
El
Comité
Disciplinario
de
la
Concacaf
anunció
una
dura
sanción
contra
el
técnico
costarricense
Jeaustin
Campos,
quien
actualmente
dirige
al
Real
España
de
Honduras,
por
supuestos
gestos
discriminatorios
tras
un
partido
de
la
Copa
Centroamericana,
segundo
torneo
de
clubes
más
importante
de
la
región.
El
incidente
ocurrió
el
pasado
miércoles
13
de
agosto,
cuando
el
equipo
aurinegro
visitó
al
Municipal
de
Guatemala
por
la
tercera
jornada
de
la
fase
de
grupos
del
torneo.
Al
final
del
compromiso,
que
saldó
con
victoria
2-1
en
favor
del
conjunto
guatemalteco,
Campos
fue
captado
llevándose
la
mano
a
la
boca
y
golpeando
sus
labios,
lo
cual
generó
mucha
indignación
entre
los
aficionados
locales,
que
consideraron
que
se
trataba
de
un
gesto
discriminatorio.
“Después
de
revisar
las
pruebas
y
la
documentación
recopilada
durante
su
investigación,
y
de
acuerdo
con
el
Código
Disciplinario
aplicable,
el
Comité
ha
impuesto
al
señor
Campos
una
suspensión
de
diez
partidos
por
el
uso
de
gestos
discriminatorios.
La
decisión
del
Comité
Disciplinario
está
en
línea
con
la
política
de
tolerancia
cero
de
Concacaf
contra
los
comportamientos
discriminatorios
y
racistas
en
el
fútbol”,
dice
el
comunicado
de
la
Concacaf.
Jeaustin
Campos
deberá
de
cumplir
esta
fuerte
e
histórica
sanción
en
los
dos
partidos
que
le
restan
a
su
equipo
en
esta
edición
de
la
Copa
Centroamericana
y
en
caso
de
que
no
puedan
clasificar
a
la
fase
de
eliminación
el
castigo
se
mantendrá
vigente
en
futuras
ediciones
del
torneo.
Tras
el
anuncio
de
la
Concacaf,
el
Real
España
salió
en
defensa
de
su
técnico,
negando
que
haya
realizado
un
gesto
discriminatorio: “El
club
profundamente
la
confusión
que
dicho
gesto
ha
causado,
y
en
apego
a
los
plazos
establecidos,
comenzaremos
un
procedimiento
de
apelación
con
el
fin
de
aportar
los
elementos
que
consideramos
pertinentes
para
su
análisis.
Emitimos
disculpas
públicas
por
los
gestos
observados
en
la
transimisión,
los
cuales
reiteramos
no
fueron
hechos
para
uso
discriminatorio
de
ninguna
etnia
ni
población”.
Campos
apelará
la
decisión
Tras
conocer
el
castigo,
Jeaustin
Campos
se
justificó
y
dijo
que
en
ningún
momento
trató
de
ofender
a
los
aficionados
con
el
gesto,
mencionando
que
se
trataba
de “una
broma
entre
amigos”.
“Cuando
iba
llegando
al
banquillo
me
llamó
un
amigo
guatemalteco
que
conocí
en
Bolivia.
Conversamos
durante
el
partido
y
al
final
le
hice
un
gesto
de
bostezo,
porque
le
dije
que
el
juego
estaba
aburrido.
Fue
una
cuestión
entre
amigos,
no
hacia
la
afición.
No
salgo
alterado
ni
exaltado.
Salgo
caminando
normal.
Si
hubiese
sido
un
gesto
agresivo
o
con
esa
intención,
mi
reacción
hubiera
sido
distinta”,
dijo
el
técnico
costarricense
en
una
entrevista
a
ESPN.
Campos
adelantó
que
apelará
la
decisión
de
la
Concacaf,
esperando
poder
estar
de
regreso
en
el
banquillo
lo
más
pronto
posible,
ya
que
este
miércoles
no
podrá
dirigir
el
partido
que
disputa
su
equipo
en
casa
ante
el
Diriangén
de
Nicaragua.
“Seguiremos
con
la
apelación.
Hasta
lo
último
de
ser
necesario”,
aseguró
el
entrenador
costarricense.





















