A
principios
de
2023
encontré
un
tuit
del
escritor
Guille
Félix
(@guiflixx)
que
decía:
“Carlos
Correas
escribió
y
publicó
¡en
1959!
un
cuento
en
el
que
relata
una
jornada
de
cruising,
roces
de
cuerpos
y
citas
fugaces
por
la
Ciudad
de
Buenos
Aires.
Me
acuerdo
de
él
de
vez
en
cuando,
y
cuando
me
acuerdo
quiero
que
todos
lo
lean”.
Yo
estaba
trabajando
en
un
proyecto
que
al
final
quedó
en
la
nada
sobre
una
parte
de
mi
propia
historia
homosexual.
Procrastiné
y
le
dediqué
un
rato
a
la
lectura
de
“La
narración
de
la
historia”,
el
cuento
prohibido
que
Carlos
Correas
publica
en
la
revista
Centro
–de
la
Facultad
de
Filosofía
y
Letras–
y
por
el
que
fue
condenado
junto
a
su
editor
a
seis
meses
de
prisión
en
suspenso
por
el
solo
hecho
de
escribir
un
relato
homosexual
de
calidad
inusual.
Todo
ese
episodio
lo
iba
a
marcar
de
por
vida.
Tenía
28
años.
A
partir
de
entonces,
Correas
vivió
una
vida
de
ostracismo,
apuros
económicos
y
autoexilio
de
un
medio
que
nunca
lo
aceptó
del
todo.
Huyó
de
la
literatura
y
también
de
la
homosexualidad.
Su
vida
terminó
en
un
diminuto
departamento
del
barrio
de
Balvanera
a
los
69
años
con
un
episodio
violento
y
anunciado
en
diciembre
de
2000.
Hubo
muchos
Correas.
Para
empezar,
un
trabajo
silencioso
como
traductor,
prologuista,
cronista
y
narrador.
Su
libro
más
hermoso,
Los
reportajes
de
Félix
Chaneton
(1984),
fue
casi
completamente
ignorado.
Después
publicó
una
especie
de
vendetta
pública
con
La
operación
Masotta
(1991),
un
ensayo
biográfico
de
su
amigo
Oscar
Masotta,
compañero
de
aventuras
existencialistas
de
Correas
y
Juan
José
Sebreli
en
la
década
del
50.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
El
resto
de
su
obra
se
publicó
con
cuentagotas
o
post
mortem.
Cuando
Paraíso
Club
me
convocó
a
estrenar
un
trabajo
escénico
en
2024
volví
a
Correas
y
me
lancé
a
la
lectura
del
resto
de
sus
libros,
sin
saber
bien
del
todo
en
qué
terminaría
la
obra
que,
sin
dudas,
iba
a
tratar
sobre
él.
En
la
obra
Ha
muerto
un
puto
no
hay
nadie
que
lo
personifique
ni
lo
interprete.
Su
elenco,
María
Laura
Alemán,
Vero
Gerez
y
David
Gudiño,
son
tres
artistas
que
pueden
comprenderlo
desde
sus
propias
experiencias
y,
de
alguna
manera,
alimentar
la
fantasía
de
vengar
su
memoria.
Las
composiciones
musicales
de
María
Laura
suenan
en
un
piano
de
cola,
la
voz
de
Vero
derrite
la
sala
de
Arthaus,
David
enarbola
la
figura
marrón
del
“cabecita
negra”
como
una
bandera
de
deseo
revolucionario
invocada
por
el
propio
escritor.
El
clima
de
la
obra
conjuga
la
amabilidad
del
music-hall
con
la
atmósfera
lujuriosa
de
un
cine
de
los
márgenes
de
Buenos
Aires,
hirviente
de
posibilidad
y
encuentro.
La
acción
transcurre
entre
una
gran
pantalla
y
un
piano.
En
el
medio
la
vida
de
Correas
transformada
en
un
espectáculo
de
cabaret
de
los
que
solía
frecuentar.
Es,
sin
duda,
un
ejercicio
arbitrario
de
imaginación
escénica
que
también
funciona
como
improbable
documento
de
una
vida
y
su
narración
provisoria.
Es
inevitable
reparar
en
este
presente
de
regreso
de
una
homofobia
alentada
desde
instituciones
públicas.
Desde
el
Estado,
y
en
su
derrame
a
la
calle
y
las
redes
sociales,
se
vuelve
a
cuestionar
la
cara
pública
de
nuestra
sexualidad:
somos
respetables
mientras
estamos
encerrados.
No
marchando,
no
publicando,
fuera
de
la
vista.
Es
la
masificación
de
ese
desprecio.
Como
está
diluido
en
medio
de
otros
tantos,
vivimos
en
el
peligro
de
declararlo
irrelevante.
O
inevitable,
como
un
fenómeno
meteorológico.
Por
eso
en
la
obra
hablamos
Correas,
bailamos
Correas,
incluso
lo
cantamos.
Es
una
invitación
a
sumarse
a
una
de
sus
caminatas
infatigables,
anfetamínicas.
Chismes,
malicia,
humor,
alcohol,
amistad
y
escarceos
sexuales
inesperados.
Con
la
prohibición
de
aquel
cuento,
Correas
protagonizó
una
página
oscura
de
la
historia
judicial
argentina.
Hoy,
la
experiencia
de
su
lectura
sigue
siendo
fascinante
y
embriagadora.
Y
volviendo
al
deseo
plasmado
en
el
tuit
de
Guille
Félix,
el
comentario
que
se
suele
escuchar
a
la
salida
de
cada
función
es:
“no
lo
conocía…
Qué
ganas
de
leerlo.”
*Guionista
y
director.
Ha
muerto
un
puto
se
puede
ver
sábados
y
domingos
a
las
20:30
en
Arthaus
Central
(Bartolomé
Mitre
434
-
CABA).
Miguel
Ángel
Solá,
uno
de
los
mejores
intérpretes
argentinos
de
su
generación,
representa
la
novena
generación
de
actores
de
una
familia
de
larga
vinculación
con
el
teatro.
Su
madre
era
la
destacada
artista
Paquita
Vehil,
su
padre
fue
jefe
de
boletería
del
Maipo.
Cuando
aún
no
había
cumplido
dos
años,
debutó
en
“El
carro
de
la
basura”,
junto
a
Narciso
Ibáñez
Menta
y
Luisa
Vehil,
su
legendaria
tía.
Le
siguió
“Ana
de
los
milagros”,
de
la
que
recuerda:
“Me
torturó
mi
tía.
Me
gritaba
desesperada:
‘Más
Miguel,
más’.
Me
lo
decía
para
que
pudiera,
a
través
de
la
voz,
transmitir
el
dolor
y
los
sentimientos
del
personaje”,
rememora
de
su
segunda
labor
teatral.
