Andrew
Bu-ckland
ganó
el
Oscar
a
Mejor
Edición
por
Ford
versus
Ferrari,
la
espectacular
maravilla
de
James
Mangold,
el
director
con
quien
Buckland
trabaja
desde
hace
varios.
Esa
es
solo
la
punta
de
un
vínculo
que
ha
generado
películas
poderosas
como
la
reciente
y
subvalorada
Indiana
Jones
y
el
dial
del
destino.
Buckland
es
un
editor
que
habla
el
idioma
del
cine,
con
pasión,
considerando
siempre
el
medio
como
un
arte
comunal,
fascinado
con
procesos
que
después
generar
relatos
más
grandes
que
la
vida.
Eso
es
sin
dudas
Un
completo
desconocido,
la
biopic
de
Bob
Dylan
que
Mangold
dirige,
Buckland
editó
y
que
acaba
de
sorprender
por
sus
nominaciones
(Mangold
como
director
nominado
es
una
bienvenida
sorpresa).
Por
decirlo
cortito
y
al
pie:
Buckland
es
uno
de
los
mejores
editores
actuales
de
Hollywood
y
lo
demuestra
película
a
película.
Pero
como
él
mismo
sostiene,
la
edición
es
un
trabajo
que
“si
está
bien
hecho,
no
lo
notas,
no
tienes
que
notarlo:
es
un
arte
invisible”.
¿Qué
ama
Buckland
de
casi
más
de
20
años
de
carrera?
Buckland:
“Amo
ver
los
resultados
de
mi
trabajo,
del
hecho
de
unir
todas
estas
pequeñas
partes
habiendo
encontrado
la
manera
de
que
sean
coherentes
una
con
otras.
La
manera
en
que
te
involucras
con
cada
escena
y
la
felicidad
que
te
causa
ver
que
funciona,
que
ayuda
a
que
una
determinada
historia
se
pueda
contar…realmente
es
algo
que
amo”.
Y
sigue:
“Es
algo
que
puede
ser
a
veces
difícil,
que
podría
ser
desafiante:
dependiendo
del
material
que
tienes,
que
te
dan.
Para
ser
un
gran
editor
tenes
que
ser
flexible,
porque
tienes
que
encontrar
diferentes
formas
de
contar,
de
permitir
al
material
que
te
hable.
A
veces
el
director
o
el
guión
te
piden
algo
puntual,
pero
quizás
cuando
lo
filman,
por
muchas
razones,
no
se
ve
de
esa
forma.
Y
aún
así
te
llega,
y
tenes
que
lograr
que
funciona,
y
me
encanta
eso,
me
encanta
lograr
que
cuente
lo
que
tiene
que
contar.
Muchas
veces
los
directores
son
muy
agradecidos.
Si
el
material
quizás
no
funciona,
no
puedes
decir
“no
funciona”.
Tienes
que
encontrar
una
solución.
Nunca
quieres
forzar
nada,
quieres
encontrar
la
forma
en
que
el
material
te
hable.
Ser
parte
del
proceso
creativo,
trabajar
a
la
par
del
director,
y
sí
hay
una
buena
relación
y
confianza,
no
hay
nada
mejor.
Incluso
te
da
libertad,
te
permite
jugar
con
la
escena.
Siempre
se
convierte,
en
el
mejor
de
los
casos,
en
una
conversación
con
el
editor.
—
“Un
completo
desconocido,
un
momento
en
la
vida
de
Bob
Dylan”,
¿cómo
se
acercaron
a
esa
idea
desde
el
montaje
y
del
tono
general?
—La
película
de
James
Mangold
desde
el
título
describe
su
tesis:
Un
completo
desconocido.
La
idea
es
experimentar
el
mundo
de
Dylan,
desde
su
música,
y
quién
era
él
como
persona
en
un
momento
de
su
vida
durante
cinco
años
en
Nueva
York.
Dylan
es
un
enigma
y
siempre
lo
será.
Entonces
lo
mostramos
en
un
momento
junto
a
otros,
Peter
Seeger,
Joan
Baez,
su
novia
Sylvia.
Estos
personajes
son
espejos
para
entender
la
forma
en
que
la
figura
de
Dylan
se
refleja
y
se
divide.
Es
entender
el
momento
en
que
este
personaje
desconocido
cambia
para
siempre
la
música.
Hay
como
40
canciones
en
el
film.
Timothée
Chalamet
canta,
todos
cantan
sus
canciones.
Todos
están
increíbles.
Siempre
nos
interesó
mucho
cómo
contarla,
como
respetar
los
momentos,
que
cada
instante
desembocará
en
otro,
queríamos
respetar
una
cadencia
y
que
no
se
sienta
como
un
listado
de
momentos.
Queríamos
encontrar
la
forma
de
entrar
a
cada
escena
lo
más
tarde
posible
y
salir
de
ella
lo
antes
posible.
Ese
siempre
fue
el
desafío.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Cuánto
ha
cambiado
la
edición
a
partir
de
los
efectos
especiales
digitales?
—Bueno,
no
tanto
como
uno
podría
creer.
Por
ejemplo,
las
bases
de
la
edición
no
cambian.
Tenes
más
elementos
con
los
cuales
lidiar.
Por
ejemplo,
en
la
última
Indiana
Jones
lo
hacen
más
joven
o
escenas
con
fondo
verde.
Nos
mandaron
el
rodaje
de
cada
día
muy
rápido,
y
eso
nos
ayudó
en
la
edición.
Por
supuesto,
una
cara
joven
tiene
otras
expresiones
que
un
hombre
mayor.
Pero
como
te
decía
no
hay
un
cambio
tan
radical.
