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ENTRETENIMIENTO

Después de seis años de ausencia en los escenarios porteños, Paulo Londra finalmente vuelve a Buenos Aires con un show imperdible en el Movistar Arena. La noticia revolucionó a sus fanáticos, que esperaban ansiosos el regreso del referente del trap argentino. Con una carrera que sigue en ascenso y un nuevo EP titulado VERSUS, el cordobés promete un espectáculo inolvidable el próximo 7 de junio en el que mostrará su faceta más íntima y auténtica. La vuelta de Paulo Londra a los escenarios Desde su última presentación en la ciudad, Paulo Londra atravesó una montaña rusa de emociones en su carrera. Su regreso a la música, después de años de silencio debido a conflictos contractuales, marcó un punto de inflexión en su trayectoria. Ahora, con VERSUS, el artista vuelve a sus raíces en el trap, género con el que conquistó al público y se convirtió en uno de los máximos exponentes de la música urbana en Latinoamérica. Este show en Buenos Aires representa mucho más que un recital, ya que es la oportunidad de reencontrarse con su público, ese que lo siguió incondicionalmente a lo largo de los años y celebró cada uno de sus triunfos. La cita será el próximo 7 de junio en el Movistar Arena, y se espera un evento cargado de emoción, nostalgia y, por supuesto, la energía característica de Londra sobre el escenario. Para aquellos que no quieren perderse este show histórico, la venta de entradas comenzó este miércoles 19 de marzo a través de la web oficial del Movistar Arena. Un show íntimo y renovado Si bien Londra es reconocido por sus hits que hicieron historia en la música urbana, este espectáculo promete una conexión más cercana con su público. Con VERSUS, el artista ha demostrado una evolución musical, explorando nuevos sonidos sin perder su esencia. El show en el Movistar Arena será una oportunidad para disfrutar de sus clásicos como Adán y Eva, Tal vez y Chica paranormal, pero también de sus nuevas canciones que reflejan su crecimiento artístico y personal. Con una puesta en escena cuidada al detalle y una selección de temas que abarcan todas sus etapas, este evento promete ser uno de los más importantes de su carrera. Paulo Londra ha demostrado que su talento y su carisma trascienden cualquier obstáculo. Su regreso a los escenarios porteños marca el inicio de una nueva etapa, en la que su música vuelve a sonar con más fuerza que nunca. VO
El martes 18 de marzo por la noche, el Teatro Metropolitan fue el escenario de una emotiva celebración que rindió homenaje a dos grandes figuras de la cultura argentina. Soledad "Solita" Silveyra y Luis Brandoni fueron distinguidos con el Premio Protagonistas 2025, un reconocimiento otorgado por la Fundación y el Centro Rossi a quienes han dejado una huella imborrable en el arte y la escena nacional. El evento, conducido por Silvina Chediek, reunió a familiares, amigos y colegas de los homenajeados, quienes revivieron momentos inolvidables de sus trayectorias. Ambos actores, que actualmente brillan en la obra "Quién es quién" en el Teatro Liceo, fueron celebrados con un recorrido por sus carreras que incluyó videos, anécdotas y palabras de admiración de grandes figuras del espectáculo. Los nietos de Soledad Silveyra Un repaso por la vida de dos leyendas La noche comenzó con un video emotivo de Claudio García Satur, quien compartió pantalla con Solita en la icónica novela "Rolando Rivas, taxista". En el material, el actor confesó con humor: "Hace 52 años no fui a verte porque tenía miedo de volver a enamorarme de vos". Entre risas, Silveyra recordó la genialidad de Alberto Migré al haber escrito una historia que atrapó tanto a hombres como a mujeres. Ana María Picchio fue una de las primeras en subir al escenario para recordar sus años compartidos con Solita. Contó cómo la actriz llegó a vivir en su casa y la predilección que su madre tenía por ella. También revivió el episodio en el que ambas fueron echadas por Cecilio Madanes tras un mes de ensayo. Se proyectaron imágenes de los momentos más memorables de Silveyra en televisión, cine y teatro. Desde sus trabajos junto a Sandro, Imanol Arias, Palito Ortega