Petrona
Jerez
protagonizó
una
polémica
escena
dentro
de
la
casa
de
Gran
Hermano
a
darle
un
consejo
a
Martina
Pereyra
sobre
cuanto
comer.
Esto
causó
un
gran
revuelo
en
redes
sociales,
ya
que
la
joven
se
mostró
muy
afectada.
¿Qué
le
dijo
Petrona
a
Martina
en Gran
Hermano?
Mientras
compartían
un
momento
en
el
hidromasaje
de
la
casa
más
famosa
del
país,
la
tucumana
le
aconsejó
a
su
compañera
que
no
coma
dulce
de
batata porque “iba
a
engordar
peor” durante
el
reality.
Recordemos
que
Martina
ya
tuvo
algunos
problemas
con
respecto
a
su
cuerpo,
e
incluso
estuvo
evitando
meterse
a
la
pileta
para
no
mostrarse.
Por
eso,
la
joven
se
mostró
muy
afectada
por
el
comentario
de
Petrona.
Lourdes
Ciccarone
defendió
a
su
compañera
Lourdes
al
escuchar
el
polémico
consejo
de
Petrona
decidió
defender
a
Martina
al
ver
su
reacción
y
la
reto
frente
al
resto
de
los
participantes. “Pero
es
para
el
bien
de
ella”, se
defendió
la
tucumana.
Lourdes
Ciccarone
fue
a
consolar
a
su
compañera,
que
para
evitar
que
la
vean
afectada
se
metió
en
su
cama
y
se
tapó
por
completo.
Por
último,
se
la
puede
escuchar
decirle
a
la
hermanita
que
la
defendió
que
los
comentarios
de
Petrona le
“rompen
las
pelotas”.
ENTRETENIMIENTO
Los humoristas vs los Premios Carlos: critican la exclusión de categorías de humor y cuestionan al jurado
EDITOR -
La
edición
2025
de
los
Premios
Carlos,
los
máximos
galardones
que
distinguen
a
las
obras
teatrales
de
la
temporada
en
Villa
Carlos
Paz,
se
encuentra
envuelta
en
una
fuerte
polémica.
La
decisión
de
no
incluir
la
categoría "Mejor
Humorista"
y
reemplazarla
por "Labor
Humorística
en
Espectáculo"
ha
generado
un
masivo
rechazo
entre
los
artistas
del
género,
quienes
acusan
un "ninguneo"
hacia
su
trabajo
y
cuestionan
la
idoneidad
del
jurado.
El
detonante
de
la
controversia
fue
el
anuncio
de
Miguel
Martín,
el
actor
detrás
del
popular
personaje
El
Oficial
Gordillo,
quien
confirmó
que
no
asistirá
a
la
ceremonia
de
premiación.
Martín,
ganador
del
último "Carlos
de
la
Gente",
expresó
su
malestar
por
la
decisión
del
jurado
de
eliminar
la
categoría "Mejor
Humorista". "Es
injusto
y
un
ninguneo
hacia
nuestro
trabajo",
afirmó,
marcando
el
tono
de
una
ola
de
críticas
que
rápidamente
se
extendió
entre
sus
colegas.
Estos
son
los
nominados
a
los
Carlos
2025,
los
premios
más
esperados
de
la
temporada
por
los
artistas
Camilo
Nicolás
fue
uno
de
los
primeros
en
sumarse
al
reclamo.
A
través
de
un
contundente
descargo
en
sus
redes
sociales,
calificó
como "una
locura"
la
ausencia
de
una
terna
dedicada
al
humor. "Llevo
15
años
laburando
en
contra
del
bajón",
escribió,
y
señaló
que
esta
decisión
no
solo
lo
afecta
a
él,
sino
también
a
otras
figuras
destacadas
como
Pablo
Albella,
Flaco
Pailos,
Pedro
Alfonso,
Gladys
Florimonte,
Nazarena
Vélez,
Pachu
Peña
y
Lizi
Tagliani.
La
indignación
se
profundizó
con
las
declaraciones
de
Gladys
Florimonte
y
Nazarena
Vélez
en
el
programa
Intrusos.
Florimonte
criticó
duramente
la
composición
del
jurado,
afirmando
que
"hay
tres
personas
que
saben
de
teatro,
pero
los
otros
15
no
tienen
idea".
Vélez,
por
su
parte,
destacó
la
falta
de
reconocimiento
a
artistas
como
Fátima
Flórez,
Marcelo
Polino
y
Camilo
Nicolás,
a
pesar
de
su
éxito
en
taquilla.
Qué
dijo
el
jurado
Sonia
Camps,
presidenta
del
jurado,
salió
al
cruce
de
las
críticas
en
declaraciones
a
Telenoche. "Este
jurado
que
hoy
muchos
odian
es
el
mismo
que
el
año
pasado
les
dio
premios
a
quienes
están
hablando
mal",
afirmó.
Camps
defendió
la
inclusión
de
la
categoría "Labor
Humorística
en
Espectáculo"
y
aseguró
que
los
37
ternas
contemplan
todos
los
géneros.
Sin
embargo,
los
artistas
insisten
en
que
la
decisión
de
eliminar
la
categoría
específica
de
humor
es
un
desprecio
hacia
su
labor.
La
polémica
ha
generado
un
clima
tenso
en
la
colonia
artística
de
Villa
Carlos
Paz,
con
varios
humoristas
y
actores
anunciando
su
ausencia
en
la
ceremonia
de
premiación.
Mientras
tanto,
el
debate
sobre
la
idoneidad
del
jurado
y
la
representación
del
humor
en
los
premios
sigue
en
aumento,
dejando
en
evidencia
una
fractura
entre
los
organizadores
y
los
protagonistas
de
la
temporada
teatral.
La
infanta
Sofía,
hija
menor
de
los
reyes
Felipe
VI
y
Letizia,
atraviesa
un
momento
complicado
en
su
paso
por
el
UWC
Atlantic
College
de
Gales,
donde
cursa
el
segundo
año
del
exigente
Bachillerato
Internacional.
Aunque
las
expectativas
hacia
la
joven
no
son
tan
altas
como
las
que
recaen
sobre
su
hermana
mayor,
la
princesa
Leonor,
los
últimos
reportes
sobre
su
rendimiento
académico
generaron
preocupación
en
Zarzuela,
dejando
al
descubierto
las
dificultades
que
enfrenta
en
un
entorno
tan
competitivo.