En
su
juventud
no
tenía
demasiado
interés
en
la
profesión,
pero
decidió
presentarse
al
casting
de
“La
noche
de
los
ratones
crueles”.
Fue
elegido
y
su
vida
dio
un
vuelco
importante
al
comenzar
a
trabajar
con
continuidad.
A
lo
largo
de
su
prolífica
carrera
artística
realizó
destacados
y
recordados
trabajos
en
teatro,
cine,
televisión,
radio
y
música.
Imposible
consignarlos
todos
en
estas
líneas.
En
la
escena,
fue
el
mozo
de
establo
que
ciega
los
caballos
en
“Equus”
y
John
Merrick,
una
persona
con
malformaciones
en
su
rostro
y
cuerpo,
en
“El
hombre
elefante”.
En
la
pantalla
grande,
el
asesino
y
ex
policía
de
“Asesinato
en
el
Senado
de
la
Nación”
y
el
doctor
Salvador
Mazza
de
“Casas
de
fuego”.
En
la
TV
se
destacó
en
“Atreverse”,
en
el
capítulo
“Damas
y
caballeros”,
adelantado
a
su
época,
en
que
personificó
a
una
mujer
encerrada
en
el
cuerpo
de
un
hombre.
La
música
tampoco
le
es
ajena,
pues
formó
parte
de "La
Típica
en
Leve
Ascenso",
grupo
multimediático
con
el
que
grabó
un
disco
y
construyó
la
sala
“El
callejón
de
los
deseos”,
en
Abasto.
Radicado
desde
hace
varios
años
en
España,
regresó
a
Buenos
Aires
para
el
estreno
de
“Mi
querido
presidente”,
la
obra,
producida
por
Gustavo
Yankelevich,
en
la
que
personifica
al
singular
terapeuta
que
debe
atender
a
un
electo
jefe
de
Estado.
En
la
intimidad
de
su
camarín,
cálido,
con
voz
pausada,
conversó
con
NOTICIAS.
Noticias:
¿Para
qué
se
hace
teatro?
Miguel
Ángel
Solá:
Es
una
cosa
que
viene
de
las
cavernas.
Alguien
tenía
que
contarle
a
la
gente
que
estaba
adentro,
que
afuera
estaba
la
vida.
Venía
este
señor
que
había
estado
en
la
caza
y
que
de
repente
había
visto
las
dimensiones
de
un
mamut.
Contar
cómo
era
el
olor
del
miedo.
Además,
sin
vocabulario
(gesticula
y
emite
onomatopeyas).
Tenía
que
reflejarle
al
otro
la
vida,
la
muerte,
la
esperanza,
contar
cómo
se
iba
un
espíritu
del
cuerpo.
Por
eso
siento
que
lo
único
importante
es
pasar
los
hechos
de
la
realidad
por
la
imaginación.
La
única
manera
de
poder
transmitir
algo
desde
un
escenario
es
pasar
el
tamiz
de
la
realidad
por
la
inteligencia.
Si
no
pasa
eso
es
simplemente
naturalismo.
Noticias:
La
actuación
no
fue
la
primera
opción
en
su
vida
Solá:
Es
que
no
quería
saber
nada.
Lo
tomaba
como
un
hecho
normal
por
mi
familia,
pero
el
teatro
me
ha
sacado
muchas
horas
a
mi
mamá.
Entonces
al
teatro
lo
quería
cagar
a
trompadas
(sonríe).
Pero
estaba
lo
otro,
cuando
volvían
y
con
mi
hermana
Mónica,
esperábamos
despiertos.
Venía
el
café
con
leche
con
las
medialunas
que
compraba
papá.
A
veces
la
charla
familiar
era
aburridísima
porque
no
entendíamos
nada,
pero
otras,
llegaba
una
noticia
que
era
como
estar
en
la
caverna,
alrededor
de
la
hoguera.
Era
maravilloso.
Noticias:
¿Alguna
vez
tuvo
temor
o
ansiedad
en
un
estreno?
Solá:
No,
para
nada.
Nunca
tuve
miedo.
Nunca
tendré
miedo
en
mi
casa
que
es
el
teatro.
Noticias:
¿Qué
significó
“Equus”,
en
su
carrera,
junto
a
Duilio
Marzio?
Solá:
Duilio
fue
un
maravilloso
compañero
de
trabajo,
hermoso,
magnífica
persona,
generoso.
Un
buen
ser
humano,
un
caballero.
Trabajamos
muy
bien
juntos.
Hubo
una
época
donde
él
no
la
estaba
pasando
bien
con
su
salud
porque
tenía
problemas
de
estómago.
Pobrecito,
cuando
salía
del
escenario,
entre
escenas,
vomitaba
y
luego
seguía
con
la
actuación
como
si
no
tuviera
nada.
De
él
aprendí
mucho.
Noticias:
¿También
de
Cecilio
Madanes,
el
director?
Solá:
Con
él
no
tuve
una
muy
buena
relación
porque
era
(piensa
las
palabras)
no
lo
sé.
Imaginate,
yo
era
un
potro
salvaje,
un
animal,
con
un
físico
poderosísimo
y
una
capacidad
de
atracción
que
me
daba
cuenta
lo
que
generaba
afuera
del
escenario.
Sé
lo
que
necesita
el
espectador,
sé
dónde
están
mirando,
dónde
va
la
atención.
No
era
una
puesta
original,
sino
una
reposición.
Se
vendían
los
derechos
y
había
que
respetar
la
puesta.
La
estructura
ya
venía
hecha
y
no
se
podía
generar
nada.
Quizás
eso
influyó
en
la
relación
con
Cecilio.
Yo
me
lanzaba,
me
iba
más
allá
todo
el
tiempo
y
cambiaba
las
palabras
porque
nacen,
no
se
doman.
La
traducción
era
muy
bonita
literariamente,
pero
llevarla
al
cuerpo
del
actor
es
otra
cosa.
Noticias:
A
pesar
del
éxito
hubo
inconvenientes…
Solá:
Bueno,
empezamos
en
el
Ateneo
y
fuimos
felices
actuando.
Pero
de
pronto,
por
el
éxito,
pasamos
a
El
Nacional
donde
había
que
hacer
una
cantidad
de
funciones
que
eran
una
tortura.
Un
teatro
de
novecientas
personas
y
sin
micrófono,
todo
el
tiempo
a
los
gritos.
La
empecé
a
pasar
mal
porque
me
lastimaba
cada
dos
por
tres
y
siempre
estaba
Romay.
Él
era
una
persona
muy
(pausa
extensa)
bah,
que
en
paz
descanse.
Noticias:
¿Tuvo
dos
juicios
con
él?
Solá:
Y
le
gané
los
dos.
Tenía
cosas
de
maldad
al
pedo,
la
verdad.
