ENTRETENIMIENTO
La China Suárez y Mauro Icardi regresaron a las redes y sorprendieron con sus looks “matchy” de jean
EDITOR -0
En
medio
de
la
polémica
mediática
que
rodea
a
la
relación
entre
la
China
Suárez
y
Mauro
Icardi,
la
pareja
volvió
a
acaparar
la
atención
en
las
redes
sociales.
Esta
vez,
no
fue
solo
por
la
controversia
que
siempre
los
acompaña,
sino
por
un
posteo
en
Instagram
que
deslumbró
a
sus
seguidores
y
causó
una
lluvia
de
reacciones.
La
exCasi
Ángeles,
quien
había
permanecido
en
silencio
durante
varios
días
tras
el
escándalo
de
Icardi
con
Wanda
Nara
en
el
chateau,
sorprendió
a
sus
fanáticos
con
una
sesión
de
fotos
junto
al
futbolista
que
evocó
el
espíritu
de
la
moda
de
los
años
80.
El
regreso
de
Suárez
a
la
escena
digital
se
dio
en
el
contexto
de
un
cumpleaños
temático,
donde
ambos
se
sumergieron
en
la
estética
de
la
década
del
80.
En
el
festejo
de
Mery
del
Cerro,
la
actriz
y
el
futbolista
posaron
juntos
luciendo
atuendos
que
rememoraban
los
looks
retro
de
aquella
época. "Fiesta
de
cumpleaños
de
los
80",
escribieron
en
inglés,
acompañando
el
conjunto
de
imágenes.
El
look
ochentoso
y
de
denim
de
la
China
Suárez
y
Mauro
Icardi
La
elección
de
los
trajes
no
pasó
desapercibida:
Suárez
lució
un
top
escotado
con
hebillas
doradas,
combinado
con
un
pantalón
de
tiro
alto
y
un
cinturón
con
detalles
metálicos.
Por
su
parte,
Icardi
se
inclinó
por
un
estilo
más
sencillo
pero
igualmente
llamativo,
con
una
campera
de
jean,
una
remera
blanca
al
cuerpo
y
jeans
clásicos.
Ambos
complementaron
sus
looks
con
gafas
de
sol
oscuras,
lo
que
les
dio
un
aire
aún
más
rebelde
y
desafiante.
El
estilo
de
ambos
combinando
denim
hizo
recordar
al
look
que
Britney
Spears
y
Justin
Timberlake
en
los
90.
Las
reacciones
en
las
redes
no
se
hicieron
esperar.
Mientras
algunos
seguidores
expresaron
su
apoyo
a
la
pareja,
otros
no
dudaron
en
lanzar
críticas. "Se
postularon
para
ser
un
meme", "Dos
ridículos", "Qué
bizarro"
fueron
algunas
de
las
opiniones
desfavorables.
Sin
embargo,
también
hubo
quienes
celebraron
a
la
pareja: "Son
unos
bombonazos.
Merecen
estar
juntos", "Parece
la
Barbie
y
su
Ken",
fueron
algunos
de
los
elogios
que
inundaron
los
comentarios.
Lo
cierto
es
que,
más
allá
de
las
reacciones
divididas,
la
publicación
marcó
un
momento
clave
en
la
relación
de
Mauro
Icardi
y
la
Chiba
Suárez,
quienes
vienen
estando
en
el
ojo
del
huracán
desde
que
comenzó
su
historia
de
amor.
En
medio
de
los
escándalos
por
el
divorcio
del
futbolista,
la
pareja
sigue
demostrando
que
se
mantiene
unida.
VO
ENTRETENIMIENTO
Ismael Serrano: “Hoy la industria está dominada por algoritmos y formatos para la inmediatez”
EDITOR -
Ismael
Serrano
regresa
a
Buenos
Aires
en
2025
con
un
espectáculo
que
promete
hacer
un
recorrido
por
lo
más
emblemático
de
su
trayectoria:
Sinfónico,
un
paseo
sentido,
jugado,
sincero
por
su
propia
obra.
Con
una
conexión
innegable
con
el
público
argentino,
el
cantautor
madrileño
reflexiona
sobre
su
relación
con
la
ciudad,
el
oficio
de
escribir
canciones
y
los
cambios
en
la
industria
musical.
A
lo
largo
de
su
carrera,
ha
logrado
un
lugar
en
el
corazón
de
muchos
argentinos,
quienes
no
solo
disfrutan
de
su
música,
sino
que
también
se
sienten
identificados
con
sus
letras.
—¿Qué
sentís
que
puede
hacer
la
música
en
este
momento
del
mundo?
—Estamos
en
un
momento
donde
nos
han
hecho
creer
que
el
pesimismo
es
una
buena
opción,
que
las
cosas
no
pueden
cambiar.
Vivimos
en
una
era
donde
ser
indiferente
es
lo
que
manda,
y
no
creo
que
sea
casual.
Hay
una
celebración
de
la
falta
de
empatía,
una
enarbolación
de
la
bandera
de
la
indiferencia.
Es
algo
bastante
sorprendente.
Por
eso,
es
crucial
no
sentir
que
todo
ha
acabado.
De
hecho,
hay
que
hacer
todo
lo
contrario.
Un
pequeño
momento
como
un
acto
comunal,
musical,
de
unión,
representa
mucho.
Insisto,
es
importante
no
sentir
que
la
ausencia
de
empatía
ha
ganado.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Volvés
a
la
Argentina
con
“Sinfónico”.
¿Cómo
surge
este
proyecto
y
cómo
fue
su
proceso
de
creación?
—Todo
empezó
en
2019,
cuando
nos
invitaron
a
participar
en
el
festival
“Únicos”
en
Buenos
Aires,
con
la
idea
de
adaptar
mi
repertorio
a
una
orquesta
sinfónica.
Fue
una
experiencia
increíble
tocar
en
el
Teatro
Colón,
un
lugar
mágico.
Luego,
en
2020,
volvimos
con
una
versión
sinfónica
en
el
Hipódromo.
Después
de
todo
el
trabajo
con
los
arreglos,
sentí
que
esto
no
podía
quedar
solo
en
esos
conciertos.
Empezamos
a
grabar
en
estudio
con
músicos
de
Buenos
Aires
y
así
nació
Sinfónico.
Lo
que
me
interesaba
era
la
posibilidad
de
vestir
mis
canciones
con
nuevas
texturas,
explorar
cómo
el
acompañamiento
orquestal
podía
resignificar
mi
repertorio.
Cada
tema
adquirió
una
nueva
profundidad,
y
eso
me
fascinó.
Fue
un
desafío
creativo
enorme,
porque
trabajar
con
una
orquesta
implica
mucho
más
que
solo
tocar
las
canciones
de
manera
diferente;
es
como
descubrirles
una
nueva
vida.
