ENTRETENIMIENTO
Al igual que Ana y Sarah, las hijas de Isabel Macedo también se vistieron de bailarinas
EDITOR -0
Ana
García
Moritán
y
Sarah
Burlando protagonizaron
su primera
tapa
de
ensueño
en
revista CARAS.
Las
hijas
de Pampita
y
Barby
Franco
posaron
en
una
producción
super
adorable
en
donde
lucieron
distintos
looks,
entre
ellos,
los
de
unas
bailarinas.
"
A
falta
de
hermanitos
de
su
edad, mi
hija
tiene
a
su
vecina
Sarah
(viven
a
tres
casas
de
distancia).
Desde que nació le gusta
venir a visitarla, y cuando
ellos
están
de
viaje, por
ejemplo,
nos
pide
si
podemos
llamarla
a
Sarah
por Facetime. Aunque parezca
de
no
creer,
una
vez
que
la
vio
por
la
pantalla
se
tranquilizó",
contó
Pampita
en
exclusivo
para
CARAS,
dejando
ver
la
fuerte
conexión
entre
las
pequeñas.
La
producción
de
las
pequeñas
fue
un
éxito,
especialmente
por
sus
looks
de
bailarinas,
una
tendencia
que
siempre
está
marcada
entre
las
más
pequeñas.
Las
hijas
de
Isabel
Macedo
lucieron
trajes
de
bailarinas
En
sintonía
con
la
producción
que
realizaron
Ana
y
Sarah,
Isabel
Macedo
compartió
unas
dulces
fotos
de
sus
hijas
Belita
y
Julia,
luciendo
trajes
de
bailarinas.
A
través
de
su
cuenta
de
Instagram,
la
actriz
primero
mostró
a
su
hija
menor
y
acotó: "Prinshesha".
Luego,
Isabel
mostró
otra
imagen
en
donde
se
las
podía
ver
a
ambas
niñas
luciendo
un
tutú
rosa
con
brillos
y
unas
remeritas
satinadas
en
el
mismo
tono.
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Así está hoy Christian Silvio, el hijo de Silvio Soldán y Silvia Süller que trabaja como emprendedor
EDITOR -
Christian
Silvio,
el
hijo
de
Silvia
Süller
y
Silvio
Soldán,
está
dando
de
qué
hablar.
En
una
reciente
entrevista,
el
joven
empresario
reveló
detalles
íntimos
de
su
vida
personal
y
profesional,
sorprendiendo
a
más
de
uno
con
sus
declaraciones
sinceras
y
directas.
Una
de
las
revelaciones
más
impactantes
que
Christian
hizo
en
una
entrevista
con
La
Nación
fue
la
afirmación
de
que
no
mantiene
relación
con
su
mamá,
Silvia
Süller,
aunque
sí
mantiene
contacto
con
su
hermana.
Esta
confesión,
sin
duda,
ha
generado
especulaciones
y
comentarios
sobre
la
relación
familiar
de
los
Soldán-Süller.
Así
es
la
vida
del
hijo
de
Silvia
Süller
Pero
más
allá
de
los
aspectos
personales,
Christian
Silvio
también
compartió
con
orgullo
detalles
sobre
su
vida
profesional.
El
joven
empresario
es
el
fundador
de
una
innovadora
empresa
que
sostiene
a
130
empleados.
Lo
más
llamativo
es
que
Christian,
de
32
años,
se
formó
como
pastelero
y
logró
convertir
su
pasión
en
un
exitoso
negocio.
Comenzó
con
un
pequeño
local
y,
gracias
a
su
dedicación
y
visión
empresarial,
ha
logrado
expandirse
y
crear
una
cadena
de
negocios
que
no
deja
de
crecer,
según
reportaron
en
“Socios
del
Espectáculo”.
Mientras
tanto,
en
el
ámbito
personal,
Christian
Silvio
presentó
a
su
novia
por
primera
vez,
mostrando
una
faceta
más
íntima
y
emocional
de
su
vida.
Aunque
prefirió
mantener
en
reserva
detalles
sobre
su
relación
familiar,
especialmente
su
tirante
relación
con
Silvia
Süller.
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Eva
de
Dominici
celebró
con
mucha
emoción
un
año
más
de
vida.
La
actriz,
que
desde
hace
años
está
instalada
en
los
Estados
Unidos,
compartió
en
sus
redes
detalles
del
festejo.
En
una
publicación
que
realizó
en
Instagram,
Eva
mostró
algunas
imágenes
del
festejo
que
comenzó
de
forma
sorpresiva
cuando
se
encontraba
almorzando
junto
a
dos
famosas
estrellas
de
Hollywood
con
quienes
está
trabajando:
Toni
Colette
y
Andy
García.
La
actriz
recibió
unas
flores
y
una
torta
de
cumpleaños
en
forma,
mientras
todos
se
unían
para
cantarle.
Eva
se
encuentra
en
Puglia,
Italia,
filmando
una
cinta
en
donde
interpretará
a
una
joven
mujer
italiana,
algo
que
le
da
mucho
orgullo. "Hoy
fue
mi
tercer
día
de
rodaje
para
una
nueva
peli
en
la
bella
Puglia
con
mis
ídolos
absolutos (es
un
elenco
hermoso).
Como
ítalo-argentina,
interpretar
a
una
chica
italiana
acá…
los
nonnos
se
pusieron
las
pilas",
destacó.
El
festejo
de
Eva
de
Dominici
con
su
familia
Entre
las
imágenes
que
compartió
Eva,
resaltaron
algunas
fotos
en
donde
se
mostró
paseando
por
las
calles
de
Italia
con
su
familia
y
su
pareja,
Eduardo
Cruz.
La
artista
fue
pura
sonrisa
en
el
festejo
con
los
suyos.
Además,
De
Dominici
lució
distintos
y
llamativos
outfits
para
la
ocasión
y
posó
con
unas
rosas.
"Ayer
cumplí
29,
mi
número
de
la
suerte. Han
sido
días
especiales
para
mí.
Gracias
por
un
año
más",
escribió
junto
a
la
publicación.