Con
todo
lo
bien
que
iba,
no
se
conformaron
e
hicieron
una
segunda
compañía
paralela
con
otros
actores
para
sacarla
en
gira
y
ahí
yo
me
planté,
le
dije
no.
Es
uso
y
costumbre
del
teatro
que,
si
vos
haces
un
éxito
y
se
decide
llevarla
a
todo
el
país,
tenés
que
hacerla
vos.
A
menos
que
no
puedas
o
no
quieras.
El
otro
juicio
fue
por
falta
de
pago
cuando
grabé
“Leandro
Leiva,
un
soñador”,
de
Alberto
Migré,
para
canal
9.
Noticias:
¿Sufrieron
un
atentado
en
La
Plata?
Solá:
Una
bomba.
Noticias:
¿Por
qué
fue?
¿Alguien
se
lo
adjudicó?
Solá:
No
sé
los
motivos
que
alguien
pueda
tener
para
poner
una
bomba
en
mi
camarín.
Llamó
Romay
indicando
que
levantaran
la
función
por
amenaza
de
bomba.
La
hicieron
estallar
en
el
camión
de
explosivos.
Eso
fue
en
el
’76,
épocas
muy
difíciles.
Noticias:
En
el
’99,
antes
de
irse
a
España,
recibió
amenazas
de
muerte
contra
su
hija.
¿Llegó
a
saber
de
dónde
provenían?
Solá:
A
ver,
los
hijos
de
puta
no
necesitan
excusas.
Hacen
lo
que
hacen
y
no
tienen
por
qué.
No
hay
justificación
alguna
para
que
haya
amenazas.
Son
cerdos.
Todo
vuelve
y
entonces
terminarán
reventando
de
lo
mismo
que
generan.
Noticias:
¿Cómo
ve
la
televisión
actual?
Solá:
Es
una
porquería.
No
tengo
lo
que
quiero
ver
en
televisión.
No
me
conformo
ni
me
adoceno
ni
voy
diciendo:
“Ah,
pero
este
era
bueno,
pobrecito,
nació
en
una
villa
y
mirá
a
lo
que
llegó,
ahora
es
rapero”.
No
puedo,
tengo
otras
expectativas
en
la
vida.
Creo
en
el
mérito
y
en
la
capacidad.
Creo
que
uno
no
es
dueño
del
talento,
pero
sí
portador.
Por
eso
mismo
le
debe
un
respeto
enorme.
Creo
en
la
gente
buena
leche,
después
todo
lo
demás,
es
lo
de
menos.
Noticias:
¿Alguna
sugerencia
para
los
jóvenes
interesados
en
su
profesión?
Solá:
No,
me
siento
el
viejo
vizcacha
(sonríe).
Lo
que
yo
viví
no
lo
van
a
vivir
ellos.
No
van
a
tener
gente
que
se
ocupe,
que
quieran
verlos
crear.
Gente
que
los
apañe,
los
cuide,
los
quiera,
los
impulse.
Lo
van
a
tener
quizás
en
sus
casas.
Un
papá
o
una
mamá
o
un
hermano
que
le
va
a
dar
este
aliento
y
vuelo.
Lo
que
viví
es
una
época
maravillosa
con
la
creación
de
los
canales,
la
tevé
blanco
y
negro,
la
llegada
del
color.
Lo
que
existe
ahora
son
ano
contra
natura
de
la
profesión
de
actor.
Da
mucha
vergüenza.
Para
los
que
hemos
vivido
la
verdad,
no
nos
conforma
la
mentira.
Noticias:
¿La
vara
de
la
excelencia
ha
caído?
Solá:
Sigo
creyendo
en
eso.
Será
por
eso
que
la
gente
de
teatro
que
viene
a
ver
lo
que
estoy
haciendo,
recuerda
trabajos
míos.
¿Quién
se
acuerda
de
un
trabajo
tan
raro
como
este
que
es
efímero?
Hace
que
vos
que
pagaste
una
entrada
estás
llorando
o
te
estás
riendo.
Creo
que
esa
conciencia
que
hemos
tenido
de
tener
en
cuenta
la
inteligencia,
la
capacidad,
las
emociones,
va
a
empezar
a
golpear
las
puertas.
Noticias:
¿Alguna
vez
lo
llamaron
del
San
Martín
o
el
Cervantes?
Solá:
Kive
Staiff,
quería
que
hiciera
Hamlet.
A
mi
Shakespeare
me
gusta
leerlo,
pero
no
hacerlo.
Le
propuse
hacer
“Galileo
Galilei”
de
Bertolt
Brecht,
pero
no
se
concretó.
Noticias:
¿De
dónde
saca
fuerza
de
voluntad
para
seguir
adelante?
Solá:
Tengo
una
mala
salud
de
hierro
(sic).
Me
gustaría
descansar,
pero
tengo
que
seguir
trabajando.
Me
gusta
trabajar
y
tengo
que
aceptar
lo
que
ofrecen.
No
puedo
darme
el
gusto
de
decir
no.
Salvo
“Mi
querido
presidente”,
hace
cinco
años
que
hago
cosas
que
no
hubiese
hecho
nunca
en
mi
vida.
Ni
siquiera
me
hubiese
tomado
el
trabajo
de
pensarlas.
Llega
un
momento
en
que
tenés
que
aceptar
papeles
pequeñitos
y
cositas
en
el
cine
y
la
televisión
porque
si
no,
no
comes.
Hay
que
sobrevivir
y
sigo
teniendo
esperanza.
Noticias:
¿Pensó
en
escribir
sus
memorias
o
dejar
testimonio
de
sus
trabajos?
Solá:
No
(categórico).
Escribo
poesía,
canciones,
sobre
las
cosas
que
veo
de
la
vida,
pero
lo
mío
es
ser
un
actor
de
teatro
que
además
hace
cine,
televisión
y
también
radio
porque
me
gusta
el
sonido
de
la
voz.
Noticias:
¿Cómo
ve
la
situación
actual
del
país?
Solá:
Dame
tres
meses
más
y
te
contesto
la
pregunta.
También
te
puede
interesar
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
La
princesa
Leonor
inició
una
de
las
etapas
más
exigentes
de
su
formación
militar
a
bordo
del
Juan
Sebastián
Elcano,
el
buque
escuela
de
la
Armada
española.
Como
parte
de
su
instrucción
en
la
Escuela
Naval
de
Marín,
la
heredera
al
trono
se
embarcó
en
esta
travesía
de
seis
meses,
un
desafío
que
también
enfrentaron
su
padre,
el
rey
Felipe
VI,
y
su
abuelo,
Juan
Carlos
I.
Sin
embargo,
la
experiencia
de
Leonor
está
siendo
condicionada
por
una
situación
inesperada:
la
presencia
de
una
embarcación
privada
que
viene
siguiendo
la
misma
ruta
desde
su
partida
en
Cádiz.
