
Davide
Ancelotti
prepara
las
maletas
para
viajar
esta
noche
desde
Madrid
a
Río
de
Janeiro
y
cerrar
los
detalles
que
restan
para
que
sea
el
nuevo
entrenador
del
Botafogo.
Ha
sido
una
operación
que
se
ha
precipitado
en
las
últimas
horas
y
a
través
de
la
que
Davide
da
el
salto
para
arrancar
su
carrera
como
entrenador
en
solitario.
Todo
lo
que
se
ha
negociado
ha
sido
con
el
consentimiento
de
la
CBF.
La
Federación
Brasileña
anunció
semanas
atrás
la
inclusión
de
Davide
como
parte
del
equipo
de
trabajo
de
su
padre,
una
experiencia
que
le
llevó
a
estar
con
Brasil
en
los
dos
partidos
de
la
ventana
de
junio,
valederos
para
la
clasificación
de
la
Copa
del
Mundo
de
2026.
Ahora,
es
escenario
queda
alterado.
Pero
las
tres
partes
han
alcanzado
un
acuerdo
para
que
Davide
siga
vinculado
al
trabajo
de
la
CBF
y
esté
en
el
Mundial
el
próximo
verano.
Botafogo
ha
estado
en
contacto
permanente
con
la
CBF
para
coordinar
la
manera
de
trabajar
y
que
su
entrenador
puede
compaginar
sus
tareas
en
su
club
con
las
de
ayudante
de
Carlo
Ancelotti.
El
club
del
estadio
Nilton
Santos
pidió
permiso
a
su
Federación
antes
de
arrancar
a
negociar
con
Davide,
y
la
CBF
no
puso
problema
alguno.
En
Brasil
se
detiene
la
competición
en
las
ventanas
FIFA,
pero
de
aquella
manera.
Porque
esas
fechas
se
aprovechan
para
recuperar
partidos.
Ese
buen
entendimiento
lleva
a
pensar
que
en
alguna
de
las
ventanas
que
restan,
si
encajan
las
fechas,
Davide
puede
estar
con
Brasil,
aunque
lo
que
las
tres
partes
han
trazado
es
que
esa
presencia
sea
segura
durante
la
Copa
del
Mundo.
“Casi
siempre
estaba
en
desacuerdo
con
mí
padre”





