La
sombra
de
la
comparación
con
su
hermana
Leonor,
heredera
al
trono
español,
parece
pesar
cada
vez
más
sobre
Sofía.
Mientras
que
Leonor
dejó
una
huella
destacable
en
el
mismo
colegio,
con
notas
sobresalientes
y
un
desempeño
ejemplar,
Sofía
mostró
un
progreso
más
modesto.
Si
bien
la
infanta
aprobó
todas
las
materias,
las
notas
fueron
muy
al
límite,
lo
que
contrasta
con
el
brillante
historial
académico
de
su
hermana
mayor.
Esta
diferencia
empezó
a
generar
que
se
habló
sobre
cómo
manejar
las
expetectativas
dispares
entre
las
dos
hermanas.
Tensiones
en
Zarzuela
por
el
desempeño
de
la
infanta
Sofía
La
educación
de
los
miembros
de
la
realeza
se
considera
un
pilar
esencial
para
mantener
la
imagen
y
legitimidad
de
la
institución.
En
este
sentido,
a
la
infanta
se
la
ve
poco
motivada
académicamente,
una
percepción
que
inquieta
a
los
miembros
de
la
Casa
Real.
Sin
embargo,
desde
el
entorno
familiar
están
evitando
dramatizar
la
situación.
A
pesar
de
las
preocupaciones,
reconocen
que
Sofía
aún
tiene
tiempo
para
redirigir
su
camino
y
adaptarse
al
riguroso
sistema
educativo
internacional
del
UWC
Atlantic
College.
Este
proceso,
aunque
desafiante,
también
es
visto
como
una
oportunidad
para
que
la
joven
desarrolle
su
propia
identidad
lejos
de
las
constantes
comparaciones
que
no
solo
recaen
sobre
Leonor.
En
la
memoria
de
muchos
está
el
caso
de
la
infanta
Elena,
hermana
del
rey
Felipe
VI,
quien
también
tuvo
un
desempeño
académico
discreto
en
su
juventud.
Este
antecedente
parece
resurgir
como
un
recordatorio
de
los
riesgos
de
no
cumplir
con
las
expectativas
que
la
sociedad
y
la
institución
monárquica
imponen
a
sus
miembros
más
jóvenes.
No
obstante,
el
caso
de
Sofía
no
es
alarmante.
Los
informes
indican
que
aprobará
sus
materias,
aunque
con
notas
que
no
son
de
excelencia.
Pese
a
esto,
el
paso
de
la
infanta
Sofía
por
Gales
está
lejos
de
ser
determinante
para
su
futuro.
Aunque
los
resultados
actuales
no
cumplen
con
las
expectativas,
es
innegable
que
aún
tiene
la
oportunidad
de
demostrar
su
capacidad
en
otros
aspectos.
VO
ENTRETENIMIENTO
Pampita deslumbró con su vestido floral: una apuesta elegante para el verano
EDITOR -
Pampita
Ardohain
no
deja
de
ser
noticia,
y
esta
vez
su
estilo
volvió
a
captar
todas
las
miradas.
La
modelo
y
conductora,
conocida
por
su
impecable
gusto
en
la
moda,
sorprendió
a
sus
seguidores
con
un
vestido
floral
ideal
para
los
días
cálidos.
Durante
una
salida
junto
a
amigos,
Pampita
optó
por
una
prenda
que
combinaba
frescura,
sofisticación
y
un
toque
romántico,
reafirmando
por
qué
es
un
referente
de
estilo
en
la
Argentina.
El
vestido
elegido
por
Pampita
es
de
corte
largo
y
estampado
con
flores
en
tonos
pastel,
predominando
los
rosas
y
verdes
sobre
un
fondo
claro.
Con
una
silueta
fluida
y
delicados
volados
en
la
falda,
la
prenda
logra
un
balance
perfecto
entre
comodidad
y
elegancia.
Este
diseño
es
ideal
para
eventos
diurnos,
ya
sea
una
reunión
al
aire
libre
o
un
almuerzo
casual,
como
el
que
protagonizó
Pampita
en
compañía
de
amigos.
Para
complementar
el
vestido,
Pampita
apostó
por
un
blazer
negro
de
terciopelo,
una
pieza
clásica
que
le
dio
un
toque
más
formal
al
look
sin
restarle
frescura.
El
contraste
entre
el
estampado
floral
y
el
negro
del
blazer
aporta
profundidad
al
conjunto,
mostrando
que
los
básicos
pueden
ser
grandes
aliados
para
elevar
cualquier
outfit.
El
total
look
de
Pampita
que
es
perfecto
para
un
evento
formal
Como
es
habitual
en
ella,
la
modelo cuidó
cada
detalle.
Eligió
unos
lentes
de
sol
de
formato
redondeado
y
una
cadena
dorada
sencilla,
que
le
dieron
al
conjunto
un
aire
moderno.
Su
cabello
suelto
y
liso,
junto
con
un
maquillaje
natural
que
destacaba
su
sonrisa,
completaron
un
look
fresco
y
lleno
de
vitalidad.
Los
accesorios
jugaron
un
papel
clave,
ya
que
Pampita
optó
por
mantenerlos
minimalistas,
dejando
que
el
vestido
floral
sea
el
verdadero
protagonista.
Este
enfoque
demuestra
que
no
es
necesario
sobrecargar
el
look
para
llamar
la
atención,
sino
que
la
clave
está
en
saber
equilibrar
cada
elemento.
El
estilo
de
Pampita
no
solo
refleja
su
personalidad,
sino
que
también
marca
tendencia.
Las
prendas
con
estampado
floral
vuelven
a
ser
protagonistas
de
la
temporada,
y
la
elección
de
la
modelo
resalta
cómo
este
tipo
de
diseños
pueden
adaptarse
a
diferentes
ocasiones.
Los
vestidos
largos,
especialmente
aquellos
con
cortes
ligeros
y
detalles
románticos,
son
una
opción
ideal
para
quienes
buscan
lucir
arregladas
sin
perder
comodidad.
Si
estás
buscando
un
outfit
que
combine
frescura,
romanticismo
y
sofisticación,
el
vestido
floral
que
lució
Pampita
es
el
ejemplo
perfecto.
Ya
sea
con
sandalias
para
un
día
relajado
o
con
botas
y
un
blazer
para
un
toque
más
urbano,
este
tipo
de
prenda
es
un
imprescindible
en
cualquier
guardarropa
de
verano.