La
noticia
encendió
las
alarmas
en
la
seguridad
de
la
Casa
Real,
ya
que
el
barco
en
cuestión,
propiedad
de
un
empresario
madrileño,
transporta
a
un
grupo
de
pasajeros
que
también
planificaron
un
recorrido
paralelo
al
del
buque
escuela.
Aunque
las
autoridades
descartaron
una
amenaza
directa,
el
seguimiento
de
cerca
generó
preocupación,
especialmente
por
el
riesgo
de
que
se
filtren
imágenes
no
autorizadas
de
la
princesa
y
sus
compañeros
guardiamarinas.
El
viaje
de
la
princesa
Leonor
bajo
máxima
seguridad
El
Elcano,
considerado
un
emblema
de
la
formación
naval
española,
ofrece
a
sus
tripulantes
un
ambiente
de
disciplina
y
aprendizaje.
Durante
su
travesía,
Leonor
recorrerá
ocho
países
y,
en
cada
puerto
donde
desembarque,
será
recibida
con
los
honores
propios
de
su
estatus.
No
obstante,
a
bordo,
su
tratamiento
es
el
mismo
que
el
del
resto
de
los
alumnos,
sin
privilegios
ni
distinciones.
En
su
primera
semana
en
alta
mar,
la
princesa
enfrentó
dificultades
comunes
entre
los
marinos
novatos:
el
mal
de
tierra.
Los
mareos
y
náuseas
la
obligaron
a
ausentarse
de
algunas
actividades,
aunque
pronto
logró
adaptarse
a
la
vida
en
altamar.
A
pesar
de
estos
desafíos,
el
viaje
transcurre
con
normalidad,
aunque
la
presencia
de
la
embarcación
sospechosa
obligó
a
reforzar
las
medidas
de
seguridad.
Fuentes
cercanas
a
la
Casa
Real
confirmaron
que
el
barco
en
cuestión
mantiene
una
distancia
prudencial
respecto
al
Elcano,
pero
su
constante
presencia
hizo
que
la
Armada
tome
precauciones,
recordando
a
los
responsables
de
la
embarcación
los
protocolos
de
seguridad
y
las
restricciones
de
acercamiento
al
buque
escuela.
Este
episodio
deja
en
evidencia
el
interés
constante
que
despierta
Leonor
en
la
opinión
pública
y
la
dificultad
de
garantizar
su
privacidad
incluso
en
un
entorno
tan
controlado
como
el
de
un
buque
escuela.
Mientras
la
travesía
continúa,
la
atención
sigue
puesta
en
la
heredera
al
trono
de
España
y
sus
actividades.
VO
ENTRETENIMIENTO
El hermano de la princesa Leonor y la infanta Sofía del que Letizia Ortiz se deshizo
EDITOR -
El
nombre
de
Jaime
del
Burgo
sigue
sonando
con
fuerza
en
el
corazón
de
la
realeza
española.
El
abogado
y
expareja
de
Telma
Ortiz,
hermana
de
la
reina
Letizia, sacó
a
la
luz
lo
que,
según
él,
es
una
verdad
oculta
durante
décadas:
la
existencia
de
un
supuesto
hermano
de
la
princesa
Leonor
y
la
infanta
Sofía.
El
detonante
de
esta
polémica
se
originó
en
2024
tras
la
publicación
de
un
libro
de
Jaime
Peñafiel,
un
veterano
periodista
especializado
en
la
realeza,
en
el
que
se
mencionaban
detalles
de
la
vida
de
la
reina
Letizia.
Sin
embargo,
según
Del
Burgo,
lo
publicado
apenas
es
una
parte
de
lo
que
realmente
había
ocurrido.
Insatisfecho
con
la
falta
de
profundidad
del
libro,
decidió
tomar
cartas
en
el
asunto
y
prometer
una
serie
documental
que
revelaría
toda
la
verdad.
Desde
entonces,
las
acusaciones
contra
Letizia
escalaron
de
manera
alarmante.
Del
Burgo
afirma
que
posee
una
gran
cantidad
de
pruebas,
incluyendo
mensajes,
videos
y
audios,
que
demostrarían
no
solo
su
relación
sentimental
con
la
reina
en
el
pasado,
sino
también
episodios
que
la
Casa
Real
habría
intentado
borrar.
El
supuesto
embarazo
de
Letizia
y
su
relación
con
David
Tejera
Uno
de
los
temas
más
explosivos
que
han
surgido
en
esta
controversia
es
la
afirmación
de
que
Letizia
habría
quedado
embarazada
antes
de
casarse
con
Felipe
VI.
Según
Del
Burgo
y
otros
periodistas
como
José
María
Arrabal,
este
embarazo
se
habría
interrumpido
antes
de
que
la
noticia
llegara
a
la
opinión
pública.
Se
especula
que
en
esa
época,
la
actual
reina
mantenía
una
relación
con
el
periodista
David
Tejera,
lo
que
habría
generado
un
triángulo
amoroso
antes
de
su
compromiso
con
el
entonces
príncipe
de
Asturias.
La
teoría
de
que
Letizia
pasó
por
dos
abortos
antes
de
su
matrimonio
con
Felipe
VI
ha
sido
mencionada
en
varias
ocasiones
por
expertos
en
la
Casa
Real.
Incluso
se
sostiene
que
el
rey
Juan
Carlos
I
habría
intervenido
para
evitar
que
cualquier
información
al
respecto
saliera
a
la
luz,
protegiendo
la
imagen
de
la
futura
reina.
La
situación
alcanzó
un
punto
crítico
con
las
afirmaciones
de
que
el
Centro
Nacional
de
Inteligencia
(CNI)
habría
intervenido
en
la
residencia
de
Jaime
del
Burgo
en
Ginebra
con
la
intención
de
confiscar
documentos
que
podrían
comprometer
a
la
familia
real.
Según
el
abogado,
todas
sus
pruebas
están
resguardadas
de
manera
segura
en
un
banco
y
pronto
serán
expuestas
al
mundo
a
través
de
la
serie
documental
que
prepara.
A
la
espera
del
estreno
de
la
serie,
las
especulaciones
continúan
creciendo.
De
confirmarse
las
declaraciones
de
Del
Burgo,
podría
tratarse
de
uno
de
los
mayores
escándalos
en
la
historia
reciente
de
la
realeza
española.
Sin
embargo,
hasta
el
momento,
todas
estas
revelaciones
carecen
de
pruebas
concretas
más
allá
de
las
palabras
del
abogado.
La
Casa
Real
española
vuelve
a
estar
en
el
ojo
de
la
tormenta
debido
a
la
preocupación
que
generan
algunos
de
sus
jóvenes
integrantes.