y Luis Sandrini, hasta escenas inolvidables con Tita Merello, Miguel Ángel Solá, Arnaldo André y Osvaldo Laport. Por su parte, Luis Brandoni fue homenajeado con un compilado de sus interpretaciones más icónicas. No faltó la legendaria escena de las empanadas en "Esperando la carroza" ni sus trabajos junto a Oscar Martínez, Hugo Arana, Norma Pons y Guillermo Francella. Eduardo Blanco destacó su experiencia en la obra "Parque Lezama", en la que compartió escenario con Brandoni durante 14 años. José Luis Campanella, por su parte, lo describió como un "actor inmenso y un amigo invaluable". Y Carlos Rottemberg aseguró que tanto Silveyra como Brandoni "son una raza sin recambio, verdaderos animales del teatro". Soledad Silveyra: "Ser abuela me hizo otra mujer" Uno de los momentos más emotivos de la noche fue cuando los nietos de Solita subieron al escenario. "Todos le decimos 'Tatita'", contaron con ternura. Cuando Silvina Chediek le preguntó cómo había cambiado su vida con la llegada de sus nietos, la actriz respondió con sinceridad: "Ser abuela me hizo otra mujer. Me olvidé de los hombres. Fue un cambio radical en mi vida. Los amo". La emoción se hizo presente en el escenario en una noche cargada de anécdotas y de amor por estos grandes artistas que están más vigentes que nunca. VO
Kate Middleton, la princesa de Gales, es una de las figuras de la realeza británica más admiradas por su estilo y elegancia. Sin embargo, más allá de su impecable guardarropa, hay un detalle que siempre acapara la atención: su envidiable colección de joyas. A diferencia de lo que podría suponerse, la esposa del príncipe Guillermo no escoge sus accesorios en función de su precio o el brillo de los diamantes, sino por su valor sentimental y la historia que guardan. Entre todas las piezas que conforman su colección, el anillo de compromiso es, sin duda, la más emblemática. Se trata de una joya de zafiro azul rodeado de diamantes que pertenecía a la princesa Diana, su suegra. Este anillo de la firma Garrard se convirtió en un símbolo de continuidad y homenaje a Lady Di, cuyo legado sigue presente en la familia real.   Cuando el príncipe Guillermo le propuso matrimonio a Kate en 2010, dejó en claro que su madre siempre estaría presente en su vida y en la de su futura esposa. Reliquias familiares con gran significado Más allá de las piezas históricas, Kate también luce joyas con un profundo significado personal. Un ejemplo de eso es el delicado collar que lleva con las iniciales de sus tres hijos, George, Charlotte y Louis. Diseñado por la marca Daniella Draper, esta pieza de oro simboliza su amor incondicional por su familia y la acompaña en múltiples apariciones públicas. Además, fue vista usando otro collar similar de la firma All the Falling Stars, que también incluye colgantes con las iniciales de sus hijos. Otro de los accesorios icónicos de Kate Middleton es su reloj Cartier Ballon Bleu. Este elegante diseño fue un regalo del príncipe Guillermo para su tercer aniversario de bodas en 2014. La elección de la pieza no fue casualidad: la princesa Diana también era fanática de los relojes Cartier, lo que convierte a este accesorio en un sutil homenaje a la madre de su esposo. Como toque final, Guillermo agregó un zafiro al reloj para que combinara con su anillo de compromiso, un detalle que refuerza el carácter sentimental de sus joyas. Entre los regalos más especiales que ha recibido, destaca un brazalete de oro que Camilla Parker Bowlles le obsequió tras su boda real en 2011. La pulsera tiene grabadas dos "C", una por "Catherine" y otra por "Camilla", simbolizando la unión entre ambas. Desde reliquias familiares hasta piezas personalizadas, cada accesorio que luce refuerza su estilo clásico y sofisticado, sin perder la conexión con su pasado y su familia. Su colección no es solo un despliegue de lujo, sino un testimonio de amor, historia y continuidad dentro de la monarquía británica. VO