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Héctor Maugeri contó cómo fue despedir a su padre durante la pandemia y qué no pudo superar aún
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
Creo
que
estos
relatos,
esta
saga
llena
de
fans,
hoy
puede
decir
mucho
sobre
todo
lo
que
sucede
en
el
mundo”,
comenta
Jonathan
Nolan
a
PERFIL.
Habla
sobre
la
nueva
gran
producción
de
Prime
Video,
Fallout,
inspirada
en
la
clásica
serie
de
videogames
que
aprovechaba
el
imaginario
de
un
desastre
nuclear
para
dotarlo
de
un
universo
visual
poderoso.
Así,
los
diferentes
episodios
de
Fallout,
como
clásico
gamer,
se
han
sucedido.
Y
ahora
llega
esta
serie,
producción
de
los
showrunners
Jonathan
Nolan
y
Lisa
Joy
(sí,
el
guionista
de
Batman
junto
a
su
hermano
Christopher
Nolan).
Después
del
fiasco
de
Westworld,
la
serie
cancelada
antes
de
su
final,
Nolan
ahora
genera
una
serie
con
una
ferocidad
fuera
de
borda,
que
se
sume
al
lomo
de
la
comedia
y
de
la
acción
a
la
Mad
Max
para,
precisamente,
contar
cosas
de
este
mundo
desde
uno
ubicado
200
años
después
de
un
desastre
nuclear
global.
Uno
de
sus
grandes
actores,
Kyle
MacLachlan,
un
mito
de
la
actuación
en
Hollywood,
le
sigue
los
pasos
a
Nolan:
“Es
una
serie
que
trata
sobre
la
familia,
suena
raro
considerando
que
hay
mutantes,
diferentes
castas,
masacres,
secuencias
musicales
con
evisceraciones,
pero
se
trata
de
encontrar
una
nueva
familia
en
un
nuevo
escenario,
y
como
esa
unidad,
sea
el
vínculo
sanguíneo
o
no,
vuelve
a
parece.
También
muestra
otra
cosa
más
difícil
de
ver:
en
cualquier
escenario,
siempre
aparece
la
violencia,
la
idea
de
clase,
la
búsqueda
de
la
ventaja;
siempre
aparecen
nuestros
peores
instintos.
Por
suerte
Nolan
es
alguien
que
sabe
contar
muchas
cosas
al
mismo
tiempo”.
El
actor
Walton
Goggins
es
otro
nombre
gigante
de
la
serie,
crucial
en
clásicos
como
Justified,
se
sonríe:
“Es
impresionante
como
en
todo
momento
de
la
humanidad,
incluso
considerando
la
historia
de
esta
serie,
aparece
la
comedia.
Lo
que
quiero
decir
es
que
estoy
seguro
que
incluso
en
el
peor
de
los
escenarios,
dos
cosas
aparecen:
la
comedia
y
la
violencia.
Pero
aquí,
esa
comedia,
esa
sonrisa,
esa
construcción
de
una
alteración
de
la
realidad
te
muestra
eso.
Claro
que
el
mundo
vive
un
momento
horrible,
y
es
muy
fácil
tomar
este
fin
del
mundo
como
parámetro.
Muchos
de
nosotros
nos
levantamos
algunos
días
pensando:
¿pasará
algo
así?
Es
un
comfort,
uno
simple,
entender
que
comedia
va
a
definir
siempre
algo
de
nosotros”.
Se
suma
Graham
Wagner,
uno
de
los
productores
ejecutivos:
“En
un
mundo
de
adaptaciones
de
franquicias,
realmente
queríamos
hacer
algo
especial
y
distintos.
Para
eso
conseguimos
un
cast
con
estos
nombres,
pero
también
buscamos
un
tono
puntual,
particular,
que
no
hubiera
tenido
lugar
sin
el
apoyo
de
Prime
Video.
Esa
es
la
locura
de
este
momento:
hacer
una
serie
sobre
el
fin
del
mundo,
un
fin
del
mundo,
donde
todo
se
acaba
por
culpa
de
las
corporaciones,
que
deciden
quien
se
salva,
que
provocan
el
fin,
financiada,
por
supuesto,
por
una
de
las
corporaciones
más
grandes
del
planeta.
Claramente
eso
es
una
señal
de
algo,
pero
no
sabría
decir
exactamente
una
señal
de
que”.
Nolan
vuelve
sobre
esas
palabras:
“Las
ficciones
actuales
no
pueden
no
estar
marcadas
por
el
presente.
Claro,
cuando
presentan
un
infierno
en
vida,
una
fantasía
que
es
remota
pero
que
su
génesis
hoy
no
parece
tan
remota,
todas
las
alertas
se
disparan.
Pero
por
eso
estas
ficciones
permiten,
sin
querer
serlo,
un
espejo.
Acá
tenemos
una
comedia
negra,
acción
salvaje,
un
milagro
del
diseño,
y
por
suerte
una
de
las
mejores
series
que
van
a
ver
en
el
2024.
Es
un
lujo
celebrar
el
legado
de
un
videogame
clásico
de
esta
manera”.
Esto
no
le
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
La
mirada
desde
adentro
La
actriz
Ella
Purnell,
famosa
por
su
rol
en
Yellowjackets,
es
una
de
las
protagonistas
del
show,
y
ella
cuenta:
“Era
impresionante
el
set,
era
impresionante
ver
ese
universo
visual,
tan
clásico,
con
sus
colores,
con
sus
diseños.
Verlo
ahí,
frente
a
nosotros
era
muchísimo.
Hay
una
construcción
aquí
como
no
hay
hace
rato
en
una
serie,
y
eso
es
aprovechado
siempre.
Siempre
quedamos
muy
impresionados
por
todo
lo
que
Jonathan
Nolan
quería
filmar,
y
una
vez
que
pudimos
ver
los
episodios,
no
pudimos
creer
lo
que
estábamos
viendo.
Realmente
es
una
serie
que
ve
como
pocas
cosas”.
Se
suma
Aaron
Clifton
Moten,
otro
de
los
actores
protagonistas:
“Cuando
vi
esas
construcciones,
esos
trajes,
esos
diseños,
realmente
nos
emocionamos
mucho.