Si
en
el
pasado
las
actitudes
de
Froilán,
el
hijo
mayor
de
la
infanta
Elena,
dieron
más
de
un
dolor
de
cabeza
a
los
reyes
Felipe
VI
y
Letizia,
ahora
la
historia
parece
repetirse
con
otro
de
sus
sobrinos,
lo
que
encendió
las
alarmas
dentro
de
Zarzuela.
En
esta
ocasión,
el
foco
de
preocupación
se
centra
en
los
hijos
de
la
infanta
Cristina
y,
en
particular,
en
Miguel
e
Irene
Urdangarin.
Ambos
tomaron
caminos
que
distan
mucho
de
las
expectativas
de
la
familia
real
y,
según
fuentes
cercanas,
su
actitud
comienza
a
ser
vista
como
un
problema
dentro
de
la
institución
monárquica.
Irene
Urdangarin:
un
futuro
incierto
El
año
pasado,
Irene
Urdangarin
intentó
ingresar
a
la
Universidad
de
Lausana,
pero
no
logró
aprobar
los
exámenes
de
acceso.
En
lugar
de
buscar
otras
opciones
académicas
o
laborales,
la
joven
optó
por
trasladarse
a
Madrid
y
vivir
en
el
Palacio
de
la
Zarzuela
junto
a
su
abuela
Sofía.
Esta
decisión
generó
incomodidad
dentro
de
la
familia
real,
especialmente
porque
su
presencia
en
la
residencia
oficial
de
la
Corona
podría
alimentar
aún
más
la
tensión
entre
Felipe
VI
y
su
entorno
más
cercano.
Por
otro
lado,
la
actitud
de
Irene
fue
comparada
con
su
primo
Froilán,
quien
en
su
momento
también
fue
considerado
una "piedra
en
el
zapato"
para
la
monarquía
debido
a
sus
reiterados
escándalos
y
comportamientos
poco
acordes
con
su
posición.
La
preocupación
por
Miguel
Urdangarin
Mientras
tanto,
su
hermano
Miguel
Urdangarin
tampoco
parece
seguir
un
camino
definido.
Aunque
se
mantuvo
alejado
de
los
escándalos
mediáticos,
su
falta
de
compromiso
con
la
vida
académica
y
laboral
ha
llamado
la
atención
de
los
miembros
más
estrictos
de
la
familia
real.
Desde
Zarzuela
se
espera
que
los
nietos
de
los
reyes
eméritos
sigan
trayectorias
responsables
y
productivas,
algo
que
en
este
caso
no
está
ocurriendo.
Según
fuentes
cercanas,
tanto
Felipe
VI
como
Letizia
estarían
presionando
para
que
los
jóvenes
de
la
familia
Urdangarin
se
alejen
de
Zarzuela
y
eviten
generar
más
daños
a
la
imagen
de
la
monarquía.
Este
pedido
ya
habría
sido
hecho
también
a
la
infanta
Cristina,
a
quien
le
han
sugerido
que
sus
hijos
busquen
estabilidad
fuera
de
los
círculos
monárquicos.
Mientras
tanto,
la
prensa
sigue
de
cerca
los
movimientos
de
los
jóvenes
Urdangarin
y
no
sería
extraño
que
en
los
próximos
meses
surjan
nuevas
polémicas
en
torno
a
su
futuro.
En
Zarzuela,
por
ahora,
la
paciencia
parece
estar
agotándose.
VO
ENTRETENIMIENTO
Pilar Gamboa, sobre la nueva temporada de Envidiosa: “Siempre me divierte actuar la dinámica de hermanas con Griselda”
EDITOR -
La
nueva
temporada
de
“Envidiosa”
ya
está
disponible
en
Netflix
y
como
sucedió
con
su
primera
entrega,
promete
entretener
y
continuar
con
el
debate
que
se
instaló
fuerte
en
las
redes
sociales
y
la
posicionó
como
una
de
las
series
más
buscadas
por
el
público
argento.
Previo
a
su
estreno
en
la
plataforma,
Revista
CARAS
habló
con
Pilar
Gamboa,
quien
le
da
vida
a
Carolina,
la
hermana
de
Vicky
(Griselda
Siciliani),
este
personaje
que
aprendimos
a
querer
y
del
que
nos
sentimos
identificadas
pese
a
que
no
queramos
reconocerlo.
En
la
segunda
temporada,
“Envidiosa”
continúa
con
la
premisa
de
mostrar
a
su protagonista lidiando
con
los
mandatos
sociales
que
las aqueja, y
también
con
los
propios,
de
los
que
no
puede deshacerse.
En
este
malestar
interno
que
enfrenta
Vicky
siempre
aparece
Carolina,
su
hermana,
quien,
junto
con
su
psicóloga,
se
convierte
en
un
cable
a
tierra
necesario.
“En
esta
temporada
se
nota
que
es
como
un
vínculo
entre
Vicky
y
Caro
de
muy
amigas,
desde
la
infancia,
con
esos
vínculos
de
hermandad
muy
constituidos
un
poco
en
la
carencia
de
esa
madre
que
tenía
que
trabajar
y
un
poco
ellas
estuvieron
ahí
medio
solas
con
un
padre
ausente.
Entonces
hay
algo
de
ese
entendimiento
de
la
de
la
supervivencia
que
es
un
poco
lo que
con
Griselda
siempre
hablamos
en
relación
al
vínculo
que
se
va
profundizando
en
la
temporada
dos
y
sobre
todo
mi
personaje,
digo, que
queda
embarazada
con
todo
lo
que ella
pensaba
sobre
la
maternidad
y
finalmente
decide
que
va
a
tener
ese
bebé
y
entonces
todo
lo
que
le
pasa
a
ella
en
relación
a
esa
decisión
que
tomó”,
comienza
diciendo
Pilar
Gamboa
de
cara
a
todo
lo
que
se
pone
en
juego
en
esta
nueva
entrega.
“Para
mí
fue
como
re
interesante
también
como
la
línea
de
poder,
si
querés,
no
romantizar
la
maternidad…en
contraposición
a
lo
que
le
pasa
a
Vicky
que
tiene
un
poco
como
idealizado
todo
ese
mandato
de
tener
hijos.
Entonces,
se
le
hace
carne
la
hermana
que
no
tiene
para
nada
idealizado
eso”,
explica
Pilar
sobre
la
clave
de
su
personaje
en
esta
nueva
entrega.
“Lo
que
yo
quise
más
o
menos
trabajar
en
relación
al
personaje
y
con
lo
que
me
divertí,
digamos,
fue
en
ver
cómo
esta
chica
recontra
mega
común
y
sin
aspiración
de
nada,
más
allá
de
digo
de
estar
en
el
mundo
con
lo
poco
sin
el
consumismo,
qué
le
pasa
con
la
llegada
de
ese
bebé”,
agrega
la
actriz.
