hielo que puede provocar deslizamientos. Recomendaciones para circular Leguizamón hizo especial hincapié en la responsabilidad de los conductores y la necesidad de extremar precauciones: “La idea es que quien circule con moto o vehículo mantenga una distancia prudente, incluso que la duplique, porque obviamente la adhesión a la calzada es mucho más complicada al tener hielo”. Además, alertó sobre situaciones en las que motociclistas ignoran las vallas de prevención: “Tenemos algunas caídas en intersecciones y recomendamos principalmente que donde se corta con vallas no circulen, especialmente las motos. Están cortadas justamente para prevenir esas caídas”. Sin cambios climáticos a la vista Según indicó la funcionaria, las bajas temperaturas continuarán: “Por el momento vamos a seguir con hielo en las calzadas”, y en consecuencia, los cortes se mantendrán en los sectores más expuestos mientras persistan las heladas. Las calles cerradas cuentan únicamente con vallado, sin presencia permanente de inspectores, por lo que se solicita a los vecinos respetar las señalizaciones y no intentar pasar los bloqueos, especialmente durante la noche y las primeras horas de la mañana.
La marplatense ingresó al cuadro principal del torneo inglés como “lucky loser”, ya que se retiró una jugadora por lesión y tuvo la “suerte” de obtener su lugar tras perder en la Qualy. En primera ronda, Sierra eliminó a Gadecki y en su segundo partido del Gran Slam hizo lo propio ante la local Katie Boulter por 6-7 (7), 6-2 y 6-1. De esta manera, avanzó a la tercera ronda del certamen donde se enfrentará a la española Cristina Bucsa (40° ranking WTA). “Un sueño jugar en Wimbledon, en esta cancha y con esta gente. Siempre creí en que podía ganar este partido”, expresó la marplatense tras el triunfo. Tras más de 15 años (Gisela Dulko, 2009), Solana Sierra se convirtió en la primera argentina en pasar a tercera ronda, ocupando el puesto 77 en el actual ranking.
La Fiscalía de Instrucción de Cosquín solicita la colaboración de la comunidad para dar con el paradero de Cristian Andrés Farrando, un joven de 17 años que se encuentra desaparecido desde el pasado 24 de junio. Cristian fue visto por última vez ese día alrededor de las 7:30 horas, en la calle Tutú Campos del barrio San José Obrero, en la ciudad de Cosquín. Desde entonces, no regresó a su domicilio ni se tuvo más información sobre su ubicación. Descripción y vestimenta El joven es de contextura delgada, mide 1,63 metros de altura, tiene el pelo oscuro y corto, tez trigueña y ojos color negro. Al momento de su desaparición vestía un pantalón de jeans azul oscuro, zapatillas blancas y llevaba una mochila negra con útiles escolares. Dónde comunicarse Quienes puedan aportar información sobre su paradero pueden comunicarse con la Unidad Judicial Móvil de Cosquín a los teléfonos:📞 (03541) 454985 / 453556 / 452199 / 453909 / 452293 (internos 56801, 56802 o 56803)📞 Comisaría de Cosquín: 3541-458160O acercarse a cualquier dependencia policial o judicial más cercana.