El
resultado
fue
algo
que
nunca
imaginé
cuando
comenzó
la
idea,
y
ver
cómo
la
gente
lo
recibió
fue
muy
gratificante.
—Tus
canciones
suelen
tener
una
estructura
extensa
y
compleja.
¿Las
componés
de
una
vez
o
las
trabajas
con
tiempo?
—Antes
componía
más
rápido,
pero
con
el
tiempo
me
he
vuelto
más
exigente.
Ahora
dejo
que
las
canciones
reposen,
vuelvo
a
ellas
y
las
retoco.
Me
esfuerzo
para
que
cada
verso
tenga
sentido
y
no
sea
un
simple
relleno.
Suelo
empezar
por
la
letra,
que
luego
se
adapta
a
la
música.
Nunca
escribo
sin
una
idea
clara
en
la
cabeza.
Necesito
que
el
concepto
me
persiga
antes
de
sentarme
a
escribir.
A
veces,
una
canción
puede
estar
dando
vueltas
en
mi
mente
durante
meses
antes
de
que
me
siente
a
ponerle
forma
definitiva.
Es
un
proceso
que
me
permite
dar
con
la
palabra
justa,
con
la
melodía
que
mejor
acompaña
la
historia
que
quiero
contar.
Este
enfoque
más
reflexivo
hace
que
cada
canción
tenga
más
sustancia
y
me
permita
conectarme
de
una
manera
más
profunda
con
lo
que
estoy
diciendo.
—Tu
música
no
suele
sonar
en
la
radio.
¿Eso
te
ha
dado
más
libertad
o
creés
que
ha
sido
un
obstáculo?
—Puede
que
ambas
cosas.
No
escribo
pensando
en
encajar
en
una
fórmula,
he
logrado
sobrevivir
a
muchos
cambios
de
la
industria
desde
aquella
edad
dorada
de
los
autores
de
finales
de
los
años
90.
Muchos
compositores
buscan
hits
que
cumplan
con
ciertos
requisitos
de
duración
y
estilo,
sacrificando
parte
de
su
esencia.
Hoy,
la
industria
está
dominada
por
algoritmos
y
formatos
pensados
para
la
inmediatez.
Eso
afecta
la
forma
en
la
que
se
escriben
las
canciones
y
penaliza
la
construcción
de
relatos
largos,
que
es
lo
que
más
me
interesa.
Sin
embargo,
también
creo
que
hay
un
público
que
sigue
buscando
canciones
que
cuenten
historias,
que
interpelen
y
emocionen
más
allá
de
lo
inmediato.
Lo
que
me
ha
dado
esa
libertad
es
el
poder
de
decidir
el
rumbo
de
mi
música
y
no
estar
atado
a
las
presiones
del
mercado.
Por
supuesto,
eso
tiene
un
costo,
porque
la
visibilidad
en
medios
masivos
es
más
difícil
de
conseguir,
pero
creo
que
al
final,
los
que
siguen
mi
música
lo
hacen
por
lo
que
soy
y
no
por
lo
que
el
algoritmo
dicte.
—En
los
últimos
años
se
ha
visto
una
segmentación
ideológica
en
la
juventud.
Has
dicho
que
el
futuro
de
la
canción
de
autor
viene
con
nombre
de
mujer.
¿Creés
que
esto
se
refleja
en
la
música
actual?
—Sí,
y
es
algo
que
me
interesa
mucho.
La
canción
de
autor
siempre
ha
tratado
de
construir
un
relato
generacional,
y
ahora
ese
relato
está
siendo
escrito
en
su
mayoría
por
mujeres.
La
música
urbana
tiende
al
individualismo,
al
“me
lo
gané
solo”,
mientras
que
la
canción
de
autor
habla
del
“nosotros”,
de
lo
colectivo.
Artistas
como
Rozalén
están
redefiniendo
la
narrativa
con
letras
que
empoderan
y
cuestionan
viejos
paradigmas.
Me
emociona
ver
cómo
nuevas
voces
toman
la
posta
y
continúan
explorando
la
capacidad
de
la
música
para
narrar
nuestra
historia.
Es
un
cambio
radical
en
la
forma
en
la
que
entendemos
la
música
y
el
papel
de
la
mujer
dentro
de
ella.
La
frescura
y
la
innovación
de
las
artistas
femeninas
están
dando
forma
a
una
nueva
era,
y
eso
es
algo
que
celebramos
todos
los
que
amamos
la
música.
—Muchos
artistas
urbanos
parecen
seguir
un
mismo
molde
en
lo
visual
y
temático.
¿Te
preocupa
esta
homogeneización?
—Es
parte
de
la
estética
de
lo
urbano,
donde
la
competencia
es
clave.
El
flow
y
la
lucha
por
destacar
generan
una
uniformidad
paradójica.
Lo
curioso
es
que,
en
vez
de
promover
la
diversidad,
se
terminan
pareciendo
entre
ellos.
Lo
mismo
pasa
con
las
canciones:
se
escriben
pensando
en
cómo
encajar
en
el
algoritmo,
en
qué
colaboraciones
pueden
darles
mayor
alcance.
En
ese
sentido,
la
canción
de
autor
tiene
una
libertad
distinta,
porque
no
persigue
necesariamente
la
inmediatez
del
éxito
instantáneo.
La
búsqueda
de
originalidad
y
de
narrar
algo
más
personal
hace
que
la
canción
de
autor
sea
más
arriesgada,
pero
también
más
valiosa,
sobre
todo
en
tiempos
en
los
que
lo
superficial
yefímero
parece
estar
dominando
el
panorama
musical.
—¿Cómo
te
hace
sentir
ese
reencuentro
con
el
público
argentino,
sobre
todo
considerando
que
harás
varios
shows
a
lo
largo
de
todo
el
país?
—Es
siempre
una
alegría
y
una
responsabilidad.
El
público
argentino
es
exigente
y
apasionado.
Cada
show
aquí
es
un
déjà
vu
cargado
de
emociones,
recuerdos
y
nuevas
historias
por
contar.
Este
concierto
será
especial
porque
cerrará
un
capítulo
importante
en
mi
carrera,
y
quiero
que
sea
una
celebración
de
la
música
y
del
vínculo
que
nos
une.
La
energía
del
público
argentino
es
única,
y
siempre
me
deja
con
ganas
de
seguir
tocando
y
compartiendo.
Además,
tocar
aquí
en
Buenos
Aires,
le
da
un
toque
aún
más
emotivo,
porque
es
una
ciudad
que
ha
sido
testigo
de
tantas
etapas
de
mi
vida
y
mi
carrera.
Esta
vez,
al
regresar
con
un
repertorio
renovado,
una
orquesta
sinfónica
y
una
conexión
más
profunda
con
el
público,
siento
que
mi
música
está
más
madura,
más
completa.
