Este
año
se
conocerá
a
Adrián
Suar
como
director
teatral.
Eligió
para
este
estreno
en
el
ámbito
comercial
un
texto
de
una
autora
y
actriz
rosarina,
Ariadna
Asturzzi
y
convocó
a
tres
intérpretes
muy
conocidas
por
él
no
tan
sólo
como
actor
sino
también
como
productor.
Ellas
son:
Julieta
Díaz,
Soledad
Villamil
y
Pilar
Gamboa.
Irán
de
jueves
a
domingo
en
el
Teatro
Maipo
para
contar
esta
historia
de
tres
hermanas
bien
distintas
a
las
de
Chéjov.
—Se
nota
la
escritura
femenina
de
Ariadna
Asturzzi,
quien
además
es
actriz
(se
la
vio
en
el
escenario
en
“Inmaduros”)…
JULIETA
DÍAZ:
Es
una
mirada
femenina.
Creo
que
el
que
sea
actriz
la
debe
haber
ayudado
a
comprender
algunos
rasgos
de
los
personajes
y
de
poder
entenderlos.
Son
tres
hermanas
y
suma
el
vínculo
con
su
madre,
o
sea,
son
cuatro
mujeres.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
SOLEDAD
VILLAMIL:
La
mirada
femenina
está
en
muchos
aspectos,
como
por
ejemplo
en
la
vivencia,
la
sensibilidad
y
también
en
la
complejidad
del
vínculo
madre
e
hijas.
Hay
una
propuesta
que
tiene
que
ver
con
que
Ariadna
es
actriz,
piensa
y
escribe
en
esos
términos.
Esa
conversación
entre
hermanas,
que
por
momentos
se
superponen,
que
cambian
de
tema
sin
avisar,
eso
es
algo
muy
femenino.
PILAR
GAMBOA:
Es
un
tema
bastante
universal,
pero
hay
algo
de
lo
femenino
que
se
nota
en
la
escritura.
Siento
que
la
historia
va
a
conmover
tanto
a
hombres
como
a
mujeres,
porque
muestra
cuándo
los
padres
empiezan
a
ponerse
grandes
y
esto
nos
pasa
más
allá
del
género
que
habitamos.
—¿Cómo
vivieron
el
debut
teatral
de
Suar
como
director?
J.D:
Muy
bien,
creo
que
era
lo
único
que
me
faltaba
hacer
con
Adrián.
Trabajé
muchos
años
con
él
como
productor,
después
empezamos
a
ser
compañeros
de
elenco
en
dos
películas,
en
una
serie
y
en
una
obra
de
teatro.
Son
veintisiete
años
de
compartir
la
profesión,
casi
treinta.
Adrián
sabe
escuchar
y
es
muy
actor,
por
eso
es
cuidadoso.
Siempre
es
una
alegría
trabajar
con
él,
porque
además
es
cariñoso.
Trabajó
con
las
tres
y
eso
hizo
que
tuviéramos
confianza.
Yo
había
actuado
junto
a
Soledad
(Villamil)
en
Locas
de
amor,
pero
con
Pilar
(Gamboa)
nunca
se
nos
había
dado.
S.V:
Cuando
me
llamó
para
proponerme
este
proyecto
me
pareció
muy
interesante
la
combinación.
La
obra
toca
de
una
manera
sensible
y
profunda,
sin
ser
solemne
una
temática
de
peso.
La
relación
entre
hermanas
y
a
la
vez
con
su
madre,
que
está
envejeciendo.
Todos
temas
muy
interesantes
y
complejos,
pero
a
su
vez
con
una
cuota
de
humor
importante
que
creo
que
él
como
director
le
está
sabiendo
explorar.
Me
parece
que
es
el
contrapeso
perfecto.
Tiene
un
termómetro
muy
preciso
en
relación
al
equilibrio
entre
que
sea
algo
muy
verosímil
con
momentos
de
humor,
casi
te
diría
disparatado.
Esto
lo
tiene
el
texto,
pero
él
está
muy
atento
y
es
preciso
para
darle
forma.
P.G:
Hice
la
primera
película
de
Suar
como
director
de
cine
(30
noches
con
mi
ex)
y
ahora
su
primera
obra
de
teatro.
Para
mí
trabajar
con
él
es
muy
ameno,
llevadero,
porque
al
ser
actor
conoce
mucho
los
tiempos
y
procesos
de
los
intérpretes,
pudiendo
leer
y
entender
en
qué
momento
estás.
Sabe
cuándo
debe
entrar
el
humor,
que
es
un
poco
su
hábitat
natural.
Sobre
todo
es
una
persona
muy
empática
y
luminosa
para
trabajar.
Éste
será
mi
debut
en
el
teatro
comercial.
—El
tema
de
la
enfermedad
de
la
madre:
¿cómo
creés
que
lo
tomará
el
público?
J.D:
Hoy
es
un
tema
que
nos
atraviesa
muchísimo
o
por
lo
menos
a
las
generaciones
de
40
años
para
adelante,
inclusive
hay
gente
más
joven
que
también
tiene
los
padres
enfermos.
Porque
no
tiene
que
ver
solamente
con
el
Alzheimer.
Adrián
la
definió
como
“comedia
emocional”
y
coincido
ya
que
esta
enfermedad
es
sólo
un
disparador.
El
tema
es
qué
pasa
cuando
se
empiezan
a
intercambiar
los
roles,
cuando
un
padre
empieza
también
a
necesitar
a
los
hijos
o
a
las
hijas
para
que
lo
cuiden.
Nos
vamos
a
identificar
todos.
S.V:
A
mí
me
parece
que
la
obra
va
a
interpelar,
generando
empatía
e
identificación,
porque
la
enfermedad
de
la
madre
está
en
los
cuerpos
de
cada
una
de
sus
hijas.
En
ese
sentido
la
dramaturgia
va
muy
a
favor,
muestra
que
cada
una
tiene
una
posición
muy
diferente
con
respecto
a
esa
enfermedad.
Tengo
la
sensación
de
que
va
a
haber
mucha
identificación
con
ellas,
son
arquetipos,
muy
reconocibles
y
creo
que
en
todas
las
familias
existen,
más
allá
de
este
caso
puntual.
—Nuestra
sociedad:
¿cómo
trata
a
los
adultos
mayores?
J.D:
Y
es
difícil,
creo
que
todos
estamos
empezamos
a
tomar
conciencia
de
ese
espacio
cuando
ya
somos
más
grandes
y
vemos
que
nuestros
padres
están
mayores.
Me
parece
que
hay
una
gerontofobia,
una
fobia
hacia
la
gente
grande.
Una
también
le
teme
a
la
propia
vejez.
Nunca
sentí
que
los
tratáramos
muy
bien
a
los
ancianos,
pero
en
este
momento
es
muy
doloroso
lo
que
está
pasando,
que
no
viene
de
ahora,
pero
sí
es
una
decisión
de
las
personas
que
tienen
el
poder
en
sus
manos.
Que
los
jubilados
estén
pidiendo
que
les
aumenten
unos
míseros
pesos
para
poder
pagarse
los
remedios
y
las
personas
que
tienen
que
votar
por
eso
se
aumenten
el
sueldo
sin
pudor
es
muy
triste…
da
miedo.