Ahora
cuando
empiezas
a
usarlos,
cuando
vez
el
maquillaje
del
personaje
de
Goggins,
cuando
vez
ese
mundo
salvaje,
fuera
de
la
norma,
empiezas
a
sentir
que
podés
ser
parte
de
algo
grande,
de
algo
que
casi
nunca
se
vio
de
esta
manera
en
la
televisión.
Y
ahí
es
donde
te
ponés
tan
orgu-lloso
como
nervioso.
Sobre
todo
sabiendo
todos
los
fans
que
hay,
sabiendo
como
todos
siguen
a
este
juego,
como
quieren
que
esta
versión
diferente
a
todo
lo
hecho
sea
el
nuevo
juego.
Es
mucho,
y
la
verdad
no
puedo
sentir
más
que
orgullo
de
estar
ahí.
Queremos
crear
un
nuevo
clásico
del
sci-fi
moderno,
que
entiende
todo
lo
que
se
ha
hecho
y
que
ahora
busca
contar
algo
radical.
Tenemos
la
base
perfecta.
Esperamos
que
todos
adoren
lo
que
hicimos”.
En
esta
Nota
Parecería
que
cada
dos
años
Julio
Chávez
siente
la
necesidad
de
mostrar
sus
creaciones.
En
el
2020
estrenó
Después
de
nosotros,
en
el
2022
llegó
su
debut
como
guionista
y
director
cinematográfico
con
la
película
Cuando
la
miro
y
ahora
presenta
su
último
espectáculo
teatral
Lo
sagrado,
escrito
junto
a
Camila
Mansilla.
Chávez
además
de
encabezar
el
elenco
asume
la
dirección.
Está
acompañado
por
Rafael
Federman,
Eugenia
Alonso
y
Claudio
Medina.
Hacen
funciones
desde
el
12
de
este
mes
en
La
Plaza
e
irán
de
viernes
a
domingo.
Protagonizó
ficciones
importantes
para
la
televisión
abierta,
como
Epitafios,
Tratame
bien,
El
puntero,
Signos,
El
Maestro
y
la
última
El
tigre
Verón
(2019/21).
Su
filmografía
también
cuenta
con
títulos
inolvidables
como
La
película
del
rey,
El
custodio
o
El
oso
rojo.
—Tanto
en
el
cine
como
en
tus
últimas
obras
teatrales
aparece
la
relación
hijo
padres.
¿Por
qué
te
interesa
ese
vínculo?
Esto
no
le
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—Son
vínculos
muy
importantes
en
la
vida.
Son
generaciones
distintas,
inicios
y
finales
de
procesos
que
también
son
históricos,
en
los
cuales
se
pueden
depositar
ciertos
pensamientos
o
preguntas.
En
este
caso
en
Lo
sagrado
la
pregunta
es
sobre
la
ética.
¿Qué
es
para
vos
lo
sagrado?:
¿Cuál
es
el
objeto
sagrado
de
cada
época?
Elegimos
con
Camila
(Mansilla)
no
situarla
en
el
2024
sino
en
la
década
de
los
sesenta,
para
alejarnos
de
la
contemporaneidad
y
de
ciertos
elementos
como
los
celulares.
No
queríamos
distracciones
ante
estas
preguntas.
—¿Y
qué
es
lo
sagrado?
—En
una
tribu
como
la
nuestra
que
ya
no
tiene
cosas
sagradas,
puede
ser
perder
el
celular,
o
que
no
se
te
corte
la
red.
Antes
las
instituciones
para
bien
o
para
mal
determinaban
qué
era
lo
sagrado,
así
la
familia,
la
misa
del
domingo
o
ir
al
templo.
No
mentir,
o
ser
un
buen
maestro,
ciudadano,
en
fin
siempre
hubo
épocas
que
han
modificado
y
cambiado
los
lugares
de
lo
que
se
consideraba
sagrado.
Hoy
estamos
en
una
situación
donde
las
instituciones
no
tienen
respuestas,
ni
para
bien,
ni
para
mal.
—¿La
ética
hoy
está
en
crisis?
—La
humanidad
está
muy
enferma
y
entre
otras
cosas
por
un
problema
ético,
de
gran
confusión
y
depresión.
Algo
se
está
haciendo
cargo
de
nosotros:
la
técnica,
el
sistema
capitalista,
la
inteligencia
artificial
o
las
redes.
¿Y
nosotros,
los
seres
humanos
qué
vamos
a
hacer?
En
nuestro
material
diría
que
se
ve
el
vínculo,
entre
una
generación
que
se
inicia
y
otra
que
está
dando
sus
últimos
escritos.
Ahí
nosotros
preguntamos
si
el
arte
tiene
derecho
a
todo,
si
es
ilimitado
en
nombre
de
que
es
un
hecho
artístico
o
filosófico.
La
pregunta
sería:
¿se
puede
hacer
cualquier
cosa
con
la
vida
de
otro?
Esa
es
una
pregunta
ética.
En
una
Bienal
una
mujer
presentó
jabones
hechos
con
piel
humana
y
despertó
una
gran
polémica.
En
la
obra
intentamos
hacer
un
señalamiento
acerca
de
lo
despiadado
que
puede
llegar
a
ser
la
mirada
de
un
joven.
"Hoy
estamos
en
una
situación
donde
las
instituciones
no
tienen
respuestas"
—¿Cómo
ves
a
la
sociedad
actual?
—Hay
como
una
absoluta
amnesia,
sin
meterme
clínicamente,
pero
noto
que
no
se
registra
al
otro.
Antes
si
decías
que
una
persona
era
una
porquería,
lastimabas
su
honor
y
tenías
que
dar
pruebas
de
eso,
hoy
no
sucede.
Todos
en
un
punto
o
muchos
seres
humanos
podemos
advertir,
que
lo
que
uno
dice
puede
ser
una
herramienta
que
el
otro
utiliza.
Nosotros
tenemos
una
enfermedad
inmunodeficiente,
ya
que
nos
pueden
atacar
de
cualquier
manera
y
no
hay
forma
que
el
organismo,
o
sea,
un
ser
humano
tenga
la
posibilidad
de
defenderse,
de
decir:
“esto
no
está
bien”.