Es
como
si
la
historia
de
mi
carrera
se
completará
en
ese
escenario,
pero
a
la
vez
se
abriera
un
nuevo
ciclo
lleno
de
posibilidades.
Además,
he
experimentado
un
crecimiento
personal
en
todos
estos
años,
y
quiero
compartirlo
con
todos
aquellos
que
han
estado
allí
desde
el
principio
y
con
los
nuevos
que
se
sumen
a
esta
experiencia.
Marzo
es
un
mes
con
varios
cambios
en
la
cartelera
teatral
porteña.
Se
estrenó
Druk
con
Pablo
Echarri,
Juan
Gil
Navarro,
Osqui
Guzmán
y
Carlos
Portaluppi,
adaptación
teatral
de
Thomas
Vinterberg
y
Claus
Flygare,
basada
en
la
película
Another
Round
de
Thomas
Vinterberg
y
Tobias
Lindholm,
ganadora
del
Premio
Oscar
a
la
Mejor
Película
Extranjera
en
el
2020.
La
versión
local
la
hizo
Javier
Daulte
quien
también
asumió
la
dirección.
Las
funciones
serán
de
miércoles
a
domingo
en
el
teatro
Metropolitan
(Av.
Corrientes
1343).
Se
podría
subrayar
que
hasta
hace
muy
poco
estaban
en
otros
teatros.
Pablo
Echarri
hizo
funciones
y
luego
gira
con
Art,
mientras
que
Carlos
Portaluppi
terminó
con
las
representaciones
de
Jardines
salvajes.
Ahora
compartirán
por
primera
vez
escenario.
—¿Vieron
la
película
dinamarquesa
que
ganó
el
Oscar?
PABLO
ECHARRI:
Sí,
hace
poco
la
vi.
Intenté
que
no
interfiera
en
el
trabajo,
sobre
todo
en
el
proceso
creativo,
donde
había
una
propuesta
que
era
sustancialmente
diferente
a
lo
que
podía
ser
una
película,
pero
no
pude
contener
las
ganas
y
la
terminé
viendo.
Gran
película
y
muy
bella.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
CARLOS
PORTALUPPI:
Si
la
había
visto
y
él
(Pablo
Echarri)
se
resistió
un
poco
en
un
principio,
pero
lo
terminamos
convenciéndolo.
Creo
que
es
una
película
que
nadie
puede
perdérsela,
sobre
todo
si
amás
al
cine.
Me
parece
que
es
una
obra
de
arte
lo
que
hizo
Thomas
Vinterberg.
No
nos
olvidemos
que
es
el
hombre
con
el
que
surge
el
movimiento
llamado
“dogma”,
completamente
diferente
a
lo
que
era
un
cine
comercial.
—¿Cómo
es
la
relación
de
ustedes
con
el
alcohol?
P.E:
Nos
llevamos
muy
bien.
El
alcohol
es
un
compañero
al
que
hay
que
manejar
de
manera
muy
ajustada,
porque
son
de
esos
amigos
que
se
terminan
abusando
de
uno.
Cuando
uno
no
logra
generar
estructuras
sólidas
o
la
cabeza,
el
corazón
o
el
espíritu
están
un
poco
dispersos,
el
alcohol
logra
meterse
en
esos
agujeros.
Pero
también
genera
en
algunos
momentos
situaciones
de
expansión,
relajación
o
musicalidad.
Creo
que
nadie
puede
manejarlo
y
de
hecho
esto
trata
la
obra.
Desde
el
comienzo
se
anuncia
la
teoría
de
un
filósofo
que
señala
que
el
ser
humano
tiene
un
déficit
del
0,5%
de
alcohol
en
la
sangre.
¿Cómo
se
hace
para
manejar
ese
porcentaje
sin
excederse?
De
eso
trata
el
espectáculo.
De
cómo
este
porcentaje
que
parece
que
dar
valentía
y
musicalidad
a
la
persona
puede
pasar
a
transformar
su
vida
en
una
pesadilla.
C.P:
Mi
relación
es
muy
buena
en
el
sentido
de
que
jamás
abusé
del
alcohol.
Sí
me
gusta
mucho
compartirlo
con
amigos.
Hace
un
par
de
días
tuvimos
un
hermoso
encuentro
y
nos
tomamos
una
botella
de
vino,
asado
de
por
medio
y
creo
que
contribuye
a
fortalecer
un
poco
el
vínculo.
Me
parece
que
es
un
sinónimo
de
brindis,
de
compartir,
no
te
voy
a
decir
que
como
el
mate,
porque
son
completamente
diferentes,
pero
tiene
algo
del
ritual
y
de
comunión.
Sin
hacer
ningún
tipo
de
apología,
creo
que
tomar
unas
copas
de
vino
está
habilitado.
—Los
actores
de
la
película
confesaron
que
habían
hecho
un
estudio
de
cómo
se
comportan
los
borrachos,
incluso
viendo
videos.
¿Les
pasó
a
ustedes?
C.P:
(Risas)
Nosotros
nos
juntamos
a
tomar
y
listo…
P.E:
Hay
gente
que
tiene
una
relación
bastante
moderada
con
el
alcohol.
Tengo
55
años
y
a
lo
largo
de
mi
vida
he
tenido
distintos
tipos
de
relaciones
con
el
alcohol.
Ese
exceso,
pasarme
de
ese
0.50,
no
he
tenido
que
investigarlo
en
ningún
YouTube,
ni
en
ningún
lado.
Lo
he
sentido
y
lo
puedo
llegar
a
sentir
porque
puedo
pasarme.
Lo
que
sí
soy
consciente
de
cuáles
son
las
consecuencias
posteriores.
Uno
con
el
paso
de
los
años
se
da
cuenta
que
el
límite
se
lo
va
poniendo
el
cuerpo,
la
mente,
el
espíritu,
porque
el
exceso
de
alcohol
no
solamente
lastima
el
cuerpo,
sino
que
también
hiere
a
la
mente
y
al
espíritu.
Hay
momentos
que
uno
necesita
y
desea
lastimarlo
un
poquitito,
rasparnos
contra
el
piso.
Creo
que
el
alcohol
es
un
elemento
que
está
instalado
en
la
humanidad
desde
el
comienzo
de
la
historia.
Cuando
revisa
los
libros
y
el
nacimiento
de
las
civilizaciones
siempre
está
el
vino.
C.P:
Hay
muchas
loas
al
vino
y
temas
que
se
han
hecho
a
partir
de
él
o
de
estar
en
una
situación
etílica,
por
así
decirlo.