—¿Cómo
es
trabajar,
por
ejemplo,
en
“Indiana
Jones”,
donde
hay
un
lenguaje
ya
construído,
que
incluye
a
la
edición?
—Todos
queríamos
que
fuera
una
película
de
James
Mangold,
así
nos
acercamos
a
ella
de
esa
forma.
Jim
es
muy
específico
con
lo
que
quiere
y
con
lo
que
espera.
Todos
sabíamos
que
era
una
película
de
Indiana
Jones,
y
conocemos
a
todos,
incluyendo
a
Steven
Spielberg,
que
nos
enamoró
del
cine
a
muchos
de
nosotros.
Pero
otra
vez:
era
una
película
de
Mangold,
y
él
filma
diferente,
de
otra
forma.
Estabámos
lidiando
con
la
franquicia
y
todo
lo
que
eso
implica.
Steven
Spielberg
vino
como
tres
o
cuatro
veces
a
la
sala
de
edición
y
la
verdad
siempre
aprobó
lo
que
estabamos
haciendo,
siempre
le
dio
el
visto
bueno.
Sea
un
drama
o
sea
una
comedia,
o
sea
una
aventura
o
un
musical:
nunca
quieres
sentir
que
estás
más
tiempo
del
que
deberías
en
la
toma.
Quieres
entender
la
fecha
de
expiración
de
una
escena.
—Por
ejemplo,
en
“Ford
v
Ferrari”
es
importante
entender
la
velocidad,
el
amor
por
la
velocidad,
ese
mundo.
¿Cómo
se
trabaja
eso
desde
el
montaje?
—Lo
importante
siempre,
y
esto
es
fundamental
para
Jim,
son
los
personajes,
siempre
el
foco
debe
estar
en
ellos,
su
historia,
y
de
ahí
aparece
el
mundo
de
la
película.
No
es
tan
el
mundo,
sus
características,
primero.
Siempre
son
los
personajes.
Eso
te
permite
experimentar
de
una
manera
más
visceral
lo
que
tus
personajes
están
experimentando.
Esa
es
siempre
la
idea
de
Jim.
El
mundo
de
una
película
se
conecta
a
sus
personajes,
no
viceversa.
En
el
caso
de
esta
película,
de
Bob
Dylan,
era
importante
que
nada
se
sienta
desconectado,
que
no
sea
como
“momento
de
drama
y
ahora
una
canción”.
La
idea
era
que
en
la
canción,
en
las
canciones,
hubiera
fragmentos
y
acciones
de
los
personajes.
Hay
una
naturaleza
orgánica
en
lograr
que
un
personaje
viva
algo
y
que
se
sienta
que
no
estás
marcando
el
momento,
pero
que
es
lógico,
que
es
de
alguna
forma
inevitable.
Tienes
que
sentir
el
sentimiento
de
la
escena,
nada
más.
No
hay
que
telegrafiar
los
sentimientos
o
lo
que
la
escena
tiene
que
decir.
Por
eso
editar
es
tan
difícil
de
entender.
—¿Qué
descubriste
del
cine
en
estos
años
en
la
industria
que
no
sabías
antes?
—Amo
el
cine,
lo
estudié
de
chico,
lo
adoro.
Estudiarlo
es
muy
diferente
que
hacerlo.
Para
mí,
la
lección
es
obvia,
que
todos
dicen:
menos
es
más.
Pero
cuando
lo
experimentas,
cuando
realmente
aplica,
es
muy
sorprendente.
No
necesito
usar
muchas
cosas.
Cuando
sos
joven
queres
usar
todo.
Cuando
comenzas
a
entender
la
economía
de
los
recursos,
menos
realmente
es
más.
—¿Qué
te
fascina
de
contar
una
historia
en
un
medio
comunal
como
el
cine?
—Amo
ser
parte
de
un
equipo.
Hablar
de
lo
que
hacemos
durante
la
película.
En
nuestro
caso,
venímos
trabajando
hace
mucho
todos
juntos
con
James
Mangold,
entonces
esos
cilindros
ya
están
muy
aceitados.
Tenemos
muchas
discuciones
filosofícas
sobre
una
determinada
escena,
o
un
momento.
Quizás
incluso
sin
Jim,
quizás
está
filmando.
Y
tenemos
el
material
del
día,
trato
de
entenderlo,
y
hablamos,
porque
a
veces
lo
necesito.
Tenemos
grandes
charlas
sobre
escenas
puntuales,
que
significan
en
la
película.
Una
de
las
cosas
más
complicadas
de
una
película,
por
ejemplo,
son
las
dos
primeras
escenas,
las
dos
primeras
versión.
¿Cómo
entro
a
una
escena?
¿Una
plano
general
o
corto?
¿Acompañando
a
un
personaje
o
mostrando
el
lugar?
A
veces
es
simple,
es
fácil.
Pero
cuando
es
difícil,
realmente
implican
una
decisión.
Cuando
empiezan
a
llegar
más
escenas,
más
material,
el
panorama
se
aclara.
O
no.
Los
habitantes
tiene
un
origen
audiovisual.
Fue
un
guión
de
cine.
Fueron
guiones
para
una
miniserie.
Fue
una
serie
con
varias
temporadas.
Vibró
con
el
deseo
nuestro
de
contar
esta
historia.
Durmió
años
adentro
de
un
cajón.
Desde
el
principio
estaban
los
muertos
que
buscan
justicia,
que
combaten
un
orden
violento.
Había
una
familia
que
había
sido
asesinada.
Un
matrimonio
con
un
hijo.
El
hijo,
muerto,
descubría
que
podía
ingresar
en
el
cuerpo
de
los
vivos,
que
podía
habitar,
y
les
enseñaba
a
sus
padres
a
hacerlo.
Ellos
investigaban
su
propio
crimen.