—¿Cuánto
hay
de
Camila
Mansilla
y
cuánto
de
Chávez
en
“Lo
sagrado”?
—Es
un
equipo
que
por
el
momento
funciona
y
no
se
aviene
a
los
porcentajes.
Trabajo
con
Camila
con
absoluta
confianza
y
te
diría
que
el
material
es
sin
lugar
a
dudas
de
los
dos.
Todo
se
discute
y
se
pone
sobre
la
mesa,
incluso
a
una
semana
de
estrenar.
Reconocemos
el
proceso
creativo
juntos,
nos
sentimos
con
identidad
y
sabemos
de
dónde
viene
lo
que
hicimos.
—Empezaste
como
actor,
luego
llegó
¿el
dramaturgo
o
el
director?
—Fui
actor,
luego
apareció
el
dramaturgo
y
después
el
director.
Para
mí
es
muy
difícil
pensar
en
la
dramaturgia,
sin
imaginar
acción
o
espacio
escénico.
Escribo
un
material
en
este
caso
junto
con
Camila
y
es
inevitable
que
lo
imagine
en
el
escenario.
Cuando
estoy
dirigiendo
de
alguna
manera
también
escribo,
sabemos
muy
bien
que
no
es
literatura.
En
el
momento
en
el
que
dirijo
puedo
darme
cuenta,
o
soy
muy
intenso
o
sensible
a
que
todavía
hay
algo
de
literatura
en
una
frase
que
dice
un
actor
o
actriz
y
que
se
pierde
organicidad,
entonces
hay
que
cambiarla.
—Estudiaste
con
docentes
como
Agustín
Alezzo,
Augusto
Fernandes,
Carlos
Gandolfo,
pero
también
te
dirigió
José
María
Vilches,
un
actor
español…
—Tenía
diecinueve
o
veinte
años
y
era
un
gran
ignorante.
A
nosotros
no
nos
enseñaron
a
hablar
en
el
Conservatorio.
Pertenezco
a
una
época
donde
casi
te
diría
que
hablar
mal
era
natural.
Por
suerte
esas
cosas
fueron
modificándose,
pero
en
esos
años
construir
pausas
arbitrarias
era
buscado,
aprendíamos
a
ser
“naturales”
como
si
eso
fuese
signo
de
verdadero.
Cuando
apareció
Vilches
me
habló
de
las
comas,
los
puntos,
en
ese
momento
lo
tomé
como
algo
viejo
o
muerto,
pero
también
lo
admiraba
porque
no
lo
tenía.
Creo
que
no
lo
valoricé
en
su
tiempo,
pero
cuando
empecé
a
ejercitarme
más
como
actor
noté
un
valor
diferente
en
mí
y
lo
sentí
como
un
precursor.
—No
te
vimos
en
ninguna
plataforma.
Lo
último
fue
“El
tigre
Verón”
por
ElTrece.
¿Por
qué
estás
ausente?
—Soy
convocado,
pero
no
me
interesa
lo
que
me
ofrecen.
Como
no
tengo
necesidad,
porque
tengo
muchas
otras
cosas
de
qué
preocuparme
y
no
para
estar
en
el
ruedo.
Voy
a
estar
cuando
se
me
convoque
para
algo
que
tenga
ganas
de
hacer
y
no
por
estar
presente.
Estuve
durante
veinte
años
seguidos
con
programas
televisivos,
casi
te
diría
que
me
podría
jubilar
de
los
medios
audiovisuales.
Seguiré
haciendo
teatro
y
seguramente
también
filmando
como
director.
Si
apareciese
un
proyecto
que
tenga
ganas
de
hacer,
lo
haría,
pero
no
tengo
esa
necesidad
para
estar
o
para
que
no
se
olviden
de
mí.
No
hay
que
buscar
lo
que
no
se
necesita.
He
hecho
mucho
y
tranquilamente
puedo
estar
un
par
de
años
sin
aparecer.
Tengo
la
dicha
de
poder
escribir,
dirigir
y
conseguir
producción
que
ponga
en
escena
un
espectáculo
nuestro.
Tampoco
hoy
estamos
hablando
de
un
mundo
audiovisual
que
explota.
"Hacemos
un
señalamiento
de
lo
despiadado
que
puede
ser
la
mirada
de
un
joven"
—Nunca
abandonás
la
docencia.
¿En
qué
cambiaron
los
alumnos?
—No,
ni
la
escritura,
ni
mi
taller
como
como
pintor,
ni
mi
trabajo
como
actor.
Estoy
justamente
agradecido
de
que
estoy
en
una
situación
privilegiada
de
pensar
qué
quiero
hacer
y
hoy
día
es
muy
importante
no
estar
pensando
cómo
hacer
para
comer
mañana.
Había
fe
de
trabajo.
A
nosotros
nos
mandaban
a
ver
a
actores
como
Miguel
Ligero
y
Osvaldo
Terranova.
Nos
decían
que
ese
era
el
regalo
cuando
uno
persistía,
el
oficio,
pero
en
la
actualidad
el
regalo
es
tener
trabajo.
No
se
señala
el
futuro
como
obsequio.
Cuando
hablás
de
entrenamiento
hay
ciertos
aspectos
que
se
adquieren
con
el
trabajo,
o
sea
que
dentro
de
cinco,
seis,
siete
u
ocho
años
y
eso
no
lo
quiere
esperar
nadie.
No
quieren
invertir
tiempo
y
eso
cambió.
Tuve
maestros
a
los
que
he
visto
iluminarse
la
cara
cuando
hablaban
de
Ibsen,
como
si
fuera
la
tierra
prometida
y
yo
creo
que
la
hay,
no
la
necesito
ver,
porque
tengo
fe.
Por
eso
me
preocupa
un
poco
que
de
golpe
se
use
el
término
actor
o
actriz
de
una
manera
tan
vulgar
y
superficial.
Nuestro
trabajo
es
muy
serio,
cuidado
y
ahí
también
está
lo
sagrado.
En
esta
Nota
La
película
argentina
Un
buen
día
se
estrenó
en
2010
y
tuvo
un
efímero
paso
por
los
cines.