El Principado de Mónaco fue testigo de innumerables bodas que marcaron historia, no solo los icónicos vestidos que lucieron las novias de la familia Grimaldi, sino también por los protagonistas de estas legendarias uniones. Desde la legendaria Grace Kelly hasta la reciente unión de Carlota Casiraghi, cada enlace estuvo acompañado por un gran revuelo que sacudió al mundo de la realeza, la moda y el espectáculo. Si hablamos de novias icónicas, Grace Kelly es el primer nombre que viene a la mente. Cuando la actriz de Hollywood se convirtió en princesa en 1956 al casarse con el príncipe Rainiero III, deslumbró con una boda que vio el mundo entero. Para el gran día, la actriz lució un diseño creado por Helen Rose. Con encaje de Bruselas, una falda en falla de seda y un delicado velo sujetado con una tiara de encaje, el vestido de Kelly sigue siendo una fuente de inspiración para novias de todo el mundo. La elegancia y sofisticación de la actriz marcaron un antes y un después en la moda nupcial. Carolina de Mónaco: tres bodas, tres estilos La hija mayor de Grace Kelly, Carolina de Mónaco, pasó por el altar tres veces, y a pesar de que llamó la atención por lo escandaloso, la royal brilló con sus elecciones de vestuario. Dueña de un estilo clásico y glamoroso, la princesa captó la atención de miles gracias a su elegancia en cada traje. Para su primer matrimonio con Philippe Junot en 1978, optó por un diseño romántico de Dior, con encaje y una cintura bien marcada. En su segundo enlace, con Stefano Casiraghi en 1983, eligió un vestido más sencillo en crepé de seda color crema. Finalmente, en su boda con Ernesto de Hannover en 1999, sorprendió con un atuendo en azul celeste, marcando una ruptura con la tradición del blanco. Estefanía de Mónaco, la princesa rebelde Con un estilo propio, la princesa Estefanía rompió los esquemas en su boda con Daniel Ducruet en 1995. Para el enlace, eligió un vestido de encaje con minifalda y un pronunciado escote, alejado de la pompa habitual en los matrimonios reales. Aunque su unión no duró demasiado, su elección estilística sigue siendo una de las más comentadas de la historia de los Grimaldi. Charlene de Mónaco, Carlota Casiraghi y las nuevas generaciones Cuando Charlene Wittstock se casó con el príncipe Alberto II en 2011, se esperaba que su vestido estuviera a la altura de la historia de la familia real. Y no defraudó. Su elección fue un diseño de Giorgio Armani Privé de corte sirena, con un escote barco y una impresionante cola de cinco metros, bordada con cristales Swarovski. Con un peinado recogido adornado con un broche floral de diamantes y un velo de tul, la princesa optó por un look minimalista y refinado. Las bodas de las nuevas generaciones de los Grimaldi han seguido el legado de elegancia de la familia, aunque con toques de modernidad. Tatiana Santo Domingo, esposa de Andrea Casiraghi, sorprendió con un vestido de inspiración bohemia de Missoni para su boda civil y un diseño romántico de Valentino para su ceremonia religiosa. Beatrice Borromeo, casada con Pierre Casiraghi, lució un vestido rosa empolvado de Valentino y luego dos creaciones de Armani Privé para su segunda ceremonia. Por su parte, Carlota Casiraghi, quien es una de las royals aclamada por sus elecciones de estilo y con una fuerte impronta aliada al mundo fashion, llevó un atrevido minivestido de encaje de Yves Saint Laurent en su boda civil, y un elegante diseño de Chanel en la celebración posterior. VO
Ser parte de la realeza británica conlleva grandes privilegios, pero también responsabilidades y un estricto protocolo que se refleja desde la infancia. Los hijos de los príncipes de Gales, George y Charlotte, han crecido bajo una crianza diferenciada, marcada por su posición en la línea sucesoria y la visión moderna de sus padres, el príncipe William y Kate Middleton. Como herederos de la corona, tanto George como Charlotte reciben una educación basada en la preparación para representar a la monarquía en el extranjero. Esto incluye el aprendizaje de varios idiomas, siguiendo la tradición de la familia real. Su padre, William, y su abuelo, el rey Carlos III, dominan al menos seis idiomas, por lo que no sorprende que George y Charlotte ya hayan tomado clases de español desde pequeños. Sin embargo, a medida que crecen, las diferencias entre sus formaciones comienzan a notarse, debido a las responsabilidades dentro de la realeza, siendo