Por Fermín Borthelle. Voto en blanco y ausentismo electoral. Desde el siglo XIX, esa fue la conducta política de la ciudadanía para “protestar” ante elecciones que –se sabía de antemano- eran amañadas o tramposas. El fraude y la proscripción motivaban esas conductas. El ausentismo de ayer en Carlos Paz tiene otra dimensión: expresa una forma de resistencia, pero en democracia: las reglas no se alteran; todos los que quieren pueden competir; el acto comicial es formalmente limpio; los que pierden reconocen el resultado; etc. Llamo “resistencia democrática” a una forma de expresión política explícita de la ciudadanía, que rechaza un estilo de conducción de los asuntos públicos, donde la política es entendida como pura estrategia; la ausencia de verdadera alternancia; el uso del “aparato” estatal; el abuso de las instituciones y leyes; la falta de proyectos alternativos; la opacidad de la información; una “elite” política que sólo aspira a la permanencia y a los beneficios materiales anexos. La Defensoría del Pueblo nos fue siempre extraña: está “injertada” en la ley argentina, pero es una institución ajena a nuestras tradiciones jurídicas. Traída de los países escandinavos, imaginamos que, con un “Ombusdsman” (nombre que tiene en esos países), seríamos más parecidos a los suecos, daneses o los noruegos. Esa apuesta, tiene hoy un costo para la ciudad de casi 500 millones de pesos anuales… Contra todo ello se dirige la resistencia. Y lo hace en forma contundente. Como ayer… El mensaje debe leerse atentamente y la dirigencia está obligada a reaccionar: resultan tan indispensables otras prácticas, cuanto una reforma integral de la Carta Orgánica (nacida muy vieja), que reconsidere las instituciones locales -incluida la Defensoría- para ponerlas en línea con las necesidades de este tiempo. Votar es una acción primordial, pero no única en la democracia. Del acto de resistencia, debe ser la reacción a tiempo. Antes que vengan los “salvadores” o “mesías” y tiren abajo lo poco que queda en pie…   Fermín Borthelle es politólogo.
Un hombre de 28 años fue aprehendido este martes por la tarde en barrio Los Manantiales de Villa Carlos Paz, luego de robar en una vivienda y escapar saltando por los techos de varias casas. El hecho se registró alrededor de las 17.20, cuando personal del Escuadrón Motorizado Enduro fue comisionado a calle Juan B. Justo, tras un llamado telefónico que alertaba sobre un individuo trepando los techos en la zona. Al llegar al lugar, los efectivos constataron un robo en una vivienda, donde se observaban daños en la puerta de ingreso y faltantes de valor. Mientras recorrían el área, los policías divisaron al sospechoso corriendo por la intersección de José Ingenieros y Champaquí, adonde había llegado tras huir por los techos. Fue interceptado y reducido a pocos metros, llevando una mochila con dinero en efectivo, una PlayStation 4, tres joysticks, una notebook, dos celulares, un secador de pelo, una campera y una riñonera, elementos que coincidían con los sustraídos de la vivienda. El detenido fue puesto a disposición de la Justicia junto con todos los elementos secuestrados.
El siniestro se produjo este lunes por la siesta en la intersección de Sarmiento y Alsina. No hubo personas heridas. Un accidente de tránsito sin lesionados se registró poco después de las 15 horas este lunes 30 de junio, en la intersección de las calles Sarmiento y Alsina, en el barrio Villa del Lago de Villa Carlos Paz. Según informaron fuentes policiales, el choque involucró a tres vehículos: un Chevrolet Captiva, un Fiat Cronos y una Renault Trafic. Los conductores, de 62, 33 y 52 años respectivamente, no sufrieron heridas y permanecieron en el lugar tras la colisión. Personal del Escuadrón Motorizado Enduro fue comisionado por la central de emergencias y al arribar constató que no había personas lesionadas. Los conductores realizaron el intercambio de datos del seguro correspondiente y continuaron su marcha sin necesidad de asistencia médica.
