El
Chile-Bolivia
será
recordado
durante
mucho
tiempo
por
dos
goles
inesperados
que
alteraron
un
partido
que
hasta
el
momento
transcurría
por
los
cauces
habituales.
Primero,
y
especialmente,
por
el
polémico
y
cuestionable
tanto
de
Vargas
aprovechándose
de
la
lesión
del
portero
de
Bolivia.
Pero
también
porque,
en
la
primera
jugada
más
sacar
de
centro,
el
sorprendente
gol
de
Miguelito
devolvió
la
ventaja
a
los
visitantes
en
una
acción
imprevista
que
los
bolivianos
celebraron
a
lo
grande
como
un
acto
de
desagravio.
Todo
empezó
en
el
minuto
39
de
la
primera
parte,
con
0-1
en
el
marcador
a
favor
de
Bolivia.
Fue
entonces
cuando
cayó
fulminado
al
suelo
Carlos
Lampe,
portero
visitante.
Se
encontraba
fuera
de
su
área
y
se
disponía
a
golpear
un
balón
que
le
había
cedido
un
compañero.
Pero
no
pudo
ni
mantenerse
en
pie.
La
situación
fue
aprovechada
por
Vargas,
que
había
acudido
a
la
presión
y
no
dudó
en
sacar
partido
de
la
situación
para
empatar.
Lo
hizo
tras
conducir
el
balón
durante
bastantes
metros,
en
una
acción
cuanto
menos
polémica
que
coronó
con
una
celebración
llamativa.
Todo
provocó
la
indignación
de
los
bolivianos,
que
recriminaron
al
chileno
lo
que
entendían
era
una
evidente
falta
de ‘fair-play’.
Tras
la
refriega
inicial
(fueron
amonestados
varios
jugadores),
la
cosa
se
serenó.
Es
más,
mientras
Lampe
era
retirado
en
camilla
hubo
conversaciones
entre
los
capitanes.
Algunos
incluso
lo
entendieron
como
una
puerta
abierta
para
que
Chile
facilitara
un
posible
gol
de
Bolivia
que
devolviera
la
ventaja
a
los
visitantes.
Pero
no
hubo
pacto.
De
hecho,
cuando
Bolivia
puso
el
balón
en
juego,
Chile
presionó
de
lo
lindo
buscando
robar
rápido
la
pelota.
Sin
embargo,
los
de
Óscar
Villegas
fabricaron
una
jugada
vertiginosa
y
perfecta
que
Miguelito
acabó
transformando
en
gol
ante
el
delirio
de
la
afición
visitante
y
la
incredulidad
local.
El
marcador
no
se
movió
en
la
segunda
mitad
y
Bolivia
confirmó
una
victoria
histórica.
Los
bolivianos
no
habían
ganado
nunca
en
Chile
y
no
conseguían
un
triunfo
fuera
de
casa
en
eliminatorias
mundialistas
desde
1993.
Horas
más
tarde,
se
confirmó
la
grave
lesión
de
Lampe.
El
portero
de
Bolivia
sufre
una
rotura
del
tendón
de
Aquiles.






