De
hecho
el
personaje
que
interpreta
Pablo
termina
mencionando
ciertas
personalidades
que
han
tenido
su
vínculo
con
el
alcohol,
y
han
creado
cosas
maravillosas,
aún
en
ese
estado.
Todos
hemos
tenido
en
algún
lugar
algún
contacto
y
experiencia
con
algún
familiar
o
con
algún
amigo
que
sabe
de
su
conducta
y
su
relación
con
el
alcohol,
Más
allá
de
que
no
me
haya
tocado
a
mí
personalmente.
Alguna
vez
me
pegué
una
borrachera,
pero
más
adolescente,
después
de
grande
supe
controlarme,
no
porque
le
tuviera
miedo,
sino
porque
simplemente
es
una
cuestión
de
gustos.
Soy
de
parar
a
veces
cuando
me
doy
cuenta
que
el
cuerpo
mismo
me
lo
dice.
—Los
protagonistas
son
cuatro
profesores:
¿Cómo
asumen
ese
papel?
P.E:
Es
una
característica
de
los
personajes.
Lo
que
les
sucede
a
ellos
primero
es
que
están
atravesados
por
situaciones
personales,
familiares,
maritales
y
la
relación
con
los
hijos
está
puesta
en
un
primer
plano
y
luego
son
profesores.
Trasladan
esas
dificultades
y
límites
que
tienen
a
su
relación
con
los
alumnos.
Me
resulta
muy
atractivo
a
esta
altura
de
mi
vida
encarnar
a
un
profesor
con
problemas
personales
profundos,
de
pareja,
situaciones
de
abandono
en
lo
personal
y
alejamiento
también
con
sus
hijos.
Los
años
a
veces
avanzan,
uno
se
oscurece
y
deja
de
cumplir
algunos
sueños,
entonces
se
pone
más
hosco
y
se
aleja
de
las
personas
que
uno
quiere.
Estos
ingredientes
de
la
amistad,
la
comunión,
el
encuentro
con
la
comida
y
la
bebida
entre
los
amigos,
permitirán
luego
la
posibilidad
de
encontrarse
con
sus
alumnos.
C.P:
Ellos
lo
hacen
desde
un
lugar
muy
amoroso.
El
vínculo
que
tienen
y
la
experiencia
que
deciden
hacer
a
partir
de
una
teoría
de
este
psiquiatra
Finn
Skårderud,
que
es
quien
sostiene
que
el
hombre
nace
con
el
déficit
0,5%
de
alcohol
en
sangre.
Supuestamente
con
ese
índice
positivo
extra
adentro
del
flujo
sanguíneo,
uno
está
más
preparado
y
relajado.
Es
una
excusa
para
poder
desarrollar
y
atravesar
los
problemas
que
van
resolviendo
a
partir
de
modificar
sus
estados.
También
lo
utilizan
como
una
herramienta
para
poder
llegar
de
otra
manera
a
sus
alumnos
que
ven
que
no
están
llegando.
A
mí
me
gusta
siempre
citar
unas
palabras
que
son
de
la
letra
de
un
chamamé.
Soy
nacido
en
Corrientes
y
el
poeta
Julián
Zini
escribió:
“El
vino
es
sangre
de
Cristo
porque
es
sangre
popular.”
El
autor
además
era
sacerdote.
—Es
evidente
que
la
escribió
un
hombre
que
conoce
la
psicología
masculina…
P.E:
El
alcohol
es
un
catalizador
que
abre
el
corazón
de
los
hombres,
las
mujeres
no
lo
necesitan,
a
veces
con
un
café
con
leche
les
basta.
C.P:
Decíselo
a
Chavela
Vargas…
(Risas)
—¿Cómo
ven
que
se
mantuviera
el
título
original
en
otro
idioma?
C.P:
Es
una
palabra
danesa.
P.E:
A
mí
no
me
parece
mal.
Está
bueno
que
haya
un
arraigo
con
la
película.
—¿A
qué
le
tienen
miedo?
P.E:
Recupero
con
Druk
esos
nervios
viscerales
cerca
del
estreno.
Hacía
tiempo
que
no
lo
experimentaba,
porque
es
una
obra
compleja,
es
una
apuesta
realmente
grande
que
hacen
los
productores
Pablo
Kompel
y
Ricardo
Hornos,
porque
el
relato
no
es
simple.
C.P:
El
más
allá
es
ese
miedo
que
nos
detiene
–como
diría
Shakespeare–
del
cual
ningún
caminante
retorna.
Es
a
lo
único
que
le
temo,
después
soy
bastante
inconsciente.
Somos
Los
Payasos
del
Matute.
Una
compañía
de
teatro
formada
hace
13
años.
Tenemos
como
espacio
de
creación,
producción
y
trabajo
comunitario
nuestro
Centro
Cultural
Matute,
ubicado
en
Gerli,
Avellaneda.
Hacemos
trabajos
para
adultos
e
infancias.
Todas
nuestras
obras
están
atravesadas
por
los
olores
y
sonidos
del
territorio,
la
identidad
barrial
y
la
memoria
social.
Comenzamos
un
nuevo
año.
Difícil,
cuesta
arriba,
pero
produciendo
y
creando.
Estamos
convencidos
de
que
la
única
lucha
que
se
pierde
es
la
que
se
abandona.
Esta
grupalidad
que
integro
sabe
muy
bien
de
qué
habla,
en
cuanto
al
Conurbano
se
refiere,
porque
el
trabajo
sociocultural
que
realizamos
en
nuestro
espacio
(comedor
comunitario,
centro
educativo
para
discapacidad,
sala
teatral,
cursos
de
distintas
disciplinas
y
talleres)
son
el
material
con
el
cual
el
grupo
se
expresa.
Esta
temporada
nos
volvemos
a
presentar
en
CABA.
Vamos
a
estar
con
dos
de
nuestros
últimos
y
premiados
trabajos:
24
toneladas,
una
obra
pensada
para
las
infancias.
Y
Tercer
cordón
del
conurbano.
Una
tragedia
marrón,
ambas
con
dirección
de
Paula
Sánchez.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
En
el
caso
puntual
de
24
toneladas,
la
historia
está
centrada
en
un
hecho
histórico
ocurrido
en
Sarandí,
Avellaneda,
durante
la
última
dictadura
cívico-militar.
La
quema
de
24
toneladas
de
libros
de
la
editorial
Centro
Editor
de
América
Latina,
que
culminó
el
26
de
junio
de
1980,
luego
de
un
procedimiento
militar
que
duró
dos
años.
El
desafío
estaba
planteado:
cómo
traer
un
hecho
trágico
de
nuestra
historia
para
las
infancias,
sin
caer
en
lugares
comunes
o
golpes
bajos.
Cómo
generar
humor
con
nuestra
historia.