Este domingo 29 de junio, Villa Carlos Paz eligió nuevamente a la fórmula integrada por Víctor Curvino y Jorge Álvarez como Defensores del Pueblo, en una jornada histórica por su contexto climático y por la escasa concurrencia: apenas el 17,2 % del padrón asistió a votar, en medio de temperaturas bajo cero y nevadas inusuales en la región. A pesar del clima adverso y de la apatía generalizada, Curvino se impuso con el 33,17 % de los votos, superando por 13 puntos al segundo, Jacinto D’Angelo, quien superó a María Ángela Mancuello por solo 10 votos. Tras confirmarse los resultados, los integrantes de la fórmula brindaron declaraciones destacando el respaldo ciudadano y su voluntad de continuar cerca de la comunidad. “Estamos profundamente agradecidos a los vecinos que nos acompañaron, especialmente después de una campaña tan desafiante”, expresó Curvino. Y añadió: “La gente que vino a la Defensoría fue la que nos acompañó. Porque reconoció el trabajo que hicimos durante estos años”. Entre los hitos mencionados, subrayó la acción colectiva contra el cobro indebido de capitalización por parte de la cooperativa, y valoró la confianza depositada por quienes vivieron de cerca el accionar institucional. Puertas abiertas Por su parte, Jorge Álvarez adelantó que el nuevo período buscará profundizar el vínculo con los vecinos, tanto desde la sede de la Defensoría en San Martín 555 como mediante la salida a los barrios. “Queremos que todos sepan que la Defensoría está abierta, presente y activa. Escuchamos, mediamos y acompañamos”, dijo. Ambos remarcaron la importancia de consolidar herramientas como la mediación comunitaria, que consideran central para “promover la cohesión social y el bienestar” en la ciudad. Consultado por la baja participación electoral, Curvino fue claro: “Cuando la gente participa, es porque vio resultados concretos. Y nosotros vamos a seguir saliendo a los barrios, como el primer día, para escuchar, acompañar y dar respuestas”. Sobre el rol que cumplirán en este nuevo ciclo, el dúo reafirmó su compromiso de actuar como contralor ciudadano frente al Ejecutivo municipal, además de mantener una gestión cercana, sensible y de puertas abiertas. “Si un vecino tiene un problema y viene a la Defensoría, va a recibir contención. Y si no tenemos la solución inmediata, la vamos a buscar. Siempre con compromiso”, cerró Curvino.
Este lunes se confirmó la triste noticia del fallecimiento del Negro Pirucho, un cuartetero que nació en Malagueño pero recorrió la provincia y el país con su música. El cantante transitaba un cuadro grave desde hace algún tiempo que no se pudo revertir. Fue uno de los precursores de la música cordobesa e integró el Cuarteto Universal junto Coquito Ramaló en reemplazo de Carlitos “la Mona” Jiménez. Luego se lanzó a su carrera solista que lo llevó a transitar las rutas del país llevando la música de Córdoba a los pueblos y ciudades del norte y sur de la Argentina. Carlos Paz Vivo comparte una crónica de Fernando Agüero, que apareció en el libro La Vida por Brown, en homenaje a este hombre de la cultura popular que deja un legado de canciones con el tunga tunga como esencia.   “Voy a morir cantando”  En los 90 nos reunimos en el mismo lugar, el comedor de su casa en la esquina de General Bustos y Salta. Yo vivía a la vuelta, en la casa de mis viejos, y al igual que hoy, esa tarde caminé desde ahí para hacerle una nota sobre su carrera en la música. La entrevista apareció en Página Abierta, el periódico que habíamos fundado con un grupo de aspirantes a periodistas del pueblo cuando todo en esa profesión era artesanal y motivante. El comedor es minimalista. Una mesa con cuatro o cinco sillas, y en el fondo, una amplia cocina por la que camina un pequeño de unos 5 o 6 años que es una réplica casi perfecta de mi entrevistado. Le pregunto su nombre completo y me responde que se llama Rubén Antonio Membribe, que tiene 67 años y que canta desde que tiene memoria. El niño