Las calles de Minneapolis volvieron a ser escenario de protestas y clamores por justicia tras la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, madre de tres hijos, que fue abatida a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante un operativo federal en esa ciudad del estado de Minnesota.
El hecho ocurrió el 7 de enero de 2026, poco más de cinco años después de la muerte de George Floyd en la misma ciudad, lo que ha añadido una carga simbólica y emocional a las protestas que se extendieron por Minneapolis y otras ciudades del país.
Según el relato oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), agentes del ICE participaban en una operación contra la migración irregular cuando Good, al tratar de marcharse con su vehículo, recibió varios disparos por un agente que alegó haber actuado en defensa propia.
Testigos y videos difundidos en redes muestran a Good conduciendo su auto mientras agentes federales se acercan.
Las autoridades federales sostienen que la mujer intentó usar su vehículo como arma contra los agentes, pero esta versión ha sido rechazada por líderes locales y familiares, que aseguran que Good no representaba una amenaza y que se trató de un uso desproporcionado de la fuerza.

Reacciones y protestas
La muerte de Good desató de inmediato protestas en Minneapolis, donde cientos de personas se reunieron cerca del lugar del tiroteo y marcharon al grito de consignas contra la presencia del ICE y contra el uso letal de la fuerza por parte de agentes federales.
Algunas protestas se volvieron tensas. Agentes respondieron al descontento con el uso de gas lacrimógeno y otras medidas de control, lo que intensificó la indignación entre manifestantes y vecinos.
Líderes locales como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, pidieron a ICE que abandone las operaciones en la ciudad, calificando el episodio como un síntoma de políticas de seguridad que “no sirven para proteger a la comunidad”.
Contexto político y nacional
La respuesta federal al incidente ha sido polarizadora. El presidente Donald Trump y altos funcionarios, incluida la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, defendieron al agente involucrado, describiendo la muerte como una tragedia en la que este actuó según su entrenamiento ante una amenaza percibida.
Por el contrario, representantes demócratas y defensores de derechos civiles han criticado duramente la versión oficial, denunciando un patrón de militarización de la seguridad interior y falta de transparencia en las investigaciones.
El caso también ha generado una disputa sobre la investigación: el FBI asumió el control total de la pesquisa, excluyendo a las autoridades locales de Minnesota, lo que alimentó aún más la desconfianza de la comunidad y de funcionarios estatales.
Quién era Renee Good
Renee Nicole Good no era inmigrante ni parte de movimientos radicales según familiares y conocidos. Era ciudadana estadounidense, reconocida por su trabajo creativo como poeta y por su dedicación a sus hijos. Sus allegados la describieron como una persona compasiva y no violenta, lo que ha intensificado el reclamo de justicia por su muerte.
AP News
Las manifestaciones en Minneapolis y otras ciudades reflejan no solo el repudio por la muerte de una mujer inocente, sino también el creciente rechazo a las tácticas de las agencias federales en operaciones migratorias dentro de comunidades urbanas. Activistas y ciudadanos comunes han convertido este caso en un símbolo de lucha contra lo que perciben como un uso excesivo e injustificado de la fuerza estatal.





