Cómo
recuperar
el
valor
de
la
lectura
y
de
los
libros
en
tiempos
de
pantallas
y
juegos
en
red.
Cómo
lograr
todo
esto
sin
banalizar
ni
vaciar
de
contenido
un
hecho
doloroso
de
nuestra
historia
reciente.
El
público
llega
al
espacio
teatral
y
se
encuentra
en
aquel
galpón
del
centro
editor,
donde
los
libros
dormían
durante
la
noche
de
la
dictadura
tratando
de
no
llamar
la
atención.
El
ingreso
es
acompañado
de
música
en
vivo
que
va
marcando
como
los
latidos
de
los
recién
llegados.
Ingresan
los
primeros
personajes,
y
el
código
circense
se
hace
presente.
Estos,
quienes
llegan
a
cuidar
los
libros,
son
un
sentido
homenaje
a
los
miembros
de
la
editorial,
Boris
Spivacow,
su
fundador,
y
Amanda
Toubes,
editora,
quien
además
fue
la
encargada
de
mantener
viva
esta
historia.
En
ese
ir
y
venir
de
ritmos
musicales,
acrobacias
circenses
y
presentaciones;
llega
una
disparatada
comitiva
militar
a
cargo
de
Juancito
De
La
Serna,
que
tal
cual,
como
la
verdadera
historia,
empiezan
a
realizar
un
conjunto
de
acciones
ridículas
para
clasificar
los
libros
entre
correctos
e
incorrectos.
En
este
tramo
la
obra
nos
lleva
de
paseo,
por
títulos
y
autores
que
fueron
prohibidos
por
la
dictadura,
pero
que
no
pudieron
ser
borrados
de
la
memoria
colectiva,
como
Un
elefante
ocupa
mucho
espacio,
de
Elsa
Boreman,
El
país
del
no
me
acuerdo,
de
María
Elena
Wash,
o
El
Principito,
de
Antoine
de
Saint-Exupéry.
La
interacción
con
las
infancias
que
están
en
el
público
es
inmediata.
En
todas
de
las
funciones
de
esta
obra
que
llevamos
realizada,
más
de
setenta,
salen
en
defensa
de
los
libros,
se
producen
abucheos
y
gritos.
El
teatro
se
convierte
en
un
foro,
en
una
asamblea.
La
comitiva
militar
decide
quemar
los
libros,
los
otros,
los
defensores
de
los
libros,
en
la
medida
de
sus
posibilidades
tratan,
de
maneras
ingeniosas,
de
dilatar
la
quema,
de
ganar
tiempo,
de
obstaculizar
sin
ser
descubiertos.
Situación
que
pone
a
la
vista
la
inoperancia
y
la
falta
de
flexibilidad
ante
la
adversidad
de
la
comitiva
censuradora.
Mientras
todos
estos
hechos
ridículos,
pero
con
rigor
histórico
suceden,
las
infancias,
desde
sus
butacas,
defienden
a
los
libros
y
a
los
personajes
que
los
ayudan.
Con
momentos
festivos
y
carnavalescos,
los
espectadores
se
van
con
la
sensación
de
haber
vencido
a
la
censura
y
el
olvido.
Los
esperamos
para
una
vez
juntxs
salvar
a
los
libros
y
la
imaginación.
24
toneladas
se
puede
ver
los
domingos
de
marzo
a
las
17,
en
el
espacio
Pompas,
ubicado
en
Av.
Brasil
2640,
en
Parque
Patricios.
*Actor
de
24
toneladas
e
integrante
de
la
compañía
Los
Payasos
del
Matute.
Desde
el
20
de
marzo
se
puede
ver
una
nueva
versión
de
la
célebre
comedia
francesa
La
cena
de
los
tontos,
conocida
primero
en
Argentina
a
través
del
cine
en
1998,
escrita
y
dirigida
por
Francis
Veber,
quien
primero
la
había
estrenado
en
el
teatro.
Fue
en
el
2000
cuando
Adrián
Suar
y
Guillermo
Francella
la
llevaron
por
primera
vez
a
los
escenarios
argentinos
con
un
éxito
que
luego
repitieron
en
la
temporada
de
Mar
del
Plata
(2009).
Hoy
el
elenco
está
integrado
por
Martín
Bossi,
Mike
Amigorena,
Laurita
Fernández,
Guillermo
Arengo,
Esteban
Prol
y
Franco
Battista.
Harán
funciones
de
jueves
a
domingo
en
el
teatro
El
Nacional,
con
dirección
del
realizador
Marcos
Carnevale.
—¿Viste
la
película
o
las
versiones
anteriores?
MIKE
AMIGORENA:
No
me
acuerdo
bien
si
vi
la
película
en
su
momento,
pero
siempre
tuve
en
la
cabeza
esta
trama
de
cómo
reírse
de
alguien,
que
eso
a
mí
no
me
gustó
nunca,
ni
como
chiste.
Jamás
me
caractericé
por
reírme
del
otro,
ni
tomarlo
de
punto
al
otro.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Pensá
que
nací
en
Mendoza
y
que
te
llames
Michael
en
las
décadas
del
setenta
y
ochenta
era
raro,
para
colmo
no
está
en
el
documento.
Mi
mamá
quiso
ponerme
este
nombre
por
mi
abuelo
Miguel,
pero
no
se
pudo,
no
te
lo
permitían
y
me
anotó
Ricardo
Luis,
como
mi
padre.
Eso
hacía
que
le
dabas
pie
para
que
se
rían
de
vos.
A
medida
que
pasó
el
tiempo,
ya
te
vas
haciendo
conocido
con
tus
compañeros
y
tus
amigos.
Pero
he
sufrido
bullying,
nada
traumático,
pero
conozco
de
cerca
ese
rol.
Ahora
me
toca
jugar
de
malo,
del
burlón.
—¿Qué
te
entusiasmó
para
aceptar
esta
propuesta?
MARTÍN
BOSSI:
Después
de
quince
años
de
teatro
donde
solamente
paré
por
la
pandemia,
hice
todos
espectáculos
con
mi
nombre.
Es
muy
difícil
y
atípico,
salvo
grandes
nombres
como
Enrique
Pinti
o
Antonio
Gasalla,
que
me
quedan
enormes
y
fueron
referentes.
El
musical
Kinky
Boots
fue
un
momento
para
experimentar
otro
tipo
de
comedia,
pero
aquí
definitivamente
entré
en
el
género.
Es
importante
primero
porque
me
planteé
el
desafío
de
compartir,
a
esta
altura
quiero
hacerlo.
La
propuesta
de
la
obra
la
hablábamos
mucho
con
Adrián
(Suar),
que
es
mi
amigo,
como
también
lo
son
Federico
Hoppe
y
Ezequiel
Corbo,
todos
productores.