Dirigida
por
Nicolás
del
Boca
–padre
de
Andrea
del
Boca
y
director
de
telenovelas–,
sigue
a
Fabiana
y
Manuel,
dos
argentinos
en
Long
Beach
(Estados
Unidos).
Ellos
se
encuentran,
se
conocen
y
conversan,
en
una
especie
de
Antes
del
amanecer
condensada,
escrita
y
producida
por
Enrique
“Quique”
Torres
–yerno
del
director–,
que
quiso
“hacer
un
guion
de
solo
dos
personajes
y
ver
si
no
se
me
caía”,
en
sus
palabras.
En
BAFICI:
Quique
Torres,
Gonzalo
Córdoba,
Néstor
Frenkel,
Aníbal
Garisto,
y
Andrés
Doudchitzky.
Un
buen
día
está
protagonizada
por
Lucila
Solá,
Aníbal
Silveyra
y
Andrea
del
Boca,
en
un
papel
secundario,
aunque
con
el
tiempo,
ni
una
sola
escena
de
esta
película
sería
secundaria.
Y
todo
fue
gracias
a
un
análisis
cinematográfico
exhaustivo
que
se
hizo
el
Grupo
de
Apreciación
de
Un
buen
día,
una
comunidad
de
Facebook.
En
2000,
en
rodaje
de "Un
buen
día":
Aníbal
Silveyra,
Lucila
Solá,
y
el
director
Nicolás
del
Boca.
Allí,
y
durante
mucho
tiempo,
se
compartieron
material,
lecturas
e
interpretaciones
de
esta
película
que
repentinamente
se
volvió
de
culto.
Luego
se
realizó
un
fan
film,
producto
del
entusiasmo
activo
con
el
que
se
veía
y
compartía
dicha
cinta.
Luego
empezaron
las
proyecciones,
que
despertaron
el
interés
del
cineasta
Néstor
Frenkel,
quien
terminó
realizando
Después
de
un
buen
día,
que
presentó
ayer
viernes
en
el
BAFICI,
antes
de
su
estreno
comercial
en
junio.
Esto
no
le
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
"Me
parece
una
tarea
idiota
hacer
una
película
para
burlarte"
Hay
equipo.
Frenkel
es
un
documentalista
que
tiene
una
preferencia
casi
instintiva
por
historias
que
parecen
difíciles
de
contar
por
su
compacta
densidad.
Construcción
de
una
ciudad,
El
gran
simulador,
El
coso,
Amateur,
Buscando
a
Reynolds,
Todo
el
año
es
Navidad
son
algunos
de
sus
trabajos.
“Suelo
tratar
temas
de
nicho
de
los
que
se
habla
en
algunos
lugares”,
define
en
diálogo
con
PERFIL.
En
este
caso,
aborda
la
realización
de
Un
buen
día,
por
parte
de
Quique
Torres,
insigne
guionista
de
televisión
de,
entre
otras,
Muñeca
brava,
Cebollitas,
Perla
negra,
entre
otras.
A
través
de
él,
describe
algunos
núcleos
narrativos
de
su
vida
y,
en
paralelo,
se
acerca
a
lo
que
generó
el
“exitoso
fracaso”
que
fue
su
famosa
película.
BAFICI
2024:
Anabella
del
Boca
y
Quique
Torres
en
el
estreno
de "Después
de
un
buen
día".
Al
animador
y
escritor
Mario
González
siempre
le
gustó
el
trabajo
de
Frenkel.
Además
de
ser
uno
de
los
miembros
más
activos
del
Grupo
de
Apreciación,
organizaba
las
proyecciones
de
Un
buen
día.
En
el
documental
se
lo
presenta
como
una
especie
de
museo
de
la
película.
Un
día
Mario
acudió
a
un
taller
de
análisis
para
proyectos
documentales
que
daba
Néstor
con
una
idea.
En
contrapartida,
este
le
propuso
que
hiciera
un
documental
sobre
las
proyecciones
de
Un...,
pero
él
sentía
que
era
un
tema
demasiado
personal.
“Y
ahí
entré
yo”,
dice
Frenkel.
“La
historia
estaba
buenísima,
estaba
documentada
y
tenía
un
final
genial.
Para
ese
entonces,
yo
todavía
no
había
visto
la
película”.
—¿Y
cuándo
la
viste?
—Cuando
el
proyecto
estaba
muy
adelantado.
Lo
postergué
porque
me
parecía
importante
mantener
mi
punto
de
entrada,
que
era
el
fenómeno
más
que
el
objeto
en
sí
mismo.
En
cierto
momento
me
di
cuenta
de
que
ya
era
momento
de
verla,
para
incorporarla
a
mi
trabajo.
—¿Qué
sentiste
al
verla?
—Creo
que
soy
el
espectador
más
extraño
que
puede
tener
la
película,
porque
tenía
muchísima
información.
Y
no
me
parece
para
nada
la
peor
película
y
tampoco
me
parece
espectacular.
Es
única,
anómala,
excéntrica,
difícil
de
comparar
con
otras.
Es
un
objeto
único
y
eso
no
es
algo
fácil
de
encontrar,
porque
hay
miles
de
películas.
Algo
que
mueva
cosas
dormidas
en
gente
tan
distinta,
nos
hace
creer
que
existe
la
magia.
—¿“Un
buen
día”
tiene
magia?
—Hay
una
alquimia
que
conmueve,
y
no
sabés
por
qué;
es
difícil
que
la
película
despierte
indiferencia.
A
la
gente
le
pasan
cosas
y
necesita
decirlas,
volver
a
verla.
Y
hay
mucha,
no
necesariamente
del
grupo
(de
apreciación)
que
la
ven
una
vez
por
mes,
aunque
sea
algunas
escenas.
Es
una
mezcla
de
ingredientes
que
da
como
resultado
algo
explosivo.
¡Y
ahí
funciona
la
magia!
Por
otro
lado,
está
la
potencia
de
Quique
Torres:
una
fuerza,
una
energía,
una
confianza,
un
talento,
una
mirada
que
genera
cosas
muy
fuertes.