Macbeth,
en
el
tercer
acto,
se
enfrenta
al
espíritu
de
Banquo,
a
quien
él
mandó
a
matar
y
dice:
“Hubo
un
tiempo
en
que,
saltados
los
sesos,
el
hombre
moría,
y
ahí
terminaba
todo.
Pero
ahora
los
muertos
resucitan
con
veinte
heridas
en
la
cabeza
y
nos
arrojan
de
nuestros
asientos”.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Los
habitantes
eran
los
muertos
que
interfieren
en
el
mundo
de
los
vivos.
Los
que
luchan
contra
la
injusticia,
la
brutalidad,
la
impunidad
de
los
asesinos
poderosos.
Nos
inspirábamos
en
Macbeth,
en
Antígona
y
el
poder
de
los
muertos
insepultos
contra
los
tiranos,
en
la
fuerza
de
nuestros
desaparecidos
para
tirar
a
los
asesinos
de
sus
asientos.
La
historia
inicial
sucedía
en
1955,
en
Argentina.
Luego,
trabajamos
la
posibilidad
de
que
hubiera
habitantes
en
otras
situaciones
de
matanzas,
otros
lugares,
otras
épocas,
y
que
pudieran
relacionarse
entre
sí.
El
proyecto
circuló.
Hubo
reuniones,
entusiasmo,
críticas.
Gustó,
pareció
caro.
Hubieron
promesas
y
rechazos,
ilusiones
y
decepciones.
Fue
casi
olvidado
y
durmió
en
un
cajón.
Hasta
la
pandemia.
Joselo
Bella
hizo
una
propuesta.
Hacer
una
obra
de
teatro,
un
unipersonal
con
Los
habitantes.
Me
pareció
algo
remoto
e
impensado
por
las
características
fantásticas
de
la
historia,
la
cantidad
de
lugares,
escenas
y
personajes.
Pero
remota
e
impensada
era
nuestra
situación
en
pandemia.
La
humanidad
entera
un
año
y
medio
al
borde
de
la
muerte.
La
cuarentena.
El
miedo
a
morir.
El
miedo
al
otro.
De
la
pandemia
surgió
algo
existencial.
De
ahí
surgió
este
proyecto
de
Los
habitantes.
Me
preguntaba
qué
teatro
íbamos
a
hacer
después
de
que
la
maquinaria
teatral
se
frenara
durante
tanto
tiempo.
Hubo
algo
de
lo
impensado
del
proyecto,
de
lo
incierto,
que
nos
fue
llevando
hasta
que
la
obra
adquirió
su
forma.
Un
actor
que
cuenta
la
miniserie,
con
el
lenguaje
del
guión.
Con
recursos
mínimos.
Un
actor
que
busca
evocar
y
dar
vida
en
el
escenario
a
la
historia
de
Los
habitantes.
Nos
inspiró
un
texto
de
Yo-shi
Oida,
un
actor
japonés
de
la
compañía
de
Peter
Brook.
“El
trabajo
del
actor
no
es
mostrar
lo
bien
que
se
actúa
sino,
a
través
de
la
actuación,
ser
capaz
de
dar
vida
al
escenario.
Una
vez
que
esto
ocurre,
el
público
se
deja
llevar
y
entra
en
el
mundo
que
recrea.
El
público
siente
que
atraviesa
un
solitario
desfiladero
de
la
montaña,
o
que
se
halla
en
el
centro
de
un
campo
de
batalla,
o
en
cualquier
otro
lugar
posible
del
mundo.
El
escenario
contiene
todas
esas
posibilidades.
Y
es
el
actor
quien
es
capaz
de
dar
vida
a
todas
ellas”.
En
la
obra
que
vamos
a
estrenar
con
Joselo
Bella
mñana
en
el
Espacio
Callejón
contamos
el
comienzo
de
Los
habitantes.
El
primer
habitante
aparece
en
Rusia,
en
1903,
durante
un
pogrom,
Isaac
Shemtov,
un
carpintero
judío.
La
historia
sigue
en
España,
en
1936,
en
Madrid,
durante
la
Guerra
Civil
española.
Los
hermanos
Justo,
republicanos,
muertos,
van
a
habitar
para
intentar
salvar
a
sus
amigos
Federico
García
Lorca,
Carmen
Luna
y
Antonio
Machado.
Van
a
enfrentarse
con
los
falangistas,
los
soldados
del
general
Franco.
Queipo
de
Llano,
general
franquista,
en
un
discurso
en
la
radio,
dice,
“Los
comunistas
merecen
ejemplares
castigos
y
yo
he
de
imponerlos
de
tal
modo
que
hagan
época.
Si
algún
afeminado,
algún
invertido,
se
dedica
a
lanzar
infundios
alarmistas,
no
vaciléis
en
matarlo
como
a
un
perro
o
entregádmelo
a
mí,
que
yo
se
lo
pegaré.”
Discursos
de
violencia
y
exterminio,
que
resuenan
en
el
clima
de
época,
que
se
respira
en
el
país
y
en
otras
partes
del
mundo.
*Coautor
de
Los
habitantes.
La
obra
se
podrá
ver
a
partir
de
mañana
los
domingos
a
las
21
en
el
Espacio
Callejón.
ENTRETENIMIENTO
Jardín floral, múltiples salones y seis habitaciones, así es la lujosa mansión que tiene Carolina de Mónaco en el principado
EDITOR -
Carolina
de
Mónaco,
uno
de
los
miembros
más
discretos
y
longevos
de
la
familia
real
monegasca,
se
mantiene
alejada
del
bullicio
mediático
que
siempre
rodea
a
la
Casa
Real.