VO
La
historia
de
Estefanía
de
Mónaco
y
Daniel
Ducruet
marcó
una
época
en
el
pequeño
pero
glamoroso
principado
de
Mónaco.
Este
romance,
que
desató
controversias
y
ocupó
los
titulares
de
los
años
noventa,
no
solo
capturó
la
atención
mediática
por
la
naturaleza
del
vínculo,
sino
también
por
las
tensiones
que
generó
dentro
de
la
familia
Grimaldi.
A
comienzos
de
los
años
noventa,
Estefanía
de
Mónaco
sorprendió
al
mundo
al
enamorarse
de
Daniel
Ducruet,
un
joven
francés
que
había
llegado
a
Mónaco
como
agente
de
policía
y
se
desempeñaba
como
guardaespaldas
de
la
familia
real.
Ducruet,
que
había
trabajado
en
empleos
tan
diversos
como
pescadero
y
dependiente
en
una
tienda
de
mascotas,
no
encajaba
en
el
perfil
que
se
esperaba
para
la
princesa
rebelde.
Sin
embargo,
entre
cenas
en
la
Gran
Manzana
y
encuentros
durante
el
Gran
Premio
de
Fórmula
1
de
Mónaco,
nació
una
atracción
que
pronto
se
convirtió
en
un
romance.
En
marzo
de
1990,
los
rumores
comenzaron
a
cobrar
fuerza,
y
Estefanía
pidió
personalmente
que
Ducruet
se
uniera
a
su
equipo
de
seguridad
durante
la
gira
promocional
de
su
disco
Stéphanie.
Así,
el
vínculo
entre
ambos
dejó
de
ser
un
secreto.
Tres
años
después,
el
amor
se
formalizó
con
el
nacimiento
de
su
primer
hijo,
Louis,
en
noviembre
de
1992,
seguido
por
Pauline
en
1994.
La
traición
que
impactó
en
Estefanía
de
Mónaco
Contra
todas
las
expectativas
y
la
aparente
desaprobación
del
príncipe
Rainiero,
padre
de
Estefanía,
la
pareja
se
casó el
1
de
julio
de
1995
en
el
Ayuntamiento
de
Mónaco.
Por
un
breve
período,
parecía
que
el
escándalo
había
quedado
atrás,
y
los
monegascos
comenzaron
a
aceptar
la
relación.
Sin
embargo,
la
felicidad
duró
poco.
Un
año
después,
en
agosto
de
1996,
el
matrimonio
se
desmoronó
tras
la
publicación
de
unas
fotografías
que
mostraban
a
Daniel
Ducruet
en
un
momento
comprometedor
con
una
reina
de
belleza
belga,
Muriel
de
Mol-Houtteman.
Aunque
las
primeras
imágenes
tomadas
en
un
autódromo
parecían
inofensivas,
las
posteriores
dejaron
poco
a
la
imaginación.
Las
declaraciones
de
Ducruet,
que
intentó
asumir
la
culpa
públicamente,
no
fueron
suficientes
para
reparar
el
daño.
“Me
siento
avergonzado,
yo
soy
el
culpable.
He
traicionado
a
Estefanía
y
a
mis
hijos”,
afirmó.
Tras
la
ruptura,
Estefanía
pasó
meses
recluida
en
el
Palacio
de
Mónaco,
enfrentando
el
juicio
de
la
opinión
pública
y
tratando
de
superar
el
golpe
emocional.
Aunque
el
romance
con
Ducruet
había
llegado
a
su
fin,
la
princesa
rebelde
intentó
rehacer
su
vida
con
otros
amores,
incluyendo
otro
guardaespaldas,
Jean
Raymond
Gottlieb.
Décadas
más
tarde,
los
hijos
de
Estefanía
y
Daniel
lograron
construir
un
puente
entre
las
familias
Grimaldi
y
Ducruet.
Henri
Ducruet,
padre
de
Daniel
y
abuelo
de
Louis
y
Pauline,
fue
un
pilar
importante
para
los
nietos
y
bisnietos,
manteniéndose
siempre
alejado
de
los
reflectores.
Su
funeral,
celebrado
en
enero
de
2024,
reunió
a
ambas
familias
en
un
acto
de
reconciliación
simbólica.
El
apellido
Urdangarin,
asociado
históricamente
con
el
éxito
deportivo
gracias
a
la
brillante
trayectoria
de
Iñaki
Urdangarin,
sigue
siendo
una
carga
pesada
para
Pablo
Urdangarin.
A
pesar
de
su
dedicación
y
esfuerzo,
el
joven
de
22
años
enfrenta
la
frustración
de
no
lograr
consolidarse
como
una
figura
clave
en
el
básquetbol.
Tras
un
año
de
preparación
intensa,
las
pruebas
para
entrar
en
la
Selección
Española
no
dieron
el
resultado
esperado,
dejando
al
hijo
de
la
infanta
Cristina
fuera
de
las
competiciones
internacionales.
El
objetivo
de
Pablo
era
claro:
representar
a
España
en
torneos
de
prestigio
como
los
Juegos
Olímpicos
de
París
2024
o
el
Campeonato
Mundial
de
Básquetbol
Masculino
2025.
Sin
embargo,
ese
sueño
parece
cada
vez
más
lejano.
Pese
a
haber
pasado
por
equipos
como
el
FC
Barcelona
y
el
Granollers
FC,
su
desempeño
no
fue
suficiente
para
garantizarle
un
lugar
en
el
equipo
nacional.
"Me
preparé
durante
meses
con
la
esperanza
de
estar
en
la
lista
de
convocados",
habría
confesado
el
joven
royal a
su
entorno
cercano,
según
fuentes
allegadas.
Su
esfuerzo
incluyó
entrenamientos
extenuantes
y
sacrificios
personales
que,
finalmente,
no
le
dieron
la
recompensa
esperada.
Pablo
Urdangarin
bajo
la
sombra
de
su
padre
A
la
frustración
deportiva
se
suma
una
percepción
inquietante
para
Pablo
Urdangarin:
la
sensación
de
que
hay
factores
externos
que
limitan
su
carrera.
En
el
entorno
del
joven
se
comenta
que
la
Casa
Real,
encabezada
por
sus
tíos
Felipe
VI
y
la
reina
Letizia,
podría
estar
influyendo
para
que
no
gane
protagonismo
mediático.
Esta
teoría
surge
del
deseo,
según
él,
de
la
institución
por
mantener
un
perfil
bajo
en
torno
a
su
figura,
debido
a
los
problemas
legales
que
afectaron
a
su
padre,
Iñaki
Urdangarin.