LAURA
FERNÁNDEZ:
En
lo
personal
lo
que
más
me
atrajo
es
que
venía
de
hacer
Legalmente
rubia
y
Disney
celebra
una
Navidad
inolvidable
con
Topa,
que
eran
proyectos
muy
explosivos
para
mí
y
comprometidos.
Después
de
hacer
algo
que
soñabas
hace
tanto
tiempo
te
queda
como
esa
sensación:
¿qué
podrá
ser
después?
Y
llegó
esta
comedia
donde
me
proponen
hacer
dos
personajes.
Entonces
me
dije
que
el
desafío
estaba
ahí.
Debo
desdoblarme,
porque
haré
mujeres
completamente
diferentes.
Encarno
a
la
esposa
y
a
la
amante
del
personaje
Pablo
Barrantes
(Mike
Amigorena).
Tienen
que
ser
muy
distintas
en
su
forma
de
hablar,
de
moverse
y
de
reaccionar.
Eso
me
entusiasmó
mucho
trabajarlo
con
Carnevale
(director).
En
la
versión
que
vi
en
Mar
del
Plata
actuaban
Carla
Conti
y
Sabrina
Rojas.
—¿Hay
miedo
de
tentarse?
M.A.:
No
me
desestabiliza,
es
un
alimento
para
mí,
el
hecho
de
no
poder
reírme
y
si
me
tiento
qué
hacemos.
No
me
pasó
muchas
veces,
pero
cuando
sucedió
se
llevó
adelante
y
no
pasó
nada.
Hoy
necesitamos
al
público,
ese
es
otro
intérprete.
M.B.:
No
es
un
riesgo
para
mí.
Si
me
pasa
lo
utilizo
a
favor.
Tengo
miedo
a
todo,
pero
en
el
escenario
no
tengo
miedo
a
nada,
es
lo
único
que
me
rescata.
No
hay
peligros.
Tengo
salidas
para
todo,
alternativas
porque
viví
estudiando
esto.
Ahora
en
la
vida
tengo
problemas
para
todo.
L.F.:
Me
suelo
tentar
mucho
hasta
que
estrenamos,
cuando
estamos
en
el
proceso
creativo,
porque
surge
algo
nuevo.
Me
divierto
mucho
en
los
ensayos.
Pero
una
vez
que
ya
lo
sabemos,
lo
fijamos,
lo
hacemos
y
empezamos
con
las
funciones
no
me
sucede.
Tampoco
soy
de
esas
actrices
que
fuerzan
la
tentada
o
la
exponen.
Hay
situaciones
que
se
te
escapan
de
las
manos
y
si
algo
me
sucede,
busco
la
solución.
Por
lo
general
en
el
teatro
cuando
pasa
algo
la
gente
te
acompaña,
lo
celebra
y
se
ríe
aún
más.
—¿Creen
que
es
el
momento
para
hacer
comedias
en
la
Argentina?
M.B.:
Es
el
momento
ideal
para
hacer
teatro
porque
es
la
única
experiencia
en
vivo
que
queda.
En
un
mundo
donde
estamos
inventando
una
inteligencia
artificial
porque
no
alcanza
con
la
nuestra,
donde
todo
se
televisa
y
se
filma.
Hasta
las
cosas
que
antes
no
se
filmaban,
como
un
recital,
un
momento
íntimo,
un
cumpleaños,
un
parto,
una
despedida
de
soltero,
una
comida
con
amigos
o
un
aniversario.
El
teatro
exige
y
sobre
todo
en
tiempos
como
estos,
donde
todos
contra
todos,
como
dice
Fito
Páez.
Cuando
nadie
escucha
a
nadie,
en
una
platea
se
unen
los
de
derecha,
los
de
izquierda,
los
de
arriba,
los
de
abajo,
los
de
la
Lali
y
los
de
Milei.
No
sabes
quién
se
pelea
con
quién,
ni
quién
defiende
qué.
A
todas
esas
personas
con
diferentes
ideales
el
teatro
los
une,
porque
es
una
comunión.
Para
eso
vine
al
mundo,
para
armonizar
y
no
dividir.
M.A.:
Es
lo
que
más
me
gusta
en
el
mundo,
hacer
reír
y
cantar.
Primero
cantar.
Quiero
despegarme
de
lo
que
hice
antes
y
el
desafío,
ver
cómo
encaro
esto
que
me
cuesta.
Este
personaje
me
ha
afecta
mucho,
es
mi
clown
tapado.
L.F.:
Creo
que
siempre
es
momento
para
hacer
comedia.
Al
principio
prefería
el
drama,
porque
me
permitía
estar
más
en
mi
mundo
y
no
depender
tanto
de
lo
que
estaba
pasando.
Con
el
correr
de
los
años
entendí
lo
difícil
que
es
hacer
comedia.
Este
director
es
puntualmente
un
experto
en
llevar
y
contar
una
historia
a
través
del
humor,
te
toca
una
fibra
sensible,
te
moviliza
y
está
muy
bueno.
—¿Mantiene
actualidad
el
reírse
del
otro?
M.B.:
Es
una
obra
muy
atinada
para
estos
tiempos.
Si
me
toca
hacer
una
síntesis
diría
que
cuenta
la
pureza
y
la
inocencia
en
medio
de
la
hipocresía.
La
propuesta
es
muy
grande,
muy
ambiciosa
y
me
exige
como
actor
al
máximo,
porque
no
es
hacer
un
tonto.
Todo
depende
donde
lo
mire,
a
mí
me
parece
que
es
el
más
vivo,
tontos
son
los
otros.
Este
personaje
se
llama
Pitón,
trabaja
en
la
ARCA
(ex
Afip).
Es
un
personaje
muy
formal,
monogámico,
culto
y
que
lo
abandonó
su
mujer.
Todo
lo
contrario
a
lo
que
soy.
En
realidad
no
hay
mucha
caracterización.
La
gente
va
a
ver
a
un
personaje
a
través
mío,
que
es
muy
puro
y
que
hace
reír
de
tan
puro
que
es.
No
es
un
tonto,
depende
dónde
se
lo
mire.
A
mí
me
parece
es
el
más
vivo.
Estamos
amparados
por
un
texto
divino
y
por
un
director
extraordinario
como
Marcos
Carnevale.
Verlo
dirigir
es
un
show
aparte.
—¿La
risa
del
público
es
el
premio
buscado?
M.A.:
Nunca
la
viví
como
lo
haré
ahora.
Algo
me
pasó
cuando
hicimos
Shakespeare
comprimido,
en
el
club
Maipo
que
nosotros
lo
inauguramos
2005.
Después
actué
en
Todos
tenemos
problemas
sexuales,
una
obra
que
dirigió
Lía
Jelín,
en
La
Trastienda
con
Laura
Oliva
y
Alejo
García
Pinto,
fue
en
2003.