Ojalá
que
los
senadores
voten
bien.
S.V:
Se
puede
ver
claramente
dónde
hay
síntomas,
de
lo
disociados
que
estamos,
justamente
por
cómo
tratamos
a
los
mayores.
Veo
lo
mal
que
vivimos
al
no
poder
hacerles
un
lugar.
Seguramente
el
miedo
de
la
muerte
estará
ahí
dando
vueltas
en
todos
nosotros.
Hay
una
hipervaloración
en
relación
a
la
juventud,
a
lo
nuevo.
Despreciamos
al
que
vivió
y
que
tiene
experiencia.
P.G:
Mal.
Los
mayores
nunca
tuvieron
una
época
de
gloria
en
este
país.
Me
parece
que
siempre
terminaron
siendo
el
último
orejón
del
tarro,
ya
sea
en
la
política
como
incluso
también
en
la
sociedad
misma.
El
ritmo
que
esta
sociedad
nos
exige
tener
todo
el
tiempo,
no
coincide
con
el
de
la
gente
mayor.
Cambiaron
los
paradigmas
y
me
los
cambiaron
a
mí
que
tengo
45
años,
me
imagino
a
una
persona
de
80.
Me
parece
que
en
el
eslabón
de
la
cadena
fueron
los
menos
mirados
y
hubo
una
injusticia,
en
este
país.
No
está
bueno
jubilarse,
es
como
otra
etapa
de
angustia
la
que
te
viene.
—¿Les
da
miedo
la
vejez?
J.D:
Un
poco
sí
y
la
de
mis
padres,
me
duele.
Es
una
responsabilidad
muy
grande
que
a
veces
una
puede,
quiere
y
a
veces
no
quiere
o
no
puede.
De
esto
también
habla
la
obra.
Muchas
personas
no
aceptan
el
paso
del
tiempo.
Me
doy
cuenta
porque
hoy
las
chicas
muy
jóvenes
se
ponen
botox
o
se
operan
la
nariz
o
la
boca…
es
muy
fuerte.
S.V:
No
me
da
miedo,
pero
sí
lo
pienso.
Siento
que
me
importa,
como
momento
de
la
vida.
Luego
de
la
adultez
va
a
estar
la
vejez
y
será
parte
de
mi
biografía,
vendrán
preguntas
y
temáticas.
Hay
que
darle
dimensión
sin
obsesionarse
porque
creo
que
también
justamente
está
el
misterio
y
la
pregunta
de
cómo
será,
en
cada
una.
La
vejez
estará
ahí,
esperándonos,
en
el
mejor
de
los
casos.
P.G:
No
sé
si
miedo,
pero
es
un
lugar
desconocido,
como
de
sufrimiento
físico,
ya
que
se
empieza
a
apagar
la
máquina.
Tal
vez
tu
cabeza
te
dé
para
mucho,
pero
tu
cuerpo
no
te
dé
para
tanto.
Ese
desfasaje
de
las
líneas
me
aterra
un
poco,
aunque
creo
que
una
construye
lo
que
imagina
de
su
vejez.
Vivir
de
lo
que
me
gusta,
lo
agradezco
y
lo
siento
como
un
privilegio
absoluto.
Agradezco
mucho
el
haber
encontrado
lo
que
me
gusta
ser
en
la
vida,
porque
eso
creo
que
también
para
adelante
va
a
arrastrar
cosas
buenas.
La
máquina
se
apaga
y
eso
es
lo
inevitable,
lo
que
da
pánico
es
que
se
apague
el
entusiasmo.
Intento
militar
la
vida
que
tengo
para
que
esa
vejez
sea
un
poco
más
llevadera.
Disparatada
y
con
el
espíritu
humorístico
de
la
serie
JONAS,
en
noviembre
llegará
a
Disney
+
la
primera
película
navideña
protagonizada
por
los
Jonas
Brothers:
Una
Navidad
muy
Jonas
Brothers
se
rodó
en
el
estado
de
Nueva
York,
en
le
norte
de
los
Estados
Unidos.
La
trama
presenta
a
tres
famosos
hermanos
y
cantantes
que
enfrentan
obstáculos
en
un
viaje
de
Londres
a
Nueva
York
para
estar
en
casa
con
sus
familias
en
Navidad. Este
proyecto
marca
el
regreso
de
los
Jonas
Brothers
a
Disney,
donde
ya
habían
protagonizado
éxitos
como
la
película
Camp
Rock
y
la
mencionada
serie
de
espías.
La
peli
está
dirigida
por
Jessica
Yu,
que
dirigió
episodios
de
Only
Murders
in
the
Building
y
13
Reasons
Why,
entre
otros
programas.
No
esperen
mucho
más
que
una
típica
película
navideña
de
gente
intentando
llega
a
tiempo
para
celebrar
con
sus
seres
queridos.
Llegará
a
Disney
+
el
14
de
noviembre,
mucho
antes
de
Navidad!
Ya
se
puede
ver
en
los
cines
la
última
creación
del
cineasta
Benjamín
Ávila
quien
vuelve
a
entablar
dupla
con
una
de
sus
protagonistas
preferidas:
Natalia
Orero,
luego
de
trabajar
juntos
en
Infancia
clandestina
(2012).
Ahora
presenta
una
nueva
película
titulada
La
mujer
de
la
fila.
Está
basada
en
una
historia
real:
lo
que
le
sucedió
a
Andrea
Casamento,
creadora
de
la
Asociación
Civil
de
Familiares
de
Detenidos
(Acifad).
Transcurre
en
el
año
2004,
fecha
real
de
lo
sucedido
y
que
se
mantuvo
en
la
ficción.
En
el
elenco
también
participan
familiares
de
detenidos
junto
a
Amparo
Noguera,
Alberto
Ammann,
Federico
Heinrich,
Marcela
“Tigresa”
Acuña
y
Lide
Uranga,
entre
otros
nombres.
El
guión
fue
compartido
por
Ávila
junto
a
Marcelo
Müller.
—¿Habías
entrado
a
las
cárceles?
NATALIA
OREIRO:
Si
había
estado
en
las
de
mujeres
para
la
proyección
de
Gilda
e
Infancia
clandestina.
Pero
ésta
es
la
primera
película
que
se
filma
en
la
cárcel
de
hombres.
Igualmente
es
otro
contexto,
en
general
cuando
se
hacen
proyecciones
de
cine,
siempre
se
hace
con
las
que
tienen
mejor
conducta.
Después
pedí
conocer
la
parte
de
cuidados
mentales
y
eso
me
impactó
mucho.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—¿Cómo
te
llega
esta
historia
real?
BENJAMÍN
ÁVILA:
Los
productores
ven
una
entrevista
que
le
hace
Andy
Kusnetzoff
a
Andrea
Casamento
en
la
radio.
Hace
8
años
que
empezaron
a
trabajar
y
por
mi
parte
me
sumé
a
los
4
años.
Les
di
mi
mirada
y
les
interesó.
Nos
vinculamos
con
ella
y
con
la
Acifad,
asociación
que
no
sabía
que
existía.
Espero
que
la
película
traiga
un
poco
de
luz
no
sólo
sobre
los
presos,
sino
también
sobre
los
familiares.