No
obstante,
los
especialistas
el
deporte
opinan
que
la
falta
de
resultados
también
es
un
factor
clave.
A
pesar
de
los
apellidos
y
su
participación
en
clubes
de
renombre,
la
competitividad
en
la
élite
del
básquet
español
es
feroz.
Los
técnicos
priorizan
el
rendimiento
y
la
consistencia,
y
Pablo
aún
no
demostró
ser
indispensable
en
el
campo.
A
pesar
de
los
contratiempos,
Pablo
Urdangarin
no
parece
estar
dispuesto
a
rendirse.
Su
compromiso
con
el
básquetbol
sigue
intacto,
y
está
decidido
a
continuar
trabajando
en
su
desarrollo
como
deportista. "Esto
no
termina
aquí",
aseguran
que
comentó
a
sus
más
cercanos.
El
camino
hacia
el
éxito
está
lleno
de
obstáculos,
y
Pablo
lo
sabe
bien.
Quizás
el
tiempo
y
la
perseverancia
le
den
una
nueva
oportunidad
de
brillar,
lejos
de
las
sombras
de
su
apellido
y
de
los
rumores
que
rodean
su
vida.
VO
ENTRETENIMIENTO
Jennie causa entusiamo con las pistas sobre su próximo tema de prelanzamiento “Love Hangover”
EDITOR -
JENNIE
generó
entusiasmo
en
la
red
al
publicar
un
adelanto
de
"Love
Hangover",
tema
de
prelanzamiento
de
su
esperado
álbum
debut
en
solitario "Ruby".
Después
de
tomar
a
todos
por
sorpresa
con
el
inesperado
lanzamiento
del video
musical "ZEN" como
el
primer
evento
previo
a su
gran
regreso,
la
artista
all
rounded,
miembro
de
BLACKPINK,
reveló una
nueva
imagen
teaser
titulada "Love
Hangover".
El
tema
será
estrenado
el
31
de
enero.
La
imagen
presenta
una
lápida
en
forma
de
corazón
rodeada
de
flores
azules,
color
favorito
de
Jennie,
lo
que
despertó intriga
de
forma
inmediata.
LOVE
HANGOVER
Los
fans
-BLINK
por
BLACKPINK
y
Jensetters,
su
fandom
personal- rápidamente
relacionaron
el
teaser
con
una
foto
que
Jennie
había
compartido
anteriormente
en
su
cuenta
de
Instagram,
en
la
que
se
veía
una
tumba
desde
la
tierra
mirando
para
el
cielo. Las
flores
azules
a
juego
tanto
en
la
imagen
del
teaser
como
en
la
instantánea
anterior
parecen
confirmar
la
conexión.
LOVE
HANGOVER
Jennie
también
sorprendió
con
un
fragmento
de
la
canción
en
su
sitio
web
oficial,
ofreciendo
un
adelanto
de
lo
que
está
por
venir.
¿Cuándo
sale
el
álbum
de
Jennie?
El
primer
álbum
en
solitario
de
Jennie, 'Ruby',
contendrá
un
total
de
15
pistas,
con
artistas
como
Childish
Gambino
,
Doechii
,
Dominic
Fike
,
Dua
Lipa
,
FKJ
y
Kali
Uchis, se
lanzará
el
7
de
marzo.
Ya
se
puede
hacer
el
Pre-Order
en
la
página
oficial
de
Jennie: Jennie.Ink.to/ruby
Jennie
lanzará
una "versión
de
audio
sólo
de
Jennie",
por
lo
que
se
obtendrán
las 15
canciones
y,
además, las
6
colaboraciones
con
artistas
destacados grabadas
sólo
con
la
voz
de
Jennie.
Será
muy
difícil
no
asociar
al
actor
colombiano
Andrés
Parra
con
la
serie
El
patrón
del
mal.
Llega
a
Buenos
Aires
para
presentar
su
unipersonal
Venga
que
si
es
pa´eso.
Una
invitación
a
despertar,
sólo
el
martes
4
de
febrero,
en
una
única
función
que
hará
en
el
Teatro
Broadway
a
las
20.30.
Tiene
una
formación
actoral
que
incluye
su
paso
por
Londres
y
una
larga
lista
de
estrenos
teatrales,
donde
se
ven
títulos
de
tragedias
griegas
y
también
clásicos
de
William
Shakespeare.
En
cine
fue
muy
importante
la
película
que
estrenó
en
el
año
2009:
La
pasión
de
Gabriel
de
Luis
Alberto
Retrepo
—¿Por
qué
presentarte
en
Buenos
Aires
y
qué
características
tiene
tu
espectáculo?
—Estamos
muy
felices
y
emocionados
y
a
mí
me
hace
mucha
ilusión
presentarme
en
Argentina,
ya
que
nunca
he
hecho
teatro
allá.
Sé
a
lo
que
me
enfrento,
pero
es
curioso
porque
lejos
de
darme
susto
estoy
muy
emocionado.
Siento
que
vamos
a
tener
un
gran
show
en
la
Argentina,
conozco
a
los
argentinos
y
sé
que
nos
vamos
a
enamorar.
La
característica
más
importante
es
que
es
un
experimento,
crear
un
espectáculo
en
el
que
el
público
se
sienta
en
la
sala
de
mi
casa.
Voy
a
contar
la
historia
de
mi
tránsito
por
la
miseria,
por
el
miedo,
la
angustia,
los
complejos,
mis
inseguridades
y
mis
heridas
de
infancia.
Pensé
que
el
éxito
iba
a
llenar
ese
vacío
y
no
fue
así,
esto
enmarcado
con
mucho
humor.
Creo
que
tengo
una
capacidad
para
burlarme
de
mí
mismo
muy
bacana.
Es
un
show
mal
hablado,
grosero
y
confrontador,
en
un
momento
se
pone
muy
incómodo
porque
hago
preguntas
a
la
gente.
Cuestiono
un
poco
las
cosas
que
normalizamos:
el
mal
vivir,
como
seguir
en
un
matrimonio
en
el
que
ya
no
deseamos
o
estar
en
un
trabajo
en
el
que
ya
no
queremos
estar
y
termino
convertido
en
una
montaña
rusa
porque
el
show
da
mucha
risa,
pero
también
angustia.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Ya
lo
estrenaste
frente
a
otros
públicos?
—Sí.
