
Davide
Ancelotti
debutó
oficalmente
como
entrenador
del
Botafogo
con
un
empate
sin
goles
ante
el
Vitória,
equipo
que
ocupa
puestos
de
descenso,
en
la
decimocuarta
jornada
del
Brasileirao.
El
portero
Lucas
Arcanjo
se
convirtió
en
la
gran
pesadilla
del
hijo
de
Carlo
Ancelotti,
y
exsegundo
entrenador
del
Real
Madrid,
llegando
a
parar
hasta
10
tiros
a
puerta
del ‘Fogao’.
En
el
fútbol,
hay
que
marcar
para
ganar.
No
fue
suficiente.
No
tuvimos
suerte.
Hicimos
lo
suficiente
para
ganar
hoy,
pero
no
siempre
puede
ser
así.
Así
es
el
fútbol
El
Botafogo,
que
fue
muy
superior
al
Vitória
pero
no
logró
perforar
su
portería,
disparó
20
veces
y
tuvo
un
62%
de
posesión.
Estoy
contento
con
el
rendimiento
del
equipo.
No
tuvimos
suerte.
Pero
así
son
las
cosas
“En
el
fútbol,
hay
que
marcar
para
ganar.
No
fue
suficiente.
No
tuvimos
suerte,
pero
también
tenemos
que
mejorar.
Hicimos
lo
suficiente
para
ganar
hoy,
pero
no
siempre
puede
ser
así.
Así
es
el
fútbol.
Estamos
frustrados
porque
siempre
queremos
ganar,
pero
tenemos
que
seguir
adelante.
Mañana
será
otro
día”,
declaró
Davide
Ancelotti,
que
en
el
anterior
partido
del
Botafogo
se
sentó
en
el
banquillo
como
auxiliar
del
entrenador
de
porteros
al
no
tener
la
licencia.
Davide
Ancelotti,
que
apostó
por
un
sistema
4-4-2,
alineó
a
John,
Vitinho,
Kaio
Pantaleao,
Alexander
Barboza,
Alex
Telles,
Allan,
Marlon
Freitas,
Artur,
Álvaro
Montoro,
Jefferson
Savarino
y
Arthur
Cabral
como
su
primer
11
inicial
como
entrenador
del
Botafogo.
“Me
gustó
la
primera
parte.
Empezamos
con
ritmo,
queríamos
hacerlo.
Meter
el
balón
en
el
área,
ganar
el
segundo
balón,
evitar
sus
transiciones.
Lo
conseguimos.
Empezamos
bien
la
segunda
parte
también,
pero
luego
perdimos
algo
de
ritmo.
Estoy
contento
con
el
rendimiento
del
equipo.
No
tuvimos
suerte,
perdimos
algo
de
ritmo
al
final.
Pero
así
son
las
cosas”,
analizó.
El
Botafogo,
que
suma
22
puntos
y
es
sexto
en
la
clasifación,
jugará
su
próximo
partido
visitando
al
Sport
Recife.





