A
lo
largo
de
los
años,
la
hija
de
Rainiero
III
y
Grace
Kelly
fue
un
pilar
fundamental
de
la
monarquía,
pero
su
carácter
reservado
la
llevó
a
buscar
un
refugio
alejado
de
la
atención
pública.
Ese
lugar
no
es
otro
que
la
lujosa
mansión
Le
Clos-Saint
Pierre,
ubicada
en
el
exclusivo
Mónaco
Ville,
un
lugar
en
el
que
la
princesa
ha
encontrado
la
paz
y
la
privacidad
que
tanto
anhelaba.
La
villa,
que
fue
un
regalo
de
su
padre,
Rainiero
III,
en
1978,
tiene
una
gran
carga
simbólica
para
Carolina.
Además
de
su
evidente
valor
sentimental,
la
residencia
es
un
claro
reflejo
del
estilo
y
la
elegancia
que
caracterizan
a
la
familia
Grimaldi.
Le
Clos-Saint
Pierre,
construida
siguiendo
el
diseño
clásico
de
la
Belle
Époque,
se
distingue
por
su
fachada
de
tono
pastel,
columnas
de
mármol,
y
detalles
arquitectónicos
que
transmiten
sofisticación.
Con
ventanales
de
gran
tamaño
que
permiten
una
iluminación
natural
impresionante,
la
residencia
ofrece
vistas
espectaculares
hacia
la
bahía
de
Mónaco
y
el
majestuoso
mar
Mediterráneo.
Esta
ubicación
privilegiada,
en
pleno
corazón
de
Mónaco,
no
impide
que
la
mansión
goce
de
una
tranquilidad
que
solo
unos
pocos
afortunados
pueden
experimentar.
Uno
de
los
aspectos
más
destacados
de
la
mansión
es
su
jardín,
cuidadosamente
adornado
con
una
variedad
de
flores
que
incluyen
geranios,
rosas,
magnolias
y
buganvillas.
Este
espacio
privado,
alejado
de
miradas
curiosas
gracias
a
un
muro
exterior
que
lo
resguarda,
es
el
lugar
perfecto
para
la
princesa
para
desconectar
y
disfrutar
de
la
belleza
de
la
naturaleza.
En
el
centro
del
lugar
se
encuentra
una
piscina
privada,
un
espacio
ideal
para
relajarse
durante
los
calurosos
días
de
verano
en
Mónaco.
Los
detalles
que
no
pasan
desapercibidos
de
la
lujosa
casa
de
Carolina
De
Mónaco
El
interior
de
la
mansión
es
igualmente
impresionante,
aunque
muy
reservado.
La
princesa
decoró
cada
rincón
de
Le
Clos-Saint
Pierre
con
un
gusto
impecable,
combinando
muebles
clásicos
con
toques
modernos
que
aportan
una
atmósfera
sofisticada.
La
mansión
cuenta
con
seis
amplias
habitaciones,
tres
salones
y
varias
salas
de
estar,
todas
diseñadas
para
ofrecer
máxima
comodidad.
Sin
embargo,
es
la
biblioteca
la
que
se
lleva
las
palmas.
Con
una
selección
de
los
libros
más
importantes
de
la
literatura
mundial,
este
espacio
refleja
la
pasión
de
Carolina
por
la
lectura.
Le
Clos-Saint
Pierre
no
solo
es
un
hogar
para
Carolina
de
Mónaco.
También
fue
el
escenario
de
momentos
cruciales
de
su
vida
familiar.
Fue
en
esta
residencia
donde
la
princesa
compartió
su
historia
de
amor
con
Stefano
Casiraghi,
y
donde
crió
a
sus
tres
hijos:
Andrea,
Carlota
y
Pierre
Casiraghi.
VO
ENTRETENIMIENTO
Quiénes son las dobles de la princesa Leonor y la infanta Sofía: son virales
EDITOR -
Las
redes
sociales
no
dejan
de
sorprender
con
hallazgos
inesperados
y,
en
esta
ocasión,
el
asombro
llegó
de
la
mano
de
dos
jóvenes
que
dejaron
a
los
seguidores
de
la
realeza
española
sin
palabras.
Se
trata
de
dos
chicas
que
podrían
pasar
fácilmente
por
la
princesa
Leonor
y
la
infanta
Sofía,
generando
una
auténtica
revolución
en
TikTok.
El
impacto
fue
tal
que
miles
de
usuarios
aseguraron
haber
confundido
a
estas
dobles
con
las
verdaderas
hijas
del
rey
Felipe
VI
y
la
reina
Letizia.
De
hecho,
uno
de
los
videos
que
más
repercusión
tuvo
en
TikTok
fue
el
de
una
joven
polaca
llamada
Liara,
quien,
con
un
simple
baile,
logró
engañar
a
miles
de
usuarios.
La
confusión
fue
tal
que
muchos
creyeron
que
la
propia
infanta
Sofía
había
roto
el
protocolo
real
al
abrirse
un
perfil
en
la
plataforma.
Con
una
melena
rubia
larga
y
una
forma
de
maquillarse
muy
similar
a
la
de
la
infanta,
Liara
logró
captar
la
atención
del
público,
acumulando
millones
de
reproducciones
en
su
video.
Los
comentarios
no
se
hicieron
esperar: "Pensé
que
Sofía
se
había
vuelto
tiktoker", "Tuve
que
leer
el
nombre
porque
mi
cerebro
explotó"
y "¿Desde
cuándo
la
infanta
Sofía
tiene
TikTok?",
fueron
algunas
de
las
reacciones.
Sin
embargo,
a
pesar
del
revuelo,
la
joven
no
hizo
declaraciones
sobre
su
parecido
con
la
infanta,
prefiriendo
continuar
con
su
contenido
habitual
en
redes
sociales,
que
por
lo
general
son
bailes
virales
con
las
canciones
de
moda.