Ya
estuvimos
en
varias
ciudades
de
Estados
Unidos,
como
Boston,
Orlando,
Miami,
Nueva
York,
también
en
otros
países
como
Ecuador
y
Perú.
En
todas
partes
ha
sido
el
mismo
efecto:
la
gente
sale
muy
conmocionada.
El
éxito
del
show
es
que
la
gente
se
identifica,
le
estás
hablando
de
cosas
por
las
que
hemos
pasado
todos.
Creo
que
las
personas
están
un
poco
hartas
del
éxito,
por
eso
decidí
apostar
a
compartir
la
oscuridad,
ésta
es
mi
zona
oscura.
Es
de
lo
que
yo
no
debería
hablar,
ni
mostrar.
—¿Cómo
convivís
con
el
éxito
de
la
serie
Pablo
Escobar?
Incluso
te
compararon
por
esa
actuación
con
Marlon
Brando...
—Eso
creo
que
lo
dijo
un
borracho
y
alguien
lo
anotó.
(Risas).
Ahora
vengo
a
hablar
de
mí,
no
de
mis
personajes,
cuento
mi
historia.
—¿Eras
consciente
cuando
la
filmabas?
—No,
no
pensé
que
fuera
a
pasar
lo
que
pasó.
No
le
tenía
tanta
fe.
—¿Qué
explicación
le
encontrás
a
ese
éxito?
—No
le
tengo
una
explicación.
Es
un
fenómeno
que
pasa
muy
poco.
Me
atrevería
a
decir
que
se
convirtió
en
una
serie
de
culto.
No
sé
cuáles
son
los
factores
que
tienen
que
juntarse
ahí
para
que
pase.
Pero
me
siento
muy
privilegiado
y
agradecido
porque
pasa
muy
poco
y
que
a
mí
me
haya
pasado,
eso
fue
una
bendición,
no
es
normal,
son
muy
pocas
las
series.
Creo
que
pensando
en
Colombia
me
atrevería
a
decir
que
le
pasó
a
Betty,
la
fea
y
a
Escobar:
El
patrón
del
mal,
no
más.
Son
dos
las
mundialmente
famosas,
íconos,
no
creo
que
haya
otras.
—¿Qué
recuerdo
te
dejó
la
filmación
de
la
película
La
Odisea
de
los
giles?
—Quise
conocer
a
Ricardo
Darín
y
verlo
trabajar.
Terminé
pudiendo
ver
a
todos
esos
“monstruos”
que
estaban
en
la
película.
Fue
para
mí
un
taller
muy
bonito.
Lo
sufrí
mucho,
porque
el
acento
me
costó
trabajo,
hablar
en
argentino
es
muy
difícil
de
hacer.
Pero
me
lo
disfruté.
—¿Qué
piensa
un
colombiano
del
teatro
argentino?
—Sabemos
que
el
argentino
es
un
gran
consumidor
de
teatro,
ve
mucho
y
bueno.
Tiene
un
humor
muy
fino.
Será
como
torear
en
Madrid.
—¿Estarás
solo
en
el
escenario,
con
un
texto
que
escribiste
y
también
dirigís?
—Sí.
Dándole
mí
cuento.
Llorándole
ahí.
Cuando
uno
se
dedica
al
arte,
hay
una
cosa
que
se
supone
que
uno
tiene
algo
para
decir.
Siento
que
este
show
es
lo
que
yo
como
artista
tenía
y
quería,
por
eso
lo
hace
el
proyecto
más
importante
de
mi
vida.
Esto
sí
es
de
lo
quería
hablar
y
lo
tenía
que
escribir
y
también
dirigir.
Lo
presenté
en
febrero
del
2024,
ya
hice
más
de
veinte
funciones
y
ha
crecido
un
montón,
ya
no
es
el
que
había
estrenado.
—¿Esta
propuesta
es
el
resultado
de
la
pandemia?
—No
me
tocó,
la
pandemia
la
pasé
muy
suave.
Es
el
resultado
de
un
colapso
que
tuve
en
el
2022.
Enfrenté
el
mayor
de
mis
miedos,
curiosamente
estaba
en
Buenos
Aires
cuando
me
pasó.
Y
fue
lo
mejor
que
me
pudo
haber
pasado
y
el
show
tiene
esa
intención.
Mucha
gente
que
está
estancada
por
miedo,
tratando
de
evitar
un
dolor
que
sabe
que
los
va
a
matar.
Pero
no
somos
muy
conscientes
de
lo
que
pasa
cuando
usted
se
muere.
El
show
es
una
invitación
a
lanzarse
a
ese
dolor,
rendirse
y
morirse.
A
veces
hay
que
morirse
y
está
bueno.
Pero
como
estamos
en
esta
cultura
del
no
me
duela
nada,
puede
incomodar
y
es
muy
difícil
a
veces
dar
el
paso.
Yo
no
lo
dí,
la
vida
me
empujó.
Una
amiga
me
dijo:
“Sos
un
hombre
de
fe”.
—¿Qué
sería
la
fe?
—Creer
en
un
Dios.
Soy
un
hombre
que
se
dio
cuenta
de
que
Dios
estaba,
pero
adentro,
no
afuera.
Entonces
creo
mucho
en
ese
Dios,
en
mi
sabiduría
interna,
que
la
tenemos
todos,
está
ahí
y
ha
estado
siempre,
pero
no
hemos
hecho
contacto,
seguimos
demasiado
distraídos
consiguiendo
prestigio,
fama,
reconocimiento,
plata
familia,
esposa,
hijos
y
auto
nuevo.
Y
con
esta
imagen
de
un
Dios
por
allá,
lejísimo,
inalcanzable
al
que
hay
que
rendirle
culto
y
además
un
poco
castigador
y
vengativo,
elijo
tener
una
enorme
fe
en
el
Dios
que
me
habita.
El
problema
es
darse
cuenta.
Usted
tiene
una
sabiduría
interna
que
tiene
la
respuesta
a
todas
sus
preguntas,
ahí
está.
Ahora
hay
que
hacer
contacto
y
el
dolor
es
el
que
lo
produce,
cuando
uno
colapsa
todo
se
abre,
ésta
es
una
ruta.
—¿Cómo
ves
hoy
a
América
Latina
y
su
presente?
—Viviendo
el
proceso
que
tiene
que
vivir.