Por
lo
general
se
muestra
el
lado
oscuro
de
la
sociedad
de
la
cárcel,
bueno,
éste
es
el
lado
oscuro
de
los
familiares,
algo
de
lo
que
nunca
se
habla.
Son
generalmente
mujeres
quienes
visitan
las
cárceles,
madres,
esposas,
novias
y
poca
gente
conoce
las
condiciones
a
las
que
se
exponen.
—¿Qué
buscaste
mostrar?
B.A:
Es
una
película
que
viene
a
abrir
puertas
y
no
a
marcar
con
el
dedo.
Básicamente
lo
que
queremos
es
mostrar
la
perspectiva
humana
de
esta
problemática.
Que
es
un
poco
lo
que
Acifad
trae.
Aprender
de
lo
que
ha
sucedido
en
nuestra
historia
con
otros
organismos
como
Abuelas
de
Plaza
de
Mayo,
que
también
tiene
una
visión
donde
se
trata
con
amor
y
se
busca
integrar.
No
venimos
a
acusar
ni
al
Servicio
Penitenciario,
ni
a
la
Justicia,
necesito
que
nos
sentemos
y
hablemos
porque
somos
parte
del
mismo
problema.
Esta
filosofía
es
la
que
tiene
Andrea
y
lo
que
viene
a
promover
la
película.
La
mujer
de
la
fila
no
busca
denunciar,
sino
abrir
las
puertas
para
poder
mirarnos
en
esta
problemática
humana,
que
es
muy
compleja.
No
hay
razones
y
nadie
tiene
una,
sino
que
hay
muchas
del
por
qué
cada
uno
está
ahí
y
eso
lo
puede
cambiar
a
todos.
—¿Qué
fue
lo
que
más
te
interesó
del
guión?
N.O:
La
película
hace
foco
en
que
“a
mí
no
me
va
a
pasar”.
Me
impactó
cuando
la
conocí
a
Andrea
Casamento.
Se
muestra
el
prejuicio
de
la
sociedad
y
creo
que
es
lo
más
interesante
que
tiene.
Se
ve
a
una
mujer
de
clase
media
que
siente
que
su
realidad
la
puede
controlar,
se
junta
con
sus
amigas
y
de
pronto
se
encuentra
en
una
situación
absolutamente
distinta.
Tiene
que
hacer
la
misma
fila
que
hace
el
resto
de
las
mujeres,
gritando
que
su
hijo
es
inocente.
La
película
busca
crear
un
diálogo
con
la
parte
de
la
sociedad
que
cree
que
los
familiares
tienen
la
culpa,
porque
eso
les
pasa
a
muchos.
Aparecen
las
mujeres
reales,
no
son
actrices
y
aceptaron
ser
filmadas.
Fue
hermoso,
las
venía
conociendo
desde
hacía
mucho
tiempo
antes,
fui
a
reuniones
y
las
escuché.
Esto
le
da
una
verdad
absoluta.
Te
enterás
que
no
quieren
contar
en
sus
trabajos
que
tienen
un
hijo
preso,
por
miedo
a
perderlo
y
a
ser
juzgadas.
Además
del
dolor
que
les
causa
tener
a
un
familiar
en
la
cárcel,
hay
que
sumar
la
estigmatización.
—El
hablar
con
Andrea:
¿te
ayudó
a
construir
tu
personaje?
N.O:
Sí,
con
Andrea
y
con
las
otras
mujeres.
Ella
es
sin
duda
el
corazón
y
el
motor
de
esta
película.
Es
una
mujer
con
mucha
personalidad,
temperamento
y
convicción.
Cambió
su
manera
de
ver
el
mundo.
Va
a
haber
un
monitoreo
del
impacto
social
que
va
a
tener
esta
película,
con
un
QR
la
gente
que
vaya
al
cine
podrá
saber
más
sobre
Acifad
(Asociación
Civil
de
Familiares
de
Detenidos
en
Cárceles)
conocerlos
y
colaborar.
Me
parece
maravilloso
cómo
desde
el
arte
y
desde
el
cine
podemos
transformar
y
colaborar
con
la
sociedad.
Visibilizar
situaciones,
pero
también
dar
herramientas
para
que
puedan
acompañar.
Vi
tantas
realidades,
sufrimiento
y
alegría,
porque
terminan
siendo
amigas.
Vi
cómo
dentro
del
dolor
pueden
sonreír
o
festejar.
—¿Qué
fue
lo
más
difícil
para
la
actriz?
N.O:
No
hay
algo
que
me
haya
costado
en
forma
particular.
Al
interpretar
a
una
mujer
que
públicamente
no
es
conocida
tuve
la
libertad
de
poder
ponerle
la
impronta
necesaria
a
mi
Andrea.
Con
los
años
de
alguna
manera
abracé
la
idea
de
encontrar
dentro
mío
a
los
personajes
y
no
tratar
de
generar
en
un
exterior,
porque
eso
no
traspasa
la
pantalla.
La
película
trabaja
sobre
el
prejuicio
general,
pero
también
sobre
la
mirada
materna,
porque
ella
se
convierte
en
una
madre
leona.
Entramos
a
la
cárcel
con
un
equipo
de
trabajo
muy
unido.
Todos
sabíamos
que
estábamos
haciendo
algo
luminoso,
aunque
fuera
oscuro
y
creo
que
eso
se
ve.
—¿Cómo
pasás
de
las
comedias
como
“Campamento
con
mamá”
o
comedias
negras
como
“Casi
muerta”
a
estas
historias?
N.O:
Es
una
búsqueda
y
una
elección.
Si
hiciera
siempre
drama
me
pesaría,
a
mí
me
cuesta
mucho
salir
después.
Entonces,
siempre
que
hago
un
drama
voy
a
una
comedia.
También
filmé
La
noche
sin
mí
de
María
Laura
Berch
y
Laura
Chiabrando,
que
se
presentó
en
el
Bafici
y
es
una
película
muy
asfixiante.
Trato
de
ponerle
luz
hasta
a
los
personajes
oscuros,
porque
es
parte
de
mi
personalidad.
Me
gusta
el
humor,
la
comedia
y
cantar.
Aquí
en
La
mujer
de
la
fila
interpreto
“Canción
de
las
simples
cosas”
de
Mercedes
Sosa
y
Ricardo
(Mollo,
su
pareja)
toca
la
guitarra
y
me
acompaña
en
los
coros.
—La
película
no
tiene
golpes
bajos…
B.A:
Mi
cine
no
es
de
golpes
bajos.
Esos
recursos
son
de
narrativa,
por
mi
parte
prefiero
complejizar,
porque
justamente
el
golpe
bajo
nos
ancla
en
una
sola
mirada.
En
cambio,
cuando
empezás
a
ver
la
manera
de
los
otros
y
que
cada
uno
tiene
sus
razones,
ahí
me
parece
que
se
aporta
algo
más
a
la
temática,
que
es
muy
dura.
Buscamos
mostrar
el
lado
oscuro
de
la
sociedad.
Lo
que
nadie
quiere
mirar,
ni
la
política.
La
cárcel
es
muy
difícil,
no
solo
adentro,
sino
también
afuera.
Siento
que
nuestra
sociedad
toma
a
la
prisión
con
mucha
liviandad.
Se
dice
que
se
entra
y
se
sale
y
eso
no
es
verdad.