Exposiciones,
charlas,
cine:
recomendados
de
la
semana
en
la
Ciudad
de
Buenos
Aires
—En
tu
película,
un
crítico
dice
que
“es
cine
en
una
etapa
prehistórica:
el
cine
antes
del
cine”.
—Sí,
y
es
peyorativo,
pero
al
mismo
tiempo
es
arte
puro.
—¿Quique
Torres
se
entusiasmó
con
“Después
de
un
buen
día”?
—Sí;
le
puso
una
energía
que
se
ve
en
su
obra.
Es
un
hombre
acostumbrado
al
éxito
y
Un
buen
día
es
su
gran
fracaso
que
se
convirtió
en
un
éxito
por
otros
medios.
Y
consiguió
otra
forma
de
reconocimiento
y
de
distinción.
—¿Y
en
cuanto
a
Aníbal
Silveyra,
el
protagonista?
—Sabía
que
era
el
más
damnificado
por
ser
quien
puso
la
cara.
Y
quedó
muy
marcado,
por
su
imagen.
Fue
fuerte
para
él
y
yo
tenía
miedo
de
que
no
quisiera
participar.
Pero
aceptó
enseguida
y
fue
supergenuino
y
generoso
compartiendo
lo
que
pudo
procesar
y
lo
que
no.
Puso
sus
alegrías
y
sus
tristezas
frente
a
la
cámara.
Mostró
una
verdad,
que
potencia
cualquier
forma
de
trabajo
documental.
Y
creo
que
para
él
fue
un
momento
catártico.
Tener
que
enfrentarse
a
eso
lo
hizo
reflexionar
y
en
las
sucesivas
veces
que
lo
vi,
me
di
cuenta
de
que
había
estado
reflexionando
sobre
el
proceso.
—Testimoniar
en
un
documental
obliga
a
una
síntesis
y
a
expresar
una
verdad.
—La
verdad...,
en
ese
momento.
El
documental
tiene
el
riesgo
de
que
las
cosas
se
cristalizan.
Pero
la
que
se
cristalizó
fue
la
de
ese
momento.
—Solo
faltó
Lucila
Solá,
la
otra
protagonista.
—No
quiso
y
es
más
que
respetable,
y
no
hubo
ningún
conflicto
alguno.
También
faltó
el
director,
Nicolás,
que
falleció,
pero
pudimos
tenerlo
con
archivo.
Se
estrenó
Blue
Lizard
Effect,
el
nuevo
documental
que
explora
la
isla
más
feliz
del
mundo
—¿Qué
es
para
vos
“Un
buen
día”
y
el
fenómeno
que
la
rodea?
—Me
acerqué
con
distancia
y
eso
me
ayuda
a
no
sacar
conclusiones,
aunque
al
mismo
tiempo,
la
película
es
la
conclusión.
Hay
muchas
ideas
posibles
porque
se
trata
de
algo
inmaterial
que
no
se
puede
controlar
y
que
confirma
que
las
obras
son
más
grandes
que
los
artistas.
—Y
este
es
el
caso
paradigmático.
—Cuanto
más
interesante
sea
la
verdad
que
uno
tiene
para
proponer,
más
va
a
conmover.
—Es
como
si
el
Grupo
de
Apreciación...
hizo
una
gesta
contra
el
snobismo.
—Esas
gestas
a
veces
pueden
dar
la
vuelta
y
volverse
snobs;
no
fue
el
caso;
fue
algo
genuino.
Quique
Torres
hizo
la
película
que
quiso,
con
su
plata
y
con
la
gente
que
quería.
Por
eso
hay
algo
de
grito
de
libertad
en
la
búsqueda
del
grupo:
déjennos
disfrutar
de
lo
que
queremos
sin
decirnos
lo
que
está
mal.
Ahí
entran
esos
conceptos
resbalosos
–que
no
me
gustan–como
son
placer
culposo
y
consumo
irónico.
En
esta
Nota
La
película
argentina
Un
buen
día
se
estrenó
en
2010
y
tuvo
un
efímero
paso
por
los
cines.
Dirigida
por
Nicolás
del
Boca
–padre
de
Andrea
del
Boca
y
director
de
telenovelas–,
sigue
a
Fabiana
y
Manuel,
dos
argentinos
en
Long
Beach
(Estados
Unidos).
Ellos
se
encuentran,
se
conocen
y
conversan,
en
una
especie
de
Antes
del
amanecer
condensada,
escrita
y
producida
por
Enrique
“Quique”
Torres
–yerno
del
director–,
que
quiso
“hacer
un
guion
de
solo
dos
personajes
y
ver
si
no
se
me
caía”,
en
sus
palabras.
En
BAFICI:
Quique
Torres,
Gonzalo
Córdoba,
Néstor
Frenkel,
Aníbal
Garisto,
y
Andrés
Doudchitzky.
Un
buen
día
está
protagonizada
por
Lucila
Solá,
Aníbal
Silveyra
y
Andrea
del
Boca,
en
un
papel
secundario,
aunque
con
el
tiempo,
ni
una
sola
escena
de
esta
película
sería
secundaria.
Y
todo
fue
gracias
a
un
análisis
cinematográfico
exhaustivo
que
hizo
el
Grupo
de
Apreciación
de
Un
buen
día,
una
comunidad
de
Facebook.
En
2000,
en
rodaje
de "Un
buen
día":
Aníbal
Silveyra,
Lucila
Solá,
y
el
director
Nicolás
del
Boca.
Allí,
y
durante
mucho
tiempo,
compartieron
material,
lecturas
e
interpretaciones
de
esta
película
que
repentinamente
se
volvió
de
culto.
Luego
se
realizó
un
fan
film,
producto
del
entusiasmo
activo
con
el
que
se
veía
y
compartía
dicha
cinta.
Luego
empezaron
las
proyecciones,
que
despertaron
el
interés
del
cineasta
Néstor
Frenkel,
quien
terminó
realizando
Después
de
un
buen
día,
que
presentó
ayer
viernes
en
el
BAFICI,
antes
de
su
estreno
comercial
en
junio.