es su nieto; se acerca a saludarme con un choque de cinco. Luego me ofrece el puño, yo el mío; los chocamos y sonreímos. Rubén me cuenta que fue alumno de mi madre en la escuela de varones Manuel Belgrano. En aquella época había dos escuelas que funcionaban en el mismo edificio, en la esquina de Belgrano y Mercedes Navarro de Ferreyra. La de mujeres se llamaba José de San Martín y desapareció cuando se unificaron los dos turnos, el colegio se hizo mixto y conservó el nombre del creador de la bandera. Allí,mamá fue maestra desde los 18 hasta los 50 años. Y en el patio hay un palo borracho gigante que la historia familiar dice que plantó mi madre en un acto escolar cuando tenía10 años. Para la familia y el resto de la humanidad, mi vieja era Pirucha, la Piru. Sólo en su estrechísimo entorno familiar sabíamos que se llamaba Esteher, así, con esa hache entre dos es. Muchas veces nos contó que una vez fueron a buscarla a la escuela con su nombre real. Y que ella misma se ofreció a buscar a la tal Esteher. Una tarde de 1984, un Ford Falcon impecable y lustroso estacionó frente a la puerta de la casa paterna de Rubén, en la parte más alta del pueblo que se conoce como La Lomita.El que se bajó a tocar la puerta era Coquito Ramaló, uno de los astros del cuarteto, ese género que no paraba de crecer en los barrios humildes de la capital y en los pueblos del interior. En los setenta y ochenta, el Boca-River musical de Córdoba se daba entre el Cuarteto Leo, que llevaba el nombre de la mismísima creadora del género, Leonor Marzano, y el Cuarteto de Oro, la formación de Ramaló, que tenía como cantante nada menos que a Carlitos “la Mona” Jiménez, el mito viviente de la música cordobesa que estaba en las puertas de su ingreso al salón de la fama nacional.La visita de Coquito tenía un único objetivo: le propuso a Rubén ser el reemplazo de la Mona que iba a estar fuera de la escena durante algunos meses. Le habían diagnosti-cado pólipos en la garganta y tenían que extirparlos. “Ramaló vino con José Concha, que era un acordeonista bárbaro que teníamos en el pueblo y que estaba en su cuarteto. Se bajaron del Falcon y José me dijo: –quiere que reemplaces a la Mona.” –Quiere saber si podés empezar a ensayar porque Jiménez va a estar dos meses sin cantar –le dijo José, como si oficiara de traductor. A José lo conocí en los 90, en la previa de un baile de la Mona en el Club Martín Ferreyra. Mientras esperaba en el bufet para hacer una nota con el ídolo del cuarteto, me tiréel lance para tener la palabra de José, que era del pueblo y, como tocaba con la Mona, por esos años se había transformado en una leyenda para los malagueñenses. –Soy menos diez para hablar –se excusó y yo me sorprendí con la aplicación de la puntuación del Chinchón en una frase que quedó en mi memoria como un texto enpapel con resaltador amarillo. De vez en cuando la uso como lo hago con otros giros del lenguaje que escucho a mis amigos o a gente que entrevisto. Aunque sean fallidos, me quedan para siempre y los aplico adrede o “al propósito”, tal como me dijo una vez una joven en mi pueblo. Me pasa con la palabra “anécdota” desde que le enseñé a Charly, un viejo compañero de trabajo, a pronunciarla de manera correcta y no como lo hacía hasta ese momento:acnédota (dos veces sic). El tema es que a mí me quedó decir “acnédota”. José murió de manera trágica en un choque cuando volvía de un baile en octubre de 1996. En Malagueño, su figura sigue siendo una leyenda. Rubén no dudó un segundo en aceptar la propuesta de Ramaló y a los pocos días lo mandaron hasta la casa de la Mona para que le preste algún traje para ponerseen los bailes. –Fui a la casa y me hicieron subir hasta un primer piso para ver un placar lleno de trajes. Yo elegí uno bordó. Coquito Ramaló vivía en un chalet del Cerro de las Rosas, cuando ese barrio era cuna de la oligarquía cordobesa. La Mona también eligió a ese barrio como refugio. –Hicimos un ensayo en la casa de la calle