La
cárcel
es
un
prejuicio,
un
miedo,
es
algo
que
no
se
quiere
ver
por
temor.
La
idea
fue
mostrar
que
hay
otra
manera
de
mirar
esta
problemática.
—¿Hoy
hay
más
odio
y
violencia?
B.A:
Creo
que
los
prejuicios
nos
llevan
al
odio
y
éste
nos
lleva
a
separarnos.
Prefiero
ver
la
vida
de
otra
manera,
somos
humanos,
que
podemos
cometer
errores,
algunos
muy
graves.
La
sociedad
pone
un
castigo,
pero
que
no
sea
para
empeorar,
sino
para
construir
algo
nuevo
para
nosotros.
En
general,
la
cárcel
destruye
a
las
personas
que
están
adentro,
no
las
prepara
para
que
cuando
salgan
puedan
tener
mejor
condiciones.
Sobre
todo
que
tengan
una
mirada
de
sí
mismos
distintos.
Hay
un
problema,
la
gente
que
cae
primero
a
la
cárcel
el
95%
es
de
clase
social
baja.
Enciendo
el
televisor.
Un
canal
argento.
Paso
a
otro,
de
los
de
la
vereda
de
enfrente.
Salto
a
los
internacionales.
Me
horrorizo.
Gaza,
Sudán,
una
patera
hundiéndose
en
el
Mediterráneo.
Tiempo
de
distopía.
¿Cómo
llegamos
a
esto?
Mejor
me
limito
a
hablar
de
mi
mundo.
Soy
un
jubilado.
Nombre:
Nathán.
Apellido:
Cusnir.
Nací
en
1941,
cuando…
¿Qué
estoy
haciendo?
Nadie
está
interesado
en
mi
vida.
No
fui,
ni
soy,
Picasso,
ni
tampoco
uno
de
los
famosos
Carlitos
(Darwin,
Chaplin
o
Gardel.
Marx,
lo
siento,
pero
mejor
no
lo
incluyo.)
Soy
el
pasado.
El
presente
solo
me
es
útil
para
recordar.
Mis
abuelos
proletarios:
uno,
peón
de
finca
en
San
Juan,
el
otro
colchonero.
Mis
padres,
pequeños
burgueses.
Eran
otros
tiempos,
la
movilidad
social
esperaba
a
la
vuelta
de
la
esquina.
Arranqué
con
ventajas.
Techo,
comida,
salud
y
educación
garantizada.
Luego
ingeniero
recibido,
buenas
notas
en
la
universidad,
trabajando
aquí
y
allá,
en
ambos
lados
del
Atlántico.
En
pocos
años
me
convertí
en
un
exitoso
empresario
Pyme,
de
esos
que
manejan
el
destino
de
decenas
de
personas.
En
mi
acotado
universo
yo
era
la
mismísima
encarnación
del
poder.
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
Entre
Pyme
y
Pyme
fui
funcionario
público.
Solo
un
año
y
medio.
Me
fui
cuando
Alfonsín
perdió
las
elecciones
de
medio
término.
Por
mi
oficina
desfilaban
importantes
empresarios,
los
locales
y
los
que
hablaban
otros
idiomas.
Discurso
único:
“Queremos
venderle
al
Estado”.
En
simultáneo
la
ola
de
las
privatizaciones,
que
no
se
concretaron
en
aquel
momento.
Sí
después,
durante
el
menemato.
Hoy
abro
los
diarios
y
compruebo
que
casi
todas
esas
empresas,
las
que
desfilaban,
aún
existen
y
gozan
de
muy
buena
salud.
El
otro
yo
del
doctor
Merengue.
¿Escucharon
hablar
de
él?
(Si
no,
es
cuestión
de
googlearlo).
No
podía
ser
menos,
yo
también
tengo
mi
otro
yo:
un
dramaturgo,
así
con
minúsculas,
casi
desconocido,
pero
dramaturgo
al
fin.
Dramaturgo:
¡Eh,
Poder!
¿Cómo
se
ve
todo
esto
desde
ahí
arriba?
Poder:
¡Joder!
Tú
lo
sabes
y
si
no
lo
sabes,
investiga.
Observa
a
mis
subordinados.
Y
así
nació
@Los_engranajes
(lo
de
@
y
_
no
es
para
parecer
original,
sino
porque
Los
engranajes
a
secas
ya
estaba
registrado).
Nació
con
dos
nombres.
El
otro:
L’
opera
dei
pupi
(teatro
de
marionetas,
en
siciliano.).
Luego
decidí
que
un
nombre
era
más
que
suficiente
y
elegí.
(Todos
saben
lo
qué
es
un
engranaje
y
muy
pocos
entienden
siciliano)
Mucho
no
tuve
que
investigar,
soy
honesto.
Lo
viví
o
vi
como
otros
los
vivieron.
Medio
vaso
de
realidad
al
cual
agregué
medio
vaso
de
ficción/realidad.
Lo
agité
muy
bien
y
lentamente,
espolvoreé
tres
cucharaditas
de
verdad
y
otras
tres
de
posverdad
(de
esas
que
andan
dando
vuelta
por
ahí
en
las
redes).
Para
terminar,
le
sumé
ironía
y
humor.
El
resultado:
ustedes
lo
juzgarán.
@Los_engranajes
salta
entre
continentes.
Finalmente
vivimos
en
un
mundo
globalizado
¿Leyeron?
“Multa
millonaria
a
las
seis
mayores
constructoras
por
pactar
contratos
públicos
durante
25
años.
Las
empresas
se
reunían
semanalmente
para
concertar
miles
de
licitaciones
públicas
destinadas
a
la
edificación
y
obra
civil
de
infraestructuras,
como
hospitales,
carreteras
o
aeropuertos”.
Esto
fue
en
España.
(Diario
El
País,
7
de
julio
de
2022).
También
la
corrupción
parece
estar
globalizada
y
la
mostramos.
@Los_
engranajes
es
una
metáfora
sobre
los
empleados
de
cuello
blanco
(los
administrativos,
los
profesionales
que
forman
parte
de
cualquier
organización
empresaria),
pero
también
sobre
los
de
cuello
azul
(los
obreros).
De
sus
esfuerzos
para
mantenerse
y
escalar
en
la
pirámide,
de
sus
logros
y
de
sus
resbalones,
de
sus
alegrías
y
de
sus
tristezas,
de
sus
lealtades
y
de
sus
traiciones.
Al
escribirla
me
acordé
de
Bertolt
Brecht,
que
sostenía:
“Las
cosas
son
así,
pero
podrían
ser
diferentes”.
Yo
también
lo
creo.
*Autor
y
director
de
Los
engranajes.
El
Banff
Mountain
Film
Festival
World
Tour,
el
festival
de
cine
aventura
del
mundo,
regresa
a
la
Ciudad
de
Buenos
Aires
para
celebrar
su
25ª
Edición
ininterrumpida
en
la
Argentina.
Las
funciones
se
realizarán
del
8
al
10
de
septiembre
en
el
Teatro
Coliseo
(Marcelo
T.
de
Alvear
1125,
CABA),
con
los
mejores
cortos
de
cine
aventura,
cultura
de
montaña,
deportes
de
acción,
conservacionismo
y
naturaleza.