Hay
un
escritor
colombiano
muy
importante,
Mario
Mendoza,
quien
dice:
“América
Latina
toda
la
vida
quiso
ser
el
primer
mundo,
queríamos
ser
Nueva
York,
París,
Europa
y
la
historia
ha
demostrado
que
pasó
al
revés,
el
primer
mundo
se
volvió
el
tercer
mundo
y
en
eso
América
Latina
tiene
más
experiencia”.
Eso
nos
pone
en
un
lugar
muy
privilegiado,
nadie
se
volvió
primer
mundo,
éste
es
el
tercer
mundo.
Pero
nosotros
ya
sabemos
cómo
es
y
ellos
no.
Estados
Unidos
y
Europa
están
destrozados,
la
inmigración,
la
pobreza,
la
falta
de
agua,
la
locura
y
la
guerra,
pero
nosotros
llevamos
así
toda
la
vida,
entonces
eso
nos
pone
por
delante.
—¿Y
cómo
sigue
tu
gira?
—Es
probable
que
vayamos
a
Uruguay
y
México,
vamos
a
visitar
más
ciudades
de
Colombia
y
de
Estados
Unidos.
Estamos
apenas
empezando,
mi
plan
es
que
el
show
ruede
hasta
que
ya
no
vaya
la
gente.
—¿En
estos
momentos
es
igual
filmar
que
el
escenario?
—Hacía
diez
o
doce
años
que
no
hacía
teatro.
Toda
la
vida
había
querido
tener
un
espectáculo
personal,
pero
no
tenía
el
tema
y
cuando
aparece
lo
sigo
disfrutando
mucho.
Si
me
das
a
elegir
entre
hacer
el
show
o
hacer
una
película,
prefiero
seguir
en
el
escenario
los
próximos
años.
Acabo
de
hacer
otra
serie,
sigo
trabajando
igual,
pero
en
este
momento
la
prioridad
es
el
espectáculo
y
si
me
dan
los
tiempos
filmo.
Ya
volvió
a
los
escenarios
Gonzalo
Heredia
con
La
mentira
de
Florian
Zeller,
aunque
con
un
cambio:
ahora
está
en
el
Teatro
Astros
siempre
junto
a
Eleonora
Wexler,
Lautaro
Delgado
Tymruk
y
Alexia
Moyano,
con
dirección
de
Nelson
Valente.
Las
funciones
son
de
viernes
a
domingo
a
las
21.
—¿Cómo
fue
el
paso
de
El
Picadero
al
Astros?
—Nunca
había
estado
en
este
teatro,
tampoco
en
El
Picadero,
con
su
público.
Lo
vivo
con
incertidumbre,
en
aquel
momento
porque
no
era
un
ámbito
absolutamente
comercial,
y
no
sabíamos
qué
iba
a
pasar
con
el
público,
que
nos
acompañó.
Ahora
creo
que
va
a
ser
una
etapa
diferente.
El
Astros
está
construyendo
una
cartelera
hace
ya
un
par
de
años
muy
novedosa,
particular
y
exclusiva,
porque
no
la
tienen
otros
teatros,
además
es
el
último
de
la
avenida
Corrientes
al
750.
De
alguna
forma
tiene
una
identidad
propia.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Tu
primera
novela
se
llamó
Construcción
de
la
mentira.
¿Te
especializás
en
la
mentira?
—Esa
novela
trata
de
un
actor
que
tiene
una
especie
de
crisis
existencial.
Me
llama
mucho
la
atención
y
me
gusta
el
tema
de
qué
es
la
ficción
y
qué
es
verdad.
En
esta
obra
de
teatro
se
habla
desde
otro
lugar,
un
poco
más
sobre
los
vínculos
amorosos
y
amistosos.
Los
relatos
que
construimos
para
los
demás
y
los
que
armamos
para
nosotros
mismos.
¿Existe
la
verdad?
¿Todo
está
teñido
por
la
mentira?
Son
preguntas
bastante
existenciales.
Tampoco
tengo
tan
clara
la
respuesta,
para
mí
no
hay
algo
muy
concreto
de
que
solo
existe
la
verdad
o
solo
existe
la
mentira.
Ni
una
es
totalmente
blanca
y
ni
la
otra
es
totalmente
negra.
—¿Cómo
sentís
que
juega
en
la
sociedad
actual?
—Creo
que
estamos
viviendo
en
una
era
de
posverdad.
Son
tiempos
de
fake
news,
con
la
inteligencia
artificial
donde
podés
ver
a
personas
fallecidas
besándose,
es
entre
brutal
y
demencial,
y
a
la
vez
también
un
poco
mágico.
Soy
de
la
generación
que
fue
testigo
de
toda
la
evolución
digital
desde
el
celular
con
un
mensaje
de
texto
hasta
las
redes
sociales.
Pasé
por
absolutamente
todo.
En
ese
sentido
creo
que
estamos
viviendo
esta
era
en
donde
hay
un
consumo
irónico,
en
donde
todo
parece
estar
a
tu
alcance.
Tengo
hijos
de
trece
y
siete
años,
pero
mis
padres
no
se
podían
comunicar,
había
mucho
secreto.
Mientras
que
nosotros
estamos
hipercomunicados.
—¿Creés
en
la
mentira
piadosa?
—Hay
diferentes
puntos
de
vista.
Me
parece
que
la
mentira
piadosa
puede
estar
relacionada
con
la
omisión,
con
el
no
decir
o
evitar
decir
y
creo
que
eso
lo
hacemos
a
diario.
Desde
el
Ratón
Pérez
hasta
los
Reyes
Magos
construís
toda
esa
ficción.
Nacimos
con
eso
y
se
termina
chocando
con
el
mundo
real.
Creo
que
la
mentira
tiene
mal
marketing.
Si
un
amigo
médico
se
pone
a
pintar
a
los
cincuenta
años
y
es
horrible,
no
se
lo
decís.
—Estudiaste
actuación
con
Rubens
Correa,
Julio
Chávez
y
Raúl
Serrano.
¿Quién
te
marcó
más?
—Raúl
Serrano
sin
lugar
a
dudas.
Pasé
tres
años
en
su
escuela
y
el
último
lo
daba
él
en
persona.
Recuerdo
cómo
descubrí
el
ser
dirigido,
el
que
te
lleven
a
un
lugar
que
vos
desconocés
dentro
tuyo.
Fue
muy
generoso
conmigo.
—¿Te
arrepentís
de
algo?
Estuviste
en
un
reality…
—(Se
ríe)
Tenía
diecinueve
años.
No,
para
nada
me
arrepiento.
