Las tres T de Buenos Aires

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Buenos
Aires
es
una
ciudad
muy
interesante,
con
mucho
para
ver
y
disfrutar.
Pero
su
activo
principal
es
sin
lugar
a
duda
su
gente.
Gente
culta,
curiosa,
llena
de
coraje
y
humor,
pero
sobre
todo
muy
introspectiva.

Las
tres
actividades,
menos
frecuentes
en
otras
ciudades,
que
distinguen
y
comparten
las
personas
que
habitan
la
Ciudad
de
Buenos
Aires
son:
el
Tango,
la
Terapia
y
el
Teatro.

No
hay
otra
ciudad
en
el
mundo
que
sea
destino
de
turismo
internacional
para
aprender
y
practicar
un
baile,
como
el
Tango,
no
hay
otra
ciudad
en
el
mundo
en
la
que
sea
difícil
encontrar
personas
que
no
estén
o
hayan
estado
en
Terapia,
y
no
hay
ciudad
en
el
mundo
donde
haya
la
cantidad
de
teatros,
siempre
activos
y
llenos,
como
en
Buenos
Aires.
Creo
que
estas
tres
prácticas
han
sido
fundamentales
para
crear
el
microclima
cultural
y
comunitario
de
esta
ciudad.

Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios

El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.

Pero
hoy
les
quiero
hablar
sobre
todo
del
Teatro.
Cualquier
fin
de
semana
la
cartelera
de
Buenos
Aires
ofrece,
entre
Teatro
Oficial,
Teatro
Comercial
y
Teatro
Independiente
una
selección
de
no
menos
de
350
espectáculos
y
eventos.
En
Buenos
Aires
se
estrenan
unas
1.500
obras
por
año.

Cuando
se
dice
350
espectáculos
no
se
piensa
en
la
cantidad
de
creativos
que
eso
implica,
porque
aunque
se
trate
de
un
unipersonal
hay
escenógrafos,
vestuaristas,
costureras,
luminotécnicos,
maquinistas,
electricistas,
sonidistas,
maquilladores,
boleteros,
acomodadores,
y
muchos
más
involucrados
en
cada
función.

Y
tampoco
se
piensa
en
la
cantidad
de
gente
que
constituye
el
público
de
esos
eventos,
gente
que
ha
salido
de
sus
casas
para
acudir
a
un
rito
colectivo
como
lo
es
el
teatro.

¿Cómo
se
explica
que
haya
tanta
creatividad
en
un
país
pobre
como
la
Argentina,
y
no
en
la
rica
Europa?
Creo
que
el
factor
principal
tiene
que
ver
justamente
con
eso:
darle
prioridad
a
la
creatividad
y
no
al
dinero.
Me
explico:
en
los
países
ricos
si
no
hay
dinero
no
se
crea,
en
Argentina
se
crea
primero
y
solo
después
se
piensa
en
los
recursos
necesarios
para
seguir.
Esa
es
una
diferencia
sustancial
en
el
orden
en
el
cual
se
dan
las
cosas.
Aquí
primero
se
comienza,
aunque
sea
en
el
living
de
una
casa,
en
Europa
se
comienza
recién
cuando
todas
las
condiciones
están
dadas.

Esta
idea
lleva
a
otra
muy
importante
para
la
creación
artística:
sin
sentido
de
urgencia
no
se
puede
dar
Arte,
eso
distingue
el
Arte
de
otras
formas
de
producción,
que
funcionan
más
bien
por
mecanicidad
y
repetición.

Claro,
es
fácil
preguntarse
si
es
justo
esto,
de
trabajar
muchas
veces
de
forma
gratuita,
o
si
esta
manera
de
producir
Arte
es
amateur
o
profesional,
pero
a
fin
de
cuentas:
¿qué
es
más
importante,
la
justicia
o
la
libertad?,
¿la
libertad
de
darse
el
consentimiento
de
actuar
en
la
dirección
de
la
propia
inspiración
o
la
justicia
social?

De
todas
formas
el
resultado
es
formidable,
una
ciudad
llena
de
actividades
artísticas
y
culturales,
de
gente
que
produce
y
gente
que
quiere
participar,
con
una
Universidad
Nacional
de
las
Artes
(única
en
el
mundo
a
otorgar
un
título
universitario
en
materias
artísticas
a
la
par
de
las
científicas).

Mientras
que
en
Europa
el
Teatro
ha
quedado
relegado
a
algo
antiguo
y
polvoriento,
fundamentalmente
no
necesario,
en
Buenos
Aires
el
teatro
se
encuentra
aún
activo
y
vital,
con
un
público
involucrado
en
su
hacer,
con
un
espíritu
no
muy
diferente
del
que
rige
en
el
mundo
del
fútbol,
que
es
un
tema
compartido
de
intereses.

Lo
cual
lleva
a
pensar
que,
más
allá
de
si
todas
las
personas
van
a
teatro
para
actuar
o
para
mirar
o
van
a
las
milongas
para
bailar
o
para
ver
o
van
a
terapia
para
darla
o
recibirla,
lo
importante
de
estas
experiencias
compartidas
por
tanta
gente
en
una
ciudad
es
que
se
modifica
su
mirada,
se
modifica
en
profundidad
la
simple
experiencia
de
caminar
por
sus
calles
o
relacionarse
entre
sí.

*Andrés
Neumann
es
productor,
curador
y
divulgador
de
las
artes
escénicas
a
nivel
internacional.