Con
25
años
ininterrumpidos
en
el
país,
traerá
una
selección
de
cortometrajes
y
documentales
que
invitan
a
reflexionar
y
explorar
la
conexión
entre
el
ser
humano
y
la
naturaleza.
Nacido
en
1976
en
el
pueblo
canadiense
de
Banff,
el
festival
creció
año
tras
año
hasta
convertirse
en
un
fenómeno
global,
recorriendo
más
de
40
países
y
550
ciudades.
Su
éxito
radica
en
su
capacidad
para
transmitir
valores
de
respeto
por
el
entorno,
resiliencia
y
superación,
a
través
de
historias
de
vida
y
expediciones
en
los
paisajes
más
salvajes
y
remotos
del
planeta. Desde
2001
llega
al
país
el
Tour
Mundial
del
Banff,
transformándose
en
un
punto
de
encuentro
para
una
comunidad
amante
de
la
montaña,
la
aventura
y
el
cuidado
del
medio
ambiente.
Programación
internacional
y
talento
argentino
Tras
proyectarse
en
Villa
La
Angostura,
Bariloche,
Esquel,
Neuquén
y
San
Martín
de
los
Andes,
en
Buenos
Aires
se
exhibirán
14
films
internacionales
de
países
como
Francia,
Austria,
Islandia,
Australia,
Suiza,
Inglaterra,
Estados
Unidos
y
Canadá,
durante
dos
noches.
La
selección
incluye
expediciones
épicas,
historias
de
vida
conmovedoras
y
la
adrenalina
de
los
deportes
de
acción
en
ambientes
naturales.
Como
cada
año,
el
Banff
también
suma
las
películas
del
Festival
Nacional
de
Cine
de
Aventura
(FNCA),
con
un
programa
que
incluye
6
cortos
documentales
inéditos
de
realizadores
argentinos sin
estreno
comercial,
finalistas
de
una
convocatoria
previa
realizada
a
nivel
nacional.
De
esta
forma,
el
FNCA
se
consolida
como
una
plataforma
clave
para
que
cineastas
locales
reflejen
la
esencia
de
la
aventura,
la
cultura
de
montaña
y
los
deportes
extremos
con
una
mirada
propia.
Durante
esta
edición
también
se
llevará
a
cabo
la
Semana
de
la
Aventura.
Este
evento,
con
entrada
libre
y
gratuita
previo
a
la
función
de
cine,
incluye
la
presencia
de
deportistas
y
fotógrafos,
siempre
relacionados
con
el
mundo
de
la
aventura:
Lunes
8/9.
18
h:
“Más
allá
de
la
superficie”.
Charla
con
Mati
Acuña,
fotógrafo
subacuático.
Martes
9/9.
18
h:
“Camino
al
sueño”.
El
montañista
Germán
Frassia
relata
su
ascenso
al
Everest.
Miércoles
10/9.
18
h:
“Experiencias.
Vení
a
buscar
tu
próxima
aventura”.
Los
operadores
Destino
Naturaleza,
Más
Expediciones
y
Expediciones
Fotográficas
recomiendan
sus
mejores
viajes.
Al
final
de
las
funciones,
habrá
sorteos
con
importantes
regalos
de
los
sponsors,
incluido
un
kayak
MG
y
una
bicicleta
Polygon.
La
gira
aniversario
del
Banff
continuará
por
las
siguientes
ciudades
del
país:
Ciudad
de
Mendoza:
12
y
13
de
septiembre
-
20
hs.
-
Nave
UNCUYO.
Ciudad
de
San
Juan:
2
y
3
de
octubre
-
Museo
Prov.
de
Bellas
Artes
Franklin
Rawson.
Galería
de
imágenes
ENTRETENIMIENTO
Exclusivo de ‘ISPA’: el periodista herido en el acto de Javier Milei reveló que le “explotó” una botella en la cara y recibió un llamado des
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Exclusivo de ‘Te veo’: Matías Alé reveló detalles de su divorcio fallido y aseguró que tiene “margen” para casarse en fecha con Martina Vign
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
ENTRETENIMIENTO
Thiago Medina, el ex GH que va por todo: la “oportunidad” de ser cantante de cumbia y el “quilombo” superado con Daniela Celis por La Tana
EDITOR -
Autorizo
a
KUARZO
ARGENTINA
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.,
en
adelante
“LAS
PRODUCTORAS”
y
sus
respectivas
casas
matrices,
afiliadas,
subsidiarias,
concesionarias,
sucesores
y
asignatarias
a
hacer
uso
de
mi
presencia
para
cualquier
Programa
televisivo
(el
“Programa”)
y
en
conexión
con
Kuarzo
Argentina
S.A.
y/o
NET
TV
S.A.
u
otros.
ACEPTO
EXPRESAMENTE
QUE:
1.
Autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna.
2.
Se
realicen
grabaciones
y
se
tomen
fotografías
de
mi
persona,
graben
mi
voz,
conversaciones,
dichos,
hechos
y
sonidos,
durante
y
en
conexión
con
mi
participación
en
el
Programa
(en
adelante,
los
“Materiales”),
sin
que
deban
pagarme
compensación
alguna.
Autorizo
a
LAS
PRODUCTORAS
y/o
al
Canal
a
exhibir,
reproducir
o
publicar
en
cualquier
forma
tales
fotografías,
filmaciones
y/o
grabaciones
en
cualquier
y
todos
los
medios
de
comunicación,
inclusive
en
las
promociones
del
Programa
y
presto
conformidad
para
que
se
publique
mi
nombre.
A
tal
efecto,
otorgo
mi
consentimiento
expreso
para
ser
filmado,
grabado
y/o
fotografiado
y
para
que
las
filmaciones,
grabaciones
e
imágenes
resultantes
sean
exhibidas,
reproducidas
o
publicadas
por
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal.
3.
Acepto
que
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
serán
los
dueños
exclusivos
de
los
resultados
y
ganancias
de
los
Materiales
con
el
derecho
al
registro
de
propiedad
intelectual,
al
uso
y
otorgamiento
de
permisos
para
que
otros
lo
usen,
en
cualquier
forma
y
mediante
cualquier
medio.
En
consecuencia,
autorizo
expresa,
irrevocable
e
incondicionalmente
a
la
transmisión,
retransmisión,
reproducción
o
publicación
de
los
Materiales
en
todos
y
cualquier
medio
de
comunicación
incluyendo,
sin
limitación
alguna,
los
servicios
de
televisión
por
aire,
antena,
cable
o
satélite,
radio,
medios
gráficos,
cine,
Internet
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“webcasting”,
y
video
“on
demand”)
y
servicios
móviles
y/o
inalámbricos
(incluyendo,
sin
limitación,
“streaming”,
descargas
(“downloads”),
“podcasting”
y
“wireless
media”),
en
su
totalidad
o
en
una
porción,
con
cualquier
finalidad,
sin
límite
de
tiempo
y
no
encontrándose
dicha
autorización
limitada
a
la
República
Argentina
y
sin
estar
obligada
LAS
PRODUCTORAS
y/o
el
Canal
a
realizar
ningún
tipo
de
pago
adicional.
ME
COMPROMETO
EXPRESAMENTE
A:
Guardar
estricta
confidencialidad
acerca
de
toda
la
información
que
Uds.
pongan
en
mi
conocimiento
que
tenga
algún
tipo
de
relación
con
el
Programa.