El
clon
de
Leonor
que
también
generó
controversia
Pero
la
infanta
Sofía
no
es
la
única
que
tiene
una
doble
en
TikTok.
Hace
unos
meses,
también
se
volvió
viral
el
parecido
entre
la
princesa
Leonor
y
Emma
van
Vollenhoven,
una
joven
miembro
de
la
realeza
holandesa.
A
diferencia
del
caso
de
Liara,
el
parecido
de
Emma
con
la
heredera
al
trono
dividió
opiniones.
Emma
van
Vollenhoven
y
la
princesa
Leonor
Emma,
nieta
de
Margarita
de
los
Países
Bajos
y
sobrina
de
la
reina
Beatriz,
comparte
con
Leonor
su
melena
rubia,
ojos
claros
y
una
sonrisa
discreta.
Además,
ambas
coincidieron
en
su
educación,
ya
que
estudiaron
en
el
exclusivo
UWC
Atlantic
College,
aunque
en
diferentes
sedes:
Leonor
en
Gales
y
Emma
en
Singapur.
La
aparición
de
estas
dobles
puso
nuevamente
de
manifiesto
el
enorme
interés
que
despiertan
Leonor
y
Sofía
en
la
opinión
pública.
Desde
su
nacimiento,
ambas
han
crecido
bajo
la
atenta
mirada
de
la
prensa
y
el
pueblo
español,
lo
que
ha
hecho
que
cualquier
detalle
sobre
ellas
se
convierta
en
noticia.
VO
La
figura
de
la
reina
Letizia
siempre
fue
motivo
de
debate
desde
su
llegada
a
la
Casa
Real.
Al
principio,
su
fuerte
carácter,
su
independencia
y
su
origen
alejado
de
la
aristocracia
despertaron
recelo
en
algunos
sectores.
Sin
embargo,
con
el
paso
de
los
años,
su
capacidad
de
adaptación
y
su
cercanía
con
la
gente
la
consolidaron
como
un
pilar
fundamental
en
la
monárquica
española.
Según
la
periodista
y
experta
en
realeza
María
Manjavacas,
el
impacto
de
Letizia
en
la
Corona
fue
tan
profundo
que
pasó
de
ser
considerada
una
amenaza
a
convertirse
en
un
factor
clave
para
su
estabilidad.
"Lo
que
parecía
que
iba
a
desmontar
la
monarquía,
la
está
salvando",
aseguró
en
un
reciente
análisis
sobre
su
papel
en
la
institución.
La
influencia
de
Letizia
Ortiz
en
la
monarquía
española
Uno
de
los
grandes
cambios
en
Letizia
fue
su
capacidad
para
conectar
con
el
pueblo.
A
diferencia
de
la
rigidez
habitual
en
la
realeza,
la
reina
mostró
una
espontaneidad
y
cercanía
que
calaron
hondo.
Un
claro
ejemplo
de
esto
fue
su
reciente
participación
en
un
acto
con
niños,
donde
se
la
vio
tirada
en
el
suelo,
leyendo
cuentos
y
compartiendo
un
momento
distendido
con
los
más
pequeños.
Manjavacas
atribuye
esta
habilidad
comunicativa
a
la
trayectoria
periodística
de
Letizia.
"Esa
cercanía
la
ha
cultivado
cuando
era
reportera
y
estaba
a
pie
de
calle.
La
Casa
Real
ha
ganado
mucho
teniéndola
a
ella",
afirmó
la
experta.
Su
pasado
en
los
medios
le
permitió
a
Letizia
entender
mejor
cómo
dirigirse
a
la
gente.
Otro
de
los
gestos
por
el
que
fue
aplaudida
recientemente,
fue
su
visita
a
la
sede
de
la
Federación
Española
de
Enfermedades
Raras
(FEDER),
la
reina
llegó
bajo
una
lluvia
intensa
y,
en
vez
de
preocuparse
solo
por
ella,
compartió
su
paraguas
con
una
de
las
presentes,
protegiéndola
del
agua.
La
evolución
de
Letizia:
de
plebeya
a
reina
Letizia
no
solo
cambió
su
imagen,
sino
también
su
rol
dentro
de
la
monarquía.
En
sus
primeros
años,
muchos
la
veían
restringida,
sin
margen
de
acción.
Sin
embargo,
esto
cambió
en
los
últimos
años: "Al
principio
estaba
constreñida,
pero
ahora
salió
la
profesional
que
lleva
dentro.
Está
muy
ubicada
y
segura
de
sí
misma",
explicó
Manjavacas.
La
evolución
de
la
reina
Letizia
demuestra
que
la
monarquía
puede
adaptarse
a
los
tiempos
modernos
sin
perder
su
esencia.
Su
capacidad
para
reinventarse
y
conectar
con
la
sociedad
ha
resultado
clave
en
la
estabilidad
de
la
institución,
y
su
papel
seguirá
siendo
determinante
en
el
futuro
de
la
Corona
española.
Zaira
Nara
siempre
marca
tendencia
con
su
estilo
fresco
y
natural,
y
en
su
última
escapada
paradisíaca
no
fue
la
excepción.
A
través
de
sus
redes
sociales,
la
modelo
compartió
imágenes
disfrutando
de
unos
días
de
relax
en
Cancún,
pero
lo
que
realmente
llamó
la
atención
de
sus
seguidores
fue
su
look
veraniego:
un
jardinero
de
denim
con
detalles
vintage
que
ya
se
perfila
como
una
de
las
prendas
estrella
de
la
temporada.
Zaira
apostó
por
un
jardinero
de
jean
claro,
con
un
diseño
relajado
y
toques
de
encaje
en
los
bolsillos
frontales,
dándole
un
aire
romántico
y
bohemio.