George el más afectado por la línea sucesoria. El plan para Charlotte: una vida con más independencia Según el editor del Daily Mail, Richard Eden, William y Kate están criando a la princesa Charlotte con la idea de que tenga una carrera profesional y no dependa exclusivamente de su rol en la realeza. “Quieren que Charlotte crezca con la expectativa de que tendrá un trabajo y no será royal de tiempo completo”, expresó el periodista. Este planteo está alineado con las intenciones del rey Carlos III de reducir el número de miembros activos de la familia real, buscando modernizar la monarquía y evitar el exceso de figuras con títulos nobiliarios sin un papel definido. En este sentido, Charlotte podría desempeñar un rol más similar al de su tía, la princesa Ana, quien ha combinado sus deberes reales con una vida laboral más independiente. En este sentido, la pequeña de 9 años ya empezó a mostrar interés por algunas profesiones, en especial por la enfermería. Este interés es un claro ejemplo de la educación en una familia que ha venido priorizando los valores de servicio y bienestar para con la ciudadanía. La crianza de Charlotte es una clara muestra de cómo la monarquía británica busca evolucionar con los tiempos. Mientras el príncipe George se prepara para asumir la corona, Charlotte podría convertirse en un ejemplo de independencia dentro de la realeza. Esta diferencia en su educación refleja la intención de William y Kate de criar a sus hijos con una visión más cercana a la sociedad actual, donde la realeza debe adaptarse a un mundo en constante cambio. VO
Carlota Casiraghi es una figura enigmática dentro de la realeza monegasca. A pesar de su linaje y la constante atención mediática, la hija de la princesa Carolina de Mónaco mantiene su vida privada alejada de los reflectores. Sin embargo, hay dos pequeños protagonistas que cada vez captan más miradas: sus hijos, Raphaël y Balthazar, quienes han crecido rodeados de un halo de discreción y elegancia. Raphaël Elmaleh, el hijo mayor de Carlota, nació en diciembre de 2013 fruto de su relación con el actor y comediante francés Gad Elmaleh. A lo largo de los años, el pequeño mostró una personalidad carismática, combinando el carácter divertido de su padre con la sofisticación y el amor por la cultura de su madre. Aunque Carlota y Gad mantuvieron su relación por tres años, finalmente tomaron caminos separados en 2015. Pese a eso, el actor permaneció presente en la vida de su hijo, y en varias ocasiones habló sobre la buena dinámica que mantienen como familia. "Carlota y yo ya no estamos juntos, pero seguimos siendo una familia. Mi hijo es mi mayor alegría", confesó Elmaleh en una entrevista. Raphaël, quien está próximo a entrar en la preadolescencia, tiene un gran interés por la lectura, heredado de su madre. En una de sus raras declaraciones, Carlota reveló que su hijo es fanático de los cómics clásicos como Tintín y Los Pitufos, aunque también quedó fascinado con El Principito. Balthazar, el pequeño de la familia Cinco años después del nacimiento de Raphaël, Carlota le dio la bienvenida a su segundo hijo, Balthazar Rassam, en octubre de 2018. El pequeño es fruto de su relación con Dimitri Rassam, productor de cine e hijo de la reconocida actriz Carole Bouquet. A diferencia de su hermano mayor, Balthazar creció en un ambiente de mayor estabilidad familiar, dado que sus padres contrajeron matrimonio en 2019. Según reveló Carlota en la séptima edición de los Rendez-vous Littéraires, Balthazar siente una especial fascinación por la mitología griega, en particular por las historias de Zeus y Hércules. Si bien Carlota Casiraghi no ostenta un título nobiliario, sigue siendo una de las figuras más emblemáticas de la realeza europea. No obstante, la royal optó por criar a sus hijos lejos del foco mediático, una decisión que parece compartir con su madre, Carolina de Mónaco, quien intentó proteger a sus hijos de la sobreexposición tras la trágica muerte de Stefano Casiraghi. Aunque los pequeños Raphaël y Balthazar comenzaron a hacer apariciones en eventos oficiales del Principado, como el Día Nacional de Mónaco, siguen mostrando timidez ante las cámaras. Sin embargo, es evidente que su crecimiento está marcado por un equilibrio entre la tradición de la familia Grimaldi y la modernidad que Carlota supo imprimir en su vida. VO