Siempre
me
convocaron
para
obras
donde
podía
haber
algo
de
comedia
como
fue
con
Cabaret,
pero
no
predominaba.
Tampoco
en
El
niño
argentino
de
Kartún
tenía
mucho
humor.
—¿Es
la
primera
vez
que
actuarán
en
el
teatro
El
Nacional?
M.B.:
Vi
a
Nicolás
Vázquez
muchas
veces,
pero
nunca
tuve
el
placer
de
trabajar
aquí.
Es
lo
que
me
faltaba,
impresiona,
porque
es
hermoso
y
con
una
capacidad
muy
grande.
Estoy
muy
feliz,
tranquilo,
es
un
buen
momento
de
mi
vida.
Además
el
teatro
hace
bien.
Sin
teatro
no
tiene
sentido
en
mi
vida.
L.F.:
Feliz
de
conocer
esta
nueva
casa.
Había
venido
obviamente
como
espectadora,
pero
nunca
había
trabajado
en
este
escenario.
Son
teatros,
como
el
Lola
Membrives,
muy
grandes
y
también
con
mucha
historia.
ENTRETENIMIENTO
Meghan Markle y el día que cambió su vida: cómo fue su primera cita con el príncipe Harry
EDITOR -
Cuando
Meghan
Markle
aceptó
conocer
al
príncipe
Harry,
no
imaginaba
que
esa
reunión
en
un
exclusivo
club
de
Londres
marcaría
el
inicio
de
una
historia
de
amor
que
desafiaría
las
tradiciones
reales.
La
historia
de
amor
entre
Meghan
y
Harry
no
tuvo
un
inicio
convencional.
Lejos
de
los
clásicos
encuentros
en
eventos
de
la
realeza
o
presentaciones
formales,
el
duque
de
Sussex
vio
por
primera
vez
a
su
futura
esposa
en
Instagram.
En
el
primer
episodio
de
su
docuserie
de
Netflix,
Harry
&
Meghan,
el
hijo
menor
de
Lady
Di
reveló
que
fue
a
través
de
la
cuenta
de
una
amiga
en
común
que
descubrió
a
Meghan
en
el
verano
de
2016. "Estaba
desplazándome
por
mi
feed
y
vi
un
video
de
Snapchat
donde
ella
tenía
un
filtro
de
orejas
de
perro",
comentó
Harry.
Su
reacción
fue
instantánea:
"¿Quién
es
ella?",
preguntó
intrigado.
Con
el
interés
despertado,
Harry
no
dudó
en
pedirle
a
su
amiga
que
hiciera
de
intermediaria.
Ese
amigo
envió
un
correo
electrónico
a
Meghan
para
contarle
que
el "Príncipe
Haz"
quería
conocerla.
Ella,
curiosa,
no
tardó
en
investigar
por
su
cuenta.
"Le
pedí
ver
su
feed
de
Instagram.
La
gente
me
pregunta
si
lo
busqué
en
Google,
pero
yo
prefería
ver
qué
publicaba
en
sus
redes",
reveló
la
exactriz.
El
primer
encuentro
entre
Meghan
Markel
y
Harry:
de
la
desconfianza
a
la
conexión
instantánea
Tras
intercambiar
algunos
mensajes,
ambos
acordaron
encontrarse
en
el
exclusivo
Soho
House
de
Londres.
Sin
embargo,
el
inicio
de
la
cita
no
fue
prometedor.
Meghan
esperó
30
minutos
antes
de
que
Harry
llegara.
"Pensé
que
era
de
esos
tipos
con
mucho
ego
que
creen
que
una
chica
siempre
va
a
esperarlos",
confesó
la
actriz.
Pero
su
percepción
cambió
en
cuanto
él
entró
al
lugar. "Vi
que
realmente
estaba
avergonzado
por
haber
llegado
tarde",
recordó.
Ese
primer
encuentro
resultó
en
una
charla
amena
y
una
química
innegable.
Tanto
así,
que
al
día
siguiente
volvieron
a
verse.
Desde
entonces,
su
relación
avanzó
con
rapidez.
Para
Harry,
Meghan
no
era
una
mujer
más.
Había
algo
en
ella
que
le
recordaba
a
su
madre,
la
princesa
Diana. "Gran
parte
de
lo
que
Meghan
es
y
cómo
es,
se
parece
mucho
a
mi
madre.
Tiene
la
misma
compasión,
empatía
y
confianza",
comentó
en
la
docuserie.
La
exprotagonista
de
Suits
también
encontró
en
Harry
un
refugio
frente
a
la
presión
mediática.
En
2017,
durante
una
entrevista
con
Vanity
Fair,
habló
sobre
la
contención
que
le
brindaba
su
pareja: "Tiene
sus
desafíos,
pero
desde
el
principio
él
me
ayudó
a
mantenerme
firme".
Lo
que
comenzó
con
un
filtro
de
Snapchat
se
convirtió
en
un
amor
que
desafió
protocolos
y
críticas.
Meghan
y
Harry
ya
recorrieron
un
largo
camino
desde
aquella
primera
cita,
demostrando
que,
aunque
las
redes
sociales
pueden
ser
superficiales,
también
pueden
ser
el
comienzo
de
una
historia
real
en
todos
los
sentidos.
Desde
su
ingreso
a
la
familia
real
británica,
Meghan
Markle
dejó
en
claro
que
no
estaba
dispuesta
a
someterse
sin
cuestionamientos
a
las
estrictas
tradiciones
de
la
realeza.
Su
actitud
independiente
la
convirtieron
en
una
figura
disruptiva
dentro
del
Palacio
de
Buckingham,
desafiando
normas
que
parecían
inquebrantables.
A
lo
largo
de
su
breve
paso
por
la
monarquía,
la
duquesa
de
Sussex
protagonizó
una
serie
de
momentos
que
dejaron
en
evidencia
su
decisión
de
vivir
bajo
sus
propias
reglas.
En
esta
nota
repasamos
algunos
de
ellos.
Meghan
Markle
rompió
protocolos
con
su
vestuario
El
vestuario
de
Meghan
siempre
generó
controversia.
Mientras
que
la
reina
Isabel
II
y
Kate
Middleton
optaban
por
atuendos
más
conservadores,
la
duquesa
de
Sussex
no
temió
lucir
prendas
que
desafiaban
el
protocolo.
En
múltiples
ocasiones,
Meghan
apostó
por
trajes
de
pantalón,
una
elección
poco
habitual
entre
las
mujeres
de
la
realeza
británica.
Además,
su
negativa
a
usar
pantimedias
en
eventos
oficiales
fue
interpretada
como
un
gesto
de
rebeldía
frente
a
una
tradición
que
parecía
incuestionable.