Lo
combinó
con
un
bikini
de
estampado
floral
y
un
collar
de
tiras
de
cuero
con
dije
metálico,
logrando
un
equilibrio
perfecto
entre
comodidad
y
sofisticación
playera.
Zaira
Nara
y
la
vuelta
del
jardinero:
de
los '90
a
la
actualidad
El
jardinero
de
jean
es
una
prenda
que
supo
reinventarse
con
el
paso
del
tiempo.
Ícono
de
los
años '90,
su
regreso
en
los
últimos
años
ha
sido
impulsado
por
celebridades
y
referentes
del
street
style
que
lo
incorporan
en
sus
outfits
diarios.
Zaira
Nara
se
suma
a
esta
tendencia
con
un
modelo
que
combina
el
encanto
del
denim
desgastado
con
detalles
artesanales,
recordando
la
esencia
boho
chic
que
tanto
la
caracteriza.
Además
de
su
estética
retro,
el
jardinero
destaca
por
su
comodidad
y
versatilidad.
Se
puede
combinar
con
bikinis
y
crop
tops
en
los
días
de
calor,
o
con
remeras
básicas
y
camisas
para
un
look
más
urbano.
En
el
caso
de
Zaira,
su
elección
de
accesorios
y
su
peinado
descontracturado
potencian
la
frescura
del
outfit,
ideal
para
unas
vacaciones
de
ensueño.
No
es
la
primera
vez
que
Zaira
Nara
marca
tendencia
con
sus
elecciones
de
moda.
La
modelo
suele
inclinarse
por
prendas
cómodas,
pero
con
detalles
que
las
hacen
únicas.
En
cada
una
de
sus
apariciones,
demuestra
que
se
puede
lucir
sofisticada
sin
necesidad
de
atuendos
recargados.
Su
apuesta
por
el
jardinero
de
jean
confirma
que
esta
prenda
continuará
en
auge
durante
el
verano.
Con
su
toque
vintage
y
su
facilidad
para
adaptarse
a
distintos
estilos,
es
una
opción
ideal
para
quienes
buscan
estar
a
la
moda
sin
sacrificar
comodidad.
Si
bien
el
jardinero
de
Zaira
es
una
pieza
con
detalles
únicos,
su
elección
demuestra
que
la
moda
vintage
sigue
pisando
fuerte
y
que
los
clásicos
siempre
encuentran
la
manera
de
reinventarse.
VO
En
los
últimos
años,
Miguel
Urdangarin
atravesó
una
de
las
etapas
más
complejas
de
su
vida.
Con
un
entorno
familiar
expuesto
a
la
opinión
pública
y
un
estilo
de
vida
sin
grandes
restricciones,
el
joven
experimentó
problemas
de
adicción
que
lo
llevaron
a
necesitar
tratamiento
especializado.
Sin
embargo,
hoy
parece
haber
encontrado
un
rumbo
más
estable,
con
el
apoyo
de
su
círculo
más
cercano
y
nuevas
decisiones
que
lo
alejan
de
los
excesos
del
pasado.
Desde
su
adolescencia,
Miguel
Urdangarin
había
una
vida
con
cierta
libertad
y
pocas
responsabilidades.
Pero
esa
comodidad
pronto
se
transformó
en
una
desorientación
que,
sumada
a
ciertas
amistades
y
hábitos
perjudiciales,
terminó
afectando
su
bienestar.
El
punto
de
quiebre
llegó
en
2024,
cuando
una
lesión
lo
obligó
a
tomarse
un
año
sabático.
En
ese
momento,
decidió
instalarse
en
Zarzuela
junto
a
su
abuela,
la
reina
emérita
Sofía.
Sin
embargo,
lo
que
parecía
ser
un
tiempo
de
descanso
y
recuperación
se
convirtió
en
un
período
de
descontrol,
donde
las
salidas
nocturnas
y
el
consumo
de
sustancias
comenzaron
a
marcar
su
rutina.
En
Madrid,
Miguel
se
integró
a
un
grupo
de
jóvenes
que,
al
igual
que
él,
disfrutaban
de
un
estilo
de
vida
sin
responsabilidades
laborales
o
académicas.
Los
bares
y
fiestas
se
volvieron
parte
de
su
día
a
día,
situación
que
preocupó
a
su
familia.
Su
hermana
Irene,
quien
también
atravesaba
un
período
de
incertidumbre
tras
su
fracaso
académico
en
Ginebra,
compartía
parte
de
este
círculo
de
amistades,
lo
que
agravó
la
preocupación
de
sus
allegados.
Cómo
logró
recuperarse
Miguel
Urdangarin
Con
el
paso
del
tiempo,
Miguel
tomó
conciencia
de
la
necesidad
de
un
cambio.
La
intervención
de
su
familia
y
el
tratamiento
psicológico
que
ya
venía
realizando
desde
hacía
años
fueron
clave
para
que
lograra
distanciarse
de
los
hábitos
nocivos
que
lo
habían
afectado.
El
respaldo
de
su
madre,
la
infanta
Cristina,
y
de
su
abuelo,
el
rey
Juan
Carlos
I,
fue
determinante
en
su
proceso
de
recuperación.
Además,
su
relación
con
su
novia,
Olympia
Beracassa,
ha
jugado
un
papel
positivo
en
su
vida,
ya
que
juntos
han
encontrado
actividades
y
proyectos
que
lo
mantienen
alejado
de
los
excesos
del
pasado.
Actualmente,
Miguel
redujo
drásticamente
su
contacto
con
su
antiguo
grupo
de
amigos
y
comenzó
a
adoptar
un
estilo
de
vida
más
saludable.
Si
bien
el
camino
no
fue
fácil,
el
joven
parece
estar
enfocándose
en
reconstruir
su
vida
con
mayor
estabilidad
y
responsabilidad.