-Creo
que
hacen
como
un
balance
también
ahí
la
voz
de
Carolina
la
voz
de
la
psicóloga
(Lorena
Vega),
cómo
que
de
alguna
manera
son
esa
voz de
la
conciencia
de
Vicky
o
cable
a
tierra...
-Yo
también
siento
que
el
personaje
de
Lore
Vega
y
el
mío
generan
en
ella,
no
sé
si
una
voz
de
la
conciencia,
porque
ya
ni
sé
cuál
sería
la
conciencia
de
Vicky,
pero
sí
está
bueno
esto
del
cable
a
tierra
como
de
la
voz
más
del
sentido
común,
como
de
tratar
de
que
ella
vaya
como
con
sentido
común
a
su
deseo,
que
se
conozca,
¿no?
Cuestionándole
toda
esa
especie
de
ansias
que
tiene
ella
por
cumplir
todos
los
mandatos
posibles.
Estos
personajes
le
vienen
a
decir
para
qué,
por
qué.
¿Quién
sos?
¿Qué
querés?
Siempre
está
bueno
tener
en
la
vida
gente
cercana
que
te
pregunte
esas
cosas.
Los
dos
personajes,
el
de
la
psicóloga
y
el
de
la
hermana,
la
pueden
hacer
frenar,
como
ella
va
como
una
especie
de
tren
bala
que
no
para,
y
se
topa
con
dos
personajes
que
le
dicen
a
dónde
vas.
Y
eso
me
parece
que
ahí
genera
puntos
de
inflexión
interesantes
en
la
serie,
porque
ella
no
es
que
que
los
deja
pasar.
Se
le
nota
que
algo
de
esas
conversaciones
la
empiezan
a
modificar.
-De
alguna
manera
podemos
ver
esta
cara
de
Vicky
que
ella
busca
ocultar
y
que
su
hermana
y
su
psicóloga
exponen…
-A
mí
me
parece
que
hay
algo
del
vínculo
de
los
hermanos,
yo
tengo
una
hermana
también
y
hay
algo
del
vínculo
de
los
hermanos
que
solo
te
pueden
decir
determinadas
cosas
que
los
amigos
no
se
animan
a
decirte.
Entonces
con
Gri
un
poco
siempre
hablábamos
de
eso
como
entre
hermanos
hay
algo
que
se
dice
así
casi
al
hueso
y
apuntar
a
la
carne
viva
del
otro,
porque
hay
toda
una
historia
en
común
y
porque
son
los
verdaderos
testigos
de
tu
propia
existencia.
Con
Griselda
hablábamos
de
eso,
cómo
Carolina
le
puede
decir
cosas
que
las
amigas
se
las
dicen
de
manera
más
maquillada.
A
mí
es
eso
me
identifica
bastante,
pienso
mucho
en
el
vínculo
con
mi
hermana
también,
como
mi
hermana
me
dice
cosas
que
yo
a
veces
no
quiero
escuchar,
pero
lo
hace
porque
hay
toda
una
red
de
confianza
y
de
vida
en
común
que
lo
permite
y
hay
algo
de
eso
que
a
mí
me
identifica
y
también
me divierte
mucho
pensar
en
esta
manera
de
ser
de
Carolina
de
poder
decir
así
las
cosas
casi
sin
anestesia.
Esa
dinámica
de
ellas
que
me
gusta
actuarla
e
investigarla.
La
maternidad
y
los
mandatos:
el
debate
que
sigue
vigente
en
“Envidiosa”
Uno
de
los
aspectos
más
potentes
de
“Envidiosa”
es
su
mirada
sobre
la
maternidad
y
los
mandatos
sociales
que
la
rodean.
A
través
del
personaje
de
Vicky,
la
ficción
plantea
un
dilema
que
muchas
mujeres
enfrentan
al
llegar
a
los
40
años:
¿qué
pasa
con
la
maternidad?
"Hay
algo
de
la
maternidad
que
la
mujer
sí
o
sí
se
lo
tiene
que
plantear
en
algún
momento",
afirmó
la
actriz.
Según
Gamboa,
la
presión
social
y
médica
empiezan
a
manifestarse
desde
los
35
años,
cuando
muchas
mujeres
comienzan
a
escuchar
preguntas
como:
¿Pensaste
en
congelar
óvulos?,
¿Vas
a
ser
madre?,
o
advertencias
como
Si
querés
hacerlo,
tenés
que
apurarte.
La
serie
no
solo
expone
este
mandato,
sino
que
también
lo
contrapone
con
otro:
la
construcción
de
una
vida
sin
pareja
ni
hijos.
En
el
caso
de
Vicky,
su
hermana
le
recuerda
constantemente
que
es
una
mujer
exitosa,
independiente
y
que
tiene
una
vida
plena
sin
necesidad
de
ajustarse
a
los
modelos
tradicionales
de
familia. "De
verdad
querés
eso,
¿o
sentís
que
lo
necesitás
porque
te
lo
impusieron?",
es
la
pregunta
que
ronda
durante
gran
parte
de
la
trama.
Gamboa,
que
fue
madre
a
los
40
y
a
los
42
años,
se
sintió
identificada
con
este
dilema:
“Es
angustioso.
Las
que
desde
chicas
saben
que
no
quieren
ser
madres
tienen
el
camino
más
claro,
pero
si
estás
en
duda,
es
un
momento
difícil”.
La
serie
logra
abordar
esta
realidad
con
un
tono
fresco
y
humorístico,
sin
perder
de
vista
la
carga
emocional
que
conlleva.
“Envidiosa”
ya
está
disponible
en
Netflix.
ENTRETENIMIENTO
Revelaron cuántos embarazos tuvo la infanta Cristina antes de casarse con Iñaki Urdangarin
EDITOR -
La
infanta
Cristina
es
una
de
las
figuras
más
enigmáticas
de
la
realeza
española.
Su
vida
estuvo
marcada
por
el
hermetismo,
especialmente
tras
su
escandaloso
divorcio
de
Iñaki
Urdangarin,
con
quien
compartió
más
de
dos
décadas
de
matrimonio
y
cuatro
hijos.
Sin
embargo,
recientes
rumores
sobre
su
pasado
la
volvieron
a
poner
en
el
centro
de
la
polémica.
A
pesar
de
haber
mantenido
un
perfil
bajo
tras
su
separación
de
Urdangarin,
Cristina
nunca
dejó
de
estar
bajo
el
ojo
público.
Aunque
oficialmente
sigue
soltera,
su
entorno
dio
indicios
de
una
vida
social
activa,
en
la
que
se
la
ha
visto
compartiendo
con
amigos
cercanos.
Sin
embargo,
nunca
fue
vista
en
actitudes
que
confirmen
una
relación
sentimental.
Antes
de
su
matrimonio,
la
infanta
protagonizó
varias
relaciones
con
figuras
destacadas
del
deporte
y
la
aventura.