No
compartiré
dicha
información
con
terceras
personas.
Me
obligo
a
realizar
todos
los
actos
razonablemente
necesarios
y
adoptar
todas
las
medidas
conducentes
para
asegurar
que
la
información
recibida
no
sea
utilizada
por
terceros,
revelada
o
divulgada,
total
o
parcialmente.
No
utilizaré
la
información
para
otro
propósito
que
el
de
participar
en
el
Programa.
Acepto
y
comprendo
que
el
incumplimiento
por
mi
parte
de
lo
anteriormente
descripto
traerá
aparejadas
consecuencias
sumamente
graves
para
Uds.
y
que,
por
lo
tanto,
deberé
indemnizarlos
por
los
daños
y
perjuicios
que
tal
violación
les
ocasione.
Por
la
presente
renuncio
a
mi
derecho
de
inspección
o
aprobación
de
mi
presentación
o
los
usos
de
que
tal
presentación
se
haga.
Asimismo,
acuerdo
no
presentar
ningún
reclamo
de
ninguna
naturaleza
en
absoluto
contra
nadie
en
relación
con
el
ejercicio
del
permiso
otorgado
por
la
presente.
En
Estados
Unidos,
el
cruce
entre
Hollywood
y
la
arena
deportiva
se
ha
convertido
en
mucho
más
que
una
anécdota:
es
un
matrimonio
consagrado,
duradero
y
cada
vez
más
rentable.
Las
estrellas
del
cine
y
la
música
encontraron
en
el
deporte
un
vehículo
de
proyección
cultural
y
financiera,
mientras
que
los
grandes
atletas
han
aprendido
a
expandir
sus
carreras
hacia
el
espectáculo
audiovisual
y
la
gestión
empresarial.
Este
proceso
ha
generado
un
ecosistema
único
en
el
que
clubes,
ligas,
plataformas
de
streaming
y
agencias
de
representación
trabajan
en
sinergia.
El
resultado
es
un
mercado
en
el
que
los
partidos
se
transforman
en
series
documentales,
los
actores
se
convierten
en
dueños
de
equipos,
y
los
futbolistas
pasan
a
ser
productores
ejecutivos.
Hollywood
a
la
cancha
El
desembarco
de
celebridades
en
el
deporte
ya
no
se
limita
a
fotos
en
palcos
de
lujo.
Hoy
hablamos
de
participaciones
accionarias
que
redefinen
el
negocio.
Will
Ferrell
por
ejemplo,
celebra
los
títulos
de
Los
Angeles
FC
no
solo
como
hincha,
sino
como
copropietario:
recientemente
amplió
su
cartera
al
adquirir
una
participación
en
el
Leeds
United
inglés.
Matthew
McConaughey,
además
de
su
devoción
por
la
Universidad
de
Texas,
fue
clave
en
el
lanzamiento
de
Austin
FC,
donde
se
lo
denomina
“ministro
de
cultura”.
Pero
el
fenómeno
más
comentado
sigue
siendo
el
de
Ryan
Reynolds
y
Rob
McElhenney
en
el
Wrexham
AFC:
lo
que
empezó
como
un
experimento
terminó
en
un
caso
de
estudio:
ascensos
deportivos,
valorización
de
casi
500
millones
de
dólares
y
un
éxito
mediático
global
gracias
a
Welcome
to
Wrexham,
la
docuserie
de
FX
que
exportó
la
historia
de
un
club
galés
a
las
pantallas
del
planeta
(acaban
de
presentar
una
camiseta
con
inspiranción
argentina
para
expandir
la
franquicia).
A
esa
lista
se
suman
Reese
Witherspoon
en
Nashville
SC;
Michael
B.
Jordan
en
Bournemouth;
Snoop
Dogg
en
Swansea
City;
Ed
Sheeran
en
Ipswich
Town;
Anne
Hathaway
en
la
vela
internacional
con
Red
Bull
Italy;
e
incluso
Drake
y
LeBron
James
como
inversores
en
el
Milan.
Se
trata
de
una
diversificación
que
convierte
a
los
clubes
en
marcas
internacionales
y
a
los
artistas
en
empresarios
de
la
pasión
deportiva.
El
atleta
como
productor
En
paralelo,
la
industria
deportiva
experimenta
una
transformación
profunda.
Los
atletas
ya
no
se
limitan
a
contratos
millonarios
con
clubes
o
patrocinadores:
buscan
crear
sus
propias
productoras,
estudios
de
contenido
y
marcas.
LeBron
James
fue
pionero
al
fundar
SpringHill
Company
junto
con
Maverick
Carter,
una
productora
valorada
en
más
de
700
millones
de
dólares
y
responsable
de
títulos
como
“Hustle”
en
Netflix
o
“Space
Jam:
A
New
Legacy”,
la
reversión
de
la
película
de
Jordan
en
los
90
con
los
Looney
Toons.
Los
agentes
han
acompañado
y
potenciado
esta
tendencia.
CAA
Sports,
por
ejemplo,
representa
a
figuras
que
cierran
acuerdos
con
estudios
y
plataformas
de
streaming.
David
Gross,
Matt
Kramer,
Ross
Raphael
y
Tom
Young
lideran
esa
expansión,
conectando
atletas
con
producciones
documentales
y
docuseries.
Gross
lo
resume
con
claridad:
“Las
series
y
películas
documentales
han
convertido
a
los
atletas
en
íconos
culturales.
Los
fans
ya
no
quieren
solo
jugadas:
buscan
profundidad,
historias
y
resonancia
emocional”.
La
competencia
entre
agencias
también
explica
el
dinamismo
del
sector.
UTA,
con
Ryan
Hayden
y
Jerry
Silbowitz,
fue
clave
en
la
integración
de
Barstool
Sports
a
Fox,
demostrando
que
el
entretenimiento
deportivo
ya
no
se
limita
a
ESPN
o
a
las
cadenas
tradicionales.
WME,
por
su
parte,
maneja
a
Serena
Williams,
Tom
Brady
y
Lionel
Messi
en
sus
proyectos
mediáticos,
mientras
que
Octagon
y
Wasserman
impulsan
a
Giannis
Antetokounmpo,
Patrick
Mahomes
y
Brittney
Griner
hacia
producciones
de
Amazon,
Netflix
y
ESPN.
El
nuevo
estándar
es
claro:
el
atleta
es
al
mismo
tiempo
jugador,
empresario
y
creador
de
contenido.
Messi
y
el
modelo
integral
El
caso
del
astro
argentino
cristaliza
esta
evolución.
La
llegada
de
Lionel
Messi
al
Inter
Miami
en
2023
fue
un
hito
para
la
MLS,
pero
sobre
todo
una
operación
de
ingeniería
mediática
y
empresarial.
El
contrato
incluyó
un
salario
deportivo
competitivo,
pero
lo
realmente
novedoso
fueron
las
alianzas
estratégicas:
beneficios
por
suscripciones
al
MLS
Season
Pass
en
Apple
TV+,
acuerdos
de
largo
plazo
con
Adidas
y
participación
en
la
valorización
de
la
propia
liga.
