En las últimas horas, vecinos y turistas observaron una capa verde uniforme acumulada en distintos sectores costeros del Lago San Roque. La acumulación en especial en el punto selfie en el extremo de la costanera comenzaron a ser extraídos del agua.
Especialistas identificaron que dichas plantas flotantes son de la especie Salvinia natans, y crecen con rapidez en ambientes con alta carga orgánica.


Este pequeño helecho acuático, que se mantiene en la superficie sin necesidad de raíces profundas, funciona como un bioindicador: su aparición masiva revela niveles elevados de nutrientes como nitrógeno y fósforo.
Según explicó el especialista Juan Carlos A. Paesani, la salvinia “es altamente eficiente para la fitodepuración de aguas, ya que absorbe nitratos, nitritos y fosfatos, además de poder captar metales pesados”. En ese sentido, actúa como un filtro natural, aunque al mismo tiempo son muy invasores, aunque permiten controlar la proliferación de cianobacterias.
Relación directa con las algas
La presencia de Salvinia natans está íntimamente ligada al crecimiento de algas ya conocidas en el San Roque, ya que ambas compiten por los mismos nutrientes.

Por un lado, la planta puede ayudar a limitar la proliferación de algas al consumir esos compuestos y al bloquear la luz solar con su cobertura superficial. Pero, al mismo tiempo, cuando forma mantos densos —como los que hoy se observan en las costas— puede generar efectos adversos.
La acumulación excesiva reduce el ingreso de oxígeno al agua y altera el equilibrio del ecosistema, afectando a peces y otras especies. Es decir, tanto las algas como la salvinia son manifestaciones de un mismo proceso: la eutrofización del lago.
La imagen de la “alfombra verde” no es nueva en el San Roque, pero sí vuelve a poner en foco la calidad del agua. La combinación de altas temperaturas, escasa circulación y aporte de nutrientes favorece este tipo de fenómenos.




