En el universo de la realeza europea, Carlota Casiraghi destaca no solo por su linaje sino también por su intelecto. La hija de la princesa Carolina de Mónaco y del fallecido empresario Stéfano Casiraghi, supo construir un perfil propio, alejado de los títulos nobiliarios, pero cercano a la cultura, la filosofía y el compromiso social. Con una formación académica en la prestigiosa Universidad de la Sorbona de París y el dominio de cuatro idiomas, la aristócrata monegasca se ha ganado el apodo de "la princesa filósofa". Desde pequeña, Carlota demostró una inclinación por las letras y el pensamiento crítico. Tras completar su educación secundaria en Francia, decidió ingresar a la Universidad de la Sorbona en París, una de las instituciones más reconocidas del mundo. Allí cursó la carrera de Filosofía, un camino académico que la conectó con las enseñanzas de grandes pensadores como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, quienes también pasaron por sus aulas. El amor por la literatura y la filosofía la acompañaron a lo largo de los años. Autores como Stendhal, Emily Dickinson y Rainer Maria Rilke son sus referentes, y no es casualidad que haya participado activamente en espacios de debate intelectual. En los últimos años, fue anfitriona de los Rendez-vous Littéraires de Chanel, un ciclo de conversaciones literarias que refuerza su perfil de intelectual y promotora cultural. Su amor por los idiomas y la lectura y la naturaleza A diferencia de muchos miembros de la realeza que se limitan a su lengua materna, Carlota Casiraghi es políglota. Gracias a su educación y al entorno multicultural en el que creció, domina con fluidez el francés, inglés, italiano y alemán. Su capacidad lingüística no solo le ha permitido desenvolverse con naturalidad en distintos ámbitos, sino que también le ha abierto puertas en el mundo del periodismo y la comunicación. Más allá de su amor por la filosofía y la literatura, Carlota mostró un firme compromiso con la ecología. Durante años, impulsó iniciativas vinculadas a la sostenibilidad y el consumo responsable, especialmente en la industria de la moda, un lugar en el que se desenvolvió naturalmente y que la llevó a ser embajadora de Chanel a nivel mundial. Esta visión la acerca a su tío, el príncipe Alberto II de Mónaco, reconocido por su activismo ambiental y por las políticas ecológicas que ha implementado en el Principado. Ambos comparten la convicción de que la realeza puede y debe jugar un papel clave en la promoción de prácticas sostenibles. Si bien Carlota Casiraghi evita la exposición mediática innecesaria, su voz resuena en los círculos intelectuales y en aquellos espacios donde la cultura y la sostenibilidad son protagonistas. Sin título nobiliario, pero con una presencia que trasciende generaciones, Carlota reafirma que la realeza del siglo XXI también puede ser sinónimo de pensamiento crítico y conciencia global.
Desde su nacimiento, Carlota Casiraghi es una de las figuras más fascinantes de la realeza europea. Nieta de la icónica Grace Kelly e hija de Carolina de Mónaco, la royal supo combinar su linaje aristocrático con una pasión intelectual y artística que la distingue del resto. Además, sumó un nuevo hito en su trayectoria: convertirse en embajadora y portavoz de Chanel, una maison con la que mantiene un lazo estrecho desde su adolescencia. Fue el 1 de enero de 2021, cuando la firma anunció que Carlota Casiraghi pasaría a ser uno de los rostros más representativos de la marca, sumándose a un selecto grupo de embajadoras que incluyen a Penélope Cruz y Kristen Stewart. La noticia no sorprendió a los seguidores de la marca, ya que la aristócrata monegasca era una presencia constante en los desfiles de Chanel desde hace años, primero bajo la dirección de Karl Lagerfeld y ahora con Virginie Viard al frente de la maison. Su vínculo con Lagerfeld iba más allá de la moda. Compartían un amor profundo por la literatura y la filosofía, dos pasiones que Carlota cultivó a lo largo de su vida. Con un título