La
historia
de
Iñaki
Urdangarin
y
la
infanta
Cristina
está
marcada
por
escándalos,
traiciones
y
secretos
que
poco
a
poco
han
ido
saliendo
a
la
luz.
A
pesar
de
haber
sido
un
matrimonio
sólido
de
cara
a
la
opinión
pública,
lo
cierto
es
que
las
infidelidades
del
exduque
de
Palma
eran
un
secreto
a
voces
dentro
de
su
círculo
más
cercano.
Ahora,
a
tres
años
de
su
separación
definitiva,
se
revelaron
detalles
sobre
los
métodos
que
utilizaba
Urdangarin
para
comunicarse
con
sus
amantes
y
cómo,
lejos
de
mantener
la
discreción,
se
burlaba
de
la
madre
de
sus
hijos
en
esos
intercambios
privados.
Mensajes
comprometedores
de
Iñaki
Urdangarin
Desde
hace
tiempo,
se
sabe
que
Urdangarin
mantenía
relaciones
con
otras
mujeres
mientras
seguía
casado
con
la
hermana
del
rey
Felipe
VI.
Pero
lo
que
sorprende
es
la
frialdad
con
la
que
hablaba
de
su
esposa
en
sus
correos
electrónicos
y
mensajes
secretos.
Según
trascendió,
Iñaki
se
refería
a
la
infanta
Cristina
con
un
mote
despectivo:
“el
marcaje”,
haciendo
alusión
a
su
carácter
celoso
y
su
constante
vigilancia
sobre
sus
movimientos.
En
uno
de
los
correos
filtrados,
el
exduque
escribía: "He
pensado
que
quizá
sería
un
buen
momento
para
vernos,
pero…
cuántos
problemas.
Sitio,
hora,
trabajo,
niños,
el
marcaje…
seguro
que
es
imposible.
Otra
ocasión
que
pasa.
(…)
No
sé
ni
cómo
ni
cuándo,
pero
no
pierdo
la
esperanza.
No
la
pierdas
y
pensemos
que
tenemos
que
ingeniar
algo
sofisticado,
porque
sino,
estamos
abocados
a
la
depresión”.
Estos
mensajes
no
solo
dejan
en
evidencia
su
infidelidad,
sino
también
el
menosprecio
con
el
que
hablaba
de
su
entonces
esposa
ante
sus
amantes.
Desde
el
inicio
de
su
historia
de
amor
con
la
infanta
Cristina,
Urdangarin
supo
jugar
sus
cartas.
Antes
de
casarse
con
la
hija
del
entonces
rey
Juan
Carlos
I,
el
exdeportista
mantenía
una
relación
con
Carme
Camí,
con
quien
estaba
profundamente
enamorado.
Sin
embargo,
la
oportunidad
de
entrar
en
la
familia
real
pesó
más
en
su
decisión,
y
no
dudó
en
dejar
atrás
su
romance
para
embarcarse
en
un
matrimonio
que
le
garantizaría
poder
e
influencia.
Con
el
tiempo,
la
verdad
fue
saliendo
a
la
luz.
La
infanta
Cristina
sospechaba
de
sus
engaños
y,
según
fuentes
cercanas,
llegó
a
pedir
a
su
padre,
el
rey
Juan
Carlos,
que
el
CNI
(Centro
Nacional
de
Inteligencia)
investigara
a
su
marido.
A
pesar
de
las
advertencias
de
su
familia,
decidió
apostar
por
su
matrimonio
hasta
que
las
pruebas
fueron
irrefutables.
Desde
su
nacimiento,
la
princesa
Leonor
estuvo
destinada
a
ocupar
un
lugar
privilegiado
en
la
historia
de
España.
Sin
embargo,
la
presión
por
convertirse
en
la
futura
reina
y
su
intensa
formación
militar
parecen
estar
pasando
factura.
Según
fuentes
cercanas
a
la
Casa
Real,
la
hija
de
Felipe
VI
y
Letizia
pidió
un
seguimiento
psicológico
constante,
un
apoyo
que
se
ha
intensificado
en
las
últimas
semanas,
generando
preocupación
en
su
entorno
más
cercano.
Leonor,
de
18
años,
se
encuentra
actualmente
inmersa
en
la
segunda
fase
de
su
formación
militar.
Tras
haber
completado
su
preparación
con
el
Ejército
de
Tierra
en
la
Academia
General
Militar
de
Zaragoza,
ahora
afronta
el
desafío
de
la
Armada
Española
a
bordo
del
buque
escuela
Juan
Sebastián
Elcano.
Durante
seis
meses,
recorrerá
un
total
de
ocho
países
en
una
travesía
que
no
solo
pondrá
a
prueba
su
resistencia
física,
sino
también
su
fortaleza
mental.
A
pesar
de
haber
demostrado
disciplina
y
compromiso,
el
proceso
no
está
siendo
fácil
para
ella.
La
princesa
no
contaba
con
la
condición
física
ideal
al
inicio
de
su
formación,
lo
que
la
obligó
a
someterse
a
un
entrenamiento
riguroso
con
preparadores
especializados.
Además,
necesitó
sesiones
de
terapia
para
gestionar
la
ansiedad
y
la
presión
mediática
que
conlleva
su
rol
dentro
de
la
monarquía.
Letizia,
preocupada
por
la
princesa
Leonor
Fuentes
cercanas
a
la
familia
real
aseguran
que
la
reina
Letizia
está
siguiendo
de
cerca
el
estado
de
salud
de
Leonor
e
insistió
en
que
reciba
el
acompañamiento
psicológico
necesario.