Ni
siquiera
de
haber
hecho
Lobo
en
ElTrece.
Hay
muchos
trabajos
que
no
veo,
porque
me
da
mucha
vergüenza
y
pudor.
Fue
el
camino
que
necesitaba
transitar
o
por
lo
menos
pasar
en
esos
momentos.
Me
río
un
poco
de
ese
personaje
público
o
de
ese
galán.
Hace
poco
hicimos
un
streaming
que
se
llamaba
Galanes
en
temporada
baja.
—¿Cómo
te
afecta
el
éxito
y
el
fracaso?
—Uno
empieza
como
a
relegar
en
el
sentido
de
que
sabés
que
no
te
va
a
suceder.
Fantaseabas
cuando
eras
más
joven
y
ahora
hay
un
poco
más
de
serenidad.
Para
mí
el
éxito
es
escribir
una
buena
media
página
en
una
mañana,
porque
me
hace
estar
muy
bien
conmigo
mismo,
me
siento
muy
feliz
y
completo.
O
ir
a
nadar,
a
mí
me
da
mucha
felicidad.
El
éxito
se
construye
todos
los
días.
—Hiciste
El
montaplatos
de
Pinter,
Julio
César
de
Shakespeare.
¿Querés
volver
a
algún
clásico?
—No
tengo
mucha
fantasía
con
respecto
a
interpretar
un
protagonista.
Nos
divertimos
mucho,
la
pasamos
muy
bien,
me
gusta
abordar
mi
personaje,
contar
su
arco
dramático
cómo
empieza
y
termina.
Pero
no
es
algo
que
me
apasiona
actuar,
no
tengo
la
fantasía
o
el
deseo
de
estar
en
el
San
Martín
o
en
el
Cervantes
o
que
me
llame
Almodóvar
para
hacer
una
serie
o
una
película.
Sinceramente
me
gustan
los
proyectos,
contar
historias
y
muchas
veces
escribirlas
o
adaptarlas.
—¿Qué
balance
hacés
de
tu
estreno
como
dramaturgo
con
Cómo
provocar
un
incendio?
—Fue
una
primera
experiencia
con
un
texto
por
lo
menos
a
mí
entender
muy
lindo.
Estoy
muy
contento
cómo
quedó
la
obra
y
que
también
fue
desde
otro
lugar
en
el
sentido
de
poner
el
cuerpo
y
conocer
cómo
el
texto
empieza
a
tener
vida
propia
y
también
muchas
veces
es
muy
maltratado.
Desde
la
alegría
de
haber
terminado
de
escribir
hasta
la
incertidumbre
de
construir
el
elenco,
el
trabajo
con
la
directora
y
con
la
palabra.
Los
ensayos
y
las
primeras
lecturas,
donde
cada
uno
le
ponía
cuerpo
a
esos
personajes
y
cómo
se
iban
construyendo
las
interpretaciones.
Me
dio
un
poco
de
vértigo
sinceramente
cuando
había
mucha
gente
metida
en
la
obra.
—¿Repetirás
la
experiencia
de
dramaturgo?
—Estoy
con
un
proyecto
que
me
gusta
mucho
que
es
una
adaptación
teatral
de
una
película
que
se
llama
Coherence
dirigida
por
James
Ward
Byrkit
(2013).
No
es
tan
conocida,
tuvo
muy
buenos
comentarios,
pero
pasó
casi
inadvertida.
Desde
que
la
vi
la
imaginé
para
teatro,
espero
poder
estrenarla
antes
de
fin
de
año.
Pertenece
a
un
género
que
no
consumimos
mucho,
tiene
algo
de
thriller
con
ciencia
ficción.
—¿Te
tienta
dirigir?
—Por
ahora
no,
aunque
seguramente
en
algún
momento
lo
haré.
—¿Seguís
escribiendo
novelas?
—Sí.
Este
año
en
mayo
saldrá
Extranjera
y
es
la
primera
vez
que
abordo
el
universo
femenino,
las
protagonistas
son
dos
mujeres,
una
abuela,
inmigrante
de
Siria
que
cuenta
su
llegada
a
la
Argentina
a
principios
del
1900
y
paralelamente
es
la
voz
de
esta
nieta
que
va
la
va
a
visitar,
acompañando
a
su
papá.
Son
dos
temporalidades
que
se
van
intercalando
y
construyendo
para
armar
el
relato.
Mi
familia
vino
de
Siria,
y
aparte
investigué,
somos
descendientes
de
españoles
y
árabes.
—Escribir
sobre
el
mundo
femenino
es
complejo
para
un
hombre…
—Apareció
la
voz
de
los
personajes,
la
abuela
se
llama
Ema
y
Eleonora
su
nieta.
Empecé
escribiendo
como
Ema,
una
primera
persona
bastante
profunda,
reflexiva
y
me
sentí
increíblemente
cómodo.
Leí
mucho
a
Héctor
Tizón,
él
describe
mucho
a
su
provincia,
Jujuy,
y
su
naturaleza,
las
escenografías
están
muy
presentes
en
los
colores
y
aromas.
—¿Quién
es
tu
primer
lector
o
lectora?
—Brenda
(Gandini/su
esposa,
también
actriz)
y
mi
padre.
Uno
de
mis
últimos
trabajos
en
la
vida
real,
antes
de
ser
actor
fue
en
el
taller
mecánico
de
él.
Él
es
de
una
generación
que
leer
es
no
hacer
nada,
cree
en
el
hacer
físico.
Cuando
empecé
con
el
hábito
y
a
construir
la
disciplina
de
la
lectura
de
todos
los
días,
me
empezó
a
pedir
que
le
recomendara
libros.
Por
eso
le
doy
lo
que
escribo,
tiene
una
mirada
de
“me
gusta
o
no
me
gusta”.
mientras
que
Brenda
puede
estar
teñida
por
lo
intelectual.
—Se
cree
que
el
trabajo
del
escritor
es
muy
solitario…
—Sí,
pero
tengo
también
algunos
colegas
con
los
que
nos
pasamos
los
manuscritos.
Por
ejemplo,
ahora
con
Extranjera
se
la
pasé
a
una
escritora
tucumana,
que
se
llama
María
Lobo.
Nos
intercambiamos
y
leemos.
Es
maravilloso
porque
estás
menos
solo.
Cuando
estrenamos
El
último,
diatriba
de
amor
por
mensaje
de
audio
hace
un
par
de
años,
yo
venía
particularmente
afectado
por
dos
crímenes
que
rebotaban
en
mi
cabeza
sin
parar.