La
llegada
de
Messi
multiplicó
los
ingresos
del
club
y
de
la
MLS:
estadios
agotados,
ventas
récord
de
camisetas,
y
un
documental
exclusivo
producido
por
Apple
TV+
que
convirtió
su
desembarco
en
narrativa
global.
El
efecto
no
fue
casual.
Detrás
operó
una
red
de
representantes
y
consultores
con
capacidad
de
leer
el
mercado.
Su
círculo
íntimo,
encabezado
por
Jorge
Messi,
ha
ido
de
la
mano
con
agencias
de
peso
en
Estados
Unidos
como
WME,
que
ha
asesorado
al
argentino
en
proyectos
audiovisuales.
Jason
Hodes,
Jill
Smoller
y
Lee
White,
entre
otros
agentes
de
la
firma,
han
trabajado
en
el
desarrollo
de
documentales
y
producciones
que
expanden
la
marca
Messi
más
allá
del
campo
de
juego.
La
lógica
que
guía
esta
estrategia
es
la
misma
que
definió
a
LeBron
James:
consolidar
al
deportista
como
un
conglomerado
de
negocios
que
incluye
streaming,
cine,
moda
y
patrocinios.
Messi
no
es
solo
el
mejor
jugador
de
fútbol
de
su
generación:
es
también
una
plataforma
que
Apple,
Adidas
y
la
MLS
utilizan
como
ancla
para
construir
audiencia
y
fidelizar
consumidores.
El
contraste
con
otros
deportistas
subraya
la
magnitud
del
fenómeno.
Mientras
Bryson
DeChambeau
reinventó
su
imagen
en
el
golf
con
contenido
viral
en
TikTok,
Messi
opera
en
otra
escala:
su
marca
genera
un
ecosistema
que
combina
deporte,
entretenimiento
y
negocios
globales.
El
capitán
argentino
no
solo
inspira
en
la
cancha,
sino
que
también
redefine
cómo
se
gestiona
una
carrera
en
la
era
del
espectáculo
total.
Nuevo
espectáculo
global
La
consolidación
de
este
matrimonio
entre
Hollywood
y
el
deporte
está
redefiniendo
el
mapa
cultural.
Para
las
celebridades,
poseer
una
parte
de
un
club
ya
no
es
un
capricho,
sino
una
estrategia
de
diversificación
que
amplifica
su
proyección
internacional.
Para
los
atletas,
contar
con
managers
capaces
de
negociar
producciones
audiovisuales,
alianzas
tecnológicas
y
contratos
multimillonarios
fuera
de
la
cancha
es
tan
importante
como
el
entrenamiento
diario.
El
fenómeno
también
responde
a
una
demanda
del
público.
Las
plataformas
como
Netflix,
Amazon
y
Apple
descubrieron
que
los
documentales
deportivos
generan
tanta
o
más
fidelidad
que
las
series
de
ficción.
“The
Last
Dance”
sobre
Michael
Jordan,
“Quarterback”
con
Patrick
Mahomes
o
“Simone
Biles
Rising”
son
ejemplos
de
cómo
los
fanáticos
quieren
consumir
no
solo
goles
o
puntos,
sino
también
historias
de
vida,
dilemas
personales
y
procesos
de
superación.
El
deporte,
en
definitiva,
se
ha
convertido
en
una
narrativa
global
que
Hollywood
sabe
empaquetar
y
vender.
Y
los
atletas,
de
Messi
a
Mahomes,
de
LeBron
a
Serena
Williams,
se
han
transformado
en
protagonistas
de
ese
guion
compartido.
El
cruce
entre
Hollywood
y
el
deporte
ya
no
es
un
experimento:
es
una
industria
consolidada.
Lo
que
antes
eran
universos
paralelos
hoy
es
un
sistema
integrado
de
inversión,
relato
y
consumo
cultural.
Actores
que
levantan
copas
como
dueños
de
clubes,
deportistas
que
estrenan
sus
propias
series,
agentes
que
negocian
con
plataformas
globales
y
ligas
que
entienden
que
vender
partidos
ya
no
alcanza.
El
matrimonio
está
sellado,
y
como
en
las
grandes
franquicias
de
cine,
promete
múltiples
secuelas.
Lo
que
sucede
en
la
cancha
es
solo
el
primer
acto:
la
verdadera
función
continúa
en
la
pantalla.
Galería
de
imágenes
En
esta
Nota
Durante
las
décadas
del
ochenta
y
el
noventa
Gustavo
Bermúdez
fue
uno
de
los
galanes
de
la
televisión
abierta,
con
novelas
que
tuvieron
mucho
rating:
Nano,
Celeste,
Antonella,
Sheik
y
la
lista
sigue.
Pero
le
fue
bastante
esquivo
al
teatro,
ahora
volvió
y
se
lo
puede
ver
de
jueves
a
domingo
en
el
escenario
de
El
Nacional
compartiendo
escenas
con
Martín
Bossi
y
Laura
Fernández
en
La
cena
de
los
tontos,
en
el
mismo
papel
que
estrenó
Mike
Amigorena.
Llega
antes
a
la
cita
y
despliega
con
sinceridad
una
cordialidad
poco
habitual
hacia
la
gente
con
la
que
se
cruza.
No
evita
ninguna
pregunta
y
no
hace
críticas,
por
el
contrario
entrega
una
mirada
comprensiva
hacia
muchas
situaciones.
—¿Cómo
fue
reemplazar
a
Mike
Amigorena?
Esto
no
les
gusta
a
los
autoritarios
El
ejercicio
del
periodismo
profesional
y
crítico
es
un
pilar
fundamental
de
la
democracia.
Por
eso
molesta
a
quienes
creen
ser
los
dueños
de
la
verdad.
—No
siento
que
haya
sido
un
reemplazo,
fue
como
una
renovación.
Estaba
apalabrado
para
hacer
la
temporada
de
Mar
de
Plata
en
el
2026,
pero
como
se
le
vencía
el
contrato
a
Mike
los
productores
me
pidieron
si
me
animaba
a
arrancar
en
Buenos
Aires.
Dudé
un
poco
hasta
que
acepté.
—Conseguiste
no
competir
con
Martín
Bossi
en
el
escenario…
—Somos
una
dupla
y
ahí
está
el
contraste.
Es
como
en
las
comedias
americanas,
un
juego
como
Jerry
Lewis
y
Dean
Martin.
Mi
personaje
tiene
toda
una
transición
que
empieza
a
disfrutarlo
hasta
que
se
le
complica
cada
vez
más
la
vida
y
termina
perdiendo
todo.
—¿Creés
que
es
una
comedia
con
moraleja?
—Total
y
muy
actual
como
lo
es
el
tema
del
bullying.
Este
fue
uno
de
los
motivos
por
los
cuales
acepté,
además
fue
la
comedia
con
la
que
más
me
reí.
La
vi
cuando
la
hicieron
Adrián
Suar
en
mi
papel
y
Guillermo
Francella
en
el
de
Martín
Bossi.
Ahora
sintiéndolo
arriba
del
escenario
digo:
“qué
efectiva
que
es
y
qué
buen
guión”.
No
es
fácil
encontrar
un
texto
hoy
así,
por
eso
que
a
pesar
de
los
años
sigue
siendo
efectiva.
—¿Por
qué
hiciste
“Romeo
y
Julieta”
de
Shakespeare
al
año
siguiente
de
tu
éxito
televisivo
con
“Nano”?