Mayor Arruabarrena. Ahí vivía Ramaló. Ensayamos con piano de madera, violín, acordeón, bajo; los instrumentos del cuarteto tradicional –me cuenta. –Nunca lo imité a Jiménez, la voz que tengo es mía –me dice. Pero, como el timbre de voz y el estilo eran tan parecidos, a un colaborador de Ramaló se le ocurrió un nombre artístico para Rubén: –Vos te vas a llamar Pirucho –le dijeron una noche y, si bien no tenía mucha alternativa para negarse, el cantante de Malagueño aceptó sin saber que ese nombre lo iba a acompañar hasta estos días. El nombre artístico se inspiró en el personaje que llevó a la fama al imitador Miguel Ángel Cerutti en la Peluquería de Don Mateo, el éxito televisivo de esos años, con Jorge Porcel y Rolo Puente como protagonistas. Pirucho era un robot que aparecía en el ciclo de Sofovich con imitaciones de los cantantes del momento. El programa llegó a tener niveles de audiencia que nunca más se repitieron en el país, salvo en un partido de la selección durante algún mundial de fútbol. Y Cerutti se transformó en uno de los referentes del humor de la Argentina. En los 2000 llegó a Carlos Paz con Nito Artaza y le hice algunas notas tras bambalinas. El trato siempre fue cordial y alegre, de un tipo que puede ser campechano y a la vez, con aires de mundo. –En los bailes de Ramaló, hicieron un concurso. Venga, cante como la Mona y gane 500 pesos –me cuenta Pirucho y, con una mueca de picardía– a mí no me dejaron participar, “sos profesional”, me decía Ramaló. Los meses en el Cuarteto de Oro fueron un sueño cumplido para Rubén, que había arrancado bien de abajo. Ya era Pirucho. Y, después de cantar en las mejores plazas de Córdoba capital y el interior, para él ya nada volvería a ser lo mismo. Las maestras de la primaria lo convocaban para cantar en los actos y formar parte del coro de la escuela. Su carisma y un timbre de voz muy particular y sonoro fueron y siguen siendo su principal atractivo. Aprovecho este encuentro en el comedor de su casa de la esquina de General Bustos y Salta para decirle que más allá de que el cuarteto como género no me atraiga en lo absoluto, siento que la sangre fluye de otra forma en mis venas cuando lo escucho cantar a él, el cuartetero de la vuelta de mi casa. Me viene un flashback de mi niñez. Tardes de calor en los veranos de pueblo y un marcado tunga-tunga que sonaba fuerte en la manzana del viejo barrio Horacio Ferreyra que perdió su nombre con los años y quedó así nomás, como Malagueño Centro. Los chico  del barrio salíamos corriendo hacia esa casa y éramos el público de los ensayos del Cuarteto Universal, una de las primeras formaciones que tuvieron a Rubéncomo cantante. Según su registro, lo acompañaban su primo, José Membribe, en batería y percusión; el recordado José Concha; el Chivo Quiroga, en el bajo, el “Mono” Burgos en la locucióny un pianista de tango que viajaba desde Córdoba. Rubén me cuenta que casi todos los músicos de Malagueño de aquella época salieron de la academia de Olga Piccinini, una profesora que tocaba casi todos los instrumentos y formó a una generación. –Yo fui un tiempo, pero no aprendí a tocar nada y quedé como cantante –dice. La primera agrupación en la que cantó fue Los de Colombia, cuando tenía 14 años y con los otros chicos de su edad se lanzaron a sones tropicales. Para la percusión, armaron una estructura con latas de dulce de batata y palos de escoba. Al güiro, que tocaba su consuegro “Gallo” Jerez, lo armaron con un cuerno de vaca al que le marcaron rayas con un cuchillo bien afilado. Después llegó el Cuarteto Universal, que se paseó por los principales escenarios de Córdoba como soporte de otras bandas en bailes infernales. Cuando “La Mona” selanzó como solista se llevó a José Concha y el Universal se desarmó. Nació Pirucho y comenzó el camino solista de Rubén. Fue una década de bailes de lunes a lunes. De estadios llenos y de viajes eternos por todo el país. De pronto, se transformó en una figura conocida