La
reina,
quien
siempre
mostró
un
fuerte
compromiso
con
la
salud
mental,
considera
fundamental
que
su
hija
cuente
con
herramientas
emocionales
para
afrontar
la
exigente
preparación
que
le
espera.
Sin
embargo,
lo
que
más
preocupa
a
la
monarca
es
la
distancia.
Leonor
se
encuentra
navegando
en
alta
mar
y,
salvo
situaciones
extraordinarias,
no
regresará
a
Zarzuela
hasta
junio,
lo
que
complica
cualquier
tipo
de
seguimiento
presencial.
Letizia
estaría
considerando
viajar
para
encontrarse
con
su
hija
en
alguna
de
sus
paradas
oficiales.
A
diferencia
de
otras
monarquías
europeas,
donde
los
herederos
cuentan
con
un
margen
más
amplio
de
tiempo
para
asumir
responsabilidades,
en
España
se
sigue
por
una
estrategia
de
formación
intensiva
para
la
futura
reina.
Este
enfoque
dio
buenos
resultados
en
términos
de
imagen
pública,
consolidando
la
figura
de
Leonor
como
una
líder
preparada
y
comprometida.
No
obstante,
la
exigencia
también
tiene
un
costo.
A
la
presión
institucional
y
mediática
se
suma
la
carga
emocional
de
una
joven
que,
a
su
corta
edad,
tuvo
que
renunciar
a
muchas
experiencias
comunes
de
su
generación.
Luego
de
completar
su
etapa
en
la
Armada,
Leonor
deberá
enfrentarse
a
su
último
año
de
formación
militar
con
el
Ejército
del
Aire.
Posteriormente,
iniciará
su
etapa
universitaria,
aunque
todavía
no
se
ha
definido
con
exactitud
qué
carrera
estudiará
ni
en
qué
institución
lo
hará.
Mientras
tanto,
la
atención
sigue
puesta
en
su
bienestar.
VO
El
pasado
lunes,
los
reyes
de
España,
Felipe
VI
y
Letizia,
asistieron
a
la
conmemoración
de
los
80
años
de
la
liberación
de
Auschwitz-Birkenau,
un
evento
cargado
de
simbolismo
en
memoria
de
las
víctimas
del
Holocausto.
La
ceremonia
reunió
a
monarcas
de
distintas
casas
reales
europeas,
pero
entre
las
múltiples
personalidades
presentes,
Letizia
Ortiz volvió
a
ser
el
centro
de
la
atención,
no
solo
por
su
presencia,
sino
también
por
sus
exigencias
y
su
tensa
relación
con
otras
reinas.
La
conmemoración
se
llevó
a
cabo
en
el
mismo
campo
de
concentración
de
Auschwitz,
con
la
participación
de
líderes
mundiales
y
miembros
de
la
realeza,
entre
ellos
Carlos
III
de
Reino
Unido,
los
reyes
Felipe
y
Matilde
de
Bélgica,
Federico
y
Mary
de
Dinamarca,
el
príncipe
Haakon
de
Noruega
y
la
princesa
Victoria
de
Suecia.
Además,
los
reyes
Guillermo
Alejandro
y
Máxima
de
Holanda
asistieron
junto
a
su
hija,
la
princesa
Amalia.
Pese
a
la
solemnidad
del
acto,
la
presencia
de
Letizia
generó
controversia,
no
solo
por
su
carácter
distante
con
otras
monarcas,
sino
por
una
serie
de
exigencias
que
habrían
puesto
en
jaque
el
protocolo
del
evento.
Los
pedidos
especiales
de
Letizia
para
Auschwitz
Según
fuentes
cercanas
a
la
Casa
Real,
Letizia
solicitó
conocer
de
antemano
cómo
irían
vestidas
las
demás
reinas
y
princesas
para
asegurarse
de
no
coincidir
en
el
estilismo
y,
sobre
todo,
destacar
en
la
ceremonia.
La
monarca
española
es
reconocida
por
su
meticulosa
atención
a
la
moda
y
su
constante
interés
en
sobresalir,
lo
que
habría
generado
molestias
en
otras
casas
reales.
Pero
la
cuestión
estética
no
fue
su
única
preocupación.
También
habría
pedido
acceso
anticipado
a
la
lista
de
invitados
y
exigió
que
su
ubicación
en
la
ceremonia
fuera
privilegiada,
lo
que
habría
generado
roces
con
los
organizadores
y
otros
miembros
de
la
realeza.
La
relación
de
Letizia
con
otras
monarcas
nunca
fue
muy
fluida.
Desde
hace
tiempo,
se
comenta
su
distanciamiento
con
Mary
de
Dinamarca,
con
quien
llegó
a
estar
años
sin
dirigirse
la
palabra.
Su
vínculo
con
Máxima
de
Holanda
también
estuvo
marcado
por
varios
desencuentros,
incluso
en
eventos
oficiales
donde
se
las
ha
visto
con
actitudes
frías
y
poco
amigables.
Mientras
Felipe
VI
mantiene
una
estrecha
amistad
con
Guillermo
Alejandro
de
Holanda,
Letizia
no
parece
tener
la
misma
sintonía
con
Máxima
y
la
princesa
Amalia,
lo
que
quedó
en
evidencia
durante
la
ceremonia.
La
visita
de
los
monarcas
españoles
a
Auschwitz-Birkenau
en
2020
ya
había
estado
marcada
por
la
atención
mediática
en
torno
a
Letizia,
y
este
año
no
fue
la
excepción.
A
pesar
de
la
importancia
del
acto,
su
figura
volvió
a
acaparar
titulares,
no
solo
por
su
vestimenta,
sino
también
por
sus
exigencias
y
su
tensa
relación
con
otras
monarcas.
VO





