en Filosofía por la Sorbona de París, la embajadora de Chanel también preside los Rencontres Philosophiques de Monaco, una asociación que fundó en 2015 con el objetivo de fomentar el pensamiento crítico a través de eventos mensuales dedicados al debate intelectual. Un homenaje a la literatura dentro de Chanel Además de ser el rostro de la campaña prêt-à-porter Primavera-Verano 2021, fotografiada en Mónaco por Inez van Lamsweerde y Vinoodh Matadin, Casiraghi se alió con Virginie Viard para dar vida a un proyecto innovador dentro de la maison: Rendez-vous littéraires rue Cambon. Este encuentro literario busca rendir homenaje a la relación de Gabrielle Chanel y Karl Lagerfeld con la literatura, un universo que ambos admiraban profundamente. A través de estas reuniones, escritoras y actrices serán invitadas a debatir sobre su propio trabajo o el de figuras literarias icónicas, ofreciendo una perspectiva única sobre la importancia de la palabra escrita en la moda y el arte. La elección de Carlota Casiraghi como embajadora de Chanel no solo refuerza su conexión con la marca, sino que también subraya su papel como una mujer que trasciende el mundo de la moda. Su estilo no solo se mide en atuendos elegantes, sino también en su intelecto, su amor por la cultura y su compromiso con la filosofía. VO
La relación entre Ángela Leiva y Marcelo “Chelo” Weigandt comenzó como un cuento de hadas con rumores de casamiento y una explosión de amor en las redes sociales, sin embargo, a tres meses de oficializar el romance, la cantante y el futbolista decidieron terminar abruptamente su vínculo. Desde que se confirmó el noviazgo a finales de diciembre, la pareja no escatimó en demostraciones de afecto, compartiendo fotos y videos de sus momentos juntos. Sin embargo, los rumores de una posible crisis comenzaron a circular con fuerza en las últimas semanas, alimentados por la llamativa desaparición de las fotos de la dupla en el Instagram de Weigandt. Según el periodista Ángel de Brito, la principal razón detrás de la ruptura sería la distancia y los compromisos profesionales de ambos. Mientras que Leiva se encuentra en plena gira por Argentina y Latinoamérica, Weigandt reside en Miami, donde juega para el Inter. Pese a esto, el conductor de LAM deslizó la posibilidad de que existiera otro motivo oculto: "Para mí algo pasó que se pudrió todo. Porque él sacó todas las fotos de su Instagram", afirmó de Brito, dejando entrever la posibilidad de una infidelidad. Esta teoría cobró fuerza en las redes sociales, donde los seguidores de la pareja no tardaron en especular sobre los motivos de la drástica decisión de Weigandt. Así comenzó el romance entre Ángela Leiva y el “Chelo” Weigandt La relación entre Leiva y Weigandt estuvo rodeada de controversias desde sus inicios. En el programa de streaming Bondi, algunos panelistas aseguraron que el noviazgo habría comenzado en medio de una situación complicada, ya que el futbolista supuestamente aún convivía con su anterior pareja en Miami cuando conoció a Leiva. "Era una relación que ya venía con problemas desde el principio. Fue todo muy rápido", señalaron en el ciclo. A pesar de los obstáculos, la pareja parecía estar dispuesta a apostar por su amor. Incluso se habló de planes de casamiento, lo que generó aún más sorpresa y desconcierto ante la noticia de la separación. Hasta el momento, ni Ángela Leiva ni Marcelo “Chelo” Weigandt hicieron declaraciones públicas sobre la ruptura. El silencio de ambos alimenta aún más las especulaciones y los rumores, dejando a sus seguidores con la incertidumbre sobre los verdaderos motivos de la separación. ¿Será la distancia el verdadero motivo de la ruptura, o habrá algo más detrás? VO