Su
elección
de
diseñadores
también
marcó
una
diferencia.
Mientras
que
las
duquesas
suelen
vestir
exclusivamente
firmas
británicas,
Meghan
optó
por
Dior
para
el
bautismo
de
su
hijo
Archie,
en
lugar
de
elegir
un
diseñador
del
Reino
Unido,
como
había
hecho
Kate
con
Alexander
McQueen
en
los
bautizos
de
sus
tres
hijos.
Más
allá
de
la
vestimenta,
Meghan
también
rompió
con
el
estricto
protocolo
de
comportamiento.
En
eventos
oficiales,
en
lugar
de
adoptar
la
postura
tradicional
de
las
mujeres
de
la
realeza
al
sentarse,
con
las
piernas
y
rodillas
juntas,
ella
prefería
cruzarlas
de
manera
más
relajada.
Además,
se
la
vio
en
repetidas
ocasiones
cerrando
la
puerta
del
auto
por
sí
misma,
un
gesto
simple
para
la
mayoría
de
las
personas,
pero
que
en
la
realeza
es
tarea
del
personal
asignado.
Otra
de
sus
decisiones
que
generó
impacto
fue
la
forma
en
que
ella
y
el
príncipe
Harry
anunciaron
el
nacimiento
de
su
hijo
Archie.
En
lugar
de
seguir
la
tradición
de
comunicar
la
noticia
a
través
de
un
cartel
en
Buckingham,
los
duques
de
Sussex
optaron
por
compartir
la
información
en
su
cuenta
de
Instagram,
marcando
un
quiebre
con
el
pasado.
El
Megxit:
el
distanciamiento
definitivo
de
la
Corona
británica
Sin
duda,
el
mayor
desafío
a
la
monarquía
británica
llegó
con
su
decisión,
junto
a
Harry,
de
alejarse
de
sus
roles
como
miembros
senior
de
la
familia
real
y
volverse
económicamente
independientes.
Este
movimiento,
bautizado
como
"Megxit",
dejó
en
evidencia
su
intención
de
trazar
su
propio
camino,
sin
las
restricciones
que
impone
la
monarquía.
Desde
entonces,
Meghan
y
Harry
afianzaron
una
vida
fuera
de
la
corona,
participando
en
proyectos
humanitarios
y
estableciendo
su
propia
marca
en
Estados
Unidos.
A
pesar
de
la
controversia
que
generó
su
salida,
la
duquesa
de
Sussex
sigue
demostrando
que
no
está
dispuesta
a
vivir
bajo
normas
que
no
se
alineen
con
sus
valores.
VO
Desde
el
momento
en
que
Meghan
Markle
entró
a
la
familia
real
británica,
su
relación
con
Kate
Middleton
fue
tema
de
especulación.
Lo
que
comenzó
con
una
aparente
cordialidad
entre
cuñadas
terminó
en
una
de
las
mayores
fracturas
dentro
de
la
monarquía
británica,
marcada
por
desacuerdos,
lágrimas
y
una
exposición
mediática
sin
precedentes.
Cuando
Meghan
y
el
príncipe
Harry
hicieron
pública
su
relación
en
2016,
la
familia
real
la
recibió
con
los
brazos
abiertos.
Meghan
no
solo
tuvo
la
oportunidad
de
compartir
tiempo
con
la
reina
Isabel
II,
sino
que
también
se
la
vio
junto
a
William
y
Kate
en
eventos
oficiales.
La
prensa
llegó
a
bautizarlos
como
los
“Cuatro
Fabulosos”,
sugiriendo
una
relación
armoniosa
entre
las
parejas.
La
actriz
estadounidense
fue
incluso
incluida
en
la
Royal
Foundation,
la
organización
benéfica
que
lideraban
los
por
entonces
duques
de
Cambridge
y
el
príncipe
Harry.
Sin
embargo,
con
el
correr
de
los
meses,
los
gestos
amistosos
comenzaron
a
desdibujarse
y
las
primeras
tensiones
salieron
a
la
luz.
El
conflicto
entre
Kate
Middleton
y
Meghan
Markle
que
cambió
todo
Uno
de
los
episodios
más
comentados
sobre
el
deterioro
del
vínculo
entre
Meghan
y
Kate
tuvo
lugar
en
los
días
previos
a
la
boda
de
los
duques
de
Sussex,
celebrada
en
mayo
de
2018.
Durante
su
entrevista
con
Oprah
Winfrey,
Meghan
reveló
que
Kate
la
hizo
llorar
por
diferencias
en
la
vestimenta
de
las
niñas
que
participarían
en
la
ceremonia.
Según
Markle,
la
versión
que
circuló
en
la
prensa
fue
falsa,
ya
que
los
medios
aseguraron
que
había
sido
ella
quien
hizo
llorar
a
Kate.
“Kate
estaba
molesta.
Luego
se
disculpó
y
me
envió
flores
con
una
nota”,
aseguró
Meghan,
aunque
también
dejó
en
claro
que
la
familia
real
no
hizo
nada
para
desmentir
la
historia,
a
pesar
de
conocer
la
verdad.
Algunos
especialistas
en
la
realeza
creen
que
el
distanciamiento
entre
Meghan
y
Kate
fue
el
reflejo
de
una
crisis
mayor:
la
creciente
tensión
entre
Harry
y
William.
Se
dice
que
el
heredero
al
trono
expresó
dudas
sobre
la
relación
de
su
hermano
con
Meghan,
lo
que
provocó
un
fuerte
desencuentro
entre
ellos.
Esto
afectó
de
manera
inevitable
la
relación
de
sus
esposas,
quienes
comenzaron
a
tomar
distancia
en
los
eventos
oficiales.
En
2018,
los
duques
de
Sussex
decidieron
mudarse
de
Kensington
Palace
a
Frogmore
Cottage,
marcando
un
punto
de
inflexión
en
la
fractura
familiar.
Poco
después,
en
2020,
llegó
el
anuncio
que
sacudió
a
la
monarquía
británica:
Meghan
y
Harry
abandonaban
sus
deberes
reales
y
se
trasladaban
a
Estados
Unidos,
en
lo
que
se
denominó
el
“Megxit”.
Si
bien
algunos
creen
que
con
el
tiempo
podría
haber
una
reconciliación,
lo
cierto
es
que
la
relación
entre
ambas
sigue
siendo
distante
y
tensa.
VO
ENTRETENIMIENTO
Horacio, padre de Jésica Cirio, siente “vergüenza” por los “líos” en los que se “metió” su hija
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Exclusivo de “Editando tele”: Nai Awada reveló que Mariana Brey siempre es “igual” en los programas y Nancy Pazos “no se la aguanta”
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.





