en Buenos Aires y casi todos los fines de semana tenía presentaciones en las bailantas del conurbano. –Estuve en Buenos Aires de gira antes que Rodrigo –asegura y sigue–. No me gustaba el ambiente, pero me fue muy bien. Lo daba vuelta a Fantástico, en Once. La Plata, Constitución, 9 de Julio, José C. Paz, todos eran lugares conocidos para el cantante de Malagueño que recuerda que en esa época los famosos en Buenos Aires eran él y el riocuartense “Conejito” Alejandro. –Le preparamos el camino a los que vinieron después –dice, sin dudarlo. –Para entrar a Buenos Aires hay que tener carisma y a mí me iba muy bien. La gente me amaba –asegura. –Tenía un Renault 12 y nos íbamos todos ahí. A veces contratábamos músicos de Buenos Aires para no gastar tanto en hoteles y comida –dice–: los jueves nos íbamos y teníamos bailes viernes y sábados. Los domingos pegábamos la vuelta. Cuando presenté mi primer libro, Quemar a Papá Noel, a Iván Ferreyra, el editor, se le ocurrió que la música que tenía que sonar de fondo era la de Pirucho. Quemar se publicó el mismo año que la biografía de La Mona que escribió Jorge Cuadrado. Cuando le conté la historia de Piru, Iván enloqueció. –Tanque, tenés que escribir la de Pirucho –me repitió hasta el cansancio por esos años. Nunca lo hice, pero acá estoy, recorriendo ese camino en el que entrecruza mi vida con la del cuartetero de mi pueblo, el de la vuelta de mi casa. Los viajes lo cansaron y en 2000 decidió vender todos los instrumentos y “colgar los guantes”. Unos años después, consiguió trabajo en la Municipalidad como chofer del camión de la recolección de residuos, la misma función que cumple hasta estos días desde hace16 años. Dice que para él es tan honesto y valorable subirse a un escenario y cantar para mil personas como manejar el camión de la basura. Con “la Mona” Jiménez no llegó a tener mucho trato y asegura que no hay ni hubo problemas entre ambos. –Me nombra en el libro –dice, en referencia a la bio que escribió Cuadrado. Yo siempre pensé que pudo haber cierto recelo de parte del “Mandamás” contra Piru. Pero creo que a él lo tiene sin cuidado. Rubén está frente a su gente en la Plaza Belgrano. Es domingo y detrás suena su banda con los cuartetos de siempre. Entre los músicos está su hijo, Gastón, el artífice de su regreso a los escenarios hace ya algunos años. Dice que se siente más vivo cuando canta ante su público. Dice que no parará más. Pirucho, mi vecino, el de la vuelta de casa, el cuartetero más famoso de mi pueblo, dice: –Voy a morir cantando.   Foto Carolina Martínez
El actual defensor del Pueblo obtuvo el triunfo en los comicios que este domingo se celebraron en Villa Carlos Paz. La ventaja se dió en casi todas las mesas que tuvieron una escasa participación del electorado en este frío domingo. Cuando se llevaban escrutadas el 56 por ciento de las mesas Curvino cosechaba el 34,4 por ciento de los votos (unos 1.286 sufragios). En segundo lugar se ubicaba la lista del Partido Demócrata, que lleva como candidato a Jacinto Dángelo, con el 19,3 por ciento de los votos. El tercer puesto es para Vecinos con Voz, que postula a Ángela Mancuello, con el 18,2 por ciento. En cuarto lugar estaba el candidato del Partido Humanista, Marcelo Iriarte, con el 13,2 por ciento de los votos,. El quinto puesto era para Ética y compromiso’, que llevaba como candidata a Miriam Castellino., con el 7.9 por ciento Y el sexto para Santiago Jalil, con el 7.8 por ciento.
Lo decidió la Policía Caminera por las condiciones climáticas y la presencia de hielo en la calzada. En horas de la tarde, la fuerza emitió un comunicado en el que anunció que se dispuso el corte total del tránsito en el Camino de las Altas Cumbres o  Ruta 34. En tanto, también se dio aviso del corte del Camino del Cuadrado por la misma situación. Además, se pidió a los conductores que se extreme la precaución en las distintas rutas provinciales.

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