Carlos Monzón, Rodolfo Walsh, Eva Perón. Cada vez que una serie quiso retratar a mitos argentinos del Siglo XX, la figura de Diego Cremonesi ocupó un lugar central en el relato. Presencia carismática, de esos actores que dejan huella en cada personaje que componen, también se lo recuerda por su aporte a ciclos emblemáticos como “Un gallo para Esculapio”, “El marginal”, “El Tigre Verón” y “El jardín de bronce”. Formó parte de recordadas películas como “Kryptonita”, “Rojo”, “Invisible” y “La afinadora de árboles”, títulos que le permitieron dar rienda suelta a su versatilidad y a huir de los encasillamientos. La reposición de “Reverso”, un viaje teatral que lo tuvo viviendo de aplausos envueltos en sueños, permite el diálogo de Cremonesi con NOTICIAS, en una tarde lluviosa propicia para la charla, la reflexión pausada y las confesiones hechas al pasar dentro de la dinámica propia de la conversación. Noticias: ¿Cómo se encara la nueva temporada de una obra probada como “Reverso”, hay más tranquilidad o la adrenalina es la misma? Diego Cremonesi: Con menos nervios en relación a la incertidumbre de cómo puede llegar a salir la obra, pero eso no te quita la ansiedad por el resultado, es un momento difícil del país, complicado para la gente. Que el público venga al teatro no es tan simple, estoy expectante, pero con todas las ganas porque es una obra en la que disfruto mucho actuar. No siempre te sucede encontrar un material donde sientas que podés desplegarte y hacerlo con tus compañeros, “Reverso” me genera mucho goce. Noticias: Usted llegó a la obra cuando durante la etapa de ensayos tuvo que bajarse Marcelo Subiotto. ¿Eso le dio menos tiempo para prepararse? Cremonesi: Sí, tuve menos tiempo que el resto de mis compañeros porque tuve que subirme a un tren que ya estaba en movimiento. Es una obra que tiene una dificultad grande sobre todo desde la coordinación, yo siento que es muy circense, malabarística, el timing que requiere es muy difícil de lograr. El sistema de actuación que te propone el director Matías Feldman es muy exigente en cuanto al ritmo y hay que encontrar cómo ser genuino, brindar algo propio. Noticias: Algo que está bueno es que “Reverso” rescata el espíritu del circuito independiente y lo lleva a la calle Corrientes Cremonesi: Creo que ese es su valor. Si bien cumple con muchos requisitos del teatro comercial en cuanto al ritmo, al entretenimiento, la duración corta y a un elenco atractivo, por otro lado no tiene el clásico relato de una comedia más liviana como las que están en el circuito comercial sino que incomoda un poco al espectador con su formato y su dramaturgia. En el teatro independiente uno tiene a favor la posibilidad de indagar más y me parece que “Reverso” es bastante valiente porque animarse a la calle Corrientes con una obra así implica tomar un riesgo. Además nos dio un espíritu de camaradería, de compañía teatral, somos una cooperativa y desde ese lugar hay un gran sentido de pertenencia con el material. Noticias: En la obra volvió a trabajar con Nico García Hume y Marco Antonio Caponi, ¿cómo fue ese reencuentro después de “El Tigre Verón”? Cremonesi: ¡Bárbaro! Yo acá estoy un poco por Marco, son esas cosas medio mágicas que a veces se dan, un día lo llamé por otro tema y me dijo: “Qué bueno tu llamado porque tengo una obra...” estaban desesperados buscando el reemplazo para Subiotto y él me propuso. Con Marco y con Nico habíamos pegado muy buena onda en “El Tigre Verón”, me encantan los dos como actores. Con Carla Peterson no había trabajado nunca y para mí era una cuenta pendiente, siempre me gustó mucho lo que hace, a Juan Ísola ya lo conocía y es un actor buenísimo, lo admiraba, así que es una fiesta subirme al escenario con ellos. Noticias: Ha trabajado con gente tan grosa como Julio Chávez, Darío Grandinetti o Alfredo Castro, no obstante, ¿alguien como Carla Peterson al principio intimida un poco? Cremonesi: Puede ser. A mi pasó que con toda esta gente que nombrás yo empecé a laburar de grande, ya habiéndolos visto mucho como espectador, pero rapidamente los humanizás. Sobre todo a una persona como Carla que es genial, a nivel humano es bárbara, entonces al segundo ya me daba cuenta que estaba con alguien que es un par. A fin de año filmé con ella “El tiempo de las moscas”, la serie que Carla protagoniza con Nancy Dupláa, ya me siento su amigo. Vuelvo a hacer de su marido ahí, nunca tenemos una relación de pareja muy sana ni normal. Noticias: Usted fue “El Cuis” en “El marginal”, el personaje pegó muchísimo y también sus canciones. ¿Se le acercó algún productor musical para ofrecerle cantar ? Cremonesi: No, ¡y me gustaría! Siempre