Su
primer
amor
conocido
fue
Fernando
León,
un
joven
regatista
con
quien
compartía
su
pasión
por
la
vela.
Más
tarde,
inició
una
relación
más
formal
con
Álvaro
Bultó,
un
aventurero
con
quien
vivió
una
historia
intensa,
pero
que
terminó
tras
tres
años
debido
a
sus
diferentes
estilos
de
vida.
La
tragedia
tocó
a
su
expareja
en
2013,
cuando
Bultó
falleció
en
un
accidente
practicando
wingfly
en
los
Alpes
suizos.
Otro
nombre
que
apareció
en
su
vida
fue
el
de
Jesús
Rollán,
una
leyenda
del
waterpolo
español.
Su
amistad
con
la
infanta
fue
muy
estrecha,
aunque
nunca
llegó
a
concretarse
en
una
relación
sentimental.
Los
rumores
de
embarazos
de
la
infanta
Cristina
antes
de
Urdangarin
A
lo
largo
de
los
años,
diversos
rumores
sugieren
que
la
infanta
Cristina
podría
haber
sido
madre
antes
de
casarse
con
Urdangarin.
Se
especula
que
tuvo
al
menos
dos
embarazos
que
no
llegaron
a
término.
En
aquel
entonces,
la
presión
de
la
Corona
era
extrema,
y
se
dice
que
su
padre,
el
rey
Juan
Carlos
I,
no
estaba
dispuesto
a
permitir
que
su
hija
tuviera
un
hijo
fuera
del
matrimonio.
Este
tipo
de
decisiones
no
eran
inusuales
dentro
de
la
familia
real.
De
hecho,
se
rumorea
que
la
reina
Letizia
también
habría
atravesado
situaciones
similares
antes
de
conocer
a
Felipe
VI.
Esta
realidad
subraya
las
estrictas
reglas
a
las
que
estaban
sometidas
las
mujeres
de
la
Casa
Real
en
aquellos
tiempos.
La
infanta
Cristina
siempre
fue
considerada
la
más
independiente
de
los
hijos
de
Juan
Carlos
y
Sofía.
Fue
la
primera
en
abandonar
el
Palacio
de
la
Zarzuela
para
mudarse
a
Barcelona,
donde
intentó
llevar
una
vida
más
libre
y
alejada
del
protocolo.
Sin
embargo,
su
destino
terminó
atado
a
la
monarquía
y
a
sus
exigencias.
VO
ENTRETENIMIENTO
Sarah Michelle Gellar confirmó el regreso de Buffy, la cazavampiros: cómo será su rol en el reboot
EDITOR -
La
icónica
cazadora
de
vampiros
está
de
vuelta.
Después
de
días
de
especulaciones
sobre
la
posibilidad
de
verla
en
la
pantalla
chica,
Sarah
Michelle
Gellar
sorprendió
a
sus
seguidores
al
confirmar
oficialmente
el
regreso
de
"Buffy,
la
cazavampiros",
una
de
las
series
más
influyentes
de
los
años
90.
A
través
de
un
emotivo
mensaje
en
sus
redes
sociales,
la
actriz
expresó
su
entusiasmo
por
el
proyecto,
asegurando
que
esta
nueva
etapa
de
la
historia
será
para
los
fans
que
nunca
dejaron
de
pedir
su
regreso.
Sarah
Michelle
y
el
regreso
inesperado
de
Buffy,
la
cazavampiros
Desde
hace
tiempo
circulaban
rumores
sobre
un
posible
revival
de
la
serie,
pero
hasta
ahora
no
había
nada
concreto.
Sin
embargo,
la
confirmación
llegó
de
la
mano
de
la
propia
Gellar,
quien
reveló
que
el
proyecto
está
en
marcha
y
que
se
encuentra
profundamente
involucrada
en
él.
"Hace
tres
años,
recibí
una
llamada
de
mi
querida
amiga
y
mentora,
Gail
Berman.
Me
dijo
que
quería
que
me
reuniera
con
Chloé
Zhao
para
hablar
sobre
un
posible
renacimiento
de
'Buffy'",
contó
la
actriz
en
su
cuenta
de
Instagram.
Si
bien
en
un
principio
no
estaba
convencida
de
retomar
la
historia,
Gellar
explicó
que
la
pasión
y
la
visión
de
Zhao
terminaron
por
convencerla.
"Siempre
había
pensado
que
la
serie
no
podía
volver
a
existir
de
la
misma
manera,
pero
esta
vez
escuché
algo
diferente.
Nuestro
café
de
veinte
minutos
se
convirtió
en
una
conversación
de
cuatro
horas
llena
de
risas,
lágrimas
y
sobre
todo,
amor
por
este
universo",
agregó
la
actriz.
¿Cómo
será
la
nueva "Buffy"?
Aunque
todavía
no
hay
una
fecha
de
estreno
confirmada,
se
sabe
que
la
plataforma
Hulu
está
detrás
del
proyecto
y
que
la
historia
girará
en
torno
a
una
nueva
Cazadora.
A
diferencia
de
la
serie
original,
esta
vez
Sarah
Michelle
Gellar
no
será
la
protagonista
principal,
sino
que
tendrá
un
rol
recurrente.
El
guion
y
la
dirección
estarán
en
manos
de
Nora
y
Lilla
Zuckerman,
quienes
ya
han
trabajado
en
exitosas
producciones
televisivas.
Por
otro
lado,
la
ganadora
del
Oscar,
Chloé
Zhao,
será
la
productora
ejecutiva
junto
con
su
compañía
Book
of
Shadows.
Gellar
también
se
desempeñará
como
productora
ejecutiva
junto
a
Gail
Berman,
lo
que
garantiza
que
el
espíritu
de
la
serie
original
se
mantendrá
intacto.
Para
los
seguidores
de "Buffy,
la
cazavampiros",
la
confirmación
de
esta
secuela
es
un
sueño
hecho
realidad.
Durante
años,
la
serie
se
convirtió
en
un
fenómeno
cultural
que
marcó
a
varias
generaciones,
gracias
a
su
mezcla
de
acción,
humor
y
tramas
profundas.
También
gracias
a
que
el
rol
de
Gellar
como
una
mujer
aguerrida
y
empoderaba
dejaba
un
mensaje
fuerte
para
las
jóvenes
que
crecieron
viéndola
pelear
en
la
pantalla
chica.
"Siempre
escuché
a
los
fans
y
sé
cuánto
quieren
revisitar
este
mundo.
Este
fue
un
proceso
largo,
pero
lo
estamos
haciendo
con
el
máximo
respeto
y
amor.
Solo
lo
haremos
si
estamos
seguros
de
que
será
algo
grandioso",
expresó
Gellar,
dejando
en
claro
que
el
regreso
de
Buffy
no
es
un
simple
intento
de
capitalizar
la
nostalgia.
