Bruno Fernandes, portero brasileño que fue condenado a 22 años de prisión por el asesinato en 2010 de la modelo Eliza Zamudio. El exfutbolista de Atlético Mineiro, Corinthians y Flamengo fue arrestado en 2013 acusado del asesinato, ocultación de cadáver y secuestro de su expareja.
Bruno: el asesino que soñó con volver a la ‘Canarinha’ tras ser condenado a 22 años de cárcel
En el momento de su condena era capitán del Flamengo, había sido convocado por la selección de Brasil y sonaba como posible fichaje del Milan.
Bruno Fernandes antes de la muerte de Eliza
Bruno Fernandes disfrutó de un régimen semiabierto desde 2019 y está en libertad condicional desde 2023.
“Él dejó la cárcel riéndose, riéndose de la sociedad, de la justicia. Él es una persona fría. Si mi hija tuvo que sortear todo tipo de ataques cuando tenía a mi nieto, ¿qué será capaz de hacer ahora? Él va a acabar lo que comenzó hace 10 años. Él es libre y mi nieto y yo somos prisioneros. Es bastante injusto”, confesó la madre de Eliza tras conocerse la ‘libertad’ de Bruno.
El Vasco da Gama-AC cuenta con Bruno Fernandes, el portero asesino, para jugar la Taça do Brasil
Con 41 años Bruno Fernandes juega en el Vasco da Gama-AC, equipo en el que cuatro futbolistas han sido detenidos bajo sospecha de violación, y podría debutar en la Taça do Brasil (Copa de Brasil) contra el Velo Clube.
En 2019 volvió al fútbol para jugar en el Poços de Caldas FC.
Así mató el portero Bruno Fernandes a Eliza Zamudio: los detalles de un crimen que impactó a Brasil
Eliza Samudio era asesinada y parte de su cadáver nunca se pudo recuperar, los homicidas se lo dieron de comer a unos perros. Bruno Fernandes, que por aquel entonces deslumbraba en Flamengo, fue condenado por crimen.
El portero asesino jugará la Copa: mató su amante y dio su cadáver a los perros
Eliza reclamaba a Bruno que reconociera la paternidad de su hijo Bruninho y le diera una pensión. Era un hecho probado, el portero de Flamengo era el padre de aquel niño, fruto de una orgía grupal con su amante en la que los métodos anticonceptivos habían fallado. Bruno siempre se negó a hacerlo y la situación llegó a los tribunales.
La solución que encontró el guardameta fue terminar con Eliza. Fue golpeada y estrangulada hasta su muerte, para terminar deshaciéndose de su cuerpo de una forma inhumana (si es que hay alguna que no lo sea): la mitad se la dieron de comer a unos perros, la otra mitad de su cuerpo trataron de sepultarla.
En marzo de 2013 la Justicia de Minas Gerais anunció su condena: 22 años y tres meses de cárcel.