Esto
no
le
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
"Me
parece
una
tarea
idiota
hacer
una
película
para
burlarte"
Hay
equipo.
Frenkel
es
un
documentalista
que
tiene
una
preferencia
casi
instintiva
por
historias
que
parecen
difíciles
de
contar
por
su
compacta
densidad.
Construcción
de
una
ciudad,
El
gran
simulador,
El
coso,
Amateur,
Buscando
a
Reynolds,
Todo
el
año
es
Navidad
son
algunos
de
sus
trabajos.
“Suelo
tratar
temas
de
nicho
de
los
que
se
habla
en
algunos
lugares”,
define
en
diálogo
con
PERFIL.
En
este
caso,
aborda
la
realización
de
Un
buen
día,
por
parte
de
Quique
Torres,
insigne
guionista
de
televisión
de,
entre
otras,
Muñeca
brava,
Cebollitas,
Perla
negra,
entre
otras.
A
través
de
él,
describe
algunos
núcleos
narrativos
de
su
vida
y,
en
paralelo,
se
acerca
a
lo
que
generó
el
“exitoso
fracaso”
que
fue
su
famosa
película.
BAFICI
2024:
Anabella
del
Boca
y
Quique
Torres
en
el
estreno
de "Después
de
un
buen
día".
Al
animador
y
escritor
Mario
González
siempre
le
gustó
el
trabajo
de
Frenkel.
Además
de
ser
uno
de
los
miembros
más
activos
del
Grupo
de
Apreciación,
organizaba
las
proyecciones
de
Un
buen
día.
En
el
documental
se
lo
presenta
como
una
especie
de
museo
de
la
película.
Un
día
Mario
acudió
a
un
taller
de
análisis
para
proyectos
documentales
que
daba
Néstor
con
una
idea.
En
contrapartida,
este
le
propuso
que
hiciera
un
documental
sobre
las
proyecciones
de
Un...,
pero
él
sentía
que
era
un
tema
demasiado
personal.
“Y
ahí
entré
yo”,
dice
Frenkel.
“La
historia
estaba
buenísima,
estaba
documentada
y
tenía
un
final
genial.
Para
ese
entonces,
yo
todavía
no
había
visto
la
película”.
—¿Y
cuándo
la
viste?
—Cuando
el
proyecto
estaba
muy
adelantado.
Lo
postergué
porque
me
parecía
importante
mantener
mi
punto
de
entrada,
que
era
el
fenómeno
más
que
el
objeto
en
sí
mismo.
En
cierto
momento
me
di
cuenta
de
que
ya
era
momento
de
verla,
para
incorporarla
a
mi
trabajo.
—¿Qué
sentiste
al
verla?
—Creo
que
soy
el
espectador
más
extraño
que
puede
tener
la
película,
porque
tenía
muchísima
información.
Y
no
me
parece
para
nada
la
peor
película
y
tampoco
me
parece
espectacular.
Es
única,
anómala,
excéntrica,
difícil
de
comparar
con
otras.
Es
un
objeto
único
y
eso
no
es
algo
fácil
de
encontrar,
porque
hay
miles
de
películas.
Algo
que
mueva
cosas
dormidas
en
gente
tan
distinta,
nos
hace
creer
que
existe
la
magia.
—¿“Un
buen
día”
tiene
magia?
—Hay
una
alquimia
que
conmueve,
y
no
sabés
por
qué;
es
difícil
que
la
película
despierte
indiferencia.
A
la
gente
le
pasan
cosas
y
necesita
decirlas,
volver
a
verla.
Y
hay
mucha,
no
necesariamente
del
grupo
(de
apreciación)
que
la
ven
una
vez
por
mes,
aunque
sea
algunas
escenas.
Es
una
mezcla
de
ingredientes
que
da
como
resultado
algo
explosivo.
¡Y
ahí
funciona
la
magia!
Por
otro
lado,
está
la
potencia
de
Quique
Torres:
una
fuerza,
una
energía,
una
confianza,
un
talento,
una
mirada
que
genera
cosas
muy
fuertes.
Exposiciones,
charlas,
cine:
recomendados
de
la
semana
en
la
Ciudad
de
Buenos
Aires
—En
tu
película,
un
crítico
dice
que
“es
cine
en
una
etapa
prehistórica:
el
cine
antes
del
cine”.
—Sí,
y
es
peyorativo,
pero
al
mismo
tiempo
es
arte
puro.
—¿Quique
Torres
se
entusiasmó
con
“Después
de
un
buen
día”?
—Sí;
le
puso
una
energía
que
se
ve
en
su
obra.
Es
un
hombre
acostumbrado
al
éxito
y
Un
buen
día
es
su
gran
fracaso
que
se
convirtió
en
un
éxito
por
otros
medios.
Y
consiguió
otra
forma
de
reconocimiento
y
de
distinción.
—¿Y
en
cuanto
a
Aníbal
Silveyra,
el
protagonista?
—Sabía
que
era
el
más
damnificado
por
ser
quien
puso
la
cara.
Y
quedó
muy
marcado,
por
su
imagen.
Fue
fuerte
para
él
y
yo
tenía
miedo
de
que
no
quisiera
participar.
Pero
aceptó
enseguida
y
fue
supergenuino
y
generoso
compartiendo
lo
que
pudo
procesar
y
lo
que
no.
Puso
sus
alegrías
y
sus
tristezas
frente
a
la
cámara.
Mostró
una
verdad,
que
potencia
cualquier
forma
de
trabajo
documental.
Y
creo
que
para
él
fue
un
momento
catártico.
Tener
que
enfrentarse
a
eso
lo
hizo
reflexionar
y
en
las
sucesivas
veces
que
lo
vi,
me
di
cuenta
de
que
había
estado
reflexionando
sobre
el
proceso.
—Testimoniar
en
un
documental
obliga
a
una
síntesis
y
a
expresar
una
verdad.
—La
verdad...,
en
ese
momento.
El
documental
tiene
el
riesgo
de
que
las
cosas
se
cristalizan.
Pero
la
que
se
cristalizó
fue
la
de
ese
momento.
—Solo
faltó
Lucila
Solá,
la
otra
protagonista.