Uno
era
el
caso
de
Enzo
Aguirre,
un
pibe
de
23
años
que
laburaba
como
taxi
boy
y
que
había
sido
asesinado
al
final
de
la
pandemia,
en
un
hotel
a
la
vuelta
de
mi
casa,
en
el
microcentro
porteño.
El
crimen
de
Enzo
me
dejó
profundamente
afectado
no
solo
por
la
proximidad
geográfica,
sino
porque
nos
cruzábamos
en
aplicaciones
de
citas
y
charlábamos.
Era
un
pibe
hermoso,
simpático
y
pobre.
Enzo
fue
la
primera
persona
a
quien
yo
conocía
que
había
sido
asesinada
por
razones
de
género.
El
otro
caso
era
el
de
Fabiana
Luna,
una
joven
de
25
años
a
quien
mataron
en
un
camino
rural
de
Rafaela,
mi
ciudad
de
origen.
Trabajadora
sexual,
madre
de
tres
criaturas
y
también
pobre.
Murió
estrangulada
con
un
cordón
de
zapatillas,
en
manos
de
un
chabón
que
se
aprovechó
de
la
precariedad
de
las
condiciones
de
su
trabajo
y
de
su
condición
de
mujer.
Su
femicidio
resonó
profundamente,
impulsado
por
los
grupos
feministas
de
Rafaela
que
rápidamente
salieron
a
las
calles
a
reclamar
justicia.
La
muerte
de
Enzo
me
había
empujado
a
escribir
la
obra.
La
de
Fabiana
confirmó
que
era
necesario
y
urgente
generar
conversaciones
sobre
el
trabajo
sexual,
la
violencia
de
género
y
las
raíces
de
estas
violencias:
las
formas
en
las
que
somos
educados
en
el
amor.
El
estreno
en
Rafaela,
mi
tierra,
adquirió
fuerza
y
sentido.
Su
asesinato
era
una
herida
abierta
en
una
comunidad
donde
los
comentarios
fachos
y
las
justificaciones
de
la
maquinaria
neoliberal
erizan
la
piel.
Allí,
como
en
tantas
localidades
pequeñas,
el
chisme
doloroso
se
convierte
en
sentencia:
“¿A
qué
se
dedicaba?
¿Cómo
estaba
vestida?
¿Por
qué
estaba
en
ese
lugar?
¿Era
buena
madre?”.
Esas
preguntas
que
no
buscan
justicia,
por
supuesto,
sino
culpar
a
las
víctimas,
invisibilizar
el
contexto
y
perpetuar
prejuicios.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
A
mí
me
interesaba
corrernos
del
enfoque
binario.
En
El
último,
quise
explorar
la
violencia
que
atraviesa
el
vínculo
entre
un
señor
con
recursos
que
se
obsesiona
con
un
pibe
más
chico
y
pobre.
Dos
formas
opuestas
de
encarar
la
vida,
la
relación
con
el
dinero
y
el
amor,
que
no
tarda
en
transformarse
en
tragedia.
Pero
en
un
debate
posterior
a
la
función,
alguien
afirmó
que
la
obra
no
hablaba
de
violencia
de
género
porque
no
era
de
un
hombre
ejerciéndola
sobre
una
mujer.
Esa
afirmación
reveló
las
limitaciones
del
enfoque
binario
y,
al
mismo
tiempo,
la
necesidad
urgente
de
la
obra.
El
teatro
ocurre
donde
es
necesario,
y
El
último
era
urgente
y
necesaria
en
mi
tierra.
Hoy,
solo
un
par
de
años
después,
el
escenario
nacional
ha
cambiado
drásticamente.
El
contexto
de
las
“malas
víctimas”
se
ha
profundizado
bajo
un
gobierno
libertario
que
recorta
derechos,
desmantela
políticas
de
género
y
abandona
a
las
personas
más
vulnerables.
La
validación
de
discursos
de
odio
consolidan
un
retroceso
alarmante.
Nunca
imaginamos
que
la
extrema
derecha
ganaría
el
centro
de
la
escena
sociopolítica,
y
que
volverían
al
imaginario
colectivo
los
fantasmas
del
medievo,
aquellos
que
justifican
desde
el
poder
el
uso
de
la
violencia
sobre
quienes
intentan
decidir
sobre
sus
cuerpos.
Tampoco
pensamos
que
frases
como
“tu
cuerpo,
mi
decisión”
se
convertirían
en
consignas
virales,
con
millones
de
likes
y
comentarios
de
odio,
legitimando
una
crueldad
que
antes
se
ocultaba
y
hoy
se
ostenta
como
bandera.
Los
casos
de
Enzo
y
Fabiana
resuenan
en
triste
sintonía
con
las
trescientas
víctimas
de
violencia
de
género
que
son
asesinadas
cada
año
en
Argentina.
Una
cada
20
horas
en
lo
que
va
de
2025.
En
“El
último”,
estas
historias
encuentran
eco
en
los
personajes
que
habitan
el
escenario:
cuerpos
atravesados
por
el
deseo
y
la
violencia,
relaciones
marcadas
por
el
abuso
de
poder
y
la
precariedad,
voces
que
resuenan
desde
los
márgenes
para
cuestionar
un
sistema
que
perpetúa
las
mismas
injusticias.
La
obra
no
da
respuestas
ni
afirma
verdades;
intenta
abrir
preguntas
y
confrontar
al
espectador
con
las
ausencias
que
solemos
ignorar.
Desde
el
teatro
periférico
seguimos
insistiendo
en
contar
estas
historias.
Historias
que
parecieran
no
interesarle
ni
al
teatro
oficial
ni
al
comercial,
preocupados
por
otros
menesteres.
Nuestro
teatro
no
cambiará
nada,
pero
sentimos
que
es
vital
compartirnos
algunas
preguntas.
¿Qué
hacemos
con
estas
ausencias?
¿Cómo
enfrentamos
un
sistema
que
se
sostiene
en
nuestro
silencio?
¿Cómo
respondemos
cuando
callar
ya
no
es
una
opción?
*Autor
y
director
de
El
último,
diatriba
de
amor
por
mensaje
de
audio.
La
obra
se
presenta
los
sábados
de
febrero
y
marzo
a
las
20
en
El
Extranjero
Teatro.





