Desde
su
infancia,
la
infanta
Sofía
mostró
un
carácter
que
la
distingue
dentro
de
la
familia
real
española.
Mientras
que
su
hermana,
la
princesa
Leonor,
es
percibida
como
disciplinada
y
meticulosa,
Sofía
se
ganó
la
simpatía
del
público
por
su
naturalidad
y
frescura.
Sin
embargo,
esta
actitud
espontánea
también
fue
motivo
de
preocupación
para
los
reyes
Felipe
VI
y
Letizia,
quienes
intervinieron
en
más
de
una
ocasión
para
corregir
ciertos
comportamientos
de
la
joven.
Su
estilo
relajado
quedó
en
evidencia
en
eventos
oficiales
como
la
jura
de
la
Constitución
de
su
hermana
o
la
conmemoración
del
décimo
aniversario
de
la
proclamación
de
Felipe
VI.
En
estas
apariciones,
la
infanta
se
alejó
en
varias
ocasiones
del
protocolo,
algo
poco
frecuente
en
la
estricta
etiqueta
monárquica.
Mientras
que
el
público
celebra
su
frescura
y
autenticidad,
sus
padres
consideran
necesario
un
mayor
control
sobre
su
imagen
pública.
La
infanta
Sofía
y
una
historia
que
se
repite
Los
problemas
de
la
infanta
Sofía
con
la
disciplina
y
la
concentración
ya
se
conocen
perfectamente
dentro
de
Zarzuela,
ya
que
su
padre,
Felipe
VI,
también
se
manejaba
de
la
misma
forma
durante
su
juventud.
Mientras
que
Leonor
demostró
un
desempeño
académico
impecable,
Sofía
tuvo
más
dificultades,
especialmente
en
materias
relacionadas
con
los
números.
Fuentes
cercanas
a
la
familia
real
aseguran
que
sus
calificaciones
son
justas
y
que
necesitó
esfuerzos
adicionales
para
aprobar
sus
asignaturas.
El
internado
UWC
Atlantic
College
en
Gales,
donde
estudia
Sofía,
envió
informes
a
la
Casa
Real
que
indican
que,
aunque
pudo
mantener
un
rendimiento
aceptable,
su
falta
de
puntualidad
y
algunos
episodios
de
comportamiento
fuera
del
aula
fueron
motivo
de
advertencias.
Según
trascendidos,
la
infanta
protagonizó
escapadas
con
amigos
a
pueblos
cercanos
donde
compraban
alcohol
y
organizaban
pequeñas
fiestas,
lo
que
generó
que
Felipe
VI
y
Letizia
le
llamaran
la
atención.
Si
bien
los
reyes
intentan
manejar
estas
situaciones
con
discreción,
se
sabe
que
Sofía
recibió
un
fuerte
llamado
de
atención
durante
el
verano.
Sus
padres
le
insistieron
en
la
importancia
de
mejorar
su
actitud
para
cerrar
su
etapa
académica
con
éxito
y
evitar
situaciones
que
puedan
dañar
la
imagen
de
la
monarquía.
A
pesar
de
estas
advertencias,
Sofía
sigue
siendo
una
de
las
figuras
más
queridas
por
el
público.
Su
carácter
fresco
y
cercano
contrasta
con
la
rigidez
de
la
institución
monárquica,
lo
que
la
convierte
en
un
punto
de
interés
constante
para
los
medios
y
seguidores
de
la
Casa
Real.
VO
Si
algo
caracteriza
a
la
reina
Sofía,
además
de
su
discreción
y
su
compromiso
con
la
monarquía,
es
su
particular
manera
de
llevar
la
vida
diaria.
A
sus
86
años,
la
madre
del
rey
Felipe
VI
sigue
imponiendo
sus
propias
normas
en
la
Zarzuela,
algunas
de
las
cuales
sorprenden
hasta
a
los
empleados
más
veteranos.
Entre
ellas,
destaca
una
muy
peculiar:
la
reina
emérita
se
niega
a
usar
agua
de
la
canilla
para
bañarse
o
beber.
Según
fuentes
cercanas
a
su
entorno,
la
reina
Sofía
pidió
instalar
descalificadores
en
las
canillas
de
la
Zarzuela
para
asegurarse
de
que
el
agua
que
usa
en
su
higiene
personal
esté
libre
de
cal
y
sarro,
ya
que
considera
que
el
agua
corriente
afecta
negativamente
su
piel
y
cabello,
dejándolos
secos
y
causando
molestias.
Esta
obsesiva
preocupación
por
la
pureza
del
agua
también
se
extiende
a
la
que
consume,
ya
que
prefiere
beber
exclusivamente
agua
embotellada
o
purificada
bajo
estrictos
controles.
El
riguroso
protocolo
que
sigue
la
reina
Sofía
en
Zarzuela
Pero
esta
no
es
la
única
excentricidad
de
la
reina
emérita.
Su
meticulosidad
y
exigencia
con
los
detalles
convirtieron
a
la
Zarzuela
en
un
espacio
donde
todo
debe
seguir
un
protocolo
riguroso.
Por
ejemplo,
según
relatan
quienes
trabajaron
a
su
servicio,
si
una
prenda
no
está
perfectamente
planchada,
no
duda
en
tirarla
al
suelo
para
que
se
corrija
inmediatamente.
Estas
actitudes,
que
algunos
describen
como
señales
de
perfeccionismo
extremo,
han
sido
motivo
de
tensión
dentro
de
su
entorno
laboral.
Otra
de
sus
más
llamativas
normas
de
higiene
es
su
rechazo
absoluto
a
utilizar
baños
públicos.
Siempre
que
debe
viajar
o
asistir
a
eventos
fuera
de
Zarzuela,
su
equipo
de
confianza
se
encarga
de
limpiar
y
desinfectar
cualquier
inodoro
antes
de
que
ella
lo
utilice.
Se
trata
de
una
medida
que,
aunque
para
muchos
pueda
parecer
exagerada,
responde
a
su
temor
de
contraer
infecciones
o
encontrarse
con
situaciones
poco
higiénicas.
Si
bien
las
manías
de
la
reina
Sofía
pueden
resultar
sorprendentes,
no
son
un
caso
aislado
dentro
de
la
realeza.
A
lo
largo
de
la
historia,
monarcas
de
distintas
casas
han
sido
conocidos
por
sus
rigurosas
demandas
personales.
Isabel
I
de
Rusia,
por
ejemplo,
exigía
que
su
ropa
se
cambiara
varias
veces
al
día,
mientras
que
el
actual
rey
Carlos
III
de
Inglaterra
prefiere
que
su
personal
le
exprima
manualmente
la
pasta
de
dientes.
VO





