—No
quiso
y
es
más
que
respetable,
y
no
hubo
ningún
conflicto
alguno.
También
faltó
el
director,
Nicolás,
que
falleció,
pero
pudimos
tenerlo
con
archivo.
Se
estrenó
Blue
Lizard
Effect,
el
nuevo
documental
que
explora
la
isla
más
feliz
del
mundo
—¿Qué
es
para
vos
“Un
buen
día”
y
el
fenómeno
que
la
rodea?
—Me
acerqué
con
distancia
y
eso
me
ayuda
a
no
sacar
conclusiones,
aunque
al
mismo
tiempo,
la
película
es
la
conclusión.
Hay
muchas
ideas
posibles
porque
se
trata
de
algo
inmaterial
que
no
se
puede
controlar
y
que
confirma
que
las
obras
son
más
grandes
que
los
artistas.
—Y
este
es
el
caso
paradigmático.
—Cuanto
más
interesante
sea
la
verdad
que
uno
tiene
para
proponer,
más
va
a
conmover.
—Es
como
si
el
Grupo
de
Apreciación...
hizo
una
gesta
contra
el
snobismo.
—Esas
gestas
a
veces
pueden
dar
la
vuelta
y
volverse
snobs;
no
fue
el
caso;
fue
algo
genuino.
Quique
Torres
hizo
la
película
que
quiso,
con
su
plata
y
con
la
gente
que
quería.
Por
eso
hay
algo
de
grito
de
libertad
en
la
búsqueda
del
grupo:
déjennos
disfrutar
de
lo
que
queremos
sin
decirnos
lo
que
está
mal.
Ahí
entran
esos
conceptos
resbalosos
–que
no
me
gustan–como
son
placer
culposo
y
consumo
irónico.
En
esta
Nota
ENTRETENIMIENTO
Antes de “Breaking Bad”, el actor que interpretó a Gustavo Fring dijo que planeó su propia muerte por dinero
EDITOR -
Uno
de
los
protagonistas
de
Breaking
Bad
reveló
que
había
planeado
su
asesinato
para
ayudar
económicamente
a
su
familia.
Se
trata
de Giancarlo
Esposito,
que
también
actuó
en
The
Mandalorian,
The
Boys
y
The
Gentlemen.
Para
el
actor
la serie
protagonizada
por
Bryan
Cranston
fue
su
particular "luz
al
final
del
túnel".
Antes
de
interpretar
a
Gustavo
Fring,
Esposito
estaba
tan
apremiado
económicamente
que llegó
a
pensar
en
contratar
a
alguien
para
que
lo
asesinara
y
lograr
que así
sus
hijos
pudiesen
cobrar
el
seguro
de
vida.
Un
año
antes
de
interpretar
al
mítico
personaje
de
Breaking
Bad,
en
2008,
el
actor
se
encontraba
en
bancarrota
y
en
un
episodio
reciente
del
show
Jim
&
Sam
le
preguntaron
al
intérprete
cómo
lidió
con
la
situación
y
allí
hizo
la
fuerte
revelación.
Esto
no
le
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
"En
mi
cabeza
la
única
salida
fue: 'Oye,
¿te
dan
un
seguro
de
vida
si
alguien
se
suicida?
¿Consiguen
el
pan?'
Mi
mujer
no
tenía
ni
idea
de
por
qué
preguntaba
estas
cosas.
Empecé
a
maquinar.
Si
conseguía
que
alguien
me
matara,
muerte
accidental,
cobrarían
el
seguro.
Tenía
cuatro
hijos.
Quería
que
tuvieran
una
vida.
Fue
un
momento
difícil",
reconoció.
De
todos
modos,
Esposito
le
dio
vueltas
al
asunto
y
recapacitó
porque
su
muerte
implicaría
no
estar para
sus
hijos. "Empecé
a
pensar
que
eso
no
era
viable
porque
el
dolor
que
les
causaría
sería
de
por
vida",
sinceró.
Al
final, "la
luz
al
final
del
túnel
fue
Breaking
Bad".
Madonna
apoyó
a
su
hijo
Rocco
Ritchie
en
su
primera
expo
en
Miami
Esposito
se
sumó
a
Breaking
Bad
en
la temporada
2,
en
2009
y
aunque
su
participación
se
terminaba
en
la
cuarta
temporada
de
la
serie,
el
actor
volvió
a
interpretar
al
metódico
capo
en
el
spin-off
Better
Call
Saul.
La
última
ficción
protagonizada
por
Esposito
es Parish
y,
también aparecerá
en
los
filmes
MaXXXine,
Please
Don't
Feed
the
Children
y
Megalópolis
de
Francis
Ford
Coppola.
RB
/
Gi
En
esta
Nota
Prolífica
como
pocos
artistas,
Taylor
Swift
acaba
de
presentar
su
nuevo
álbum,
que
tiene
por
nombre
The
Tortures
Poets
Department.
El
video
musical
oficial
de
Fortnight
(feat.
Post
Malone)
se
acaba
de
estrenar
y
lo
podés
ver
acá:
Allí
está
acompañada
por
un
seleccionado
de
caras
conocidas,
además
de
Post,
como
Ethan
Hawke
y
Josh
Charles,
y
está
dirigido
por
Rodrigo
Prieto
con
una
estética
buenísima,
no
te
parece?
Estas
son
las
canciones
del
disco:
Side
A:
Fortnight
(feat
Post
Malone),
The
Tortured
Poets
Department,
My
Boy
Only
Breaks
His
Favorite
Toys
y
Down
Bad.
Sode
B:
So
Long,
London,
But
Daddy
I
Love
Him,
Fresh
Out
the
Slammer
y
Florida!!!
(feat
Florence
+
the
Machine).
Side
C:
Guilty
as
Sin?,
Who’s
Afraid
of
Little
Old
Me?,
I
Can
Fix
Him
(No
Really
I
Can)
y
loml.
Side
D:
I
Can
Do
It
With
a
Broken
Heart,
The
Smallest
Man
Who
Ever
Lived,
The
Alchemy
y
Clara
Bow.





























