El secretario General y de Vinculación Comunitaria, Juan Lucero, explicó los alcances del cierre nocturno de la costanera y la reciente ordenanza aprobada que prohíbe la circulación de hordas de motos en el ámbito de la ciudad.
En una entrevista que brindó este martes al programa “A la mañana noticias” por Canal 2 de CPTV, el funcionario señaló que el cierre de la costanera está vigente desde diciembre, pero recién hace pocos días cobró notoriedad la medida. Según asevero, la medida apunta a preservar el espacio público durante la madrugada, evitando que sea ocupado por grupos que generan destrozos, disturbios y situaciones de alto riesgo.
“No se trata de limitar el disfrute de la ciudad, sino de impedir que personas que no respetan ninguna norma pongan en peligro a vecinos y turistas”, remarcó, y advirtió que en esos encuentros se llegaron a concentrar entre 400 y 500 motos, haciendo prácticamente imposible un control efectivo. “La mayoría de estas motos no están denunciadas y más del 80% de las que se secuestran no pertenecen a vecinos de la ciudad”, señaló.
En ese contexto, destacó el reciente cambio legislativo aprobado por el Concejo de Representantes, que permite considerar “horda” a la circulación de más de dos motos en conjunto cuando realizan maniobras peligrosas o ilegales. La norma habilita sanciones económicas, secuestro de vehículos e inhabilitación para conducir, incluso al titular del dominio en caso de fuga. “Es una herramienta clave para cortar de raíz una actividad que no es recreativa: es delictiva”, afirmó.
“No sos motociclista, sos delincuente”
Lucero fue enfático al diferenciar al motociclista común de estos grupos: “Cuando evadís controles, circulás por veredas, espacios peatonales y ponés en riesgo a familias, no sos un motociclista; sos un delincuente”. En ese sentido, reclamó una mayor articulación con la Policía, especialmente en la calificación de los hechos, y recordó que un menor de edad atropelló este fin de semana a un inspector municipal durante un operativo en la costanera.
Lucero subrayó que el cierre parcial y la posible peatonalización de tramos de la costanera buscan devolver ese espacio a las familias, permitiendo caminar, sentarse y disfrutar sin riesgo de ser embestidos por motos. “La tranquilidad y la seguridad son activos fundamentales del turismo y de la calidad de vida de los vecinos”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que no existe una solución única, pero confió en que la combinación de controles permanentes, cámaras de seguridad, nuevas sanciones y uso responsable de los recursos permitirá seguir mitigando una problemática que afecta no sólo a Carlos Paz, sino a muchas ciudades del país. “Es un desafío cotidiano, pero la ciudad decidió tener una postura firme para cuidar a quienes viven y eligen visitarnos”, concluyó.
Foto: Juan Lucero





