tengo pendiente algo con lo musical, de hecho Quique “El Cuis” me resonaba mucho porque durante 20 años hice un personaje de café concert llamado Paco Rimenver, cantante y showman, con el que tiene mucho en común. Siempre digo que Paco  fue mi mecenas porque me dio de morfar, bancó mi formación como actor y me sostuvo mientras laburaba para poder pegarla. “El Cuis” es un personaje en el que me pude manifestar, tenía la facultad de experimentar el horror y el terror de un tipo que no pertenece a ese lugar, pero también poseía la capacidad de actuar para alguien en contextos incómodos, algo que yo había hecho millones de veces. Imaginate que yo actuaba en cumpleaños, casamientos, fiestas de quince, fiestas de fin de año, día del maestro y hasta en cárceles. Paco Rimenver llegó a estar en la cárcel Gorina de La Plata y en la Olmos, no se perdía una (risas).  Noticias: ¿Es más intimidante actuar en una cárcel o en un casamiento? Cremonesi: ¡Las dos cosas! Porque es muy complicado actuar para alguien que no pagó una entrada para verte, el clima se puede poner hostil, hay que lograr entretenerlos. Eso te forma, te da mucho oficio y entrenamiento. Noticias: Por lo que contó se me ocurre que ese entrenamiento no siempre es haciendo “Hamlet”, ¿pero qué es lo mejor de ser actor? Cremonesi: Te digo que uno de mis primeros trabajos fue en la República de los Niños, hice de pirata, de padre de Hansel y Gretel, de ladrón de gallinas y todo en un año. Fue mi primer sueldo después de dejar el Correo para dedicarme a ser actor, así gané mis primeros mangos. Convivir con la incertidumbre y la falta de constancia en este oficio es muy difícil, pero uno paga ese precio porque justamente lo mejor de ser actor es actuar, en ese momento todo cobra sentido. Obviamente están la familia, mis hijos, pero reconozco que si no estoy conectado con lo que voy a hacer, estudiando personajes o pensando en actuar entro en crisis. Noticias: ¿Y ahora qué proyectos está esperando? Cremonesi: Además de “El tiempo de las moscas“, en Netflix, tengo una serie con la China Suárez que se va a llamar “Hija del fuego”, son 22 capítulos, estuvimos seis meses grabándola, están también Eleonora Wexler y Jero Bosia en el elenco. Fue una experiencia espectacular, me tocó un personaje bárbaro, ya quiero verla, está bastante cerca de la tira clásica, es una nueva apuesta de las plataformas como formato. Tengo otra serie llamada “Inadaptada” que se hizo hace tiempo, pero es de Paramount y como se fue del país quedó colgada, con un futuro incierto, es una lástima, la protagonista es Maite Lanata y para mí estaba buenísima, no pierdo la esperanza de que se vea. También está dando vueltas una serie que hicimos para Disney con Daniel Hendler llamada “Los mufas”. Noticias: Su mujer también es actriz y tienen dos hijos. ¿Ve algún heredero actoral? Cremonesi: Sí, mi esposa, Noe Vergini, es actriz y docente, juntos tenemos dos hijos de 9 y 3 años y además yo tengo otro hijo de 20. Con respecto a heredar el oficio, ojalá que no, ¡lo digo por ellos! (se ríe) Mi nena es muy personaje, pero de ahí a que quiera ser actriz no sé, el más chiquito está muy con el fútbol, es futbolero al mango… Noticias: ¿Y salió de Estudiantes como usted? Cremonesi: Eso no es una elección, ¡es una obligación! (risas) En casa somos todos pinchas...menos mi esposa que es de Gimnasia, pero eso lo hablamos de entrada. Le dije: “Lo único que quiero es ir con los pibes a la cancha, por favor no nos disputemos el cuadro de los chicos”, y me lo aceptó. Noticias: Supongamos que Christopher Nolan viene a la Argentina y quiere comer con usted, pero no a un restaurante sino en su casa. ¿Le hace un asado, cocina algo su mujer o pide pizza y empanadas? Cremonesi: ¡A Nolan pizza comprada, no! Christopher, ¡vení que te hago un asado! (risas) Vamos con un costillar, la pongo toda ahí, bife de chorizo, pechito de cerdo. Sería una cosa increíble actuar en una película suya, en uno de los grandes, lo llevo a La Plata, le muestro la República de los Niños, el bosque, el planetario, todo. También te puede interesar Galería de imágenes En esta Nota

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