—Fue
una
idea
de
mi
hermano
(Gabriel).
La
hicimos
primero
en
Mar
del
Plata
y
después
en
Buenos
Aires.
Fue
una
jugada
muy
audaz
llevar
Shakespeare
a
Mar
del
Plata.
Teníamos
miedo,
aunque
contábamos
con
un
gran
elenco:
Ulises
Dumont,
Dora
Baret,
Perla
Santalla
y
Fernanda
Mistral.
Para
el
papel
de
Julieta
se
hizo
un
casting
y
quedó
Mara
Bestelli.
Tenía
mucha
tecnología,
idea
del
director
Héctor
Berra,
con
vestuario
del
Colón.
La
puesta
de
luces
fue
de
Juan
Carlos
Baglietto,
quien
viajó
a
los
Estados
Unidos
para
traer
equipos
nuevos.
Podría
haber
ido
a
hacer
temporada
con
una
comedia,
pero
nos
embarcamos
en
ese
desafío.
—¿Qué
te
motivó
a
dejar
todo
para
irte
a
vivir
a
San
Martín
de
los
Andes?
—Empecé
a
priorizar
a
la
familia,
venía
con
un
trabajo
muy
fuerte
en
la
televisión.
Ahí
nació
mi
segunda
hija
y
quise
dedicarme
a
recuperar
un
poquito
el
tiempo
perdido
con
la
más
grande
y
abocarme
mucho
a
la
crianza
de
ellas.
—¿Creés
que
volverá
la
televisión
abierta?
—Puede
volver
tranquilamente,
en
otros
países
funciona
bien.
También
es
una
expresión
de
deseos,
pero
creo
que
si
se
lo
proponen
tranquilamente
tendrían
números
más
importantes
que
los
que
tienen
ahora.
No
necesariamente
tiene
que
volver
como
en
otras
épocas.
Si
se
lo
propusieran
los
dueños
de
los
canales
lo
hacen
en
un
año.
—¿Cuál
es
el
motivo
de
que
no
haya
hoy
ficciones
en
la
televisión
abierta?
—Es
un
tema
de
desinterés.
Podrían
rearmar
presupuestos,
que
dicen
que
es
costoso,
pero
compran
formatos
caros
como
La
Voz
o
Gran
hermano.
Hay
publicidades
que
se
fueron
a
las
plataformas,
pero
la
televisión
tiene
otro
sello.
No
es
lo
mismo
lo
que
pasa
ahí
que
en
las
redes.
La
televisión
es
palabra
mayor.
Un
canal
pasa
a
ser
parte
de
la
familia.
Lo
veo
con
el
público
de
hace
muchos
años,
hay
una
fidelidad
muy
grande.
Esa
fidelidad:
¿quién
me
la
dio?
La
televisión
abierta.
Eso
no
te
lo
dan
las
plataformas.
—Tu
hija
mayor
(Camila)
se
recibió
en
diseño
e
imagen,
la
menor
(Manuela)
va
a
ser
nutricionista
y
las
dos
estudiaron
en
la
UBA:
¿tuviste
algo
que
ver
con
que
eligieran
la
educación
pública?
—Nunca
me
metí
y
la
mamá
tampoco,
todo
lo
decidieron
ellas.
Nosotros
tratamos
de
acompañar,
el
que
hayan
elegido
una
universidad
pública
me
puso
muy
orgulloso.
—Estuviste
en
Roma
con
el
papa
Francisco
y
subiste
imágenes
del
encuentro:
¿qué
recordás?
—No
lo
conocía
de
aquí,
como
otra
gente.
Fui
con
mis
hijas,
cuando
pasa
frente
a
todos,
se
detiene
y
me
dice
“¿qué
haces
acá?”.
La
menor
me
mira
sorprendida
y
exclama:
“El
Papa
te
conoce”.
Fue
un
encuentro
muy
lindo
y
lo
pude
ver
en
acción.
Vi
cómo
se
detenía
con
cada
persona,
atendiendo
a
uno
por
uno,
a
todas
las
madres
que
llevaban
chicos
con
problemas
de
salud
y
observé
el
tiempo
que
les
dedicaba.
A
nosotros
al
despedirse
también
nos
dijo
su
frase:
“Recen
por
mí.”
Y
me
abrazó,
lo
tengo
en
mi
corazón.
Siento
una
gran
admiración,
tanto
por
él
como
por
todas
las
personas
a
las
que
noto
coherentes,
piensan,
hablan
y
actúan
igual.
Observé
cómo
vivía
en
el
Vaticano,
sin
lujos
y
cercano
a
la
gente.
—En
tu
Instagram
hay
una
foto
de
Rosa
de
Luxemburgo
con
su
frase:
“Por
un
mundo
donde
seamos
socialmente
iguales,
humanamente
diferentes
y
totalmente
libres”.
¿Por
qué?
—Estoy
totalmente
de
acuerdo
con
esa
frase.
Adhiero
a
ese
pensamiento
de
igualdad,
de
tratar
a
todo
el
mundo
igual,
porque
somos
iguales,
aunque
lo
estamos
olvidando.
No
soy
muy
canchero
en
subir
fotos,
lo
hago
en
determinadas
ocasiones,
como
cuando
murió
Carlín
Calvo
o
Diego
Maradona.
También
tengo
fotos
con
Messi.
Siento
un
gran
respeto
por
Diego,
con
sus
cosas
buenas
y
también
con
sus
errores.
Fue
un
tipo
que
nunca
le
sacó
el
pecho
a
sus
equivocaciones.
Antes
de
juzgar,
criticar
o
censurar,
hay
que
andar
en
los
zapatos
del
otro.
Soy
una
persona
que
trabaja
sobre
sí
mismo,
quiero
ser
cada
vez
mejor
persona.
Elijo
irme
de
este
mundo
habiendo
dicho:
“me
esforcé
para
ser
un
mejor
hijo,
padre,
amigo,
hermano
y
ahora
mejor
abuelo”.
—¿Cómo
se
mantiene
una
amistad
de
cuarenta
años
con
Adrián
Suar?
—(Risas)
Hay
que
tener
mucha
paciencia.
Ya
somos
como
familia,
nos
queremos
y
peleamos,
cada
uno
conoce
los
huecos
del
otro
y
podemos
ser
sinceros
y
auténticos.
Me
parece
que
es
lo
que
hay
que
tener
todos
los
días
cuando
nos
levantamos:
agradecimiento
y
paciencia.
—¿Esa
es
tu
filosofía
de
vida?
—Trato
de
que
cada
año
que
pasa
de
mi
vida
estar
mejor,
pensar
mejor
y
hacer
mejor
a
la
gente
que
me
quiere
y
a
los
que
me
conocen.
Intento
devolverle
al
público
el
afecto
que
me
da,
por
eso
a
la
salida
del
teatro
me
tomo
el
tiempo
de
saludar
a
quienes
me
esperan.
Trato
de
ponerme
en
el
lugar
del
otro.
A
veces
viene
gente
de
otros
lugares
e
hicieron
un
esfuerzo
para
comprar
la
entrada
y
seguro
se
quedaron
para
sacarse
una
foto.





























